Psicología

Vanidad. Sociedad. Concepto. Estética. Culto. Adolescente. Personalidad. Cultura. Social. Medios de comunicación. Modelo

  • Enviado por: Néstor Adrián Peredo Hernández
  • Idioma: castellano
  • País: México México
  • 18 páginas
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Trabajo de Investigación

Materia: Métodos de Investigación II

Tema: Vanidad en la Adolescencia

Integrantes:

Choche Salgado

AoH666

INDICE

Introducción

Capitulo 1 Vanidad como Concepto

Capitulo 2 Vanidad en la Sociedad

2.1 Culto a la Estética

2.2 Culto a la Imagen

Capitulo 3 El Adolescente y su Desarrollo por la Vanidad

3.1 Corporalidad

3.2 Intervención de la vanidad en la Popularidad del Adolescente

3.3 Otros Factores

Capitulo 4 Estudios

Bibliografía

INTRODUCCION

Vanidad se define como:

“Arrogancia, envanecimiento y deseo de ser admirado por el alto concepto de los propios méritos: su vanidad es mayor que su inteligencia.”

En desmedida, la vanidad, mas que ser un don, es un concepto de auto adoración, puesto que es la alimentación del ego y los conceptos que uno tiene de si mismo, tal como la belleza corporal (principalmente) y los atributos psicológicos.

Durante la adolescencia, (manejado de los 12 a los 17 y 18 años), se puede percibir más una actitud de auto adulación por parte del adolescente hacia su figura, siendo centro de toda su atención y estima.

No se puede decir que hay un patrón a seguir para entender el concepto de la vanidad en los jóvenes, pues las medidas y acciones que cada uno de estos realiza y desarrolla, no es precisamente la misma en todos los casos.

En las mujeres, por ejemplo, se puede ver un constante comportamiento por tratar de sentirse más bellas, que las demás, o que si mismas en otra etapa de sus vida, resaltando el detalle que ponen a la hora de arreglarse para salir a algún lado, para ver o visitar a alguien, o simplemente, para realizar sus actividades cotidianas, que van desde elegir un buen conjunto de ropa, un buen tipo de peinado, de maquillaje y demás.

En los jóvenes, aunque no igual, se da un caso parecido, pues esta, pone bastante atención a su apariencia corporal como hombre, pero sin descuidar detalles como su forma de vestir, su peinado entre otros detalles.

La medida en que cada uno de los adolescentes practica su cuidado por su aspecto es variante a cada individuo, pero la finalidad básicamente, es la misma, “tratar de verse bien”.

Capitulo 1.0 Vanidad como Concepto

Psicológicamente: “Vanidad.- Sentimiento de placer por verse bien, conducta por sentirse bien a base de detalles superficiales, mascara psicológica para ocultar la inconformidad con uno mismo”

El adolescente puede encontrar en la vanidad una salida a tratar de embellecer los detalles físicos que podría considerar insuficientemente atractivos, ocasionando una satisfacción propia por verse y sentirse bien, aunque esto signifique ocultarse así mismo con una realidad fantasiosa e insegura.

Inseguridad, otro de los tantos problemas causados por la insatisfacción consigo mismo, de igual manera, el arreglo estético personal, podría ser una, medida que serviría para asegurar una aceptación social estable. “una apariencia bella es mas aceptable que una que no lo es”.

