Relato de un náufrago; Gabriel García Márquez

Literatura hispanoamericana contemporánea. Escritores hispanoamericanos. Realismo mágico. Argumento de la novela. Tema y personajes

  • Enviado por: Neraka
  • Idioma: castellano
  • País: España España
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INDICE

Portada pag: 1

Indice pag: 2

Resumen pags: 3, 4, y 5

Biografía pags: 6, 7 y 8

Personajes pags: 9, 10, y 11

Opinión Personal pag: 11

RESUMEN

 

Luis Alejandro Velasco, se encontraba en la ciudad norteamericana de Mobile, en el condado de Alabama. Debían esperar allí cerca de ocho meses mientras que el A. R. C. Caldas, destructor de la armada colombiana, era sometido a reparaciones. En Mobile pasaba el tiempo libre con sus compañeros de buque y con su novia, Mary Address, en el cine y en una taberna del puerto llamada Joe Palooka. Nos relata cómo eran sus ocho compañeros ahogados en alta mar y diciendo sus últimos momentos antes de zarpar.

 

Ya a bordo del buque lo difícil que fue para algunos el acostumbrarse de nuevo a las travesías en barco. Todos y cada uno de los regalos que habían comprado en territorios estadounidenses estaban fuertemente amarrados. Apenas faltaban algo menos de 24 horas para llegar a su destino, comenzó a levantarse un fuerte oleaje. Esto propició que el 28 de Febrero de 1955, un brutal golpe de oleaje tiró a nuestro personaje junto con ocho compañeros al mar. Luis Alejandro veía impotente cómo cuatro de ellos se ahogaban pero pudo descubrir a tiempo dos balsas y nadó hacia ellas y se puso a salvo, aunque sufrió un fuerte golpe en la rodilla.

 

La travesía en la balsa duró diez días. En la primera noche trató de orientarse por medio de la puesta del sol y por la localización de la Osa Menor. El náufrago no paraba de pensar que el buque no sólo habría llegado, sino que ya habrían comenzado las operaciones de búsqueda de los supervivientes. Pero esta esperanza desaparecía poco a poco. En el segundo día vio un punto negro en el horizonte que se acercaba a gran velocidad hacia la balsa. Poco a poco ese punto negro se convertía en un avión, pero debido a la velocidad del aparato y de la gran altura a la que se encontraba resultó imposible el divisar al náufrago y volvió por donde vino. A los 5 minutos apareció de nuevo y nuestro protagonista pensó que lo habían visto, pero realizó la misma operación. De ese día Luis Alejandro tomo nota de que los aviones partían y volvían desde la misma dirección, desde Cartagena de Indias, y de que todos los días, desde las 5 de la tarde hasta el anochecer aparecían los tiburones merodeando la balsa. El tercer día fue el más desesperante de todos. Comenzaba a tener visiones. Veía a su mejor amigo en la marina, Jaime Manjares.

  

Al cuarto día perdió la noción de los días y no estaba segura de si la balsa avanzaba o retrocedía. También fue el primer día que bebió algo de agua salada. En la noche del cuarto día, mientras hablaba con su amigo Jaime, vio las luces de un barco pero a los 20 minutos desapareció. Al amanecer empezó a pensar en un relato, en el que hablaba de un náufrago que en una balsa llegaba a una isla desierta en la que era devorado por caníbales. A lo largo del día una molestia le repercutía en su estado físico y pensó que ya había llegado el momento, pero descubrió que desabrochándose el pantalón y descargando el vientre sobre la mar, volvía a sentirse con fuerzas. Lo más importante de ese día fue la visita de 7 gaviotas. Pensó que se encontraba muy cerca de la costa y eso le dio fuerzas. De repente una de las gaviotas descendió su vuelo y se posó sobre la balsa. Luis Alejandro permaneció inmóvil y la gaviota se confió en exceso. No es digno de un marino matar una gaviota pero el hambre lo puede todo. La repugnancia ante tal amasijo de huesos, carne y sangre le hizo desperdiciar el manjar y lo desechó por la borda después de abandonar la idea de usarlo como cebo.

