Psicología del ser humano

Psicosociología. Personalidad: estructura, elementos y teorías. Conciencia: desarrollo e identidad. Motivación: estructura, tipos y metas. Filosofía

  • Enviado por: Xavier Madramany
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 21 páginas

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¿SE AGOTA EL SER HUMANO EN LOS ESTUDIOS PSICOLÓGICOS?

ÍNDICE

Pag.

1-Introducción----------------------------------------------------------------------------------------------------------3

2-Estudios Psicológicos --------------------------------------------------------------------------------------------4

2.1 Concepto de Personalidad.------------------------------------------------------------------4.

2.1. 1. Estructura de la personalidad.-----------------------------------------------------4

2.1. 2. Elementos de la personalidad.-----------------------------------------------------5

2.1. 3. Algunas teorías de la personalidad.----------------------------------------------5

2.1.4. Elementos de la personalidad------------------------------------------------------10

2.2 Concepto de Conciencia.--------------------------------------------------------------------11

2.2.1. Desarrollo de la Conciencia.-------------------------------------------------------11

2.2.2. La Conciencia de la unidad y de la identidad personal.--------------------12

2.3 Concepto de Motivación ---------------------------------------------------------------------14

2.3.1. Estructura de la motivación--------------------------------------------------------14

2.3.2. Tipos de motivación-----------------------------------------------------------------14

2.3.3. Metas de la motivación-------------------------------------------------------------15

3- El ser humano desde el punto de vista filosófico --------------------------------------------------------16

4- Conclusión---------------------------------------------------------------------------------------------------------20

5- Bibliografía ------------------------------------------------------------------------------------------------------- -21

1. INTRODUCCIÓN.

En un primer momento empezare comentando los estudios psicológicos, empezando a hablar por la Percepción, seguida de la Consciencia, y finalmente hablando de la Motivación.

La segunda parte del trabajo trata del estudio del ser humano desde el punto de vista psicológico. Y finalmente terminaremos por hacer una síntesis de los dos apartados anteriormente nombrados, para llegar a la conclusión de que si realmente se agota el ser humano en los estudios psicológicos.

  • ESTUDIOS PSICOLÓGICOS.

  • Concepto de Personalidad.

  • El sentido de la palabra personalidad designa el conjunto de las maneras de ser del individuo, lo que lo caracteriza. En un sentido mas determinado, se aplica a un individuo excepcional, energético, autónomo, etc., es decir que bajo esta forma implica un juicio de valor. En el primer sentido se dice que cada persona tiene su personalidad, en el segundo se dice de alguien que tiene personalidad o que le falta personalidad. Es necesario también distinguir dos puntos de vista en el estudio de la personalidad. Desde el punto de vista objetivo, se estudia la persona moral tal como se la puede conocer por la observación de su conducta. Desde el punto de vista subjetivo, se estudia a la persona tal como se aparece ante sí misma, se estudia la conciencia que se tiene de sí misma.

    Hay muchos tipos de personalidad, para tratar de explicar todos estos tipos se han ideado muchas teorías. Cada una comprende, los principios capitales de la percepción, aprendizaje y motivación, unidos a los del crecimiento y desarrollo del niño.

    Una teoría completa de la personalidad debe abarcar todos los principios que hemos encontrado en las cuatro primeras secciones.

    2.1.1. Estructura de la personalidad

    Los factores que intervienen en la personalidad son los siguientes:

  • Factores innatos o hereditarios (sistemas, humores, glándulas, etc.). La personalidad es aquello que resulta de su acción en el organismo al condicionar el modo de ser del individuo y desencadenar un determinado estilo de comportamiento que es distinto en unos individuos respecto a los otros.

  • Facultades humanas cognitivas (sentidos, imaginación, memoria e inteligencia) y tendenciales (apetito y voluntad). La personalidad es aquello que resulta de su acción sobre la vida psíquica del individuo generando en él un modo de ser distinto.

  • Estímulos medioambientales, sobre todo la educación, contribuyen a la formación de la personalidad impulsando la acción del sujeto y desarrollo de sus facultades.

  • Comportamiento del individuo. La personalidad psíquica es un hábito general que determina la forma de ser y la forma de conducirse en la vida.

  • La personalidad es un hábito complejo adquirido por la acción reiterada de las facultades del propio sujeto siendo estimuladas desde el interior y el exterior.

    El hábito es una cualidad no específica, que afecta al individuo determinando su modo de ser (hábito inactivo), y su comportamiento, de forma que éste resulte bueno o malo (hábito operativo correcto o incorrecto, constructivo o destructivo, conveniente o inconveniente) Tanto el hábito inactivo como el operativo son importantes para la formación de la personalidad, el primero condiciona su manera de ser, y el segundo, su manera de obrar.

    Las propiedades del hábito son:

    • La dinamicidad (concentración de energías puestas a punto).

    • El automatismo en mayor o menor grado (dejando libre las facultades para otras operaciones).

    • El encadenamiento o sincronización de los movimientos.

    • La compatibilidad con la conciencia y con la libertad.

    • La ayuda o refuerzo para las facultades y sus órganos.

    • Ahorro de energías al permitir que la facultad se libere de concentrar la atención en su trabajo.

