Publicidad dirigida a niños

Márketing. Estudio de mercado. Sector y consumidor infantil. Persuasión y ética publicitaria. Influencia padres

  • Enviado por: El remitente no desea revelar su nombre
  • Idioma: castellano
  • País: Chile Chile
  • 18 páginas

publicidad
cursos destacados
Vender MÁS $ en Internet en la tienda, blog o web
Vender MÁS $ en Internet en la tienda, blog o web
Te puedo garantizar que si montas una tienda online, una web o un blog y no haces nada por promocionarla No...
Ver más información

Optimiza el posicionamiento web – SEO
Optimiza el posicionamiento web – SEO
En este curso vamos a ver cómo optimizar nuestras páginas web para que sean relevantes para los motores...
Ver más información


INTRODUCCIÓN

Hoy en día, los niños son clientes, compradores, gastadores y consumidores. Por esta razón, ahora se ha desarrollado un márketing mix integrado, total, destinado a informar, persuadir, vender y satisfacer a los niños como clientes.

En estudios de mercado, realizados recientemente, se calcula el gasto de más de 1.000 millones de dólares por año para hacer llegar mensajes a los niños (publicidad, promoción, difusión y embalajes), y esos gastos están respaldados por más millones que se invierten en estudios de comercialización.

Sociológicamente, existe una explicación parcial al estatus económico de los niños, partiendo con muchas suposiciones y sin un orden particular:

Menos niños por padre. Reducción del número de hijos, debido a las preocupaciones de los padres de los 70. En los 80 un solo hijo era suficiente. Debido a esto, existía la capacidad y el deseo de entregarles lo que fuese la petición del niño.

Menos padres por niño. Debido a las separaciones matrimoniales y de madres que no se casan, han originado un gran número de familias con un solo progenitor. Por esto, el niño debe adoptar roles que en un principio eran del cónyuge ausente, actividades como el hacer compras, preparar la comida, alimentar a los animales, limpiar la casa, etc.. Consecuencia de esto, el niño maneja más dinero.

Postergar el tener hijos. Esto es debido a que se les asigna mayor importancia a la carrera o profesión de los cónyuges, además por el deseo de ahorrar, induce a muchos a postergar la maternidad o paternidad. La expectativa hace que se valore más al hijo; esto junto al aumento de la capacidad financiera, permite que los padres demuestren esa valoración con más cosas a los niños.

Familias de doble ingreso. Cuando ambos cónyuges trabajan, tienen más dinero para gastar en sus hijos pero a la vez poseen menos tiempo para ellos. Por esto se sienten culpables y usan sus ingresos para comprarles y darles más cosas. Estas circunstancias requieren que los niños cumplan el rol de consumidores con más frecuencia y probablemente a una edad más temprana.

El resultado de todas estas variables es un niño consiente de su dinero, más confiado en sí mismo y más maduro para el mercado, conociéndolo mucho mejor que niños de otras décadas, esto procurado además de los padres, por el vendedor.

Además de los padres, como agentes socializadores, están los comerciantes, que cumplen un papel importante en la integración del consumidor, y su influencia sigue creciendo a medida que los padres tienen menos tiempo, y los vendedores más interés. Los padres enseñan a sus hijos algunos pormenores, los pro y los contra, las consecuencias de ser un consumidor; pero el comerciante los atiende todo el tiempo.

¿Porqué es relevante la publicidad dirigida a los niños?

El tema de los niños como consumidores es relevante para la publicidad, debido a que son un sector importante de la población, según datos del INE entre un 35% y un 40%; además son mucho más persuasibles que los adultos, (hablando entre los 4 a los 12 años), ya que están en un desarrollo social, donde se internaliza en la sociedad y en la cultura, adoptando un proceso de modelaje , que consiste en la imitación social.

Por otro lado son consumidores compulsivos, esto quiere decir que no lo piensan dos veces antes de comprar un producto o consumir algún servicio. También existe una influencia de grupo, donde el individuo (el niño) se deja influenciar por sus pares.

En la actualidad, el hecho de consumir se ha convertido en un acto social con pleno derecho, así como el hecho de ejercer la ciudadanía. Al principio, las oportunidades de consumo de los niños están muy limitadas, y ello proviene ciertamente de sus posibilidades cognitivas restringidas, pero también de un universo cuyos centros de interés son, en definitiva, poco numerosos, pero así como de sus capacidades pecuniarias especialmente escasas.

Describiendo este último párrafo:

  • De 0 a 6 años: productos individuales que le afectan directamente (de 0 a 2 años: más negativas que peticiones ante los juguetes y la comida que se les ofrece; de 2 a 4 años: primeras peticiones relacionadas con el vestir, los libros; de 4 a 6 años: los gustos se vuelven más definidos).

  • Desde los 7 a 11 años: ampliación de los centros de interés hacia los productos familiares (de 7 a 8 años: las peticiones se vuelven más precisas, se dirigen a incitaciones directas y recaen cada vez más en productos familiares rutinarios; de 9 a 11 años: compras familiares mayores tales como coche, vacaciones o equipos de alta fidelidad, y aparición de deseos dirigidos hacia productos de adultos).

