Psicologia del inversor bursatil

Bolsa de comercio. Inversores. Psicología. Tipología. Accionistas. Emoción. Irracionalidad

  • Enviado por: Battaglini
  • Idioma: castellano
  • País: Argentina Argentina
  • 17 páginas
publicidad
publicidad

La psicología del inversor bursátil

  • Curso: 3ro Polimodal

  • Materias: Proyecto y metodología y Lengua y literatura

  • Fecha de entrega: 21/11/2007

  • Institución: Colegio Ciudad Jardín

Glosario

Acción: participación representativa de la propiedad de una empresa.

Alcista: se la denomina a la etapa en la que los precios de las acciones suben.

Bajista: termino de las etapas en las que los mercados retroceden.

Broker: es quien lleva a cabo la transacción.

MERVAL: es el Mercado de Valores de Buenos Aires, este es una entidad autorregulada responsable de la operación bursátil en la ciudad de Buenos Aires.

Cierre: precio al que una acción o índice termina la sesión.

Empresas fantasmas: se las denominan a las empresas que, en realidad, no están autorizadas por organismos de control.

Dow Jones: el índice bursátil más importante de Estados Unidos. Este esta conformado por mas de 30 valores.

Fondo de inversión: son patrimonios administrados por personas físicas o sociedades autorizadas por los organismos de control (Comisión Nacional de Valores) para captar el ahorro público destinado a inversiones específicas.

Información privilegiada: información confidencial a la cual solo los directivos de la empresa tienen acceso.

Inversor institucional: inversor con grandes cantidades de dinero en acciones. Estos pueden ser bancos o fondos de inversión.

Nasdaq: indice bursátil de Estados Unidos.

Transacciones: proceso de transmisión del dinero y de las acciones que sigue a una operación de compraventa de valores.

Wall Street: la calle donde tiene su sede la bolsa de New York, también se aplica este término para referirse al conjunto de los mercados de Estados Unidos.

.

El libro que elegí se titula “Wall Street.”, y fue escrito por Kenneth Lipper en 1995. Kenneth Lipper, nació en Estados Unidos en el año 1941. Posee el titulo de Phi Beta Kappa de la universidad de Columbia y es licenciado en derecho por la Universidad de Harvard Se ha desempeñado como abogado, banquero de inversión, novelista, guionista, profesor, y como teniente de alcalde de finanzas y desarrollo económico de New York. A finales de 1980, Lipper fundó la empresa de inversión Lipper & Company. Actualmente se desempeña como profesor en la Columbia School de Asuntos Internacionales y Públicos.

No es una coincidencia que haya escrito esta novela, ya que actuó como principal asesor técnico de Oliver Stone en la elaboración del guión y filmiación de la película Wall Street, protagonizada por Michael Douglas como el señor Gordon Gekko y Charlie Sheen como Bud Fox.

El marco de la novela esta situada en la época de los ochentas, en New York. La novela se sumerge en la agitadora vida de los inversionistas bursátiles de Estados Unidos, reflejando, de alguna forma, como actúa la bolsa y los inversionistas. Demuestra, muy bien, los pensamientos de los grades inversores, que actúan de forma cautelosa pero masivamente en el momento de invertir: y de los pequeños inversores que se manejan con poca precaución y en conjunto.

Wall Street, trata de un joven broker llamado Bud Fox. Este ambicioso joven, que trabaja en una empresa de inversión en bolsa, luego de varias caídas y desalientos, consigue ser uno de los mejores asesores con mejor reputación de New York. Bud aspiraba ser como el señor Gordon Gekko, un exitoso empresario y magnate de las finazas que comenzó a “amasar” su fortuna a través de inversiones en bienes raíces y luego en mercados de valores.

Un día, Bud fox, se entera por su padre de que la empresa Bluestar, una empresa de líneas aéreas, había ganado el juicio que le habían hecho por fallas técnicas de un avión. Esta noticia haría que las acciones de la aerolínea aumentasen de precio al darla a conocer. Fox aprovecha de esta información privilegiada y recomienda comprar acciones de Bluestar, en el momento contacta a Gordon Gekko para ofrecerle la posibilidad de comprar dichas acciones, ya que seria una buena inversión especulando que estas aumentarían su valor. Gekko, desconfiadamente, acepta. Su inversión resulta exitosa y desde ese entonces, Bud y Gekko, comienzan a trabajar juntos.