    Menos los hábitos innatos, todos los demás se producen por virtud de la repetición de actos de la misma especie, pero han de ocurrir ciertas condiciones:

  • Esto acontece, sólo cuando la acción se encuentra indeterminada por la naturaleza.

  • Esto acontece también cuando la acción mediante la cual se genera el hábito es reforzada de alguna manera.

  • 2.1. 2. Elementos de la personalidad.

  • Constitución: Conjunto de aspectos exteriores e interiores de base genético-hereditaria, origen de la reacción funcional.

  • Temperamento: Tono o disposición afectiva, se refiere a la naturaleza emocional del individuo. Se nace con el temperamento.

  • Carácter: Forma concreta y estable que adquieren en un individuo los rasgos afectivos-dinámicos heredados.

  • Actitudes: Predisposiciones persistentes a responder favorable o desfavorablemente ante una situación dada.

  • Aptitudes: Aptitud es la capacidad para hacer algo.

  • Rasgos: Características constantes del comportamiento del individuo en una gran variedad de situaciones.

  • 2.1. 3. Algunas Teorías de la Personalidad.

    • El Conductismo:

    Según esta teoría, todas las formas complejas de comportamiento —las emociones, los hábitos, e incluso el pensamiento y el lenguaje— se analizan como cadenas de respuestas simples musculares o glandulares que pueden ser observadas y medidas. Watson sostenía que las reacciones emocionales eran aprendidas del mismo modo que otras cualesquiera.

    La teoría watsoniana del estímulo-respuesta supuso un gran incremento de la actividad investigadora sobre el aprendizaje en animales y en seres humanos, sobre todo en el periodo que va desde la infancia a la edad adulta temprana.

    Según palabras de Watson " La personalidad es la suma de las actividades factibles de descubrirse mediante una observación real de la conducta, suficientemente larga como para que pueda suministrarnos una información segura. En otros términos la personalidad no es sino el producto final de nuestros sistemas de hábitos. Nuestro procedimiento para el estudio de la personalidad consiste en establecer y realizar una sección transversal de la corriente de la actividad.

    Dado el criterio general del conductismo sobre el papel del aprendizaje, la personalidad será el resultado del mismo. La conducta se encuentra organizada sobre la base de tres niveles: el visceral, el manual y el laríngeo. Este ultimo que se traduce en el pensar, constituye la excelencia propia de los seres humanos. Cada uno de esos tres niveles se encuentra bajo la constante acción del medio y del aprendizaje, y cada uno de ellos aparece en un momento preciso del desarrollo.

    El primer nivel, y, por tanto la primera organización de la conducta, es el visceral, que, como se sabe, determina todo el comportamiento de naturaleza emocional. En este sentido de afirmar la prioridad de lo emocional en la génesis de la personalidad, se ha señalado una coincidencia con el psicoanálisis, aunque es claro que partiendo de tesis distintas. El desarrollo de la actividad manual le permitirá al niño establecer un contacto más pleno con el mundo, sí como la posibilidad de respuestas más eficaces. La observación descubre que entre los dos niveles de organización de hábitos se establece una completa sintonía, ya que la adaptación manual representa, al mismo tiempo, una adaptación del organismo, y viceversa. El nivel de organización que surge mas tardíamente es el laríngeo, que produce el lenguaje y el pensar como un lenguaje implícito. Debe producirse el mismo fenómeno: a partir de su desarrollo se irán constituyendo hábitos verbales, así como una plena concordancia con los dos niveles anteriores. La expresión más concreta de esta adaptación será el hecho de que se podrá verbalizar toda la conducta. Esto mismo permite interpretar el origen y la naturaleza de las denominadas experiencias inconscientes: las constituirían las experiencias que no pueden verbalizarse.

    Toda la constitución de la personalidad, así como la posibilidad de un desarrollo integral, consiste en lo indicado: la formación de un sistema de hábitos. El individuo leva a cabo una serie de actividades de naturaleza diferente: religiosas, parentales, alimenticias, emocionales, etc., que se agrupan en forma de hábitos. Claro esta que estos ofrecen una doble valoración temporal: algunos de ellos no solo exigen la interpretación de la conducta en forma actual, sino establecer su génesis, su historia. La personalidad resulta influida por los hábitos presentes y pasados. Pero el sistema de hábitos constituye el fundamento para el estudio de la personalidad.

    • El Psicoanálisis

    Las técnicas del psicoanálisis y gran parte de la teoría psicoanalítica basada en su aplicación fueron desarrolladas por Sigmund Freud. Sus trabajos sobre la estructura y el funcionamiento de la mente humana tuvieron un gran alcance, tanto en el ámbito científico como en el de la práctica clínica.

    La primera de las aportaciones de Freud fue el descubrimiento de la existencia de procesos psíquicos inconscientes ordenados según leyes propias, distintas a las que gobiernan la experiencia consciente. En el ámbito inconsciente, pensamientos y sentimientos que se daban unidos se dividen o desplazan fuera de su contexto original; dos imágenes o ideas dispares pueden ser reunidas (condensadas) en una sola; los pensamientos pueden ser dramatizados formando imágenes, en vez de expresarse como conceptos abstractos, y ciertos objetos pueden ser sustituidos y representados simbólicamente por imágenes de otros, aun cuando el parecido entre el símbolo y lo simbolizado sea vago o explicarse sólo por su coexistencia en momentos alejados del presente. Las leyes de la lógica, básicas en el pensamiento consciente, dejan de ejercer su dominio en el inconsciente.

