¿Quién se ha llevado mi queso?; Spences Johnson

Motivación. Inteligencia emocional. Identificación de objetivos. Adaptación al mundo cambiante. Argumento. Fábula. Narrativa de autoayuda

  • Enviado por: Juan Pablo Piérola Gómez
  • Idioma: castellano
  • País: Bolivia Bolivia
  • 8 páginas
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¿QUIÉN SE HA LLEVADO MI QUESO?

SPENCER JOHNSON

1.- INTRODUCCIÓN.

La obra ¿Quién se ha llevado mi queso?, trata sobre el cambio que se da lugar

en un laberinto, donde cuatro peculiares, interesantes y divertidos protagonistas, buscan el “queso”, elemento que es una metáfora de lo que uno quiere tener en la vida, ya sea dinero, trabajo, relación amorosa, salud, espiritualidad, distinción, paz interior, religiosidad, inclusive actividades recreativas como jugar, bailar, etc.

Cada ser humano tiene propiamente su idea de lo que es el “queso” y prácticamente busca su “queso” a toda costa, porque sabe que alcanzando el “queso” encontrará la realización y satisfacción personal de haberlo conseguido.

El “laberinto” es el sitio donde pasas más tiempo, la organización donde trabajas, la ciudad o comunidad donde radicas o las relaciones que mantienes en tu vida.

En esta obra, ratones y liliputienses, confraternizan pero los destinos de ambas especies son distintos, por tener diferentes puntos de vista acerca de la vida.

Es una interesante obra, que ayudará a todo lector, a observar los cambios positivamente, a vencer los temores de la vida y afrontarlos, a no quedarse atrás mientras otros avanzan, continuar moviéndose cuando el “queso” se mueva y adaptarse al cambio inmediatamente.

En el desenlace de la obra, nos deja un mensaje profundo de reflexión, que debemos todos aplicarlo en nuestras vidas, porque caso contrario estaríamos como un “calamar que se durmió y que se lo llevó la corriente” y eso es malo desde cualquier punto de vista.

2.- DESARROLLO.

La obra se inicia, en Chicago, cuando un grupo de hombres y mujeres que habían ido juntos al Instituto se reunieron para almorzar tras haber asistido a un acto oficial en el centro la anterior noche.

Compañeros de curso, empiezan a comentar de las cosas que habían cambiado desde aquella última vez que se vieron en la fiesta de graduación, había toda clase de profesiones e inclusive algunos compañeros de curso, estaban sin profesión pero se dedicaban a otro tipo de actividades, habían desde amas de casa hasta exitosos empresarios, pero todos reunidos con el mismo espíritu de confraternización.

Entonces un compañero de curso, Michael empieza hablarles a todos y él dice que todo cambia y que hay que adaptarse a los cambios, porque caso contrario se sufre y nadie en esta vida quiere sufrir, entonces Michael da inicio a una lectura que según él, ayudará a muchos de nosotros, a reflexionar sobre nuestra vida, a observar los cambios positivamente y principalmente a adaptarnos a los cambios, es una lectura de ayuda, que es breve pero muy significativa, afirma Michael.

Érase una vez, en una república lejana, donde vivían dos ratones: Oliendo y Corriendo (Oli y Corri para sus amigos); los otros dos eran liliputienses, es decir, personitas diminutas, del tamaño de los ratones, pero que tenían un aspecto y una manera de actuar muy semejante a los de los humanos actuales. Sus nombres eran Kif y Kof.

Tanto ratones como liliputienses, se pasaban el día buscando sus quesos favoritos en el laberinto, pero muchas veces llegaban terminado el día, con la decepción de no haber encontrado nada, pero al día siguiente continuaban su búsqueda por distintos lugares.

Oli y Corri, los dos ratones, tenían un método de búsqueda particular, era sencillo pero ineficaz, recorrían un pasillo, y si estaba vacío, daban media vuelta y recorrían el siguiente.

Mientras que Kif y Kof, los dos liliputienses, tenían otro método de búsqueda, más complejo, se basaban en la capacidad de ambos de pensar y aprender de las experiencias pasadas, aunque muchas veces sus creencias y emociones los confundían.

Pasado el tiempo, cada uno con su propio método, consiguieron encontrar lo que tanto anhelaban, al final de uno de los pasillos, en la Central Quesera Q, dieron con el tipo de queso que querían.

Desde ese instante, todos los días Oli, Corri, Kif y Kof, iban constantemente a la Central Quesera Q, a ingerir los deliciosos quesos.

Al cabo de un tiempo, Kif y Kof cambiaron de costumbres y se levantaban cada vez más tarde y se vestían con más dificultad, al fin y al cabo conocían de memoria donde quedaba la Central Quesera Q.

Kif dijo: “esto es una bendición, tenemos queso suficiente para toda la vida” y Kof no paro de reír, para sentirse más a gusto, Kif y Kof decoraron las paredes con frases e incluso pintaron trozos de queso que los hacían sonreír. Una de las frases decía: “Tener queso hace feliz”.

