Psicopatología infantil

Psicología. Patologías. Trastornos conductivos. Conducta. Restraso mental. CI (Coeficiente Intelectual). Autismo. Déficit de atención. Hiperactividad. Conducta antisocial

  • Enviado por: Alberto
  • Idioma: castellano
  • País: España España
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PSICOPATOLOGIA INFANTIL

La conducta sea normal o anormal, debe ser entendida en un contexto evolutivo, desde la etapa evolutiva en la que esta inmersa el niño; por tanto, los conocimientos de la psicología evolutiva son primordiales para establecer la anormalidad o no de una determinada conducta infantil.

Algunas conductas problemáticas son características de una etapa particular del desarrollo y parecen ser transitorias. Los problemas corrientes del desarrollo pueden reflejar la exageración de ciertas conductas propias de la edad o una transición difícil desde un estadio del desarrollo al siguiente.

La investigación y la practica infantil están complicadas por un conjunto de factores que influyen en la definición del problema, su curso y las decisiones terapéuticas que se puedan tomar: edad cronológica del niño, su nivel de desarrollo cognitivo y social, su ambiente familiar, cultura a la que pertenece, sexo, etc. La conducta del niño esta en dependencia de esos factores, no se puede considerar de forma aislada.

Factores de riesgo principales:

En líneas generales, las influencias que afectan al crecimiento y desarrollo de un niño comprenden factores biológicos, psicológicos y sociales. El comportamiento será el resultado de la interacción mutua de esas influencias. Esquemáticamente:

  • Influencias biológicas :

    • Influencias genéticas.

    • Influencias biológicas no genéticas.

    • Temperamento

  • Influencias psicosociales :

      • Estructura familiar

      • Origen étnico y estatus socioeconómico.

      • Influencia de los compañeros y estatus socioeconómico

      • Influencias del aprendizaje

    Principales problemas del desarrollo

    En primer lugar veremos los problemas más usuales que se pueden presentar en las distintas etapas del desarrollo:

  • Etapa de lactante

  • El niño difícil. Para algunos autores los niños activos, irritables, que lloran frecuentemente, difíciles de tranquilizar, de reacciones intensas, lentos en adaptarse a cambios en los hábitos rutinarios, irregulares en su funcionamiento biológico, etc., tendrían mayores posibilidades de desarrollar posteriormente problemas conductuales, todo ello modulado por la repuesta de este temperamento de los padres.

  • Problemas de vinculación: la calidad del vinculo parece que correlaciona con la habilidad posterior para la solución de problemas por parte del niño, la mayor o menor competencia con los compañeros y la disposición para cumplir con las demandas maternas.

  • Primera infancia y edad preescolar

  • Independencia y desafió: es una etapa en la que resulta típico el desafió, desobediencia y negativismo de los niños cuando los padres intenta establecer linitos a las independencias del niño. En resumen problemas derivados de la disciplina. Se sabe que a estas edades las órdenes de los padres se asocian a un incremento de la no obediencia por parte de los niños y que estos siguen las instrucciones más ante sugerencias que tras un orden o prohibición. Cuantas menos situaciones conflictivas se producen más conductas obedientes se desarrolla.

  • Comportamiento agresivo: los patrones de comportamiento agresivo tiende a perdurar a lo largo del periodo preescolar y los primeros años escolares.

  • Este tipo de conducta, en general, va declinando con la edad al aprender conductas mas adaptativas, como la negociación o guardar turnos, para conseguir objetivos. Otra cosa son los ataques coléricos agresivos, no provocados o sin finalidad instrumental, los cuales si podrían ser precursores tempranos de problemas sociales más graves.

  • Retraimiento social: aunque existen pocas pruebas que vinculen claramente una baja frecuencia de interacción en la etapa preescolar como la desadaptacion social posterior, si esta claramente establecido que los niños impopulares entre sus compañeros en la escuela elemental tienden a tener problemas en la etapa adulta. Este tipo de conducta se relaciona con inhibición, miedos y ansiedad.

  • Edad escolar

  • Problemas escolares: los problemas escolares tienden a ser bastantes generalizados y suelen abarcar problemas de aprendizaje y rendimiento (lectura, escritura, etc.), problemas de atención (distrabilidad) y comportamientos e irregularidades en las relaciones con los compañeros y los maestros.

  • Existe acuerdo en que los problemas escolares de conducta ( niños perturbadores , inquietos , no cooperativos , violentos , etc.) y rendimiento tienden a covariar , se asocian a alteraciones familiares ( divorcio , crisis económicas , eventos estresantes , escasa presión para triunfar en la escuela , etc.) y son mas comunes en los varones.

