Reformas Borbónicas

Historia de España. Siglo XVII. Libre comercio. Imperio español. Colonias españolas. Tratado de Utrech. Felipe V. Carlos III. Virreinato del Perú. Política colonial

  • Enviado por: Jorge Luis Ramón Ferrera y Mónica Viviana Maya
  • Idioma: castellano
  • País: Argentina Argentina
  • 9 páginas

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REFORMAS BORBÓNICAS

SUS CAUSAS

El fuerte incremento de la población colonial durante el siglo XVII creó nuevas necesidades y problemas que los monarcas Habsburgos no pudieron resolver. La lentitud y la corrupción administrativa caracterizaban la administración colonial. Las potencias rivales, Inglaterra y Portugal, se expandían impunemente e inundaban Sudamérica con mercancías de contrabando. A todo esto hay que añadir el excesivo poder que habían adquirido la aristocracia criolla y el clero, quienes se atrevían a desafiar las disposiciones reales que llegaban al Virreinato del Perú. Los reyes Borbones, principalmente Felipe V y Carlos III, emprendieron la colosal tarea de renovar la vieja estructura colonial que habían dejado los Habsburgos.

Apoyados por ministros y asesores ilustrados, llevaron adelante las reconocidas Reformas Borbónicas, denominando así al conjunto de grandes cambios económicos, políticos y administrativos para la metrópoli y sus colonias, que impulsaron los reyes Borbones de España durante el siglo XVIII. Estas reformas fueron iniciadas por Felipe V (1700-1746), continuadas por Fernando VI (1746-1759) y desarrolladas principalmente por Carlos III (1759-1788). Los objetivos fueron, básicamente, recuperar la hegemonía comercial y militar de España, y explotar y defender mejor los ingentes recursos coloniales. Los Borbones implementaron nuevas unidades administrativas en América: crearon virreinatos, capitanías (como Venezuela y Chile) y comandancias. En 1784 se suprimieron los corregimientos y se implantó el sistema de intendencias, buscando mayor eficiencia en los gobiernos locales. De esta manera se consiguió mejorar la explotación de las riquezas coloniales y la recaudación tributaria. Los Borbones hicieron grandes esfuerzos por contrarrestar la hegemonía comercial y marítima de potencias rivales como Inglaterra y Holanda, prósperos países impulsados por la Primera Revolución Industrial. El proyecto Borbón contempló la renovación del sistema mercantil para que sus colonias sean proveedoras eficientes de materias primas y consumidoras de las manufacturas españolas.

La Corona apoyó a la burguesía peninsular favoreciendo la industria y protegiendo sus mercados. En este contexto se fue liberalizando el comercio entre los puertos españoles y americanos, lo que se consagró cuando Carlos III dio el decreto de Libre Comercio en 1778. Esta política debía complementarse combatiendo el contrabando y mejorando la recaudación fiscal a favor de la metrópoli española. Esto provocó fuertes tensiones y guerras principalmente contra los poderosos ingleses y lusitanos.

Los conflictos contra los contrabandistas y corsarios británicos, holandeses y portugueses hizo necesario un mayor presupuesto para la armada, el ejército y las milicias. También se construyeron poderosas fortalezas y murallas para defender los principales puertos y ciudades de las colonias. El más importante ejemplo fue la construcción de los castillos del “Real Felipe”, en el Callao. El reformismo borbónico privilegió a los españoles europeos, “los chapetones”, en el acceso a los principales puestos de confianza en el aparato burocrático. Esto fue un duro golpe para la aristocracia criolla, pero el despotismo de los Borbones reprimió duramente todo intento de resistencia. Una de las instituciones afectadas por este despotismo ilustrado español fue la Iglesia Católica: la Corona pretendió afirmar el poder secular sobre el religioso, esto incluía la restricción de los privilegios y exoneraciones fiscales que gozaban las Órdenes Católicas. Fueron los Jesuitas los que más se opusieron al proyecto centralizador de los Borbones, es por ello que fueron expulsados de España y sus colonias en 1767.