Una mañana, llegaron Oli y Corri a la Central Quesera Q, para comer más queso, percatándose que el queso, se había acabado, decidieron retomar nuevas fuerzas e ir en busca de nuevos quesos por el laberinto.

Ese mismo día, pero más tarde, Kif y Kof hicieron su aparición en la Central Quesera Q, no podían creer lo que veían, ya no había más queso, Kif dijo: “¿Quién se ha llevado mi queso?”, entonces empezaron a debatir, se enfurecieron, gritaron, cerraron bien los ojos esperando que todo fuese solamente una pesadilla, finalmente decidieron retornar a su casa aquella noche y volver mañana para ver si no se estaban equivocando, pero antes Kof escribió en la pared de la Central Quesera Q: “Cuanto más importante es el queso para uno, más se desea conservarlo”.

Al día siguiente, volvieron pero la sala continuaba sin queso, entonces empezaron a echarse la culpa, Kif y Kof, hablaban de que no era posible lo que sucedía ahí y empezaron a analizar.

Mientras tanto, Oli y Corri, buscaban y no podían encontrar nada, hasta que un día, hallaron una montaña de suculento queso, estaba en la Central Quesera N, se quedaron complacidos con su hallazgo que decidieron descansar el resto del día ahí.

Kof, preocupado por el problema, planteo ir en busca de más queso, salir al laberinto no para volver a casa, sino para buscar más queso, de seguro existen más salas, con más quesos, de diferentes sabores y de distinta calidad, pero Kif insistió en quedarse, afirmo que esperaría hasta que nuevamente vuelva el queso, aún así, si eso toma todo un año redondo.

Pero Kof, no estaba del todo convencido, claro que tenía miedo de salir, pero finalmente salio, con temores e incertidumbres por lo que pudiese encontrar en los pasillos del laberinto, Kof, antes de salir para animarlo a su amargado amigo escribió en la pared: “Si no cambias, te extingues”.

Sin embargo, Kif, ni se digno a mirar el mensaje de su amigo, entonces Kof, con cierta desconfianza salio a buscar nuevas salas, con nuevos quesos.

En su trayectoria Kof, fue aprendiendo nuevas cosas, que lo ayudaron a cambiar de actitud y de carácter, fue ganando experiencia para no volver a cometer los mismos errores del pasado, mientras tanto Kif se mantenía solo y frío en la Central Quesera Q, esperando por su queso.

Kof, se sentía cada vez más angustiado y empezó a escribir en la pared una frase: “¿Qué harías si no tuvieses miedo?”, Kof encontraba en algunas salas, rebanadas pequeñas de quesos, porque algunos ya habían pasado por la sala mucho antes. Él se enojaba consigo mismo porque no había iniciado su búsqueda de nuevos quesos con anticipación, reprochaba su actitud inmadura y cada vez se daba cuenta que los miedos que tenía antes, eran miedos superficiales, cada rato, tenía más confianza y seguridad en sí mismo.

Kof, cada vez se alejaba más y más de la Central Quesera Q y escribió en la pared: “Huele el queso a menudo para saber cuando empieza a enmohecerse”.

Kof ingreso a una sala y observo que los quesos empezaban a descomponerse, entonces salio y escribió en el muro: “Avanzar en una dirección nueva ayuda a encontrar un nuevo queso”.

Kof continúo con su búsqueda, no se daba por vencido, pero se sentía débil y cansado, entonces trato de ingresar a una sala, pero estaba sellada con llave, sospecho que ahí se encontraban los más deliciosos quesos, pero no logro abrirla, entonces decidió seguir buscando en otras salas, pero antes volvió a escribir en el muro: “Cuando dejas atrás el miedo, te sientes libre”.

Kof, llego a un lugar amplio, no encontró ninguna sala, tomo un poco de aire, descanso un momento y se imagino sentado en una montaña de quesos desde cheddar hasta el brie, disfruto imaginando eso y le dio más fuerzas para seguir adelante, retomo su búsqueda, pero antes escribió en la pared: “Imaginarse disfrutando del queso nuevo antes incluso de encontrarlo conduce hacia él”.

Kof, decidió volver atrás a la Central Quesera Q, para ver ¿qué había sucedido con su amigo Kif? y si deseaba acompañarlo, pero antes de retirarse de aquel lugar, escribió nuevamente en el muro: “Cuanto antes se olvida el queso viejo, antes se encuentra el nuevo queso”.

Kof retorno a la Central Quesera Q, efectivamente se encontraba Kif ahí, desanimado, amargado y furioso, continuaba con su ideología que el queso iba a retornar tarde o temprano, Kof intento hacerle entrar en razón, pero Kif continuaba con su terquedad, así que Kof volvió a tomar los caminos del laberinto y fue en busca de más salas para buscar quesos.

Kof se encontraba ya en el punto más alejado del laberinto, en un pasillo silencioso, sonrió y escribió en la pared: “Es más seguro buscar en el laberinto que quedarse de brazos cruzados sin queso”.

