Realismo

Literatura española contemporánea del siglo XX. Narrativa y novela prerrealista, realista y naturalista. Galdós. Valera. Clarín

  • Enviado por: Troya
  • Idioma: castellano
  • País: España España
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EL REALISMO: LA INNOVACIÓN NARRATIVA EN LA SEGUNDA MITAD DEL S. XIX. BENITO PÉREZ GALDÓS

El Realismo tiene su origen en Francia, en la segunda mitad del siglo XIX, como consecuencia de las circunstancias sociales de la época: la consolidación de la burguesía como clase dominante, la industrialización, el crecimiento urbano, la aparición del proletariado y las fuertes tensiones sociales. A Balzac (Comedia Humana), se le considera el fundador del movimiento, que se consolida en España a partir de 1868. Los principales representantes de este movimiento en España son: Juan Valera, José Maria de Pereda, Benito Pérez Galdós, Leopoldo Alas "Clarín" y Emilia Pardo Bazán.

En principio, es una reacción contra el idealismo característico del Romanticismo, por lo que tiene las siguientes características, opuestas a las de la época anterior:

• Procura mostrar en las obras una reproducción fiel y exacta de la realidad.

• Hace un uso minucioso de la descripción, para mostrar perfiles exactos de los temas, personajes, situaciones e incluso lugares; lo cotidiano y no lo exótico es el tema central, exponiendo problemas políticos, humanos y sociales.

• Rechaza el sentimentalismo y muestra al hombre objetivamente describiendo una realidad cruda.

• El lenguaje utilizado en las obras es coloquial y crítico.

• Así como rechaza lo sentimental, de igual forma lo espiritual, dando como resultados toques individualistas.

• Las obras muestran una relación anexa entre las personas y su entorno económico y social, del cual son exponente; la historia muestra a los personajes como testimonio de una época, una clase social, un oficio, etc.

• Temas relacionados con los problemas de la existencia humana.

• El autor analiza, reproduce y denuncia los males que aquejan a su sociedad.

• Transmitir ideas de la forma más verídica y objetiva posible.

En cuanto a los procedimientos literarios del Realismo, son característicos el abuso de la descripción detallada y prolija, enumeraciones y sustantivos concretos; el uso del párrafo largo y complejo provisto de abundante subordinación, la reproducción casi magnetofónica del habla popular, tal cual se pronunciaba y sin corrección alguna que pretenda idealizarla, y el uso de un estilo poco caracterizado, un lenguaje "invisible" que exprese personajes, hechos y situaciones objetivamente sin llamar la atención sobre el escritor: esta reproducción debe ser lo más sencilla posible para que todos la comprendan.

'Realismo'
Recibe el nombre de Naturalismo una corriente fijada por el novelista francés Émile Zola que tenía como objetivo estudiar y explicar el comportamiento del ser humano, interpretando la vida mediante la descripción del entorno social y descubriendo las leyes que rigen la conducta humana. Apareció poco después del realismo, y en ella Zola añadió a los postulados del realismo ciertos elementos tomados de doctrinas típicas de su tiempo:

El positivismo → Corriente o escuela filosófica que afirma que el único conocimiento auténtico es el conocimiento científico, y que tal conocimiento solamente puede surgir de la afirmación positiva de las teorías a través del método científico

El materialismo → Niega la parte espiritual del hombre: los sentimientos, ideales, etc. son considerados productos del organismo.

El determinismo → Los comportamientos humanos están marcados por la herencia biológica y por las circunstancias sociales.

El método experimental → El novelista debe experimentar con sus personajes, colocándolos en determinadas situaciones para demostrar que su comportamiento depende de la herencia y del medio.

De los presupuestos anteriores se derivan varias consecuencias literarias:

1) En cuanto a temas, ambientes y personajes, abundan los asuntos “fuertes”, las bajas pasiones, así como personajes tarados, alcohólicos o psicópatas, seres que obedecen, sin saberlo, a sus tendencias genéticas, si bien sus reacciones difieren accidentalmente según el ambiente en que se han educado.

2) En la técnica y el estilo se llevan a sus últimas consecuencias los métodos de observación y documentación del Realismo. Igualmente se hace más precisa la reproducción del habla.

La novela es el género literario característico de este movimiento, y los novelistas más destacados son:

Fernán Caballero: pseudónimo de Cecilia Böhl de Faber, hija del cónsul alemán en Cádiz. Cultivó un costumbrismo andaluz, con enfoques sentimentales y moralizantes. Destaca su novela La Gaviota (1849), considerada como la primera novela del realismo. En ella distinguimos un elemento folklórico y elementos sanos y educados.