El nuevo trabajo de Bud consistía en conseguir información privilegiada y utilizarlas para adelantarse a las decisiones de los accionistas y, así, lograr grandes inversiones para conseguir enormes sumas de dinero. Bud comienza a integrarse en un mundo de codicia, lujos y poder al que se le es difícil de salir, convirtiéndose en un ambicioso por el dinero.

En busca de una gran inversión, Fox se da cuenta de que Bluestar daría enormes utilidades si se le aplicaría capital y si se le acomodasen unos problemas de costos. Bluestar, se encontraba en muy mal estado administrativo, no tenía suficientes aviones, los pasajes eran muy caros y la misma estaba por quebrar. Le informa a Gekko de su plan y luego de revisar unos informes, papeles de la empresa y hablar con el sindicato, deciden pactar para comprar la empresa.

La avaricia de Bud lo enseguese, confiando totalmente de Gekko. Pero este le tiende una trampa. Gekko no quería hacerse dueño de la empresa para lograr que funcione mejor, sino que pretendía venderla por partes a otros interesados para obtener mayores beneficios. Bud Fox se entera de la inesperada traición de Gordon e idea otro plan para que este no salga con la suya. Pero esa no era solo la cuestión por la que Bud le interesaba salvar la empresa; sino que su padre, jefe del sindicato de Bluestar, perdería su trabajo por culpa de su hijo.

Dicho plan consistía en hacer que Gekko pierda varios millones por comprar las acciones de la aerolínea y perdiera la compra de la misma. Para esto, Bud contacta a un amigo multimillonario y le propone comprar todas las acciones de Bluestar, batiendo al gran Gekko y haciéndose dueño de la empresa para luego inyectarle capital y hacerla funcionar exitosamente. El multimillonario Duncan Willmore acepta la propuesta comprometiéndose ante Bud Fox y el comité de Blue Star Airlines. Fox se dirige a su oficina donde comienza a recomendar las acciones. Llama a Gordon y le compra todas las acciones al precio de mercado; pero al mismo tiempo hace circular rumores para que vendan las acciones de la aerolínea. De esta forma, los precios de las acciones disminuyen a diez y ocho dólares logrando que Gekko venda todas sus participaciones. Al instante contacta a Ducan Willmore para que compre todos los valores y se apropie de Bluestar.

Este libro me hizo comprender que el mundo de las finanzas no es tan fácil como nos suele parecer. Es por eso que me propongo a interpretar su porqué, partiendo de la hipótesis de que todo inversor actúa de forma irracional ante sus sentimientos; y para ello es esencial estudiar la psicología del inversor.

Introducción

Para entender esta monografía es esencial tener un pequeño conocimiento de como actúa y que es la bolsa de comercio. Para ello he explicitado un contexto básico sobre los mercados de valores.

La bolsa de comercio es un mercado donde se compran y venden acciones. Es un punto de encuentro donde se juntan los inversores para tranzar acciones de las empresas cotizadas. “Una acción es un titulo que representa la participación de quien lo posee en la propiedad de una empresa. Todas las acciones de una compañía son idénticas“. La acción se la puede denominar, también, como participación. Esta, representa, de forma ficticia, una invalorable pequeña parte de la empresa en cuestión; si uno tiene una acción de Telefónica que cotiza a 15 pesos, quiere decir que uno es dueño del porcentaje correspondiente a 15 pesos sobre el capital total de la empresa, que normalmente son de cientos de millones de pesos. Suponiendo que el capital total de Telefónica es de 200 millones, la participación que se obtiene con una acción valorizada a 15 pesos es de 0.0000075%.

La bolsa de comercio es también conocida como mercado de valores, este se puede encontrar de forma física o electrónica a través de Internet. Gracias a los avances del Internet, hoy en día, podemos comprar y vender acciones a través de empresas dedicadas al asesoramiento bursátil en Internet.

La bolsa, adopta este nombre haciendo referencia a uno de los primeros lugares de intercambio de monedas y negociaciones situado en Brujas, en la Bélgica actual. Por otra parte, este lugar, era la casa de la familia Van de Buerse, cuyo escudo de armas estaba representado por 3 bolsas de dinero.

Los accionistas compran acciones cuando creen que estas van a aumentar su precio, comprando barato y vendiendo caro. De esta forma el inversor se reembolsa la diferencia entre el precio comprado y el vendido. Pero tal como suben de precio, pueden disminuirlo provocando perdidas de dinero indeseadas, ya que, se compró a un precio más caro del que se vendió. Es por este motivo que hay que saber bien cuando “entrar” y “salir” de la bolsa.