    El papel fundamental reside en la motivación inconsciente. Como teoría dinámica que es, se basa en la existencia de una energía psíquica, lo que se expresa en dos puntos fundamentales: 1. - La presencia de instintos, tendencias o necesidades que requieren satisfacción.

    2. - al ser frustradas o al no recibir la gratificación requerida, se producen conflictos y ansiedad, y pueden originarse estados psico-patológicos. Sobre esa constitución primordial, la personalidad se apoyara en dos instintos fundamentales: el del Eros y el del Tanos. Él termino instinto no lo identifica con las respuestas del mismo nombre, de origen animal. Se trata, mas bien, de energías básicas innatas, que aun encontrándose en la raíz biológica de la personalidad, poseen una manifestación psíquica: se trata, pues, de fuerzas psicobiológica. Con ello se afirma la tesis freudiana de la interpelación existente entre el desarrollo biológico y el psíquico.

    El instinto del Eros o del amor constituye la fuerza que tiende a mantener la vida y su desarrollo y progreso; representa lo creador, impulsa las actividades sexuales y las manifestaciones de la vida. El instinto de Tanos o de muerte constituye lo opuesto: son las fuerzas que tienden a destruir la vida y es el responsable de toda l la conducta hostil y agresiva. La personalidad se estructura, en primer lugar, sobre la base de esos agentes opuestos. En el desarrollo de la doctrina se señala la posibilidad de la modificación de esas tendencias básicas, debido, principalmente, a la acción del medio social. Es ello lo que ha permitido afirmar que la aportación del psicoanálisis ha consistido en el estudio histórico - genético de la conducta humana, que se inicia con el análisis de sus fuerzas instintivas.

    En el segundo lugar, se establece la estructura general de la personalidad. Esta se ofrece en forma más compleja. Sobre una base topográfica. Región de contacto con el mundo exterior

    La personalidad aparece compuesta en forma tripartita: él ello, él yo y el superyó. Estos factores pueden caracterizarse en la siguiente forma:

    • Ello:

  • Constituye la reserva de los instintos de vida y muerte.

  • Es la fuente de energía psicobiológica

  • Motiva los impulsos agresivos, así como los placenteros

  • No se encuentra controlado por la realidad: es ilógico e irracional

  • Se dirige por la satisfacción o insatisfacción de tipo inmediato.

  • Los otros componentes, yo y superyó, surgirán en el desarrollo y el contacto con la realidad.

    • Yo:

  • Es un factor primordialmente consiente

  • Se encuentra en contacto con la realidad física.

  • Es una especie de intermedio entre los deseos de ello y las características de la realidad física.

  • Establece, o trata de hacerlo, un equilibrio y control entre el medio y el organismo.

  • Procura que la conducta se resuelva en forma concordante y satisfactoria con el medio.

  • No va referido a ningún principio de tipo moral o rector.

    • Superyó:

  • Representa la socialización del individuo.

  • Mientras él ello se encuentra condicionado primordialmente por las fuerzas biológicas, y el yo por el medio físico inmediato, la base del superyó es sociológica o cultural.

  • Se alcanza relativamente en el desarrollo. Siendo, por tanto el ultimo en elaborase.

  • En la practica, es un sinónimo de consciencia moral.

  • En el aparece un yo ideal: el modelo o inspiración de nuestra conducta.

    • Alfred Adler:

    Otro de los discípulos de Freud, se diferenció tanto de éste como de Jung al acentuar la importancia que en la motivación humana tiene el sentimiento de inferioridad, que comienza desde el momento en que el niño es consciente de la existencia de otros más capaces de cuidar de sí mismos y de dominar su entorno. Desde que aparece el sentimiento de inferioridad, el niño trata de superarlo, debido a lo intolerable que le resulta, ya que puede ocasionar el descontrol de los mecanismos compensatorios organizados por la estructura psíquica, determinando actitudes neuróticas egocéntricas, sobre compensaciones e, incluso, la huida del mundo real y sus problemas.

    Adler hizo hincapié en que los sentimientos de inferioridad nacen de las que él consideraba las tres relaciones más importantes: las que el individuo mantiene con su trabajo, con los amigos y con su objeto amado. El intento de evitar el sentimiento de inferioridad en estas relaciones conduce al individuo a adoptar objetivos vitales poco realistas, que a menudo se manifiestan como una voluntad poco razonable de poder y dominio, que conduce a diversos tipos de comportamiento antisocial, desde la intimidación y la presunción a la tiranía política. Adler creía que el análisis podía fomentar un sentimiento sano y razonable de pertenencia a la comunidad, más constructivo que destructivo.