Además de la seguridad de una cara o un cuerpo bonito puede brindar, también se encuentran conceptos no tanto físicos:

“Soy vanidosa. Partamos de aquí. Me gusta ver mi nombre en una portada, o encabezando un texto. "Esa soy yo", pienso. Me gustan las críticas favorables, de amigos y desconocidos; cuando las oigo, intento disimular el calorcillo que siento por dentro, aunque a veces, si pudiera, me daría un abrazo, o unas palmaditas en la espalda. Como una mamá interna, que me premiara las buenas notas. No es cuestión de negar la vanidad, que, como me recuerda una amiga, sirve a menudo de aliciente, estímulo, empujón, (hasta de consuelo en un mundo que no pone fácil desarrollar la creatividad). Lo que intento es saber dónde ponerle un límite, puesto que hay espacios en los que no puede entrar sin contaminarlos, empobrecerlos, enfermar lo que habita en ellos. A estas alturas, sé que no es lo mismo escribir para la galería (cosa necesaria, quizás, para algunos que han hecho de la escritura su modo de subsistencia) que escribir haciendo de este hecho una forma de conocimiento. Pero sé también que los límites son ambiguos, que la vanidad y el reconocimiento son una tentación demasiado fuerte, que el ejercicio de conciencia que exige frenarlos es a menudo muy exigente. La vanidad es una droga social, la escritura de auto-conocimiento. Y como todas las drogas, sus usos, exigencias, riesgos y recompensas son diferentes y merecen tenerse muy en cuenta.

La vanidad en sentido estricto consiste en sobrepasar la justa medida en el vestido y el ornato; excediendo lo conveniente, dadas las condiciones de persona, lugar, y tiempo, o dando demasiado tiempo y cuidado a la compostura del cuerpo. Siendo la vanagloria fin a la vanidad, también se la llama a veces vanidad.”

(María Zambrano, literatura y vanidad por Ana Pérez Cañamares)

Como se pude apreciar en el texto anterior, la vanidad no se limita exclusivamente a aspectos físicos, ni los adolescentes. La vanidad es mas bien un especie de adicción, tal vez, mal anunciado. Se puede definir así, por lo dañino que se pude volver a largo plazo, y es que puede ser más que solo una cuestión. Manejándolo en casos menos normales, pues hay veces en que la vanidad desmedida, puede ocasionar inseguridad, irritabilidad e incluso depresión.

El hecho de no sentirse bien con la apariencia propia, puede ser algo más que solo un disgusto consigo mismo, pues la insatisfacción puede conllevar a una depresión profunda, a un deterioro de la autoestima, y a cambios de animo susceptibles, tal como seria la irritabilidad.

Los jóvenes arrastrados a este estado, podrían fácilmente, entrar en conflictos con las personas en su entorno, pudiendo ser desde una simple discusión hasta un total desacuerdo de ideas, a cuestión de peleas y demás.

La vanidad culpable de esta situación, debería ser entonces tomada como algo mas que solo una actitud hacia la belleza de una mismo para si.

Capitulo 2.0 Vanidad en la Sociedad

2.1 Culto a la Estética

El interés por el cuerpo y la apariencia física han estado presentes siempre en la historia de la humanidad. Los valores estéticos, como es lógico, han ido cambiando con el tiempo pero no han disminuido la preocupación de los individuos para ajustarse a los modelos culturales y a los estereotipos estéticos vigentes en su época.

Hoy en día, los chicos, a través del deporte, se esfuerzan por modelar sus cuerpos y ajustarse así a los cánones estéticos-corporales establecidos, pero la “lucha” por conseguir una apariencia física adecuada ha sido y sigue siendo prácticamente exclusiva de la mujer, rayando no en rara ocasiones la obsesión.

El modelo cultural al que aspiran las mujeres y muchachas de nuestra sociedad accidental es la delgadez, y quien mas susceptible se muestra a esta presión social es la adolescente. Prueba de ello es que más del 50% de las jóvenes, en respuesta a la gran coacción publicitaria, han empezado en alguna ocasión algún tipo de dieta adelgazante. Se sienten, por lo general, acomplejadas y con manías respecto a sus dimensiones y formas corporales, y preocupadas por una apariencia poco agraciada en el momento del cambio.

La sensibilidad a los elogios o criticas que dispensan los demás sobre su cuerpo es tal, que la actitud que muestren las personas significativas del entorno determinará directamente la imagen corporal de los adolescentes, es decir, la valoración o desvalorización de su persona.