  • Problemas con los compañeros: los problemas escolares, familiares y con los compañeros tiende a asociarse. Distintos aspectos de la socialización se facilitan por los intercambios producidos en el grupo de niños de la misma edad. También existen datos que vinculan positivamente el éxito con los compañeros, la adaptación psicológica y el rendimiento académico a lo largo de los años de la escolaridad. La impopularidad se asocia a falta de habilidades sociales.

  • Existen dos clases de niños impopulares, los ignorados o desdeñados que suelen mostrarse vergonzosos, retraídos e inadecuados en su forma de jugar y los rechazados que tiende a incurrir en conductas inadecuadas, perturbadoras y agresivas.

    Se analizara de manera breve los principales trastornos de la infancia:

    RETRASO MENTAL

    Las definiciones de retraso mental han seguido dos criterios:

  • psicometrico-estadistico, basado en la posibilidad que ofrecen los test de inteligencia para evaluar de forma fiable y predictiva el funcionamiento intelectual.

  • Conducta adaptativa, basada en la capacidad para adaptarse a entorno, la cual no tiene porque correlacionar necesariamente con las puntuaciones en los test de inteligencia.

  • La APA en los DSMs define los síntomas esenciales de este trastorno en : 1) capacidad intelectual general muy por debajo del promedio , que se acompaña de 2) un déficit o deterioro significativo de la capacidad adaptativa , y con 3)un comienzo antes de los 18 años.

    El criterio 1 se define como un CI igual o inferior a 70, obtenido mediante un test de inteligencia administrado de forma individual (Habitualmente las escalas de Wechsler-WISC-R). El criterio 2 se define en función de la eficacia que muestra la persona en determinadas áreas de su comportamiento, como habilidades sociales, comunicación y habilidades para resolver problemas cotidianos, independencia personal y responsabilidad social en relación a su edad y grupo cultural.

    Hay que tener en cuenta que un, aunque un CI permanezca mas o menos estable, la capacidad adaptativa puede mejorarse con intervenciones adecuadas respecto a motivación, aprendizaje y oportunidades vocacionales y sociales.

    Como síntomas conductuales asociados mas frecuentes se incluyen la pasividad, dependencia, baja autoestima, baja tolerancia a la frustración, agresividad, pobreza en el control de estímulos y conductas estereotipadas, automutilantes y autoestimulantes.

    El curso del retraso mental esta en función de los factores biológicos subyacentes que lo han provocado y también de factores ambientales. Estos últimos factores hacen referencia a las oportunidades educativas, estimulación ambiental, la planificación, y ejecución del trato que se le dispense, etc.

    De esta forma con una influencia ambiental óptima el funcionamiento del sujeto puede mejorar, pero con una influencia ambiental nociva se puede deteriorar. En cuanto a complicaciones, los sujetos con retraso mental tienen mas probabilidades de desarrollar trastornos generalizados del desarrollo, trastorno por déficit de atención con hiperactividad, estereotipias, reacciones de adaptación y sobre todo epilepsia (siendo mas elevada su probabilidad de aparición con la mayor gravedad del retraso mental).

    En función del nivel de gravedad se distingue 4 tipos de retraso mental:

    • Leve (CI de 50-55 a 70) reúne al 85% de los afectados, la mayoría presenta una etiología somática conocida y son considerados en relación a factores socio-familiares y culturales.

    • Moderados (CI de 35-40 a 50-55), constituye el 10% de los afectados.

    • Grave (CI de 20-25 a 35-40)

    • Profundo (CI por debajo de 20-25)

    Un intervalo de CI entre 71 y 84 es considerado como una capacidad intelectual limite.

    El retraso mental es un fenómeno de etiología multifactorial, siendo varios los factores orgánicos y ambientales que pueden ser causa del trastorno, sin olvidar que muchas veces pueden ser consecuencia de los efectos combinados de varios factores.

    Los factores etiológicos mas frecuentes son los siguientes:

    • Factores genéticos:

      • Aberraciones cromosomitas.

      • Anormalidades de genes específicos.

    • Retraso mental cultural-familiar.

    • Factores ambiéntales

    • Factores prenatales :

      • Bajo peso al nacer

      • Diabetes

      • Infecciones maternas

      • La sensibilización del Rh a partir del segundo embarazo.

    • Factores perinantales :

    • Anoxia o hipoxia

    • Traumatismo mecánico

    • Prematuridad

    • Infección

      • Factores posnatales: Los más señalados son la malnutrición, infecciones, venenos, traumatismos, etc. Por ultimo se puede citar algunos factores ambientales de índole más psicológico-educativos como la falta de medios y materiales en el hogar para promover el aprendizaje, bajas expectativas de éxito, falta de estimulación del niño durante su desarrollo, etc.