FELIPE V (1700-1746)

SU REINADO

Durante los siglos XVI y XVII gobernaron España los monarcas de la Casa de Habsburgo ("los Austrias"), el último de estos fue Carlos II "el Hechizado", quien murió sin dejar descendencia; antes de ello cedió los derechos al trono a Felipe V, el Duque de Anjou (Borbón menor), un sobrino nieto del Rey Luis XIV de Borbón (Borbón mayor), el poderoso Rey Sol de Francia. Esto motiva el comienzo de la Guerra de Sucesión en Europa y que finalizó con la Paz de Utrecht en 1713: el reinado de un Borbón en España rompía el equilibrio geopolítico en Europa. Potencias como Inglaterra, Portugal y Austria no se resignaban a que Francia tuviera tanta influencia sobre España y alentaron al Archiduque Carlos de Habsburgo para tomar el poder. La guerra estalló en 1702 y tuvo varios frentes, Francia utilizó todos sus recursos para sostener a Felipe V en el trono español. Después de una década de guerra, la Corona Británica se mostró dispuesta a terminar el enfrentamiento que la agotaba económicamente y que causaba gran descontento en su población por la elevación de impuestos que sufría, por ello firmó en 1711 con Francia los preliminares de Paz, en los que reconocía a Felipe V como Rey de España. El agotamiento de los bandos en conflicto aceleró la firma de la paz definitiva en el Tratado de Utrecht de 1713. Sus principales acuerdos fueron:

  • Inglaterra conserva Menorca y Gibraltar, ocupadas durante la guerra (cedidas por España), Nueva Escocia, la bahía de Hudson y Terranova (cedidas por Francia), la isla de Saint Kitts en el Caribe, el derecho de Asiento de Negros (un monopolio de treinta años sobre el tráfico de esclavos negros con la América española) y el Navío de Permiso (la posibilidad de ingresar un barco anualmente con 500 ts. de mercancías para comercializar con las colonias, concedidos por España).

  • Portugal obtiene la devolución de la Colonia del Sacramento (Uruguay), ocupada por España durante la guerra.

  • Austria obtiene los Países Bajos españoles, Milán, Nápoles y la Isla de Cerdeña (cedidos por España). El Archiduque Carlos de Austria, ahora emperador, renuncia a cualquier reclamación del trono español.

  • Felipe V obtiene el reconocimiento como rey de España por parte de todos los países firmantes en tanto que renuncia a cualquier derecho al trono francés; en realidad lo que se estipulaba era que no debían NUNCA estar las dos coronas en una. España conserva sus posesiones americanas y asiáticas.

La potencia más beneficiada con este Tratado fue Inglaterra que además de sus ganancias territoriales, obtuvo grandes ventajas económicas que le permitieron romper el monopolio comercial de España con sus colonias y pudo contener las ambiciones territoriales y dinásticas de los Borbones franceses.

La nueva dinastía borbónica decidió aplicar una serie de medidas para revertir la decadencia del imperio español para lo que era necesario algunas reformas políticas, militares y eclesiásticas. La principal preocupación del grupo de ministros encargados de la recuperación fue el progreso económico de las colonias y el país.

  • Se promovió y protegió la industria manufacturera dentro de España.

  • Se desarrolló la marina de guerra, con nuevos barcos y armas.

  • Se aprovisionó y reorganizó el ejército.

  • Se fomentó la agricultura.

  • Se incentivó la actividad ganadera.

  • Se crearon nuevos monopolios, como el del tabaco (se fijaba una zona de plantación de tabaco, y se obligaba a los cultivadores a venderlo solamente a España).

  • Se aumentó la presión sobre los tributos exigidos a los indígenas.

  • Se aumentó la explotación y exportación de productos coloniales, tales como el azúcar de Cuba, el cacao de Venezuela, la plata extraída del Potosí y el cuero del Río de la Plata.

