Rafael Leonidas Trujillo Molina

Política dominicana. Presidente. Dictador. Generalísimo. Militar. Jefe del ejército

  • Enviado por: Eros Caamano
  • Idioma: castellano
  • País: República Dominicana República Dominicana
  • 12 páginas
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Introducción

1891-1961, presidente de República Dominicana (1930-38, 1942-

52). Entrenado por marinos americanos durante la ocupación

americana del país, él era jefe del ejército en la presidencia de

Horacio Vásquez quien destituyó en 1930. Él se volvió dictador y

retuvo poder incluso hasta su muerte aún no estando en la

presidencia. Se usaron métodos de terrorismo, sin embargo, no sólo

para reprimir oposición dominicana, pero también contra Haití

vecino; para detener infiltración haitiana, las tropas dominicanas \

cruzaron la frontera en 1937, e hicieron una matanza entre 10,000

y 15,000 haitianos. Generalissimo Trujillo constantemente se

embrolló en dificultades con otros países caribeños, cobrando que

estaban surgiendo parcelas en el extranjero contra él. El rumor

culpó el régimen de Trujillo de la desaparición de la Ciudad de

Nueva York de Jesús de Galíndez, uen 1956, instructor que había

criticado Trujillo grandemente. Trujillo fue asesinado en 1961.

Trujillo habia hecho una rápida carrera militar desde su ingreso en

la Policia Nacional Dominicana en tiempos de la ocupación militar

norteamericana. A medida que fue ascendiendo había ido utilizando

su creciente poder para hacer fortuna realizando negocios con la

compra de alimentos, ropa y equipo de soldados. Al llegar a la

Jefatura del Ejército, Trujillo se enriqueció más aún e invirtió su

dinero en tierras y propiedades urbanas, demostrando con ello

poseer un decidido espíritu empresarial y un afán de lucro poco

común.

Trujillo aprovechó la desmedida confianza que le dispensaba el

Presidente Vásquez, quien lo había hecho Jefe del Ejército en

reconocimiento a su demostrado horacismo, para colocar en los

mandos claves del Ejército a oficiales adictos a su persona

aparentando que eran adictos a Horacio Vásquez. Poco a poco

Trujillo convirtió aquel cuerpo del orden en un negocio personal y en

una maquinaria militar al servicio de sus intereses, aunque

momentáneamente sirviera para sostener a Vásquez y apoyar la

política del Partido Nacional.

En poco tiempo la riqueza de Trujillo fue ampliamente conocida y se

hizo público que el sistema de compras y aprovicionamiento del

Ejército era su principal fuente de ingresos. En 1927, por ejemplo,

el presupuesto del Ejército cerró con déficit y Trujillo no pudo

justificar cómo había gastado el dinero ese año. En 1929, en ocasión

de un estudio administrativo-financiero que hizo una misión

norteamericana contratada por Vásquez para modernizar diversos

departamentos del Gobierno, se descubrieron las vías de escape del

presupuesto militar que Trujillo utilizaba en su provecho.

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No obstante las recomendaciones de esa comisión para que fuese

corregida esa situación, y a pesar de las demandas de los

alfonsequistas para que Trujillo fuese removido de su cargo,

Vásques siguió dándole todo su apoyo y se negó a creer las

informaciones que también le llegaron de que él estaba conspirando

para derrocarlo en combinación con varios políticos coalicionalistas.

Esa confianza de Vásquez en Trujillo convirtió a éste en una figura

intocable dentro del régimen y más adelante, en un punto de serios

conflictos dentro del Partido cuando Vásquez salió del país y el

Jefe del Ejército quedó bajo el mando directo de su enemigo José

Dolores Alfonseca, quien ahora detentaba provisionalmente las

funciones de Presidente de la República.

Durante las diez semanas en que Vásques estubo ausente, la

campaña de reelección siguió adelante. Pero la situación política se

agravó al rumorarse que el Jefe del Ejército sería destituído por

conspirador y al presentarse éste fuertemente armado y con

escolta con franca actitud de desafío en las oficinas de Alfonseca.

A partir de entonces se difundió el rumor de que Trujillo

conspiraba auxiliado por un preso de su confianza que había en la

Fortaleza Ozama, nombrado Rafael Vidal y por el coalicionista

Roberto Despradel, quienes le habían hecho ver la posibilidad de

que Vásquez no regresara vivo y su necesidad de impedir que

Alfonseca continuara en el Poder.

