Psicología del fenómeno religioso

Conducta. Ritual religioso. Durango. Mexico. Motivación psicológica. Tipos de religión. Dogma religioso. Creencia religiosa. Antropología. Mitología. Nietzsche. Sacrificios. Pecado. Mexico

  • Enviado por: Osvaldo Ulises Lares Figueroa
  • Idioma: castellano
  • País: México México
  • 89 páginas
publicidad

Psicología del Fenómeno Religioso

“Vocatus atque non vocatus Deus aderit”

“Invocado o no, Dios está presente.”

C.G.Jung

(Dicha inscripción se encontraba sobre la puerta de su casa en Kûsnacht)

Titulo:

Psicología del Fenómeno Religioso en la Ciudad de Durango Dgo.

Planteamiento del Problema:

Analizar la conducta que se adopta ante un ritual religioso, dentro de la religión católica, en la ciudad de Durango Dgo.

Evaluación del Problema:

Se conoce muy poco sobre la motivación psicológica para llevar acabo la realización de un ritual religioso.

Elementos del Problema:

  • No se han realizado o Difundido estudios dirigidos a brindar conocimiento de forma objetiva ante las manifestaciones de la conducta del ser humano dentro de la religión católica en la ciudad de Durango Dgo.

  • No se le ha brindado la atención necesaria a dicho problema.

  • Existe una clara ambigüedad en cuanto a las manifestaciones humanas dentro de la religión, es decir, lo que está permitido dentro de una sociedad y de una institución.

  • Y finalmente saber, dentro del Dogma religioso, cual es la finalidad de dichas manifestaciones.

Formulación del Problema:

Se conoce muy poco sobre la motivación principal por la cual se llevan a cabo los rituales religiosos y las conductas que lo acompañan, ya que por lo general se les da una explicación divina y no Psicológica, situación que no ha permitido un entendimiento objetivo de la conducta del hombre ante la Religión y ante el misterio de Dios.

Objetivos:

Objetivo General:

Analizar la conducta que adopta un ser humano durante un ritual religioso dentro de la religión católica en la ciudad de Durango Dgo.

Objetivos Específicos:

  • Documentar la Conducta que se adopta ante un Ritual dentro de la religión católica.

  • Definir que es una Religión.

  • Conocer los Antecedentes Antropológicos sobre el origen de una religión.

  • Conocer los orígenes y significado de los rituales religiosos

  • Brindar una explicación psicológica, la cual pueda explicar las conductas que se manifiestan en los rituales religiosos.

  • Saber como se ha modificado la religión en México.

Preguntas que Guían Mi Investigación:

  • ¿Qué es una religión?

  • ¿Cuáles son los elementos que conforman una religión?

  • ¿El pecado es en realidad pecado?

  • ¿Cómo funcionan los rituales religiosos y cuales son sus antecedentes?

  • ¿Cómo fue la religión del mexicano antiguo y como se presenta en la actualidad?

  • Metodología:

    El método de investigación empleado en este proyecto fue el método cualitativo, acompañado de estudio de campo, ya que dicho diseño es abierto, tanto en lo que concierne a la selección de participantes- actuantes en la producción del contexto situacional así como en lo que concierne a la interpretación y análisis, es decir, la articulación situacional y convencional de los contextos que se conjugan en el investigador con el fin de analizar las formas de intercambio simbólico de la praxis social real respondiendo a la lógica del sentido concreto y colectivo, todo esto conjugado con herramientas de investigación como es la investigación descriptiva en la cual se hace un análisis detallado de las conductas manifestadas dentro de la religión, la observación y documentación audio-visual y bibliográfica del fenómeno a estudiar.

    Síntesis

    A lo largo del presente trabajo de tesis, el lector se dará cuenta de los posibles orígenes de una religión y su motivación principal, así como también las clasificaciones que se realizan según la sociología y antropología principalmente.

    Dentro de toda ideología religiosa existe la intima relación entre el mito, el tótem y el tabú, así como también los rituales que se desencadenan; conceptos analizados en un contexto histórico, con lo cual se pretende brindar un mayor entendimiento respecto al nacimiento de lo sagrado y lo profano.

    Cabe destacar que la presente investigación no es un estudio teológico de la religión, sino que representa una visión humana y psicológica de dichas manifestaciones y por lo tanto pretende comprender la interacción que existe entre la cultura y el símbolo religioso, lo que determina el tipo de conductas tan peculiares en un contexto social e individual. Pero sobre todo las repercusiones en la mete del ser humano en cuanto a su necesidad de buscar siempre el perdón o la incesante necesidad de castigo con el fin de mitigar las culpas.

    De esta forma se analiza el pasado y el presente de dichas manifestaciones con el fin de lograr una aproximación a esta encrucijada tan necesaria para la sociedad, el hombre y su espíritu.

    Introducción:

    El tema que a estudiar en esta ocasión es la psicología del fenómeno religioso; ante el concepto de la religión surgen y convergen multitud de fenómenos similares, por ejemplo se puede estudiar la influencia de la religión en el campo de la moral y otros tantos. Sin embargo el tema que en esta ocasión se aborda está enfocado a descubrir las raíces de este suceso tan importante y cotidiano. La palabra religión, proviene del latín “Religar” que significa atar ó vincular, de esta forma se pueden deducir dos definiciones, por un lado sería la vinculación con Dios, por otro sería la atadura a Dios y en cualquiera de los casos viene a representar una subordinación a Dios.

    La historia de la religión en un contexto histórico, es imposible expresarlo, ya que no se cuentan con elementos y pruebas que digan a ciencia cierta cuando se fundó la primera religión, pero lo que si se puede estudiar por medio de la antropología es la manifestación de la religión en el ser humano y su significado; de esta manera existen diversas teorías las cuales hablan de cómo en el hombre prehistórico, al despertar de la conciencia y al no entender las fuerzas con las que convivía, lo llevaron a crear la idea de espíritus buenos y malos, lógicamente esto fue creando una necesidad de agradar a los espíritus y así poder librarse de las tragedias de la naturaleza, a este fenómeno se le llamó animismo y con ello surgen las primeras manifestaciones de los elementos más significativos de una religión lo que es el mito, el tabú y el tótem, básicamente el mito es el relato que acompaña la creencia religiosa, el tabú es la parte mala de esa creencia, es decir, la parte que no se debe de tocar, comer ni pronunciar, ya que de hacerlo se desataría una serie de penurias ante el que cometiese dichos actos; el tótem viene a representar el símbolo de la deidad o el símbolo de lo sagrado ante lo cual se rinde culto.

    Con el avance de la civilización se fueron desarrollando diversas manifestaciones religiosas y los rituales fueron cambiando, desde el canibalismo hasta el sacramento de la comunión. Lo más importante de este fenómeno son los rituales que se emplean, ya que algunos de ellos son en forma de agradecimiento y otros son motivados por sentimientos de culpa, ante este respecto cabe destacar el papel que desempeñan dichos sentimientos ya que en ocasiones pueden llegar a imposibilitar a las personas, en ambos casos se manifiesta la sumisión ancestral hacia una figura omnipotente.

    Si bien es cierto el hombre siempre a tenido la necesidad de creer en algo más grande que él mismo, ¿pero donde queda la omnipotencia del ser humano, su confianza básica y su capacidad para enfrentar los obstáculos que la vida le presenta?; en lugar de todo esto solo queda la pérdida de la voluntad e independencia quedando tan solo el pensamiento de: Que sea lo que Dios quiera, lo cual refleja la actitud parásita y conformista del ser humano esclavo de su pereza. Aún y sin embargo no todo en la religión es malo, sino que también puede brindar un sentido de vida a personas perdidas en el constante devenir de la existencia; los existencialistas como Marx dirían que la religión es un sistema ideológico el cual enajena al hombre, de ahí su famosa frase: “La religión es el opio del pueblo”. Y quizás tenga razón cuando la misma persona ni siquiera se preocupa por su propio bienestar y en lugar de eso se sumerge en un modus vivendí autodestructivo; es aquí donde hay que hacer conciencia en el sentido de: se adora a Dios y a una religión o simplemente se está usando a Dios y el sistema que implica la religión.

    Mi hipótesis se basa principalmente en el acto del conocimiento, es decir, que si el individuo descubriera el origen y contexto de las creencias religiosas, podría vivir con mayor libertad y sentido de responsabilidad, de tal forma que no serían una célula más del complejo sistema.

    Sin duda el hombre seguirá buscando algo más fuerte que él mismo hasta que descubra que Dios no está solo, sino que el hombre participa en dios y dios en el hombre, de tal forma que la participación activa de ambos elementos es importante para un entendimiento del gran miedo ontológico que existe desde que el hombre tuvo conciencia. Aclarando que no me refiero a la interacción de la religión y el hombre que es el tema que se tratará a continuación.

    Justificación

    La inquietud que me causa el fenómeno de la religión nace desde muy pequeño, ya que fui educado dentro de dos religiones, por un lado la religión católica, practicada por mi abuela paterna en un contexto rural donde pude ver los rituales más extraños que me hubiera imaginado, y el simple hecho de no asistir a misa era motivo suficiente para cometer un pecado, mi reclamo en ese momento era el porqué yo tenia que asistir forzosamente y los adultos no; luego viene la religión de los cristianos, donde asistían adultos y menores por igual, seguía siendo forzado a asistir, pero al menos ya me acompañaban mis hermanas y mi madre, en esta religión condenaban el “libertinaje” como ellos le llamaban al acto de ir a bailar, tomar vino y fumar, entre otras cosas, en contraste con los católicos los cristianos aparentaban una vida mas ordenada, pero no menos represiva.

    Ya en mi edad adulta lógicamente no me interesó seguir ningún dogma religioso, en lugar de eso adopté un dios personal, aún sin embargo me sigue causando curiosidad la utilización de los dogmas religiosos en la sociedad. Durante un lapso de dos años estuve prestando un servicio voluntario en una parroquia de esta ciudad, a petición del sacerdote se implementaron algunas pláticas de asesoria psicológica, donde pude ver como en algunos de los casos las personas manipulan el dogma a conveniencia, otros eran víctimas de sus deseos y otros eran presas de su maldad

    La importancia de este trabajo reside en el hecho de que se pretende brindar un conocimiento claro de lo que significa religión, desde el punto de vista antropológico y psicológico, lo que significa un pecado y su trascendencia, pero sobre todo se pretende prevenir un fanatismo que atente contra la integridad física de las personas, ya la época de sacrificios humanos y mutilaciones ha pasado, pero los nuevos paradigmas del dolor o los nuevos arquetipos del sufrimiento, se están enfocando a sacrificios emocionales, por lo tanto no es extraño encontrar en cada iglesia al conocido personaje de “la Chabelita” esa singular máscara que algunas personas desarrollan ante la miserable vida que les aqueja. Por lo tanto, pretendo brindar una visión más humana al respecto, aprendiendo a comprender los hechos como se presentan y no como se quiere que sean. El concepto de la religión, de lo bueno y lo malo siempre ha sido tema de debates teológicos en los cuales la maldad está desencadenada por la figura de Satanás, pero muy pocas veces se analizan los factores sociales, biológicos y psicológicos del ser humano, la maldad es tan cotidiana y en ocasiones tan necesaria que es parte del ser humano, es un instinto de sobre vivencia tal como lo es en los animales al verse acorralados, el acto reside la sistematización de la intención malvada, es decir en la manipulación de los medios para infringir daño.

    De tal forma que si se conocen los inicios y los fundamentos básicos de las cosas no se puede caer en una imitación del dogma, es decir que mediante el conocimiento se puede dejar de ser un borrego que sigue a los demás y en lugar de esto se adquiere el desarrollo para una vida más plena.

    Síntesis

    A lo largo de este trabajo el lector se dará cuenta de los posibles orígenes de una religión y su motivación principal, así como también las clasificaciones que se realizan según la sociología y antropología principalmente. Dentro de toda ideología religiosa existe la intima relación entre el mito, el tótem y el tabú, así como también los rituales que se desencadenan; conceptos analizados en un contexto histórico.

    Cabe destacar que la presente investigación no es un estudio teológico de la religión, sino que representa una visión humana y psicológica de dichas manifestaciones y por lo tanto pretende entender la interacción que existe entre la cultura y el símbolo religioso, lo que determina el tipo de conductas tan peculiares en un contexto social e individual. Pero sobre todo las repercusiones en la mete del ser humano en cuanto a su necesidad de buscar siempre el perdón o la incesante necesidad de castigo con el fin de mitigar las culpas.

    De esta forma se analiza el pasado y el presente de dichas manifestaciones con el fin de lograr una aproximación a esta encrucijada tan necesaria para la sociedad, el hombre y su espíritu.

    Capitulo I

    ¿Que es Religión?

    Si bien es cierto en la actualidad miles de personas en nuestro país viven y profesan una creencia religiosa, la cual ha sido inculcada por los padres de generación en generación, la mayoría de las veces, y de esta forma son pocas las personas que tienen el privilegio de elegir sus creencias divinas y lo que es peor la mayoría de éstas ni siquiera saben lo que significa esta palabra, tan fuerte en la psique del individuo, es una palabra que por el simple hecho de pronunciarla genera innumerables debates sobre distintas incógnitas como son: su origen, su función, su finalidad, etc. ¿Que es lo que despierta una religión en el ser humano? Y lo más importante ¿como surge una religión? bueno algunos de los estudiosos del tema aseguran que dicho fenómeno no es más que la respuesta a una necesidad del hombre, otros aseguran que es simplemente una proyección de los deseos y las culpas de una cultura o un organismo colectivo, por otro lado la corriente de los existencialistas como Nietszche aseguran que es la peor desgracia para el hombre, y está también Marx el cual menciona que “La miseria religiosa es, a un tiempo, la expresión de la miseria real y la protesta contra ella. La religión es el sollozo de la criatura oprimida, es el significado real de un mundo sin corazón, así como es el espíritu de una época privada de espíritu. Es el opio del pueblo.” (Carlos Marx, Federico Engels, Juan B. Justo, Ideario, 2000, p 3 y sig.), también encontramos el enfoque Psicológico como es el caso de Freud el cual asocia la religión con la neurosis de histeria, ya que la religiosidad se presenta como un oponente importante al mundo de los deseos y pulsiones del individuo y, en consecuencia, como un factor causante de la neurosis.

    Comenzaré por tratar de esclarecer el origen de la religión, para esto me basaré en los estudios y teorías que se han realizado a lo largo de los años, cabe destacar que la génesis de dicho fenómeno en un plano histórico o “el cuando” es totalmente imposible de especificar ya que a ciencia cierta jamás se podrá saber cuando y donde nace por que a lo largo de la historia no se ha encontrado un documento o algún registro que rebele este misterio. Es por eso que el estudio que a continuación presentó esta basado en un enfoque académico y no teológico, esto con el fin de no perder el objetivo principal que es encontrar una definición y un origen de la religión, así como analizar su funcionabilidad y finalidad para el ser humano.

    Dicho lo anterior emprenderé mi viaje tratando de brindar el significado etimológico de la palabra religión, la cual proviene del latín “Religar” que significa atar ó vincular, de esta forma se pueden deducir dos definiciones, por un lado seria la vinculación con Dios, por otro seria la atadura a Dios y en cualquiera de los casos viene a representar una subordinación a Dios. También proviene de la palabra “religens” lo cual quiere decir: Ser escrupuloso en el cumplimiento de los deberes relacionados con el culto a la Divinidad. De tal forma se puede afirmar que una religión es una concepción o una atadura del hombre y del mundo que explica, por medios simbólicos y mágicos el fundamento ultimo de la realidad.

    Normalmente las personas perciben a la religión como un vínculo sagrado entre Dios y el Hombre, pero ¿que pasa cuando dicha conexión traspasa la autonomía del individuo que pertenece a un a religión? Es aquí donde aparece una atadura la cual corre el riesgo de quitarle la seguridad y confianza en si mismo. En tal estudio no se pretende discriminar a una persona por sus creencias religiosas, pero si analizar la dependencia, en ocasiones patológica, que se desarrolla ante dicho fenómeno.

    Constitución de un sistema Religioso.

    Normalmente se piensa que una religión está constituida por los elementos teológicos como son la sagrada trinidad (El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo) o en su defecto por los dioses o el Dios que la conforman, por el contrario la constitución que se plantea es conocer los elementos que permiten que una religión sea lo que es.

    Así pues la religión viene a estar constituida por:

  • Un libro asumido como sagrado o un personaje percibido como omnipotente con poderes sobrenaturales, los cuales están constituidos por un conjunto de afirmaciones metafóricas que explican el origen del hombre y del mundo, así como el destino humano o de un pueblo en especifico.

  • En segundo lugar tenemos lo que es el credo religioso, el cual está constituido por las conductas simbólicas, vestimentas y ambientes especiales para la realización de un culto.

  • El siguiente es un sistema institucional el cual consta de una organización, que puede ser muy simple como en el caso de las pequeñas comunidades las cuales cuentan con un shaman o brujo; o muy complejas, como es el caso de las iglesias de la sociedad global, que cuentan con organismos y autoridades estrictamente jerarquizadas y con un personal dedicado profesionalmente al impartimiento del culto, como son sacerdotes, padres, etc.

  • Por ultimo y no menos importante el denominado Dogma, palabra que proviene del latín : Decreto y de:  que significa Decretar y se traduce como una proposición decretada como innegable. Una ves que el sujeto se relaciona con el dogma, esta definición cambia para convertirse en Dogmatismo, que es la actitud de quienes consideran indiscutibles sus afirmaciones o Doctrina.

  • Clasificación de las religiones en la Antropología.

    En el mundo han existido y existen numerosas religiones, las cuales han despertado en el hombre toda clase de interés y éstas pueden clasificarse desde el punto de visto antropológico en:

    • Proféticas: Son aquellas que tienen un profeta carismático el cual se encarga de transmitir o interpretar lo que dios le dice por medio de visiones o en su defecto la manifestación divina se da en los sueños.

    • Sacerdotales: son las que cuentan con un aparato social-institucional, en estas religiones ya existe una organización compleja de la institución, dentro de la cual la sociedad juega roles complementarios como por ejemplo los grupos de liturgia.

    • Tribales: son las de una determinada tribu con sus determinados dioses, en esta se percibe un ambiente mágico y no cuenta con la complejidad de las anteriores.

    • Universales: Aspiran a informar a todas las culturas, son religiones que pretenden salvar a todo ser humano sin importar su raza color ni condición socioeconómica, al menos es lo que profesan.

    Clasificación de las religiones desde el punto de vista sociológico:

    • Arcaicas: De formas presocializadas

    • Modernas: De culturas con gran organización social

    • Individuales: Dentro de una cultura determinada y con un líder espiritual

    • Socializadas: Ya Institucionalizadas

    En cuanto a esta clasificación cabe mencionar que se lleva acabo en base a la evolución y la funcionabilidad de la sociedad en la cual se practicaban dichos fenómenos, ya que por ejemplo en las sociedades primitivas la religión era practicada por una sola persona como era el mago o el shaman los cuales tenían los conocimientos y la practica era privada, pero sobre todo se basaba en las ideas del mana y los espíritus; en las modernas es una estructuración mas socializada donde pueden existir un contracto directo con el creyente; las individuales se refiere a la cultura y la creencia de cada pueblo con su propio líder y por último las socializadas, donde ya existe una institución que se dedica exclusivamente a esa actividad espiritual.

    Algunas de las funciones que la religión proporciona son las de contribuir a la estabilidad e interacción de los grupos sociales en general (función social), pero en particular proporcionan una visión del mundo (cosmogonía), ajustan el sistema social (familia, estado, etc.), tienen economía y dominación y tienen también una función psicológica en el sentido de que liberan la culpa y portan el “sentido de la vida”.

    También en 1966 Anthony Wallace propuso una clasificación de las religiones dentro de la cual distingue cuatro tipos:

    • Las Shamanicas: Son aquellas religiones que se desarrollan principalmente a cargo de un Shaman, cuya función es la de ser mediador entre los miembros de la comunidad y los seres considerados sobrenaturales.

    • Las Comunales: Son las que además de los cultos shamánicos incluyen el culto a diversas deidades a las que se les atribuye el control de diversos aspectos de la naturaleza, son propias de comunidades o tribus que se limitan a la producción de alimentos y que realizan festividades totémicas sin la presencia de personas dedicadas exclusivamente al culto.

    • Religiones Olímpicas: surgen con las organizaciones estatales en sociedades complejas, su característica principal es el hacho de que el culto esta a cargo de especialistas religiosos estrictamente jerarquizados, estas religiones según Wallace son politeístas y se han desarrollado en estados no industrializados como las religiones de los aztecas, los egipcios, griegos y romanos etc.

    • Y por ultimo las Monoteístas: las cuales se caracterizan por que el culto esta a cargo de un sacerdocio especializado, utilizan de manera explicita el concepto de poder divino y el de ser supremo, el cual es proyectado con una personalidad y cualidades como la omnipotencia, un ejemplo de esta categoría es el cristianismo, judaísmo y el islamismo. Estas religiones con frecuencia afirman ser las únicas y verdaderas y alguna de ellas presentan una conducta de exclusión y sustentan un cierto nivel de autoritarismo.

    En lo personal creo que una religión no es más que un conjunto de ideas que se convirtieron en reglas con el paso de los años las cuales intentan mantener un orden, digno de cuestionar y analizar si no se trata de un sometimiento ante la voluntad de los que ostentan el poder eclesiástico. La religión no es un fenómeno que se origina en nuestros días, sino que viene desde el hombre primitivo, donde los días de recolectar frutos y de cazar se ven influidos por fuerzas desconocidas a las cuales se les da un explicación mágica, tal como lo afirma James G. Frazer el cual sostiene que la magia es la antecesora de la religión.

    Si bien es cierto la magia juega un papel importante aun en nuestros días ya que existen personas que prefieren ir con un brujo para sanar sus dolencias emocionales o físicas en lugar de buscar ayuda profesional; en el hombre antiguo este fenómeno no pasa desapercibido ya que se da cuenta que no está solo y que junto a él cohabitan fuerzas extrañas que no alcanza a comprender, como son las fuerzas de la naturaleza, por lo cual se hace necesario un intermediario entre lo sobrenatural y el hombre primitivo, al principio aparece la figura del shaman, el ser que está en contacto con los espíritus y es el que se encarga de manipular la magia con el fin de mantener un equilibrio entre los espíritus y la tribu o un individuo. Este proceso se realizaba por medio de conjuros mágicos, pócimas y sacrificios, ya que de no hacerlo provocarían el descontento de la divinidad y en consecuencia la desgracia del pueblo o de la persona responsable.

    De esta forma el sacrificio viene a formar parte fundamental de las creencias mágicas y religiosas, al principio este acto se llevaba a cabo con humanos, por ejemplo los aztecas daban un esclavo a los sacerdotes para que nunca faltase la semejanza viva del ídolo, el cual luego que entraba en el oficio, después de lavarlo bien, le vestían con todas las ropas e insignias del ídolo y le ponían su mismo nombre (el del Ídolo), y andaba todo el año tan honrado y reverenciado como el mismo Dios. Traía siempre consigo doce hombres de guerra para que no fuese a huir, y con esta escolta le dejaban andar por donde quisiera, y si a caso lograba huir el principal de la escolta tomaba su lugar en el sacrificio. Este esclavo gozaba de todos los privilegios del Dios al cual representaba (Tezcatlipoca Dios de Dioses).