  • Se separaron dos territorios dentro del virreinato del Perú: el Virreinato del Río de la Plata (con 8 intendencias internas y capital en Buenos Aires) y el Virreinato de Nueva Granada. La intención de esta medida era la de asegurar un mejor dominio y defensa de esta zona austral contra las potencias extranjeras como Inglaterra y Portugal, que amenazaban con el contrabando de diversas mercancías.

  • Se creó el primer Consulado para el fomento del comercio colonial. El primer cónsul fue el abogado Manuel Belgrano.

  • Se ampliaron a 24 la cantidad de puertos abiertos al comercio que hasta ese entonces eras sólo dos. La intención era conseguir una relación comercial más fluida con las colonias, de tal manera que el comercio ilegal disminuyera.

PRINCIPALES REFORMAS

Este reinado se puede dividir en dos etapas:

La primera (de 1700 a 1724) de fuerte influencia francesa e italiana; y la segunda (de 1724 a 1742) de gran protagonismo de estadistas y ministros españoles. En el primer período se vivieron los difíciles años de la Guerra de Sucesión Española. Aún así y gracias al gran apoyo de su esposa y regente María Luisa de Saboya, se inició la renovación cultural en España; se fundó la Librería Real (después Biblioteca Nacional), la Academia de la Lengua y, más tarde, las de Medicina e Historia.

Tras la muerte de su primera esposa, María Luisa de Saboya; adquirió protagonismo el Cardenal Julio Alberoni, quien impulsó la reorganización del Estado con el objetivo de fortalecer el absolutismo real, otorgándose mayor poder al Rey: se abolieron viejos privilegios feudales y se centralizó la administración.

En el aspecto económico, se restauró la Hacienda y se protegió a la burguesía buscando el crecimiento de industria nacional. En este sentido se implementó una política económica fuertemente proteccionista. El impulsó a la producción nacional se reflejó en la creación de una Real Fábrica en Guadalajara para fabricar tejidos de lujo que llegó a contar con varios centenares de telares y unos miles de trabajadores. Se estimuló el comercio interior, suprimiendo las aduanas internas, y se impulsó al comercio exterior trasladándose en 1717 la Casa de Contratación de Sevilla a Cádiz, cuyo puerto ofrecía mejores posibilidades al calado de los buques.

En el aspecto militar, reorganizó la milicia dotándola de disciplina, buscando la profesionalización de sus miembros, estableciendo una sólida jerarquía en los cuadros y un método de reclutamiento obligatorio entre la población nacional. La Armada se fortaleció con la construcción de una base naval en Ferrol, mejorando la infraestructura portuaria de importantes ciudades, construyendo numerosos barcos y activando las industrias auxiliares de la navegación.

En enero de 1724, Felipe V abdicó a favor de su hijo Luis I, sin embargo, la prematura muerte de éste, en agosto del mismo año (víctima de la viruela), le obligó a ocupar el trono nuevamente.

En esta parte de su reinado destaca el papel desempeñado por los ministros españoles. Entre ellos, los ilustrados: José Patiño, político, diplomático y economista; José del Campillo, hacendista; y, luego, el marqués de la Ensenada, gran político y magnífico planificador de la economía. Con estos eficientes colaboradores se acentuó este proceso de reconstrucción nacional: se expandió la flota, mercante y de guerra; se reactivó el comercio, nacional y colonial, y se siguió protegiendo la industria nacional. Para el suministro de materias primas se crearon varias compañías comerciales con América y se persiguió severamente el contrabando.

EL VIRREINATO DEL PERÚ EN EL REINADO DE FELIPE V

El ascenso de Felipe V a la corona española trajo consigo, en primer término, un fuerte intercambio comercial con Francia.

En 1701, el Rey autorizó la apertura de los puertos hispanos a los navíos franceses.

