Psicología de la personalidad

Psicología. Individuo. Persona. Motivación humana. Temperamento. Constitución. Carácter. Autoconcepto. Comportamiento

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PSICOLOGÍA DE LA PERSONALIDAD

TEMA I: CONCEPTO, DEFINICIÓN Y OBJETO DE ESTUDIO DE LA PSICOLOGÍA DE LA PERSONALIDAD

1.1. Aproximación Conceptual a la Historia de la Psicología de la Personalidad

La psicología de la personalidad aparece como disciplina científica dentro de las ciencias sociales en los años 30.

Desde su origen la psicología de la personalidad se va a caracterizar por prestar un especial interés por la persona considerada en su totalidad, el problema de la motivación humana definida en términos de impulsos internos, dinámicos y no observables, así como por el estudio de las diferencias individuales.

Entre las aportaciones destacan tres: las de Allport, Murray y Lewin.

Tabla 1.1 (ESTA TABLA NO ENTRA EN EL EXAMEN)

Etapas del desarrollo histórico de la P. Personalidad y hallazgos más relevantes (Ibáñez, Belloch y Tortosa, 1981)

Década 1930 - 1940

Se formula por primera vez el concepto de rasgo.

Grandes planteamientos teóricos. (Allport, Murray, etc.).

Década 1940 - 1950

Desarrollo de las teorías factoriales.

Aproximaciones sociológicas al estudio de la personalidad.

Década 1960 - 1970

Desarrollo de los test de personalidad.

Se cuestiona el concepto rasgo.

Década 1970 - 1980

Desarrollo del paradigma interaccionista.

Década 1990

Revalorización de los estudios diferenciales de la personalidad.

Recuperación de los modelos de rasgos remodelado por influencias sociales, clínicas y de la salud.

En el período De 1930 a 1950 la psicología de la personalidad se consolida como disciplina científica, organizada y diferenciada de las demás disciplinas psicológicas mediante la integración de las ideas provenientes de distintas aproximaciones teóricas y metodológicas situadas fuera de la corriente de la psicología experimental americana (psicoanálisis, caractereología, las pruebas mentales, etc.).

Dentro de la riqueza y diversidad de planteamientos teóricos existentes en este periodo hay que señalar varias tendencias que se muestran de forma consistente.

En primer lugar, la mayoría de las teorías de la personalidad asumen que la persona puede ser estudiada desde diversas y distintas perspectivas y niveles, aunque todas coinciden en que la personalidad es una totalidad organizada.

En segundo lugar, la mayoría de los planteamientos consideran, implícita o explícitamente, que la conducta esta fuertemente determinada por variables personales u organísticas que serían responsables de la consistencia y coherencia que muestra la personalidad normal.

En tercer lugar, la mayoría de los planteamientos existentes dentro del ámbito de la personalidad introducen variaciones respecto a la consideración de la motivación como una reducción de la tensión.

En cuarto y en último lugar, muchos autores conciben el desarrollo de la personalidad en términos de aprendizaje o socialización. A excepción de investigadores como H. J. Eysenck y R.B. Cattell, la mayoría entiende que la persona es producto de su ambiente en sentido de que los rasgos, sentimientos, actitudes y motivos son aprendidos.

De 1950 a 1970

Se inicia con el regreso, tras finalizar II G. Mundial, de la Psicología a las Universidades con el consecuente desarrollo, a través de múltiples programas de investigación básica y aplicada, de las distintas áreas de la psicología que desembocan en un incremento de la especialización.

Como consecuencia de este importante desarrollo de la especialización, la psicología de la personalidad sufre una fuerte crisis de identidad hasta el extremo de que pasa a ser sinónima de psicología clínica o psicología social.

En este período ya NO se busca construir una teoría global y total, sino conocer diferentes aspectos de la personalidad que, en su conjunto, pudieran dar una visión total de la persona.

Como constructos de la personalidad destacan:

  • la motivación del logro

  • la ansiedad

  • la personalidad autoritaria

  • la independencia de campo.

En este contexto, la personalidad autoritaria, la motivación de logro, la ansiedad y la independencia de campo se convierten en los constructor de personalidad estrellas, sujetos a una intensa y extensa investigación durante este período, posiblemente debido a que, como señala McAdams (1997), reflejaban las preocupaciones de la clase media americana tras finalizar la II G. M. Asimismo en este período se produce un importante desarrollo hacia la evaluación clínica como los diseñados para evaluar las diferencias individuales en la población normal. (p. ej. El Inventario Psicológico de California; Gough, el 16 PD de Cattell, el Inventario de la Personalidad de Eysenck).

El Período De 1970 hasta la Actualidad

Se caracteriza por la existencia de dos etapas perfectamente diferenciadas:

  • La primera que ocupa década de los 70: Predomina la duda y el desconcierto.