Este apasionante mundo, no es tan fácil como parece. La bolsa de comercio es un regulador económico de cada país y afectan para bien o para mal a su país de pertenencia. En la Argentina, se encuentra el MERVAL, este integra las acciones más importantes del país y facilita a los inversores a tener un conocimiento de sus progresos o regresos. Por otra parte se encuentra la conocida bolsa de Wall Street en Estados Unidos; esta es el mercado de valores más importante del mundo y por este motivo el resto de las bolsas se ven influenciadas por esta. Es decir que, cuando la bolsa de Wall Street cae, la mayoría de las bolsas caen y viceversa. Este efecto se da a causa de la psicología y pensamientos del inversor bursátil, en este caso llamado efecto “mariposas y cigüeñas” que será expuesto posteriormente.

Las empresas cotizadas en bolsa son denominadas Sociedades Anónimas, esto quiere decir que dicha empresa se encuentra dividida, representativamente, en millones de partes iguales que representan, cada una, una porción mínima del capital de la empresa en cuestión, es decir una acción. Estas acciones son compradas por diferentes personas que deseen ser propietarios de la empresa.

Pero no cualquier empresa puede cotizar en bolsa, se exigen ciertos requisitos legales para asegurar que la empresa es rentable y no generaría conflictos. Algunos de estos requisitos son por ejemplo, que el capital de la empresa debe ser mayor a 1,5 millones de dólares, las acciones deben estar repartidas, al menos, entre 100 accionistas diferentes y ser controladas contablemente por las 3 empresas contables más importantes del mundo, entre ellas, Merryl Lynch y Henrry Martin.

Una ves que la empresa cotiza e bolsa, no quiere decir que esta sea reconocida por los grandes inversores y haga fortunas, sino que tendrá que destacarse para conseguir un lugar en el índice del país de origen y luego allí ser reconocida como una empresa de trayectoria.

Capitulo 1

La bolsa de comercio actúa en consecuencia de los inversores

Los movimientos de las acciones son provocadas por los mismos inversionistas que ofertan y demandas a distintos precios. Es por este motivo que la bolsa es prácticamente es impredecible, ya que las dediciones humanas son tan impredecibles como anticipar el futuro.

Cuando una acción aumenta su precio, quiere decir que la demanda es fuerte y están dispuestos a pagar caro por ella, a causa que prevén que el precio de dicha acción aumentará más aun; y cuando una acción disminuye su precio quiere decir que los compradores no están interesados en comprar y, por lo contrario, los vendedores se las quieren liquidar a cualquier precio, por lo tanto, disminuyen su precio de venta para que los inversores accedan a comprarla.

Los cambios de precios marcan tendencias, es decir, hacia donde tiende ir el precio de la acción. Estas tendencias pueden ser alcistas o bajistas. La tendencia alcista, se produce cuando el precio de la acción es cada vez mayor al precio de cierre del día anterior. La bajista, es cuando la acción disminuye su precio día a día, marcando nuevos mínimos. Técnicamente hablando, una tendencia alcista se obtiene uniendo los picos o puntos significativos crecientes de un grafico; y la tendencia bajista, uniendo los puntos significativos decrecientes. “Todas las tendencias se rompen; la gran cuestión radica en decir qué rupturas tienen significación técnica importante y cuales de esas rupturas carecen por completo de consecuencias practicas importantes”.

Las decisiones del inversor son influenciadas notablemente por las noticias en los diarios, televisión, Internet, etc. pero las simples noticias de las empresas no son lo único; también se encuentran las informaciones privilegiadas, recomendaciones engañosas, falsos rumores, entre otros. .

Estas informaciones pueden estar directamente relacionada con la compañía, o indirectamente relacionada; por ejemplo, si se percibe del diario que el banco Francés ha aumentado sus ganancias en un 15%, es una información directamente relacionada; y si se percibe una información que señala que hubo un aumento inflacionario, es una información indirectamente relacionada con el banco, ya que, al haber inflación las tasas de interés a prestamos aumentan, en consecuencia, la gente pide menos prestamos y por lo tanto el banco obtiene menores ganancias.

A partir de su interpretación de los datos económicos del entorno, así como de los de la propia empresa, y la combinación de conclusiones racionales e intuitivas, los inversores se crean sus propias expectativas y lo que tratan de hacer es adelantarse a las tendencias o cambios del mercado.