    En la estructura de la personalidad su carácter de unidad indivisible, así como la existencia de un plan de vida, en el cual aquella queda expresada. En ese plan, las dos energías decisivas quedan resumidas en el sentimiento de inferioridad y en la tendencia básica hacia el prestigio y el poderío. Los mismos términos inferioridad y poderío aluden a un plano más amplio que el mero subjetivo, e indican en un marco social, en donde ambas fuerzas se originan y desarrollan. Pero lo decisivo para el análisis será el hecho de que cada uno de sus componentes no puede considerarse aislado, sino integrado a la personalidad total. En este sentido, la psicología, adleriana puede incluirse en las posiciones holistas o totalistas.

    • La Psicología de la Forma:

    Los psicólogos de la Gestalt descubrieron que la percepción estaba muy influida por el contexto y la configuración de los elementos percibidos; las partes derivan a menudo su naturaleza y su sentido global, y no pueden entenderse separadas de éste. Más aún, la mera suma de las partes no equivale al todo.

    En su orientación general, la escuela de la Forma coincide con otras interpretaciones al afirmar que de lo que se trata es de interpretar la personalidad como un todo. La interpretación analítica era doblemente peligrosa, pues no solo falseaba la realidad al descomponerla en sus partes o componentes, sino que estos mismos datos se transformaban en abstracciones.

    • Lewin:

    Lewin, Kurt (1890-1947), psicólogo germano estadounidense, nacido en Mogilno (Alemania), y formado en la Universidad de Berlín, que contribuyó de forma significativa al desarrollo de la psicología de la Gestalt como miembro del profesorado de esa Universidad. Después de emigrar a los Estados Unidos en 1932, enseñó en Stanford, Cornell, e Iowa, llegando a ser el director del centro de investigación en dinámica de grupos en el MIT (Instituto Tecnológico de Massachusetts) en 1944. En sus trabajos estudió los problemas de la motivación de los individuos y los grupos e investigó sobre el desarrollo infantil y las características de la personalidad. Con respecto a esto definió los siguientes preceptos:

  • La Ley de la Interacción, aquel que esta constituido por partes, y cualquier cambio que sufra una parte determina, a su vez, una nueva organización total. Al no ser una entidad aislada y regirse por dichos principios, la personalidad se somete a la misma ley del campo, y una alteración de cualquiera de los componentes del todo organizado al que pertenece, produce una reestructuración de la personalidad misma.

  • No hay que entender la acción del campo como la labor exclusiva de factores objetivos o su apreciación presente por el sujeto. Este ultimo no responde a simple estimulo. Si la personalidad es un todo campal, el papel operante no puede quedar reducido a lo que tradicionalmente se consideraban agentes externos.

  • Lo que posee valor real para la personalidad no es exclusivamente aquello que existe objetivamente. Es la reunión de experiencias internas y de datos procedentes del mundo capaces de provocar una respuesta por parte del organismo, se destaca el valor de la función perceptiva.

  • Su trabajo tuvo una influencia decisiva en la investigación psicológica moderna. Entre sus libros destacan Teoría dinámica de la personalidad (1935), Principios de topología psicológica (1936), y Teoría del campo en las ciencias sociales (1951).

    2.1. 4. Elementos de la personalidad.

  • Constitución: Conjunto de aspectos exteriores e interiores de base genético-hereditaria, origen de la reacción funcional.

  • Temperamento: Tono o disposición afectiva, se refiere a la naturaleza emocional del individuo. Se nace con el temperamento.

  • Carácter: Forma concreta y estable que adquieren en un individuo los rasgos afectivos-dinámicos heredados.

  • Actitudes: Predisposiciones persistentes a responder favorable o desfavorablemente ante una situación dada.

  • Aptitudes: Aptitud es la capacidad para hacer algo.

  • Rasgos: Características constantes del comportamiento del individuo en una gran variedad de situaciones.

  • Concepto de conciencia.

  • En el uso moderno, término que denota varios factores esenciales en la experiencia moral. Así, el reconocimiento y aceptación de un principio de conducta obligada se denomina conciencia. En teología y ética, el término hace referencia al sentido inherente de lo bueno y lo malo en las elecciones morales, al igual que a la satisfacción que sigue a la acción considerada como buena y a la insatisfacción y remordimiento que resulta de una conducta que se considera mala. En las teorías éticas antiguas, la conciencia se consideraba como una facultad mental autónoma que tenía jurisdicción moral, bien absoluta o como reflejo de Dios en el alma humana.

  • Desarrollo de la consciencia.

  • Una noción tan compleja de ningún modo puede ser primitiva. Intentemos hacer su historia y remontarnos hasta sus orígenes.

    a) El “yo” espiritual es la conquista mas tardía. El niño no solo se conoce tarde y se conoce mal, sino que ante todo no piensa en sus pensamientos y en sus sentimientos: no tiene necesidad de hacerlo ni medios. Los términos psicológicos son para el poco familiares y desconocidos.