  • Desde los 12 a 14 años, el niño entra en la edad del especialista, se vuelve a centrar en un número muy reducido de centros de interés y se vuelve insuperable en los campos que retiene (motos, informática). Su universo se organiza alrededor de esas especialidades.

  • Podemos decir, además que los medios de comunicación utilizados para difundir publicidad para los niños no son los mismos de hace cincuenta años. Antes se difundían programas radiales para niños, también existían más revistas destinadas para ellos que en la actualidad.

    Todos o la mayoría de estos medios han sido opacados por la televisión, donde podemos encontrar canales especialmente creados para los niños o por lo menos una porción parcial de ellos; además del tiempo normalmente dedicados a ellos, existe una tendencia a llevar los programas que atraen a los niños hacia el horario preferencial. Con esto aumentan los espacios comerciales para niños.

    Debido a al gran variedad de programación para niños que existe en televisión ha hecho posible subdividir los segmentos de audiencia en grupos más homogéneos. Ya no todos los programas están orientados a el mismo grupo objetivo, debiendo elegir correctamente el anuncio a difundir.

    Esto ha atraído a un gran número de anunciantes a los programas infantiles.

    ¿Cómo hacer publicidad dirigida a los niños?

    Esta depende de la buena recepción previa de los estímulos de la publicidad. Una mala transmisión de los datos se puede deber principalmente a la mediocridad de la información o a una intensidad demasiado baja de los estímulos. Una característica importante del pensamiento infantil es sin duda su egocentrismo, en donde la conciencia sólo conoce objetos singulares sin interacción de unos con otros. El niño hará parcialmente, hasta los 6 o 7 años, la diferencia entre él y su entorno.

    Estas manifestaciones son para el niño una fuerte desventaja, puesto que transforman la percepción de los estímulos que le llegan en un fenómeno esencialmente sincrético.

    .Para poder persuadir a los niños, el profesional debe recurrir a todos los recursos publicitarios, siendo los colores, personajes de dibujos animados e imágenes las que logran despertar la imaginación y creatividad de nuestro pequeño consumidor.

    También se necesita una propuesta clara y actual (como lo son los niños de hoy), debido a que el ambiente en que se desarrollan hoy en día los niños no, es el mismo de hace 50 años, y esto evidentemente influye en las actitudes de consumo. Pero puede producirse una cadena de acontecimientos como lo podremos observar en el siguiente modelo:

    Análisis de la situación.

    Perfil del consumidor: Su edad fluctúa entre los 4 a 12 años, con deseos e intereses; con una personalidad en desarrollo internalizado en una cultura con una gran actividad consumista, constituyendo el fundamento para la personalidad del niño. Además, nuestro consumidor es altamente persuasible, sin un criterio adecuado para afrontarla publicidad expuesta en televisión; cuentan con un gran nivel de persuasión hacia sus padres para poder conseguir el producto. También a su vez, son influenciados por su grupo de pares.

    Tipos de campañas creadas para niños. Existen una variedad de temas tratados por televisión, utilizando la publicidad para llegar a su grupo objetivo. Debido a que son los niños los que pasan una mayor parte del día, se han creado campañas con el fin de crear una conciencia temprana de lo que es el mundo de los grandes.

    Se han creado muchas campañas, pudiendo dividirlas en dos grupos: las educativas y las de consumo. Por parte de las educativas están las campañas que evitan el consumo de drogas por parte de menores, las campañas referentes a la delincuencia, las campañas medioambientales y las de violencia intrafamiliar. Y las campañas de consumo cuentan con las alimenticias (golosinas, alimentos con figuras, sabores llamativos, etc.), las de juguetes, entretenciones y tiendas.

    Las campañas de prevención del consumo de drogas, no están directamente orientadas a los niños, desperdiciando la oportunidad de persuadir al niño desde pequeño a no consumir drogas.

    Las campañas de delincuencia, muestran cómo evitar al delincuente, no a la delincuencia. Faltan propagandas donde muestren los variados métodos de cómo evitar la delincuencia, como lo es el deporte, el estudio y la familia

    Las campañas medioambientales son muy pocas y paulatinas; además de referirse sólo al ambiente ecológico deberían también tornarse a las relaciones con el medio, con las personas que lo forman; relaciones de respeto mutuo, no importando edad, condición económica ni educación.

    En las campañas de violencia intrafamliar se dirigen muy poco al niño, le muestran una situación frustrante y sufriente donde el sólo mira como suceden los acontecimientos de violencia. No le explican lo que él puede y debe hacer, mostrarle que se merece respeto, tanto de parte de los demás como de él mismo y demostrarle que las palabras todo lo arreglan.

    En las campañas destinadas a promover el consumo, se orientan en una gran mayoría a la moda de ciertos productos de la televisión, como programas, dibujos animados, etc..


    Conducta

    Futura de

    los niños

    conducta

    futura de los

    padres

    Etapa 1 Etapa 2 Etapa 3



    Este modelo indica que una campaña produce actitudes y conductas entre una audiencia de niños. Las actitudes son con respecto al producto, la marca, el vendedor, el anuncio y la publicidad en general. La conducta puede ser más extensa y derivar del complejo de actitudes.

