Régimen de la restauración

Historia de España. Sistema canovista. Oligarquía. Caciquismo en Andalucia. Constitución de 1876. Constitución interna. Bipartidismo. Protagonismo civil. Partidos políticos

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TEMA 8.- EL RÉGIMEN DE LA RESTAURACIÓN Y EL SISTEMA CANOVISTA. OLIGARQUÍA Y CACIQUISMO EN ANDALUCÍA

INTRODUCCIÓN

I.- FUNDAMENTOS DOCTRINALES DEL SISTEMA CANOVISTA

II.- CONSTITUCIÓN DE 1876

III.- FUNCIONAMIENTO DEL SISTEMA

IV.- PARTIDOS POLÍTICOS

V.- OLIGARQUÍA Y CACIQUISMO EN ANDALUCÍA

VI.- CONCLUSIONES

INTRODUCCIÓN

CONCEPTO

La Restauración es la vuelta a la monarquía borbónica y al dominio oligárquico. Estamos ante el sistema más estable y duradero de la historia contemporánea de España.

CONTEXTO HISTÓRICO

El reinado de Isabel II supone la creación del estado liberal bajo el liberalismo dogmático o conservador, el sexenio fue el intento de implantar el liberalismo democrático; la creciente inestabilidad y radicalidad hacen que fracase y se vuelva a la monarquía borbónica.

EVOLUCIÓN CRONOLÓGICA

Alfonso XII.- 1875-1885

Regencia de María Cristina 1885-1902

Alfonso XIII 1902-1931

INICIO DE LA RESTAURACIÓN

En 1874 Pavía disuelve las Cortes, Cánovas del Castillo, el motor de la Restauración, le prepara a Alfonso XII el manifiesto de Sandhurt, Martínez Campos da un golpe (sin el beneplácito de Cánovas) en Sagunto reclamando a Alfonso XII.

Cánovas hace volver a Alfonso XII, pacifica el norte carlista concluyendo en 1876 la tercera guerra carlista y la de la independencia cubana en 1878 con la firma de la paz de Zanjón

EL SISTEMA CANOVISTA

A este periodo también se le denomina Sistema Canovista por la gran importancia de Antonio Cánovas del Castillo en su creación y formación, siendo la gran figura política de la Restauración. Cánovas ya apareció en la historia en 1854 como autor del Manifiesto de Manzanares - La Vicalvarada- que dio paso al bienio progresista. Pese a ello, fue un conservador por formación y convicción.

Como profundo admirador del sistema político inglés, basado en un casi estricto bipartidismo, quiso trasladar este sistema a España. En su honor, se llama Canovista a este sistema que se instaura en 1876 y que va a durar hasta 1923, momento en que Primo de Rivera termina con el protagonismo civil propio de ese periodo con un pronunciamiento militar por el que se instaura en España una dictadura.

Cánovas del Castillo ha sido un político muy admirado, sobre todo, por los conservadores de España. De hecho, los aperturistas del régimen de Franco durante la última etapa pretendieron instaurar en España un sistema imitando al canovista. Por otra parte, uno de los líderes de estos aperturistas, Manuel Fraga Iribarne, siempre se ha confesado admirador de él y la fundación ideológica que creo en el PP lleva su nombre; esta fundación ideológica ha estado en activo hasta tiempos muy recientes, en los que Aznar la ha sustituido por una propia.

LA UBICACIÓN HISTÓRICA DEL CACIQUISMO

El caciquismo es el instrumento por el cual se compaginan la España Real y Oficial en la Restauración. Pero el caciquismo no es exclusivo de este periodo; surge con el nuevo régimen y con la aparición de las elecciones y va a perdurar hasta fechas muy recientes. No es extraño en la actualidad que aparezca la acusación de caciquismo para políticos locales de unos u otros partidos. La palabra cacique fue una exportación americana y designaba al líder local o tribal inca que servía de intermediario entre estos y los españoles. Durante el reinado de Isabel II ya existió el caciquismo, lo mismo que durante la República y en el Franquismo, pero cuando conoció su máxima expresión fue en la Restauración. El caciquismo lleva emparejado la existencia de un líder local que hace de intermediario entre la administración central y "su localidad". A la primera le recluta los votos solicitados; a la segunda le otorga los favores necesarios y siempre a la facción que le es fiel. El cacique siempre está asociado con una concentración de poder en su localidad y generalmente con un abuso de este poder, llegando a la adulteración de los resultados electorales si era necesario. Esta concentración y abuso de poder

explica que en la actualidad sea tan utilizado políticamente este término. 