    “Así en el festival llamado “Toxcatl”, el mayor del año mexicano, sacrificaban anualmente a un joven en el carácter de Tezcatlipoca, Según el monje franciscano Sahagún, el sacrificio del Dios humano recaía en la pascua o unos pocos días después, y si no estaba equivocado, la fecha coincidía con la fiesta cristiana de la muerte y resurrección del redentor”. (J.George Frazer, 1986, p 235 y sig.)

    Teorías Sobre el Origen de la Religión.

    La antropología es la ciencia que estudia la vida del hombre, su cultura, instituciones, ideologías y también su religión y es en este campo donde yacen las explicaciones más conocidas sobre el origen de la religión. De esta forma el estudio científico de la religión comienza en el siglo XIX, con Augusto Comte, fundador del positivismo, Comte toma datos de la antropología para sustentar su teoría del origen de la religión la cual nace, según este autor, del “Fetichismo”. Este se entiende como veneración de los objetos de la naturaleza, sobre todo de los Astros celestes, asegura que el desarrollo de la sociedad lleva del fetichismo al politeísmo y luego por reflexión al monoteísmo. El Conde d´Alviella menciona que “el fetiche se diferencia del amuleto en que el último debe su eficacia a una propiedad que recibe de fuera, mientras que el fetiche siempre debe su virtud a la presencia de un espíritu que habita dentro de él”. (S.Ramírez, 1966, p 63-69)

    Herbert Spencer para explicar la religión recurre igualmente a las creencias humanas en las fuerzas de la naturaleza (el «mana») y sobre todo en la tendencia a la veneración de los antepasados: personajes ya difuntos que en vida fueron objeto de respeto extraordinario, de gran influencia, que más tarde son elevados de modo espontáneo a la categoría de «ser superior» (que sigue actuando en la vida de los vivos tras su muerte) y más tarde en Dios. Spencer repite en lo esencial la teoría de Evémero de Mesenia (s. IV a.C.) para quien los dioses y la religión habían surgido como el proceso de la divinización espontánea en pro de la humanidad de grandes personajes de la antigüedad, que se personifican sobre todo en los astros. Como lo plantean Spencer y Evémero de Mesenia la adoración de los antepasados, a mi parecer no es más que un reconocimiento de los grandes hombres, el cual representaría, en cuestiones psicológicas, un ideal del yo.

    Por otro lado Edward Tylor y James Frazer argumentaron que la manifiesta diversidad de religiones reflejaba las etapas de evolución que la religión humana en su conjunto había seguido en su desarrollo. Se propusieron secuencias tripartitas: magia, religión y ciencia; animismo (creencia en almas, seres espirituales), politeísmo y monoteísmo.

    Pero profundizare en la propuesta de E. Tylor ya que es un planteamiento racionalista e intelectualista, El principio individual más importante en esta obra es la idea de la unidad psíquica de la humanidad como unidad racional.

    El planteamiento intelectualista / racionalista

    Edward Tylor (1871)Reconstruye especulativamente el origen histórico con ausencia no sólo de testimonios directos del origen, sino incluso de pruebas directas de la forma más primitiva de religión. Dando por hecho que la religión surge para satisfacer una absoluta necesidad intelectual de explicaciones. Dando por hecho que la religión surge para satisfacer una absoluta necesidad intelectual de explicaciones, Tylor imagina que los «primitivos» postularon primero la existencia de almas en un esfuerzo por explicar dos experiencias: el contraste entre la movilidad de los vivos y la inmovilidad de los muertos, y la aparición de figuras humanas en sueños y visiones.

    Los primitivos supusieron que las almas daban vida y movimiento a unos cuerpos que de lo contrario están muertos e inertes. El alma como una suerte de fantasma se aparece en sueños y visiones fuera del cuerpo. Surge así la idea del «alma-sombra» o del «alma-imagen». Esta alma-sombra es considerada un «alma externa», es así que el hombre primitivo atribuyo almas a la naturaleza (animismo) y al mismo tiempo personificaron las almas con el fin de brindarle una identidad a lo desconocido y de esta forma no temerle, es de esta forma como nacen los Dioses que habitan y controlan todos los fenómenos excepto a los seres humanos. Ante estas almas el hombre reacciona con temor e intentará mantenerlas en equilibrio pagándoles un precio.

    Tylor tiene muchos seguidores importantes, por sus puntos de vista, como W. Mannhardt, Según Mannhardt, la religión surge con las creencias espontáneas y populares en los espíritus (ánimas) del campo y de los bosques. Todos los ritos derivados de estas creencias (el «mayo» o árbol frondoso con propiedades religiosas, o el «espíritu del grano») tienen un carácter absolutamente primitivo y no se derivan de las creencias en las grandes divinidades del paganismo.

    El planteamiento antropológico:

    James Frazer, Para este antropólogo la religión surge como reacción al desaliento de los primitivos por el fracaso de la magia. Frazer plantea que la magia es más antigua que la religión, puesto que la magia es más simple y menos desarrollada que la religión. Surgió en la humanidad por una falsa aplicación del principio de causalidad, descubierto por los primitivos (los inicios de la magia suponen, por tanto, los inicios de un «fenómeno incipientemente religioso» y a la vez de la ciencia = principio de causalidad). La magia funcionaba por el principio de la «imitación» (lo semejante actúa en los semejantes) o por el principio del «contagio».

    La magia presupone la capacidad de los humanos para manipular directamente el mundo, y cuando fracasa surge la religión que delega sus poderes en la potencia de los dioses, que pueden ser suplicados y apremiados, pero nunca forzados. Frazer (1854-1941) sugiere que la magia apareció primero y que, desesperados por su impotencia, los primitivos reconocieron su incapacidad para controlar el mundo.

    Por otro lado R. Marett cree que el origen de la religión está en la reacción de los primitivos ante manifestaciones suprahumanas (“divinas”) de la naturaleza. Por ejemplo, una impetuosa tormenta cuyos efectos terribles no pueden ser reducidos a la actuación de ánima ninguna. En vez del animismo Marett sostiene que en el hombre primitivo surge el sentimiento religioso al darse cuenta de la existencia de esa fuerza «divina», que se manifiesta en la tormenta, y adorarla. Esta teoría puede denominarse «preanimismo, animatismo o de la fuerza». En esta teoría se plantea un desarrollo de la conciencia, se da cuenta de un acontecimiento que puede destruirlo, mas sigue sin saber quien es, solo sabe que se manifiesta por medio de la tormenta.

    Para otros investigadores, como A. Lang (1898), el origen de la religión se halla en el concepto que se forman espontáneamente los hombres primitivos de los seres superiores, que se sabe que existen pues deben estar detrás de esas «fuerzas». Lang sostiene que en muchas religiones primitivas surge casi automáticamente la concepción de un ser o seres supremos (normalmente en singular = con caracteres de divinidad monoteísta) que son los que controlan las fuerzas suprahumanas de la naturaleza. Este ser o seres supremos son concebidos espontáneamente como «padres» y como creadores del mundo, y ciertamente como fundadores de las instituciones morales de la tribu o clan. Para Lang el monoteísmo es mucho más antiguo que el politeísmo.

    Estos seres supremos se distinguen de las ánimas de Tylor en cuanto que aparecen concretamente como creadores, como seres concretos, no etéreos o solo espirituales, y con una personalidad definida que no podía reducirse a una “fuerza”. El Ser supremo no es un ente irresponsable como podrían serlo las “Fuerzas de la Naturaleza”, tan violentas y arrasadoras indiscriminadamente, sino que tiene su propia ética concreta o modo de comportarse. Es aquí donde se hace referencia a una identidad establecida que es proyectada por el hombre primitivo y sus temores.

    W. Schmidt, que se basa en una investigación amplia, etnológica, de la aparición de la idea del Ser Supremo en diversos pueblos. Schmidt afirma que el origen de la religión está en el surgimiento de la idea de un Ser Supremo en todos los pueblos, pero rechaza que pueda hablarse de un origen unitario de esa idea del Ser Supremo (y por tanto de la religión), y afirma que tampoco se puede dibujar una línea homogénea de evolución, ni un paso nítido de lo “simple” a lo “elevado”, sino que el desarrollo es muy diverso en diversas épocas y culturas. R. Petazzoni precisa a Schmidt y sostiene que ese Ser Supremo tiene casi siempre un origen “uránico”, es decir, un Ser Supremo celeste, cuya realidad se funda no en una especulación de tipo causa-efecto sobre el origen de las cosas, sino en percepción mítica del cielo en su inmensidad y grandeza, y en especial en la observación del cambio regular y continuo entre la luz y las tinieblas. Ese Ser Supremo es creador, observador y castigador o premiador de los seres humanos que viven bajo el cielo. En los pueblos cazadores ese Ser Supremo se especifica como señor de la caza y de los animales; en los pueblos recolectores el Ser Supremo es lo que está detrás de la fuerza de la producción agrícola o frutal. Depende, pues, su concepción del tipo de cultura a la que pertenezca el hombre primitivo.

    El planteamiento sociológico:

    Emile Durkheim es uno de los fundadores de la sociología moderna y se ocupó de múltiples temas como el suicidio, la familia, la educación, el derecho, etc. La religión, sin embargo, fue uno de los puntos clave de sus investigaciones. Durkheim define la religión como: “Un sistema unificado de creencias y prácticas relativas a las cosas sagradas, es decir, cosas colocadas aparte y prohibidas, creencias y prácticas que unen en una sola comunidad moral llamada iglesia a todos aquellos que se adhieren a ellas. La esencia y el alma de la religión es la idea de la sociedad” (A.D.Sujov, 1968, p 40-48). Así la religión se convierte en la realidad colectiva

    Durkheim rechaza la teoría del animismo de Tylor por tres razones. En primer lugar el animismo no puede explicar cómo el alma proyectada se convierte en objeto de culto sagrado, el culto de los antepasados. En segundo lugar, aunque fuera cierto, el animismo es una etapa posterior en la evolución de la religión, ya que las religiones más primitivas no tienen cultos ancestrales. Por último, la teoría, si es verdadera, transforma las creencias religiosas en representaciones alucinantes que no tienen una base objetiva en absoluto.

    Para Durkheim todas las creencias religiosas son verdaderas una vez que se descubre que son representaciones simbólicas de la vida colectiva. Las creencias y prácticas religiosas simbolizan los hechos sociales. argumenta a partir de la absoluta prevalecía de lo social sobre lo individual y sostiene que la religión tuvo su origen histórico primitivo en una fase aún poco diferenciada y casi “mecánica” del desarrollo social, para convertirse más tarde en una fase más diferenciada de la “solidaridad orgánica” de la sociedad misma. En concreto la religión nace en las reuniones del clan totémico.

    Ordinariamente los miembros del clan vivían aparte. Cuando se reunían, el vivo contacto mutuo creaba un extraordinario sentimiento de energía y poder. Se sentían infundidos, elevados, omnipotentes. Percibiendo que individualmente carecían de este poder, dicho fenómeno lo atribuyeron no a sí mismos en colectividad, sino al hecho de ser poseídos por algo externo, de tal forma que se aferraban al emblema totémico, que sabían era un símbolo de su tótem, y al que sin embargo consideraban como objeto de culto. Incluso le otorgaban mayor valor que al tótem mismo. Puesto que el poder sobrenatural que atribuían al emblema totémico era de hecho su propio poder colectivo, el verdadero origen de la religión era su experiencia de sí mismos. Con otras palabras: el tótem es el protagonista del pensar y del sentir del grupo de hombres primitivos reunidos en un clan; el tótem es el representante “místico” de la colectividad y depositario de la “sustancia sobrenatural” del grupo. La comunicación y la participación en esa fuerza supracolectiva se asegura con el sacrificio del animal que encarna al tótem.

    Tal origen es simplemente casual ya que la religión no surgió para atender una necesidad, como si la sociedad fuera una entidad pensante que la hubiera creado para ganarse su fidelidad. Más bien la religión, en base a este supuesto, comenzó sirviendo a la sociedad, la religión fue creando obligaciones, reglas y normas de comportamiento que sirven para controlar la vida del individuo dentro del todo orgánico de la sociedad y unen al individuo con el constructo colectivo.

    Lévy-Bruhl concuerda con los conceptos desarrollados por Durkheim de la “representación colectiva” y de la “participación mística” que supone una solidaridad entre entidades distintas (el tótem y el individuo) pero que participan íntimamente de la esencia y la personalidad el uno del otro. Lévy plantea que el origen de la religión en el hombre primitivo va unido al sentimiento y experiencia de la presencia y la acción de una potencia o potencias invisibles, y al sentimiento de un posible contacto con esa potencia(s), cuya realidad era muy distinta de lo que percibía en el entorno que se movía.

    Esta experiencia acompaña al hombre primitivo desde el nacimiento hasta la muerte y entiende que de algún modo puede “participar” en el ámbito de existencia de esas potencias. Pero luego argumenta el autor, que el hombre primitivo tiende a concretar por medio de ritos su “participación” en ese mundo y a dar algún tipo de justificación lógica (entonces comienzan los problemas ideológicos en torno a la divinidad, que son irresolubles, y entonces comienza la religión tal como la entendemos hoy).

    Max Weber

    Para Max Weber el porqué cambia según las circunstancias sociales. Inicialmente la religión surge con la misma finalidad que para Frazer: satisfacer las necesidades físicas. Con el tiempo, en cambio, la religión viene a proporcionar un sentido a la vida, así explica cómo cambió el porqué de la religión; su teoría gira entorno a un personaje, el mago, el cual explica Weber, era originalmente un trabajador autónomo, siendo por tanto contratado de nuevo cada vez. En consecuencia no desarrolló doctrinas sistemáticas, solamente técnicas concretas. Hasta que no apareció una clientela estable de adoradores (una congregación o un culto) no surgió un sacerdocio.

    Hasta que los sacerdotes no sucedieron a los magos no surgió la metafísica religiosa (una explicación global del mundo) en lugar de la mera técnica. Igualmente, hasta que no aparecieron los sacerdotes no surgió la ética (metas logradas a través de la obediencia) en lugar de la coerción (metas logradas a través de la técnica). La combinación de metafísica y ética hizo de la religión algo racional más que un instrumento casual, y constituyó la etapa de la religión posterior a la magia. Finalmente, hasta que no apareció un culto no surgió el concepto de un dios fijo (singular, con nombre, personal e involucrado) en lugar del concepto mágico de múltiples dioses fugaces, débiles, sin nombre, impersonales y desinteresados.

    Ya con una religión racionalizada aumenta el deseo por resolver la discrepancia entre lo que se espera y la dura experiencia (el dolor y la angustia que se genera), entonces nace la necesidad de encontrar un sentido coherente, una justificación. Según Weber, el sufrimiento era la experiencia más necesitada de justificación. Una explicación suficiente del fracaso de la magia era que la técnica había sido mal aplicada. Pero una religión racionalizada tenía que explicar cómo los dioses fallan en su respuesta al comportamiento que ellos mismos habían dictado, es decir, el sufrimiento de los justos. Dado que su fallo significaba su fracaso a la hora de impedir u ocultar el sufrimiento, la explicación buscada fue una justificación del proceder de la divinidad. La justificación implicaba en último término la concesión de la salvación. Para Weber todos los seres humanos reconocen la discrepancia entre sus expectativas y su experiencia, todos abrigan en potencia el anhelo de encontrar un sentido.

    Weber no afirma que todo culto produzca un sacerdocio, sino sólo que todo sacerdocio requiere un culto. No afirma que todo culto produzca un dios fijo, sino sólo que todo dios fijo requiere un culto. Su explicación histórica es más modesta que la de otros teóricos, pues declara que está presentando solamente las causas necesarias, nunca las suficientes.

    Otro de los teóricos sociales que comparten esta hipótesis es Clifford Geertz el cual argumenta que la religión surge para dar satisfacción a la misma necesidad que plantea Weber (dar significado a la vida), aunque para Geertz la religión satisface tanto la necesidad original como la subsiguiente. Más que explicar cómo surgió la religión para satisfacer dicha necesidad, Geertz explica cómo la religión, una vez establecida, la satisface. La religión es un buen ejemplo de lo que Geertz llama sistema cultural:

    “Es un sistema que aporta significado diciendo qué creer y cómo actuar ante las creencias. Un sistema cultural suministra no sólo un concepto de la realidad, sino también una forma de vida en consonancia. La religión en particular provee no sólo de una visión del mundo, sino también de un ethos. Un sistema cultural engrana el concepto con la forma de vida. Como se ve, la religión satisface necesidades intelectuales. En el caso de la religión, la visión del mundo hace al ethos (o disposición moral) algo natural, y a la inversa, el ethos aporta una manifestación concreta y viva de la visión del mundo” (A.D.Sujov, 1968, p, 25-31).

    Teorías funcionalistas de la religión

    Dichas teorías tuvieron que explicar por qué la religión persiste de tal modo y a una escala universal. La respuesta es que la religión persiste porque funciona para satisfacer las necesidades básicas de los seres humanos. Esta es la premisa básica de todas las aproximaciones funcionalistas al estudio de la religión. Y sigue siendo el acercamiento más extendido al estudio de este fenómeno.

    A. R. Radcliffe-Brown (1881-1955) lo explicó de esta manera: el método funcional de interpretación se apoya en la presunción de que una cultura es un sistema integrado. En la vida de una comunidad dada, cada elemento de la cultura desempeña un papel o tiene una función específica. La función de un ritual o ceremonial es expresar y de ese modo conservar sentimientos que son necesarios para la cohesión social.

    Bronislaw Malinowski, afirma que la magia difiere de la religión en que los ritos religiosos no tienen un objetivo ulterior, pues su finalidad se logra en los propios ritos, piensa que las necesidades básicas que la religión satisface son de naturaleza biológica, ya que los hombres no saben lo bastante como para superar por medios empíricos las dificultades que les acosan. Radcliffe-Brown, apoyando a Durkheim, cree que las necesidades son básicamente sociales. Otros, finalmente, como George Homans da la razón a ambos diciendo que las creencias y prácticas religiosas funcionan para satisfacer las necesidades tanto las biológicas individuales como las colectivas de grupo con el fin de reducir la ansiedad.

    Fenomenología e historia de la religión.

    Luego de los estudios anteriormente señalados nace una nueva teoría la cual pretende analizar la religión desde el punto de vista fenomenológico e histórico, cabe destacar que este enfoque es esencialmente europeo y que el término fenomenología nada tiene que ver con el concepto de la filosofía, sino que se enfoca más en el sentido comparativo de las religiones, algunos de los autores que comienzan estas investigaciones son: Rudolf Otto, C. J. Bleeker, Joachim Wach y Gerardus Van Der Leeuw, son teólogos que llegaron a interesarse por religiones diferentes al cristianismo.

    Antes de adentrarme en este tema es necesario aclarar dos cuestiones. La primera es que la historia de la religión es la historia de la manifestación de lo sagrado, lo cual es descrito como la ultima realidad, como lo absoluto, y en todos los casos es considerado como una realidad trascendente, pero ¿que es lo sagrado?, pues bien Mircea Eliade (1981) lo describe a menudo como “opuesto a lo profano”, que es contingente, arbitrario, el dominio del “llegar a ser” como opuesto al Ser. Esta aproximación a la religión construye usualmente varias tipologías de religión, en las que los tipos representan los modos en los que lo sagrado se ha manifestado en la historia de la religión.

    La segunda cuestión en este planteamiento es su rechazo a todas las teorías que explican la religión desde un punto de vista sociológico, psicológico, sociobiológico o político/económico. Ya que a todas estas aproximaciones dedicadas al estudio de la religión se las acusa de ser reduccioncitas. La religión es sui generis, literalmente “de su propio género”; es única, de este modo no puede ser explicada por medio de términos que pertenecen a otro campo. Sin embargo nace un punto de debate el cual es el hecho de que la esencia de la religión es su representación de lo sagrado. Frecuentemente leemos que una explicación sociológica o psicológica de la religión es reduccionista porque se expone fuera de la religión; reduce y degrada la religión a otro término. Desgraciadamente esta clase de descalificaciones conduce a muy poco.

    Si la religión es sui generis, entonces como es que se pretende analizar, es un absurdo por que nunca se llegaría a ningún lado y seria necesario regresar a la teología y el estudio de la fe para obtener alguna posible respuesta.

    En lugar de caer en una encrucijada teológica algunos autores fijaron su interés en la teoría estructuralista para definir la religión, debido al éxito obtenido en otras disciplinas como la sociología, literatura, música, cine y la antropología. La aplicación de esta premisa al estudio de la religión rechazaría todas las nociones de religión como sui generis, como algo dado por la experiencia inmediata, cosas tales como la experiencia numinosa o como la satisfacción de una serie de necesidades dadas.

    La importancia del Signo.

    La segunda premisa de la teoría estructuralista es que el lenguaje (o la religión) es un sistema de signos. Un signo está formado por un significante (imagen acústica) y un significado (concepto), y la relación entre ambos constituye la significación del signo. Esta teoría del lenguaje excluye la noción de referencia como término necesario para la explicación del lenguaje. Esto rechaza una premisa esencial tanto en el funcionalismo como en la fenomenología de la religión. El funcionalismo da por sentado claramente que el sentido de la religión puede explicarse por medio de la referencia a las necesidades básicas. La fenomenología intenta explicar el sentido de la religión por medio de la referencia a lo sagrado.

    Para Saussure y otros estructuralistas, los signos o elementos en un sistema son arbitrarios. ¿Qué es, pues, lo que define a un signo o a un elemento en un sistema concreto? Debido a que no hay esencias universales fijas, o dadas, los signos son puramente relaciónales. El problema fundamental que subyace en el simbolismo es un nexo entre algo visible y algo invisible. El simbolismo tal cual aparece en la vida cotidiana está vinculado a imágenes, signos y acciones que nos permiten representarnos algo que va más allá de lo meramente sensible, es entonces cuando la relación entre los términos o los elementos de un sistema los define. Es así como los signos y símbolos no tienen un significado por si mismos, sino que este queda establecido por las interrelaciones de un sistema concreto.

    Una tercera premisa importante de la teoría es que hay que distinguir entre lengua, que es un sistema de estructura, y habla, que es actuación o acto. La lengua es un sistema; el habla es el uso del sistema, es decir, analizar al sistema y realizar un estudio comparativo con la manifestación del mismo y descubrir si se vive la experiencia como la contempla el sistema.

    Capitulo II

    El Lenguaje de la Mitología.

    Dentro del estudio de la religión existe un tema que genera gran inquietud entre los fieles y los no files, el tema que por generaciones ha despertado en el ser humano una gran curiosidad, intriga y culpa: Lo prohibido, lo profano y más específicamente todo lo que es malo. Hay que recordar que gracias a la curiosidad de Eva y la acción de Adán los humanos fueron expulsados del paraíso, al menos desde el punto de vista cristiano y a esto se denomina el pecado original(mito sobre el cual se desencadena la impureza del hombre), pero en este punto aparece una palabra que todo mundo condena, y al mismo tiempo causa revuelo entre las masas ya que representa la perdida de la utopía paradisíaca: El Pecado, pero ¿Acaso alguien sabe de donde proviene dicha palabra, cuales son sus raíces?, coloquialmente se entiende como un hecho, dicho, deseo, pensamiento u omisión contra la ley divina, pero también se entiende como un defecto en una cosa, el acto de pecar es básicamente el incurrir en una falta. ¿Pero donde nace esta ideología del pecado y de lo malo? Hasta ahora solo se han estudiado algunas de las teorías sobre el posible origen de la religión, pero en este capítulo se analizará un poco más sobre su dinámica. Ya que toda ideología religiosa se centra en lo bueno y lo malo (Dios y el Diablo) y todas infunden un temor como es el temor a la muerte, el cual representa el acto de trascender o de condenarse por la eternidad, es necesario analizar lo que implica el concepto del pecado y su relación entre el bien y el mal, así como sus repercusiones en la vida de un ser humano.