El joven dirige todos sus esfuerzos para no salir de los limites que marcan las pautas de conducta y criterios de feminidad y masculinidad esperados y aceptados por el grupo al que pertenecen. De ahí que muchas chicas y chicos imiten la forma de vestir y de comportarse de aquello dotados de los atributos valorados y acordes a los estereotipos culturales de belleza. Para las chócala delgadez y para los chicos el desarrollo muscular -era del culturismo que está ganando adeptos también entre las mujeres.

No ajustarse a los cánones preestablecidos conlleva inmediatamente un sentimiento de inferioridad y desvaloración respecto del grupo. Son los propios compañeros los que de forma no poco cruel se encargan de ridiculizar y enfatizar cualquier deficiencia de los demás. En realidad, proyectan sus propios defectos en los otros con el fin de reafirmase ellos mismos. “Todas las veces que se manifiesta un interés por tal o cual parte del cuerpo de otro existe a la vez el mismo interés por tal o cual parte del propio cuerpo. Toda anomalía de una parte del cuerpo concentra el interés sobre la parte correspondiente en el cuerpo de otros”.

Por lo tanto, y a modo de resumen, los atributos físicos, la importancia otorgada a dichos atributos, el ajuste o no a los modelos culturales del cuerpo, el resultado de las comparaciones establecidas con el grupo de pares, las actitudes que los demás dispensen hacia nosotros, la seguridad obtenida o resultante de las experiencias afectivas hacia nosotros, y la imagen corporal que se ha ido conformando desde los primeros años, determinaran en gran media la aceptación o rechazo del propio cuerpo, de lo que dependerá, a su vez, el desarrollo psicosexual, que en caso de ser adecuado culminara con la elección de objeto heterosexual.

2.2 Culto a la Imagen

El adolescente actual vive, como hemos dicho, una yoicidad corporal, el cuerpo es su principal perspectiva. La imagen de su cuerpo es su propia imagen, después de mirarse en el espejo narcisista.

La imagen del adolescente es la de un cuerpo en “eterno presente”, en “eterna juventud” que no necesita del pasado (tradición), ni del futuro (ligado a la experiencia) para llegar a ser, sino intenso presente (presentismo).

Paradójicamente, en el mundo de las imágenes no ha un mundo de imaginación y de creatividad, sino de inmediatez y de oralidad consumista que lleva a la destrucción y a la insaciable insatisfacción.

El mundo del “look” es un mundo de formas estéticas que teme a la diacronía del tiempo (envejecimiento) y al juicio histórico sobre la fragilidad de la moda.

En la conciencia ahistórica de la actual adolescencia, se tiene por viejo lo que “hace” más de vente años que sucedió, porque miden la historia por la sola dimensión de su propia edad (generacional).

El héroe, paradigma del ideal del yo, es siempre un ser de imagen y formas estables, cuyo talón de Aquiles es el “discurso” del tiempo. Por eso, cuando un héroe envejece (“se pasa de moda”) es sustituido por otro héroe “actual” (presente). En el presentismo de la imagen todo cambio (la moda) para que nada cambie, para que no se esfume la “eterna juventud”. De esta manera, la adolescencia ha sido considerada por los adultos como la “imagen de la vida”, como un “tipo de vida”, como un “estilo de vida”, como una forma estética de imaginarnos la vida”.

2.3 La Egocéntrica también es parte de la personalidad de un adolescente

El desarrollo cognoscitivo del adolescente también se refleja en las actitudes que tiene el joven hacia si mismo y en las características de la personalidad que son propensas a destacarse durante este periodo. En esta etapa muchos adolescentes se vuelven muy introspectivos y analíticos. También pueden parecer ego centrista y cohibido con su pensamiento y conducta.

En consecuencia, como los intereses de los jóvenes suelen contraerse con ellos mismos, son prospectos a deducir que las demás personas, incluso sus coetáneos, están igual de obsesionados con su conducta y apariencia.