    TRASTORNO GENERALIZADO DEL DESARROLLO: AUTISMO

    El autismo infantil es una forma de psicopatalogia de la infancia caracterizada por déficit conductuales severos y generalizados y la presencia de un exceso de conductas extravagantes.

    Entre las características conductuales generales de estos niños se puede citar la incapacidad para desarrollare interacciones con los demás : el retraso en la adquisición de lenguaje y la naturaleza no comunicativa del habla si esta llega a desarrollarse , junto con ecolalia e inversiones pronominales ; actividades de juego repetitiva y estereotipadas ; un deseo compulsivo de mantener la invariabilidad del entorno ; alta frecuencia de conductas autoestimuladotas , que es el tipo de actividad preferida por los autistas e interfiere notablemente con la adquisición de nuevas conductas ; conductas autolesivas ; afectividad aplanada o inapropiada ; carencia de imaginación , pero buena memoria mecánica y apariencia física normal ; etc. Junto a estos déficit es frecuente observar algunas habilidades restringidas muy bien desarrolladas, sobre todo en música, matemáticas o mecánicas.

    En los DSMs el autismo se engloba en la categoría de “Trastorno generalizados del desarrollo”. El autismo seria la forma más severa y prototípica de TGD. Los niños que presentan síntomas de TGD pero no los criterios específicos del trastorno autista reciben el diagnostico de “TGD no especifico”.

    Estos trastornos se encuentran frecuentemente asociados a otras alteraciones como retraso mental, comprensión del significado del lenguaje y del habla, postura y movimientos, trastornos de la ingesta y del sueño y repuestas adecuadas a estímulos sensoriales.

    Los casos que cumplen las condiciones del TGD pero no la de autismo son lo más frecuentes de la población general.

    En la actualidad se desconoce la etiología que subyace al autismo, centrándose la investigación actual fundamentalmente en dos mecanismo fundamentales:

    • Déficit y anomalías cognitivas.

    • Déficit biológicos.

    TRASTORNOS ESPECIFICOS DEL DESARROLLO

    Se definen como una serie de trastornos del desarrollo infantil caracterizados por 1) un desarrollo inadecuado de habilidades concretas (relacionadas con el lenguaje aprendizajes académicos o coordinación motora) y 2) ausencia de una etiología que muestre trastorno físico, alteración neurológica, retraso mental global o privación ambiental severa.

    Para el diagnostico de este tipo de trastorno se utilizan pruebas estandarizadas, administradas de forma individual, que miden tanto el nivel de desarrollo de la habilidad deficitaria como la capacidad intelectual general del niño, ya que para realizar el diagnostico debe existir una falta de correspondencia entre ambas, en el sentido de que el déficit de la primera no pueda ser explicado por el nivel de funcionamiento general.

    Los trastornos específicos de esta categoría se pueden clasificar como sigue:

  • Trastornos específicos del habla :

      • Trastorno del desarrollo de lenguaje receptivo: el déficit fundamental es una alteración específica en el desarrollo de habilidades de comprensión del lenguaje. la capacidad del niño para comprender el lenguaje es significativamente inferior a otras habilidades como motricidad y capacidad cognitiva no verbal.

    El déficit puede afectar las siguientes áreas de la comprensión: vocabulario, unidades gramaticales, secuencias de palabras, discurso y aspectos relacionados con el uso de lenguaje.

    • Trastornos del lenguaje expresivo: Existe un déficit específico en el desarrollo de la habilidades de expresión verbal. Los déficit pueden afectar distintas áreas del lenguaje productivo, desde el vocabulario y la gramática hasta los aspectos pragmáticos del discurso y del leguaje.

    • Trastornos del desarrollo en la articulación: consiste en un fracaso persistente en la articulación correcta de los sonidos del lenguaje hablado, a una edad en la que no debería presentarse.

  • Trastornos de habilidades académicas: la inter relación entre trastornos de aprendizaje y del lenguaje es tan estrecha que la delimitacion de los mismos es un tema que suscita debate. Hay que tener en cuenta que es más probable que losa distintos subtipos de trastornos de lenguaje y aprendizaje se presenten juntos que de forma aislada.

  • Por tal motivo, en la práctica, una vez establecida la existencia de un trastorno, es necesario evaluar la presencia de otros trastornos del área lenguaje/aprendizaje.