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Trujillo protestó en una y otra ocasión declarando ser fiel al

Gobierno de Vásquez, pero a medida que pasaron los días los

preparativos del golpe de Estado seguían avanzando. Un político

llamado Rafael Estrella Ureña, que había sido Secretario de Estado

de Vásquez y se había separado del Gobierno para combatir la

reelección, había formado una agrupación llamada Partido

Republicano. Este político había estado aglutinando opositores en la

Capital y en Santiago y había celebrado un pacto con los líderes de

otros pequeños partidos opuestos a Vásquez, entre los que se

destacaba Desiderio Arias quien dirigía la "pata prieta" del antiguo

partido jimenista, ahora bajo el nombre de Partido Liberal. También

hizo contacto Estrella Ureña con los velazquistas, o progresistas

con quienes acordó integrar una cadidatura antirreeleccionista

encabezada por Velázquez como candidato a la Presidencia y

secundada por él como candidato a la Vicepresidencia.

Pero en realidad, Estrella Ureña sólo estaba reuniendo fuerzas

políticas de la Oposición para dar apoyo al movimiento que él y

Trujillo habían acordado pues ya a principios de febrero ambos

habían convenido de que Estrella Ureña y sus parciales iniciarían un

movimiento en Santiago de los Caballeros que se apoderaría de la

Fortaleza San Luis y desde allí levantarían un "Movimiento Cívico"

que marcharía con hombres y armas hacia la Capital para obligar a

Vásquez a renunciar, mientras el Ejército, aparentando querer

evitar derramamiento de sangre, se abstendría de intervenir. A

pesar de las numerosas denuncias que recibió Horacio Vásquez en el

sentido de que Trujillo lo estaba traicionando, a ninguna dio crédito

pensando en que todas eran obra de las intrigas y pugnas políticas

entre el Jefe del Ejército y Alfonseca.

El 23 de febrero Estrella Ureña y sus partidarios, secundados por

Desiderio Arias y Elías Brache, antiguos líderes del jimenismo,

dieron inicio a lo convenido. Un tío de Estrella Ureña, el General

José Estrella, "atacó" la Fortaleza San Luis y la tomó. La guarnición

de la fortaleza no hizo resistencia. La marcha hacia la Capital se

inició de inmediato y tres días más tarde varios cientos de

hombres, parcialmente armados con rifles viejos que Trujillo les

había enviado subrepticiamente, hacían su entrada en la ciudad de

Santo Domingo luego que Horacio Vásquez se convenciera, tras una

dolorosa pugna consigo mismo, que el hombre a quien él había

encumbrado a la más alta posición militar lo había traicionado.

Alfonseca y Vásquez presentaron formalmente sus renuncias al

Congreso el 2 de marzo y al día siguiente pasó a ocupar la

Presidencia de la República Rafael Estrella Ureña. Un par de días

más tarde Vásquez y Alfonseca se exílian en Puerto Rico.

Poco días después de la juramentación de Estrella Ureña, se hizo

evidente que quien mandaba era el Jefe del Ejército y que el nuevo

Presidente no era más que un juguete en sus manos. También se

hizo evidente que Trujillo quería la candidatura a la Presidencia

para si mismo y que no pensaba cederla ni a Velázquez ni a Estrella

Ureña. Los coalicionistas apoyaron a Trujillo en sus pretenciones y

se entendieron con él y Estrella Ureña para lanzar una nueva

candidatura encabezada por Trujillo. Para apoyar esta candidatura

se formó una "Confederación de Partidos" que agrupaba a los

coalicionistas, a los liberales de Arias, a los republicanos de Estrella

Ureña y a los seguidores de dos pequeños grupos llamados Partido

Nacionalista y Partido Obrero que apenas tenían significación

política.