Los grandes inversores mueven enormes sumas de dinero, suelen invertir a largo plazo, y se mueven principalmente en base al análisis de la evolución de los fundamentos económicos (los datos), y menos por impresiones subjetivas o emociones, aunque éstas también cuentan. Son los que realmente influyen en las cotizaciones. Los pequeños inversores tienden a invertir de un modo más emocional y con un horizonte más de corto plazo, y su influencia en los precios es, lógicamente, menor”.

Existen diversas causas que provocan las diferentes reacciones de los accionistas. Primordialmente, hay que aclarar que los inversores particulares que carecen de experiencia son los que se dejan influir, o de alguna forma son manipulados por los rumores, noticias y predicciones. Los grandes inversores no son perjudicados por las llamadas “trampas de la bolsa”, ya que estas son personas con mucha experiencia y nadie se atrevería a hacerles una mala jugada.

Es normal que haya alguien quien quiera aprovecharse de los inversores, con tanto dinero que circula en la bolsa de comercio. Entre ellos, se encuentran:

Entidades que prestan servicio para invertir, sin contar con autorización para ello. Estas empresas, actúan como un fondo de inversión, “atrapando” a los inversores ingenuos para que compren acciones a través de la ella; pero esta empresa fantasma lo que hará es marcharse con el dinero

  • Información privilegiada: es el delito más común en el mercado. Consiste en usar información confidencial, a las que tienen acceso solo dueños de la empresa, para usarla en beneficio propio. Dependiendo del tipo de información el inversor actúa de diferentes formas. Si la información es de carácter positivo, lo más probable, es que el poseedor de esta información compre acciones adelantándose a una suba del precio. Pero si la información es mala, el accionista venderá sus acciones previniendo una caída de precios. La información privilegiada lo ayudara a adelantarse a las futuras decisiones de los diversos accionistas, que reaccionaran cuando dicha noticia se publique. De esta forma el poseedor de la información, aprovechara las subas o bajadas de la bolsa antes que esta se produzca.

Se puede traer al caso, como ejemplo, a la novela Wall Street. “-Bluestar Airlines. (…).- el año pasado tuvieron un accidente- prosiguió Bud, armonizando-. Acaban de tener un fallo favorable en un pleito. Todavía no lo sabe nadie. (…). -la decisión permitirá la adquisición de mas aviones y abrir nuevas rutas. En estos momentos son pocas las acciones en el mercado, debería hacerse con ellas. Con toda seguridad subirán por lo menos cinco puntos”. Esta ¨maniobra¨ es efectuada por Bud Fox, cuando se entera, a través de su padre, que la compañía de aviones Bluestar había ganado el juicio que le habían hecho por fallas técnicas de un avión. Bud Fox, utiliza esta información confidencial para comprar acciones de Bluestar y luego venderlas cuando la información se haya difundido.

  • Emitir rumores falsos es otra de las trampas de la bolsa. En el mercado corre mas rumores falsos que verdaderos. Estos rumores falsos, crean inestabilidad en la bolsa, ya que, los inversores compran y venden sin causa alguna. La psicología del inversor, actúa de forma extraña cuando recibe información confusa e irracional; no toman el tiempo necesario para analizar el ambiente y actuar correctamente, sino que compran y venden al ritmo del mercado.

Nuevamente se puede ejemplificar este caso con Bud Fox en la novela. “(…) -Bluestar, recomiéndaselo a todos tus clientes… y pasa discretamente la voz. -Gracias, amigo Buddy -respondió Marv, llamando ya a su mejor cliente institucional-”. La emisión de rumores falsos se deduce claramente cuando Fox hace correr rumores a las masas de accionistas, recomendando Bluestar, para que el precio de la acción suba y Gekko reembolse la diferencia. “-Estos valores se están subiendo a la luna.- Comienza a vender -le dijo escuetamente Buddy. -¡Ahora! ¡Di a todo el mundo que se deshaga de todo! -insistió. Cuando se esparció la voz, todos los corredores se apresuraron a llamar a sus clientes para aconsejarles que se desprendieran de los valores”. Ante el fraude de Gekko hacia Fox, este ultimo, circula nuevos rumores, pero diciendo que vendan las acciones de Bluestar. De esta forma logra que Gordon Gekko pierda varios millones al vender las acciones más baratas de lo que las había pagado.