Pedro Antonio de Alarcón: comenzó como escritor costumbrista y romántico. Destacan novelas como El Sombrero de Tres Picos, que narra la historia del encomendador y la molinera.

Juan Valera: aristócrata cordobés, cultísimo, liberal y escéptico, comenzó a los cincuenta años su carrera de novelista con una obra maestra: Pepita Jiménez (1874), cuyo protagonista se debate entre una vocación religiosa más convencional que profunda y la fuerte atracción que siente por la mujer que da título a la obra; los impulsos humanos vencerán. En esta novela destacan los continuos enfrentamientos entre la razón y los sentimientos.

José María Pereda: se sitúa en una línea tradicionalista, apegada a una visión idílica del campo (frente al dinamismo urbano): El Sabor de la Tierruca. También destacan novelas con enfoque científico, como De Tal Palo Tal Astilla (1880).

Emilia Pardo Bazán: de la escuela naturalista, tomó el gusto por los rudos ambientes sociales, con sus pasiones violentas y sus crudezas, con novelas como Los Pazos de Ulloa y su continuación, La Madre Naturaleza.

Vicente Blasco Ibáñez: es el novelista más cercano a la escuela naturalista, caracterizado por su gusto por ambientes sórdidos, la crudeza de los temas y la preocupación por las taras hereditarias. Ello va unido al vigor con que supo captar el mundo rural de su tierra, Valencia, en novelas como Arroz y Tartana, Cañas y Barro y Sangre y Arena.

Leopoldo Alas “Clarín”: escribió una novela muy extensa que está considerada como una de las obras fundamentales del Realismo español: La Regenta, en la que Clarín hace un análisis minucioso y detallado del ambiente hipócrita y corrompido de Vetusta, ciudad donde se desarrolla la acción y que puede ser Oviedo. Satiriza a sus personajes que, bajo apariencias honradas, esconden la hipocresía y la maldad. Clarín también destacó como uno de los mejores escritores de cuentos de su época, en los que analiza el comportamiento de personas malvadas y llenas de hipocresía. Entre ellos destaca ¡Adiós, cordera!

** BENITO PÉREZ GALDÓS.

'Realismo'
Galdós empezó cultivando una novela de tesis en que los personajes aparecían cortados por un patrón, que los dividía entre reaccionarios y liberales. Después empezó a interesarse por los aspectos más costumbristas y por facetas más espirituales. Intentó describir a la burguesía española de su época y buscar sus orígenes en la historia reciente mediante el uso de la novela histórica. También ensayó otras fórmulas narrativas, como la novela dialogada.

Su estilo busca la naturalidad y evita cualquier artificio retórico a fin de ofrecer, según postulados estéticos realistas, la visión más directa posible de lo que pretende expresar. Cuando narra, su estilo es transparente, pero siempre castizo; se trasluce sin embargo el humor y la ironía. En los diálogos, el lenguaje se impregna frecuentemente de términos corrientes e incluso vulgares y en alguna ocasión el narrador canario, víctima de ese frenesí costumbrista, llega a mostrar un poco ridículos e infantiles a los personajes que describe. Es frecuente en él un humor piadosamente irónico de sesgo cervantino.

Otra característica notable de su literatura es su manera de jugar con la realidad y la fantasía de los personajes, destacando quiénes son y quiénes quieren ser.

La producción literaria de Galdós es enorme. Sólo su narrativa consta de más de setenta volúmenes, clasificados por él mismo en: Episodios Nacionales, Novelas de la primera época y Novelas contemporáneas.

Episodios Nacionales → En estas obras, Galdós pretende ofrecer una visión, en forma novelada, de la historia de España del siglo XIX, desde la Guerra de la Independencia hasta la Restauración. Consta de cinco series de diez tomos cada una, salvo la última que quedó interrumpida, ya que murió antes de escribir los últimos 4 tomos.

Novelas de la primera época → Todas ellas tratan problemas políticos y religiosos, la contradicción entre lo tradicional y lo liberal, y profundizan en el estudio psicológico de los personajes. Entre estas novelas críticas destacan Doña Perfecta y Marianela.

Novelas contemporáneas → La mayoría de estas novelas tienen como eje central de su temática la ciudad de Madrid, sus gentes, sus calles y sus barrios. Destacan Fortunata y Jacinta, Tormento (de tendencias naturalistas), Nazarín (del espiritualismo), Misericordia, El Abuelo y Miau.