 

Al sexto día, debido al hambre, recordó que tenía varias tarjetas de Mobile en el bolsillo y no dudó en echárselas a la boca. Fue un gran alivio y eso supuso un aumento en su imaginación, llegando a probar el sabor de los zapatos. En el séptimo día pensó, al ver tantos peces alrededor de la balsa, que podía coger uno con facilidad, pero los peces le respondieron mordiéndole y desgarrándole las yemas de los dedos. La mezcla de la sangre con la gran cantidad de peces hizo de imán para los tiburones que aparecieron en gran número. De repente uno de los tiburones dio un aletazo y apareció en la balsa. Desesperadamente el marinero agarró uno de los remos y se lió a remazos con el animal hasta que se dio cuenta de la situación: uno de los peces, perseguido por los tiburones había logrado introducirse dentro de la balsa junto con medio cuerpo de un tiburón que regresó al mar. Despedazó al pez de medio metro y después de limpiarlo como pudo, comió poco y esto le sacio el hambre. Mientras iba a limpiar su presa, uno de los tiburones envistió contra la presa y se la arrebató al náufrago. En un ataque de rabia, dio un golpe al tiburón y este le arranco medio remo de una dentellada

 

En la noche del séptimo se levantó un oleaje aún más fuerte que el del día del naufragio. Una gigantesca ola dio una fuerte sacudida y echo al náufrago fuera de la balsa. Al salir a la superficie contempló horrorizado que la balsa había desaparecido, pero a un metro de distancia apareció de las profundidades y volvió a incorporarse a ella. Aquí no acabaron sus problemas con el oleaje, una segunda ola mandó de nuevo al náufrago al agua.

Luis Alejandro se encontraba debajo de la embarcación, ya que la ola la había dado la vuelta. El oleaje logró darle la vuelta de nuevo a la balsa y con esfuerzo, logró introducirse de nuevo en la balsa, exhausto por el esfuerzo. Al amanecer del octavo día una gaviota revoloteaba en las inmediaciones de la balsa, no había duda, estaba cerca de tierra firme. Por la noche la gaviota se acercó y comenzó a picotear suavemente la cabeza del náufrago, entonces, sin saber si lo hacía por un acto de cariño o por la hambruna, agarró la gaviota con fuerza. Así despertó la mañana del noveno día. Tras dejar en libertad a la gaviota se percató del mal estado en el que se encontraba. Tenía pensamientos de dejarlo todo y esperar a que la muerte lo viniera a buscar. Por la tarde fue sorprendido por una extraña raíz oscura que sobresalía de la superficie del mar enredada a los cabos sueltos de la balsa. Sin pensárselo dos veces hincó el diente a la misteriosa raíz de medio metro. Le supo a veneno pero ya le daba igual.

 

La novena noche resultó ser la más larga de todas. Comenzó a reflexionar sobre los acontecimientos ocurridos en los últimos días y estuvo toda la noche sin pegar ojo. Se despertó al amanecer con estado de locura avanzado y vio una sombra que le hacía suponer tierra firme, pero pensó que se trataba de otra alucinación. Se recostó contra el borde y se percató del contorno de la costa. Pensó mucho el arrojarse al agua y nadar hacia la costa ya que calculaba que se encontraba a unos 2 kilómetros y medio, decidió que el esfuerzo sería recompensado y se tiró al agua, eran las 10 de la mañana del 9 de Marzo.

 

Fue una sensación extraña el volver a pisar tierra bajo sus pies. Completamente agotado por su esfuerzo se tumbó y escuchó el ladrido de un perro y apareció una joven. Intentó comunicarse con ella y ésta huyó espantada. La segunda persona que se topó con el náufrago fue un hombre con un burro y con un perro y le dijo que había llegado a la población de Urabá, en Colombia. Subido al burro le condujeron hasta su casa en dónde fue atendido, sorprendido al saber que no tenían ningún tipo de noticia. Tras oír levemente las noticias del naufragio en una radio, la muchedumbre se agolpaba en la casa para prestarle ayuda. La multitud, dirigidos por el inspector de policía, le llevaron al pueblo de Mulatos.

 

El doctor Humberto Gómez fue el primer médico que reconoció al náufrago y después lo llevaron en avioneta hasta Cartagena de Indias en donde le esperaba su familia. Una vez allí lo trasladaron al Hospital Naval en donde no se le permitió la entrada más que a su padre, los médicos y los guardias. Hoy en día es un héroe olvidado por su país.

 

BIOGRAFIA DEL AUTOR

1928.-Nace Gabriel José García Márquez en Aracataca, pueblo del Departamento de Magdalena, Colombia. Huelga bananera en la costa atlántica colombiana.