También podemos citar como ejemplo un caso que quedo en la historia de las finanzas. “En noviembre de 1999 tres veinte añeros ganaron 364.000 dólares en un día sin moverse de la silla. Los iraníes Aziz Golshani y Allen Derzakharian y el estadounidense Hootan Melamed compraron el 97% de las acciones de la empresa NEI Web World que cotizaba en el Nasdaq. Lo hicieron a un precio irrisorio, 13 centavos, pues la empresa estaba en baca rota (…). Los 3 veinte añeros, introdujeron unos 500 mensajes con 50 identidades diferentes, en diversos foros de Internet, en los que señalaban que la empresa LGC gíreles se disponía a comprar NEI World Web. Al día siguiente las acciones abrieron a 8 dólares y cerraron a 15.5, 120 veces el precio que los jóvenes habían comprado (…). Los tres estudiantes fueron arrestados por la policía.

Estos ejemplos reflejan la irracionalidad de los inversores de hacerle caso a un rumor y comprar acciones de una empresa quebrada.

Los pequeños inversores se basan en los consejos de los profesionales, más o menos estereotipados, y de la información económica general, que interpretan mejor o peor. Con todo ello establecen su propia pauta de actuación, y ordenan sus operaciones. Se suelen dejar llevar por la opinión más o menos general, aunque siempre presumen que ellos están mejor informados que los demás“.

  • El abuso del mercado: “Los bancos y otras entidades tienen una posición dominante en el mercado, eso es un hecho y beneficia a los profesionales, siempre más informados que los particulares”.

Esta practica consiste en que los bancos o entidades retrasan las grades ordenes de compra o venta de paquetes de acciones. De esta forma el intermediario de esta orden aprovecha el efecto que causara este enorme pedido. Puede comprar de forma propia, luego introduce la orden de su cliente y, cuando ésta ha hecho subir el precio, vende.

Capitulo 2

La psicología del inversor

“Uno de los factores más importantes que condicionan el éxito en el mercado de divisas es la preparación psicológica del inversor para asumir riesgos y saber tomar decisiones de inversión en situaciones de incertidumbre”.

La psicología del inversor, se mueve entre dos polos, la euforia, relacionada con la avaricia; y el miedo relacionado con el “efecto domino”. Los analistas, explican que el comportamiento de los inversores, ante estos dos polos, es comprensible teniendo en cuenta las comprometedoras publicaciones de las empresas; y aun mas los sentimientos de los inversores, que muchas veces sobre reaccionan ante las noticias, tanto para bien como para mal.

La avaricia es muy común entre los inversores. Esta especie de arrogancias, a la hora de invertir, le juega totalmente en contra. La avaricia es el sentimiento de poder que siente uno luego de haber hecho una gran inversión y obtener por resultado grades ganancias. Estas personas, creen que le pasará lo mismo en la próxima vez, por lo tanto, invierten sin precaución y obtienen pérdidas; sin asumir que la jugada anterior solo fue buena racha. La avaricia se encuentra, principalmente, en los inversores principiantes. Esto es a causa de que los novatos no suelen controlar sus emociones y actúan irracionalmente.

Esta reacción, se puede ver reflejada en la novela de Wall Street cuando Bud Fox hace unas buenas transacciones, pero luego, a causa de su ambición, pierde todas las ganancias.

Por otro lado, se encuentra el miedo del inversor, que se relaciona con el “efecto domino”. Este efecto, ocurre cuando se crea un ambiente de dudas y malas expectativas por rumores o especulaciones desfavorables hacia la empresa accionaria. El efecto domino se produce luego de una euforia, cuando la acción esta sobrevalorada y las expectativas de que siga su rumbo al alza disminuyen; en consecuencia, ante la mínima noticia desalentadora, se produce una “avalancha”, (efecto domino), de los precios de la acción.

Esta relación euforia-miedo es conocida, también, como burbuja económica o ciclo bursátil. La burbuja económica o ciclo bursátil, se conforma por un despegue de las acciones, (tendencia alcista), aceleración de precios, freno brusco de las mismas, crisis, fondo y otra vez despegue. Estas etapas las provocan el mismo ánimo de los inversores.