I.- FUNDAMENTOS DOCTRINALES DEL SISTEMA CANOVISTA

A) CONSTITUCIÓN INTERNA

La constitución interna es producto de la historia de España y esta formada por las dos instituciones tradicionales: Monarquía hereditaria y Cortes, depositarias de la soberanía y la tradición histórica. Monarquía hereditaria y Cortes son más importantes que la Constitución.

Este es un concepto conservador que supone colocar a las Cortes tradicionales y a la Monarquía española por encima de cualquier otra institución democrática. Estas dos instituciones no son producto directo de la soberanía nacional, sino de la tradición. Franco cuando quiso "lavarle la cara" a su régimen optó por estas instituciones y los aperturistas provenientes de su régimen fueron partidarios de un sistema como el de la Restauración, basado en estas dos instituciones para sustituir a la Dictadura.

B) BIPARTIDISMO

Canovas elimina el papel preponderante del partido conservador e impone un bipartidismo al estilo inglés que da forma democrática a su sistema.

Sólo gobernaron dos partidos políticos, leales a la Corona, llamados partidos dinásticos, ambos liberales y apenas diferenciados en la ideología: el conservador y el liberal. Están de acuerdo en no elaborar leyes que uno de los dos partidos pueda derogar cuando llegue al gobierno y en respetar las leyes que el otro cree.

Tras el Pacto del Pardo, a la muerte de Alfonso XII, los dos partidos (conservador y liberal) se van a turnar pacíficamente.

Canovas, tan admirador del modelo inglés, impuso este sistema. Se trata de dos partidos que se turnan pacíficamente y que son una de las bases del sistema. Con la existencia de este bipartidismo se garantizan las formas democráticas y se evita identificar la corona con un único partido. Los cambios se harían de forma pacífica previo pacto entre ellos, el rey nombraría un nuevo presidente de gobierno e inmediatamente se convocaban elecciones. Estas eran ganadas por el nuevo partido en el poder, para eso estaba el caciquismo. A partir de 1909 con la Semana Trágica este sistema entra en crisis. Posteriormente no ha cuajado, aunque en la actualidad parece que hay un intento (PP-PSOE), aunque la existencia de IU y, sobre todo, los nacionalismos rompen este sistema.

C) PROTAGONISMO CIVIL

El protagonismo militar debe desaparecer de la vida política. Los militares deben retirarse a sus cuarteles. El caciquismo sustituye al pronunciamiento como forma de cambio de gobierno. Cánovas va a conseguir el protagonismo civil.

El periodo actual y el de la Restauración han sido los únicos de la historia de España contemporánea donde el protagonismo civil ha estado por encima del militar.

Estos tres principios consiguieron dotar al sistema de una estabilidad y tranquilidad muy importantes.

II.- LA CONSTITUCIÓN DE 1876

Es una Constitución continuista con el constitucionalismo del siglo XIX español, con una cierta voluntad ecléctica y sintética, tomando principios de las constituciones del 37, del 45 y del 69. Va a tener una gran importancia porque va a ser la Constitución con más vigencia de la historia del Constitucionalismo español; 1876-1931.

CARACTERÍSTICAS

- Soberanía compartida. Gran poder del rey

- Dos cámaras. El senado vitalicio y electivo (los grandes contribuyentes)

  • Gran importancia del poder ejecutivo, que recae en el rey y el gobierno.

  • El legislativo es compartido por las cortes y el rey

  • Libertades y derechos como en la del 69, pero su aplicación práctica se remitió a leyes posteriores que los restringieron, sobre todo, la libertad de prensa.

  • Estado confesional, pero respetando el resto de las religiones.

Es una Constitución conservadora, muy ecléctica, y que contribuyó a conseguir la estabilidad característica del periodo.

III.- FUNCIONAMIENTO DEL SISTEMA

El funcionamiento real del sistema difiere completamente del funcionamiento teórico u oficial. 

FUNCIONAMIENTO TEÓRICO U OFICIAL

Cánovas era un político muy puntilloso en las formas, y monta un sistema que aparente y oficialmente es totalmente democrático.

Existen elecciones por sufragio universal que se imponen con los progresistas a partir de 1890. Los electores eligen entre uno de los dos partidos, el rey encarga el gobierno al partido mayoritario.

FUNCIONAMIENTO REAL

El rey elige gobierno, previo pacto de los dos líderes por crisis, agotamiento o intento de salirse del sistema, apareciendo entonces la figura del cesante (novelas de Benito Pérez Galdós)

Las elecciones se adulteran a través del caciquismo que se convierte en la pieza clave de todo el sistema.

INSTRUMENTO PARA EL FUNCIONAMIENTO DEL SISTEMA: EL CACIQUISMO

CONCEPTO

Sistema político de dominación real por parte de una minoría a una mayoría que se concreta a través de las elecciones. No es inventado por la Restauración, sino que tiene importantes raíces históricas.