1936.-García Márquez pasa los primeros años de su vida en la casa de sus abuelos, el coronel Nicolás Márquez Iguarán y su esposa Tranquilina Iguarán Cortés, en Aracataca, mientras sus padres viven en Riohacha. Este año de 1936 García Márquez ingresará en un colegio de Barranquilla para estudiar Preparatoria y sus padres se trasladan a Sucre. Desde Barranquilla partirá luego hacia un internado en Zipaquirá, donde termina su bachillerato.

1947.-Ingresará en la Universidad de Bogotá. Escribe su primer cuento, La tercera resignación, publicado por "El Espectador".

1948.-Asesinato de Jorge Eliécer Gaitán, político colombiano progresista. Estalla "El bogotazo”, una ola de violencia que asola al país hasta 1962.Marcha a Cartagena y allí trabaja en un periódico recién fundado, "El Universal".

1950.-Viaja a Barranquilla donde conocerá, entre otros, a Ramón Vinyes y a Álvaro Cepeda Samudio. Comienza a trabajar en la redacción de "El Heraldo". Lee a Joyce, Virginia Woolf, Steinbeck, Dos Passos, Hemingway, Sherwood Anderson, Teodoro Dreiser y al gran Faulkner.

1954.-Regresa a Bogotá y trabaja como reportero en "El Espectador".

1955.-Aparece La hojarasca. Enviado como corresponsal de "El Espectador" a Ginebra. Clausura de dicho periódico por el régimen de Rojas Pinilla. Viaja a París.

1957.-Viajes por toda Europa. A finales de año regresa a Venezuela contratado como redactor de la revista "Momento", que dirige su amigo Plinio Apuleyo Mendoza.

1958.-El 21 de enero cae Pérez Jimenez. En marzo viaja a Barranquilla y se casa con Mercedes Barcha. Se publica "El coronel no tiene quien le escriba" en la revista "Mito", del poeta Jorge Gaitán Durán. Se desmorona el régimen de Batista en Cuba.

1959.-Viaja a la Habana. Corresponsal de "Prensa Latina", en Bogotá.

1960.-Se traslada a la Habana y sigue vinculado a "Prensa Latina".

1961.-Abre la oficina de "Prensa Latina" en Nueva York, que abandonará más tarde para dirigirse a México, se encarga de dos revistas, "Sucesos" y "La Familia". Se publica el libro El coronel no tiene quien le escriba.

1962.-Se publica también su novela, La mala hora, que había ganado el Premio Esso un año antes. Esta edición, hecha en España es desautorizada por García Márquez.

1963.-Trabaja en el mundo de la publicidad. Escribe el guión cinemátografico de, El gallo de oro, de Juan Rulfo, que es el comienzo de la actividad que no ha abandonado hasta hoy y dentro de la cual deben destacarse los trabajos con los directores Arturo Ripstein, Alberto Issac, Rui Guerra...

1965.-En enero decidió comemzar lo que luego sería Cien años de soledad.

1966.-Se reedita La mala hora, ya reconocida por su autor.

1967.-En junio aparece Cien años de soledad. Traslada su residencia a Barcelona.

1970.-Aparece el libro Relato de un náufrago, recopilación de reportajes publicados originalmente en el diario "El Espectador".Relato de un naufrago, es la crónica periodistica sobre el naufragio y las peripecias de un marinero.

1972.-La increible y triste historia de la cándida Eréndida y de su abuela desalmada.

1973.-Obtiene el premio "Rómulo Gallegos".

1974.-Se publica una recopilación de sus primeros cuentos, Ojos de pero azul.

1975.-El otoño del patriarca. Se publica asimismo un tomo con Todos los cuentos de Gabriel García  Márquez. Investigaciones posteriores de Donalt McGrady han venido ha revelar que tal título no hacía honor a la verdad. Traslada su residencia a México.

1976.-Se acentua su actividad política. Realiza viajes a La Habana y a Angola. Publica cuando era feliz e inducomentado, una colección de artículos de los años 50. Cronicas y reportajes.

1977.-En Lima aparece un volumen con reportajes sobre África. Operación Carlota, de Gabriel García Márquez.

1980.-Comienza sus colaboraciones semanales en "El País",de Madrid y "El Espectador" de Bogotá.

