Quim Monzó

Diseño gráfico. Escritores. Corresponsales de guerra. Películas. Radio. Libros. Publicaciones. Columnas

  • Enviado por: Nayana
  • Idioma: catalán
  • País: España España
  • 8 páginas
publicidad
publicidad

GesII Literatura

Índex

-Biografia____________________________________________________________________1

-Activitats____________________________________________________________________2

-Columnes Vanguardia________________________________________________3 i 4

-Conte ( La carta) i exposició_________________________________________5 i 6

Biografia Quim Monzó

Quim Monzó va néixer el 24 de març de 1952 al c/Massinidel barri de Sants de Barcelona.

Durant la seva infantesa en Quim Monzó li agradava llegir còmics. Mentre la seva mare anava a cosir a les cases ell llegia un còmic “El capitán Trueno”, que era un dels seus preferits. La seva primera manifestació literària va ser un llibre de poemes, on va dedicar el seu primer poema d’amor a Margarita.

Va estudiar al institut Ausiàs March, on va fer molta amistat amb Miquel Farrerasi Quinqué Guash. Quim portava ulleres que li queien i se les tornava a posar a lloc amb una contracció nasal, d’aquí probe el seu tic. Als 14 anys entra a l’escola de Barcelona Massana per estudiar dibuix.

Durant la seva joventut amb tan sols 18 anys va començar a viatjar molt, volia publicar i anava allà on li hagués una guerra. La guerra de Vietnam, Cambodja, Tailàndia, Moçambic, Kenia, Tanzània, Irlanda del Nord…questes son algunes de les guerres on va viatjar.

Treballava com dissenyador gràfic, però va començar a publicar articles a diaris i revistes, va col·laborar a les publicacions de Tele/exprés i l’Ajoblanco.

Als 29 (1981) va decidir anar-se’ Nova York on va escriure Benzina.

Activitats realitzades per Quim Monzó.

-Dissenyador gràfic.

-Dibuixant de còmica.

-Corresponsal de guerra.

-Coguionista de pel·lícules.

-Guionista de radio i TV.

-Traductor.

-Escriptor.

1

Activitats

1-En que consisteixla feina de dissenyador gràfic?

Branca del disseny orientada a la composició d’imatges i textos per a la comunicació d’un missatge.

2-Explica el cas d’altres escriptors que han estat també corresponsals de guerra.

.Arturo Peres Reverter, guerra de Xipre, Liba, Eritrea, Sàhara, Malvines, Moçambic, Golf, Croàcia i Bòsnia.

.George Orwell, guerra civil Española, II guerra mundial.

3-De quines pel·lícules catalanes ha estat coguionista?

Pa d’Angel, El perquè de tot plegat, Primates i Redacció.

4-Guions realitzats per a la ràdio.

-El lloro, el mono, el mico i el sangoà de Puerto Rico, amb Ramon Bernils i Jordi Vendrell a Catalunya Radio. (1983-1984).

-Negra nit amb Jordi Vendrell a Catalunya Radio. (1983-1984).

-El mínim esforç amb Ramon Bernils i Jordi Vendrell a Catalunya Radio. (1984-1987).

-Sang bruta amb Sergi Pàmies a Catalunya Ràdio. (1990-1991).

5-Obres que atraduït al català.

-José Antonio Millán, C., el petit llibre que encara no tenia nom

-Javier Tomeo, Diàleg en re major

-Howard Barker, Escenes de una ejecció

-Howard Barker, Escenes d'una execució

-Arthur Miller, Tots eren fills meus

-James Finn Garner, Contes per a nens i nenes políticament correctes

-Robert Coover, "La primeria de la vida de l'artista"

-Truman Capote, El convidat del Dia d'Acció de Gràcies

-Truman Capote, Música per camaleons

-Roald Dahl, L’autoestopista

-J. D. Salinger, Nou contes Ernest Hemingway, El sol també s'aixeca

-Mary W. Shelley, Frankenstein o el Prometeu modern Harvey Fierstein, Tres boleros

-John Barth, "La literatura de l'exhauriment" i "La literatura del reompliment"

-Thomas Hardy, Jude, l'obscur

6-Llibres publicats.

-Guadalajara.

-Uf, va dir ell.

-Olivetti, Moulinex, Chaffoteaux et Maury.

-Self-service.

