Reinado de Alfonso XIII

Historia de España. Sistema canovista. Regeneracionismo. Guerra de Marruecos. Creación del protectorado. Implicaciones sociopolíticas. Intentos de reforma. Sivela. Maura. Crisis de 1917. Descompsición de la restauración

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TEMA 12

REINADO DE ALFONSO XIII Y CRISIS DEL SISTEMA CANOVISTA

1. Crisis en el sistema canovista

1.1. Visión de conjunto

A principios del s.XX, sistema de la Restauración en crisis. Se considera la necesidad de regenerar la sociedad, economía, educación y sistema político.

Primeros años el Regeneracionismo era tema cultivado por todos: políticos, economistas, intelectuales, eclesiásticos y la gen. del 98; interesados en el cambio y la modernización de España.

Sistema canovista entró en proceso de deterioro desde 1898, crisis irreversible al afectar al turnismo entre conservadores y liberales. Problemas: divisiones internas, desaparición de prohombres; muerte de Cánovas, Sagasti y Silvela; pero factor más importante de la crisis fue la carencia de contenidos doctrinales de los partidos.

La alternancia bipardista pudo hacerse durante un tiempo gracias a Maura y Canalejas, pero lo impediría la muerte política del primero en 1909. Políticos que les siguieron carecían de talla necesaria y dividieron partidos en facciones encontradas.

Para continuar el turnismo, se ha de recurrir a los gobiernos de gestión (incorporaban personalidades preparadas para resolver problemas) y a los gobiernos de concentración (integrados por personalidades de los principales partidos. Pero ni unos ni otros salvan el sistema.

1.2. Papel de Alfonso XIII

Mantiene dos rasgos a lo largo de su reinado: el gusto por la política activa, ejercitando las funciones que la Constitución le permitía; y la tendencia a afirmarse como jefe supremo del ejército.

El monarca dejó de ser elemento pasivo del mecanismo constitucional y pasó a desempeñar un papel relevante en la escena política. Los avatares políticos le impedirían desarrollar una monarquía catalizadora de tensiones políticas; al contrario, al ejercitar sus poderes constitucionales, no pudo evitar la erosión que ello comportaba para la monarquía.

2. Guerra de Marruecos

2.1. Intereses españoles

- Estratégicos: se trataba de estar presente en la otra orilla del Mediterráneo, para salvaguardar las espaldas y evitar que potencias occidentales decidieran el destino de Marruecos.

- Económicos: para explotar los recursos mineros de las montañas del Rif y era rentable realizar inversiones en la construcción de ferrocarriles.

- Política de prestigio: la expansión en Marruecos ayudaba a recuperar el prestigio perdido en 1898. La Iglesia vio un campo de evangelización.

Otras potencias europeas tenían intereses. Francia para estar presente en este espacio estratégico y asegurar su posición en Túnez; Gran Bretaña para salvaguardar su dominio en el estrecho de Gibraltar y Alemania quería ventajas económicas y territoriales en África. Había un choque de intereses.

2.2. Creación del protectorado

España salió favorecida por la rivalidad entre Francia y Alemania. La búsqueda de soluciones, la conferencia de Algeciras de 1906 y el Tratado Hispano-francés dieron como resultado la decisión de Marruecos en dos protectorados: al sur, más extenso y rico, a Francia; otro al norte, más pobre y reducido, a España.

Para legitimar su mandato, España creó al jalifa, representante del sultán, y para organizar la administración nombró un alto comisario (militar). Sin embargo, el dominio de España no fue fácil. Pronto, las cabilas del Rif, rebeldes al propio sultán, se sublevaron e involucraron al ejército español en una guerra de guerrillas. Debido a la orografía de la zona se manifestó la impotencia española para doblegarlos. Los enfrentamientos dieron lugar al surgimiento de caudillos indígenas como Abd-el-Krim.

La ocupación de su zona fue para España larga, costosa y salpicada de contratiempos. Tuvieron lugar una serie de campañas sucesivas:

- 1903-1910: operaciones entorno a Melilla. El objetivo era afianzar la seguridad de la plaza de soberanía.

- 1911-1912: se realizan ocupaciones limitadas. Toman Larache y Alcazarquivir.