  • La segunda se inicia a principios de los 80: Predomina el optimismo que se hace claramente patente a partir de la década de los 90.

La decepción de los finales de los 60 como consecuencia de la existencia de múltiples resultados experimentales contradictorios y triviales, se hace realidad a principios de los 70 con la publicación de una serie de críticas que van a conducir a la Psicología de la Personalidad a experimentar la crisis más importante de su historia.

La crítica más relevante es la que se origina como consecuencia de la publicación, en 1968, del libro Personality and Assessment (Personalidad y Evaluación) de WALTER MISCHEL, en el que mostraba que los rasgos de personalidad identificados mediante cuestionarios explicaban menos del 10% de la variabilidad asociada a la conducta.

A partir de estos datos MISCHEL postulaba que la conducta humana es aprendida y que el comportamiento de las personas está motivado y controlado por variables situacionales. Planteamiento que dará lugar al SITUACIONISMO, enfoque teórico que, va a defender la necesidad de estudiar la personalidad centrándose en el conocimiento de los estímulos presentes en las situaciones (la conducta podría variar de una situación a otra) invalidando el concepto de CONSISTENCIA de la conducta, que constituía un aspecto central de la teoría de rasgos.

A partir de los 80 Tras cerrarse el debate en torno a si la conducta era determinada por la persona o por la situación con la aceptación, por la mayoría, del INTERACCIONISMO

  • *La psicología de la personalidad es interaccionista, que postulaba que la conducta estaba en función de la persona, la situación y la interacción entre ambos.

  • Se inicia la segunda etapa de este período con el resurgimiento de la Psicología de la personalidad que adquiere gran vitalidad y creatividad como consecuencia de la conjunción de distintos factores. (Tabla 1.2)

Tabla 1.2. Tendencias que facilitan el desarrollo de la psicología de la personalidad durante la década de los 80 y 90.

1. La expansión del interaccionismo a distintos campos de la psicología.

2. El renovado interés por el estudio de los procesos de autorregulación y control de creencias, como consecuencia del planteamiento interaccionista según el cual los individuos activamente constituyen sus ambientes.

3. El aumento del número de estudios longitudinales en los que se hacía un seguimiento de un amplio grupo de individuos durante un largo período de tiempo que permitía analizar el papel de los factores sociohistóricos (MAGNUSSON, 1988).

4. El replanteamiento del estudio de los procesos emocionales e inconscientes por parte de la psicología cognitiva y la neurociencia.

5. El nacimiento de la psicología evolucionista que plantea el estudio y explicación de la conducta en base a la existencia de mecanismos mentales específicos a cada dominio de la conducta cada uno de los cuales permitiría la solución de problemas particulares adaptativos (PINKER, 1997).

6. El resurgimiento de los modelos estructurales de rasgos o disposiciones.

7. Los avances en el análisis sociocognitivo de la estructura y funcionamiento de la personalidad, dando respuesta a muchas cuestiones relacionadas con la motivación, la emoción, el autocontrol, la coherencia, etc., que siempre le habían interesado a la psicología de la personalidad.

1.2. Individuo, Persona y Personalidad

INDIVIDUO:

Cada ser completo y separado de una especie o género que es indivisible.

Unidad en si mismo, no se puede descomponer en partes; carácter singular y total.

Unidad básica en el estudio de la personalidad; aparece relacionado a los conceptos de temperamento, constitución, carácter

PERSONA:

Perteneciente a la especie humana; abarcaría todos los aspectos físicos y psíquicos que caracterizan al individuo humano como único e indivisible.

Designa al individuo humano concreto.

INDIVIDUALIDAD:

Propiedad exclusiva de los individuos, conjunto de características que configuran la identidad del mismo como perteneciente a cualquier especie viva.

La psicología de la personalidad debe centrarse en el estudio de la actividad que el individuo y /o la persona desarrolla.

La psicología de la personalidad busca dar respuesta a cuestiones tales como: ¿cuáles son las causas que determinan la conducta cotidiana de interacción social?, ¿cuáles son los aspectos psicológicos de la naturaleza humana más estables, consistentes y esenciales?, ¿cuáles son las condiciones necesarias para que el individuo desarrolle un patrón de comportamiento “sano” y adaptativo?.

A fin de responder a estas y otras cuestiones relacionadas con el estudio de la personalidad, parece razonable asumir que la psicología de la personalidad debería darnos una Visión UNITARIA del individuo y/o persona en base, no sólo a los datos que le son propios como disciplina científica, sino también integrando la diversidad de datos generados por otras disciplinas de la psicología.

Sin embargo, esta pretensión de integrar todos los datos psicológicos es lo que le confiere su grandeza y su servidumbre y, posiblemente, sea la principal razón que ha venido impidiendo un desarrollo único de esta disciplina, dando lugar a la aparición de numerosas teorías de la personalidad que se han atribuido para sí el ser la “verdadera” teoría de la personalidad.

