Rafael de Urbino

Arte italiano. Pintura renacentista del siglo XVI. Biografía. Obras

  • Enviado por: Paula Ortiz
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RAFAEL

 

Rafael de Urbino

Durante siglos, Rafael ha sido reconocido como el pintor más grande del alto renacimiento, más versátil que Miguel Ángel y más prolífico que Leonardo da Vinci. Este último, de mayor edad, ejerció una importante influencia sobre él.

PERIODO JUVENIL

Rafael nació en Urbino, Italia, donde trabajaba su padre, Gio­vanni Santi, pintor de segundo orden pero de extensa cultura. A él cabe atribuir casi con toda probabilidad la formación inicial de su hijo, quien desde una edad temprana debió de conocer la obra de Andrea Mantegna, Paolo Uccello y Piero de la Francesca.

Estudió también con Timoteo Viti en Urbino, realizando bajo su influencia un gran número de trabajos de miniaturas en una delicada y poética atmósfera como Apollo y Marsias (Louvre, París).

Rafael de Urbino

En 1499 fue a Perugia, en Umbría. Rafael figura como maestro independiente ya en el año 1500. Sus primeras pinturas muestran una gran influencia de Pietro Perugino, lo que refuerza la creencia general de que trabajó durante algún tiempo en el taller de este pintor, del cual adoptó ya en sus primeras obras las tonalidades claras, las composiciones plácidas y los paisajes espaciosos. De entre las obras que allí realizó, cabe destacar Cristo crucificado con la Virgen, los Santos y los Ángeles (1503) El Sueño del Caballero (National Gallery, Londres), Las Tres Gracias y Los Desposorios de la Virgen (1505, obra maestra de armonía elegante y mesurada, con la que cierra su primer periodo).

EL PERIODO FLORENTINO

En 1504, Rafael se trasladó a Florencia, donde estudió la obra de pintores de su tiempo como Leonardo da Vinci (de quien toma los recursos técnicos del claroscuro y el “sfumato), Miguel Ángel (del cual derivan el estilo dramático y los desnudos de algunas de las obras de Rafael) y Fra Bartolomeo. En La Misa de Bolsena o en La Madonna del pez pueden apreciarse ciertos rasgos de la pintura tonal de los venecianos, que conoció a través de Sebastiano del Piombo.

Rafael formula entonces su propio estilo, que es una síntesis del de los grandes maestros. De esta forma, pasó de la rigidez geométrica de la escuela de Umbría a una forma más animada e informal de entender la pintura.

Una gran muestra de este nuevo estilo son las numerosas Vírgenes que pinta en Florencia, cuya pulcritud compositiva junto con el “sfumato” y la serenidad poética del paisaje, constituyen algunas de las mejores obras del clasicismo y del humanismo cristiano. Citemos como ejemplo una de sus Vírgenes: La Virgen del Jilguero (1505).

El primer ejemplo, que aún conserva la inspiración de la escuela de Umbría, es la Madonna del Gran Duque (1504-1505).

Ejemplos posteriores muestran la influencia de Leonardo en la serenidad de la expresión y la composición, como por ejemplo La Bella Jardinera (1507-1508), en la que se da una composición piramidal característica de la pintura de Da Vinci

La última de las madonnas pintadas en Florencia fue la Madonna del Baldacchino (1508), que es una pieza de un altar monumental y su estilo recuerda a las obras de Fra Bartolomeo.

Su composición más original de este periodo es el Entierro de Cristo (1507), otra pieza de altar que muestra la gran influencia que Miguel Ángel ejerció en su obra, especialmente en la anatomía y posición de las figuras representadas.

Tampoco podemos olvidar su gran obra La Sagrada Familia (1507), obra en la que crea el prototipo iconográfico de la Virgen con el Niño, cargada de una sencillez y sensibilidad alejadas de las complejas representaciones de Miguel Ángel o Leonardo da Vinci.

PERIODO ROMANO

Rafael de Urbino

En 1508, a la edad de 25 años, y por recomendación de Bramante, fue llamado a la corte del Papa Julio II para colaborar en una nueva decoración de las estancias papales en el palacio del Vaticano.

Las paredes de la habitación llamada Estancia de la Signatura (1509-1511) están decoradas con frescos que ilustran escenas en que se representa la personificación de la Teología, Filosofía, Poesía y Justicia, que aparecen en el techo y que constituyen una verdadera manifestación doctrinal en torno a la concordia entre paganismo y cristianismo.