- 1912-1927: ocupación sistemática del protectorado. Para conseguirla se reorganiza el ejército con la creación de los regular indígenas y de la legión extrajera, y se inicia una política ambiciosa con objetivos inmediatos: la toma de Tetuán, capital del protectorado, y de Xauen, ciudad santa. Un sencillo plan estratégico: partiendo de Melilla, al este, y de Ceuta, al oeste, se iría avanzando progresivamente, hasta unir los territorios así dominados. Puesta en marcha dejó mucho que desear; mientras el general Bereguer, por el oeste, vencía a las huestes de al-Raisuni, el general Fernández Silvestre inició un arriesgado movimiento para conquistar Alhucemas y fue vencido. A continuación, cayó también la guarnición de Monte Arruit.

2.2. Implicaciones sociopolíticas

Consecuencias sociales, políticas y económicas fueron:

- Sangría de hombre y dinero la convirtieron en una guerra impopular y minó el prestigio del ejército. Protestas y disturbios se sucedieron (Semana Trágica de Barcelona) y los partidos de izquierdas, y algunos escritores criticaron la situación, destacando el carácter colonial de la misma.

- Las expectativas económicas tampoco se cumplieron. Pocos recursos agrícolas del la zona y dificultades de la extracción y de comunicaciones, unido a inseguridad hacían que las inversiones fueran poco rentables.

- Punto de vista político: los fracasos afectaron a los gobiernos, al general Berenguer y al propio rey por considerar algunos que había alentado al general Silvestre. Todo ello propiciaría la llegada de la dictadura de Primo de Rivera.

3. Reinado de Alfonso XIII

3.1. Principales problemas

- Cuestión constitucional

Para adecuar la constitución de 1876 a la nueva realidad social se consideraba necesario reformarla profundamente. Debía eliminarse lo que de falso había en su funcionamiento real (caciquismo) e introducir modificaciones capaces de integrar en el sistema fuerzas políticas como los regionalismos o nacionalismos, el socialismo o el republicanismo. Intente se haría en 1917, pero su fracaso supondría el principio del final del régimen.

- Cuestión religiosa

Problema religioso como consecuencia del antagonismo entre le anticlericalismo y el clericalismo. Partido liberal abrazó el anticlericalismo. Se sucedieron hechos lamentables (escándalos en el estreno del drama Electra o agresiones a obispos y sacerdotes.

Choque especialmente virulento por que la oleada de descristianización tuvo resistencia de la jerarquía de la Iglesia y en amplios sectores de la burguesía y de las clases medias.

Polémica terminó centrándose en asuntos concretos: la libertad de culto, las asociaciones, la reducción de diócesis y de cargos eclesiásticos y la polémica en torno a la enseñanza religiosa en los institutos de enseñanza media y en las escuelas primarias.

- Cuestión militar

El ejército estuvo sometido a duras críticas desde el “desastre del 98”. Necesitaba reforma que lo hiciera más operativo, pues su excesivo cuadro de mandos absorbía la mayor parte de su presupuesto en sueldos e imposibilitaba la modernización del material de guerra.

La guerra de Marruecos puso de manifiesto y agravó los defectos apuntados. Arreciaron las críticas y las peticiones de responsabilidades ante los fracasos, los militares se aislaron del resto de la sociedad.

Ante los problemas internos y externos se crean las Juntas de Defensa, como órgano de presión en la política. Empezaba a resquebrajarse la armonía conseguida por Cánovas y Alfonso XII entre el civilismo y el militarismo.

- Cuestión social

El movimiento obrero fue un problema permanente, que desembocó en la huelga general de la crisis de 1917. Huelga y violencia protagonizada por grupos anarquistas.

El sindicatos socialista ganaba posiciones y el anarquista alcanzó gran extensión en Andalucía y Cataluña. El PSOE seguía fiel a su vocación republicana y adoptó actitud ambigua con el régimen monárquico. Consecuencia de la Revolución rusa de 1917, el PSOE vio la posibilidad de adherirse a la III Internacional. El informe fue negativo, pero no se pudo impedir la separación de los que sostenían un criterio favorable: surge el Partido Comunista Español.

Para resolver problemas los gobiernos adoptaron medidas: descanso dominical y regulación del derecho de huelga.