    El concepto del bien y del mal viene desde tiempos ancestrales, en lo personal creo que la concepción del bien nace como un aseguramiento de las necesidades del hombre primitivo, como lo afirman Frazer y Taylor, es la forma de asegurar una existencia; en contraposición, lo malo representa el peligro de perder esa homeostasis y por lo tanto la existencia misma.

    Es así como nacen los tabus o palabras tabú (palabra polinesia), en los cuales se encierra un gran enigma, ya que por un lado significa lo mas sagrado e intocable y por el otro lo prohibido e impuro, En un sentido mas amplio simboliza el carácter maligno de lo sagrado, bajo un contexto mágico- religioso, y se fundamenta en un temor reverencial a una fuerza sobrenatural la cual impone terribles castigos al infractor.

    Lógicamente el tabú no puede estar solo y es complementado por el Tótem.

    Mito, Imitación y Misterio:

    El Tótem

    Una vez que el hombre primitivo aprendió a hacer uso del mito en sus distintas manifestaciones, llámese social, religiosa o mágica, esto desencadena conductas estereotipadas, las cuales se manifiestan en la moral y la religión principalmente, dejando la esencia del fenómeno envuelta en un misterio

    La palabra tótem proviene de la lengua ojibwa, utilizada por uno de los pueblos algonquinos de América del norte, en cuya cultura fue observado dicho fenómeno por primera vez. En esta lengua ototeman indica la elación de parentesco entre hermano y hermana, aun sin embargo se le ha dado la denominación de totemismo a un conjunto de creencias y practicas que se basan en la afinidad o en una supuesta relación mística entre un individuo, o grupo humano, por una parte, y determinados animales, plantas, objetos o fenómenos naturales por otra.

    El tótem va generalmente acompañado de creencias o leyendas acerca del origen genealógico del grupo humano supuestamente relacionado con él, y tiene implicaciones en la moral instituida y en determinados tabúes, que ordenan su evitación o se ritualiza estrictamente su contacto. Estos dos fenómenos (tótem y tabú), al mismo tiempo van acompañados por mitos y rituales, que tienen el papel de compensar y afirmar el dogma de la religión.

    Si bien es cierto desde los principios de la religión, él hombre primitivo se creía deudor de los espíritus, es decir, ellos creían que los espíritus tenían el derecho de mandarles todas las adversidades que desearan y es aquí donde nace la necesidad del individuo por agradar a esas fuerzas omnipotentes y es así como se entrelazan los acontecimientos, las palabras, la imaginación y nace el mito de… y con esto nacen las fabulosas historias capaces de transmitir un miedo o un valor poco conocido en el hombre. Un ejemplo claro de estos mitos son las libros sagrados de las distintas religiones, como son el Coran, la Biblia, el Talmud, etc. En los cuales se relatan acontecimientos, en forma de fábula, que vivió un personaje “santo” y que la religión los usa como un ejemplo de lo que se debe o no se puede hacer; en este sentido podría decir que es al mismo tiempo un nacimiento de la moral, supuesto que se revisará mas adelante.

    El antropólogo francés Claude Leví- Strauss llegó a la conclusión de que el totemismo no es más que una expresión simbólica que permite al individuo un mejor entendimiento y expresión de la realidad social que lo rodea y de la diferenciación de clanes y de roles.

    El Tabú:

    Tabú es una palabra polinesia, que por un lado significa lo mas sagrado e intocable y por el otro lo prohibido e impuro, En un sentido mas amplio simboliza el carácter maligno de lo sagrado, bajo un contexto mágico- religioso, y se fundamenta en un temor reverencial a una fuerza sobrenatural la cual impone terribles castigos al infractor. Para la antropología, el tabú se relaciona con objetos y acciones que poseen un significado esencial dentro de una jerarquía social determinada. De ahí la importancia que tienen los jefes y los objetos religiosos o a las prohibiciones impuestas sobre animales totémicos que en sí no poseen mayor relevancia que la de ser parte integrante de la estructura simbólica de la sociedad.

    La observación del tabú fue el esfuerzo del hombre por evitar la mala suerte, para no ofender a los espíritus mediante algún acto poco agradable ante sus ojos, cabe destacar que los Tabú en un principio no guardaban una concepción religiosa, estos surgen al principio como experiencias azarosas ante la mala suerte, pero muy pronto adquirieron una sensación fantasmal o espiritual, ya que el temor a la represalia de los dioses, era tan intenso en la mente del salvaje, que llegaba morir de miedo por haber violado un tabú y es este tipo de actos los que refuerzan enormemente el poder del tabú, y una ves reforzados de esta manera, fueron estos los que contribuyeron a la formación de leyes e instituciones como la iglesia y leyes sociales.

    A medida que la religión empezó a tener un papel más importante en la evolución del tabú, el artículo puesto bajo prohibición comenzó a ser considerado como impuro y posteriormente profano. Los tabú fueron la forma más primitiva de reglamentación social, y todavía en nuestros tiempos representan un ente básico de la estructura de nuestras creencias y hábitos sociales.

    El tabú puede referirse no solo a aquellas personas o grupos que por su fuerza mágica o mana son sagrados (como el jefe o él hechicero de la tribu) sino también a los objetos, ceremonias y lugares de culto que, por guardar una estrecha relación con aquellos constituyen así mismo un tabú. De igual forma, lo desconocido o impuro es objeto de tabú, por el peligro que ante su contacto puede encerrar.

    El contacto de estos pueblos primitivos con sociedades más civilizadas fue diluyendo el sentido religioso de muchos tabúes que, sin embargo, adquirieron una significación supersticiosa, fundada en un temor ilógico ante el objeto designado. Así, en el léxico de todas las sociedades, ya sean primitivas o desarrolladas, existen abundantes tabúes lingüísticos con los que se pretende enmascarar o atenuar el significado de las palabras que inspiran temor, respeto o rechazo. Un buen ejemplo de estas son las palabras que hacen referencia a los genitales o actos sexuales y en otro contexto los animales a los cuales se les atribuyen poderes mágicos.

    De esta forma el tipo de religión que basa su expresión en la veneración de algún fetiche u objeto material, puede considerarse como la religión más primitiva, aun sin embargo cabe destacar que el desarrollo de la religión ha ido de lo concreto a lo abstracto, no obstante persisten los objetos materiales tratados como sagrados en las religiones superiores. Un claro ejemplo de este supuesto, es el cristianismo, el cual aun conserva edificios, vasos y alimentos sagrados. No seria difícil demostrar que la veneración a las reliquias, amuletos, escapularios y objetos análogos, en la actualidad no están lejos de las ideas primitivas de mana; como el hecho de santificar una crucifixión (la cruz de cristo), la cual en otros tiempos fue un símbolo capaz de evocar tortura, castigo y muerte, ahora representa una imagen sagrada que ayuda al creyente a mitigar su angustia, esto es una clara representación de un ritual primitivo antes mencionado, como es la veneración de los ancestros o antepasados, y al mismo tiempo representa un condicionante para el hombre, bajo la idea de que se debe o se tiene que sufrir para ganar el cielo, o lo que es peor, que ante este sufrimiento se puede adoptar la idea de mártir, con el fin de lavar sus pecados.

    La Acción Sagrada.

    Ya se ha dicho que el objeto sagrado está usualmente relacionado con un ritual, por que es especialmente aquí donde el sentimiento religioso busca naturalmente su expresión por medio de distintas conductas, una de las más comunes es la danza o el sacrificio tratando de llegar a una comunión con el ser divino.

    Aun en nuestros días no es raro contemplar las grandes hileras de autos y embotellamientos que se presentan el día 12 de diciembre, debido a las danzas que realizan a la divinidad, en este caso a la guadalupana como lo dicen en sus cánticos (la Virgen Maria); una vez más aparece una manifestación ligada al sentimiento de la religión primitiva. En este caso la danza es una representación de los dioses y va estrechamente ligada a la acción sagrada, es decir que se usa como bendición de cosechas, matrimonios e incluso trabajos y en otro plano representa el triunfo del bien sobre el mal, lo que asegura al creyente una abundancia material y espiritual; al mismo tiempo existe una identificación con el dios y por medio de la danza se convierten, en parte, en el dios que lucha contra las adversidades del sujeto y contra el mal, de esta forma lo que hace en la tierra el representante del dios tiene el efecto pertinente, cabe destacar que los profetas hebreos no solo hablaron en nombre de dios, sino que también obraron en su nombre, de esta forma la acción sagrada no se limita a una serie de conductas estereotipadas, sino que también a los actos que se llevan a cabo en el nombre de Dios. Un ejemplo de esto es la creencia que tienen algunas personas ante el sacramento del bautizo, creen que por ese simple hecho de que el sacerdote toque al menor, causará una transformación en la naturaleza del niño, el cual no dispone de conciencia para asimilar lo que le esta pasando y que seguramente para el representa un trauma más que resolver en su vida.

    El Mito.

    Como es bien sabido, la religión siempre va acompañada de un mito; el ritual puede permanecer relativamente inalterado, aunque se hayan olvidado sus supuestos originales, y nuevas ideas procedentes de otras fuentes se le asocien con el paso de los años o incluso de los siglos. Es así como se presenta la evolución del mito y por consiguiente la posible evolución de la religión, según Loisy “los ritos preceden a los mitos, el hecho divino (supuesta base de Fe) nunca tuvo lugar; es la fe misma la que imagina el hecho y lo crea para explicar los ritos y para su propia satisfacción”.

    (N. Meiklem, 1975, p 85)

    Este argumento podría entonces entenderse como una ilusión capaz de satisfacer una necesidad ontológica por parte del ser humano, con el fin de justificar sus actos de una forma omnipotente o dicho de otro modo, se usa a la religión como un chivo expiatorio, lo que me recuerda el pensar de Nietzsche cuando se cuestiona si ¿es el hombre un error de Dios o es Dios un error del hombre?, quizás eso nunca llegue a esclarecerse, ya que las necesidades del ser humano nunca se acaban y mucho menos las del ser primitivo que aun vive el interior de cada uno. La mayoría de los mitos están relacionados con el sacrificio y a su vez con la muerte y el sufrimiento, valdría la pena preguntarse si estos son los medios por los cuales se pretende alcanzar la unión con lo divino, por medio de lo extremo y la tortura física.

    Un ejemplo singular e impresionante, de cómo un rito primitivo y salvaje basado en un importante mito, desemboca en una religión personal y espiritual es el siguiente: Esto se encuentra en el movimiento del Orfismo, el cual fue constituido como religión a fines del siglo VI a. C. y decayó después de la guerra con Persia.

    De acuerdo con M. Boulanger, “es en efecto una religión revelada con sus profetas y su literatura sagrada. Ya que el dios sufre, muere y resurge glorioso” (Felipe L. Rosado, 1978, p 125 y sig.)

    El dios le garantiza al fiel la redención del pecado original, la resurrección mística y, después de la muerte una perfecta unión con la divinidad; por otro lado, amenaza a los no iniciados con castigos eternos. El dios predica una regla de pureza y ascetismo y considera la vida como una dolorosa prueba que el alma debe experimentar, purificándose por ese medio.

    El mito relata las bodas sagradas de Proserpia y su padre Zeus, probablemente concebido en forma de serpiente. De esta unión nace el joven dios Dionisos- Zagreus, al cual se le promete el gobierno del universo. Sin embargo éste es raptado por divinidades malignamente dispuestas, los titanes, una ves que lo tiene en su poder le dan muerte y lo devoran. Zeus jefe de los dioses, castiga a los culpables, lanzando sus rayos contra los titanes, siendo estos consumidos, y de estas cenizas salen los primeros hombres. Luego Zeus resucita a Dionisos, cuyo corazón había escapado a la destrucción.

    Posteriormente el creyente pudo llegar a pensar que el sufrimiento y la resurrección de Zagreus constituían la promesa vendita de inmortalidad, mediante la participación de un ritual, después de los sufrimientos de esta vida. En este caso el pecado original nace cuando Zeus lanza sus rayos contra los asesinos y los consume, es así como se crean los primeros hombres los cuales heredan la naturaleza de sus progenitores, la violencia y la propensión al mal que caracterizó a dichas divinidades.

    De esta forma el ritual representaba para el hombre una purificación, éste lo constituían sus ascetismos, purificaciones (posiblemente baños de pureza) y su banquete conmemorando el descuartizamiento de Zagreus, todo este conjunto representaba la liberación de la mancha o el pecado original, el triunfo del bien sobre el mal, la justicia sobre lo injusto y la inmortalidad mediante la unión con el dios muerto y resucitado. La importancia de este mito reside en el hecho de que narra actos y sufrimientos por los que paso la deidad, extraños a las operaciones normales del orden natural, y que esta íntimamente ligado a un acto sacramental y el hecho de que emite una disciplina moral.

    Por otro lado el Dr. Bouquet transcribe la narración de un jesuita sobre la fiesta peruana que tenia lugar en el mes de agosto, la cual menciona que cuatro corderos eran sacrificados como ofrenda al dios sol, luego el sacerdote ponía el pan (sancu) sobre grandes bandejas de oro y lo salpicaba con la sangre de los corderos, acto seguido el gran sacerdote, con voz fuerte y firme, decía: “Tened cuidado de cómo coméis este sancu, por que el que lo come en pecado y con doblez de voluntad y de corazón es visto por vuestro dios Sol, el cual lo castigará con graves daños. Pero aquel que con sencillo corazón lo comparta, a él, el Dios sol y el Trueno le favorecerán y le concederán hijos y felices años de abundancia y de todo lo que necesite” (J.G.Frazer, 1986, p 244) cabe destacar que antes de consumir el pan, los devotos hacían una promesa, en la cual se comprometían a no traicionar a su señor Inca, ya que de hacerlo recibirían un gran daño y la condenación. Al ingerir el pan, primero lo hacia el sacerdote, luego se sentaba y podían comer los demás, los cuales debían de tener cuidado de no derramar ni una sola migaja de el sancu, ya que de lo contrario esto era considerado como un grave pecado.

    En estos dos ejemplos se muestra como un ritual refuerza las ideas divinas (el temor al Dios), mantiene el orden colectivo y brinda un esquema conductual. En lo personal difiero con Loisy, ya que el conjunto de ideas (dogma) y el acto son complementarios, por su puesto que con la evolución del hombre se modifica también la religión, por un lado el mito intenta sostener un dogma y el ritual se centra en el sentido purificador que se le asigna, es decir, por un lado somete al hombre mediante la idea de que no es un ser puro, nació sucio (pecado original), y por el otro se basa en dicho supuesto para lo cual el hombre debe realizar la purificación. Sin embargo el ritual no solo representa la limpieza del alma, sino que también promueve un estilo de vida y reglamentación social.

    La religión nó solo es un sistema de ideas, sino que tiene más peso el acto que el pensamiento y es este acto el que motiva la intervención divina ante la incertidumbre del destino del hombre. En ambos casos se promete la posibilidad del bienestar físico, material y espiritual, ya que al final del ritual se cree que existe una fusión con el Dios por medio de los sacramentos y las ofrendas “se hacen uno en Dios” y al final de sus días el hombre cree que su sufrimiento y devoción serán compensados con la inmortalidad y los privilegios que la religión le promete, en el caso de los islámicos suicidas se dice que Ála les brindará 60 mujeres en reconocimiento de su sacrificio, y le será dado todo lo que no tuvo en la tierra, todo lo que deseó.

    Mito vs. Leyenda.

    Antes que nada es necesario diferenciar el mito de la leyenda, el mito trata de actos de seres divinos, mientras que la leyenda es una historia de hombres. El primero presenta dificultades peculiares para la filosofía de la religión en lo que se refiere a la verdad, así como también refleja el proceso de desorden natural. Para el adorador es asunto de revelación tradicional, el contenido de esta puede entenderse como proposiciones que aluden a verdades supersensibles o visión interior de la naturaleza de Dios y su gobierno del universo. Para el filósofo es el resultado de la fantasía, pero al mismo tiempo es un posible vehículo hacia la verdad. Si Dios se revelará como el dios vivo, quizás no existiría lenguaje concebible con el cual pudiera expresarse esa revelación, excepto el lenguaje de los mitos o narración en la cual Dios es el actor.

    En todo caso la acción divina debe ser descrita por analogía con la acción humana; la narración no será en ella misma una verdad, sino una imagen de la verdad.

    La Historia y el Mito en el Cristianismo.

    El Cristianismo es posiblemente la religión más profesada en occidente y quizás la más consistente en la revelación de mitos, sacramentos y acción dramática, dejando de lado las religiones islámicas, judías, entre otras, las cuales representan una minoría cuantitativa, por lo menos en México.

    Todos los grupos cristianos creen en la Biblia, el “libro sagrado”, éste contiene la revelación divina o la palabra de dios. El mito y la teología central de esta religión es el hecho de que un ser divino, el hijo de dios, vino del cielo y fue hecho hombre; vivió en la tierra, sufrió y murió por los pecados de la humanidad, para que Dios le resucitara de entre los muertos y lo sentase en el trono del universo dejando para la humanidad una promesa de inmortalidad para todo aquel que siguiese su ejemplo. El acto central o el rito principal del culto cristiano son el drama de la misa o el oficio de la comunión, que se hace en memoria de la pasión de cristo, es creencia del cristianismo, que los que dignamente participan del pan sagrado comparten realmente la vida de cristo y se hacen uno con él en el sacramento. De esta forma el mito del cristianismo habla de un ser divino que se supone es el hijo de Dios, el cual pretende salvar a la humanidad; sin embargo desde el punto de vista humano Jesucristo se cree que fue un individuo más, aunque con una gran visión, en un programa de televisión científicos americanos e ingleses se atrevieron a investigar le genealogía de cristo en base a las escrituras y descubrieron que Jesús no solo tenia un hermano (Santiago) sino que además tenia dos hermanos y dos hermanas mas, lo que hace poner en riesgo el mito de la concepción de Cristo, esta situación indirectamente nos muestra el potencial que tiene el hombre para trascender.

    Existe una gran dificultad en aceptar la historia tal y como se presenta, hay también una seria dificultad en rechazarla, por que no se encuentra otra posible narración inteligente del sustento principal de esta religión, es decir lo que representan los evangelios, la Fe y la continuidad de la religión cristiana y no me refiero al sistema de creencia únicamente, sino a la trascendencia de tal sistema en el hombre y a la repercusión ontológica y psicológica del mismo.

    La primera manifestación oficial del cristianismo se da a mediados del s. I d.C. quizás en el año 49 cuando Pablo de tarso viajó a Antioquia 16 años después de la crucifixión de su maestro. Se afirma que fue el primer concilio de la iglesia que después se fundaría; este acto fue llamado el concilio de Jerusalén. Desde este acto se plantean discrepancias entre los miembros de dicha religión, ya que algunos de ellos se encontraban a favor de la circuncisión, como un ritual de purificación practicado por los judíos, si los creyentes no se sometían a dicho ritual se creía que no podían salvarse. La resolución final fue una carta que establecía los términos del compromiso: “Los conversos no necesitan someterse a la circuncisión, pero sí deben observar ciertos preceptos de la ley judía en cuestiones referidas a la dieta y la conducta sexual” (Paul Jonson, 1976, p 15-16). El acuerdo fue tomado consultando con la iglesia, apóstoles y ancianos, aunque en el libro de los hechos se afirma que el dictamen del consejo fue obra del espíritu santo.

    Hay que recordar que el cristianismo se funda gracias a la ambición de pedro por decir la “verdad”, esto según las actas apócrifas que examinaron Paul Jonson y su equipo(1976), en ellas se describe a un hombre “Entusiasta, atrevido, infatigable, voluble, un hombre que lucha heroicamente por la verdad y después la formula con intensidad incontrolable, que se adelanta a su capacidad expresiva” (Paul Jonson, 1976, p 16), no era un hombre con el cual se hubiera podido refutar ó en su debido caso entablar un debate ya que era un hombre aferrado a sus convicciones y creencias.

    En base a esta descripción se entiende que pablo no era una persona a la cual se le pudiera decir que estaba equivocado, quizás él fue el primer fanático en el poder de la religión más propagada de occidente y quizás del mundo.

    Una vez que se logra un acuerdo entre los miembros de la secta del cristianismo se reúnen de nuevo, pero esta vez en privado, entre los presentes se encontraba Santiago hermano de cristo, los apóstoles Pedro y Juan, con el fin de dividir el territorio misionero, “Conviniendo en que nosotros debíamos ir a los gentiles, mientras ellos iban a los judíos” (Paul Jonson, 1976, p 17). Solo pedían que pablo garantizara que sus comunidades gentiles garantizarán apoyo financiero a la iglesia de Jerusalén, situación que generó una disputa, ya que era indirectamente el cobro a éstos por no haberse sometido al rito de la circuncisión. ¿Pero porqué se da esta disputa en el cristianismo como religión dentro de un imperio y como se logra la institucionalización de tal secta?

    Bueno antes que nada se debe examinar el contexto en el que trataba de desarrollarse dicha religión, la cual como ya se sabe se desprende del judaísmo y convive al mismo tiempo con las leyes de roma. En los tiempos de cristo roma era una republica en expansión, en cierto grado era un estado liberal que posibilitaba la libertad de comercio y no intentaba regir las ideas o inhibir su intercambio o difusión. Así la ley romana mantenía una calma y un gran flujo social, intelectual y espiritual, pero si se presentaban disturbios o se cometían serias infracciones, la ley romana actuaba en forma brutal y determinante contra aquellos que cometieran dichas faltas. De esta forma roma se mostró tolerante en relación con las dos grandes culturas filosóficas y religiosas más dominantes en el mediterráneo central y oriental: El Elenismo y el Judaísmo.

    Por otro lado la religión de la antigua roma era primitiva e inmadura, era una religión oficial interesada en las virtudes civiles y la observancia externa, en otras palabras no llegaba a los corazones ni imponía obligaciones a la credulidad de un hombre y conforme cambiaba de gobierno, cambiaba también su religión. Pero luego del fracaso de la republica nace el imperialismo el cual implicaba el concepto de conferir poderes casi divinos al emperador (después de muerto), de esta forma un emperador podía ser divinizado solo si había tenido éxito y fuese admirado, además un testigo debía jurar que había visto el alma del muerto elevarse hacia el cielo desde la tumba. Pero para roma la veneración obligatoria a un emperador viviente tenía más probabilidades de aplicación en las provincias que en la propia roma. Como era un imperio el cual promovía la libertad de ideas y pensamientos, al mismo tiempo se daba pie de profesar uno o varios cultos religiosos, es así como se da amplia libertad a la psique y a las creencias religiosas, además cada pueblo conquistado tenía el derecho de mantener su religión y sus dioses, los cuales eran libres de la identificación con el estado situación que a menudo atraía más romanos.