En la pared bajo la Teología, se encuentra la Disputa del Sacramento, que representa a un grupo discutiendo el misterio de la Trinidad, donde expresa toda su experiencia en los juegos de luces. Se encuentra también en esta estancia la famosa Escuela de Atenas, una pintura que ilustra un espacio arquitectónico abierto en el cual Platón, Aristóteles y otros antiguos filósofos están sumidos en una discusión. En la pared bajo la Poesía, se encuentra El Parnaso, en el cual el rey griego Apolo aparece rodeado de las Musas.

Por entonces Rafael dirigía un estudio de éxito y enseñaba a sus ayudantes a finalizar las obras a partir de dibujos iniciales que él realizaba (estos dibujos constituyen una importante prueba de las intenciones originales del artista). Así, otra estancia del Vaticano, la Estancia de Eliodoro (1512-1514) fue pintada por éstos. En ella se representan escenas que representan el triunfo de la iglesia católica romana sobre sus enemigos. Cabe destacar dentro de esta estancia La Expulsión de Eliodoro o El triunfo del Sacramento

Aunque los frescos que realizó en el Vaticano no fueron accesibles al público, llegaron a ser ampliamente conocidos gracias a los grabados de Marcantonio.

Tras la muerte del Papa Julio II, en 1513, y el nombramiento de León X, la influencia y responsabilidades de Rafael aumentaron. Se convirtió en arquitecto mayor de la basílica de San Pedro en 1514, y un año más tarde fue el director de las excavaciones arqueológicas cerca de Roma.

A causa de sus múltiples actividades, sólo la tercera parte de la habitación del Palacio del Vaticano llamada la Estancia del Incendio (1514-1517) fue pintada por Rafael. El elaboró los diseños de la cuarta estancia, la Sala Costantina, pero no la pintó.

Durante este periodo, también diseño diez cartones para los diez tapices de los Hechos de los apóstoles de Cristo ilustrando las acciones de éstos para la decoración de la Capilla Sistina. Estos monumentales tapices, tejidos en Bruselas, se encuentran actualmente en el Museo de Victoria y Alberto de Londres, pero no reflejan con exactitud la soltura y espaciosidad de la composición de Rafael.

Al mismo tiempo que relizaba todas estas actividades, Rafael ideó la arquitectura y decoraciones de la Capilla Chigi, en la iglesia de Santa María del Popolo y las decoraciones de la Villa Farnesia, en la que se encuentran El Triunfo de Galatea y dibujó La historia de Psique (obra realizada por sus discípulos).

Además de todas estas actividades, evolucionó como retratista y llegó a ser uno de los más brillantes exponentes de la pintura histórica. Ejecutó un gran número de cuadros, incluyendo un retrato de Julio II (1511-1512), una serie de madonnas y la famosa Sistine Madonna (1514, Gemaldegalerie, Dresden)

Realizó también pinturas de carácter religioso, como la Transfiguración (1517-1520, Vaticano) Que dejó inacabada y fue completada posteriormente por el más notable de los seguidores de Rafael, Giulio Romano. La última obra de Rafael, La transfiguración (1517-1511), acabada por sus discípulos, constituye, con sus veinticinco figuras, el resultado final de sus estudios de composición de perspectiva y de luz, siendo esta obra considerada incluso el súmmum de la pintura.

Rafael expresó la verdadera esencia de su arte, su sereno clasicismo, en las magníficas madonnas que pintó en esta época: Madonna de Foligno (1511-1512), Madonna de la silla (1514), Madonna de San Sixto (1513).

Finalmente, dio la prueba más elevada y más sugestiva de su delicada intuición psicológica, a la vez que de su sentido de las gamas armoniosas, de los más finos valores, en los retratos de Angelo Doni y de su mujer Magddalena Doni (1516), de León X y dos cardenales (1518-1519) de Baldasarre Castiglione, de Julio II, de un cardenal desconocido...

Rafael murió en Roma en 1520, a la edad de 37 años, dejando una producción que fue decisiva en la evolución del arte en Europa, a la vez que sirvió de inspiración a la tradición académica dominante en la pintura europea hasta mediados del siglo XIX y fue calificada como el modelo por ex­celencia del clasicismo.