    Un niño de siete años no tiene aun sino una idea extremadamente confusa del pensamiento como hecho subjetivo, interior y personal. Cuando se la interroga sobre este tema se ve que tiende a identificar el pensamiento con el lenguaje: se piensa con la boca. El fenómeno mas típico de la vida interior, los sueños, es concebido todavía como un objeto material. El sueño esta realmente en la habitación, cerca del lecho del durmiente. Aun mucho mas tarde falta toda distinción entre la percepción individual y el objeto percibido (Piaget).

    b) El “yo” social es mas accesible que el “yo” espiritual, pero es evidente que no puede preexistir a la experiencia progresiva de la vida social y de las relaciones en las que el niño se encuentra comprometido. El niño vive esas relaciones antes de conocerlas. Se trata de comportamientos que solo luego llegaran a ser nociones. Lo mío, es decir, el circulo de las cosas intimas, familiares, es sin duda anterior al yo, que es de algún modo el centro de lo mío; la noción de mi propia persona esta implicada en esta primera noción, pero del mismo modo en que el punto de vista esta implicado en una perspectiva aunque no este incluido en ella. Cuando se dice que un niño refiere todo a sí (egocentrismo), esa caracterización no tiene otro sentido que el que tendría aplicada a un animal. Se trata de una ley de su comportamiento instintivo, pero el niño no piensa efectivamente en si mismo. Su clasificación de las cosas responde a sus intereses y a sus necesidades, pero esto no prueba que el se represente él principio y la ley de tal clasificación.

    El nombre personal es el símbolo más importante del yo. A los 4 meses el niño comienza a reaccionar ante su nombre como ante un llanto cualquiera; después lo distingue como un modo especial para dirigirse a él; mas tarde el nombre se convierte en una designación, primero en frases de valor imperativo, luego en frases de valor indicativo (12m.). El niño aprende a emplearlo el mismo y entonces ya no se designa sino con ese nombre (18m.). Mas tarde (20m.) Emplea el pronombre. El hecho de que el niño sepa manejar el pronombre es un índice del progreso en la asimilación de las personas y del debilitamiento del egocentrismo.

    c) Él yo” físico, el cuerpo, sin duda es desconocido desde una época muy temprana. Pero en un niño muy pequeño, la oposición del cuerpo y el resto de las cosas no aparece claramente como en los mayores. Para nosotros nuestro cuerpo es el intermediario obligatorio entre los otros objetos y nosotros, el medio para percebirlos y actuar sobre ellos. Por otro lado, este objetivo privilegiado es conocido no desde fuera por intermedio de los sentidos exteriores, como cualquier objeto, sino desde el interior a través de acción de su voluntad.

    En resumen, la distinción del yo y del mundo exterior y la oposición tajante que se establece entre estos dos términos son una adquisición tardía y progresiva. La distinción es vivida antes de ser objetiva y pensada. Hemos estudiado sus primeros estadios en el niño: habría que seguir su evolución en épocas posteriores, pero la superestructura que esta idea presenta es extremadamente variable. La idea del alma y la idea del mundo son en este nivel función de las influencias educativas, de las tradiciones de la sociedad, de las teologías y filosofías en medio de las cuales se ha efectuado el desarrollo del espíritu.

  • La conciencia de la unidad y de la identidad personales.

  • a) En todo momento en nuestra vida nos vemos como un ser único, a pesar de la multiplicidad de nuestras impresiones y de nuestros actos. Pero esta unidad subjetiva, como la unidad objetiva, puede alcanzar diversos grados.

    En el momento en el que escribo estas líneas, el análisis puede poner en evidencia percepciones simultaneas de todos mis sentidos, referentes a los objetos exteriores y, a mi propio cuerpo; además hay un objeto de mi pensamiento distinto de lo que percibo, hay sentimientos de placer o desplacer, de interés o de aburrimiento, de bienestar o de malestar. Sin embargo todos estos fenómenos son atribuidos al mismo ser; el yo que esta sentado es la misma persona que la que escribe, el que ve esta hoja de papel es el mismo que el que piensa en un problema de psicología. Pero el sentido que poseo de esa unidad es muy desigual en los distintos momentos; es mucho mas vivo en este momento que hace unos minutos.

    La unidad de la conciencia depende de su contenido y de las exigencias de la adaptación a una situación y a un problema. Me visto y al mismo momento estoy pensando en una reunión a la que debo asistir. Vestirse es una actividad casi maquinal, dirigida y regida, no obstante por percepciones. Las dos corrientes no tienen ninguna unidad subjetiva real, pero en el momento dado pienso que debo apresurar el ritmo con que me visto para llegar a tiempo a mi reunión, y entonces las dos corrientes se unen, pues ambos ordenadores de pensamiento han entrado en relación.

    b) Nos sentimos idénticos en el tiempo: nuestros diferentes momentos pertenecen a la duración de un mismo ser. Sentimos que cambiamos; nuestro humor, nuestras disposiciones morales, los contenidos de nuestro pensamiento, varían, las tendencias se activan o se serenan alternativamente, pero todos esos mismos hechos los referimos siempre a un mismo ser. Acordarse de algo es comprobar la identidad del ser que recuerda y del que es recordado; si así no fuera no distinguiríamos nuestros recuerdos personales de otro tipo de conocimientos cualesquiera.