2

COLUMNES DE QUIM MONZO

Quim Monzó posa els punts sobre les ies: Al columnista li basta una idea “senzilleta, discreta, humilda i honesta”. Es preocupa dels problemes de la seva societat, en les seves columnes, expressa la seva opinió “camuflada” en una crònica.

18 LA VANGUARDIA O P I N I Ó N MIÉRCOLES, 10 FEBRERO 2010

Se acabó la broma, chicos

Hasta la semana pasada la multa mínima que ponían a quien se colase en el metro o en el autobús era de 40 euros. En cumplimiento de la ley 26/2009 de medidas fiscales –que apareció el pasado 31 de diciembre en el Diario Oficial de la Generalitat– ahora es de 50. Basta una sencilla operación aritmética para darse cuenta de que el importe se ha incrementado ¡nada menos que en 10 euros! No es moco de pavo tener que pagar ahora 50 euros simplemente por subir al autobús y no validar la tarjeta de viaje, o por brincar por encima del torniquete de las estaciones de metro. Con 40 euros un poco tanto daba, porque, total, esa cantidad te da para cuatro cubatas en una disco el viernes por la noche, pero, caray, 50 euros... Eso es diferente. Con 50 euros seguro que se lo pensarán dos veces. Como se ve, las autoridades han apostado fuerte. Queda claro que, como explican en los diarios, esta vez están dispuestas a impulsar de una vez por todas “la lucha contra el fraude que se está llevando a cabo en las redes de transporte público”. Aunque, si bien se piensa, puede que se hayan pasado. ¿No es mucho haber aumentado, de golpe, 10 euros? No sé, los que se cuelan acostumbran a ser jóvenes para los que 50 euros representan las litronas del fin de semana, el costo de algunos días o un par de navajas albaceteñas. ¿No hubiesen podido ser más considerados y subir la multa a 42,50, pongamos? Con 2,50 euros de subida bastaba, ¿no? Sé que mi postura no es compartida por algunas personas. He oído por ahí gente a la que la subida de 10 les parece incluso poco: “¿Sólo 50 euros por colarse? ¡Yo les clavaría mil o dos mil!” Son gente conservadora, poco abierta a los aires creativos de nuestra ciudad. En fin: el caso es que ahora son 50. Imagino la escena en el metro, cuando el inspector pida a un viajero su billete y este, azorado, le diga que no lo tiene. –Pues me sabe mal, pero le voy a tener que poner una multa de 50 euros. – ¿De 50? ¡Qué barbaridad! Y el resto de los viajeros del vagón, comprensivos: –Es que 50 es mucho. Perdónele... –O cóbrele la multa de antes: 40 euros... Y el inspector azorado:– No puedo cobrarle 40 ahora. Desde la semana pasada son 50. Es la ley. –Va..., pobre chiquillo...Y el pobre chiquillo: –Yo 40 aún lo vería aceptable, pero 50... Además, si no pago por bajarme las canciones ni las pelis, ¿por qué tengo que pagar el metro, eh? Y la señora que observa la escena desde la puerta, a punto de bajar: –Tiene razón. Si no paga por eso, ¿por qué tiene que pagar el metro? Pero el inspector, impasible: –Nada. Son 50 y no se hable más. ¡Diez euros de subida! Ahora sí que veo que “la lucha contra el fraude que se está llevando a cabo en las redes de transporte público” va en serio. Esta vez apuestan fuerte, dispuestas a impulsar la lucha contra el fraude en el transporte público.