En 1724 tomó el poder José de Armendáriz, marqués de Castelfuerte. Este Virrey era un experimentado militar y su nombramiento obedece precisamente a los planes de defensa y paz colonial que impulsaron los Borbones en el siglo XVIII. La carrera militar se convirtió en un requisito para el nombramiento de los virreyes, principalmente desde 1745. El marqués de Castelfuerte fortificó todos los puertos del virreinato, incrementó las tropas. Asimismo, pudo derrotar diversas rebeliones como la de los indios de Cochabamba y la del criollo José de Antequera en el Paraguay.

En 1735 la corona española creó el sistema de Navíos de Registro, autorizando que españoles e ingleses comercien con los puertos españoles de América por iniciativa propia. El único requisito era pagar los derechos aduaneros (almojarifazgo) en el puerto de Cádiz. En la práctica se suprimía el sistema de flotas y galeones.

En 1739 estalló una guerra con los ingleses en el Mar Caribe. Ante la grave situación el Rey Felipe V decidió restablecer inmediatamente el Virreinato de Nueva Granada. Aparte de Bogotá, Quito, Panamá y Venezuela, se anexaron al nuevo virreinato los territorios peruanos de Maynas, Jaen, Tumbes y Guayaquil.

El siglo XVIII también se caracteriza por el impulso a las expediciones científicas auspiciadas por los reyes borbónicos. Cosmógrafos, naturalistas y etnólogos integraron el equipo que llegó al Perú en 1737, entre quienes se encontraban dos ilustrados españoles: Jorge Juan y Antonio Ulloa. Ellos tenían la misión de elaborar un informe con los pormenores de la desorganización colonial, corrupción de los funcionarios y comercio ilegal que caracterizaban al Virreinato. El informe fue publicado más tarde con el título de "Noticias Secretas de América"

En 1746 murió el Rey Felipe V.

Resultados y Consecuencias de la Reforma:

  • Descontento de una gran parte de la población como los criollos y mestizos debido a la gran presión tributaria.

  • Conflictos internos en las colonias porque los criollos seguían sin poder acceder a cargos administrativos y de gobierno.

  • Las colonias seguían desabastecidas porque las potencias extranjeras dominaban los mares y asaltaban los barcos españoles. España consciente de la imposibilidad de abastecer las colonias permite el ingreso de mercadería desde otra procedencia distinta de la metrópolis. Esto mostraba cierto grado de debilidad de la potencia española sobre sus colonias.

  • Aumento importante de los ingresos fiscales para la colonia.

  • Mejoramiento del ejército español.

  • Se recuperó la Colonia de Sacramento en manos de los portugueses (otro centro de contrabando comercial)

Había evidencias del debilitamiento en el control metrópolis- colonias, por lo tanto las potencias veían una buena oportunidad para ampliar su comercio ultramarino. Para contrarrestar estos conflictos España trata de dominar la situación por medio de la fuerza a través de sus ejércitos, con la intención de someter a todas las instituciones que ofrecen resistencia a la reforma imperial, y una de ellas fue la Iglesia. Como muestra de esta medida, se tiene la expulsión de las misiones jesuíticas de toda la América española en 1767.

Contexto Internacional:

Desde la instalación de los Borbones en el trono español, España estuvo aliada a Francia por lazos familiares. Ambos países se unieron para competir con Inglaterra. Napoleón inicia una lucha territorial en todo Europa tratando de conseguir el control comercial del continente y de sus colonias.

Inglaterra también tenía las mismas intenciones monopólicas. Ambas potencias se encuentran en 1805 en la batalla de Trafalgar, donde los ingleses logran una importante victoria frente a los españoles, quedando dueños únicos de los mares. Inglaterra bloquea todos los puertos de Europa que quieran comerciar con Francia. Napoleón responde con un bloqueo a la isla anglosajona, quedando ésta aislada. Portugal, antigua aliada de Inglaterra trata de auxiliar a los ingleses. Napoleón pide a la corona de España para pasar por su país y poder atacar a los portugueses. En 1808, estando las fuerzas de Francia dentro de España, estas se vuelven contra la corona española y toma cautivo al rey Carlos IV. Aquí comienza la crisis colonial y el movimiento de independencia de los territorios del Río de la Plata.