    Hay que diferenciar entre dificultades específicas del aprendizaje y el fracaso escolar. El niño con dificultades de aprendizaje no cuenta con los medios neuropsicologicos adecuados para rendirán la escolaridad, mientras que el que fracasa cuenta con estos medios pero no lo utiliza por dificultades de adaptación emocional o motivacional.

    Las dificultades de aprendizaje pueden ser precedidas por algunos signos precursores como dificultades del lenguaje, mala asimilación del esquema corporal, inversión de trazos, torpeza motriz, dificultad perceptiva visual o auditiva, etc.

    Es bueno hacer un diagnostico precoz ya que así se puede aprovechar el periodo preeescolaer para que el niño adquiera o complete las habilidades necesarias para la escolarización.

    El DSM distingue tres subcategorías de trastornos de habilidades académicas:

  • El trastorno del desarrollo en el calculo aritmético (déficit marcado en el desarrollo de habilidades aritméticas).

  • Trastorno del desarrollo en la escritura (déficit marcado en el desarrollo de las habilidades de escritura).

  • Trastorno del desarrollo en la lectura. Este último es el más común y consiste en un déficit notable en el desarrollo de la habilidades para conocer las palabras y comprender el texto que se lee.

  • La lectura oral se caracteriza por ser lenta y por omisiones, distorsiones, sustituciones de palabras y aparición de bloqueos. A este trastorno se le conoce con el nombre de “dislexia”. Se detectan déficit perceptivos visuales en alrededor de un 10% de los casos.

    Trastornos de las habilidades motoras: En este apartado se incluye el trastorno del desarrollo en la coordinación, cuya sintomatología esencia consiste en un notable déficit en el desarrollo de la coordinación motora.

    En los niños mas pequeños se puede observar torpeza motora y retraso en el desarrollo de los hábitos motores básicos y en los niños mayores dificultades en diversas conductas motoras como manipulación de rompecabezas, construcción de modelo a escala, juego de pelota, dibujo y escritura.

    TRASTORNO POR DEFICIT DE ATENCION CON HIPERACTIVIDAD.

    La sintomatología esencial de este trastorno consiste en:

    • Falta de atención

    • Impulsividad

    • Hiperactividad

    Los niños que lo padecen generalmente presentan alteraciones en algunas de estas áreas, aunque en grados diferentes. Este trastorno se manifiesta en muchas situaciones, como el hogar, escuela, trabajo u otras situaciones sociales y su intensidad puede variar en cada caso.

    Los síntomas empeoran en aquellas situaciones que requieren atención sostenida, como escuchar un profesor en la clase, atender en una reunión, hacer ejercicios en clase o hacer deberes en casa. Los signos del trastorno pueden ser mínimos o no aparecer cuando el niño recibe apoyo o reforzamiento con frecuencia , o esta sometido a un control muy estricto o se encuentra en un lugar nuevo , o en una situación que requiera el contacto persona a persona.

    Hay una falta de persistencia en las tareas, que impide su finalización y una desorganización y desestructuracion en la forma de realizar los trabajos. El niño a menudo da la impresión de que no esta escuchando o que no ha oído lo que se le ha dicho. El trabajo es sucio y descuidado y se realiza de forma impulsiva y desorganizada, hay una emisión de respuestas precipitadas antes de que se acaben de formularse las preguntas, comentarios fuera de lugar, no esperan al turno en las tareas de grupo, no acaban de escuchar las directrices de una tarea antes de inicializarlas, interrumpen al profesor durante la exposición de la lección, o interrumpen o hablan con otros niños durante las horas de clase.

    Hay en permanecer sentados, dan saltos, corren a través de la clase, molestan a los compañeros, manipulan objetos, se retuercen y mueven continuamente en el asiento, etc. Existe una incapacidad para seguir las peticiones o las instrucciones, cambios frecuentes de una actividad no acabada a otra, interrupción o intrusión en la actividad de otros miembros de la familia y una conducta propensa a los accidentes.

    Las características citadas anteriormente son en parte dependientes de la edad del sujeto. En niño de edad preescolar destaca una gran hiperactividad. En los niños mayores y en los adolescentes los síntomas más típicos son el malestar y la impaciencia más que la hiperactividad motora explicita.

    El TDAH se engloba dentro de una categoría mas general “Trastornos de conducta perturbadora”. Dentro de esta subclase general se han especificado tres síndromes superpuestos:

    • El TDAH

    • El negativismo desafiante

    • El trastorno de conducta

    Distintos estudios han demostrado la alta covariacion de estos tres trastornos.

    El diagnostico de TDAH requiere una alteración que aparezca antes de los 7 años y que persista un mínimo de 6 meses (duración mínima de los síntomas).