El despegue de la acción es provocada por una buena expectativa por parte de los inversores; el precio de la acción aumenta levemente, generando confianza a los interesados por esta. En el momento que la acción da una señal de alza consolidada, comienza la euforia; los pequeños inversores comienzan a comprar a cualquier precio, produciendo el aumento gradual y cada vez con mayor intensidad del valor de la misma acción. Una vez que la acción se encuentra muy cara, los precios se frenan y su valor decrece. Aquellos que compraron al comienzo de la euforia, están interesados en hacer efectivo sus acciones porque especulan que esta no va a aumentar mas. Las buenas expectativas disminuyen y la demanda también. Al ser débil la demanda y mayor la oferta, aquellos que quieran vender, se ven obligados a disminuir el precio de para vender fácilmente. Los inversores se dan cuenta que sus acciones están en tendencia a la baja y se produce el “efecto domino”; (los accionistas comienzan a vender paulatinamente y la acción se desvaloriza), la burbuja que comenzó a inflarse, semanas atrás, se pincha y se desinfla.

Los accionistas no pretenden perder ni un solo centavo, por lo que comienza el miedo y la desesperación de vender lo más rápido posible para no verse afectado. La avalancha de precios es producida por el temor de perder dinero en donde el caos se apodera de las decisiones del inversor y en lo único que piensan es en vender.

La crisis llega hasta un punto en el cual los inversores creen que la acción se encuentra sobre vendida y muy barata, comprando nuevamente, inflándose la burbuja y comenzando otro ciclo bursátil.

Un ejemplo claro de la burbuja bursátil, es la famosa “crisis de los tulipanes”. Los protagonistas de la crisis, son los tulipanes, como el titulo lo define. Se produjo en 1630 en Holanda, cuando comerciantes llevaron bulbos de tulipanes; estos se adaptaron perfectamente al clima holandés y se convirtió como símbolo del ascenso social. Con el tiempo, se creo un mercado donde se compraban y vendían tulipanes; estos variaban de precio cada semana, un mes aumentaba su precio y al otro lo disminuía, de modo que los holandeses comenzaron a comprar, no para decorar, sino como inversión. Los precios de los tulipanes se multiplicaron entre diez y cien veces según su clase. Los tulipanes llegaron a valer veinte veces lo que valía una vivienda de tamaño medio.

En febrero de 1637, la locura toco su fin. Alguien se dio cuenta de que el tulipán era solo una flor de temporada y que no servían para nada, pero eran caros porque se había creado una inflación ficticia, una burbuja. El mercado se derrumbo, nadie quería comprar y todos querían vender. Las personas que hipotecaron sus casas para comprar bulbos de tulipanes, quedaron en la miseria. Desde ese entonces, los tulipanes se convirtieron en el símbolo de la burbuja financiera.

Este es un acertado ejemplo de cómo la psicología del inversor se dispone a hipotecarse por algo que no tiene valor y cambiar de decisiones de un extremo al otro.

Existen dichos que dicen que, “con el simple aleteo de una mariposa en cualquier parte del mundo, podría provocar una serie de consecuencias meteorológicas en cadena que terminarían desatando un temporal al otro lado del océano”. Esta es una teoría sorprendente pero real, aplicada en los mercados de valores. No existe una manera convincente de explicar que es lo que le lleva a miles de accionistas en todo el mundo a tomar la misma decisión. Frecuentemente vemos en la televisión o en paginas de Internet los cierres diarios de los índices bursátiles de todo el mundo, y no es casualidad que cuando el Nasdaq o el Down Jones, (índices bursátiles de Wall Street), cierran en baja todo el resto también lo hagan. Es el “efecto mariposa” que provoca tal crisis. Los grandes accionistas invierten en las mejores bolsas del mundo y cuando estos se mueven hacen temblar todo el sistema. Este movimiento de grandes volúmenes de participaciones repercute también en los pequeños inversores que actúan de la misma forma pero sin saber porqué.

Otro dicho es el de las cigüeñas, “si los inversores creyesen que cuando llegan las cigüeñas la bolsa sube, la bolsa subirá cuando llegasen las cigüeñas”. Tal como dice, si la mayoría de los accionistas tuvieran esa convicción, comprarían cuando llegaran las cigüeñas, haciendo subir la bolsa y convirtiendo en realidad el refrán. Este dicho aclara que la bolsa no se mueve caprichosamente por si sola, sino que refleja los movimientos de los inversionistas que actúan de forma indecisa. Es por esto que el buen inversionista debe estudiar a la bolsa como objeto, sino, estudiar la conducta del inversor ante sus emociones, sentimientos para interpretar que es lo que esta pasando en ella.