FUNCIONAMIENTO

Se hace el turno de partidos sin tener que recurrir a los pronunciamientos y se evita que la monarquía se identifique con un sólo partido. El caciquismo, por tanto, garantiza y consolida el bipartidismo y el turnismo. El cacique hace de intermediario entre la administración central y el ámbito local. Les da los votos al partido que interesa y a cambio obtiene los favores de la administración para él y los suyos. El cacique consigue sus votos dando favores, presionando o coaccionando a la gente del pueblo. A partir de 1890 y con el sufragio universal el caciquismo conoce su mayor expresión. Un régimen más formal que real. Actúa, sobre todo, en zonas de escaso nivel cultural y apatía política; en lugares aislados, de gran subdesarrollo y rurales.

LA PRÁCTICA DEL CACIQUISMO

Dos formas: el encasillamiento (colocar un diputado por un distrito y asegurar que sale y también a diputados de la oposición) y el pucherazo (imposición del candidato del gobierno utilizando los medios que sean precisos). El fin justifica los medios. El lema del cacique, “para los enemigos la ley, para los amigos el favor”, permitió el fraude electoral tanto en el sistema de sufragio censitario inicial como en el de sufragio universal, posterior a 1890.

PRÁCTICAS DEL PUCHERAZO

Cambio de autoridades meses antes de las elecciones. El partido que organizaba las elecciones las ganó siempre. Confección de censos - no aparecen personas que no van a votar lo que se quiere o votan los muertos... Coacciones físicas y económicas. Escrutinio, robo, ruptura, destrucción o falsificación de actas. Constitución de mesas electorales locales, adelanto del reloj... Promesas de empleos en el Ayuntamiento o en labores agrícolas. Solución de pleitos judiciales y trámites burocráticos pendientes. Librar a los amigos del servicio militar mediante la simulación de inutilidad física o el pago de la redención. Cambiar las urnas con las papeletas o las actas de resultados electorales.

El cacique controla el Ayuntamiento, siendo alcalde o nombrándolo, de manera que cualquier trámite burocrático y administrativo pasaba por sus manos y podía resolverlo rápidamente o complicarlo según quién fuera el peticionario. Proporciona trabajo a los jornaleros agrícolas y arrendamientos a los campesinos; distribuye las contribuciones o impuestos municipales, cargando a los enemigos y favoreciendo a los fieles; del cacique depende que trabajen, paguen pocas contribuciones o vivan en la miseria y mueran de hambre. Las “fuerzas vivas” (el alcalde, el párroco, el maestro, el juez y La Guardia Civil) de la aldea le obedecen:.

JUSTIFICACIÓN HISTÓRICA DEL CACIQUISMO

El caciquismo fue un sistema muy criticado y vilipendiado. Todos los regeneracionismos han cargado las tintas contra él y lo han situado como el mayor culpable de casi todos los males de España. Ha habido un regeneracionismo, el militar, que ha aprovechado su crítica, para hacerla extensiva a todos los partidos políticos y con ellos al sistema liberal (Primo de Rivera y Franco fueron dos ejemplos). Partimos de la base que estamos ante un sistema que falsea el resultado electoral y por tanto las formas democráticas (lo más importante en Democracia). Se trata, por tanto, de un sistema inmoral y que propicia la corrupción política.

Pero, por otra parte, hay que reseñar dos aspectos. Además del cacique opresor, podía existir también el "cacique bueno". Aun cuando no eran infrecuentes los abusos, eran también muchos los casos en los que había que “agradecerle” al cacique local la canalización de aguas, la instalación de un hospital, la pavimentación e iluminación de las calles, la construcción de una carretera o un puente, la concesión de un estanco o gasolinera (posteriormente) o la ayuda de un prestigioso doctor o abogado, a los que el lugareño tenía imposible su acceso. De alguna forma el cacique era el representante de las aspiraciones de su localidad frente a las élites políticas de Madrid. Y es que, y este es el segundo aspecto, el caciquismo hay que entenderlo como una forma de eliminar el protagonismo militar y garantizar el turnismo, como un sistema que viene a sustituir al feudalismo (el señor se cambió por el cacique y los vasallos por los vecinos) por un sistema liberal en el que las elecciones -sobre todo a partir de 1890 en que se consolida el sufragio universal- eran la forma básica ( podemos recordar que salvo la II república y desde 1978 hasta la actualidad, en todos los cambios de gobierno de España o han sido protagonistas los caciques o lo militares).

En definitiva, tenemos que relacionar el caciquismo con las dificultades de implantación del Nuevo Régimen, sobre todo en el mundo rural, un mundo dominado por el miedo, la incultura, el subdesarrollo y el aislamiento. Hay historiadores que afirman que el caciquismo, no es un fenómeno exclusivo de España, sino algo típico de la Europa mediterránea, como muestra el "rotativismo" portugués y el "transformismo" italiano entre la "destra" y la "sinistra"

                                                                                                              

 IV.- LOS PARTIDOS POLÍTICOS DEL SISTEMA

Más que partidos políticos eran camarillas, en torno a un líder, para ganar las elecciones.