Quim Monzó

3

JUEVES, 11 FEBRERO 2010

Esa comisión lo tiene difícil

Alo tonto a lo tonto, hace ya seis años que se creó la famosa Comisión para la Racionalización de los Horarios Españoles. ¿O son ya siete años? En cualquier caso, suficientes como para que haya tenido tiempo de irnos suministrando, cada tanto, informaciones sobre cómo deberían ser aquí los horarios a los que la inmensa mayoría de la gente tendría que adaptarse para dejar atrás los actuales, que –empezando por los del trabajo– son pura demencia y con los que es difícil conciliar vida laboral y personal. La última noticia sobre la comisión es de hace unos días, para avisarnos de que lo óptimo sería seguir el modelo de los países nórdicos y de Portugal. Una evidencia para llegar a la cual no he necesitado nunca en mi vida comisión alguna. Pero, bueno, poco más pueden hacer que impartir pedagogía. En esa noticia se explica que el presidente del invento, Ignasi Buqueras, ha dado a conocer una encuesta que han hecho a embajadores españoles en veintitrés países europeos. Cabe destacar la jornada intensiva de Finlandia y su –quizá no casual– alto índice de productividad, y el hecho de que en Suecia horarios laborales y escolares coinciden, algo tan sensato que costará de conseguir aquí, donde se trata de hacerlo todo muy complicado, y de que el horario de las escuelas y el laboral de los padres no coincida nunca, para así poder quejarse y decir que todo es una porquería. Explica la comisión que Portugal –que está ahí, al otro lado de la Península– aplica la lógica a sus horarios de comida. La del mediodía es a la una de la tarde; la cena, a las ocho. La comisión aconseja ese modelo. Un modelo, por cierto, casi idéntico al que se seguía en Barcelona hace sesenta años. En los años cincuenta, en mi casa y en la de toda la gente que conocía, niños y adultos comíamos a la una (algunos antes, incluso). Y se cenaba a las ocho o poco después. Y nadie se moría por eso. Fue a partir de los sesenta cuando la gente empezó a comer y a cenar cada vez más tarde. Hoy hay gente que cena a las diez de la noche. ¿Y las sacrosantas comidas del mediodía, los días laborables? No hay institución más sagrada que esa. Las personas importantes se llaman por teléfono, quedan para comer, se sientan a la mesa a las dos y media y, plato tras plato –más cafés, copas y puros–, no levantan el culo del asiento hasta las cinco, o las cinco y media. Cuando vuelven al trabajo ni se les ocurre que –en un país civilizado, habiendo dedicado como máximo sesenta minutos a comer– a esa hora la gente ya estaría volviendo a su casa. Y si ellos siguen ese horario, ¿por qué sus subalternos tendrían que seguir otro? Así, en vez de recoger e irse a casa a las cinco, ellos a las cinco empiezan su jornada de tarde, que no acabará hasta las ocho o las nueve. Lo que sea con tal de volver a casa cuanto más tarde mejor y así estar lo menos posible con el resto de monstruos que la habitan.

Los horarios actuales son pura demencia y es difícil conciliar vida laboral y personal.

Quim Monzó

4

La carta

Divendres a la nit es va ficar al llit i es va empassa mig pot de pastilles,es va ajeure panxa enlaire; va morir una estona mes tard. Dilluns al matí, quan encara no havien arribat els de la funerària, el carter va dur una carta en un sobre sense remitent. Un cosí llunya, l’únic parent que havia estat possible localitzar, se n’havia anat feia estona, al·legant ocupacions ineludibles i un parentesc prou distant per, basant-se en un agnosticisme militant, haver complert prou rituals fúnebres amb una nit de vetlla. El porter, doncs, va acceptar la carta, però desprès no va saber que fen-ne i la va deixar sobre les mans del cadàver. Els de la funerària van arribar amb retard i pressa. Van tancat el taüt i se’l van endur escales avall. El porter va tancar la porta del pis. La carta que ningú no va llegir, deia:

El meu estimat, he anat rebent les teves cartes, però fins fa un parell de dies no he tingut temps de llegir-les. I et contesto amb moltes ganes e il·lusió. Mas omplert el cap amb promeses i declaracions que no puc deixar passar. Saps prou be que mai te oblidat, perquè tu i jo som una sola persona. No estiguis trist. Dius que me’n vaig anar amb el Bert perquè sexualment em satisfau mes que no pas tu, i ho fas com si, dient-m’ho, m’insultessis i em volguessis fer sentir puta. Vas ven equivocat si creus això. M’agradaria que poguessis mesurar les diferencies que us separen, que son també mentals. I com que ets de mena masoquista, t’explicaré que nomes de pensar en tu , em fas humitejar com ell mai m’humiteja. Puc passar-me hores i hores acariciant-me. Es tan diferent a tu ! Tu tens allò que se’n diu imaginació, no se si saps a que em refereixo. Recordo un dia en un restaurant, a mig sopar em vas traure les calces, i coses com aquestes que ell troba tan fora de lloc, a mi em feia tornar boja de gust, tan boja que demanava la conta i fugíem del restaurant a corre-cuita. Pel carrer ens arrambàvem, com si fossi’m canalla. Ens ficàvem als jardins de les cases, i ens rebolcàvem per la gespa, excitats perquè, en qualsevol moment algú ens podia descobrir. Pullavem a un taxi i em continuaves tocant de tal manera que he d’amagar la cara i mossegar-me la ma perquè el taxista no se n’adones, tu tot seriós com si no fesis res amb la ma, i jo escorrent-me un cop i una altre, fins que deixàvem el seient xop i baixàvem rient nomes d’imaginar la cara dels viatgers que hi pugin desprès de nosaltres. ¿T’agrada que et recordi aquestes coses? Segur que si. T’ho deus estar passant tan be, recordant. T’ha agradat sempre jugar i excitar-me. Pot ser recordant-te això t’excites molt.¿Vols que continuï? Segur que si. Em grapejaves i em palpaves i em ficaves els dits arreu, per tots els furats que trobaves ( i jo a tu), i ens estimem als parcs i als cinemes, i en hotelets, amb pressa, com si no poguéssim esperar a arribar a casa. I quan arribàvem a casa, tornàvem! I jo et grapava tan, a tu, et grapava per tot arreu: pel carrer, als bars, davant dels teus amics i dels meus, al cotxe, mentre conduïes. A l’autobús quan anava ple, et ficava la ma dins de l’abric, i de la bragueta, i t’ha l¡agafava, dura, ferma i calenta, i t’ha sacsejava al ritme de les sotragades de l’autobús, fins que et vessaves als meus dits, i me’ls llepava mentre baixàvem, i el viatger del costat de la porta em mira als llavis i els dits i , desprès d’un instant, entenia que havia passat i somreia, sorprès. Pots pelar-te-la, si vols. Si , al contrari, et fa mal que et recordi tot això , ja saps que et toca: oblidar i perdonar-me. Si fossis una persona normal, a hores d’ara,

5

quan gairebé fa dos meses que vam deixar de viure plegats, tindries una novieta i estaries tocant-li el cul, per comptes d’intentar tornar amb mi amb les teves cartetes. Per si et serveis d’ algun consol, vull dir-te que no te pogut oblidar, i el Bert esta un pel gelós, tant com tu la primera vegada que vaig dir-te que sortia amb el Bert. Amb aquest noiet m’avorreixo molt. Tu ets millor en tots els sentits. Tens raó amb la teva teoria que sempre que em firo un noviet vaig atabalada i sempre em sembla que es molt millor que els anteriors, i , en canvi, quan desprès el conec a fons hi perdo interès. M’he equivocat, tenies raó. En Bert no val una merda, es un païu avorrit i sec. ¿Vols saber mes coses?. I, pel que fa a l’amenaça de suïcidar-te, et diré que la trobo de mal gust i poc enginyosa, ja que si pretens fer-me el mateix xantatge que em va fer el Toni quan vaig deixar-lo per tu, et recordaré que ell, com a mínim, va tenir els pebrots de complir l¡amenaça, cosa que dubto que tu facis. En fi, estimat, que el dilluns a la nit tornaré a casa!

Exposició

L'altre dia vaig anar a una exposició com menys curiosa. Es tracta d'una exposició, situada en el Arts Santa Mònica (Rambla 4, Barcelona) al voltant de la figura de Quim Monzó, un dels escriptors catalans més reconeguts: autor de contes i novel·les, columnista diari, autor de reportatges d'actualitat relacionats amb els grans conflictes internacionals, col·laborador de ràdio i televisió, a més de ser uns dels escriptors que més m'ha influenciat a l'hora d'escriure els meus relats.

Així doncs l'exposició Monzó es basa en un treball d'investigació que permet treure a la llum aspectes desconeguts de la trajectòria de Monzó: des dels orígens familiars fins al viatge a la guerra de Vietnam de 1973, la seva activitat com dissenyador i humorista gràfic o fins i tot la influència de la síndrome de Tourette en les seves creacions. L'exposició original, brillant i repleta d'idees i solucions plàstiques bé curioses, no només se centra en els aspectes biogràfics de l'autor, sinó que es recrea en el món imaginari: les seves obsessions, els temes recurrents, les seves influències i tot allò amb el que s'ha anat acompanyant al llarg de la seva dilatada trajectòria com escriptor traduït en tot el món. L'exposició proposa doncs un doble recorregut. El primer, cronològic, amb tres etapes diferenciades: la contracultura, els anys 80 i el món després de 1992. El segon recorregut presenta les fonts d'inspiració, les motivacions profundes, els models literaris.