Otros Movimientos Importantes Simultáneos:

Existieron varios conflictos dentro y fuera de Europa que crearon una visión mas clara de las formas tradicionales de gobierno, poniendo en duda la legitimidad de las monarquías.

  • 1776 Las colonias de América del Norte se emancipan de Inglaterra, mostrándole a otras colonias que la gran potencia inglesa también tenía fisuras y debilidades para controlar y someter sus otros asentamientos; es decir, Inglaterra quedaba sin colonias en América.

  • 1780 En Perú los indígenas y mestizos se sublevan contra la Corona, comandados por Tupac Amaruc. Reclamaron contra la total explotación en los régimen de mita y encomienda. Este conflicto ganó total adhesión de miles de indígenas de no soportaban el sistema. La rebelión fue sofocada y el cuerpo de Tupac Amaruc fue descuartizado y sus partes diseminadas por varias plazas de la región.

  • 1789 Estalla en Francia la Revolución Francesa, el gran triunfo de la burguesía sobre un sistema opresor y totalitario como era la monarquía de Luis XVI. Se difunden nuevas ideas sobre la libertad, igualdad y fraternidad de los pueblos, cuyos promotores habían sido los hombres de la ilustración francesa.

  • 1791 Se sublevan los esclavos negros de la colonia francesa de Santo Domingo. Luego de años de lucha en 1804 se independizan formando el estado de Haití, el primer país negro en América.

  • 1808 La monarquía de Carlos IV de España permite el paso de los ejércitos de Napoleón por su territorio para atacar a Portugal. Esta actitud hace que el pueblo español se rebele contra la Corona y obligue a abdicar al rey colocando a su hijo Fernando VII en el trono de España.

  • 1809 En Chuquisaca estalló un movimiento revolucionario, que más tarde se extendió hasta La Paz, y adquirió matices netamente antipenínsulares, antimonárquicos e independentistas. Esta oposición fue revertida por la acción en conjunto de Cisneros y el virrey del Perú.

  • Invasiones Inglesas al Río De La Plata:

1806 Primera Invasión Inglesa: La Reconquista

Sobremonte es virrey. El gobernador de Montevideo avisa del peligro inminente, pero el virrey convencido de que los buques de gran calado no podrían llegar a Bs.As., se limitó a enviar sólo 300 milicianos a Montevideo, sin proteger adecuadamente la ciudad de Bs.As. Santiago de Liniers no pudo defender la ciudad, y Beresford la toma sin grandes esfuerzos. Ante la gravedad de la situación el virrey Sobremonte y otros funcionarios huyen hacia Córdoba. Los ingleses se instalaron en el fuerte local y en casas de vecinos del centro de la ciudad, enarbolando la bandera inglesa. Más tarde Liniers,(un oficial francés al servicio de la corona española) organiza la reconquista, con la ayuda de Martín de Pueyrredón. Luego de vencidos los ingleses, Liniers es proclamado (elegido por el pueblo de Buenos Aires) como nuevo Virrey. Se resuelve privar de todo mando militar y administrativo a Sobremonte..

1807 Segunda Invasión Inglesa: La Defensa

Los ingleses a fines de 1806 recibieron un importante refuerzo y atacaron Montevideo, al mando del general Whitelocke, dominando a los españoles. En junio 1807 entraron a la ciudad, pero el pueblo al mando del alcalde Martín de Alzaga, junto a la milicia (que había sido vencida dos veces pocos días antes), se prepararon para ofrecer una enconada resistencia, porque no estaban dispuestos a ser avasallados. Dos meses después los ingleses debieron abandonar el Río de la Plata. Estos triunfos abrieron el camino a los criollos para comenzar a pensar seriamente en la emancipación de España.