Luego de haber investigado profundamente el caso de la irracionalidad del inversor, encuentro un gran apoyo hacia mi hipótesis del inversor irracional. El psicólogo y economista nacionalizado en Estados Unidos e Israel, Daniel Kahneman, avala completamente dicha hipótesis. Obtuvo el premio Nobel de economía otorgado por la integración de elementos de razonamiento propios de la psicología en la economía.

No, la teoría de que el inversor es racional es totalmente errónea. La realidad de todos los estudios es que el inversor es irracional, muy irracional. (…) Compra cuando está demasiado alto y vende cuando está demasiado bajo (...). El ser humano no aprende de los errores cometidos. Los cometemos una y otra vez, ¿y sabe por qué?. Cuando al final del día hacemos balance de nuestras inversiones y negocios, estamos convencidos de que no lo hemos hecho mal. Tenemos la tendencia, cuando los mercados suben, a decirnos: "¡Lo he hecho muy bien porque sabía que el mercado iba a subir!".

Esta teoría describe como los agentes individuales evalúan las pérdidas y las ganancias

“Lo que sucede con el miedo es que la probabilidad no importa demasiado. Por ejemplo: si yo le planteo la posibilidad de que algo terrible le puede ocurrir a su hijo, aun cuando esa posibilidad sea remota, tal vez a usted le resulte muy difícil pensar en otra cosa. La emoción se vuelve dominante. Y la emoción está dominada, a su vez, por la posibilidad, por lo que podría ocurrir, y no tanto por la probabilidad. Cuanto más emocional es un acontecimiento, menos "razonables" son las personas”

No son las emociones, en general, las que influyen en la toma de decisiones, sino una emoción en particular, el miedo, la que distorsiona la percepción del riesgo y genera errores en la toma de decisiones.

Daniel Kahneman se dio cuenta de que la falta de irracionalidad en la toma de decisiones esta profundamente relacionada con la psicología humana. “Los obstáculos no son únicamente un problema de información pobre, o de una cantidad insuficiente de tiempo para reflexionar, o de errores de cálculos matemáticos (…). Lamentablemente, la naturaleza humana también participa en el proceso, y existen pautas correctas en nuestros comportamientos de decisión que se reproducen una y otra vez, hábitos mentales si se quiere que interfieren en nuestra habilidad para tomar decisiones racionales”.

Kahneman aclara, que el exceso de confianza, optimismo y la falta de percepción, son las causas, que luego provocan miedo ante una situación de riesgo. Al tener demasiada confianza y optimismo en una operación financiera, ante el mínimo resultado inesperado, se entra en un estado de pánico psicológico irracional, actuando en consecuencia.

Tipología del inversor bursátil

Es importante saber que existen diferentes tipos de inversores que, ya que no reaccionan de la misma forma en el mercado. Estos se caracterizan por su forma y basamentos de inversión.

-El fundamentalista.

“El fundamentalista afortunado se centra en los títulos valores más pequeños y en los mercados que no gozan de mucha liquidez. Frecuentemente opera en acciones y en la mayoría de los casos invierte en un número relativamente pequeño de valores a la vez, en ocasiones tan fuertemente que manipula el mercado en lugar de seguirlo, tiene que concentrar sus recursos porque su búsqueda de información le consume mucho tiempo”.

El fundamentalista recopila cuidadosamente estadísticas económicas, interpreta y evalúa hipotética situaciones políticas y calcula los posibles crecimientos de las empresas investigando su utilidad, ganancias, pérdidas, beneficios, etc. Tiene en cuenta todos aquellos elementos macroeconómicos que puedan afectar en mayor o menos medida a la operativa de la empresa Éste no se conforma con la simple información; antes de tomar una decisión, profundiza más para encontrar una información más estimulante. Comprueba los detalles importantes, está al acecho, observa y espía.

En relación a esta ya las tres siguientes topologías del inversor, el fundamentalista es con la cual corresponde a Bud Fox y Gordon Gekko en la novela de Wall Street. En la siguiente cita se puede ejemplificar claramente que ambos se basan en análisis fundamentales para invertir. “Buddy abrio su maletin y entrego un fajo de documentos. -Aquí tiene unos análisis detallados de… Whitewood-Young Industries… P. E. Explosive, en los que se pronostica una subida de treinta por ciento. Se anticipa abundante liquidez. Un par de grandes accionistas. Dirección muy sólida…”

-El alquimista.

El alquimista es inversor que se basa en herramientas como las estadísticas y los ordenadores. Están en continua búsqueda de la formula mágica para dominar el mercado.