1981.-Aparece Crónica de una muerte anunciada. Legión de honor concedida por el gobierno francés. Se ve obligado ha abandonar Bogotá, residencia que alternaba con México, al ser acusado de complicidad con el M-19.Se empieza a recopilar toda su obra periodística que se anucia en tres volúmenes editados por Bruguera, Textos costeños, Entre cachacos y De Europa a América Publica  en el País Semanal su cuento El rastro de tu sangre sobre la arena.

1982.-Jurado del festival de Cannes. Premio Novel de Literatura. Anuncia su traslado a Colombia y la fundación de un periódico.

1985.-Publica El amor en los tiempos del cólera.

1986.-Publica La aventura de Miguel Littín clandestino en Chile. Es nombrado en La Habana presidente de la Fundación del Nuevo Cine Latinoamericano

LOS PERSONAJES

 

Por orden de aparición:

 

·        Luis Alejandro Velasco

 

Protagonista del relato. Joven marinero macizo de apenas 20 años de edad. Natural de Bogotá provenía de familia humilde como la que imperaba entonces en aquella época. Tenía un instinto excepcional del arte de narrar (de echo la obra está firmada en primera persona), una capacidad de síntesis y una memoria asombrosas y de bastante dignidad silvestre como para sonreírse de su propio heroísmo.

 

·        Mary Address

 

Era la novia que tenía Luis Alejandro en Mobile. Tenía gran facilidad para aprender el castellano y entre el medio inglés de Luis Alejandro y su medio castellano, se entendían bastante bien.

 

·        Diego Velázquez

 

Compañero del buque de Luis Alejandro que, tras ver una película en el cine con sus compañeros, tuvo el presentimiento de la catástrofe.

 

·        Luis Rengifo

Era el marinero primero y uno de los ocho marineros que perecieron durante el accidente. Era un marino completo, nacido en la población de Chocó y llevaba el mar en la sangre. Hombre serio y estudioso y hablaba el inglés perfectamente. Graduado de ingeniero civil en Washington, esteba casado con una dama dominicana.

·        Ramón Herrera

Amigo íntimo de Luis Alejandro, hombre siempre alegre y de singular habilidad que consistía en imitar a todos los cantantes de moda. Fue otro de los marineros muertos en el naufragio.

 

·        Miguel Ortega

 

Cabo primero, artillero y, sobretodo, muy juicioso. No paraba de hablar de su mujer y sus hijos y no desperdició ni un dólar en su estancia en Norteamérica para comprar regalos a su familia. Acabó ahogado en el fondo del mar.

 

·        Jaime Martínez Diago

 

Teniente de fragata y segundo oficial de operaciones y único oficial muerto en la catástrofe. Era un hombre alto, fornido y silencioso, nacido en Tolima y excelente persona.

 

·        Julio Amador Caraballo

 

Suboficial primero y segundo contramaestre del buque, hombre alto y bien plantado. Ahogado tras el accidente.

 

·        Elías Sabogal

 

Suboficial y jefe de maquinistas, fue quien más estrepitosamente manifestó su alegría de volver a casa. Era un lobo de mar de unos 40 años de edad, pequeño, de piel curtida, robusto y conversador.

 

·     Guillermo Rozo

 

Suboficial de guardia.

 

·        Eduardo Castillo

 

Almacenista, bogotano, soltero y muy reservado. Otro de los muertos en el accidente.

 

·        Dámaso Imítela

 

Hombre blanco, pálido, con sombrero de caña y con pantalones enrollados hasta las rodillas y con una carabina terciada a la espalda. Fue el primer hombre que prestó ayuda al náufrago tras pisar tierra firme.

 

·        Inspector de policía

 

Inspector de policía de la población de Mulatos. Fue la primera persona que prestó protección para el superviviente del naufragio.

 

·        Humberto Gómez

 

Primer médico que realizó un examen detenido del estado de Luis Alejandro.

 

Los seiscientos hombres que le condujeron a San Juan, el guardia que custodiaba su habitación en el Hospital Naval y el reportero que logró infiltrarse en la habitación, personajes menos importantes y menos detallados.

 

OPINIÓN PERSONAL

Es un libro muy entretenido y muy fácil de leer, puesto que es altamente comprensible, me ha gustado mucho.

ACLARACIÓN: Sus obras están incluidas en la biografía, así que he evitado poner un apartado para estas.