Consecuencias:

Dejó a las claras que las tropas metropolitanas eran incapaces de defender las colonias.

Hubo un resentimiento popular en repudio a la actitud de los funcionarios de gobierno que habían escapado del ataque inglés.

Creció un espíritu guerrero en la gente (criollos) que habían colaborado en la defensa de la ciudad; nacía el ejército argentino.

Se gestaron ideas revolucionarias de crear una Junta de gobierno como las que existían en España, como provincia de Castilla (España) que era la regíón del V. del Río de la Plata, pues el gobierno seguía en manos de los peninsulares, que eran los grandes comerciantes monopolistas y los criollos seguían sin poder acceder a estos cargos.

EL REINADO DE FERNANDO VI (1746-1759)

Este monarca continuó la política de su padre, de reorganización política y administrativa de España. Su principal ministro fue el eficiente marqués de la Ensenada.

Este reinado se caracteriza por su pacifismo. Se mantuvo neutral en medio de diversos conflictos de aquellos años. Tal vez lo más trascendental fue la firma del Tratado de Madrid (1750) con Portugal, por la cual solucionaron provisionalmente conflictos de la región amazónica. Portugal renunció a la colonia de Sacramento (Uruguay) a favor de España, que cedió vastos territorios guaraníes colonizados por los jesuitas.

Otros hechos dignos de mención son: la fundación de la Academia de Bellas Artes y el impulso a la ampliación de los puertos y la construcción de barcos.

Fernando VI falleció el 10 de agosto de 1759 sin dejar descendientes; entonces fue coronado su hermano Carlos III.

EL VIRREINATO DEL PERÚ EN EL REINADO DE FERNANDO VI

Mientras reinaba Fernando VI, en el Perú gobernó el virrey José Antonio Manso de Velasco, conde de Superunda (1745-1761). Éste era un experimentado y enérgico militar que antes de venir a Lima ejerció el cargo de gobernador de Chile durante siete años.

El 28 de octubre de 1746 Lima sufrió un devastador terremoto que ocasionó la muerte de 10000 personas; el Callao fue arrasado sufriendo la muerte de casi todos sus 5000 habitantes; sólo sobrevivieron 200 personas. Arduos fueron los trabajos de reconstrucción. Cientos de palacios, iglesias y casas se habían derrumbado. El matemático Luis Godín, de la Academia de Ciencias de Paris, elaboró los nuevos planos de las nuevas edificaciones de la capital. Para el Callao, Godín diseñó una gran ciudadela militar. Su construcción fue iniciada en 1747 y fue bautizada con el nombre de Fortaleza del Real Felipe.

Durante este prolongado gobierno se continuó la lucha contra los indígenas encabezados por Juan Santos Atahualpa, hasta la misteriosa muerte del Inca en 1756. El Virrey también reprimió enérgicamente a los indígenas y mestizos alzados en Huarochiri, en 1750.

En 1759 murió el rey Fernando VI y es el nuevo monarca, Carlos III.

EL REINADO DE CARLOS III (1759-1788)

Carlos III tenía experiencia de gobierno, pues había sido Rey de Nápoles. Al llegar al trono español se instaló con una corte de ministros y asesores de origen italiano, entre quienes destacaba el marqués de Esquilache. Más tarde se rodeó de eficientes ministros ilustrados españoles como Aranda, Campomanes y Floridablanca.

El nuevo monarca llegó a Madrid dispuesto a iniciar grandes reformas modernizadoras. Su gobierno tuvo el espíritu característico del Despotismo Ilustrado, por lo tanto tuvo que enfrentar la resistencia de la aristocracia y el clero. Su carácter enérgico y el apoyo de la burguesía y los intelectuales ilustrados permitieron llevar adelante el proceso reformista.

