Reinado de Alfonso XIII: La Quiebra del Estado liberal (1902-1923)

Historia de España. Desastre de Marruecos. Turnismo. Crisis de 1909

  • Enviado por: Richard
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Tema 8: El reinado de Alfonso XIII: La Quiebra del Estado Liberal, 1902-1923.

1.La continuidad de la Restauración.

El 17 de mayo de 1902 es nombrado mayor de edad Alfonso XIII, terminando así la regencia de Mª Cristina. Una nueva generación de políticos se esfuerzan por mantener la Restauración, superado el desastre de 1898. la “inestabilidad política” y los “problemas internos” de los partidos son notas dominantes de este período, que sufre una grave crisis en 1909. el período finaliza en 1912 con el fracaso de conservadores y liberales en resolver los problemas españoles.

  • Los comienzos del reinado.

  • Los comienzos del reinado se caracterizan por una grave inestabilidad. La propia actitud del joven

    rey, que desde el principio manifiesta interés por la política activa, es determinante. Su voluntad de “intervención” rebasa lo establecido por la Constitución de 1876.

    El partido conservador tiene en Francisco Silvela y Antonio Maura sus figuras más relevantes. En 1902 el rey encarga a Silvela la formación de un nuevo gobierno, reanudándose así el turno. Hasta 1904 permanece este partido en el poder: en 1905 suben los liberales y en 1907/1909 Maura asume el poder.

    Las reformas financieras de Raimundo Fernández Villaverde intentan superar la crisis que provoca el desastre del 98. la ley de administración de Maura es el mejor intento de acabar con el caciquismo.

    El partido liberal cuenta en esta época con las figuras de Eugenio Montero Ríos, sucesor de Sagasta, Segismundo Moret, y José Canalejas, el único con un programa coherente de gobierno, y capaz de abordar todos los problemas: el religioso, el catalán. El partido gobierna de 1905 a 1907.

  • La realidad social y económica.

  • La población española, a partir de 1900, presenta un cambio de tendencia en su estructura

    Demográfica: el crecimiento sostenido, alterado sólo por la gripe de 1918. hay una modernización del comportamiento demográfico, con una fuerte caída de la mortalidad, y un descenso en natalidad.

    Merece mención especial el movimiento migratorio. Es muy importante el flujo hacia los países iberoamericanos y el norte de África.

    La sociedad española tiene una estructura similar a la de la época anterior. La nobleza mantiene su poder económico, de base latifundista, pero la alta burguesía industrial y financiera de la periferia tiene cada vez mayor peso en la vida nacional.

    Las clases medias presentan rasgos definidos: baja proporción enrelación a la población total, una gran movilidad interna y lo que quizás constituye la nota más significativa: la oscilación reformista y el miedo a cualquier experiencia revolucionaria.

    Las clases trabajadoras están formadas por un proletariado industrial, cada vez más numeroso y decidido a mejorar sus condiciones de vida a través de la asociación y la huelga y, en casos extremos, recurriendo a la violencia. Pero el gran problema social lo constituye el Campesinado, derivado de la desigual distribución de la propiedad; los jornaleros sin tierra son el sector que determinan el auténtico problema.

    El desarrollo industrial ofrece una etapa de avance de siglo. Hay gran aumento del consumo de energía, decae la explotación minera y se mantienen los sectores de la industria pesada vizcaína y el textil catalán a causa del arancel proteccionista de 1906.

    La banca privada es uno de los pilares del capitalismo español. La situación más favorable tiene lugar durante los años dela primera Guerra Mundial; los beneficios industriales y comerciales revierten de manera casi directa en la banca privada. La concentración de capital revierte en torno al eje Madrid-Bilbao.

  • Las fuerzas políticas.

  • La oposición al sistema durante estos primeros años está representada por los sectores republicanos,

    el movimiento obrero y los grupos regionalistas.

    La oposición republicana no constituye un serio peligro para la monarquía, dados sus escasos efectivos y la división existente entre los mismos.

