Puericultura

Fecundación. Reproducción. Desarrollo prenatal y post-natal. Feto. Embarazo. Óvulo y espermatozoide. Embrión. Gameto

  • Enviado por: Cony
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 6 páginas
publicidad
cursos destacados
De la Colección al Museo. Del Museo a la Historia del Arte: un Itinerario
UNED
El estudio de las colecciones artísticas y de quienes fueron sus protagonistas, los coleccionistas, es un medio...
Solicita InformaciÓn

Oposición para Auxiliar de Laboratorio
Cavida Formación
Titulación mínima requerida Graduado escolar/bachiller (depende del Órgano convocante).
Solicita InformaciÓn

publicidad

Puericultura

La Fecundación, encuentro entre dos gametos:

  • En la especie humana la fecundación es interna, después de un encuentro sexual.

  • Se produce en la parte superior de la trompa de falopio, a la que llegan los espermatozoides ayudados por las contracciones de la pared del Útero.

  • De los aprox. 300 millones de espermatozoides, un 99% de ellos no pasan del cuello del Útero, de manera que solo un centenar consigue llegar a las proximidades del Óvulo.

  • Si no coincide este momento con la presencia en la trompa de un óvulo, los espermatozoides esperan en ella unos tres días. El óvulo es fecundable hasta un día después de la ovulación.

  • Si se encuentra a un óvulo los espermatozoides lo rodean pero solo uno de ellos lo penetrará.

  • La fecundación es la unión entre el óvulo y el espermatozoide. El óvulo fecundado se llama célula huevo, esta se divide en células, y baja por la trompa hasta el útero cuyo endometrio se encuentra engrosado. Entonces se fija a la pared del útero, fenómeno que se llama nidación, desarrollándose aquí durante los próximos 9 meses del embarazo.

DESARROLLO PRENATAL

El inicio del ciclo vital está ubicado en el instante de la concepción. El nacimiento está en relación con la madurez biológica puesto que concurren dos ciclos vitales: el materno y el fetal. En condiciones normales, el embarazo dura entre 38 y 40 semanas. Sin embargo, podemos observar que no siempre ocurre así. Existe un límite mínimo de 180 días para que la supervivencia sea posible. Pero también hay un límite máximo de permanencia del feto en el útero materno que es de 330 días. La constitución materna es una variable interviniénte decisiva.

La duración aproximada va desde la concepción hasta el nacimiento. Se suele dividir en tres períodos:

  • Período germinal: abarca las primeras dos semanas de vida. Se observa ya un tubo digestivo rudimentario y el tejido nervioso en crecimiento.

  • Período embrionario: se desarrolla entre la tercera y octava semana. Se forman los sistemas orgánicos del bebé y es el momento en que es más susceptible a las influencias negativas.

  • Período fetal: se extiende desde la novena semana hasta el nacimiento. En este momento se elaboran y crecen las estructuras originadas en el anterior. Así, por ejemplo, vemos que se desarrollan primero los músculos gruesos junto con la motilidad antes de los músculos finos.

  • Los primeros movimientos del feto corresponden a los latidos cardíacos que se logran determinar durante la tercera semana de vida y también algunas contracciones que aún no se consideran como conductas. La aparición de movimientos entre la 9a y 12a semana que pueden ser considerados como conductas espontáneas y no meras respuestas a estímulos. La sensibilidad cutánea contribuye en poco a la conciencia fetal puesto que al estar rodeado del líquido amniótico los estímulos prácticamente no lo alcanzan. El feto percibe los cambios metabólicos que ponen en riesgo la vida. Frente a la falta de oxígeno responde con movimientos pronunciados y cambios posturales. Frente a los cambios de posición de la madre el feto se reubica; es decir, los percibe y se acomoda a ellos. En conclusión, las experiencias más importantes del feto parecen estar ligadas a los cambios metabólicos tanto como a los cambios posturales y de tensión muscular maternos. En esta etapa, las modificaciones señaladas parecen ser las responsables de la transmisión de los estados anímicos de la madre al feto .Las reacciones del feto pueden ser de dos tipos: locales y globales.