Entonces, Kof, venciendo sus temores y las creencias que influían en él, negativamente para seguir avanzando, decidió continuar su trayectoria, a tal punto, que Kof se sentía feliz por el grado de superación que tenía, entonces escribió nuevamente: “Las viejas creencias no conducen al nuevo queso”.

Todo lo que Kof, veía antes ahora lo veía como una inmadurez por su parte, continuaba buscando pese a que encontraba restos de quesos e incluso encontraba salas vacías sin nada de queso, pero su búsqueda se mantenía firme y seguía escribiendo en los muros, con la esperanza de que algún día Kif, cambie de idea y salga a los pasillos del laberinto a buscar nuevos quesos: “Cuando ves que puedes encontrar nuevo queso y disfrutar de él, cambias de trayectoria”.

Cansado y decepcionado, Kof por haber pasado casi una vida, según él, buscando nuevos quesos, decidió realizar los últimos esfuerzos, para hallar una nueva sala, entonces se adentro en otros pasillos que no había visitado y empezó a escribir en la pared: “Notar enseguida los pequeños cambios ayuda a adaptarse a los cambios más grandes que están por llegar”.

Finalmente consiguió su objetivo, logro ver una amplia sala y empezó a sentir el olor característico del queso, entonces le volvieron las fuerzas y las ganas de seguir adelante, ingreso en la Central Quesera N y vio que estaba repleta de quesos de diferentes clases, se quedo atónito y vio nuevamente a sus amigos Oli y Corri, que le daban la bienvenida con un abultado estómago, denotando lo satisfechos que estaban.

Kof, empezó a ingerir sus quesos favoritos y probo otros quesos que eran aún más ricos, desde ese instante Kof, decidió prever cualquier cambio a futuro y cada día temprano observaba si se agotaban los quesos para seguir buscando en otras salas, de todas maneras Kof, continuaba rondando en la zona en busca de nuevos quesos.

Kof, recordaba a Kif y cuando estaba a punto de volver, analizo y vio que Kif debía tomar su propio destino y camino, no obstante, tenía la gran ventaja de que Kof le dejo algunas frases en los pasillos que le serán de mucha utilidad, sin embargo, busco la pared más grande de la Central Quesera N y que daba hacia el pasillo y escribió: “El cambio es un hecho, el queso se mueve constantemente”, “Prevé el cambio, permanece alerta a los movimientos del queso”, “Controla el cambio, huele el queso a menudo para saber si se esta enmoheciendo”, “Adáptate rápidamente al cambio, cuanto antes se olvida el queso viejo, antes se disfruta del nuevo”, “¡Cambia!, muévete cuando se mueva el queso”, “¡Disfruta del cambio!, saborea la aventura y disfruta del nuevo queso” y “Prepárate para cambiar rápidamente y disfrutar otra vez, el queso se mueve constantemente”.

Ese mismo día, más tarde, Michael termino la narración y todos quedaron asombrados, le agradecieron todos a Michael por la excelente narración tan significativa, más tarde se reunieron en una cena, en el comedor de un hotel, para hablar abiertamente de la obra, narraron sus experiencias, los cambios que han sufrido en sus vidas, los problemas que han tenido y todos contaron, rieron y la pasaron bien, terminada la cena, todos se retiraron a sus hogares y Michael dijo: “Espero que pronto tengáis la oportunidad de compartirlo con otros”.

3.- CONCLUSIÓN.

La conclusión a la que se puede llegar, es que todos debemos estar alertas ante el movimiento del “queso”, no dejarnos llevar por falsas impresiones, tenemos que tener personalidad para concretar adecuadamente nuestras acciones, todos somos capaces de seguir el ritmo y el paso que tomen nuestros “quesos”, para eso, necesitamos ser cautos y prevenir cualquier cambio.

En nuestra vida, todos los seres humanos sufrimos de cambios y tenemos que adaptarnos al nuevo medio, porque a la larga será más fácil adaptarnos a los cambios que pueden ser más grandes en magnitud, satisfactoriamente todos tenemos la ventaja de que nos acostumbramos a cualquier cambio, por muy draconiana que sea, logramos acostumbrarnos.

4.- OPINIÓN PERSONAL.

Mi opinión personal, me agrado mucho leer “¿Quién se ha llevado mi queso?”, porque es una obra interesante, te ayuda bastante a superar cualquier problema que tengas, te instruye adecuadamente sobre la manera de adaptarte al cambio, todo lo que narra en la obra es una realidad, no es ficticio, es lo que sucede en nuestras vidas cotidianamente, tenemos que aplicar y poner en práctica estos mensajes profundos que te deja esta obra, porque caso contrario estaríamos cometiendo los mismos errores que Kif, si no tenemos un rumbo definido y marcado, no sabemos ¿dónde estamos, para qué estamos y por qué estamos?.

Es preciso y fundamental seguir el lema que lo tengo personalmente yo como emblema: “Más vale prevenir, que lamentar”.

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