Realismo en la literatura argentina durante el período de entre siglos (1880-1920)

Movimientos literarios. Realidad. Testimonio. Descripción. Liberalismo. Inmigración. Teoría del reflejo

  • Enviado por: Azul Fernandez
  • Idioma: castellano
  • País: Argentina Argentina
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El realismo en la literatura argentina durante el período de entre siglos (1880-1920)

BREVE CONCEPTUALIZACION DEL MOVIMIENTO REALISTA:

A mediados del siglo XIX, el Romanticismo deja paso a un nuevo movimiento filosófico, cultural y artístico que ocupará lo que queda de siglo: el Realismo. Este movimiento literario aparece como consecuencia de las circunstancias sociales de la época: la consolidación de la burguesía como clase dominante, la industrialización, el crecimiento urbano y la aparición del proletariado. Además, Europa atraviesa una época caracterizada por los adelantos científicos y los escritores intentarán describir esa realidad; de ahí el nombre que recibe esta corriente literaria.

Las obras realistas pretenden testimoniar documentalmente la sociedad de la época y los ambientes más cercanos al escritor, en oposición a la estética del Romanticismo, que se complacía en ambientaciones exóticas y personajes poco corrientes y extravagantes. La estética del Realismo, fascinada por los avances de la ciencia, intenta hacer de la literatura un documento que nos pueda servir de testimonio sobre la sociedad de su época. Por ello describe todo lo cotidiano y típico y prefiere los personajes vulgares y corrientes, de los que toma buena nota a través de cuadernos de observación.

En cuanto a los procedimientos literarios del Realismo, son característicos el abuso de la descripción detallada y prolija, enumeraciones y sustantivos concretos; el uso del párrafo largo y complejo provisto de abundante subordinación, la reproducción casi magnetofónica del habla popular, tal cual se pronunciaba y sin corrección alguna que pretenda idealizarla, y el uso de un estilo poco caracterizado, un lenguaje "invisible" que exprese personajes, hechos y situaciones objetivamente sin llamar la atención sobre el escritor.

En el Realismo se distinguen dos posturas: una conservadora, que pretende restaurar la religión, la familia y el honor para solucionar la crisis de la sociedad industrial; y otra progresista que denuncia las taras de la sociedad y apoya las reivindicaciones laborales, así como el pensamiento liberal.

EL MOVIMIENTO REALISTA EN ARGENTINA:

A fines del siglo XIX y a comienzos del XX, Argentina vivió un aluvión inmigratorio; El proceso de modificación en la estructura poblacional genero una notable tensión, un verdadero conflicto entre la forma de ser del nativo, dado a la libertad y al individualismo, y a la de los inmigrantes europeos que traían consigo el ansia de progreso económico, la cultura del trabajo, su disciplina laboral y su sumisión al patrón; por lo que el pueblo criollo se vio relegado de los puestos de trabajo para los cuales se prefiere al extranjero.

En tanto, en el terreno artístico, surgió un movimiento que aspiraba a proporcionar una visión objetiva de los conflictos sociales, poniendo el acento en las preocupaciones, deseos y verdaderas condiciones de vida de las clases populares. Se trataba del Realismo.

En la Argentina, este movimiento coincide con un momento histórico en el cual se logra la estabilidad política durante la presidencia de Roca. Se pone en funcionamiento el modelo económico del liberalismo, gana espacio la corrupción institucional y la sociedad se vuelve muy heterogénea y pluralista por la fuerte presencia de extranjeros, como ya lo he señalado.

Debido a que el interés se centra en los hechos narrados, los géneros que se desarrollan son: la novela, el cuento, y el teatro. En cambio, la poesía no encuentra espacio dentro de este movimiento. La consolidación del teatro nacional llegara con tres grandes dramaturgos a principios del siglo XX: Sánchez, Laferrere y Payro.

Los más importantes narradores argentinos de este siglo reflejan de una manera original, la problemática del mundo contemporáneo en general y del hispanoamericano en particular.
. En sus obras suelen aparecer como temas:

  • El abandono y la desprotección de las zonas rurales.

  • El hombre anónimo, solitario, oprimido, masificado en las grandes ciudades.

  • Los conflictos y las dificultades propios de la convivencia entre las distintas clases sociales y la inserción de los inmigrantes.

Estas temáticas, se pueden detectar en el sainete “Moneda Falsa” (1907) de Florencio Sánchez, en el cual se expresan en las conversaciones el conflicto criollo-inmigrante, el folclore de distintas naciones, lenguas y su acriollamiento, etc. Evoca a la época de principios del siglo XX con su vida cotidiana, sus costumbres y la heterogeneidad de la población. La lengua combina las voces lunfardas del orillero con el habla pintoresca del inmigrante que, en su intención de mimetizarse con el criollo, genera una jerga, el “cocoliche” (mezcla de un español mal aprendido más términos orilleros y vocablos de su lengua materna). Por ejemplo, los personajes Gamberoni y Batifondo, se comunican en un italiano con frases criollas como “(…)¡A mi no, che!(…)”, y tambien con frases en italiano como “(…)¡Cuesto e un bello parlare! ¡Bebiam! (…)” que los demás personajes (como Carmen, Moneda y Lungo) parecen entender lo que manifiestan. Esto da cuenta de cómo el criollo tambien busca y logra relacionarse (y asi de a poco poder integrarse) con el inmigrante, aprendiendo en la práctica de la vida cotidiana, estas lenguas que antes desconocían.

CONCLUSION:

Si bien el realismo intenta reflejar la realidad de la manera mas objetiva posible, hay que destacar, no se nos muestra tal y como es de forma completa, sino que conocimiento del humano sobre ella, se encuentra mediatizada por condiciones históricas, ideológicas y de clase determinadas (Teoría del reflejo). El artista no falsifica la realidad pero al proyectarla en su obra como un juego de espejos, el resultado es una visión prismática y deformante de la misma.

En esta corriente, la percepción del mundo, a través de las obras literarias, se resuelve con una graduación de la captación de la realidad.

Al tomar contacto la realidad, con nuestra conciencia particular, partimos de que no es posible aprehenderla de forma completa, con lo cual, se está efectuando una selección de aspectos de la realidad que constituyen el reflejo. El resultado de este proceso explica las relaciones entre el ser real (objetivo, lo que realmente somos); y el ser social (lo que pensamos que somos; ideas mediatizadas por la ideología histórica), de un determinado individuo o un determinado grupo humano; Es así como, en la literatura realista, se presentan personajes “tipos” como los picaros, los provincianos ingenuos, los gringos, los compadres y los malevos; Cada uno con sus características generalizadas, es decir, que todos eran iguales, y uno bien sabe que nunca sucede eso en la realidad, sino que cada ser humano aunque comparta rasgos característicos con otros, va a tener su propia personalidad y concepción del mundo.

Entonces puedo concluir que la conciencia de lo real se generaliza, y se construye a partir de este “reflejo”, que pocas veces copia la realidad tal cual es, ya que el autor posee sus propios condicionantes sociales e ideológicos.