    Muchos recuerdos lejanos no poseen ya ese carácter de intimidad que haría reconocerlos como míos. Sobre la base del contenido, los detalles, el encadenamiento lógico de esos recuerdos con otros, se, concluyo que son afectivamente auténticos. No me reconozco subjetivamente en mis recuerdos de infancia; la identidad de mi ser es en este caso una noción construida mas que una intuición. Aun en el caso de recuerdos mas recientes, no siempre nos reconocemos, a veces no sorprendemos de nosotros mismos. Puede haber entonces en la conciencia de la identidad personal, así como en el reconocimiento de los objetos, un sentimiento de ya vivido, que proviene de que aun somos capaces de sentir una impresión afín a la impresión pasada, o bien una noción, un saber, una construcción cuya extensión puede sobrepasar mucho los límites de la intuición. Como todo pensamiento del tiempo, nuestro pensamiento de nuestra duración personal se basa en una intuición vivida, pero limitada, para elaborar finalmente una noción mucho mas precisa y mucho mas extensa. Tenemos un sentimiento de nuestra semejanza con nosotros mismos, consolidado por una noción elaborada de nuestra continuidad.

  • Concepto de Motivación.

  • La motivación la experimentamos desde niños, es un factor universal que influye a todas las personas y en todas las cosas de la vida. Influye tanto en las cosas que no hacemos, es decir, en la acción y en la omisión.

    La motivación en el empuje o impulso que siente el individuo en la consecución de unos objetivos,

  • Estructura de la motivación.

  • Dentro del individuo la motivación puede ser emocional, afectiva, intelectual o cognitiva.

    En todo individuo hay mas naturaleza de motivación emocional o afectiva que intelectiva, aunque las dos forman parte del individuo. La parte emocional seria como el motor que mueve la vida y si ese motor no funciona no hay motivación.

    Si no existe la parte emocional no solo con tu pareja sino empezando por uno mismo, la familia, los amigos, etc. Si todo esto no existe aparece la desmotivación.

  • Tipos de motivación.

  • Hay dos clases de motivación, la motivación externa, y la motivación interna; a su vez dentro de estas dos categorías encontramos dos subcategorías que son las de tipo intrínseco, y las de tipo extrínseco.

    En un principio empezaremos hablando de la motivación externa; es aquella motivación que persigue objetivos externos al sujeto. Ejemplo: si apruebo primero de carrera mis padres me compraran un coche. Yo estoy en primero de cerrera y estudio mucho para quedar bien delante de mis compañeros y de los profesores, y además estoy motivado por mis padres.

    La motivación interna es aquella motivación que nace del mismo sujeto que realiza la tarea. Ejemplo: estudio primero de educación espacial porque realmente quiero profundizar en lo que estudio. Estudio primero de magisterio porque mi vocación es ser maestro.

    Cada una de estos tipos de motivación pueden ser intrínsecos o extrínsecos. La motivación intrínseca se da cuando se persiguen objetivos coherentes con la tarea que se realiza. Cuando las metas son de la misma naturaleza. La motivación extrínseca se da cuando los objetivos planteados por el sujeto no son coherentes con la tarea que se esta desempeñando. Se da cuando la meta es de distinta naturaleza que la tarea que se realiza.

    Motivación interna intrínseca: estudio primero de educación especial porque quiero llegar a ser maestro y dedicarme a enseñar y trabajar con niños y personas con alguna discapacidad. ( Son coherentes las metas y la naturaleza).

    Motivación extrínseca interna: estudio primero de educación especial porque quiero llegar a ser maestro. ( Es distinta la meta y la tarea realizada).

    Motivación externa extrínseca: estudio primero de educación especial porque me han dicho que es una buena salida laboral.

    2.3.3. Metas de la motivación.

    Las metas son los objetivos o finalidades que persigue el individuo impulsado por su motivación. Hay dos tipos de metas, las centradas en la tarea, y las centradas en la ejecución.

    Las metas centradas en la tarea son las que desempeñan aquellos individuos que les interesa el proceso de aprendizaje. Ejemplo: estudio esta tarea porque me interesan los temas tratados y profundizar en los mismos.

    Las metas centradas en la ejecución o en los resultados son aquellas en las que los individuos les interesa lo que pueden lograr y no tanto el aprendizaje. Ejemplo: estudio esta carrera y la único que me interesa es aprobar.

  • EL SER HUMANO DESDE EL PUNTO DE VISTA FILOSÓFICO.

  • Han existido diferentes formas de acercarse al estudio del hombre que abarca desde la concepción de un todo indivisible hasta la contemplación de diferentes parcelas que pueden estudiarse por separado.

    Marx Sheler fundador de la antropología filosófica pretende construir una idea unitaria del hombre mientras que Michel Focault fragmenta al hombre en diferentes estructuras de las que se ocuparan las diferentes ciencias.

    Los griegos entendían el alma de dos formas distintas. Por un lado la consideraban cono principio de la vida, todos los seres vivos tienen alma, y por otro como principio del conocimiento racional.

    Cuando Platón habla del alma, aunque entiende este concepto a la manera tradicional del mundo griego, va a insistir sobre todo en el alma como principio del conocimiento racional. Desde este punto de vista y recogiendo opiniones de filósofos anteriores, va a partir de que el alma es eterna, y que es la causa de la capacidad de pensar que tiene el hombre.