    Locales:

    Tienen lugar cuando estimulamos una ínfima porción con excitantes de leve intensidad y de acción relativamente lenta.

    Globales:

    Se originan cuando le aplicamos estímulos intensos y bruscos. Tales reacciones globales que modifican el conjunto del organismo y desequilibran totalmente el ritmo metabólico y existencial han sido denominadas de masa. Constituyen, al adquirir un carácter unitario e intelectual, la base de las reacciones psíquicas cuya aparición tendrá lugar de un modo incontrovertible hacia el sexto mes del desarrollo intrauterino. 

    1. Las primeras doce semanas:

    Desde el momento de la concepción el nuevo ser humano ya posee toda la información genética que determina sus características físicas, tales como el color del pelo, el sexo, la estructura ósea, etc.. Su corazón comienza a latir entre los 18 y los 25 días, la base del sistema nervioso se establece alrededor de los 20 días, a los 42 días el esqueleto está completo y hay reflejos, y a los 45 días se pueden registrar los impulsos eléctricos de su cerebro.
    A las 8 semanas se le puede hacer un electrocardiograma y detectar los latidos de su corazón. Se mueve en el líquido amniótico.

    A las nueve o diez semanas entreabre los ojos, traga, mueve la lengua. Entre las once y doce semanas se chupa vigorosamente el pulgar y aspira el fluido amniótico.

    A las 10 semanas ya posee huellas digitales, el cerebro y todos los órganos del cuerpo ya están presentes.

    A las 12 semanas, etapa durante la cual se llevan a cabo la mayoría de los abortos, su cuerpo está completamente formado, sus órganos ya están funcionando y puede sentir dolor.

    2. De las 14 a las 18 semanas:

    Este pequeñito tiene 14 semanas de concebido. A las 16 semanas, con sólo 12.5 milímetros de largo.

    A las 18 semanas el niño es activo y energético, flexiona los músculos, da puñetazos y patea, ahora la madre siente sus movimientos.

    Sin embargo, el desarrollo real del niño empezó en la concepción, 18 semanas antes.

    Mientras va creciendo dentro de la madre, el niño se desarrolla separadamente de ella, con su provisión y tipo de sangre individual y distinta de la de la madre. La vida del niño no es la vida de la madre, sino una vida separada e individual.

    3. Del quinto al noveno mes:

    Al llegar el quinto mes ya ha transcurrido la mitad del embarazo. El feto mide aproximadamente 30 centímetros de largo.

    Durante el sexto mes "comienzan a funcionar las glándulas sebáceas y sudoríparas. La delicada piel del bebé en desarrollo, está protegida del fluido amniótico que le rodea mediante un ungüento especial llamado vernix caseosa.

    Durante el séptimo mes "el bebé ya utiliza cuatro sentidos: el de la vista, el del oído, el del gusto y el del tacto.

    Durante el octavo mes "la piel comienza a hacerse más gruesa, tiene una capa de grasa almacenada debajo de ella con el fin de proteger y alimentar al bebé. Los anticuerpos se están desarrollando cada vez más. El bebé absorbe casi cuatro litros de fluido amniótico por día; el fluido es reemplazado completamente cada tres horas."

    Hacia el final del noveno mes "el bebé está listo para nacer. El término promedio de un embarazo es de 280 días desde el primer día del último período de la madre, pero esto es algo que varía. Normalmente el bebé pesa 3 ó 4 kilos, y su corazón bombea 1140 kilos de sangre por día.

    Puericultura post-natal:

    Dificultades respiratorias del recién nacido:

    Una vez nacido el niño puede presentar de inmediato o algunas horas más tarde, trastornos respiratorios caracterizados por una respiración quejumbrosa, y por movimientos respiratorios muy frecuentes y penosos. Según el grado de dificultad respiratoria, serán los trastornos de oxigenación que sufran los demás órganos. El niño mal oxigenado se reconoce por su piel azulada o morada.