Carlos III restringió viejos privilegios feudales, dividió latifundios, repartió tierras comunales, construyó canales de regadío y liberó el comercio y las aduanas. Apoyó la industria privada e impulsó la navegación y el comercio con las colonias americanas. La burguesía fue favorecida, también, con la creación del Banco de San Carlos y la creación de la Orden del Sol.

El proceso reformista afectó los intereses eclesiásticos, ya que el clero poseía grandes latifundios y tenía estrechos vínculos con la vieja aristocracia feudal. Carlos III buscó el nombramiento de nobles y religiosos abiertos a las reformas. En este contexto decretó la expulsión de la Compañía de Jesús. Los religiosos jesuitas y su poderosa clientela, educada en los colegios de la orden, controlaban gran parte del poder administrativo tradicional y eran firmes opositores de las reformas ilustradas.

La investigación científica y la difusión de los nuevos conocimientos recibió gran impulso de este monarca y sus ministros. Esto contribuyó a renovar la mentalidad de los españoles. Viejas costumbres y supersticiones fueron combatidas; España debía modernizarse y esto sólo era posible extendiendo la educación, alentando el desarrollo de la ciencia.

Con respecto a las colonias, Carlos III emprendió una serie de reformas destinadas a racionalizar la administración, liberalizar el comercio, incrementar la recaudación de rentas y mejorar las defensas.

EL VIRREINATO DEL PERÚ EN EL REINADO DE CARLOS III

El rey Carlos III puso especial interés en renovar el sistema administrativo de las colonias. El Virreinato del Perú sufrió importantes cambios que conmocionaron a sus habitantes y provocaron la rebelión de los indígenas, mestizos y criollos afectados. Las reformas de mayor trascendencia fueron:

  • la creación del Virreinato del Río de la Plata (1776),

  • el decreto (Cédula) de Libre Comercio (1778) y

  • las medidas fiscales del visitador Areche (1778-1780).

  • Además, las reformas carolinas reforzaron la presencia hispana en la alta burocracia estatal. El predominio criollo en la maquinaria estatal llegaba a su fin. La corona los relegó gradualmente en el acceso a las audiencias, gobernaciones, corregimientos y las fuerzas armadas; favoreciendo a los "chapetones" de rango militar.

    Quizás debamos considerarla como entre las reformas a que en 1767 ordena la expulsión de los jesuitas del Perú. Fue una Pragmática Sanción decretada por el Rey Carlos III, ésta se cumplió el 9 de setiembre de 1767. Todas las propiedades de los religiosos expulsados pasaron a poder de la Oficina de Temporalidades, institución que remató gran parte de los bienes. Al clausurarse los colegios jesuitas, se fundó el Real Convictorio de San Carlos.

    La creación del Virreinato del Río de la Plata afectará notablemente la economía peruana. Todo el rico Alto Perú, incluyendo los corregimientos de Puno, pasaron a poder de Buenos Aires. Además, Lima fue obligada a financiar los gastos de la instalación del nuevo Virreinato.

    En 1777 llegó a Lima José Antonio de Areche, Visitador General de la Real Hacienda y Tribunales del Reino, con la expresa misión de aumentar las rentas de la Corona y sanear la administración pública. El Visitador incrementó las alcabalas, creó las aduanas terrestres y empadronó a los mestizos para que paguen tributo como los indios. Sus maneras autoritarias y su menosprecio por los funcionarios criollos le valieron serios enfrentamientos con el Virrey Guirior. El Visitador emprendió una campaña de desprestigio contra Guirior ante la Corte, logrando su destitución en 1780.

    El incremento de los impuestos y los repartos mercantiles de los corregidores ocasionaron muchas rebeliones en diversas provincias. Las autoridades reprimieron a sangre y fuego todos los movimientos rebeldes donde estaban involucrados indígenas, mestizos y criollos; todos afectados por las reformas fiscales implementadas por Areche y auspiciadas por la Corona.