    La visión del hombre de Platón, va a ser una concepción dualista, por un lado se encuentra el alma (principio del conocimiento racional), y por otro lado el cuerpo que va a ser considerado como el receptáculo (la cárcel) del alma. Platón se enfrenta con dos hechos que son obvios, por un lado el hombre tiene un cuerpo, y por otro lado tiene una capacidad de pensamiento, que le permite alcanzar el conocimiento

    La identificación del hombre con el alma o espíritu que reside en un cuerpo es adoptada también por una corriente del pensamiento occidental representada por San Agustín y Descartes.

    Sin embargo, otra tradición filosófica apunta al hombre como un ser corpóreo. De acuerdo con esta concepción Aristóteles dice que el alma no es sino la forma primera de un cuerpo natural organizado, es decir, la “función” que realiza ese cuerpo que se encuadra dentro de la naturaleza.

    El hombre es para Aristóteles un animal social y político y la forma más perfecta de sociedad es la ciudad. Según éste, el bien tiene dos vertientes, una individual, que se trata en la Ética, y otra comunitaria, objeto de la Política. El hombre como ser social y político por naturaleza, no podrá alcanzar ni la virtud, ni la felicidad, sino es dentro de la ciudad, de ahí la gran importancia de la política en la concepción aristotélica, por medio de la cual podría estudiarse la naturaleza de los otros hombres.

    Otros griegos clásicos pensaban que la Tierra ocupaba el centro del cosmos y que el hombre era una síntesis del universo, ocupando su centro o parte más importante. Esta grandiosa visión no es compartida por todos los pensadores, ya que algunos entendieron que el universo se rige por leyes y causas mientras que el hombre es el resultado de una evolución y no un fin.

    Durante la Edad Media, la vida y el pensamiento giraban en torno a Dios, La preocupación por el hombre y la naturaleza va a determinar el desarrollo del pensamiento renacentista en su doble vertiente. Dios, si bien sigue siendo necesario para explicar el mundo, pasa a un segundo plano, ocupando el hombre y la naturaleza el primer lugar. Si bien Dios crea al hombre y a la naturaleza, el hombre, utilizando la razón, puede conocer y explicar tanto a Dios como a la naturaleza. Humanismo y naturalismo definen el pensamiento renacentista.

    Descartes parte del convencimiento de que la razón humana es una, en el sentido de que es un instrumento que tiene la misma aplicación y el mismo funcionamiento en todos los hombres. De este modo, todas las ciencias no son más que diferentes aplicaciones de una razón única a distintos objetos.

    Yo puedo dudar de todo, de que las cosas sean tal y como las muestran los sentidos, de que existan realmente cosas fuera de mí e, incluso de que mi propia razón funcione correctamente cuando piensa. Pero hay algo de lo que no puedo dudar y es de que yo dudo. Por tanto es evidente que yo dudo y, por tanto que yo pienso (Pensar, "cognitare", tiene en Descartes un significado amplio e incluye toda actividad mental). Tenemos pues una verdad indudable: "Yo pienso". Pero si yo pienso es necesario que yo exista puesto que para pensar es necesario existir. De este modo, en el propio acto de la duda encuentra Descartes la evidencia de su existencia y llega así a una verdad totalmente evidente e indudable: "PIENSO, LUEGO EXISTO"

    Esta primera verdad servirá a Descartes como punto de partida, como cimiento a partir del cual poder construir deductivamente el edificio del conocimiento del hombre que era su proyecto originario.

    En la Edad Moderna el hombre va a ocupar el lugar reservado a Dios (antropocentrismo). La Ilustración fue un movimiento cultural que se desarrolló en el Siglo XVIII, y que se corresponde con el ascenso de la burguesía. La razón, juega un papel importantísimo dentro del pensamiento Ilustrado. La razón es la que permite conocer y explicar no sólo el mundo físico, sino también la sociedad y el proceso histórico.

    Es en Kant donde mejor se reflejan los ideales de la Ilustración y la explicación de lo que podría ser el hombre. Para Kant, es únicamente a través de la sociedad y, por lo tanto, de la Historia, donde el hombre puede desarrollar algunas disposiciones de su naturaleza, en concreto alcanzar la libertad. Pero esa libertad debe estar comprendida dentro de unos límites que permitan unificar el Poder del Estado y el Derecho, es decir se salvaguarde la libertad de todos los ciudadanos. La Historia, a la vez que nos permitirá finalmente ser libres e iguales, llevará finalmente a una sociedad de naciones (cosmopolitismo), donde finalmente brillara la justicia, tanto entre las personas como entre los pueblos.

    Los existencialistas afirmaban que el hombre carece de naturaleza y era sólo libertad, contradiciendo de este modo el pensamiento clásico griego. Hoy día parece extendida la idea de que el hombre al nacer carece de naturaleza definida y tiene que irse haciendo así mismo escogiendo lo que quiere ser o, más bien, llegar a ser. La dignidad del hombre será pues no lo que la naturaleza le conceda al nacer, sino lo que pueda llegar a conseguir de acuerdo con las acciones que realiza en el marco de su libertad

    La concepción de Hobbes, expresada en su celebre frase “homo homini lupus”, (el hombre es un lobo para el hombre), contiene su idea de ese estado inicial anterior a la sociedad, y su visión la "naturaleza" humana, basada en la fuerza y la violencia. El hombre "natural", sería un ser solitario, egoísta y brutal. En ese estado teórico, los hombres no podían vivir tranquilos ya que la inexistencia de leyes y autoridad hacía que reinase la ley del más fuerte. En ese estado el hombre era totalmente libre ya que podía hacer lo que desease, pero no había nadie que le garantizase esa libertad más que él mismo. El "estado de naturaleza", sería por lo tanto una situación de violencia y guerra de todos contra todos, por imponer cada uno su libertad. La sociedad, el Estado, tendría su origen por lo tanto en la cesión de parte de esa libertad, de manera voluntaria o forzosa, a la sociedad que a cambio le garantizaría el ejercicio tranquilo del resto.