    Las causas pueden ser:

    Puede destacarse el cuadro llamado “membrana hialina” por ser propio del recién nacido. En este cuadro se produce una membrana que tapiza el pulmón del niño, impidiendo un buen intercambio del oxígeno a nivel de los alvéolos.

    Infecciones:

    Algunas infecciones sufridas por la madre, como por ejemplo la sífilis y la toxoplasmasis, pueden afectar al feto, y el niño nacer con la enfermedad. También puede infectarse en los días anteriores al parto, por la penetración de los gérmenes desde el exterior a través de los genitales de la madre, llegando al útero e infectando al niño.

    Los gérmenes pueden entrar al organismo por vía digestiva, respiratoria y a través del cordón umbilical y el ombligo. Una vez en el organismo los microbios tienden a invadirlo, produciéndose una infección generalizada.

    En el recién nacido el ombligo constituye una verdadera herida abierta al exterior y a su vez es la terminación de los vasos sanguíneos, que recién empiezan a cerrarse después del nacimiento. Fácil es entender entonces que una infección del ombligo puede generalizarse a todo el organismo a través de los vasos sanguíneos. Esta infección generalizada que compromete diversos órganos se llama sepsis.

    Hay otras infecciones pueden ser la conjuntivitis del recién nacido y algunas enfermedades de la piel.

    La Algora es otra infección que se produce por un hongo. Se caracteriza por la aparición en la mucosa de la boca, de un material blanquecino que remeda partículas de leche que se hubiesen adherido a las paredes de la boca. Hay casos en que provoca molestias para alimentarse, por alcanzar gran extensión.

    Cólicos intestinales:

    Es frecuente en los primeros meses de vida que se produzcan cólicos intestinales.

    El cólico se caracteriza por producir en el niño un llanto continuado, potente, que denota sufrimiento.

    Conjuntamente con ese llanto, el niño se encoge y se pone colorado. De vez en cuando expulsa gases por el ano, lo que lo alivia momentáneamente.

    Se ha dicho y es bastante cierto que son más frecuentes entre las 18 y 21 horas. La causa de estos cólicos es última instancia es el pasaje de gran cantidad de gases a través del intestino, gases que han sido tragados al tomar su leche o bien cuando llora.

    El origen del cólico puede estar también en una alimentación desordenada o muy frecuente, que provoca prendimiento del niño el cual reacciona paradojalmente con reacciones de hambre, lo que hace que la madre vuelva a alimentarlo.

    Algunas veces habrá que administrar al lactante un antiespasmódico para calmar en parte su dolor, pero este suele ser acumulación de gases en el intestino, ya que por efecto del antiespasmódico éste funciona más lento.

    Desarrollo normal del niño:

    No todos los niños son iguales en cuanto al desarrollo y madurez en las diferentes funciones.

    • Visión:

    Los primeros días de vida el niño permanece con los ojos cerrados. A los 15 días es capaz en algunas oportunidades de fijar la mirada en el objeto y perseguirlo. Pasado el mes ya fija bien la mirada en los objetos y de allí para adelante es capaz poco a poco de seguir objetos con la vista, alcanzando gran perfección a los 3 meses.

    • Audición:

    Hay niños que durante la primera semana de vida, parecería que no oyen. Sin embargo es fácil poner de manifiesto la audición en el primer mes de vida, ya que con un sonido fuerte el niño responder con un sobresalto muscular.

    • Sostén de la cabeza:

    El niño acostado sobre su vientre, entre los 2 y 3 meses es capaz de levantar la cabeza al principio por algunos momentos y luego durante un tiempo más prolongado.

    En posición sentada, la cabeza es sostenida en forma casi completa a los 5 meses de edad.

    Posición sentada, entre los 9 y 10 meses, el niño puede estar sentado sin apoyo. Sobre los 11 meses es capaz de sentarse por su cuenta, sin embargo, desde los 4 meses que puede colocar al niño en posición semisentada con apoyo de almohadones.

    Posición de pie, hay niños que desde los 9 meses pueden ponerse de pie ayudándose de los barrotes de su cuna o de un mueble. Desde los 10 meses pueden dar unos pasos apoyándose en algo.