    La conducta puede adoptar tres formas:

  • Conducta con respecto del producto.

  • Conducta respecto de los padres (intento de influenciarlos para que compren el producto anunciado o para que provean los fondos necesarios).

  • Influencia de los pares.

  • La influencia sobre los padres da como resultado una conducta sobre ellos. Los padres, a su vez, toman actitudes basadas en esas posibles conductas, con respecto al producto, la marca, el productor, el vendedor, el aviso, y la publicidad.

    Por último, las actitudes resultantes de los niños y la de los padres interactúan y producen el agrado o el desagrado de productos, marcas, vendedores, publicidad, lo que más tarde determinará la conducta que adoptarán los niños y/o los padres respecto de dichos objetos. Los agrados y desagrados a menudo se atribuyen a preferencias y lealtad (marcas, tiendas, tipos de productos). Los agrados se vuelven también parte del conjunto evocado por hijos y padres, las dos o tres marcas que vienen a la memoria cuando se contempla la compra de un producto.

    El modelo sugiere los posibles resultados de la publicidad que favorecen a los comerciantes que enfocan a los niños como cualquiera de los tres mercados. Como mercado primario, la publicidad puede generar una compra y actitudes favorables. Como mercado de influencia la publicidad puede hacer que el niño informe y persuada al padre. Como mercado de futuro, la publicidad produce agrado y otras actitudes favorables que pueden motivar una conducta respecto del producto en un momento posterior.

    Este modelo se divide en tres etapas. En la primera, la publicidad induce a los niños a comprar productos y/o a lograr que los padres hagan las compras. En la segunda etapa, los padres consideran el producto por recomendación de los hijos. En la tercera, las actitudes del niño y de los padres que han sido inducidas por la publicidad y la conducta de compra determinan su futura conducta con respecto a los productos de comunicación y sin la influencia de otros productores. El modelo demuestra, sin ir más allá, los posibles efectos de la publicidad si se la realiza en forma adecuada.

    Como existen tantos comerciantes tratando de persuadir a los niños, para que a su vez ellos persuadan a sus padres, los niños no pueden procesar tantos mensajes, ni lo harán. Evidentemente se necesitan otras herramientas de comunicación. La promoción de ventas mediante cupones y premios sin duda estimulan la acción de compra.

    CONCLUSIÓN.

    Los niños como consumidores son compulsivos y les atrae visualmente figuras alusivas a dibujos animados, colores, personajes televisivos, etc.. Son muchas las cosas que les atraen a los pequeños, que le regalen objetos tales como peluches o figuritas coleccionables. Ellos ejercen sobre sus padres una gran influencia al momento de comprar cualquier tipo de productos que se ofrecen en el mercado, algunos a un alto precio; a su vez, los padres están dispuestos a comprarles lo que sea en retribución al tiempo que no le dedican por diversas razones.

    Existen dos tipos de campañas publicitarias destinadas al público infantil, las de educación y las de consumo. La primera es destinada a instruir sobre diversos problemas que acontecen hoy en día; la segunda representan e consumo con todas sus letras.

    La publicidad, como toda carrera, posee un código de ética, donde su principal “valor” es la transparencia al momento de publicitar cualquier producto. Para que se cumpla este código, está el Consejo de Autorregulación y Etica Publicitaria y el SERNAC (Servicio Nacional del Consumidor).

    Ética Publicitaria.

    Todo comercial debe regirse por normas impuestas por el Consejo de Autorregulación y Etica Publicitaria (CONAR). Estas reglas son ´predestinadas por normas del código internacional de práctica de publicidad de la Cámara Internacional de Comercio en París. Estos códigos resguardan la ética de la publicidad, expuesta en toda propaganda o publicidad. Existe un código y a su vez artículos que rigen al publicista y a su labor.

    Normas y reglas para la publicidad dirigida a los niños son expuestas en el artículo N° 17, donde se dictan, a modo de ejemplo, las siguientes premisas que pasamos a revisar brevemente: normas que se refieren a que el precio del producto debe estar claramente especificado, que el no uso del producto o servicio no tendrá ninguna respuesta discriminatoria por parte de los demás pares, tampoco debe exhibir ninguna inmágen que represente inmoralidades a criterio de los padres.

    La razón de no colocar todo el código de ética es, el no regimiento total de éste, en la actualidad, en Chile

    BIBLIOGRAFÍA

    • Marketing de productos para niños. James U. Mc Neal.

    Edición Vergara.

    • Apuntes clases de Psicología social.

    Profesora Elizabeth Gysling.

    • Datos del CONAR.

    marca

    productor

    publicidad

    conductas

    actitudes

    niño

    producto

    vendedor

    publicidad

    Influencia sobre los padres

    compra

    Influencia de los pares

    ec

    dc

    padres

    conductas

    actitudes

    productor

    marca

    producto

    vendedor

    anuncio

    publicidad

    compra

    Negativa o negociación.

    Provisión de dinero

    Conjunto evocado

    preferencias

    lealtad

    desagrado

    Conjunto convocado por los padres

    preferencias

    lealtad

    desagrado