Comentario de algunas de sus obras:

LA SAGRADA FAMILIA DEL CORDERO

(29x21 cm. Museo del Prado)

Rafael de Urbino

De todas las Sagradas Familias de Rafael, esta pequeña tabla es sin duda la más nombradas. Además de ser una obra de la juventud del pintor, pertenece a la época de su estancia en Florencia, donde coincidió con Leonardo y con Miguel Angel.

De Leonardo precisamente se rastrean muchas influencias en esta obrita juvenil de Rafael: así, el "sfumato" con que se crean las tenues sombras que marcan los volúmenes del rostro de la Virgen o del cuerpo del Niño. El detallado, minucioso y cuidado paisaje del fondo -incluye una escena de la Huida a Egipto- también está delatando una autoría muy temprana. Luego, cuando Rafael se estableció en Roma y se consagró como un genio de la pintura, fue concediendo cada vez menos importancia a este detallismo.

La serenidad en esta obra radica también en la sencilla composición: el conjunto de figuras se inscribe en un imaginario triángulo del que la cabeza de José sería el vértice superior.

El cuadro está firmado en el escote de la Virgen: "Raphael Urbinas MDVII" (Rafael de Urbino, 1507).

CAÍDA EN EL CAMINO DEL CALVARIO o "EL PASMO DE SICILIA"

(318x229 cm. Museo del Prado)

Rafael de Urbino

El subtítulo de "Pasmo de Sicilia" con el que también se conoce esta obra es la corrupción popular del nombre del lugar de su procedencia, el convento de Santa María "dello Spasimo" en la ciudad siciliana de Palermo.

En las colecciones reales -a las que llegó en el reinado de Felipe IV- se calificaba esta pintura como "la alhaja más preciosa del mundo". Es la obra más cuidada de Rafael en cuanto a su composición y a la expresión de los personajes.

En la organización compositiva del cuadro, Rafael hace pasar ante nuestra vista el camino del cortejo que viniendo desde la derecha se dirige hacia el fondo izquierdo de la escena recortándose sobre un paisaje de serena belleza.

En los personajes se distingue la expresión de aquellos que viven intensamente la tragedia que están presenciando, y la de aquellos que parecen contemplar impasibles la caída de Cristo. 

PIEZAS DE ALTAR DE RAFAEL

Vista

Datos de la obra

Rafael de Urbino

La Adoración de los Magos


Años 1502-03 (27 x 150 cm.)
Pinacoteca, Vaticano.

Rafael de Urbino

La Anunciación


Años 1502-3 (27 x 50 cm.)
Pinacoteca, Vaticano.

Rafael de Urbino

La Presentación en el Templo


Años 1502s-3 (27 x 50 cm.)
Pinacoteca, Vaticano.

FRESCOS DE RAFAEL EN EL PALACIO VATICANO

Pertenecen a la última etapa de su producción: La etapa en Roma.

Vista

Datos de la obra

Rafael de Urbino

Dios separa la Luz de la Oscuridad

Año 1517
Palacio del Vaticano.

Rafael de Urbino

Musas salvadas del Agua


Año 1517
Palacio del Vaticano.

Rafael de Urbino

El Pecado Original


Año 1517
Palacio del Vaticano.

Rafael de Urbino

La Escuela de Atenas


Años 1509-10 (770 cm. de ancho).
Estancia de la Signatura, Palacio Vaticano.

La escena tiene lugar en un espacio arquitectónico abierto, la Academia de Platón, en Atenas, donde confluyen los mayores filósofos de la Antigüedad con los rostros de personajes reales de la época de Rafael: Platón tiene el rostro de Leonardo, Heráclito el de Miguel Ángel, Euclides el de Bramante... El espacio de esta academia es el proyecto de Bramante para la basílica de San Pedro. La arquitectura, construida a partir de las leyes de la perspectiva monofocal, está salpicada de esculturas de dioses de la Antigüedad.

Todo esto trata de demostrar que no existe contradicción alguna entre la Iglesia y la ciencia y filosofía de la Antigüedad.

Rafael de Urbino

Escuela de Atenas: Platón y Aristóteles


Años 1509-10 ( 770 cm. de ancho).

Estancia de la Signatura, Palacio Vaticano.

Los filósofos Platón y Aristóteles se hallan en medio de una conversación paseando por la Escuela de Atenas.

Rafael de Urbino

El Parnaso (vista izquierda)


Años 1510-11 (base 670 cm.)
Estancia de la Signatura, Palacio Vaticano.