    En el caso del judaísmo lo que atrajo a los gentiles fue el hecho de que esa religión saciaba su necesidad de un solo dios el cual les ayudará a resolver sus interrogantes de quienes eran que hacían en ese momento y sobre todo que debían de hacer para ganar el paraíso, inquietud que aqueja al hombre hasta nuestros días. Por otro lado los judíos mantenían una ética impecable, por la cual eran admirados, por ejemplo su estabilidad en la vida familiar, el apego a la castidad y el evitar los excesos del celibato, además por sus impresionantes relaciones entre padres e hijos, por el gran valor que le asignaban a la vida humana, su aborrecimiento al robo y sobretodo su gran habilidad para los negocios.

    Y aún más importante era su sistema de beneficencia comunitaria, siempre habían mantenido la costumbre de enviar fondos a Jerusalén para ayudar al mantenimiento del templo y el auxilio a los pobres. A pesar de lo anterior, el judaísmo tenia que luchar contra otras sectas judías y nuevos dioses que llegaban de todas partes, pero el dios de los judíos aún estaba vivo y se mostraba su grandeza en su templo, reclamando sangre sin tratar de disimular sus orígenes raciales y primitivos, situación que podía apartar a los gentiles romanos y al mismo tiempo el poder que estos representaban.

    Pero esto no era d forma uniforme ya que los judíos en Palestina aún arrastraban el sentimiento de amargura y frustración ante su incapacidad de resolver sus propios problemas políticos y si a esto le sumamos la pobreza en la que vivían y los impuestos que había que pagar; si bien es cierto tenían y vivían una gran disyuntiva en cuanto a sus pretensiones religiosas, sus aspiraciones históricas y su condición de pueblo elegido. Ante tales situaciones se crea el consejo del Sanedrín, el cual fungía como tipo de gobierno municipal; Estos se encargaban de dirigir las comunicaciones oficiales a los gobernantes, senado y el pueblo de Jerusalén. El Sanedrín constaba de setenta miembros entre los sacerdotes ancianos y escribas.

    En contraste con el Sanedrín existía una secta llamada “La secta Esenia” la cual ya tenía ciento cincuenta años de vida, en la época de cristo, y era un movimiento respetado por los judíos, la preocupación por la pureza llevo a los esenios a mudar su templo al desierto y con este hecho se da un concepto teológico que determino que el templo ya no fuera importante como hecho físico y geográfico, sino por lo que representaba para la fe del creyente, situación que habré paso al universalismo típico del cristianismo.

    Dentro de esta secta existían reglas y rituales, los cuales se creía que ayudaban a alcanzar el máximo de pureza, así los funcionarios esenios tenían que vestir prendas especiales cambiadas y lavadas constantemente, tenían que abstenerse cuidadosamente de tocar lo que estuviese contaminado, y tomaban baños ceremoniales de pureza, también debían de estar a salvo de todo lo que fuese una mancha física. Los individuos como seres débiles o mancillados representaban papeles inferiores. De esta forma lo que constituía el templo ya no era la piedra sino la existencia misma de la comunidad, era un símbolo, un templo humano de hombres.

    A partir de la práctica del templo, los esenios de Quamran desarrollan el acto regular de una comida sacra de pan y vino, la cual estaba precedida por ritos de purificación en los cuales usaban prendas especiales y un sacerdote que bendecía la comida y era él primero en comer y beber. De esta forma se ejecutaba un sacrificio simbólico al templo humano. Pero detrás de todo ese trasfondo religioso se escondía un plan concreto de guerra con el fin de llegar a un Israel puro sin manchas y sin yugos. Los escritos encontrados en el mar muerto demuestran que las escrituras esenias eran violentas, militaristas y raciales así los esenios fueron arrasados en la guerra de los año 66-70 a.C. ya que representaban una amenaza para el imperio romano. Su importancia dentro del cristianismo reside en que suministraron centros experimentales, más aún universidades religiosas las cuales adoptaron una actitud inconformista.

    En el siglo I d.C. las costumbres de los esenios condujeron a una seria de movimientos bautistas en el valle del jordán, muchos de ellos habían estado en Qumran y allí asimilaron la obsesión predominante por la pureza ritual y el empleo del agua bendita como proceso terapéutico y depurador. Se cree que Juan el bautista había sido un monje esenio. La única fuente no cristiana, Josefo, demuestra que Juan fue esenio en determinado momento. Su versión de las enseñanzas, según se conocen, coincide con el manual de disciplina de Qumran, a diferencia de los esenios “Juan creía que Dios vendría, sin duda en actitud airada, sin la ayuda del ejercito esenio, su plan de guerra y liberaría a su pueblo” (Paul Jonson, 1976, p, 34).

    La institucionalización de la secta cristiana fue un acontecimiento sumamente extraño, ya que durante esa época los cristianos eran perseguidos y asesinados en algunos de los casos, pero en el año 313, en la gran ciudad imperial de Milán Constantino y su co-emperador emiten una serie de órdenes a las provincias las cuales tenían como objetivo brindar absoluta tolerancia a todos aquellos que se habían convertido al cristianismo agregando a demás que se regresaría todo lo confiscado y se recompensaría de ser necesario es así como el imperio romano otorga absoluta legalidad a dicha secta la cual automáticamente pasa a ser una religión apoyada por el poder de roma, este acto es conocido como el “Edicto de Milán”; se cree que dicha legalización fue a consecuencia de la conversión del gran emperador. Se cuenta que durante la batalla del puente Milvio en las afueras de roma donde el emperador derroto al usurpador Magnesio, donde se dice que el emperador vio una señal mandada por Dios, “El obispo Eusebio, que nos informa gozosamente que fue “honrado con el conocimiento y el trato del emperador”, dice que oyó de los propios labios de Constantino que “se le apareció en el cielo un signo increíble””. (Paul Jonson, 1976, p, 83)

    Otra de las posibles razones fue el hecho de que el padre de Constantino fue un hombre que simpatizaba con los cristianos; aun sin embargo el emperador practicaba el antiguo culto al sol el cual tenia grandes similitudes con el cristianismo e incluso en ocasiones se llegaba a confundir las creencias de los recién iniciados en el cristianismo, muestra de ello son las figuras representativas de Dios, el Espíritu Santo y la Virgen Maria, en donde esta de fondo el gran Sol inconquistado, algunas de las similitudes mas sobresalientes eran: “Decían de Cristo “que guiaba su carro a través del cielo”; celebraban sus servicios en domingo, arrodillados de cara al este y tenían sus fiesta de la navidad el 25 de diciembre, el nacimiento del Dios Sol en el solsticio de invierno”. (Paul Jonson, 1976, p, 83)

    Se cree que Constantino nunca abandonó el culto al Dios Sol, ya que durante su imperio mantuvo el Sol en sus monedas; pero además de eso convirtió el domingo en un día de descanso, clausurando los tribunales y prohibiendo todo trabajo que no fuese el de las labores agrícolas. Los motivos de Constantino por legalizar la secta del cristianismo fueron confusos, ya que estos representaban un gran número en masa y sería peligroso para el imperio una guerra civil ya que Majensio pretendía apoderarse del poder, por tal motivo opta por mantener a los cristianos en paz. Otra de las hipótesis dadas fue el factor de la superstición, ya que los soldados creían, al igual que Constantino, que antes de una batalla era mejor tener a todos los dioses de su lado; esto debido a la gran cantidad de cultos y religiones que predominaban en roma, del tal forma que si se cuidaba a las personas sus Dioses estarían contentos con roma y le brindarían el poder necesario para seguir gobernando.

    Pero ¿Por que algunos judíos seguían tanto a Jesús y como nacen los evangelios?

    Según cuenta Sn. Pablo afirma que Jesús era un judío que había nacido al amparo de la ley y que además tenía origen Davídico, según los judíos su salvador sería el Mesías, el cual descendería de las tribus de reyes, pero si a este supuesto se le anexan los discursos que usaba Jesús y los supuestos milagros que hacia, se puede entender la necesidad de un pueblo, siempre sometido, esperando su salvador, el cual es visto en Jesús como el hijo de Dios, el hecho de que en los judíos destacara tanto la identidad de pueblo elegido propicio el apego a los mitos primitivos y por ende al hecho de que su salvador vendría de la tribus de reyes, es decir de una casta limpia.

    De esta forma sale a la luz el hecho de que los evangelios, desprendidos de estos discursos, fueron manipulados después de la muerte de cristo, este acto destaca el hecho de que los apóstoles y discípulos no siempre comprendían lo que Jesús intentaba hacer “Da a entender que el significado pleno de su persona y su mensaje no fue comprendido durante su ministerio, aunque algunos adeptos asimilaron más que otros, y en efecto no toda la enseñanza de Jesús estaba destinada al publico” (Paul Jonson, 1976, p 39).

    En cuanto a la subjetividad de los evangelios cabe recordar que en la época en que vivió Jesús, las enseñanzas religiosas eran transmitidas de generación en generación por la vía oral y no existían escritos algunos, solo hasta el siglo II d.C., estos nacen por lo menos dos generaciones antes que Lucas, el primer cristiano que comento el problema fue Papias, obispo de hierápolis, de esta forma los evangelios de Marcos y Mateo representan una tradición dudosa. “Estas imperfecciones se añaden a las dificultades usuales de la evolución de los cuatro evangelios (Marcos, Mateo, Lucas, Juan) son documentos literarios que tienen una antigüedad de 1900 años, y padecen los problemas originados en las transmisiones manuscritas” (Paul Jonson, 1976, p 40).

    Así los eruditos han descubierto uno o dos ejemplos flagrantes en que la iglesia temprana “antidató” conceptos teológicos manipulando conceptos del nuevo testamento por ejemplo:

    “Los textos trinitarios de la primera epístola de Juan que explican lo que otros textos se limitan a sugerir, originalmente decían solo:

  • Hay tres que atestiguan, el espíritu y el agua y la sangre y los tres son uno.

  • Esto fue modificado en el siglo IV para decir:

  • Hay tres que atestiguan sobre la tierra, el espíritu y el agua y la sangre estos tres son uno en Cristo Jesús; y hay tres que atestiguan en el cielo, el padre, el verbo y el espíritu, y estos tres son uno.” (Paul Jonson, 1976, p 41).

  • Con esto se demuestra que los evangelios fueron una versión transcrita de lo que creían y enseñaban la primera y segunda generación de cristianos. La religión como ya se ha mencionado antes, ayuda a mantener el orden del sistema, es decir, sociológicamente es un mal necesario el cual permite una preservación de la especie. Pero el sistema también representa una limitación y es donde aparece la trasgresión de las normas impuestas por la sociedad o el sistema divino, es lo que se conoce como el pecado.

    Los Orígenes del sacrificio.

    Al hablar de religión existen múltiples manifestaciones de ésta, pero a lo largo de los años todas han mantenido vivo un fenómeno fundamental, ya que sin éste la religión no sería el mismo, me refiero al sacrificio en sus distintas manifestaciones, el cual ha evolucionado en distintas facetas, desde las privaciones, como es el sacrificio de la carne, el privarse de placeres, o brindar los bienes materiales en calidad de “ofrenda” y por último las manifestaciones más sangrientas, de las cuales se dio un ejemplo anteriormente. De esta forma el sacrificio forma parte importante de las devociones p el fervor religiosos, aun sin embargo éste no tuvo un origen sencillo.

    La tendencia de inclinarse ante el poder y adoptar una postura sumisa y de adoración está anticipada en el servicio que manifiesta el perro a su amo, solo que el animal no tiene conciencia lógica de lo que hace y lo que esto implica; hay un solo paso entre el impulso de la adoración y el acto del sacrificio y este es el temor que infunde la deidad en el ser humano, el temor al castigo y le temor ante el rechazo del padre, es decir la perdida del “paraíso”, ¿no representa esto una gran similitud con el temor al castigo en la etapa anal y el gran temor de castración edípico?.

    Cuando la idea de sacrificio se unió primeramente a la ceremonia religiosa, no se contemplaba ninguna ofrenda que no produjera dolor. Los primeros sacrificios eran actos tales como arrancarse los dedos (ritual que tenia su manifestación en la cultura japonesa) arrancarse los cabellos, cortarse la piel, mutilaciones, extracciones de dientes, etc. Estos conceptos crudos de sacrificio, en base a la evolución del hombre, fueron elevados al nivel de ritos de autoabnegacion, ayuno y depravaciones, el cristianismo y el budismo, por ejemplo, brindan la santificación mediante el sufrimiento, la pena y la mortificación de la carne.

    Conforme al progreso de la religión el sacrificio tomo dos conceptos diferentes, por un lado la idea del “sacrificio obsequio” (en actitud de acción de gracias), en el cual se le brindaba un regalo al Dios por haber concedido al creyente su petición, y por el otro el llamado “sacrificio deuda” en el cual se incorpora la idea de redención. A medida que el hombre fue alejándose de la idea del origen evolucionario de la raza, es decir el mito Adámico, se fue filtrando el concepto del pecado original por un lado y el pecado personal por otro (es decir el pecado colectivo y el pecado individual), lo que condujo a una necesidad de expiación de dichos actos y creencias, en el caso del pecado racial las personas comenzaban sus vidas ya debiendo algo o mas comúnmente dicho ya manchados. Ante tal deuda se crean y se emplean actos ya conocidos por los hombres para saldar su cuenta, entre los hombres el soborno y los obsequios han funcionado para lograr un fin, pero en la religión no se emplean esta palabras sino las de objeto sagrado, ofrendas o sacrificios, estos incluían alabanzas, glorificación, adulación y en algunos casos entretenimiento, en la actualidad se pueden ver estas manifestaciones en una forma mas civilizada ya que las formas modernas de adoración son simplemente la ritualización de estas antiguas formas de sacrificio, de las cuales se darán a conocer algunos de los aspectos mas importantes.

    El Sacrificio de animales.

    Esta forma de adoración significaba mucho para el hombre primitivo, ya que estos bárbaros consideraban a los animales como parientes verdaderos y cercanos. A medida que pasaba el tiempo el hombre se tornó más astuto en su forma de adorar a su Dios, ya no ofrecía sus animales de trabajo; al principio sacrificaba lo mejor que poseía, los primeros frutos de su cosecha o sus animales más preciados. La pura necesidad lo llevo a transformar el ritual y en lugar de solo matar al animal se procedió a la ingestión del mismo, dicho acto manifestaba una fusión mágica con el Dios, está costumbre encontró su justificación en la pretensión del antiguo banquete sagrado.

    Desde luego el ignorante ser primitivo brindaba lo mejor que tenia para su gran Dios, pero muy pronto el dios fue reclamando lo más preciado de éste y los sacrificios exigían la vida del primogénito o de la bella doncella (virgen por supuesto, de tal forma que él sacerdote disfrutará de las mieles de la vida), es así como nacen los sacrificios más horrendos, el sacrificio humano para después adoptar un simbolismo capaz de sustituir una vida humana por un muñeco o un objeto sagrado.

    Nuestro país fue protagonista de estas formas de adoración, las cuales eran tan brutales que el solo hecho de conocerlas por medio de las historias motiva una profunda reflexión, aún sin embargo no todo es malo ya que también tuvieron grandes avances en matemáticas, agricultura y la medicina Tradicional.

    El sacrificio Humano y el Canibalismo.

    Este fenómeno, aseguran varios historiadores, formaba parte de la vida social, religiosa y militar de los pueblos primitivos; los intereses de grupo dictaminaban la práctica del canibalismo. Se cree que surgió ante la superstición extrema y la ignorancia de dichos pueblos. Para no sacrificar a sus hijos los hombres comenzaron a usar los esclavos ya que estos no tenían voz ni voto eran peor que objetos y se les podía suplantar con gran facilidad ya que no representaban una pérdida emocional comparado con el sacrificio del primogénito.

    En la América Central se dio el canibalismo, antiguamente fue práctica general que las madres primitivas mataban y comían a sus propios hijos para recobrar la energía perdida durante el parto. En el caso de la guerra comer carne humana se volvió un acto de venganza y solemnidad, se creía que de esta forma se podía matar el fantasma del rival o fusionarlo con el cuerpo del que lo comía, adquiriendo los poderes y la fuerza del guerrero muerto. En contraste a este hecho ciertos grupos comedores de carne humana consumían solo a los de sus propias tribus, era como una especie de interrelación espiritual la cual tenia el fin de acentuar la solidaridad tribal.

    Para beneficio de muchos el canibalismo fue desapareciendo paulatinamente debido a estas posibles causas:

    • En ocasiones el sacrificio se tornaba una ceremonia comunal, el asumir la responsabilidad colectiva por decretar la muerte aun semejante de la tribu la culpa de la sangre derramada dejaba de ser un crimen cuando todos participan, cuando era una acción de la sociedad, basta con recordar el sacrificio de Cristo, el cual es sentenciado por su propia raza.

    • Luego de esto muy pronto se volvió un rito religioso ante el temor de los espíritus, pero esto no basto para detener la matanza, después de esto el consumo de carne humana fue reducido a ciertas partes del cuerpo las que según se suponía contenían partes del alma o el espíritu, un ejemplo de ello: beber la sangre humana.

    • Después esto se limito solo para los hombres y en especial los guerreros, liberando a las mujeres de tal acto, pero no conformes con esto el canibalismo se fue elevando de categoría de tal forma que solo los caciques, sacerdotes y shamanes podían llevarlo acabo.

    • Finalmente se torno tabú entre las tribus. El sacrificio humano termino rotundamente con el canibalismo ya que la carne humana se había tornado alimento reservado para los hombres superiores y por ultimo a los espíritus aún más superiores, de tal forma que el hombre solo podía tomar una pequeña cantidad ceremonial, un sacramento. Finalmente alrededor de dos mil años atrás un emperador japonés, sabiamente introdujo imágenes de arcilla para que tomaran el lugar de los sacrificios humanos.

    En la Biblia se pueden encontrar numerosos ejemplos de este hecho, un de ellos el relato de Jafté, el cual había hecho una promesa al “dios de las batallas”, acordando pagar con la vida de la primera persona que lo recibiese al llegar a casa, a cambio pedía la victoria sobre sus enemigos, la victoria le fue dada y al regresar a casa el pensaba que lo recibiría uno de sus más fieles esclavos, pero no fue así, ya que para sorpresa de este guerrero, quien sale a su encuentro fue su única hija y el hombre terminó cumpliendo su promesa con la aprobación de la tribu y sus semejantes. Todo esto a pesar de las estrictas reglas contra el sacrificio humano impuestas por moisés.

    Un rey en Palestina al construir los muros de Jericó hecho el cimiento sobre Abiram, su primogénito, y puso las puertas sobre su hijo menor, Segub. En estos tiempos el rey realizo tal acto conforme la palabra del “señor” y una vez más Moisés reprobó este hecho y cualquiera que involucrara el atentar contra una vida humana. En tiempos antiguos se creía necesario brindar un guardián a los edificios que se construían, de tal forma que se sacrificaban una o varias personas con el fin de que sus espíritus resguardasen el recinto. Desgraciadamente las personas hoy en día siguen realizando tales promesas, quizás no en el acto original de asesinar a sus hijos, pero si en el sentido de sacrificar su integridad física y su salud.

    Las Modificaciones del Sacrificio Humano.

    Entre los judíos, Moisés intento poner fin a estos actos inaugurando como sustituto el sistema de rescate. Estableció un programa sistémico el cual permitía a su pueblo escapar de las peores consecuencias de sus promesas o votos imprudentes. Mediante este sistema, era posible rescatar las tierras, las propiedades y los hijos pagando a los sacerdotes tarifas establecidas. Pero aún y cuando ceso la matanza de niños existía la costumbre de abandonar al menor en el bosque o en una pequeña barca ala deriva. En caso de que el niño sobreviviera, esto se interpretaba como la voluntad de los dioses, como sucedió con Moisés, Rómulo y Remo, entre otros; Luego sobre vino la idea de dedicar el hijo a los dioses considerándosele como sagrado, tal hijo era condenado al exilio después de crecer.

    Una modificación más se dió cuando comenzaron a ofrecerse servicios sexuales, de esta forma una doncella destinada al sacrificio podía salvar su vida dedicando su cuerpo al servicio sexual sagrado del templo; así ganaría el dinero para su salvación. Los antiguos tenían la idea de que era una acción noble mantener relaciones sexuales con una mujer que así intentaba rescatar su vida y ¿no es este acto parecido a lo que se conoce como prostitución?, la prostitución en el templo se propagó y el dinero ganado por las doncellas del templo se consideraba sagrado entre los pueblos. Las mujeres de más alto rango dedicaban sus ganancias a todo tipo de servicio sagrado y a las buenas obras del bien público, regularmente los hombres buscaban a estas mujeres, una vez liberadas, para casarse y esto era de gran respeto para ellos.

    La prostitución del templo pronto causó una reacción moral y se procedió a formalizar una ceremonia que consistía en el ofrecimiento de sangre a los dioses, sin llegar al homicidio, acompañada de una dedicación a la virginidad vitalicia, de esta forma las vírgenes solo se dedicaron a mantener encendidos los fuegos sagrados en el templo. Finalmente los hombres comprendieron que la idea de que la ofrenda podía sustituir al sacrificio humano, sin descartar aún la mutilación física como la circuncisión, cortar el cabello, las uñas, los dedos de los pies y manos. Solo hasta que el hombre dejo la visión antropomórfica de dios y tuvo un desarrollo moral y ético, y que aprendió a confiar en sí mismo es que se da el gran salto de la religión bárbara a una religión mas civilizada sin asesinatos, mutilaciones ni promesas dañinas, esto fue lo que motivo la estabilización de la religión.

    De esta forma surgió la idea de la negociación filosófica del hombre con dios, lo que le permitió sentirse más cerca de la divinidad y al mismo tiempo le brindó una confianza en si mismo que nunca antes había sentido ni disfrutado; los sacerdotes solo se limitaron a ser guías en el sentido espiritual, pero no dejaron de ser una autoridad importante; aún en nuestros días se puede ver la gran influencia de la institución eclesiástica sobre algunos gobiernos, un ejemplo claro de este fenómeno tiene su apogeo durante la edad media en la cual la iglesia se encargaba de coronar al rey y mas aún de “sugerirle” acciones en favor del pueblo, pero sobre todo del clero.

    El sacramento y los Pactos

    Ante esta nueva posibilidad que la evolución le presenta al hombre antiguo, los primitivos ritos sangrientos quedan en el pasado y dan paso a los rituales simbólicos, lo que causa en la sociedad un nuevo paradigma de la devoción, ya que ahora era más fácil agradar a su deidad sin la necesidad de actos violentos, lo que propicio una gran unión entre los pueblos y al mismo tiempo lo que siempre habían estado buscando: una identidad colectiva capaz de influenciar a otros pueblos y así poder extender su territorialidad.

    El sacramento no representa más que la evolución de los rituales antiguos, desde el sacrificio hasta las ceremonias actuales; según Sn. Pablo cristo fue el último sacrificio humano y el que colmó la medida, dando a entender que el juez divino ya está plena y enteramente satisfecho.

    De tal forma que un ritual (sacramento) representa la posibilidad de negociar el perdón ante una falta cometida por medio de las penitencias o bien la continua búsqueda de la aprobación del padre todo poderoso, los pactos, por otro lado no dejan de ser un trueque que el individuo entabla con su Dios, ya que la persona promete realizar una penitencia a cambio de un interés personal.