    De esa forma se configuraría el Estado cuya función sería garantizar el libre ejercicio de la libertad

    La visión de Rousseau, en sus fundamentos se sitúa en las antípodas de la de Hobbes. El hombre ya no es un ser malvado por naturaleza, sino todo lo contrario, el hombre es naturalmente bueno, y es la sociedad la que le pervierte e inculca en él sentimientos de maldad.

    Para Marx el trabajo es la verdadera esencia del ser humano, el hombre para poderse realizar como tal debe de realizar un trabajo socialmente productivo. Mediante el trabajo se humaniza la naturaleza y se realiza la dimensión natural (social) del hombre. La finalidad del trabajo, además de la realización del individuo es la producción (de mercancías). Realmente desde el punto de vista marxista, el valor (de cambio) de las mercancías viene determinado por el trabajo humano acumulado.

    La filosofía moderna se caracteriza por bascular casi siempre en torno a dos posturas: El realismo, que es la postura que parte de una creencia básica: lo real es lo que existe independientemente del sujeto, es decir, lo que existe independientemente de que sea o no pensado por un intelecto, por una mente, y el idealismo, que es la postura contraria que considera que lo real lo es, precisamente, porque está presente a un sujeto.

    Para Ortega y Gasset ambas posturas caen en el mismo error: la realidad se concreta en algo particular. En un caso la NATURALEZA (realismo) y en el otro caso el INTELECTO (idealismo).

    Ortega sostiene que él “yo” es un ingrediente de la realidad pero no la realidad primaria. Lo mismo ocurre con las cosas. En el fondo, la realidad primaria y radical es “Él yo con las cosas”. No se puede hablar de cosas sin yo ni de yo sin cosas. La realidad radical es ese quehacer del yo con las cosas que llamamos vida humana.

    La vida es definida como lo que hacemos y lo que nos pasa. Este concepto de vida incluye por igual al sujeto y al mundo. Así lo expone el propio Ortega: "Yo me encuentro con las cosas en una circunstancia determinada teniendo que hacer algo para vivir. Me encuentro pues en la vida.". En este punto adquiere todo su sentido una famosa afirmación orteguiana: “YO SOY YO Y MIS CIRCUNSTANCIAS"

    Este concepto de CIRCUNSTANCIA es esencial en la filosofía de Ortega. Por circunstancia se entiende nuestra propia limitación, todo lo que no somos, todo aquello con lo que nos encontramos (incluido el propio cuerpo y el propio psiquismo). Toda la sociedad, hombres, usos sociales, creencias, ideas y opiniones de nuestro tiempo.

    El YO no tiene sentido aparte de las circunstancias y es inseparable de ellas. La realidad circundante forma pues la otra mitad de mi persona.

  • CONCLUSIÓN.

  • Una vez hecha la exposición de las partes en las que había dividido el trabajo, voy a centrarme en la respuesta de la pregunta que da nombre al trabajo:

    ¿SE AGOTA EL SER HUMANO EN LOS ESTUDIOS PSICOLÓGICOS?

    El ser humano nunca es agotado en los estudios psicológicos, porque si nos centramos en la filosofía de Platón, podemos observar que nos clasifica el alma como principio del conocimiento racional, para posteriormente decir que el alma es eterna, y que la eternidad del alma es la causa de la capacidad de pensar que tiene el ser humano. Si el ser humano esta compuesto de cuerpo y alma, y una parte es eterna como es el caso del alma, y es al mismo tiempo la que hace pensar al hombre no puede ser estudiado hasta el fin, porque el ser humano seguirá hasta la eternidad sitio al que no pueden acceder los estudios psicológicos.

    La parte del ser humano que si que es agotada por los estudios psicológicos es la relacionada con la personalidad, con la motivación y con la conciencia.

  • BIBLIOGRAFÍA.

  • Manual de Psicología, GUILLOUME.

    Introducción a la Psicología ( Tomo II), HILGARD.

    Elementos de Psicología, KRECH.

    Introduccion a la Psicología, MORGAN.

    Psicología, PAPALIA.

    Pincipios de Psicología, PINILLOS.

    Introducción a la Filosofía 3, CESAR TEJEDOR CAMPOMANES.

    Historia de la Filosofía, CESAR TEJEDOR CAMPOMANES.

    Psicología de la Personalidad, ALLPORT, G. W.

    Teorías de la Personalidad, DICAPRIO, N. S.

    La Psicología, BLASCO, J. L.

    Apuntes de Psicología del desarrollo en la edad escolar.

    ¿Se agota el ser humano en los estudios psicológicos?

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