En secreto empieza a hacer operaciones conforme a su método, pero, mira por donde, en esos mismo días empieza a dejar de funcionar. "Debe haber un error" piensa y llega a la conclusión, después de una investigación más profunda, que el indicador ha de combinarse con otro para que pueda funcionar bien. Una vez más todo sale mal y, a medida que pasa el tiempo, tiene que añadir más excepciones y extras cada vez, hasta que su sencilla fórmula original es tan larga que sólo un gran ordenador central puede procesarla. Y aún así, no funciona.”

El problema del alquimista es que siempre piensa que lo ha conseguido. No tiene más que estudiar sus datos históricos durante mucho tiempo para dar con la solución mágica.

-El puritano.

El puritano cree que el absolutamente único instrumento útil para estudios de inversión son los gráficos de cotizaciones. Armado con ellos cree que puede ver no sólo lo que sucederá el mes que viene, sino también lo que sucederá el año que viene. Lo que hace es predecir la posible evolución de la cotización basándose en una serie de indicadores, osciladores, y gráficos. Pueden ganar mucho dinero con poco esfuerzo, ya que la lectura de gráficos no lleva mucho tiempo; pero cuando los gráficos lo traicionan se equivocan enormemente.

-El especulador.

“Es una manera de invertir e la que no se tiene e cuenta a la compañía cuyas acciones se compran y venden”. Este tipo de inversor juega en fusión de lo que espera que el accionista haga ante determinadas situaciones. No invierte teniendo en cuenta la realidad, sino la imagen de realidad que tienen los demás. El especulador actúa teniendo en cuenta la psicología del inversor, lo que intenta es pensar como la masa inversora, que son los pequeños inversores que solo utilizan noticias básicas para definir sus decisiones. De esta forma, se adelantaría al movimiento del mercado provocado por las grandes masas.

Conclusión:

Para finalizar con monografía, elaboraré una pequeña conclusión sobre mi hipótesis.

Las decisiones irracionales de los pequeños accionistas, son a consecuencia de su vulnerabilidad contra los grandes inversores, que manipulan a su conveniencia las noticias, rumores y engaños. Estos rumores y engaños, crean un ambiente de incertidumbre y miedo entre los inversores, ya que saben que algo malo esta pasando pero no saben qué. Al contar con informaciones que carecen de verosimilitud, los inversores particulares no saben como reaccionar ante estas falsedades, es el momento donde uno entra en pánico, porque puede tener una gran cantidad de dinero invertido y si no hace algo pronto no tendrá nada. Las emociones se mezclan, pero el miedo culmina, por estar expuesto a un riesgo inesperado. Las emociones bloquean la racionalidad del inversor, actuando emocionalmente y por lo tanto de forma irracional.

En mi opinión, existen aquellos inversores que son menos influenciados por sus emociones. Ellos son los inversores institucionales o con gran experiencia, asesorados por profesionales. Estos, cuentan con toda la información existente y por haber, actúan adelantándose a estas; son los que marcan las tendencias y dirigen el mercado. No hay opción alguna que el pánico se apodere de ellos, salvo cuando se enfrentan con otro de su tamaño. “Los grandes cazadores so los que abaten a los elefantes y no los novatos”, le aclaro Gekko a Bud.

Este trabajo monográfico, me ha hecho reflexionar y enriquecer mis conocimientos sobre el tema y por ello, me atrevo a falsar mi hipótesis, aunque no sea incorrecta, de que todo inversor actúa de forma irracional ante sus sentimientos, para así, crear otra con un menor margen de error: Todo inversor actúa de forma irracional en un clima de riesgos y miedo.

Kenneth, Lipper; Wall Street, Tremps. Eric, Planeta Bolsillo, Barcelona, 1995, pág. 50

Ibíd., pág. 186.

Ibíd. Pág.188.

Nuño, Rodrigo; op. Cit, pág. 211.

Nuño, Rodrigo; op. Cit, pág. 212.

Nuño, Rodrigo; op. Cit, pág.92

Nuño, Rodrigo; op. Cit, pág.93

“El inversor es generoso e irracional

“Las trampas del pensamiento

Borge, Dan; “El pequeño gran libro del riesgo”,Casanova, Claudia, Paidós Plural, Barcelona, 2004, pág. 90

Kenneth, Lipper, op. Cit, pág. 48

Nuño, Rodrigo; op. Cit, Pág. 99

Kenneth, Lipper, op. Cit, pág. 40

17