    La religión a lo largo de su historia a desempeñado diferentes actividades como las de mantener la diplomacia entre El pueblo y el poder, y cuando esto falla, de tal forma que exista algo que amenace sus intereses, ésta actúa como una fuerza social tirana. En el caso de la colonización del mexicano antiguo fue un pretexto para cometer grandes atrocidades en el nombre de Dios

    La Búsqueda del Perdón

    Aunado a los rituales religiosos se encuentra el fenómeno de la necesidad del perdón y el concepto del mal, esta búsqueda ha existido desde el inicio de los tiempos, desde que el hombre aprendió a tomar conciencia de sí mismo. Sin embargo el fenómeno de la religión propicio la formación de sistemas encargados de otorgar dicha necesidad (el perdón).

    En la actualidad ya no son comunes los sacrificios humanos ni el canibalismo, aunque aún se mantienen algunos rituales referentes a la mortificación de la carne o del cuerpo, como caminar de rodillas hasta el altar de la deidad, cortarse el cabello en señal de ofrenda; Aún en nuestros días se sigue manteniendo la idea de sufrir dolor para agradar a los dioses, ya sea dolor físico o emocional. El perdón que persigue el ritual religioso no es otra cosa que la necesidad de una tranquilidad psíquica la cual depende en todo caso de la persona y no del Dios en el que ésta cree, las infracciones o los actos malvados son cometidos por el hombre victima de su impulsividad, sus deseos o sus frustraciones, nada tiene que ver la deidad ( ya sea buena o mala Dios o el Diablo) ya que la responsabilidad es de quien ejecuta el acto, aun sin embargo nos han educado bajo la idea de un Dios ambivalente ya que por un lado si no se respeta la ley divina sobrevendrán grandes castigos, en cambio si la persona es temerosa de Dios y respeta las leyes le es prometida una vida después de la muerte en el paraíso, aun que la vida actual sea un martirio.

    El practicar una doctrina del perdón debe de estar guiada por la humildad y el respeto, más no por la humillación, la exposición pública o conductas sumisas. Cabe destacar que el perdón no lo otorga un ritual, en todo caso éste vendría a desempeñar un efecto placebo el cual es capaz de tranquilizar la angustia que ocasiona la falta; por ejemplo: dos personas a las cuales llamaremos A y B; la persona A ofende y arremete contra la persona B por el simple hecho obstruir el paso en la acera de una calle, lo que provoca en la persona B una sorpresa ante tal acto y por consiguiente se activa automáticamente su sentido de supervivencia bloqueando el golpe, a lo cual se le agrega resentimiento, odio coraje e incluso deseos de matar; el acto de maldad esta dado por la persona A la cual en lugar de pedir el pase respetuosamente opta por reaccionar violentamente, cometiendo el pecado de palabra por las ofensas dichas, pensamiento de cómo quitar y golpear a su oponente y acto contra el prójimo (los golpes en si). Sin embargo ¿no dice la Biblia amaras a tu prójimo como a ti mismo?, por otro lado la persona B reacciona con incertidumbre ya que no sabe el por que de la agresión la cual es suficiente para desatar su mecanismo de autodefensa entremezclado con sentimientos de aniquilación y odio, en tal caso la persona esta pecando de pensamiento. Dentro de este pequeño ejemplo convergen la moral, la ética y la religión; dentro de las normas morales y éticas, se diría que el sujeto A es una persona mal educada, sin valores y por lo tanto tiene la culpa de todo lo que ha sucedido ya que actúa con premeditación, alevosía y ventaja, dentro de las normas religiosas ambas personas cometen pecado de pensamiento palabra y acto, la pregunta es ¿a que norma la haría caso una persona común? ante tal situación, es decir, ¿que causa más trascendencia en la psique humana, la moral o la religión?

    Lo que intento decir es que el pecado o el acto malvado persiste aunque se halla ido a confesar la persona A, ya que el perdón no lo ha otorgado la victima, aun sin embargo la victima también está pecando, válgame la redundancia, víctima de sus sentimientos, situación por la cual la religión lo convierte en pecador por albergar esos resentimientos; en todo caso el perdón deben de pedirlo ambas personas según la sociedad y la religión. ¿No es algo estúpido pedir perdón por lo que siente el ser humano?

    Es así como al individuo se le enseña a temer de sus expresiones y a someterse ante una serie de leyes sociales y religiosas. La necesidad de perdón es un fenómeno que siempre existirá en personas inseguras victimas de sus deseos banales y sus frustraciones ante tales actos, pensamientos o acciones de dicho deseo. Dentro de la psique del hombre y su formación social no existe margen para expresar plenamente lo que se dice, hace o siente, por tal motivo la influencia del S.Yo es inminente y determinante ya que la libido no canalizada o sublimada por medios apropiados es reprimida, tal represión en algunos de los casos es la desencadenante de profundos sentimientos de culpa para posteriormente convertirse en algún tipo de neurosis.

    Capitulo 3

    La Dinámica del Fenómeno Religioso.

    El nacimiento de los símbolos Dios y Satanás.

    Si bien es cierto el dogma religioso nace de la interacción entre el mito y el tabú, sin dejar de lado el simbolismo que emana de la psique del ser humano. Ante el esfuerzo por vencer el terror primitivo, el hombre termina por transformar dicho fenómeno en comprensión de sus causas, señalando el origen tanto de la vida religiosa como de la ciencia y determina su evolución, es decir, que trata de dominar el terror subyacente de la vida gracias a su transformación en conocimiento exacto; aun y sin embargo la ciencia no puede explicar más que los modos de la existencia, pero la esencia de lo inexplicable sigue ahí sin ser comprendida. En base a esto el miedo proyectado es espiritualizado creando un símbolo o un arquetipo universal, por consiguiente la esencia de lo inexplicable se convierte en un misterio que mas tarde se llamará “lo Divino”.

    De esta forma el mito define simbólicamente el sentido teórico de la vida del hombre (la moral) y su relación con tal misterio, desembocando esto en la formación de la imagen de Dios, donde se añade la imagen metafísica del símbolo, adjudicándole una nueva imagen: “Dios juez del hombre”; de tal forma que la misión de la moral se enfoca en la liberación del alma, en otras palabras, “La misión moral es la armonización de las solicitudes psíquicas”(Paul Diel, 1959, p 133). De esta manera el “juicio de Dios” en realidad representa la justicia inherente a la psique del hombre, es así como el símbolo de la divinidad se encuentra concretizado e imaginado bajo la forma corporal de un ser vivo, es decir, la imagen de hombre.

    En contra parte el símbolo de Satanás representa la esencia del mal, es decir, el principal incitador a cometer maldades, lo que representa la pérdida metafísica del alma, “El nombre de “Satanás” viene, según el curso, del verbo šatan = impugnar, retar, perseguir y en forma mas especial: impugnar por medio de acusaciones” (C.G.Jung, 1962, p128). Por otro lado en árabe hace alusión a, una oposición, para desviar de la intención, sujetar con la cuerda. Conjugando ambas hipótesis se puede concluir que “la palabra satan en un sentido primitivo, significa, una persecución en forma de impedir la marcha hacia delante, o sea: estorbar, oponer, impedir una intención.” (C.G.Jung, 1962, p130).

    Cuenta el mito cristiano que lucifer (que etimológicamente significa: portador de luz) fue uno de los más hermosos ángeles al servicio de Dios, pero su error fue querer ser mas que el mismo Dios, por lo cual fue desterrado de cielo siendo arrojado a la tierra, su caída fue como un rayo, que al tocar la superficie quedó reducido a cenizas quedando solo su espíritu en el espacio terrenal, pero ¿por qué tanto el miedo al diablo?, cabe mencionar que el diablo es, quizás, el personaje más simbólico, adjudicándole todo lo malo que puede pensar y hacer el hombre o como lo dice Willy Pasini “El diablo representa todo aquello que la razón es incapaz de comprender” (Willy Pasini,1994, p.76).

    El diablo es la moral negativa que manifiesta la religión (¡no hagas¡), es la sombra del clero y del hombre mismo, a diferencia de la figura simbólica de Dios, lucifer sólo es una fuerza, un espíritu que no se ha hipostasiado, es decir que no se le ha dado una forma específica, sino que es amorfo no posee una imagen única, debido a que el hombre primitivo, presa de sus indecisiones, de sus deseos frustrados, de su culpa y su angustia, se ve obligado a encontrar otro espíritu sublimado al cual hacer responsable de los sentimientos extraños o repulsivos que le asechan y no se atreve a explorar, es decir, que el mal representa las frustraciones morales, por lo tanto se vuelve un creyente neurótico y según Jung:“El hombre es neurótico en la medida en que ha perdido la confianza en sí mismo. Una neurosis es un fracaso humillante, y como tal es asimismo sentida por todos los que no son enteramente inconscientes de su propia psicología. Y el hombre queda derrotado por algo “irreal”” (C.G.Jung, 1949, p.8, 9).

    Ante la proyección y sublimación de la responsabilidad de los actos “malvados” nace la figura mítica del diablo y por supuesto del mal, el cual se ve reforzado cuando el hombre se pierde en deseos banales y superficiales, lo que le provoca inseguridad, angustia y fuertes sentimientos de culpa, lo que se conoce como pecado. El miedo que representa el mal es la perdida de Dios, la perdida del ideal perseguido, a partir de ese momento la figura mítica del mal se convierte en un ente persecutorio, el cual solo puede poseer el cuerpo, es por eso que los pecados de la carne son adjudicados al diablo mediante una posesión momentánea del individuo y no a la responsabilidad del hombre.

    Lo Bueno y lo Malo.

    Antes que nada es necesario analizar algo que ha dado pie a la construcción de los modelos conductuales, y no me refiero a la moral, sino a la concepción de “lo Bueno y lo Malo”. Tema por demás estudiado en la historia del hombre, al cual se le atribuyen distintos orígenes sociales, donde lo malo está representado por una infracción a las leyes de la colectividad y el atentar contra los intereses de la sociedad; algunos sociólogos y filósofos creen que religión y moral nacen simultáneamente, es decir que una se desprende de la otra, en lo personal pienso que la moral es la evolución del tabú primitivo acompañado de ciertas conductas, las cuales determinan la aceptación ante la horda primitiva. En contraste, en el tema Teológico lo malo es todo lo que se cree que atenta contra la ley divina o contra Dios mismo.

    Aún y sin embargo desde el punto de vista psicológico lo malo tiene un origen distinto al de la religión. En el caso de la psicología el acto “malo o malvado” está dado por una serie de motivaciones intrapsiquicas, las cuales determinan un parámetro conductual que la sociedad juzgará como “normal o anormal” y perjudicial para ésta, hay que recordar que: “La Maldad es un fenómeno cotidiano; no está hecha solamente de crueldades, sino también de pequeños desaires” (Willy Pasini, 1991, p- 9).

    En un infante lo que determina su sentido de satisfacción (placer) e insatisfacción (displacer) es su relación con el exterior y es esto lo que luego determinará lo bueno y lo malo; los hechos tales como golpearse la cabeza con algún objeto, el experimentar frió, calor excesivo, hambre, falta de atención, ausencia de estímulos por parte de los mayores; se quedarán plasmados en la mente del infante, que luego durante su desarrollo va a calificarse como la idea de lo malo o nocivo. Por el contrario todo contacto con lo agradable como succionar el pezón de la madre, la saciedad del apetito, el cambio de ropas, los cariños maternos y los estímulos lúdicos, los cuales le hacen esbozan sonrisas, estas son las primeras impresiones que formalizan la idea del bien o de lo bueno. Una vez que el hombre hace uso de la razón no ve otra cosa que maldades y bondades en su entorno. Por tal motivo se debe comprender que la lucha entre el bien y el mal existió y existe desde siempre en la mente humana y es la que interpreta los hechos como buenos o malos en forma relativa y arbitraria, ya que estos hachos en sí pueden no ser ni lo uno ni lo otro.

    La idea del mal, la mayoría de las veces está asentada sobre una base falsa o desconocida, pues los actos considerados racionalmente, en su mayor parte están desprovistos de maldad, esto es, en el sentido que la mente del ser humano les desea atribuir de acuerdo con su conveniencia. Y por consiguiente, gira alrededor de esta conveniencia todo lo relativo a la naturaleza en las relaciones psicológicas con el exterior.

    Ladislao Vadas menciona que: “Lo bueno y lo malo, en realidad, nacieron junto con la conciencia del hombre. Anteriormente al paso del animal al hombre, lógicamente no existió lo bueno y lo malo en el planeta, por que no había quien interpretará en forma consciente, de acuerdo con sus intereses, los hechos que acontecían que no eran ni buenos ni malos ni los malos en sí, igual que ahora” (Ladislao Vadas, 1994, p-191).

    Ante el surgimiento de la conciencia nacen las interpretaciones de dichos actos, quedando sujetos a conveniencia del hombre, de esta forma seria necesario indagar por que en las sociedades el sujeto malo es siempre el rico o el poderoso (no necesariamente Rico) y sobre todo a pesar de las circunstancias hacen lo que desean, en el caso del mito Adamico la maldad esta dada ante la adquisición del conocimiento a través del fruto prohibido; ¿a que se debe que la maldad manifieste cierto poder sobre los demás?, quizás por que el acto en sí representa la satisfacción de las necesidades que el mundo exterior le ha negado al hombre en cuestión y la forma de suplir dichas necesidades es por medio de la fuerza.

    Para Ladislao Vadas, en el animal dichas necesidades son naturales y necesarias, son primarias ya que representan un instinto de conservación y sobre vivencia, es decir la conservación de la especie; pero en el hombre estos instintos se convierten, o los convierten las sociedades, en impulsos o tendencias malignas que el Yo consciente debe de frenar o moderar a fin de integrarse o adecuarse al medio social en que vive.

    En la antigüedad al hombre que daba rienda suelta a sus necesidades e instintos se le consideraba poseído por algún espíritu maligno y por lo tanto se encontraba apartado de la protección de los buenos espíritus y era marginado o en casos extremos exiliado de su entorno social; hoy en día aún se dice que dicho sujeto es un individuo apartado o alejado de la mano de Dios.

    “El mal no es mas que un proceso neurótico que impide al Yo censor rechazar las tendencias animales del subconsciente, que entonces afloran libremente con toda su desnudez” (Ladislao Vadas, 1994, p- 192).

    Como se verá más adelante, el origen del pecado se debe a su cuantiosidad social, y esto se demuestra en cuanto que el “malo” es juzgado por los actos cometidos y no por las causas biológico- sociales que han desarrollado dichas conductas en el sujeto, esto demuestra que los prejuicios ancestrales en los que se funda la moral no han desaparecido y siguen actuando en la vida diaria del miserable hombre.

    “La idea del bien y del mal permanece ligada a los mitos religiosos, que si bien tenían su razón necesaria de ser en los tiempos pretéritos, carecen de fundamento cuando se posee un caudal de conocimientos como el actual” (Ladislao Vadas, 1994, p- 192).

    Desgraciadamente el “hombre malo” no está solo y siempre encuentra otras víctimas con las cuales asociarse y descargar su furia, siendo a su vez víctima de expresar sus necesidades en forma brutal, solo así será escuchado. En “Conversaciones con el Demonio” Carl Goldberg lleva a cabo un estudio en las prisiones más peligrosas de los estados unidos con el fin de investigar el fenómeno de la maldad humana, en base a sus resultados se encontró con una gran sorpresa, al investigar a los más peligrosos asesinos, violadores, ladrones y demás delincuentes, ya que muchos de ellos fueron sumamente humillados, avergonzados e ignorados a lo largo de sus vidas lo cual contribuyó al desarrollo de conductas destructivas, con esto se comprueba lo que dice L.Vadas; que lo malo es producto de la sociedad y en algunos casos de la biología. Algunas de estas personas encuentran refugio en Dios, incluso algunos logran encontrar un sentido de vida; pero que pasa cuando alguien consciente de sí mismo realiza actos que dañan moral y físicamente a los que se encuentran en su entorno y luego recurren a la “Santa Madre Iglesia” en busca del perdón como ha sido el caso de algunos personajes; por eso es necesario diferenciar la maldad sistematizada de la maldad casual, en la primera ya se cuenta con un objetivo definido y un acto premeditado el cual está enfocado a realizar un daño y en la segunda es dada por las circunstancias, como el caso de las personas mencionadas anteriormente (A y B).

    La maldad común o circunstancial sería como una mutación negativa del exterior siendo la persona víctima de éste, y la maldad sistemática sería la manipulación negativa del exterior. “El error- razón consiste en presentar dos fuerzas exteriores a la mente como promotoras del bien una y del mal otra. En el medio se sitúa el libre albedrío, libertad absoluta para elegir lo que le está aconsejando el bien o lo que le está tentando el mal” (Ladislao Vadas, 1994, p- 193).

    Pero este no es el único error, ya que también se tiene la creencia de que las cosas ya han sido dispuestas así, “por que así lo quiso Dios” y hay que aceptarlas, por otro lado, se acepta que el bien siempre triunfa sobre el mal y que algún día la victoria será definitiva; esto es totalmente aberrante ya que impide una planificación total del hombre por el hombre.

    El Pecado.

    Etimológicamente la palabra pecado proviene del latín Peccatum que es la transgresión intencional de un mandamiento divino. Esto en una connotación preferentemente religiosa. (Diccionario filosófico, Voltaire, 1960, p 895,896).

    El pecado no es la transgresión de una norma moral o jurídica, sino la transgresión de una norma que se considera impuesta o establecida por la divinidad. El reconocimiento del carácter divino de una norma y la intención de violarla, son los dos elementos de este concepto, sin los cuales el concepto mismo corre el riesgo de ser confundido con la culpa, con un delito, etc. Que expresan la falta a una norma moral o jurídica.

    Aún sin embargo existe la definición teológica, la cual se torna más castrante, un claro ejemplo de ello es el concepto que manifiesta “Sn. Agustín el cual definió el pecado como: Lo dicho, hecho o deseado contra la ley eterna” (Diccionario filosófico, Voltaire, 1960, p 895,896), es decir la voluntad de Dios, la cual está orientada a conservar el orden.

    Por otro lado Sto. Tomás, solo se limita a aceptar este concepto diciendo “Una próxima y homogénea, la razón, y otra lejana y primera, es decir la ley eterna, que es como la razón de Dios” (Incola Abbagnano, 1994, p255). En esta concepción Sto. Tomás y Sn. Agustín no hacen más que atar al hombre a una sumisión y al pecado mismo, ya que por un lado en la voluntad del hombre existe el deseo y el instinto, es decir que su razón está ligada a actos externos los cuales contribuyen o pertenecen al pecado e implica una agresión a Dios, en otras palabras es un pecado contra Dios, según estos pensadores.

    Otro de los filósofos que define el pecado es E.Kant como: “La trasgresión de la ley moral en cuanto mandamiento divino” (Diccionario filosófico, Voltaire, 1960, p 895,896), él muestra un fuerte vínculo entre moral y religión y también hace suponer que si los hombres rompen la moral están atentando contra Dios, ya que por mandato divino está marcado su destino. En este punto estoy en desacuerdo con lo antes expuesto y creo además, aunado con lo anteriormente dicho al respecto, que la moral antes que nada es un invención humana la cual determina un sistema de comportamiento y al mismo tiempo un condicionamiento del hombre y un aparente orden, que sin embargo es un mal necesario para el ser humano, pero en ningún momento se está atentando contra Dios, sino contra los intereses de los hombres. Por otro lado las leyes de Dios o mejor dicho las leyes de lo que se cree que dios dijo son escritos realizados dos siglos después de su muerte, y si lo vemos objetivamente son las leyes hechas y escritas por el hombre según lo que se cree que dijo Dios mas no es lo que él dijo, estamos regidos por unas leyes anacrónicas y fuera de contexto social, ya que las civilizaciones son completamente diferentes, lo único que ha perdurado es la evolución arquetípica del tabú, es decir, que el símbolo ha evolucionado pero el significado es el mismo.

    Una definición más de pecado que demuestra un lado más humano y al mismo tiempo refleja las inseguridades humanas esta dada por KierKegaard, dicho argumento afirma que el pecado “Es querer ser desesperadamente uno mismo o en no querer desesperadamente ser uno mismo”(KierKegaard, 1994, p27ysig).Tal afirmación la manifiesta Soren Kierkegaard, no obstante Soren va más allá y dice:

    “Ser un pecador en el sentido más riguroso está bien lejos de ser un mérito. Pero por otra parte ¿como se puede encontrar una conciencia esencial del pecado (que por lo demás es indispensable para el cristianismo) en una vida totalmente inmersa en la trivialidad, tan reducida al burdo remedo de los demás, que es casi imposible darle un nombre, que está demasiado desprovista de espíritu como poderla denominar pecado?”

    (KierKegaard, 1994, p 31).

    Es por eso que se debe de entender de donde nace el pecado en un sentido mitológico, es decir adentrarse en el supuesto de la creación y dilucidar si el hombre es un ser manchado de pecado aun antes de nacer, para esto me di a la tarea de investigar, sin caer en el pensamiento rebelde típico de un principiante, el cual se enfoca en buscar sólo la patología impulsado por su morbo seudo científico que no le permite ver más lo que desea ver. Uno de los autores que más me ha llamado la atención es Kierkegaard debido a su sentido existencial el cual es capaz de comprender la naturaleza humana y su sentido, es así como intento descubrir el significado del Pecado: El primer pecado hecho por el hombre y el pecado original.

    El Pecado Original.

    Del latín: Pecatum Originale, el supuesto teológico y filosófico tiene por objeto múltiples discusiones, las cuales se centran en averiguar el modo por el cual dicho pecado fue transmitido por Adán a los hombres y sobre todo la trascendencia que esto implica en la psique del ser humano, ya que como se sabe la religión representa un gran soporte para el individuo, pero también representa en algunos casos una enajenación.

    Sto. Tomás enumera dos hipótesis principales, por medio de las cuales pretende esclarecer dicho problema:

  • Según su teoría “El alma racional se transmite con el semen y de tal manera de un alma manchada proceden también almas manchadas”

  • La hereditaria; la cual dice que “La culpa del padre se comunica a sus descendientes, sin que el alma del padre pase a los hijos, mediante la comunicación de los defectos corporales”(Diccionario filosófico, Voltaire, 1960, p 895,896)

  • Ambas hipótesis son teológicas y centran su esencia en lo sucio, lo impuro y lo indigno (lo que siempre ha representado el sexo para la religión), situación que vive el hombre como una angustia, es decir, un sentimiento displacentero, el cual genera una culpa de algo que no se ha realizado pero ¿Por qué la religión se empeña en culpar al hombre? En la ideología del cristianismo el hombre es condenado, aun antes de nacer, a cargar con una existencia impura, lo que promueve una culpa que es reforzada por la familia y la institución “Todos somos pecadores”. En esta idea se comprueba la frase de que “Un poco de Culpa puede durar para siempre” (Película “el maquinista”, Brad Anderson, 2004)

    Dichas hipótesis parecían insostenibles y más adelante Sto. Tomás dice: “todos los hombres nacidos de Adán pueden ser considerados como un solo hombre, en cuanto que poseen la misma naturaleza participada de aquél, lo mismo que todos los miembros de una comunidad civil son considerados como uno solo cuerpo y comunidad como un solo hombre” (Paul Jonson, 1976, p 579-582). En este caso Sto. Tomás condena a toda la humanidad diciendo que todos poseen el mismo pecado, esto bajo el mito del génesis que se menciona en el cristianismo.

