Reflexión ética

Hecho moral. Inteligencia. Libertad de elección. Juicio de valor

  • Enviado por: Elianka
  • Idioma: castellano
  • País: España España
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Ética 4º ESO

Introducción

Las personas somos los únicos seres vivos capaces de resolver grandes problemas, ya que los animales están movidos por estímulos, y estos son los que les hace resolver los problemas que les surgen en la vida. Por ello no tienen libertad, ya que, como dijó el filósofo cristiano Tomás de Aquino “Donde hay inteligencia, hay libre albedrío [libertad]”.

Como las personas somos inteligentes, hemos creado ciertas normas que hacen que nuestra vida en convivencia sea mejor. Éstas normas, salvaguardan algunos valores que son necesarios para dicha convivencia, como por ejemplo no matar a los demás ciudadanos, tener un respeto a los otros o saber ser agradable con ellos.

Otra de las cosas que deben realizar los humanos es saber realizar hechos morales y éticos, eso sí, cuando es alcanzada una edad de madured en la vida. Tal edad, se encuentra cuando realizas con inteligencia y ciertos conocimientos los siguientes pasos:

- Saber distinguir si una acción es buena o mala (no sólo para uno mismo, sino también para la sociedad).

- Poderse anticipar a las consecuencias del hecho a realizar (ya que si no realizamos este paso, podríamos ofender, dañar o molestar a alguien de nuestra sociedad).

- Tener libertad para elegir entre lo que es mejor para ti y tu sociedad según el acto a realizar.

Tras dar la información necesaria para este trabajo, ralataré mi problema solucionado con los pasos dados antes.

Desde pequeña me ha gustado la informática, los ordenadores y todo lo relacionado con ello, por esto, cuando supe que había un módulo de Informática quise acceder a él cuanto antes, el problema llegó cuando supe que era de grado superior y que para llegar a ellos había que hacer antes Bachillerato.

Digamos que los estudios nunca han sido mi fuerte, y que no se me dan muy bien, tan sólo imaginar que Bachillerato es el doble de lo que hago ahora, me siento como si me fuera a morir, por ello, intentaba averiguar otro modo para llegar al módulo sin pasar por Bachillerato y… ¡Sí! Lo había, un examén que se puede hacer con veinte años, pero… ¡Aún me quedan muchos años para tener los veinte! Pensaba en olvidarme de la Informática y buscar otra cosa, pensar en otro trabajo que me gustara y que sea de grado medio, para no hacer Bachillerato, pero me lo planteé mejor, con las pautas de cómo debe hacerse un hecho moralmente.

1.- Anticipación de las consecuencias:

Pensé que haría de mayor, sería una de esas mujeres que trabajarían tanto fuera como dentro de la casa, o sería un ama de casa que solo se preocupa de su hogar. Me gustaría tener un trabajo, como “ocio” pero al final me agobiaría y lo dejaría por una vida más “relajada” en la casa. Así que tampoco debía pensar mucho en mi futuro eso sí, debía pensar en un trabajo que si estoy soltera me pueda mantener, pero sin pasar por Bachillerato, porque… para perder un año en algo que voy a suspender, ¿para qué? ¿Qué puedo hacer entonces? Un ciclo formativo de grado medio.

2.- Juicio de valor:

Ahora debía pensar que era lo mejor para mí, perder un año en algo que iba a suspender seguro (Bachillerato), o buscarme un trabajo, que aunque no sea el sueño de mi vida me mantuviera (ciclo formativo de grado medio). Preferiría hacer Informática, pero cuando cumpla los veinte, me prepararé el examén de acceso y si lo apruebo, ya me plantearé que hago.

3.- Libertad de elección:

Para que un hecho sea moral, hay que tener en cuenta los tres requisitos, y éste es el último, tener libertad de elección entre ambas posibilidades (Bachillerato-Ciclo formativo de grado medio).

Yo sé que la libertad siempre la he tenido, ya que nadie me a obligado nunca a que elija que futuro debo coger, que trabajo debo hacer o que estudios debo tener.

Conclusión

Como se ha podido apreciar en este trabajo, siempre he tenido en cuenta los tres requisitos para que un hecho sea un acto moral, y que sin ellos no se podría realizar nada en esta vida, ya que son la base de todo hecho a realizar. Con esto hago presente que toda persona debe tener en presente siempre estos tres puntos y que no se debe olvidar de ninguno de los tres, porque si no, no sería un hecho ni moral, ni ético.