Los dos partidos forman parte del sistema y no se entienden el uno sin el otro. El resto de la oposición está al margen. A estos dos partidos por estar dentro del sistema se les denomina dinásticos.

EL PARTIDO CONSERVADOR, ALFONSINO O CANOVISTA

EL PARTIDO LIBERAL O FUSIONISTA

Heredero del partido moderado y el ala derecha de la unión liberal

Heredero del partido progresista, ala izquierda de la unión Liberal y el ala derecha del demócrata.

La base social es la alta burguesía, la aristocracia, el ejército, los terratenientes y los altos funcionarios. Tiene su bastión en la España meridional.

La base social es la burguesía media -comerciantes e industriales, capas medias urbanas...-

Sus líderes son Cánovas del Castillo, Silvela, Dato, Maura, Romero Robledo.

Sus líderes son Práxedes Mateo Sagasta, Martínez Campos, Pavía, Canalejas...

Ideología.- Sufragio censitario, orden y represión, pocas libertades y derechos, tradicionalismo y centralismo.

Ideología.- Sufragio Universal, más libertades y jurado popular, menos clerical y centralista.

Obra legislativa.- Reforma del régimen foral, limitaciones del régimen de libertades de la Constitución (censura, limitaciones a la libertad de reunión, sufragio censitario 1881), arancel proteccionista de 1891...

Obra legislativa.- Leyes de asociación, reunión, libertad de cátedra, sufragio universal (se imponen 1890), código civil…

V.- OLIGARQUÍA Y CACIQUISMO EN ANDALUCÍA

Aunque el caciquismo se dio en toda España, fue en Andalucía donde tuvo mayor arraigo. Distinguiremos tres tipos de políticos: el cunero, el notable y el cacique propiamente dicho. El cunero o encasillado era un político de procedencia urbana -generalmente- que era presentado por un distrito con el que no tenía relación alguna -ni antes, ni después de la elección-. El notable era un personaje que tenía mucha influencia en la provincia, normalmente poseía el cargo de gobernador civil o similar. El cacique era casi siempre un político profesional, muy conocido y denominado con apelativos o motes populares. Nota esencial era la ausencia de motivación ideológica alguna y la conversión de la política en el reino del favor, la recomendación y el "enchufismo". 

FACTORES DE SU IMPORTANCIA EN ANDALUCÍA

El hecho de que en Andalucía el caciquismo conociera su máxima expresión hay que explicarlo por una multiplicidad de factores que se interrelacionan entre sí. Estamos en una región donde la mayoría de la población habitaba en el mundo rural; un mundo rural marcado por la existencia de un latifundismo extremo, dominando estos caciques o sus representantes-los caciques- gran parte del mercado de trabajo. La incultura, el analfabetismo y el aislamiento de la gran masa campesina son caldos de cultivo propicios para la existencia del caciquismo. Por otra parte existía una gran pasividad ante la política, pasividad promovida desde el anarquismo dominante o desde la resignación histórica. Por último, hay que destacar la existencia del miedo. Un miedo generalizado: a que la tormenta arruine la cosecha, a que el señorito no llame a trabajar a determinadas personas, un miedo causado por las sucesivas represiones a las sublevaciones campesinas o un miedo simplemente a los avatares imprevisibles. El refranero popular lo expresa claramente: "quien a buen árbol se arrima, buena sombra le cobija".

CACIQUES

La red de caciques era amplísima habiendo jerarquía entre ellos y abundantes disputas que tenían que ser solucionadas por el gobernador civil. Citaremos algunos de los apellidos más famosos; en Sevilla los Rodríguez de la Borbolla, en Granada los Chica, Rodríguez Acosta o Natalio Rivas, en Málaga Romero Robledo, ministro de gobernación y el gran urdidor del caciquismo, o la familia Larios, en Cádiz los Domecq, etc.

VI.- CONCLUSIONES

La Restauración fue uno de los periodos políticos más largos y estables de la Historia española. Cánovas, además, consiguió integrar en el sistema a los dos grandes partidos y el protagonismo civil. Durante la primera etapa de la Restauración, hasta 1898, el pactismo dominó la escena política española. Eso sí, en ese pactismo solo participaron las clases oligárquicas.

Pero también cometió errores. El sistema solo representaba a la oligarquía, dejo fuera del sistema a la pequeña burguesía y al proletariado, suprimió los fueros y no entendió el nacionalismo: tampoco supo entender el problema colonial.

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