    Uno de los hechos más importantes del rey Carlos III fue la liberalización del comercio colonial. El decreto de Libre Comercio de 1778 legalizó el tráfico mercantil entre trece puertos españoles y 22 puertos americanos. El objetivo era favorecer el crecimiento económico de las regiones descuidadas por las viejas rutas monopólicas y convertirlas en nuevas fuentes de materias primas y mercados para las manufacturas españolas. El comercio entre la metrópoli y las colonias se quintuplicó en una década. En América los más favorecidos fueron los mercaderes afincados en Buenos Aires y Valparaiso. Aunque el libre comercio fue resistido por los comerciantes limeños, no significó la destrucción de la importancia comercial del Callao o de Lima. A pesar del gran crecimiento mercantil de otros puertos sudamericanos, el Perú controló casi el 15% de las exportaciones a España, superando al Río de la Plata que tenía el 12%, y a Venezuela con el 10%.

    Estalla en Tungasuca (al sur del Cusco) la gran rebelión del cacique José Gabriel Condorcanqui, Túpac Amaru II.

    El jefe rebelde era descendiente directo de los incas del Tahuantinsuyo. Túpac Amaru I, su antepasado, fue el último Inca de Vilcabamba, el mismo que fuera decapitado por orden del virrey Toledo en 1572. Túpac Amaru II, en 1780, era cacique de Tungasuca, Surimana y Pampamarca, y gozaba de propiedades, negocios y prestigio en la región del Cusco. Se sublevó a los 40 años, cansado de los excesos de los despóticos corregidores -los repartos mercantiles- y la imposición de las reformas del Visitador Areche (aduanas, alcabalas, tributos).

    El espacioso sur andino había sido la región más afectada con la creación del Virreinato del Río de la Plata y la liberalización del comercio decretada por Carlos III. En este contexto el incremento de la presión fiscal agudizó las contradicciones sociales. Desde 1778 José Gabriel Condorcanqui organizó una red de conspiración con objetivos cada vez más radicales. El 4 de noviembre de 1780 estalló la sublevación. Túpac Amaru capturó y condenó a la horca al corregidor de Tinta; el mismo día, delante de miles de seguidores en Tungasuca, anunció la abolición de las mitas, alcabalas y corregimientos. Además, liberó a miles de indios de los obrajes y decretó el fin de la esclavitud de los negros.

    En Lima las autoridades coloniales se aprestaron para el combate. El Virrey envió tropas que tomaron el Cusco y repelieron el ataque tupacamarista en enero de 1781. Poco después llegaron el visitador Areche y el brigadier José del Valle quienes, apoyados por el cacique Mateo Pumacahua, vencieron a los rebeldes en Checacupe y Combapata (Tinta, Cusco). La represión fue indiscriminada y llegó a su punto culminante cuando el 18 de mayo de 1781, el Inca, su esposa Micaela Bastidas y otros dirigentes fueron descuartizados. El Perú fue pacificado a sangre y fuego. Los últimos líderes indígenas del levantamiento -Túpac Katari, Diego Cristobal Túpac Amaru y Pedro Vilca Apaza- fueron torturados y asesinados horrendamente entre 1781 y 1783.

    Era urgente la renovación del sistema administrativo en el Perú con el nombramiento de magistrados selectos y con salarios adecuados. Serán abolidos los aborrecidos corregimientos, los corregidores con su corrupción y despotismo habían provocado muchas rebeliones en América, incluyendo la que lideró Túpac Amaru II

    En 1784 el Perú fue dividido en 7 intendencias (tipo departamentos) Estas jurisdicciones de gobierno estaban a cargo de los Intendentes, quienes debían velar por la recaudación tributaria y el mantenimiento del orden. La Corona les asignó buenos sueldos, pero les prohibió hacer negocios o repartos mercantiles. Cada intendencia se dividía en partidos (tipo provincias) que eran administradas por los subdelegados. Estos también estaban prohibidos de hacer repartos mercantiles; sin embargo, la mayor parte de ellos no cumplían con la ley y cometían tantas tropelías como los antiguos corregidores.

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