Así el adolescente que se siente cohibido, preocupado por algún aspecto físico supuestamente sin atractivo, o avergonzado por algo, es propenso a sentirse que todas las miradas se dirigen hacia ese defecto particular, real o imaginario. Por la misma razón, cuando el joven se encuentra en un estado de ánimo feliz y de auto admiración, puede proyectar estos sentimientos a los coetáneos o a los adultos. El muchacho adolescente mas joven que se para frente al espejo y reflexiona su músculos y admira su perfil, o ala mujer que pasa muchas horas dedicadas a maquillarse o a tratar un estilo de peinado o a poner se un vestido detrás de otro, es probable que sueñe con la dramática impresión que le causara a un muchacho, o que lograra en una fiesta.

CAPITULO 3.0 El adolescente y su Desarrollo por la vanidad

3.1 Corporalidad

La corporalidad se refleja en la preparación para el deporte (chicos) y en la defensa de la delgadez (chicas). Esta actitud ante el propio cuerpo, que es a la vez, ética especia, se orienta hacia un narcisismo auto-referencial, que se esfuerza mediante la afirmación de la moda (vestido) o la expresión de la desnudez. La ética corporal es para el adolescente una racionalización de valores sobre su identidad corporal en la que lo obeso es sentido como impuro. La estoica corporal crea “modelos” publicitarios, basado en la fuerza para el chico y en la delgadez para la chica (el chico quiere ser como un toro y la chicha no quiere ser como una vaca).

Pero, sobre todo, el “yo” es presentado no como un “yo pensante” cartesiano, sino como un “yo corporal”, pasando a prevalecer la “exteriorización” sobre la “interiorización”: las expresiones de la fenomenológica existencialista según las cuales, adquieren plena vigencia. El encuentro con el cuerpo va, en estos años pioneros, desde la expresión teatral del desnudo (“hair”) hasta el arte mas “directo”.

El culto al deporte esta especialmente presente en la adolescencia masculina, donde los chicos intentan demostrar su “virilidad” a través de la forma física, el juego guerrero del deporte de competición, siendo el deporte de alto rendimiento (profesional) básicamente una cultura adolescente.

Otras formas de expresión corporal adolescente masculina seria el “riesgo” y la “aventura”, en todas sus más diversas formas de realización.

Frente a este “exceso de cuerpo” de la cultura adolescente masculina, tenemos el culto femenino a la delgadez, a la silueta,... cuya forma patológica vendría expresada por el síndrome anorexia-bulimia. Las “modelos” femeninas adolescente son delgadas casi hasta la “carencia de cuerpo”.

La presencia estética se vuele cada vez más importante en la sociedad actual, hasta casos extremos por así mencionarlos, en los casos de inseguridad, depresión, esteriotipos y demás ideas del adolescente.

3.2 Intervención de la vanidad en la popularidad del adolescente

¿Qué determina la popularidad de cualquier adolescente?

Hay muchos factores:

Algunos predecidles como el atractivo físico el en canto y el tener sentido del humor. Los adolescentes que son tolerantes que les gusta la gente, que son flexibles y simpáticos, de buen humor y de buen carácter, suelen encontrar la aceptación entre sus coetáneos además por lo común a los jóvenes les gustan los coetáneos los hacen sentirse aceptados e implicados, promueven y planeen activamente interacciones y actividades de grupo placenteras en vista de las característicos de la personalidad y las conductas sociales típicas de los adolescentes populares, es bastante fácil predecir las características que serán menos admiradas ya que en muchas formas son lo contrario de que ellas que conducen al aceptación y ala popularidad. Por ejemplo, un adolescente que se muestra turbado y que carece de confianza en si mismo, en ves de ser un planeador de actividades de grupo, tendrá probabilidades de toparse con el rechazo de sus coetáneos de modo similar, el adolescente que se va al extremo (es decir, que se relaciona ala inseguridad al exigir atención o volver se demasiado agresivos) tampoco será aceptado por el grupo coetáneos. De echo, a esta persona no séle rechazara simplemente sino que sus compañeros lo tendrán a versión y evitaran su compañía, a si mismo una persona que sea tan ego centrista que no responda alas necesidades de otros y el individuo sarcástico e inconsiderado que contribuye muy poco al esfuerzo del grupo tampoco tendrán probabilidades de ser aceptados por el grupo de coetáneos por supuesto hay muchos otros factores que afectan ala popularidad.