3.2. Intentos de reforma

- Sivela y Maura (1902-1909)

Comienzo del reinado de Alfonso XIII, los intentos de regeneración del gobierno de Francisco Sivela son abortados por la incompatibilidad entre los ministros: general Polavieja (ministro de guerra) deseoso de reformas, y el ministro Fernández Villaverde (hacienda) partidario de introducir severas economías en presupuestos del Estado. Programa de Polavieja resultó imposible de realizar, por lo que hubo de presentar la dimisión, Silvela se retira defraudado de la política. Surge la figura del Partido Conservador, Antonio Maura, inicia programa de renovación interna. Gobernó en dos ocasiones, 1903-1904 y 1907-1909.

Idea fundamental consistía en resolver el problema político mediante una “revolución desde arriba” realizando reforma sustancial del Estado.

Afrontó dos problemas fundamentales: práctica inmoral del caciquismo y el regionalismo. Para ello, concibió la Ley de Administración Local, que concedía amplias cotas de autonomía al regionalismo catalán.

- Semana Trágica de Barcelona, consecuencias

Estallido de la semana Trágica de Barcelona provocó la caída de Maura. Laa protesta por la movilización desembocó en insurrección social en Barcelona: anónimos de las masas enardecidos por la propaganda del líder del Partido Republicano Radical, y por el anarquismo revolucionario.

Barcelona vivió días de terror. La represión fue dura y el cabecilla anarquista fue fusilado, acusado de intervenir en los actos. Hecho que levantó una oleada de protestas en el extranjero y en España (“¡Maura, no!), hasta que Maura dimitió y, para su sorpresa, el rey aceptó su dimisión.

Se produjo escisión entre el Partido Liberal y Maura, que consideró roto el compromiso del turnismo. Postura que fragmentaría su propio partido en dos facciones: sus seguidores, mauristas; y los seguidores de Eduardo Dato, daistas.

- Canalejas (1910-1912)

Realizó un intento de regenerar al país. Para ello:

* Estableció un impuesto sobre las rentas urbanas, especialmente a los ricos.

* Afrontó el problema clerical con la “Ley del Candado” que prohibía la entrada de nuevas órdenes religiosas.

* Importante actuación en el problema de Marruecos, ocupando Arcila, Larache y Alcazarquivir.

* Atajó la huelga general ferroviaria de 1912 militarizando huelguistas y distinguiendo “huelga reivindicativa” de “huelga revolucionaria”.

* Dio importantes pasos en el problema regionalista con el Proyecto de Mancomunidad.

Cuando se anunciaba un esperanzador turnismo Maura-Canalejas, todo se vino abajo con el asesinato del último por un anarquista en noviembre de 1912.

4. Crisis de 1917 y descomposición de la Restauración.

A dificultades por la fragmentación de los partidos y por falta de personalidades de relieve, se suma la Primera Guerra Mundial.

Neutralidad de España favoreció grandes negocios, pero provocó alza de los precios, con el consiguiente deterioro y descontento de clases medias y trabajadoras. Revolución rusa de 1917 enalteció ánimos del proletariado español.

“Crisis de 1917” se manifestó de dos formas: convocatoria de una Asamblea de Parlamentarios y la huelga general.

Asamblea de Parlamentarios logró aglutinar fuerzas como las Juntas de Defensa militares, tendencias regionalistas, republicanismo y socialismo. En junio se reunieron en Barcelona 80 diputados, sin consentimiento del Gobierno con intenciones de elaborar una nueva constitución adaptada a las realidades del país, fracasaron en el intento.

Mientras, se producía la primera huelga general en España. La revolución se extendió por Andalucía, Madrid, Asturias, País Vasco y, sobre todo, Barcelona. Intervención militar fue durísima, huelga se saldó con 60 muertos y líderes condenados a 30 años de cárcel.

Huelga daría al traste con esfuerzos realizados por Asamblea de Parlamentarios para solucionar el turnismo; y frustró la posibilidad de integrar a la izquierda social y no dinástica en la Restauración.

Única salida la formación de un gobierno de concentración nacional, presidido por Maura e integrado por miembros de los partidos dinásticos. Incompatibilidad de personalidades hizo que este gobierno se deshiciera al finales de 1918. Desde entonces hasta finales de 1923, los gobiernos se suceden (13 cambios) pero ninguo aporta soluciones a los problemas (guerra de Marruecos, rebeldía de Juntas de Defensa, sublevaciones militares, demanda autonómicas de catalanes y vascos, y carestía de los precios y el paro) Sistema canovista entra en crisis total.