Velázquez comprendiendo su error al apoyar a Estrella Ureña

negoció otra vez con lo líderes del Partido Nacional la integración

de una nueva "Alianza Nacional-Progresista" que lo llevaría a él

como candidato a la Presidencia y al líder horacista Angel Morales

como candidato a la Vicepresidencia. No pasaron muchos días

cuando los jefes de la Alianza descubrieron que sus seguidores y

partidarios estaban siendo perseguidos y encarcelados por

miembros del ejército. No obstante esta persecución Velázquez y

Morales insitieron en hacer campaña, y en una ocasión en las

afueras de Santiago Morales y sus acompañantes después de haber

asistido a varias manifestaciones políticas en esa ciudad fueron

atacados a tiros. Fue milagroso que Morales y sus acompañantes no

perdieran la vida, pues algunos escaparon del atentado con sus

pantalones y sombreros perforados por las balas.

Todo el mes de abril transcurrió en una campaña de terror político

y de intimidación policial a la población. La Alianza Nacional

Progresista suspendió sus actividades poco a poco, mientras la

Confederación de Partidos gozaba de amplia libertad de acción para

celebrar sus manifestaciones. Frente a la violencia militar, la Junta

Central Electoral renunció el día 7 de mayo, pero fue sustituída por

nuevos miembros favorables a la candidatura de Trujillo-Estrella

Ureña. Como la violencia y el terrorismo continuaron, la Alianza

Nacional-Progresista anunció el día 15 de mayo de 1930, en la

víspera de las elecciones, que se retiraba del proceso electoral por

considerar que ho había garantías para ejercer el voto libremente

en el país. Al otro día se celebraron las elecciones con la sola

participación de la candidatura oficial que obtuvo el 45% de los

votos de los sufragantes inscritos. A pezar de las protestas de la

Alianza y de los periódicos, la nueva Junta Central Electoral

reconoció la validez de las elecciones el día 24 de mayo y proclamó

a Trujillo y a Estrella Ureña como Presidente y Vicepresidente de la

República.

El terrorismo continuó en los meses siguientes. Los más destacados

opositores a Trujillo fueron perseguidos y encarcelados. El líder

alfonsequista Virgilio Martínez Reyna, que había propuesto la

destitución de Trujillo cuando Horacio Vásquez se encontraba

enfermo en Baltimore, fue asesinado a tiros y puñaladas junto con

su esposa embarazada mientras dormían en su casa de campo en

San José de las Matas. Trujillo organizó una banda terrorista

llamada "La 42", encargada de perseguir y asesinar a sus opositores

y de imponer el miedo en el país. Esta banda azotaba en automóvil

dejando tras de sí una estela de cadáveres y hogares desgraciados.

El Listin Diario, que había hecho campaña en favor de la Alianza,

fue asaltado a finales de mayo y sus directores fueron obligados a

callar su campaña de denuncias. Los jueces de la Corte de Apelación

de Santo Domingo, que impugnaron las elecciones fueron también

perseguidos. Después de seis años de libertades, el pueblo

Dominicano volvía a caer en la tiranía. El 16 de agosto de 1930,

Rafael Trujillo y Rafael Estrella Ureña fueron juramentados ante la

consternación de la mayoría del país. La Era de Trujillo había

comenzado.

Conclusión

La dictadura de Trujillo encima de República Dominicana duró tres

décadas. De 1930, cuando GTrujillo ayudó el mando del país en una

revuelta militar, hasta su asesinato, él era el gobernante absoluto

de República Dominicana.

Rafael Leónidas Trujillo nació en Oct. 24, 1891, en San Cristóbal, en

el República Dominicana. Sus padres, José Trujillo Valdez y

Altagracia Julia Molina, tenían 11 niños. Aunque José era un

administrador de correos, la familia era pobre.

En 1918, dos años después que los Marinos de Estados Unidos

empezaron a ocupar República Dominicana, Trujillo empezó su

carrera militar bajo un programa de entrenamiento de Cuerpos de

Marinos. A través de 1927 él era un general en la Guardia

dominicano. Él controló el ejército a lo largo de su regla.

Con promesas de paz y prosperidad, el régimen de Trujillo trajo la

tierra reforma y mejoró la educación. Sin embargo, se

restringieron derechos civiles severamente.

El 30 de mayo de 1961, mientras montaba un automóvil cercano a

Santo Domingo, el "Benefactor" fue disparado fatalmente. Se casó

tres veces, Trujillo tenía dos hijas y dos hijos, ambos funcionarios.

El superior, su homónimo, tomó mando del ejército dominicano al

asesinato de su padre, pero bajo la amenaza de deportación la

familia huyó del país pronto.