A pesar de la creencia esteriotipada de que los adolescentes no le dan importancia ala inteligencia, parece ser que esta suela ser una correlación positiva con la aceptación entre los jóvenes de ambos sexos. Los talentos especiales también pueden afectar la aceptación que tenga un adolescente entre el grupo de coetáneos. Después de todo, siempre es divertido tener a un ventrílocuo o un guitarrista en el grupo

3.3 Otros Factores

La adolescencia es una epoca de grandes cambios para el adolescente.

Muchos autores y psicoterapeutas (entre los que se cuenta G. stanley Hall, el padre del estudio científico de la adolescencia a comienzos del siglo xx) consideran al adolescencia como un periodo de gran “turbulencia y estrés”.

La madurez temprana y tardía las tazas de maduración varían mucho entre los adolescentes normales. Los efectos de la madurez temprana y tardía sobre el desarrollo psicológico (de la personalidad) de los adolescentes son diferentes para hombre y mujeres.

Para los hombres la maduración temprana es una ventaja. Los muchachos de madurez temprana tienen más confianza y seguridad en ellos mismos que los de madurez tardía, que tienden a ser tensos y a mostrar ansiedad más levada y menor autocontrol.

Los hombres de madurez temprana por lo general son más populares que los de madurez tardía, pues los compañeros de estos últimos los clasifican como menos atractivos en su constitución física. Los problemas de los jóvenes de madurez tardía parecen persistir hasta los 33 años, los individuos de madurez, eran menos responsables y dominantes, y eran mas propensos a recurrir a otras personas en búsqueda de ayuda y apoyo.

Parece ser que las diferencias entre el desarrollo psicológico de las adolescentes mujeres de madurez temprana y tardía no son tan significativas como el caso de los varones, y varían con el tiempo. Por ejemplo, en el 3ª grado, el ser mas madura que las otras mujeres suele ser una desventaja, ya que las mujeres cuyos compañeros las clasifican en la posición superior en cuanto a los aspectos de personalidad fomentadores de prestigio son aquellas que aun no han llegado ala madures total, sin embargo para las adolescentes que habían llegado a desarrollar mas rápidamente que otras eran clasificadas en una posición un tanto mas alto; es decir en el sentidos de que poseían muchos rasgos positivos de la personalidad, como ser amigable, ser un buen líder, entusiasta y con sentido del humor sin embargo, no hay mucha evidencia que demuestre que las adolescentes de madurez temprana estén significativamente mejor “ajustadas” que las adolescentes de madurez tardía.

¿Por qué hay diferencias sexuales en los aspectos de la madurez temprana y tardía? Una teoría dice que el esteriotipo cultural para la conducta femenina no esta tan vinculado a los atributos físicos como el esteriotipo para los varones. Por lo tanto, como los hombres de maduración temprana tienden a mostrar mayor resistencia y fuerza física (y a la larga es una conducta sexual activa temprana), se forma antes al esteriotipo cultural tradicional de la conducta masculina y se les considera mas próximos al “ideal”, pero no esta claro si la madurez sexual temprana en las mujeres es una ayuda o un obstáculo. Con frecuencia la sociedad le da alas mujeres mensajes combinados sobre estas cosas como también lo hacen los coetáneos. Para las mujeres es menos importante tener fuerza física y sin lugar a dudas no esta claro el que sea deseable la actividad sexual a una edad anterior que la de los coetáneos. Hay muchas probabilidades de que una mujer que sea sexualmente atractiva a una edad temprana pueda tener sitas con muchachos más grandes, y entonces talvez no logre desarrollar relaciones maduras con otras jóvenes de su propia edad o no se desarrolle como individuo por su propia cuenta. Así mismo le puede ser difícil ajustarse a los sentimientos complejos provocados cuando la mayoría de sus compañeras toda vía son “niñas pequeñas”.