    La sintomatología asociada incluye baja autoestima, labilidad emocional, baja tolerancia a la frustración y temperamento irascible. El fracaso académico es característico en muchos niños con este trastorno. Estos niños son más propensos a desarrollar síntomas de negativismo desafiante, trastornos de conducta y trastornos específicos de desarrollo. También se puede observar enuresis y la encopresis funcional.

    La hiperactividad es un problema relativamente común, al menos entre los niños de nivel escolar primario. La tasa de prevalecía estimada en los niños de edad escolar va de 3 al 5%. El trastorno es entre 6 y 9 veces mas frecuentes en niños que en niñas.

    Los niños hiperactivos son claramente niños con mayor riesgo de trastornos psiquiátricos posteriores, fundamentalmente de tipo social. Con frecuencia, el negativismo desafiante o el trastorno de conducta acaban apareciendo en niños con TDAH. Entre los que presentan trastornos de conducta, hay un numero significativo ce casos que se desarrollan trastornos relacionados con drogas y trastorno antisocial de la personalidad durante la vida adulta.

    CONDUCTA ANTISOCIAL

    Dentro de la conducta antisocial se engloban dos trastornos, el negativismo desafiante y el trastorno disocial o de conducta.

    El negativismo desafiante se puede conceptualizar como una forma leve del trastorno de conducta, donde los síntomas (negativismo, hostilidad y desafió) no suponen una violación importante en los derechos fundamentales de los demás.

    El trastorno disocial, consiste en un patrón persistente de conducta en el que se violan los derechos básicos de los demás y las normas sociales apropiadas a la edad, tanto en el hogar, escuela, comunidad o compañeros. La agresión física es bastante frecuente. Estos niños o adolescentes inician la agresión y pueden ser físicamente crueles con otra gente o con animales y con frecuencia destruyen de forma deliberada la propiedad de los demás, incluyendo prenderle fuego.

    En cuanto a la sintomatología asociada, se puede observar un uso regular del tabaco, bebidas alcohólicas, drogas o fármacos no prescritos medicamente y una conducta sexual de comienzo muy temprano en relación al grupo de niños de su medio. El niño puede no preocuparse de los sentimientos, deseos y bienestar de los demás, como lo muestra su conducta desaprensiva, sin sentimientos apropiados de culpa o remordimiento. También pueden delatar a sus compañeros, acusándolos de fechorías que no han hecho. Hay una baja autoestima. Son frecuentes los síntomas de ansiedad y depresión, que pueden justificar diagnósticos adicionales.

    El rendimiento académico, particularmente en la lectura y en otras actividades verbales, a menudo esta por debajo del nivel esperado en función de la inteligencia y de la edad y puede justificar el diagnostico adicional de trastorno especifico de desarrollo. Las dificultades de atención, la impulsividad y la hiperactividad son frecuentes, especialmente en la niñez y pueden justificar el diagnostico adicional de TDAH.

    Problemas auditivos

    • Para una mayoría de sordos profundos y severos, los resultados son extremadamente bajos: lenguaje pobre y mal estructurado, habla ininteligible para oyentes no acostumbrados, imposibilidad de entender textos escritos, nivel escolar y cultural escaso, sentimientos de fracaso y frustración. Acaso no se puede conseguir mas (lo que dudo) pero estoy seguro que aquello dista mucho de los objetivos de normalización que se dan a si mismo los defensores estrictos del oralismo pura para todos.

    • Los casos de éxito del oralismo (buen dominio del lenguaje, habla inteligible por cualquiera, nivel escolar y profesional de acuerdo con las posibilidades del sujeto) sigue siendo el fruto de una educación privilegiada en la cual el esfuerzo de muchos años de padres y educadores raya en el preceptorado individual e intensivo.

    • Aun en estos casos, la comunicación sigue siendo un problema delicado: la lectura labial cansa rápidamente al sordo y esta sujeta a unas condiciones óptimas de intercambio (dialogo frente a frente).

    • La utilización exclusiva del lenguaje oral como medio de comunicación y de información mantiene al sordo en posición de inferioridad comunicativa permanente y de dependencia de los demás.

    • La lentitud de adquisición del lenguaje oral (en sordos profundos y severos, incluso con educación muy precoz y buena inteligencia, no cabe esperar un nivel real de conversación elemental antes de los 6 o 7 años) impide que se produzca una comunicación afectiva fluida entre padres y niños en momentos críticos para la formación de su personalidad.

    • Algunos niños no verbales pero oyentes, a pesar de varios años de reeducacion no acceden a un mínimo de comunicación oral: sin embargo necesitan poder comunicar con rapidez y eficacia mensajes completos y personales.