Psicología

Historia psicológica. Historia. Materia. Objeto. Método. Aristóteles. Descartes. Conducta humana. Cognitiva. Genética

  • Enviado por: Pablo Francisco Pino
  • Idioma: castellano
  • País: Argentina Argentina
  • 4 páginas
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Materia, Objeto y Método de la Psicología: Revisión Histórica

Introducción:

Para constituirse como ciencia, toda disciplina debe definir su materia, objeto y método de estudio. Ahora bien, ¿qué significan estos conceptos?

La materia es algo que interesa a una disciplina, pero que, por su carácter inespecífico, complejo e irregular, puede ser compartida por más de una ciencia.

El objeto es el punto de vista desde el cual se aborda la materia, no está preestablecido, ni consiste en una parte de la misma, sino que, por el contrario, es una construcción que se realiza en función de la materia, a diferencia de la cual es específica, hecha por y para cada ciencia.

El de método, es un concepto que refiere a los procedimientos que se realizan en una ciencia para formular y verificar las hipótesis que luego se convertirán en teorías en caso de no ser refutadas. Estos procedimientos no son preestablecidos ni pueden ser tomados de otras disciplinas, sino construidos en función del objeto de estudio y por lo tanto, de la materia.

Ahora bien, si la materia puede ser compartida por más de una ciencia, entonces la especificidad de una disciplina tiene que estar en otro lado: la delimitación fenoménica que implica la definición de un objeto de estudio es lo que diferencia a una ciencia de las demás, y por supuesto, el método, al ser construido en función del objeto, aporta otra cuota de especificidad.

El hecho de que estos límites no hayan sido claramente marcados en psicología es la causa de que ésta se haya encontrado a lo largo de la historia entre lo material y lo inmaterial, entre la objetividad y la subjetividad sin poder constituirse como ciencia, y sobre todo, sin lograr una especificidad metodológica y fenoménica que se lo permitan.

Esta correspondencia entre materialidad y objetividad por un lado e inmaterialidad y subjetividad por el otro, resulta interesante para la historia de la psicología porque es la que asedió a muchos de los científicos que (a pesar de sus buenas intenciones) impidieron la independización de la biología por parte de la psicología.

El argumento de dichos reduccionistas, consistía en afirmar que la ciencia no podría considerar jamás como objeto de su estudio a fenómenos sobrenaturales, y que por lo tanto, solo deben estudiarse aquellos que respondan a lo biológico, a lo natural mediante métodos usados por las ciencias naturales.

¿Quién se atrevería a oponerse a la primera de estas afirmaciones? Nadie en su sano juicio. Pero por el contrario, está demostrada la falsedad de la segunda afirmación: la inmaterialidad no implica un salto a lo sobrenatural y, de hecho, para estudiar una materia de este tipo, es necesario construir métodos diferentes de los usados para estudiar lo material.

La idea de lo natural como único opuesto a lo sobrenatural es la que llevó a Freud a sostener que la psicología no era solo ciencia del espíritu, sino también, ciencia de la naturaleza. Con esto solo se refería a detalles que las ciencias naturales tienen en común con la psicología como la rigurosidad del método y el rechazo hacia lo sobrenatural en sus investigaciones. Lo que Freud no tiene en cuenta aquí es que estas similitudes son requisitos para toda disciplina que intente ser ciencia y no únicamente de las ciencias naturales. Lo contrario sería dar por válidas las investigaciones reduccionistas que, sin quitar el crédito que muchas de estas merecen, impiden la especificidad fenoménica, metodológica y teórica de la psicología y todas las ciencias que fueron sometidas a este intento.

Aristóteles, Descartes y la Posibilidad de Psicología como Ciencia

René Descartes demostró en forma concluyente la especificidad de lo psíquico (sustancia pensante) con respecto a lo material (sustancia extensa) y la posibilidad de estudiarlo con la misma rigurosidad. De esta forma brindó la posibilidad de construir un objeto de estudio especifico y demostró dicho objeto se puede (y es necesario) estudiar en forma rigurosa y con un método propio. Estos son aportes fundamentales para la conformación de la psicología como ciencia.

Siglos antes, Aristóteles, además de haber postulado la irreductibilidad de la mente al cuerpo, hablaba de una instancia diferente en la percepción; hay algo más allá del ojo como órgano. Así, esboza con esta instancia el concepto de subjetividad, del cual se desprende el de significación.

No cabe, desde la psicología criticar los contenidos de los estudios de estos autores, ya que sus aportes en esta materia son menos de índole particular que estructural.