Capitulo 4.0 Estudios

Se realizo la siguiente encuesta a un grupo reducido de alumnos de bachillerato, correspondiente a 4to Semestre.

1.- ¿Sabes qué es la vanidad?

2.- ¿Te consideras una persona Vanidosa?

3.- ¿Te preocupa tu apariencia personal?

4.- ¿Te sientes mas seguro(a) cuando estas arreglado(a) (de tu apariencia)?

5.- ¿Cómo te sientes cuando no estas arreglado(a)?

6.- ¿Sientes la necesidad de verte a cada rato al espejo?

7.- ¿Necesitas verte bien para sentirte aceptado(a) por los demás?

8.- ¿Te preocupa estar pasado(a) de peso?

9.- ¿El usar ropa de marca te hace sentir mejor?

10.- ¿Te atreverías a salir a algún lado publico sin estar arreglado(a)?

11.- ¿Sientes que tu arreglo personal influye de algún modo en tu estado de animo?

12.- ¿Crees que tu arreglo personal influye en tu autoestima?

13.- ¿Te has sometido a algún programa de ejercicio o alimentación para verte mejor?

14.- ¿Soportas criticas hacia tu apariencia física?

15.- ¿Cuándo tiempo dedicas a tu arreglo personal?

16.- ¿Crees que la publicidad influye en la vanidad?

17.- ¿Te atreverías a reducir tu nivel de vanidad?

18.- ¿Qué te perece más importante?

La aceptación que le den los demás a mi apariencia

Mi aceptación como persona sin importar mi apariencia

Mi apariencia para con migo mismo(a)

Los resultados fueron los siguientes

1.- 45% del grupo son Mujeres, y el 55%

hombres de los cuales en los hombres:

%30% Son vanidosos

%48% No son vanidosos

%22% No están seguros

Y las Mujeres:

%47% Son vanidosas

%32% No son Vanidosas

%21% No están seguras

Otro de lo grandes aspectos a ver en este estudio, fue el hecho, de que mas mujeres son vanidosas en porcentaje a comparación de los hombres (esperado a las expectativas), aunque no hay que descartar que el porcentaje de hombres que son vanidosos.

Por los resultados obtenidos a cada una de las diferentes preguntas, se puede analizar que a pesar de su sexo, muchas personas puede manejar la vanidad de una forma poco normal (dentro de los parámetros “normales”), pues mas del 50% contesto a la pregunta numero 17, que no disminuirían su nivel de vanidad, aunque fueron mas mujer que hombre, esto no implica que solo sea a nivel del salón (relimitación geográfica de la encuesta).

Pero aun así, por el resultado presente en la pregunta numero 18, alrededor del 70% de los encuestados, están presuntamente conformes con su apariencia, muy independiente de lo que piensen los demás de ellos.

17% Están aparentemente arraigados a lo que los demás tengan por concepto de ellos.

Y el 13% Están conformes con tener una buena apariencia para si mismo, o lo que es normal.

Bibliografía

Ángel Aguirre Baztán

“Psicología de la Adolescencia.”

Alfaomega Marcombo México, 1999.

Aida Alsenson Bogan

“Cuerpo y Persona filosofía y

psicología del cuerpo vivido.”

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Avila, Ana Cristina

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Castañeda Odines Maria Teresa

“Orientación Educativa”

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Mussen Et.

“Desarrollo de la Personalidad en

el Adolescente”

Trillas. México, 1998.

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