    La tendencia extremista la representa el Partido Radical, a partir de 1908, de carácter centralista.

    Y la preocupación por las reformas sociales y políticas surge con el partido reformista en 1913. Este partido recibe el apoyo de numerosos intelectuales y profesionales, como Ortega y Gasset.

    El movimiento obrero está condicionado por la situación de las clases trabajadoras: paro, alto grado de analfabetismo y fuertes desigualdades salariales entre el obrero industrial y el agrícola.

    El socialismo evoluciona lentamente, pero sin dejar de aumentar sus efectivos, especialmente UGT.

    En cuanto al anarquismo, es difícil precisar su área de actuación, por sus altibajos. La huelga es su instrumento y la tendencia al sindicalismo culmina con la creación: Confederación Nacional del Trabajo.

    El problema regional tiene su principal exponente en el catalanismo: la Lliga Regionalista, partido conservador de clase burguesa, acepta la monarquía y reclama una revisión constitucional que garantice la autonomía política y cultural catalana.

    Hay que referirse al ejército no como fuerza de oposición en sentido estricto, pero sí como estamento con problemas específicos y llamado a desempeñar de nuevo un perfil fundamental en la Historia española.

  • La crisis de 1909 y sus consecuencias.

  • Los acontecimientos de julio de 1909 en Barcelona constituyen la primera grave crisis del reinado. El

    Gobierno conservador de Maura está dispuesto a hacer efectiva la ocupación del territorio de Marruecos que le corresponde tras los acuerdos de Algeciras en 1906, para lo que requiere tropas de apoyo en torno a Melilla. Se llama a los reservistas, lo que provoca una campaña de prensa y de agitación republicana, anarquista y socialista en contra de la medida.

    Es declarada la “huelga general” en señal de protesta por el embarque de los reservistas hacia África. Durante la “semana trágica” tiene lugar un incontrolado estallido de violencia, que tiene como objetivos conventos e iglesias, escuelas y establecimientos religiosos, siendo incendiado un elevado número de ellos. La represión del gobierno no se hace esperar. El número de muertos y detenidos es asombrante.

    Las responsabilidades se atribuyen a Lerroux, jefe de los radicales, que se marcha de España. Se desencadena así una crítica feroz al gobierno, que hace que dimita Maura de la presidencia del Consejo de Ministros. El rey encarga a los liberales formar gobierno, intentando atraer los sectores de la izquierda.

    En las elecciones de 1910, que ganan los liberales, obtiene acta de diputado Pablo Iglesias.

    Desde 1910 hasta 1912, Canalejas intenta la regeneración de la vida nacional. Aborda los problemas desarrollando un verdadero programa de gobierno: el proyecto del servicio militar obligatorio, abolición del impuesto de consumos, ley de Asociaciones religiosas.

    Este gobierno termina con el asesinato de Canalejas por un anarquista en una librería en la Puerta del Sol.

  • La crisis del sistema, 1912-1917.

  • 2.1.El fracaso del turnismo

    En 1913, al aceptar Eduardo Dato el encargo de formar gobierno, tiene lugar la “escisión” de los

    partidos de Maura, que se apartan del partido conservador y adoptan ideas de signo nacionalista.

    Proceso similar tiene lugar en el Partido Liberal, con el antagonismo entre sus políticos.

    Al entrar en crisis, la cohesión interna de ambos partidos, y como consecuencia la falta de entendimiento entre ambos partidos, desaparece el turnismo y cada uno busca el grupo derecha o izquierda.

    2.2.El impacto de la primera guerra mundial.

    En julio de 1914 se inicia el conflicto en Europa. La actitud del Estado español es de neutralidad, que

    Persiste hasta el final, a pesar de la profunda división de la sociedad en aliadófilos y germanófilos.

    La influencia de la Guerra es grande, sobre todo en la economía. Hay una primera etapa (1914) de impacto en la banca española, que ve sus beneficios reducidos. Pero a partir de 1915, la demanda de los países beligerantes da lugar a un proceso de auge de las exportaciones, textiles de lana y algodón, metales... disminuyen fuertemente las importaciones por el control que ejercen durante la guerra los países productores y los problemas del transporte.