Intentos de Objetivación de la Psicología

Psicología de Conciencia:

La desesperación por la objetividad por parte de los naturalistas, tiene que haber surgido por alguna razón: la psicología de conciencia.

Esta forma de concebir a la mente humana, implicaba la investigación de un objeto de estudio no observable mediante un método subjetivo: intentaban penetrar en la conciencia por medio de la introspección, que, aunque fuera realizada por un “introspeccionista adiestrado”, implicaba una inmensa subjetividad.

A pesar de lo dicho, la intención de la psicología de conciencia fue hacer del estudio de la mente humana una ciencia objetiva, para lo cual se fundaron los laboratorios experimentales. De todos modos, la metodología elegida y el hecho de conceptualizar a la conciencia a priori como lo único constitutivo del psiquismo humano y al hombre como amo y señor de su ser a través de su voluntad, les impidió ver factores importantes como por ejemplo, el inconsciente.

Escuelas Objetivas:

Entre quienes intentaron objetivar la psicología y la vieron como una ciencia de la naturaleza, encontramos a las doctrinas reflexológica y conductista. En estas corrientes, se tomaba al organismo como materia y al conjunto de reacciones observables de todos los organismos vivos (conducta) como objeto de estudio. Esto se debía a que la conciencia no podía ser estudiada en forma objetiva mediante la introspección. Además, “Nadie ha palpado nunca un alma, o la ha visto en un tubo de ensayo, o ha entrado de alguna manera en relación con ella”.

El problema de esta delimitación consiste en que (además de ser demasiado amplio el concepto de conducta) será necesario extrapolar el método característico de las ciencias naturales, para lo cual se deberán deformar los hechos. El resultado de esto es la eliminación de la organización psíquica como tal.

Por otro lado, en el caso de la reflexología, los descubrimientos acerca de los reflejos condicionados fueron válidos e incluso necesarios para explicar ciertos fenómenos, pero el problema surge al intentar reducir todo fenómeno psíquico a dicha asociación de estímulos.

Psicoanálisis:

Una respuesta las escuelas objetivas (y a la psicología de conciencia), fue el psicoanálisis freudiano, que aportó desde lo afectivo, una delimitación fenoménica y fáctica de lo psicológico en general. Esto lo hizo tomando como materia de estudio a la significación, eliminando así toda posibilidad de un reduccionismo.

La delimitación que hizo Freud debería servir también para encontrar, a pesar de la diversidad teórica, la unidad científica que se buscaba desde el cognitivismo.

La especificidad no solo era fenoménica y fáctica, sino también material y metodológica: en términos de “realidad psíquica”, Freud se encargó de demostrar que en el estudio de la mente humana, no se le debe prestar menos atención a las fantasías vistas como reales en el sujeto que a la realidad objetiva, ya que las primeras son armadas en función de los deseos inconscientes.

Con respecto al método, el psicoanálisis como procedimiento para la indagación del inconsciente y el tratamiento de psicopatologías, conformó un gran avance en términos de especificidad en psicología, ya que fue construido por y para esta disciplina.

Además de las contribuciones estructurales para la constitución de la psicología como ciencia, Freud hizo aportes de contenido referentes a la afectividad humana, aunque, al igual que J. Piaget, y a diferencia de las tradiciones psicológicas, no negó la existencia de instancias diferentes a la que tomó como objeto de estudio.

Psicología Cognitiva:

Como otra de las respuestas al conductismo, surge la doctrina cognitivista que, además iba a poner de manifiesto la necesidad de unificar el conocimiento científico.

Las críticas hacia la doctrina behaviorista se van a centrar en la oposición a la idea de que todo el comportamiento humano puede ser explicado por el par estímulo - respuesta.

Se ve aquí una intención de delimitar lo psíquico como independiente de lo biológico y de buscar la precisión metodológica necesaria pero sin afectar dicha relación entre el organismo y la mente. Sin embargo, esta corriente se bifurca, siendo uno de los caminos, la homologación de la mente al cerebro, volviendo así a reducir lo psíquico a lo biológico y el otro, mecanicista, cae en errores similares a los del conductismo.

El grupo de cognitivistas que ve la necesidad de explicar lo psíquico como algo específico compara a la mente con una computadora, lo cual implica una concepción mecanicista del funcionamiento psíquico “privilegiando, al igual que el conductismo, la eficacia en la acción [...] Así, el psiquismo será considerado un instrumento [...] pero sin instrumentador” Esto se ve en el concepto de “filtro selectivo”, que parece funcionar por sí mismo.