Se encuentra bajo la personificación de la Poesía que Rafael ilustró en el techo.

Rafael de Urbino

El Parnaso (vista derecha)


Años 1510-11 (base 670 cm.)
Estancia de la Signatura, Palacio Vaticano.

Rafael de Urbino

El incendio del Borgo (vista derecha)


Año 1514 (base 670 cm.)

Estancia del Incendio del Borgo, Vaticano.

Debido a las múltiples actividades que Rafael realizaba por aquel entonces, tan sólo la tercera parte de esta estancia fue pintada por él.

Rafael de Urbino

La Expulsión de Eliodoro


Años 1511-12 (base 750 cm.)
Estancia de Eliodoro, Vaticano.

En la Estancia de Eliodoro está representado el triunfo de la Iglesia católica romana sobre sus enemigos.

Rafael de Urbino

La Liberación de San Pedro

Años 1513-14 (base 660 cm.)
Estancia de Eliodoro, Vaticano.

Representa el triunfo de los católicos romanos.

CUADROS DE RAFAEL

Vista

Datos del cuadro

Rafael de Urbino

Virgen con San José


Año 1506 (74 x 57 cm.)
Hermitage, San Petersburgo.

Pertenece a su segunda etapa.

Rafael de Urbino

La Madonna de Foligno


Años 1511-12 (301 x 198 cm.)
Pinacoteca, Vaticano.

Es una de las estupendas vírgenes que Rafael pintó durante su última etapa.

Rafael de Urbino

La Bella Jardinera


Año 1507 (122 x 80 cm.)
Museo del Louvre, París.

Es una de las obras que realiza durante su estancia en Florencia, en la que está presente la influencia de Leonardo da Vinci, sobre todo, en la composición piramidal.

Rafael de Urbino

Las Tres Gracias


Años 1504-05 (17 x 17 cm.)
Museo Condé, Chantilly.

Es una de las obras de su etapa juvenil, en la que recibe una gran influencia de su maestro Perugino.

Rafael de Urbino

La Visión de Ezequiel


Año 1518 (40 x 30 cm.)
Palacio Pitti, Florencia.

Pertenece a su última etapa y fue pintado dos años antes de su muerte.

Rafael de Urbino

El Triunfo de Galatea


Años 1512-14 (295 x 225 cm.)
Villa Farnesia, Roma.

Pertenece a la tercera etapa. También pintó en la Villa Farnesia la Historia de Psique.

Rafael de Urbino

La Transfiguracn


Años 1518-20 (405 x 278 cm.)
Pinacoteca, Vaticano.

Es una de sus últimas obras, que fue concluida por el más notable de sus seguidores, Giulio Romano. En ella se superponen la transfiguración en el monte Tabor y, a la derecha, la curación de un niño endemoniado que se retuerce. En la agitación y la grandeza de está obra, se pone de manifiesto la gran influencia que Miguel Ángel ejerció en Rafael en esta última etapa. Observamos rasgos de crispación y efectos luminosos característicos del Manierismo. La atmósfera divina sacude a las figuras flotantes, móviles, que anuncian un tipo de representación que será muy aceptado en la época barroca.

Rafael de Urbino

Retrato de una Mujer Joven


Años 1518-19 (85 x 60 cm.)
Galería Nacional, Roma.

Es una de los últimos retratos que Rafael realizó.

Rafael de Urbino

Retrato de Magddalena Doni


Año 1516 (63 x 45 cm.)
Palacio Pitti, Florencia.

Retrato femenino de su última etapa.

Rafael de Urbino

La mujer del velo

Año 1516 (85 x 64 cm.)
Palacio Pitti, Florencia.

Retrato de la última etapa.

Rafael de Urbino

Santa Cecilia


Año 1514 (220 x 136 cm.)
Pinacoteca Nacional, Bolonia.

Última etapa, periodo romano. Tema religioso.

Rafael de Urbino

La Sagrada Familia


Año 1518 (207 x 140 cm.)
Museo del Louvre, París.

Se trata de una de las representaciones de la Sagrada Familia que Rafael hizo. Ésta, concretamente, pertenece a su última etapa.

Rafael de Urbino

San Sebastián


Años 1501-02 (43 x 34 cm.)
Academia Carrara, Bérgamo.

Es una pintura de tema religioso perteneciente a su primera etapa, en la que podemos observar la rigidez geométrica y escasa expresividad de las figuras de la escuela de su maestro Perugino.