    Aunque viéndolo desde una perspectiva más amplia Sto. Tomás condena directamente a los judíos, pueblo de donde nace el mito, y del cual surge el cristianismo como una secta renegada de la ley y las creencias ortodoxas judaicas, el mismo cristo fue un judío renegado de sus creencias, mas no en el sentido peyorativo, sino que reformo y creo su propia doctrina: el cristianismo, que luego sería interpretado por el hombre común, situación que luego lleva a la formación de la gran institución llamada iglesia.

    Regresando al tema, reaparecen Kant y Kierkegaard con más planteamientos filosóficos, en los cuales Kant menciona que no es necesario confundir el problema del origen temporal de una cosa con el de su origen racional, el origen racional responde al origen del “mal radical”, a lo que dice Kant: “La posición: el hombre es malo, no significa sino que el hombre es conocedor de la ley moral y que , sin embargo, ha conocido en su máxima el alejarse ocasionalmente de tal ley” (Diccionario filosófico, Voltaire, 1960, p 895,896).

    Este planteamiento presupone una existencia de un sentimiento de independencia o como lo diría la Biblia el poder del “libre albedrío”, que ante la sociedad representa una falta significativa. De no haberse dado el “pecado original” seguiríamos como animales viviendo en una comodidad parásita y quizás nunca hubiera existido la posibilidad de crear un mundo como lo conocemos. Cuando se dice que Dios ha creado al hombre a su imagen y semejanza no quiere decir que lo ha creado con el propósito de sufrir su pasión y su agonía, sino con la posibilidad de trascender en cualquiera de los planos que la vida ofrece, desgraciadamente el fanático religioso se empeña en sufrir, creyendo que así logrará la aprobación de su Dios.

    Por una línea de pensamiento similar Kierkegaard menciona que:

    “La prohibición de Dios angustia a Adán por que despierta en él la posibilidad de la libertad. Lo que en la inocencia era la nada de la angustia, entra ahora en la inocencia misma, y he aquí de nuevo una nada, esto es, la posibilidad angustiosa de poder. Acerca de qué es lo que pueda hacer, no tiene idea alguna, de otra manera se presupondría, como resulta por lo común lo que sigue, o sea la diferencia entre el bien y el mal. No existe en Adán más que la posibilidad, como forma superior de ignorancia, como expresión superior de angustia, por que en un mas alto sentido esta posibilidad es y no es, y adán le rehuye” (KierKegaard, 1994, p 42).

    Es así como en este planteamiento se da un origen racional del pecado original, situación que se manifiesta como una posibilidad “indeterminada” o “indefinida” como lo dice Kierkegaard. Es la posibilidad ante la prohibición divina, es de esta forma como el sentimiento religioso y la fantasía obtienen un prologo divino y el pensamiento se queda vació ya que lo agobia una gran angustia, al cual no permite ver mas allá de lo que se tiene enfrente y por lo tanto genera un sentimiento de pasividad e incertidumbre.

    Kierkegaard y el Pecado Original.

    Kierkegaard menciona que: “El pecado original es lo presente, la pecaminosidad; y Adán el único en que aquel no era, puesto que llegó a ser por obra de él” (KierKegaard, 1994, p 27). Es así como el pecado obtiene una concepción contradictoria y ambigua ya que se desea que solo hable el alma “contrita” , en este caso no existía el pecado en Adán sino la posibilidad de descubrir algo nuevo y en ese descubrimiento adquiere conocimiento y por ende su identidad propia. También se entiende que el pecado es la acción y no el pensamiento ya que por medio de ésta se altera un supuesto orden y por lo tanto se llega a estandarizar y cuantificar, de esta forma nace el concepto de lo malo, del pecado. En este punto nace una pregunta ¿Cómo es que el pecado de Adán pasa a formar parte de toda la humanidad? Y por otro lado ¿No es el pecado de Adán un pecado actual y temporal?

    Para explicar esto es necesario recordar la teoría del génesis, donde se supone que Adán y Eva fueron los primeros seres humanos, a los cuales se les da completa “libertad” de vivir en el paraíso, pero solo existe una condición, no comer del fruto prohibido (el árbol del conocimiento), por su puesto la curiosidad que le surge a Eva es la misma que aqueja a cualquier animal, al saber que su amo le esconde algo, aún sin embargo sabe donde encontrarlo, inquietud que luego es transmitida a Adán, aunado a esto aparece también el símbolo por excelencia del mal, la serpiente, la cual se dice que fue la que sedujo a Eva terminando en la culminación del “pecado” y en la adquisición de la conciencia humana. Situación que luego los judíos y el cristianismo transmiten a toda la humanidad.

    Como lo creía Sto. Tomás la descendencia del hombre nacía manchada de una culpa ancestral, pero que pasaría por el contrario, si sé le hubiera dado el conocimiento al hombre en lugar de una doble atadura (ve pero no toques, toca pero no comas, come pero no disfrutes), quizás el hombre hubiera nacido conciente de Dios, más no con temor a Dios como lo plantea el cristianismo y no estaría condenado a redimir una culpa que no le corresponde.

    El Pecado de Adán y la humanidad

    Desde un punto de vista sistémico el pecado de Adán pasa a la humanidad de la siguiente forma: Si Adán y Eva son base de la existencia humana, es decir del sistema, y su primer aprendizaje es la transgresión de la ley del padre, es evidente que el primer esquema conductual representa una falta grave, el cual provoca una gran culpa ya que esté error los aleja de las comodidades del paraíso y al mismo tiempo del padre omnipotente, de esta forma nace una gran inseguridad, sumisión y resignación del hijo ante la desilusión causada al padre, situación que le provoca una herida sangrante en el sentido ontológico y es menester propagar esa culpa impulsada por un gran sentimiento masoquista y la imposición de leyes morales, que se transmiten a los vástagos de la tribu, familia o sociedad, con el fin de mitigar su dolor y tratar de conseguir el perdón del padre, lo que significa un regreso a la seguridad y omnipotencia que transmite éste.

    Por otra parte una explicación más sería: que la base de la existencia humana, es decir Adán y Eva, representa a la especie de tal forma que la especie participa en el individuo y el individuo participa en la especie, por eso es que se cree que el individuo no puede separase de la especie ya que de hacerlo se tendría que modificar la misma.

    La historia de la especie no es indiferente a ningún ser humano, ni la de éste a la especie, es por eso que durante el avance de la historia de la especie ésta renace continuamente en cada individuo (más no se repite) y llega a ser uno.

    El Concepto del Primer Pecado:

    En esta parte no solo me refiero al acto del primer pecado de Adán, sino al primer pecado de cualquier hombre, si bien es cierto se dice que el pecado de Adán tiene por consecuencia la pecaminosidad y cualquier otro primer pecado tiene la pecaminosidad por condición. Hay que comprender además, que un pecado está determinado cuantitativamente ya que se cree que el individuo es la especie. Cabe mencionar que la historia de la especie no empieza con cada hombre, por lo tanto la pecaminosidad de la especie tiene una historia ya sea mitológica o cronológica, la cual solo avanza en determinaciones cuantitativas, mientras que el individuo participa en ella en un sentido cualitativo, es decir que el pecado de la especie no es el pecado del hombre.

    Desgraciadamente las bases de nuestra conducta moral son cuantitativas y no de pensamiento o cualitativas, es decir que si un individuo, solo uno, desobedece una ley moral esto no es pecado, pero si esta misma falta la cometen un determinado numero de personas serán señaladas y si no le conviene al dogma serán pecadores. En el planteamiento anterior se menciona que el individuo es la historia de la especie, yo creo que es mejor pensar que el individuo es él mismo y la especie, en un sentido cooperativo que no imposibilite ni condene a ningún ser humano. Por último hay que aclarar que la descendencia de la especie es la continuidad de la misma y su historia, y que el ser participa en ella cualitativamente más no es la pecaminosidad en sí.

    La representación del primer pecado para el hombre equivale a reconocer las potencialidades de su capacidad aunque no necesariamente para dañar, es decir la “maldad” que existe en todo ser humano, el reconocer lo que en el caso de los animales son los instintos que le permiten sobrevivir y defender su hábitat, quizás es lo que nos falta de explorar en nuestras sombras, en nuestra parte animal y dejar de extrañarnos ante lo que en realidad somos, o quizá se debería tratar de entender lo que deseamos ser sin dejar a un lado la parte que todo ser vivo tiene y que por supuesto le hace mas falta que la moral misma, ya que en lo personal creo que la moral no es más que la protección de los intereses de alguien con poder y no existe en el planeta nada más peligroso que un idiota con poder, lo cual me motiva a citar a uno de los filósofos más notables del existencialismo.

    A los Predicadores de la Moral.

    Fredierich Nietzsche:

    “Yo no quiero moralizar, pero doy este consejo a los que lo hacen: si queréis quitar a las mejores cosas y a las condiciones mejores todo su valor y su decoro, seguid como hasta ahora, sin que se os caigan de la boca. Ponedlas a la cabeza de vuestra moral, hablad desde por la mañana hasta la noche de la dicha que proporciona la virtud, de la tranquilidad del alma, de la justicia inmanente, de la equidad. Si lo hacéis, todas estas cosas acabarán por ganar la popularidad y el estruendo callejero, pero a fuerza de sobarlas se gastará su oro, más aún, todo el oro que contienen se volverá plomo. Sobresalís en la práctica del arte opuesto al de los alquimistas, en desmonetizar todo lo precioso. Probad siquiera una vez esta receta para no hacer lo contrario de lo que os proponéis: negad todas esas cosas buenas, quitadles la aprobación de la multitud y la circulación corriente, rehaced los cultos pudores de las almas solitarias; decid la moral es cosa prohibida. Así ganareis para esas cosas la única especie de hombres que tiene importancia: la especie heroica. Más para eso será menester que tengan aquéllas algo que inspire temor, en vez de producir como ahora tedio. ¿No dan ganas de decir hoy de la moral lo que decía el maestro Eckart <ruego a Dios que me libre de Dios>?”. (Nietzsche, 1994, p 216).

    La Inocencia.

    Este es un concepto que tiene su función dentro del terreno de la ética y por lo tanto no es ético decir que no existe o que ha de ser anulada y si así fuese seria ante la aparición de una culpa. Según Kierkegaard la inocencia es una cualidad, es un estado que bien puede existir, de esta forma la inocencia no representa una perfección que deba añorarse siempre, “pues tan pronto como se la desea, se ha perdido y entonces hay una nueva culpa: perder el tiempo en deseos” (KierKegaard, 1994, p 42 y sig.), o en busca de ellos. En el caso del cristianismo la inocencia representa un estado de ignorancia.

    Según lo anterior la inocencia se pierde cuando aparece la culpa, mas ésta no implica la pecaminosidad, estas dos palabras son fáciles de confundir ya que ambas representan una perdida del estado inocente; cabe recordar que la pecaminosidad esta determinada por la historia de la especie donde la cantidad determina el pecado y la gravedad del mismo, pero la inocencia se pierde exclusivamente por medio del salto cualitativo del individuo en otras palabras “En la inocencia no esta el hombre determinado como espíritu, si no psíquicamente, en unidad inmediata con su naturalidad” (KierKegaard, 1994, p 53 y sig).

    El Concepto de la Angustia.

    La palabra angustia proviene del griego anxius ó angor, que etimológicamente significa yo estrangulo, yo impido respirar. Para Kierkegaard la angustia es: “El descubrimiento de una posibilidad inaudita: la de poder decidir libremente nuestra vida entre lo ético y lo estético, entre el pecado y la virtud. Es un vértigo a la libertad” (KierKegaard, 1994, p 57 y sig.).

    O también se puede definir desde el punto de vista psicológico como una emoción que tiene la característica de ser displacentera, o como lo hace Massermann: “Es el afecto displacentero que acompaña una tensión instintiva no satisfecha” (Tallaferro, 1992, p 204) .

    La angustia representa entonces una represión ante un impulso o un deseo; en el plano psíquico existe una primera angustia que proviene del ello, provocada por un éxtasis, y al mismo tiempo existe una modificación vinculada con la experiencia y el sentido de la realidad. La angustia secundaria esta dada por la señal de alarma, la cual en cierto modo es una reacción inmovilizante que aun sin embargo en ocasiones promueve una reacción o tendencia a luchar con su medio y puede llegar a ser muy destructiva.

    Reich decía que “Si el mundo exterior solo confiriese placer y satisfacción, no existiría ningún fenómeno llamado angustia; pero el exterior es fuente de estímulos displacenteros y peligrosos, la angustia existe” (Tallaferro, 1992, p 204)

    Específicamente la angustia posee su fundamento en un aumento de la tensión que produce, por una parte una sensación de displacer y por la otra se canaliza a través de canales específicos (desde el punto de vista biológico), de no darse dicha canalización se corre el riesgo de manifestar trastornos somáticos; pero hay que recordar que la angustia se puede confundir con otros fenómenos psíquicos, por eso es necesario diferenciarla del miedo y la ansiedad; en el primer caso existe la presencia de algo real a lo cual se teme y por lo tanto desencadena dicho sentimiento, en el segundo caso se puede decir que es una vivencia displacentera semejante en cierta medida al miedo, solo que en este caso no existe un elemento real que provoque esta reacción.

    De esta forma la función de la angustia es primero la de descarga y segundo la de señal de alarma con el fin de evitar caer en una situación peor, aun sin embargo la angustia puede llegar a ser paralizante al no encontrarse la descarga adecuada; lo que mueve la angustia es la existencia de un elemento que no pertenece al propio yo, que está fuera de el, y al cual Freud lo llamó base racional histórica, que es la condensación de vivencias pasadas que ya no pueden eludirse, guardando una relación de causa y efecto. De esta forma la angustia puede manifestarse de una forma ineficaz, si la situación de peligro ya ha ocurrido (posiblemente se repite); y eficazmente cuando proporciona el aviso del peligro y previene una nueva situación.

    El Concepto de W.Reich:

    El concepto que plantea Reich sobre la angustia sostiene que esta es provocada por un éxtasis resultante de la imposibilidad de descarga, dice Reich “No es otra cosa, en primer lugar, que la percepción de una estrechez, de un proceso de estancamiento; que los temores (peligros imaginados) solo se trasforman en afecto de angustia con la condición de que exista un estancamiento especifico previo” (Tallaferro, 1992, p 215).

    “El displacer que se percibe en el mundo exterior determina, ante todo, la retención de la libido ó la huida temerosa hacia el interior (huida narcisista)” (Tallaferro, 1992, p 216)

    De esta forma Reich menciona que la excitación sexual ! angustia es un reflejo de la antítesis persona ! mundo exterior dentro de la persona; que luego se convierte en realidad psíquica, lo que después se transforma en el interior como: Yo deseo - Yo temo. Tal como se presenta en el fenómeno de la religión ante un deseo.

    Por consiguiente la angustia siempre es la primera y única expresión posible de una tensión interior, “siendo indiferente el hecho de que sea generada por una dificultad del progreso hacia la emotividad o de la satisfacción de las necesidades provenientes del exterior, o bien por una huida de las catexis energéticas hacia el interior del organismo.” (Tallaferro, 1992, p 217). Siendo el primer caso una angustia por estancamiento y en el segundo una angustia real la cual también produce un estancamiento, ambos casos desembocan en un estancamiento central de la catexis de energía, en el caso de la angustia por estancamiento, ésta se da de forma inmediata; mientras que en la angustia real se siente en un inicio como una expectación ante el peligro, transformándose luego en una angustia afectiva debido a la huida de la catexis hacia el interior.

    Ese vaivén del impulso hacia el mundo y la huida hacia si mismo produce la vivencia angustiosa. En otras palabras es cuando el individuo no acierta a luchar contra una situación dada que lo traumatiza afectivamente, ni se decide a terminar con ella, solo se mantiene en un estado de indecisión, y es precisamente éste estado una de las causas mas frecuentes de angustia, es el no saber decidir la forma correcta de actuar; en algunos casos una experiencia dolorosa (previa) le esta obligando a reprimir el impulso, de donde nace la angustia como señal de alarma, lo que demuestra que existe un estancamiento de la energía y al mismo tiempo la posibilidad de aliviar la tensión displacentera. Pero dentro de la angustia convergen otros fenómenos, los cuales contribuyen a que la persona no pueda salir de dicho estado y más aún estar ligado a la religión como proceso salvador. La religión ofrece al ser angustiado una modificación de la realidad ya que por medio de éstas sus culpas e indecisión se ven desplazadas a la figura de Dios diciendo “Que sea lo que Dios quiera” lo que implica una evasión de la realidad y la responsabilidad ante los actos realizados por el individuo.

    Omnipotencia y Autoestima.

    Estas dos palabras son tan comunes dentro del fenómeno religioso debido a que encierran una estrecha interrelación, por una parte la omnipotencia manifestada a través de los ídolos religiosos complementados por los sermones del sacerdote; y por la otra la baja autoestima que demuestran muchos de los creyentes, siendo acentuada por conductas sumisas ante la institución y su representante omnipotente, “la virgencita, Diosito, el santo niño y en el plano terrenal, el padrecito”.

    Yo creo que el hombre nace omnipotente, capaz de realizar lo que desee; la omnipotencia en el ser humano es lo que le motiva a realizar actos o cosas poco comunes, desgraciadamente durante el desarrollo bio-psico-sexual esta se va perdiendo. Citando a Fenichel, el cual dice al respecto que “el yo primitivo, en contraste con el yo más diferenciado, es considerado débil, es decir, impotente tanto en relación con sus propias necesidades como en relación con el mundo externo” (Fenichel, 1994, p 56). “La separación del yo con respecto al mundo externo no es un proceso repentino sino gradual” (Fenichel, 1994, p 57). Aunque siempre quedan vestigios de la situación original, es decir de la relación con el objeto; de hay que el yo tenga en ocasiones una regresión.

    Durante dicho desarrollo el hombre va introyectando patrones conductuales y mandatos psicológicos, los cuales le brindaran en ocasiones una sensación de falsa seguridad “La introyección es un intento de hacer fluir al interior del propio yo partes del mundo externo. La proyección, al colocar en el mundo externo las sensaciones displacientes, constituye también un intento de reversión de la separación entre Yo y no Yo.”(Fenichel, 1994, p 57), pero no todo lo introyectado resulta satisfactorio o placentero, es por eso que el yo se ve obligado a proyectar en el mundo externo las sensaciones displacenteras, al mismo tiempo que representa una separación entre yo (bueno y placentero) y el no yo (el mundo exterior), a esto Freud lo denomino el “yo del placer puro”. Este mecanismo representa el método más primitivo para librarse del dolor, es decir, “alucinar su desaparición” mecanismo que se derrumba ante el regreso a la realidad. “La arcaica concepción animista del mundo, que se basa en una confusión del yo y el no yo encuentra en esto una ilustración; es una especie de identificación a la inversa” (Fenichel, 1994, p 57).

    Se cree que el mundo externo posee características del yo, es decir de la persona, del mismo modo que en la identificación del yo con el objeto, el cual cree poseer características del objeto. Este análisis permite entender la relación del hombre con la religión y mas específicamente con la imagen de Dios, situación que le permite sentir cierto grado de omnipotencia durante el ritual religioso, un ejemplo son las congregaciones de los “cristianos” los cuales aseguran ser poseídos por el espíritu santo, dicha posesión se manifiesta en un éxtasis similar al de una adolescente frente a su ídolo juvenil donde manifiesta llanto, sobresaltos, desmayos y una gran euforia; si es cierta o no esta introyección o posesión del espíritu santo en la persona lo que si es seguro es la omnipotencia que esto desencadena, a tal grado de que llegan a expulsar demonios de personas poseídas, lo que se conoce como un exorcismo.

    Regresando al análisis, la omnipotencia, ésta se manifiesta en el ser humano durante la infancia, pero cuando el niño es obligado a renunciar a su omnipotencia, víctima de sus experiencias, es necesario proyectar dicho fenómeno y así ver omnipotentes a los adultos, que ahora son objetos independientes, y trata mediante la introyección participar de nuevo en su omnipotencia, pero cuando esto falla, el individuo crece con una gran inseguridad lo que le angustia grandemente, de esta forma una introyección más pondrá fin a su agonía, al menos parcialmente, y es aquí donde el sujeto se une a una fuerza realmente omnipotente como es el éxtasis de la religión o la idea de Dios.

    “Las experiencias del individuo vinculadas a la omnipotencia conducen a crear una necesidad de la psique humana que es de máxima importancia” (Fenichel, 1994, p 57), lo cual promueve el desarrollo del autoestima, siempre y cuando las experiencias vividas hallan sido satisfactorias, dicho sentimiento le permitirá disfrutar al sujeto de una “seguridad”; para Fenichel “La autoestima constituye la manera de hacerse cargo el individuo de la distancia que lo separa de la omnipotencia primitiva” (Fenichel, 1994, p 57), de tal forma que cuando el individuo logra librarse de un estimulo displacentero se produce una restauración de la autoestima.

    Normalmente el niño pierde autoestima cuando pierde amor y lo recupera cuando esta necesidad es saciada. Tanto en el niño como en el adulto se presenta una tendencia de privarse o renunciar a las demandas satisfactorias si existe una promesa de cariño como recompensa ante su sacrificio; es decir, se condicionan los suministros necesarios de cariño, seguridad y contención, a cambio de una obediencia y se amenaza de retirarlos si esta obediencia no se cumple, en el caso del menor esto representa un sistema adaptativo, el cual la permite al infante formar esquemas de referencia en su comportamiento; en el caso del adulto y su interacción con el sistema religioso, es algo análogo, ya que la promesa de cariño, seguridad y contención, son mantenidas mientras el individuo no cometa ninguna falta; aún y sin embargo si se llegará a cometer dicha infracción, se pueden realizar rituales religiosos que brindan una sensación psíquica de tranquilidad y por lo tanto el reestablecimiento de la promesa.

    Al cometer el hombre la falta lógicamente le acompañan sentimientos de culpa los cuales contribuyen a la disminución del Autoestima, y como sucede en todo proceso psicológico, lo antiguo y primitivo perdura debajo de lo nuevo, situación que podría influir en el tipo de relaciones objetales que se presenten, ya que estas pueden ser influidas por las necesidades del Autoestima. De tal forma, los individuos se convierten en personas que necesitan suministros narcisisticos del mundo exterior para mantener su autoestima. Ante tal necesidad, existen sujetos agresivos, los cuales se apoderan por la fuerza de lo que requiere su psique, y otros usan la sumisión y la exhibición de sufrimientos con el fin de conseguir dichos suministros.

    Los Sentimientos de Culpa y Necesidad de castigo.

    A lo largo de la historia del ser humano han existido estas dos necesidades, las cuales se llegaron a manifestar en diversos contextos, desde el canibalismo hasta la penitencia. La necesidad de castigo nace en la persona ante la creencia de que cometió un mal o un pecado tan grabe que desencadena sentimientos de culpa, tan fuertes, que es necesario auto castigarse o en su defecto recibir el castigo, con la idea de que después de este acto la culpa cesará y por consiguiente él individuo habrá restaurado su imagen ante su Dios.

    Fenichel pensaba que: “La necesidad de castigo es una forma especial de la necesidad de absolución: el dolor del castigo es aceptado, o incluso provocado, con la esperanza de que después del castigo tendrá fin el dolor de los sentimientos de culpa, que es mayor. Tenemos así, una vez mas, que la necesidad de castigo puede ser entendida como la opción por un mal menor. En el lugar de la castración es ofrecido un sacrificio tendiente a evitar la castración. El sacrificio es emprendido de manera activa, y es menos desplaciente que la espera pasiva de algo que va a suceder” (Fenichel, 1994, p-129).