Los pertenecientes a esta rama del cognitivismo consideran que el hombre, al igual que la máquina, tan solo puede manipular signos (sintaxis) sin comprender realmente la semántica de los mismos, y arguyen que los significados están dados por una nueva combinación de signos. Esta posición, es solo concebible desde un punto de vista en el cual no se intente explicar el pasaje de la biología a la significación, ya que, como demostró Jean Piaget, en el proceso constructivo del psiquismo, lo que se forma es un sistema de significaciones, o sea, semántico. La falta de explicación de dicho pasaje puede deberse al hecho de que desde esta escuela se considera a la mente como algo dado.

Psicología Genética:

Otro autor que hizo importantes aportes a la delimitación fáctica de la psicología fue Jean Piaget, quien al igual que Freud consideró a la significación como materia de estudio. Desde sus estudios acerca de la inteligencia humana, delimitó las características especificas de los hechos psíquicos, y elaboró conceptos como los de constructividad y asimilación.

La importancia teórica de estos conceptos radica, en el caso de la asimilación, en la imposibilidad del resurgimiento de teorías naturalistas, ya que demuestra en forma irrefutable la independencia de lo psíquico respecto de lo biológico. El concepto de constructividad, por su parte, demuestra también en forma concluyente, que el psiquismo está conformado no por adquisiciones pasivas o caracteres hereditarios, sino que es el producto de una construcción con participación activa por parte del sujeto. Así, Piaget rompe con la antinomia innato - adquirido.

Con respecto a la especificidad material, se puede decir que Piaget es un neokantiano, ya que concibe a lo real como una construido en la interacción entre el sujeto y el mundo exterior. Así, la realidad no es necesariamente lo que percibimos.

Con respecto al método, se ve en Piaget una rigurosidad indiscutible, junto con una correspondencia con los hechos que demuestran a los naturalistas que no es necesario extrapolar métodos que distorsionan los hechos para hacer de una disciplina una ciencia.

Algunas Conclusiones Generales:

  • Una conclusión inmediata de lo dicho, es acerca de la importancia que merece la historia de la psicología para hacer psicología: si se le hubiese prestado la atención que se merece, no se hubieran cometido errores como los de las escuelas naturalistas que, al no tener en cuenta las demostraciones tanto de Aristóteles como de Descartes, nunca hubieran caído en la reducción de lo psíquico a lo orgánico.

  • El carácter inmaterial de la materia de una ciencia, no debe ser condicionante para su constitución como tal, sino que por el contrario pone de manifiesto la necesidad de un método propio. Esto queda demostrado con las corrientes naturalistas y sus respectivos fracasos.

  • Dichos fracasos son el producto de una extrapolación metodológica. De esto se desprende que es necesario un método específico para cada disciplina construido en función del objeto y la materia de estudio. Entonces, para delimitar este método específico es necesario tener en cuenta que la psicología tiene como materia la significación. Es fácilmente deducible de esto que “su método debe consistir necesariamente en una hermenéutica [...] es decir, su procedimiento para hacer inteligibles los significados de los signos deben consistir en un proceso de interpretación”

  • Muchas de las afirmaciones hechas en esta introducción, son en realidad no un punto de partida, sino conclusiones sacadas de los hechos que se detallarán a continuación.

    Adjudica al alma diferentes potencias que se reducen a órganos específicos del cuerpo, pero al intelecto lo considera como carente de dicho órgano, aunque no por eso independiente del cuerpo: el intelecto no puede darse sin éste.

    Watson, J. “El Conductismo”, Pág. 21

    Aldacour, Cafese, Escobar, Falomir, Marchetti y Morales, “La Especificidad de la Psicología: Relación entre el Orden Inmaterial de la Significación y el Cuerpo Natural que Posibilita su Existencia”, en “Thésis, Revista de Historia de la Psicología, Nº 1”

    Obviamente no se intenta decir aquí con el término “independencia” que lo psíquico pueda existir sin el cuerpo, sino tan solo que no se reduce a éste.

    Varias de las conclusiones siguientes fueron anticipadas en la “Introducción”, pero se vuelven a presentar a fines de esquematizar el trabajo para facilitar su intelección.

    Ruiz, Ricardo H. “Algunas conclusiones Teóricas Acerca de la Psicología y su Historia” , en “Thésis, Revista de Historia de la Psicología Nº 1”