    Es notable también un encarecimiento de los productos agrícolas y un alza de precios en general, de graves consecuencias para las clases trabajadoras y favorecimiento para industria de todo tipo y empresas navieras.

  • La crisis de 1917

  • En el verano de 1917 estalla en Barcelona de nuevo una situación en la que confluyen tres grandes

    cuestiones: la militar, la política y la obrera.

    Las Juntas Militares de Defensa son expresión del descontento de la clase militar, muy afectada en lo económico por la subida de precios originada por la primera guerra mundial. Pero las reivindicaciones hacían alusión a la división entre Armas oficiales, a la intervención del rey y a la pasividad del Parlamento. Las juntas serán legalizadas hasta 1922.

    La Asamblea de Parlamentarios responde a una iniciativa catalana: pedir al gobierno la convocatoria de Cortes Constituyentes. La respuesta no se hace esperar, y Dato convoca Cortes.

    La huelga general se inicia el 13 de agosto, con choques violentos entre ejército y huelguistas. Este enfrentamiento es decisivo. Entre las juntas y la Asamblea no se forma un frente contra el sistema; además, el temor a una renovación desde abajo asusta a las clases medias que apoyan al gobierno.

  • El proceso de desintegración.

  • El desastre de Marruecos

  • La presencia tradicional de España en el norte de África se refuerza en el siglo XIX con una política

    de expansión. La participación española en el fenómeno colonial, cuando Inglaterra y Francia se reparten el mundo, se limita a Marruecos.

    Las potencias europeas tienen intereses estratégicos.: Inglaterra, la seguridad del estrecho, y Francia, la de Argelia; España evita que se tomen decisiones sin contar con ella. Hay también intereses económicos: explotación de los recursos mineros y posibilidades para invertir capital en ferrocarriles y puertos.

    El acuerdo hispano-francés de octubre de 1904 delimita las zonas de influencia, favoreciendo a Francia, este acuerdo “es un tratado público jurídico-político en el que queda presente el reparto de derechos y garantía de intereses de unos determinados terrenos”.

    En 1906 se lleva a cabo la Conferencia de Algeciras, resultado del interés alemán por el tema marroquí.

    Los límites van a ser revisados en posteriores negociaciones; en 1912, el tratado hispano-francés establece los dos protectorados, más reducido el español que en 1904.

    El verdadero problema surge al hacerse efectiva la ocupación de la zona. Militares, políticos, y el propio rey ejercen una fuerte presión para llevar a cabo una política de presencia fuerte y real en Marruecos.

    En 1921, el ejército español se adentra en zona del Rif, y tras una serie de errores tácticos y administrativos, sufre una terrible derrota en Monte Arruit y Annual a manos de Adb-El Krim.

    3.2. Hacia la dictadura.

    La derrota suscita fuertes criticas al ejército, y una comisión de las Cortes estudia e investiga las

    responsabilidades, en medio del desorden social que se extiende por toda España; demandan soluciones urgentes y la necesidad de medidas. Los militares, muy sensibilizados, intervienen en el debate político y es importante la actitud del rey. Alfonso XIII se identifica plenamente con los militares, y durante los meses siguientes, la idea de una dictadura se presiente en la prensa, la opinión de ciertos sectores y el propio rey, como solución a la crisis política.

    Los últimos gobiernos constitucionales plantean la reforma de la Constitución que el deterioro de la vida parlamentaria hace imposible. Miguel Primo de Rivera, capitán general de Cataluña, cuenta con las simpatías de los sectores conservadores catalanes, y durante el verano de este año mantiene contacto con algunos generales en Madrid, y recibe el apoyo del general Sanjurjo.

    El gobierno, al parecer advertido de la trama, no toma ninguna medida; cuando en septiembre, el general Primo de Rivera inicia el golpe militar, el rey lo acepta, y el gobierno dimite, facilitando el cambio al militar. La Constitución queda suspendida.