    Lógicamente, al llegar a este punto, se esta hablando de la influencia del S.Yo, el cual es heredado por los padres, no solo como fuente de castigos y amenazas, sino también como protector; de esta manera “La regulación del autoestima ya no depende de la aprobación o el rechazo de parte de objetos extraños, si no de la sensación de haber procedido, o no, cómo corresponde” (Fenichel, 1994, p- 129). El estar en buenos o malos términos con el S.Yo se convierte en una prioridad para el individuo, como alguna vez lo fue con los padres y como pasa a ser con Dios.

    Los sentimientos de culpa que acompañan una mala acción, y los de bienestar ante una acción contraria a lo anterior, representan el cumplimiento de una norma o un ideal, dichas normas e ideales se forjan, en el menor de los casos, a través de la introyección de modelos reales los cuales son conductas imitativas provenientes de relatos, mitos, enseñanzas y dogmas. Según Fenichel “Las sensaciones que forman la base del S.yo comienzan con los estímulos auditivos de la palabra” (Fenichel, 19, P- 131).

    No seria extraño el pensar que aunado al S.yo introyectado de los padre, también se introyectará el S.Yo más severo y cruel como es el del Dogma de la religión, ya que a los menores se les adiestra desde muy temprana edad a seguir la doctrina que dicta la iglesia (El Catecismo) la cual a mi parecer implica mas castraciones que los padres mismos.

    Por último Fenichel hace un resumen ante la necesidad del castigo el cual dice: “La presión a que esta expuesto el Yo por parte del S.Yo crea ante todo una necesidad de liberarse de esta presión, de recuperar la autoestima perdida y de reaseguramiento contra posibles sentimientos de aniquilamiento. Lo que de manera mejor asegura esté objetivo es el “perdón”. Una vez que se ha tenido la experiencia de que el castigo puede ser un medio de lograr el perdón, puede surgir realmente una necesidad de castigo. El castigo anhelado es un medio de lograr el “perdón”” (Fenichel, 1994, P- 164).

    Capitulo 4

    El mexicano y su religión.

    A lo largo de la historia la religión ha mantenido un rol de suma importancia, ya que no existe pueblo sin dicha manifestación. En el caso de México han existido un sin número de transformaciones, las cuales van de la cultura hasta la religión. Antes de la llegada de los españoles a territorio mexicano existían grandes civilizaciones como los mayas, los aztecas, los toltecas y otras razas, las cuales habían logrado grandes avances en las ciencias como la astrología, la agricultura y los ciclos de cultivo, la medicina y las matemáticas, lo único que no fue de gran agrado para los colononizadores fueron las manifestaciones religiosas de los antiguos mexicanos.

    Cabe recordar que la motivación principal de los invasores fue el hecho de buscar nuevas rutas de comercio y más aún nuevas tierras por conquistar, ya que el descubridor de tal acontecimiento tenía grandes derechos sobre el nuevo terreno, a cambio de esto debía pagar impuestos a la reina de España. Por otro lado el mexicano de esa época vivía bajo una antigua maldición: el regreso de Huitchilopotztli, el rey al cual le fue arrebatado su reino y juró regresar y exterminar a los usurpadores. De tal forma que se combina el temor a lo incierto y la ambición del poder en un encuentro inevitable, la gran conquista de las Américas; es importante destacar estas dos motivaciones ya que influirían enormemente en el desarrollo social y psicológico del mexicano actual y sobretodo en sus manifestaciones religiosas, tema principal de la presente investigación.

    En ambos casos (españoles y mexicanos) se vivía en ese momento una situación de incertidumbre ya que el destino de ambos era un misterio, no se sabía si vivirían o todo lo contrario. El miedo a lo desconocido en el ser humano ha sido uno de los principales motores en su desarrollo intelectual, ya que siempre intenta buscar una causa de todo cuanto vive, desde el hombre primitivo hasta la actualidad ha regido el mismo esquema, esto es, el tratar de manipular las fuerzas de la naturaleza con el fin de “entender” sus manifestaciones y conseguir una aproximación de lo que se conoce como seguridad, la cual pueda tranquilizar el inminente miedo a lo desconocido. La religión no es la excepción ya que es la más grande manifestación de temor, el miedo puede manifestarse de dos forma fundamentales: por un lado el miedo frente al ambiente no explicado y por el otro el miedo frente a lo inexplicable (el miedo metafísico).

    Es así como aparece el misterio en la vida del hombre, ya que éste es inseparable del miedo ancestral, Paul Diel menciona que: “El miedo, espiritualizándose, crea la imagen simbólica del misterio. Teniendo en cuenta el sentimiento humano, esa espiritualización es una elevación, una sublimación del miedo. Más, en relación con el misterio, la espiritualización misma no es otra cosa que una desnivelación. La imagen simbólica rebaja el misterio al nivel del espíritu humano y de su esfuerzo vital de explicación”. (Paul Diel, 1959, p. 34)

    Dicha proyección del miedo sublimado se ha manifestado en la adoración de una fuerza sentida como amenaza, la cual excede toda defensa y que sugiere la imploración; de tal forma que su manifestación en el sentido religioso será a través de imágenes, a lo cual se le ha dado el nombre de “divino”. La palabra misterio evoca el miedo y su consecuencia vital es la tarea de espiritualizarlo en imagen comprensiva para el individuo, en el sentido metafísico y de sublimarlo en amor confiado, lo que se conoce como la moral.

    Pero el misterio solo puede entenderse por medio del simbolismo, ya que éste no puede ser pensado; solo puede ser sentido. Un esfuerzo por tratar de explicarlo acabaría por eliminarlo, por hipostasiarlo, por hacer de él una cosa o un ser, por dogmatizarlo. Es así como nace la imagen y la creencia en la imagen, es decir el modo de existencia del mundo aparente; de esta manera se cae en el error de que el misterio simbólico es considerado como una realidad.

    Dicho misterio, y por ende el miedo que esto conlleva han asechado al mexicano desde sus raíces y durante su existencia, ya que como se vera más adelante antes de la llegada de los españoles ya padecía de conflictos existenciales. El refugio del antiguo mexicano fue una mezcla mágico - religiosa de sus conductas y costumbres y su gran perseverancia; sin embargo esto no lo salvó de las profundas heridas que hasta la actualidad mantiene su yo colectivo.

    El mexicano de la actualidad aún vive adorando la imagen de una realidad subjetiva la cual le brinda una falsa seguridad, el misterio se ha convertido en superstición y sugestión, y se vive constantemente el miedo a la imagen divina y al representante terrenal de esta “¡que dirá el padrecito!”; estudiar la conducta religiosa del mexicano implica conocer su cosmología y antecedentes, con el fin de tener una aproximación psicológica de sus motivaciones y manifestaciones religiosas.

    El Mexicano en la Antigüedad.

    Los datos del origen del mexicano están ligados con mitos y leyendas los cuales relatan sus constantes peregrinaciones y su origen; se cuenta, que en la alta California existía un lugar llamado Aztlán y Tecolhuacán en donde convivían siete tribus Nahuatlacas: “Tlaxcaltecas, Tlahuicas, Chalcas, Tecpanecas, Xochimilcas, Acólhuas o mexicanos los mas numerosos, todas hablaban el náhualt” (Vicente Suárez S., 1962, p73); se cree que vivían en cuevas y que llevaban una vida troglodita. Durante su emigración llegan a Chicomoztoc (Zacatecas) donde se les aparece el dios Huitzilopóchtli y les ordena llevarlo en una silla de juncos hacia el sur, a través del sacerdote, Huitzilopóchtli ordena a los mexicanos separarse de las demás tribus, ya que han sido los elegidos, distinguiéndoles de entre los otros. Después de un largo peregrinar, la tribu elegida se establece en Chapultepec donde vivieron cerca de diecinueve años, según las investigaciones del autor antes mencionado, en ese lugar eligen como caudillo y guía a Huitzilíhuhuitl; desgraciadamente los pueblos vecinos los atacan y

    se ven obligados a retomar su vida nómada, llegando hasta Acolco donde llevaron una vida miserable, ya que los pueblos de Culhuacán los hicieron esclavos llevándolos a Tizapán; cabe destacar que esta tribu mexicana fue perseguida y pisoteada en su paso por el valle de México por tal motivo y en forma de defensa se logra establecer en Nextipac donde son expulsados por las armas y tienen que refugiarse en los pantanos y cañaverales del lago de Texcoco, una vez ahí motivados por una antigua leyenda y una señal divina (el águila sobre un nopal devorando una serpiente), se funda la gran ciudad de tenochtitlan, actual ciudad de México. Según Vicente S. Soto “sólo un gran fanatismo religioso pudo haberlos impulsado y haberles permitido soportar tantos contratiempos en su constante peregrinar en busca de ese lugar ideal para vivir” (Vicente Suárez S., 1962, p73). La necesidad de los mexicanos por encontrar ese lugar mágico es la necesidad de todo ser humano, en el caso de los mexicanos el descubrimiento de la señal equivale al descubrimiento de la salvación al encontrar un espacio propio donde se pueda echar raíces y tener la seguridad básica de sí mismo y al mismo tiempo tener una libertad de pensamiento y de acto, esto representa además, la posibilidad de trascender en al plano físico y espiritual desarrollando una identidad colectiva e individual que le brinda un sentido de vida y de pertenencia.

    Esto solo fue posible gracias a la fe ciega que los indígenas depositaron en su sacerdote, la tribu de los mexicanos era muy religiosa, los sacerdotes jugaban un papel fundamental en la estructura de la sociedad tribal, el ser sacerdote era símbolo de respeto, admiración y en ocasiones de miedo; ya que en momentos de abatimiento he indisciplina eran ellos los que se encargaban de imponer el castigo o brindar fuerzas y aliento al pueblo. El papel de estos guías era variado, en primer termino, tenían que cuidar del templo y la llama constante del fuego sagrado, ya que éste nunca se apagaba, también eran sacrificadores, adivinos, astrólogos, maestros, autores e interpretadores de jeroglíficos y manuscritos.

    El sacerdote era el equivalente al mago o al oráculo de las sociedades medievales en la antigua sociedad europea, la los rituales y ceremonias ejecutados por ellos sería interpretado como magia, según Frazer y otros investigadores, de esta manera el mexicano de la antigüedad y del presente sigue refugiándose en este fenómeno tan conocido, víctima de arcaico y remoto pasado invadido por arquetipos de dolor, de miedo y de angustia que lo han vuelto con el paso de los siglos una, ser temeroso e incierto, en otras palabras más sencillas se diría que el mexicano revive en su actuar cotidiano por este mundo todo lo que se ha rechazado hasta lo más profundo y recóndito del inconsciente colectivo, pero que a través de imágenes de poderes sobrenaturales la habla al presente, le indica y refiere de los peligros pasados en la bruma remota de los tiempos.

    Esto no quiere decir que el mexicano sea un ser inseguro, sino simplemente que vive sentimientos de inseguridad, por tal motivo se hace necesaria una explicación de los fenómenos que lo envuelven y la mejor forma de hacerlo es por medio de algo que él conoce perfectamente: la magia que por tantas civilizaciones ha pasado y que en el mexicano se manifiesta como una gran amiga.

    Tal como lo afirma Frazer, existen dos tipos de magia que convergen en el fenómeno religioso y que en México es muy común, me refiero a la magia homeopática o imitativa y la magia contaminante; en una de ellas se suponen atributos mágicos por contacto, por otro lado el otro tipo de magia esta determinado por una asociación de ideas por contigüidad.

    Una de ellas cae en el error de que las cosas que se parecen son la misma cosa y la otra comete la equivocación de presumir que las cosas que estuvieron alguna vez en contacto con lo divino, siguen estándolo.

    La magia homeopática o imitativa está basada en la idea principal de que lo semejante produce lo semejante, un ejemplo común es el intento de dañar a alguien por medio de una imagen o fetiche. Una conducta típica dentro de esta manifestación, es el hecho de imitar deliberadamente lo que se desea conseguir, en contraposición evitan otras conductas que pudieran desencadenar desastres contra el practicante o alguien de su familia. Una creencia popular menciona has el bien sin mirar a quien; en tal pensamiento va implícita la idea de hacer una buena obra para después ser recompensado de la misma manera, en el antiguo México los sacerdotes esparcían la sangre de la persona sacrificada a los cuatro puntos cardinales con el fin de que los dioses les brindarán buenas lluvias para sus cosechas; aquí se comprueba la creencia de que lo semejante produce lo semejante.

    Por otro lado en la magia contaminante o contagiosa, la idea principal es el supuesto de que las cosas que alguna vez estuvieron juntas, guardan después, aún y cuando se les separe, una relación de unión. “La base de este razonamiento primitivo y completamente elemental es una equivocada y errónea asociación de ideas” (Vicente Suárez S., 1962, p310). Es así como los cultos a las reliquias, amuletos, a las medallas, etc. Cobran sentido para el hombre, pudiendo llegar hasta lo más extraño, como es el caso de creer que las prendas como la ropa, el cuerpo ó algún objeto que perteneció a alguien deificado puede tener valor mágico; esto se presenta como una mezcla de ideas y supersticiones de los pueblos que le dieron origen a dicha sociedad.

    En el caso de México dicha manifestación sigue vigente dentro de la religión, lo que me recuerda una de las visitas del papá a nuestra ciudad, donde algunas personas llevaron objetos como rosarios e imágenes del “santo padre” demostrando su admiración y devoción; algunas de ellas fueron trocadas por sus propias manos, ante tal acto las personas guardaron dicho objeto como algo divino y bendito, ya no como el rosario que compraron o la imagen que llevaron, es decir que para la psique de la persona se manifiesta una transformación sobrenatural y sustancial del objeto.

    Como ya se demostró, en la religión se funden los dos tipos de magia, lo cual en ocasiones provoca una confusión y resulta difícil separarlas, ya que una complementa a la otra. Vicente S. Soto menciona que “este grupo étnico vive alimentado a través de ideas en las que se encuentra una total mezcla de magia y religión” (Vicente Suárez S., 1962, p312). Un ejemplo mas de esta mezcla es el acto de rezar, palabra que literalmente significa recitar, donde no se hace una verdadera invocación, sino que solo se repite el texto, se hace alusión a la forma más no al fondo de ella.

    Por medio de la magia el mexicano puede disminuir sus culpas, y con ayuda de la religión puede justificar y redimir el acto que genera dicha culpa, de tal forma que los acontecimientos se presentan de la siguiente manera: primero y antes que nada esta la inseguridad que genera cualquier cambio o circunstancia nueva, luego viene la angustia (angustia ante la indecisión) y el acto en cuestión (el pecado), lo cual provoca remordimiento y culpa, ante la cual posiblemente se realice una compensación con el fin de disminuir dichos sentimientos, pero si esto no es suficiente es necesario asistir a misa y confesarse para recibir la absolución y la penitencia; esto de muestra que se ha aprendido a usar el temor y el misterio sublimados con el fin de aplacar los demonios internos, pero no quiere decir que se han superado.

    De tal forma en los antiguos mexicanos la manifestación de la magia y los sacrificios le brindaban una aparente seguridad, pero a la llegada de los españoles todo esto cambia y los aztecas se ven sometidos a nuevas leyes y doctrinas religiosas.

    El Sincretismo en la Religión del Mexicano.

    Luego del sometimiento de los aztecas por parte de los españoles, sobrevienen una serie de cambios en donde el antiguo mundo se ve transformado en un mundo plural y excluyente, donde es necesario modificar y en algunos casos cambiar la convivencia cultural y religiosa, construir nuevos paradigmas de convivencia, es así como nace el sincretismo en México, tanto cultural, social y religiosamente, sin embargo el tema en cuestión es el sincretismo religioso.

    El sincretismo religioso lo define el Dr. José Luis González Martínez como “una nueva síntesis religiosa elaborada a partir de sistemas previos confrontados, donde se busca reflexionar sobre los riesgos que actualmente corre la identidad cultural, y la necesidad de reconstruir el sentido general de la existencia”. (Dr. José Luis González Martínez, 2003).

    Con esto se entiende que el sincretismo en México es el modo de existir, el modo de ser y de reconocerse, que integra la vida y la identidad de un pueblo, en este caso el pueblo mexicano.

    El catolicismo popular en México es el resultado de la mezcla de fuerzas mágicas, esto es entonces un fenómeno complejo de cambio cultural que tiene elementos de confrontación violenta, pero también de creatividad cultural e identidad colectiva sistematizada en relaciones culturales asimétricas. La reconfiguración religiosa de México tiene lugar bajo un contexto violento donde convergen tres culturas, por un lado la cultura sometida a la cual se le obliga a adoptar ideologías y costumbres, lo que bien se podría interpretar como el fin del mundo para el mexicano de esa época, por el otro, la cultura europea, la cual lógicamente ve en México la posibilidad de hacer riqueza y brindar (según su lógica) al posibilidad de salvarse del infierno, lo que fue la cristianización, y finalmente la cultura africana, la cual fue esclavizada y explotada.

    Uno de los autores que mejor refleja el pensamiento y sentir de la conquista es Carlos Fuentes, el cual dice: “Ante este cataclismo que significó Huitchilopoztli por los suelos, el templo mayor destruido, las instancias de gobierno indígena desarticuladas, Moctezuma muerto. Ante este cataclismo de la destrucción cultural, hubo una respuesta inevitable; había que reconstruir el sentido y había que levantar algo nuevo a partir de las ruinas.” (Citado por: Dr. José Luis González Martínez, 2003). Siendo la respuesta a tal herida religiosa y cultural más que política, con el fin de crear nuevas identificaciones en la sociedad que fue quedando como resultado de esa confrontación.

    Una reacción extrema y desesperada fue la que tomaron los indígenas de la nueva Galicia, actual Jalisco, donde su principal motivo era recuperar su mundo, estos corrían el rumor de que sus antiguos dioses habían resucitado y convocaban al pueblo a erradicar a los intrusos.

    “Este dios indígena, trae consigo resucitados a todos vuestros antepasados con mucha riquezas y joyas de oro y turquesas y plumas y arcos y flechas que nunca quiebran y mucha ropa para nuestro vestir y muchas cuentas y otras cosas para las mujeres; nunca moriréis ni tendréis necesidad, y los viejos se tornarán mozos, rejuvenecerán por muy viejos que sean. Y las sementeras se os harán sin que nadie ponga las manos en ellas (es decir cosechas sin sembrar) y sin que llueva, y la leña del monte os vendrá a casa sin que la traiga nadie. Y este dios, el dios antiguo mandara que los hombres tuvieran las mujeres que quisieran y no como los frailes decían. Y que tuviesen por cierto que el indio o india que creyese en el dios cristiano y no en el dios indígena, ese tal no vería la luz y sería comido por las bestias (1541-1542).”sic. (Citado por: Dr. José Luis González Martínez, 2003).

    Sincretismo religioso es pues el proceso que lleva a una nueva síntesis simbólica funcional dentro de una religión a partir de la fusión de elementos provenientes de dos sistemas religiosos distintos y previos. En palabras mas complejas “es una consistencia ambigua y temporal dentro de un coherente patrón religiosos de elementos provenientes de religiones y contextos diversos” (Dr. José Luis González Martínez, 2003).

    Pero surge una tercera síntesis, la cual consistía en el punto de vista de cada una de las partes, donde desde el punto de vista indígena era una traición a su religión y creencias el aceptar nuevos dioses y desde el punto de vista español o mejor dicho católico, las practicas religiosas del los indígenas eran bárbaras e idolatras y lo que se pretendía era lograr la salvación para esos miserables. De tal manera que dicha síntesis responde a nuevas necesidades, como son. Conservar vestigios de la identidad anterior y aceptar la nueva propuesta, la cual implica cosmovisiones distintas. La pretensión del sincretismo era entonces salvar lo que se podía de la identidad colectiva y sus costumbres locales, una muestra de ello es el ritual del día de muertos, sus rituales y convivencia con la muerte, complementado con la nueva ideología. Por medio de la educación franciscana tiene lugar mucho de este fenómeno, donde se van incorporando nuevos esquemas los cuales se fusionaran con lo antiguo y lo moderno, sin embargo las manifestaciones de la religión popular conservan su audiencia ya que mantiene el vinculo local, es decir, las tradiciones del pueblo concreto y el dinamismo entre las identidades locales como es el caso de los pueblos donde tiene el santo patrono y pareciera que se venera mas al santo que al dios mismo, como en el culto guadalupano, en donde antes de la virgen de Guadalupe, se tenia a la diosa Tonantzin que en náhuatl quiere decir la madre de todos los dioses y a la cual se le veneraba en el cerro del tepeyac donde tenia su santuario que fue derrumbado para construir la catedral católica, así el indio asistía a misa para seguir adorando a su diosa y al mismo tiempo incorporarse al nuevo mundo, otra de las practicas que continua en la actualidad es la de los llamados tiemperos, los cuales son hombres y mujeres de las comunidades rurales del valle de México y sus alrededores, su principal deber es el de subir al popocatepetl a ofrecer una ofrenda al dios del volcán para que el les favorezca con una buena cosecha y un buen clima, a cambio de esto ellos le ofrecen comida, danzas y rezos.

    El sincretismo no solo reconstruye el aspecto social, cultural y religioso si no que además permite la reconstrucción del sentir de la pérdida del fin del mundo para el mexicano antiguo a través de un intento por conservar algo de la identidad antigua amenazada con desaparecer y la incorporación de el nuevo sistema en un plano colectivo e individual, un texto que muestra perfectamente la lógica y la dinámica del sincretismo religioso en México durante el siglo XVII, es el escrito por Jacinto de la Serna, el cual menciona:

    “Los pueblos vencidos en sus cuerpos serían rebeldes en sus almas, los pueblos cristianizados de arriba hacia abajo (la enseñanza de los que sabían) no estaban pasivos recibiendo todo lo que les dijeran, sino que estaban creando a partir de lo que les daban (catecismo). Nuevas formulaciones de su fe en donde conjugan lo que el fraile les enseñaba y lo que su sentido común y su tradición de identidad antigua les dictaba”. sic. (Citado por: Dr. José Luis González Martínez, 2003).

    Una vez analizado el fenómeno de la religión y aproximandome al final de mi trabajo he de decir algunas palabras más sobre este tema, si bien es cierto la religión es el medio mágico o divino por el cual gran parte del inconsciente refleja la gran variedad de demonios que asechan al ser humano, la indecisión, la falta de confianza en sí mismo y la frecuencia de un acto es lo que determina la falta, es como lo dice el asesino de la película Seven, los siete pecados capitales: el pecado se ha vuelto tan cotidiano que ya nadie lo percibe, es parte del mundo en que vives y a nadie le importa; por lo tanto es necesario conocer la sombra de si mismo, ese espejo donde se pueda ver lo más negro del ser humano, esto con el fin de que el individuo comience por descubrirse y pueda conocer sus alcances y sus debilidades y por que no decirlo la maldad que vive dentro de él, que en algún momento le podría ser más útil que la bondad o la falsa esperanza.

    El sincretismo no solo se presenta en la cultura, la sociedad y la religión; es algo tan cotidiano que se vive día a día, cabe mencionar que la lógica y la dinámica del sincretismo radica en una ley de participación en donde una cosa es a la vez ella misma y todas las demás, es decir, que todo lo que ayude a vivir tiene valor; si las personas, si usted amigo lector se diera cuenta de la amplia gama de circunstancias que vive y que le pasan desapercibidas, se daría cuenta de que su vida no es tan monótona, pero bueno basta ya de apasionamientos existenciales.

    El ser humano tiene la capacidad de trascender sin caer en un extremo o en otro de la vida, es decir ni ser un esclavo de la religión, ni ser un erudito de la ciencia, tal situación solo acaba por entorpecer la ruta de conocimiento más completa que existe y me refiero mi querido lector a la gran e infinita experiencia, permita que su aprendizaje sea significativo y permítase el privilegio de contrastar la teoría con la practica o en otras palabras atrévase a vivir la realidad de la que los científicos, sociólogos y psicólogos solo hablan, por último me gustaría compartir un párrafo que en lo personal me abrió los ojos y me ha permitido aprender a valorar lo poco que he estudiado de dicho tema, que por su amplia gama de similitudes y encrucijadas no es fácil de delimitar, aun sin embargo he tratado de tener la mayor objetividad posible, solo hasta donde mi experiencia me lo permite, pero bueno el presente texto es un sabio comentario del Dr. José Luis González Martínez, el cual dice:

    “Nuestra racionalidad universitaria, ojo, ha separado lo sagrado y lo profano, y lo ha separado diametralmente, sin embargo en la cotidianeidad de las culturas y los pueblos lo sagrado y lo profano sigue estando junto” (Dr. José Luis González Martínez, 2003).

    Conclusiones

    A lo largo de la presente investigación se ha presentado una aproximación al entendimiento del fenómeno religioso, tratando de mantener la mayor objetividad posible ya que como se sabe es un tema del cual se desprenden infinidad de dudas, por lo tanto seria fácil perder el rumbo de la cuestión principal que es conocer la dinámica del fenómeno religioso dentro de la psique del individuo.

    Comenzare por recordar algunos de los aspectos más importantes, que puedan llevarme a emitir una opinión personal, en la cual expresaré mi punto de vista y diferencias, de acuerdo con lo que pude ver y experimentar a lo largo de la presente investigación.

    Primero y antes que nada es necesario recordar lo que significa la palabra religión, la cual etimológicamente proviene del latín “Religar” que significa atar ó vincular también de la palabra “religens” lo cual quiere decir: Ser escrupuloso en el cumplimiento de los deberes relacionados con el culto a la Divinidad. ¿Pero en que momento se vuelve la religión una atadura para el hombre? Yo creo que se presenta cuando el individuo, presa de su miedo y superstición, convierte lo sagrado en un acto repetitivo y sin sentido, en el cual se hace alusión a la forma y no al trasfondo de esta, en otras palabras; aprende a manipular el sistema de tal forma que sus demonios internos no le atormenten, es como el empleo de un placebo ontológico.

    Mi hipótesis es la siguiente:

    Yo creo que si las personas tuvieran el conocimiento del significado y origen de las creencias religiosas, tendrían la posibilidad de conocer más su naturaleza, sus miedos y sus potencialidades y de esta forma no proyectar su omnipotencia en una imagen o símbolo religioso, sino hacer uso de sus potencialidades natas. No está por demás recordar que: Quien posee el conocimiento posee el poder. Solo que esto no le conviene al clero ya que gran parte del dogma estaría expuesto y por lo tanto perdería credibilidad en las masas.

    Cabe recordar que la constitución de una religión está dada por una creencia metafísica, un libro en el cual se narran mitos que se interpretan como ejemplos a seguir, y un clero.

    Aún y sin embargo existen otros elementos que desde tiempos ancestrales han contribuido a crear y mantener dichas creencias y manifestaciones, me refiero al miedo a lo desconocido.

    Desde los inicios del hombre y aún antes de que éste tuviese conciencia han existido fuerzas naturales y fenómenos cósmicos que el hombre no ve hasta que comienza a tomar conciencia de sí mismo, lógicamente vive y observa manifestaciones que no puede explicar es así como nace el animismo, que no es otra cosa que la explicación del hombre primitivo ante lo desconocido, donde se le otorgan poderes sobrenaturales a dichas manifestaciones de tal manera que nace el dios del trueno, el dios de la lluvia, etc.

    ¿Pero como se llega a esto?, bueno básicamente es el proceso donde se espiritualiza el miedo que siente el hombre primitivo ante los acontecimientos que lo afectan y que por lo tanto quedan impresos en su memoria aumentando su miedo. El objetivo principal del animismo es la causalidad de los acontecimientos, es decir, la búsqueda de una explicación.

    Lo que hace surgir necesariamente la visión causal más primitiva, que es, la estabilidad del mundo. El miedo que aqueja al ser humano de esa época, no es de cualquier clase, sino un miedo que le motivara a crear la magia, religión y la ciencia, es pues, lo que se conoce como el miedo ontologico; en la magia se manifiesta un miedo ontologico, es decir, miedo a lo conocido pero que es inexplicable hasta que se conceptualiza (magia), por otro lado en la religión se manifiesta un miedo metafísico, miedo a lo inexplicable y por lo tanto desconocido, pero que luego por la necesidad ontológica se llega a hipostaciarlo, es decir lo convierte en un ser, una creencia o un dogma. La ciencia nace de la misma forma y con el mismo fin que es el de encontrar una explicación de los fenómenos naturales y biológicos (principalmente)

    Edward Tylor da por hecho que la religión surge para satisfacer una absoluta necesidad intelectual que dé explicaciones a la mente del hombre, Tylor imagina que los “primitivos” postularon primero la existencia de almas en un esfuerzo por explicar dos experiencias: el contraste entre la movilidad de los vivos y la inmovilidad de los muertos, y la aparición de figuras humanas en sueños y visiones. “alma externa” (animismo). El simbolismo tal cual

    aparece en la vida cotidiana está vinculado a imágenes, signos y acciones que nos permiten representarnos algo que va más allá de lo meramente sensible, es entonces cuando la relación entre los términos o los elementos de un sistema los define. Es de esta manera como los signos y símbolos no tienen un significado por si mismos, sino que este queda establecido por las interrelaciones de un sistema concreto.

    Otras teorías sobre el origen de la religión nos muestran que esta surge ante la necesidad de unificar y solidarizar el clan, tener una identidad colectiva y al mismo tiempo mantener un orden mediante la imposición de leyes divinas, las cuales no podrían quebrantarse y de ser así se actuaría con gran severidad contra el culpable; algunos autores mencionan que el poder que siente el clan al ejecutar su culto religioso, es el mismo que poseen los hombres, pero que por temor es necesario proyectarlo en una entidad superior.

    Otros autores escriben que el origen de la religión se da ante la incapacidad de satisfacer sus necesidades básicas. La función de un ritual o ceremonial es expresar y de ese modo conservar sentimientos que son necesarios para la cohesión social. Contribuyendo de esta forma a la sociedad que conocemos actualmente.

    Dentro de todas estas explicaciones y teorías existen elementos en común, toda religión tiene mitos, tabúes y totems, para lo cual daré una breve opinión. Todo mito es la base principal de la creencia religiosa y por lo regular este se basa en la creación del mundo, como es el tan conocido relato judeo- cristiano, en donde el hombre es hecho de arcilla por las manos de dios, para luego quitarle una costilla y construir a su compañera; desgraciadamente, se ven tentados por una serpiente (el diablo) y comen del árbol prohibido, por tal motivo son expulsados del paraíso y condenados a sufrir por la tierra. En el caso del orfismo los hombres nacen de las cenizas de los antiguos titanes, los cuales fueron destruidos por Zeus ante el rapto de su hijo zagreus, los hombres nacen con una predisposición al mal como sus predecesores; de esta forma el mito de una religión engloba la cosmología del ser humano y lo condena de cierta manera a vivir de una forma determinada.

    El mito lleva implícito al mismo tiempo el tabú, lo cual se traduce como los actos u objetos que no se deben de hacer, tocar o mencionar, lo que seria en el cristianismo el pecado, siendo estos una proyección del temor a la divinidad y por ende al castigo implícito, Dichos tabúes se instituyen con el fin de no provocar la ira de los dioses y la separación del pueblo.

    Por otro lado, el tótem surge ante la necesidad de tener un vínculo físico entre la deidad y el hombre para satisfacer una necesidad básica: la seguridad de la especie; y es de esta forma como en diversas culturas se elaboran grandes figuras de sus dioses. La figura de cristo crucificado es la representación perfecta de un tótem que aun es venerado, conjugado con el culto a los antepasados, es como lo postulaba Evémero de Mesenia (s. IV a.C.) para quien los dioses y la religión habían surgido como el proceso de la divinización espontánea en pro de la humanidad de grandes personajes de la antigüedad, que se personifican sobre todo en los astros. Un ejemplo claro de un tótem en la actualidad es el gran cristo de Sao Pablo Brasil o el que se encuentra en la ciudad de Gómez Palacio Dgo. Ambos en la cumbre de una montaña.

    Ante esta serie de reglas como es la religión, surge la institucionalización de la falta lo que se conoce como pecado, que es lo que más daño causa en la actualidad a la psique del hombre, ya que de alguna forma representa la atadura antes mencionada. El pecado no es otra cosa más que la cuantificación de un acto que va en contra de las leyes o los interese de una sociedad o un individuo. La trascendencia de la palabra y el acto de pecar en el ser humano es sumamente significativa, ya que no solo es la acusación la que le afecta, sino los juicios que emite la sociedad, desencadenando una serie de conflictos intrapsiquicos como es la angustia, la inseguridad, la culpa y la necesidad de perdón.

    Lo malo se presenta cuando la persona víctima de su ignorancia o su culpa se ve envuelta en un círculo vicioso donde se manifiesta una gran necesidad de castigo, esto con el fin de tratar de estar siempre en lo correcto y al mismo tiempo de agradar lo mejor posible a la divinidad, en la antigüedad el castigo iba desde la mutilación del cuerpo hasta el sacrificio, en la actualidad se pueden presenciar algunas de estas manifestaciones donde las personas pagan mandas cortándose el cabello y yendo de rodillas hasta las capillas.

    La religión por lo tanto también representa un ideal del yo, que consiste en agradar al padre omnipotente para poder estar junto a él. Tal como lo hiciera el hijo (Jesús). El ideal del yo consiste en ser el hijo predilecto, el elegido y ocupar el lugar que le corresponde a la diestra del padre; pero este círculo vicioso y la necesidad de agradar siempre a la divinidad puede generar una perdida de la identidad, la cual se manifiesta ante la pérdida de su Yo y se convierte en un falso Yo, donde las personas, como es típico de la religión no contradicen al clero y toman una actitud sumisa, en donde se adopta una mascara conformista y se deja de tener una vida propia (es la voluntad de dios o dios sabe por que hace las cosas, que sea lo que dios quiera), dejan de ser ellos mismos para convertirse en robots religiosos.

    En México no es la excepción, cabe recordar que la religión en México seda a partir de la conquista y constituye un esfuerzo por recuperar la identidad perdida durante la cristianización del pueblo indígena al cual se le quita su cultura, su religión y su estructura social, si bien es cierto el mexicano de aquella época se ve obligado a reconstruir un nuevo mundo a partir de las ruinas dejadas por los españoles. Ante la destrucción de sus dioses y su cultura, nace en él mexicano un gran sentimiento de inseguridad que se ve obligado a compensar por medio de la religión. Por lo tanto en nuestro país, como en algunos otros de América latina se presenta lo que los altos mandos de la iglesia llaman religión popular; que no es otra cosa, más que la fusión de las creencias antiguas de los mexicanos (en este caso) con las de los españoles. Desde tiempos antiguos el mexicano era un fiel devoto de sus dioses, guardaba una disciplina tal que jamás dejaba de asistir a los sacrificios en la gran pirámide del sol, en la actualidad guarda esa misma disciplina. La religión del mexicano no es la suya, es la que se formo a partir de dos grandes ideologías, es el reflejo del mundo antiguo y el moderno, es un grito desesperado por mantener, sus raíces, sus tradiciones que le fueron arrebatas, las cuales siguen presentes en el gran inconsciente colectivo de su raza, es el anhelo por entablar una homeostasis entre el mundo actual y su pasado, que le brinde una mayor madurez y competitividad en el mundo exterior.

    Bibliografía.

    A.D. Sujov, (1960), Las Raíces de la Religión, Primera edición México D.F. Editorial Grijalbo S.A. 1968.

    Agustín Mateos Muñoz, (1966), Compendio de etimologías grecolatinas del español, Trigésimo segunda Edición. México D.F. Editorial Esfinge S.A de C.V. 1994.

    Alberto Eiguer (1977), Pequeño tratado de perversiones morales, (Traductor Adriana Ma. Vázquez Delgadillo) Primera edición. México. Editorial Nueva Imagen. 2001

    Alberto Tallaferro (1992), Curso básico de psicoanálisis. Primera edición. México editorial Paidos. 1992.

    C. G. Jung, (Aleman 1951, Español 1992), Simbología del espíritu, (Traductora Matilde Rodríguez Cabo), Quinta reimpresión. México D.F. Editorial F.C.E. 1998

    Charles Guignebert (Francés 1921, español 1956). Cristianismo Antiguo. (Traductora: Nélida Orfila Reynal). Quinta Reimpresión México D.F. Editorial F.C.E Brebarios.1999.

    Eduardo Horacio Grecco (1995), Volver a Jung, primera edición. Buenos Aires Argentina. Ediciones continente. 1995.

    Eduardo Nicol (1957), Metafísica de la expresión, primera edición. México D.F. Editorial F.C.E. 1957

    Enrique D.Dussel (1977), Religión, Sociología y Conceptos, Primera edición. México, Editorial Edicol 1977.

    Erich Fromm. El arte de amar. (Traductora Noemí Rosenblatt) Octava reimpresión. México. Editorial Paidos.1987.

    Evelyne Pewzner, (Francés 1992, español 1999), El hombre culpable, la locura y la falta en occidente (Traductor Sergio J. Villaseñor Bayardo) Primera edición. Guadalajara México. Editorial. F.C.E. 1999.

    Federico Nietzsche, La gaya ciencia, (Traductor Roberto Ganiz), Cuarta edición. México. Editores mexicanos unidos. 1994.

    Felipe López Rosado, (1978). Introducción a la sociología. Vigésimo séptima edición. México. Editorial Porrua. 1978.

    G. Van der Leeuw, (1964). Fenomenológica de la religión (Traductor Ernesto de la Peña) Primera edición. México. Editorial F.C.E. 1975.

    Héctor Tejeda Gaona (1999), La Antropología, Primera edición, México D.F. Editorial: consejo Nacional para la Cultura y las Artes, 1999.

    Incola Abbagnano (1961en Italiano). Diccionario de Filosofía. (Traductor: Alfredo N. Gallett). Undécima Reimpresión. México Editorial F.C.E. 1994.

    John Lewis (1960), Antropología Simplificada (traductor Prof. Manuel de la Escalera) Novena edición. México, Editorial Minerva S.A.1977.

    José Cárdenas Salazar (1975), Arzobispo de Guadalajara. El Pequeño Ritual. Tercera edición México. Editorial: Castro Impresores. 1985.

    Ladislao Vadas (1994), El origen de las creencias. Primera edición, Buenos Aires Argentina, Editorial Claridad 1994.

    Laurette Séjourné (1984). Pensamiento y Religión. Primera Edición México D.F. Editorial F.C.E.1984.

    Manuel Aceves (1994). Alquimia y mito del mexicano, aproximaciones de la psicología de C. G. Jung. Segunda edición México. Editorial Grijalbo 2000

    Marc Oración (1974). La culpabilidad, el hombre y sus posibilidades (Traductora Griselda Bazán), primera edición. Buenos Aires Argentina. Editorial La Aurora. 1977

    Michael Novak (1980) Teología de la Liberación ¿En verdad Libera?, Segunda edición México, Editorial Diana 1994.

    Nandor Fodor (1971) Freud, Jung and Occultism, Primera edición. U.S.A New York. Editorial University Books, inc. 1971.

    N. Micklem (1960). La Religión. Tercera Reimpresión México. Editorial F.C.E. Brebarios. 1975.

    Octavio Paz (1950), El Laberinto de la soledad. Primera reimpresión. México. Editorial F.C.E. 1972.

    Octavio Paz y Enrique Krauze (1991), Las Pasiones de los Pueblos, Primera Edición México, Editores: Espejo de obsidiana y Fundación Televisa, 1991.

    Paul Diel (en francés 1949, En español 1959), Psicoanálisis de la divinidad, (Traductor Mateo Hernández Barroso), Primera Edición. México D.F. Editorial F.C.E. 1959.

    Paul Johnson (1976), La historia del cristianismo, (Traductor Aníbal Leal), Primera edición en español. Buenos Aires Argentina. Javier Vergara editor. 1989.

    Raymon Bloch (en francés 1984, en español 1985), La adivinación en la antigüedad (traductor Víctor Manuel Suárez Molino), primera edición, México D.F. Editorial F.C.E. 1985.

    Santiago Ramírez, (1966), Antropología: Culturas, primera edición México 1966, editorial Oasis S.A. 1966.

    Santiago Ramirez, (1977), El mexicano, psicología de sus motivaciones, Decimotercera edición, México, Editorial Grijalbo. 1977.

    Soren Kierkegaard, El concepto de la angustia, decimoquinta edición. México. Editorial Austral. 1994.

    Spenser Herbert, (1892). La moral de los diversos pueblos y la moral personal. Primera edición. España. Editorial Moderna. 1892.

    Thomas Paine (1990). La Edad de la Razón. (Traductora: Bertha Ruiz de la concha). Primera edición México D.F. Editorial: Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, 1990.

    Otto Fenichel (1994). Teoría psicoanalítica de las neurosis (Traductor Dr. Mario Carlisky). Primera edición, México, Editorial Paidos. 1994

    Vicente Suárez Soto (1962). Psicología abismal del mexicano, Un ensayo a nuestra psicogenesis. Segunda edición, Puebla México, Editorial Linotipografica universal. 1967.

    Voltaire (1960). Diccionario Filosófico (Traducción directa del Francés), tomos I, II, III. Primera Edición Buenos Aires Arg. Editorial Sophos.1960.

    Willy Pasini (1993), Quererse y no quererse (Traductor Atilio Pentimalli Melacrino), Primera Edición. Barcelona España. Editorial Seix Barral. 1994.

    Libros y documentos bajados de la Red:

    C. G. Jung Psicología y religión, www.ebiblioteca.com

    CARLOS MARX- FEDERICO ENGELS JUAN B. JUSTO RELIGION (Ideario) 2000Copyright www.elaleph.com

    Mircea Eliade Mitos y Arquetipos www.dobleu.com

    Mircea Eliade Lo Sagrado y lo Profano www.elaleph.com

    Dr. José Luis González Martínez conferencia: Sincretismo en la religión popular www.cultura.iteso.com.mx/dialogos. Jueves 13 de noviembre de 2003

    Películas Consultadas:

    El Maquinista (The Machinist)

    Director: Brad Anderson.

    Clasificación: C

    Pais: España.

    Duración: 120 min.

    Genero: Thriller

    Formato: DVD.

    Año: 2000

    La Última Tentación de Cristo (THE LAST TEMPTATION OF CHRIST)

    Director: Martin Scorsese

    Clasificación:C

    Pais: USA

    Duración: 163 min.

    Genero: Thriller

    Formato: DVD.

    Año: 1999

    ¿Y tu que %$* sabes?

    Director:Mark Vincat, William Arntz, Betsy Chasse.

    Clasificación: B-15

    Pais: USA

    Duración: 110 min.

    Genero: Comedia

    Formato: DVD.

    Idioma: ingles.

    Año: 2004.

    Índice

    Dedicatoria

    Agradecimientos.

    Introducción.

    Justificación.

    Síntesis.

    Proyecto.

    Metodología.

    Conclusiones.

    Bibliografía.

    Alo largo del presente documento presentare algunos de los posibles orígenes del sacrificio y su relación con la religión, el por que de un sacrificio y los métodos usados.

    El tótem como dios del clan puede por tanto no ser otra cosa que el clan mismo, personificado y representado para la imaginación bajo la forma visible del animal o vegetal que sirve de tótem.

    Reacuérdese el evento de los aztecas, el cual guardaba cierta similitud en cuanto a fechas con la semana santa de los cristianos, según el monje Sahún; donde el sujeto a sacrificar era tratado como si fuese el dios mismo, cabe recordar que no solo la religión prehispánica mantenía este tipo de rituales, sino que también el mismo cristianismo los practicaba, pero luego son substituidos por la representación simbólica de este: el sacramento y la comunión son claros ejemplos de esta transformación que se hace a lo largo de la historia mitológica.

    4 Cabe recordar los castigos impuestos a los indígenas que se resistieran al bautismo cristiano y la imposición de un nombre extraño (los españoles no respetaron la identidad del individuo ni la cultura de la masa, situación que bien puede representar una despersonalización, ya que se deseaba despojar al indígena de si mismo) dichos castigos iban desde latigazos hasta ejecuciones publicas con la finalidad de someter al pueblo por medio del miedo al clero y al gobierno

    El estudio de la moral y la religión no es la prioridad en esta investigación, aun sin embargo se mencionan algunos puntos al respecto con el fin de encontrar la influencia de la religión en la moral y viceversa de tal forma que se pueda entender la relación entre estos dos conceptos.

    Si la inocencia es un estado psíquico ligado a la naturalidad del ser, no se puede hablar de una culpa hasta que ésta se pierde, y eso ocurre cuando el individuo deja su cualidad y comienza a divagar en deseos y es de esta forma que la inocencia desaparece y en contraposición nace la angustia, la cual contempla el deseo pero no siempre lo puede alcanzar, situación que le genera al ser humano un estado de incomodidad psíquica y física. Algunas de las personas religiosas manifiestan la angustia en el simple hecho de de pensar, ya que sí tiene “malos pensamientos” dios le castigará y por lo tanto adoptan una actitud sumisa, no toman la posibilidad de elegir por si mismos ya que si lo hacen eso representa un pecado contra el prójimo y contra dios mismo. Pero ¿que es la angustia y cuales son sus repercusiones en el ser humano?

    Es así como en la angustia se ven distintas manifestaciones somáticas muy comunes en estos casos como modificaciones cardiacas, respiratorias, taquicardias, temblor, resequedad de la boca y sensaciones de frió y calor.

    Entiéndase omnipotencia en el sentido humano mas no divino, el cual es el sentimiento que le permite al hombre explorar los limites que se impone a sí mismo o en otros casos trascender los parámetros impuestos por la naturaleza y la sociedad.

    Bien podría ser la proyección de las necesidades y el potencial que el hombre tiene para resolverlas, pero que no se atreve a explorar.

    Entiéndase por falta, lo que la iglesia denomina “Pecado”, para lo cual el creyente debe realizar una confesión de dicho acto motivado por la inseguridad de sus actos, la angustia que se desencadena y finalmente los fuertes sentimientos de culpa que se tornan intolerables y de esta forma poder ser perdonado.

    Cabe destacar las similitudes que guarda la historia de los antiguos mexicanos con el cristianismo, donde al igual que con los judíos Dios ha elegido a su pueblo para llevarle a la tierra prometida dirigidos por Moisés, con el fin de que dejaran de ser perseguidos y esclavizados por los egipcios.

    89