En lo que parece no haber dudas es en afirmar que la psicología de la personalidad debe centrarse en el estudio de la actividad que el individuo y/o la persona desarrolla. El concepto de personalidad aparece estrechamente unido a los conceptos de individuo y persona y, en este sentido, parece razonable que previo a abordar en qué consiste la personalidad y cuál debe ser su definición y objeto de estudio, analicemos la relación existente entre los conceptos de individuo, persona y personalidad, tres conceptos íntimamente interrelacionados y ampliamente extendidos en el lenguaje cotidiano.

Como señalaba IBAÑEZ (1989), una de las formas más simples de conocer en qué consisten estos conceptos es recurriendo a cómo son definidos en cualquier diccionario de lengua castellana. Así por ejemplo, en el diccionario de MARÍA MOLINER, el término INDIVIDUO se define como “cada ser completo y separado, de una especie o género que es indivisible”, definición que supone, como sugiere Ibáñez (1989), que se está haciendo referencia tanto a un ser humano como a cualquier otro objeto que tenga un carácter singular y total, esto es, el individuo constituye una unidad en sí mismo y no se puede descomponer en partes. Características que no sólo constituyen la base de la definición de individuo al nivel del lenguaje cotidiano, sino que también han sido utilizadas por determinados teóricos de la personalidad que han defendido la consideración del individuo como unidad básica en el estudio de la personalidad. La consideración teórica del individuo como objeto de estudio de la psicología de la personalidad se produce a finales del siglo XIX y aparece estrechamente relacionada a los conceptos de temperamento, constitución y carácter, considerados por muchos autores como el origen del término personalidad .

En cuanto al término PERSONA, si utilizamos el mismo procedimiento de buscar su significado en el diccionario, vemos que se refiere a un individuo pero, en este caso, no como perteneciente a cualquier tipo de especie, sino como miembro de la especie humana. El término persona sólo puede entenderse como referido a los seres humanos. La persona abarcaría todos los aspectos físicos y psíquicos que caracterizan al individuo humano como único e indivisible.

Tabla 1.3. Significado o acepción de la palabra persona.

La persona es referida al conjunto de cualidades personales que le caracteriza (p. ej, ser generoso).

La persona se refiere a la apariencia que uno quiere dar a los demás de sí mismo (p. ej, comunicativo, agresivo, etc.) No existe independencia entre las características que le definen y el papel que representa.

La persona denota las características y cualidades del papel que juega en su entorno inmediato (p ej, Pedro es un líder).

La persona se refiere al conjunto de cualidades que le dan dignidad y distinción (p ej, Juan es una personalidad en el mundo de los negocios).

Así pues, la individualidad es una propiedad exclusiva de los individuos que subraya el conjunto de características que configuran la identidad del mismo como perteneciente a cualquier especie viva, la persona es un concepto que designa a un individuo humano concreto. Las personas poseen una personalidad propia que define la forma de ser y funcionar del psiquismo humano y, justamente, esta manera peculiar de ser y actuar que caracteriza a la persona como organismo psicofisiológico, es lo que constituye el concepto central de la psicología de la personalidad.

La PERSONALIDAD se define como la forma de ser y funcionar del psiquismo humano, hace referencia a la totalidad del individuo humano cuya naturaleza vendría determinada por los aspectos cognitivos motivacionales y emocionales que caracterizan el comportamiento humano, pudiéndose distinguir, desde un punto de vista psicológico, diferentes categorías de elementos (Tabla 1.4) que han sido utilizados como unidades básicas de análisis por los distintos modelos o teorías psicológicas de la personalidad.

Tabla 1.4 (ESTA TABLA NO ENTRA EN EL EXAMEN)

Disposiciones o tendencias básicas de conducta.

Procesos dinámicos que regulan la experiencia y la conducta.

Características adaptativas: hábitos, actitudes, creencias.

Influencias externas del medio.

Elementos de biografía.

Autoconcepto, sentido individual de lo que el sujeto cree que es.

2. CONCEPTO Y DEFINICIÓN DE PERSONALIDAD

Con cierta frecuencia la gente tiende a hacer referencia a la personalidad en el sentido de que alguien tiene o no personalidad, o que tiene un determinado tipo de personalidad (p. ej; Juan es introvertido; Ana es sociable, etc.). Hay palabras que son muy familiares para todo el mundo pero que la mayoría de la gente tiene dificultades para definirlas. Estas palabras son términos abstractos y la dificultad para definirlas deriva de que no poseen un referente externo objetivo, sino que se refieren a ideas. La personalidad es uno de esos conceptos ampliamente usados en el lenguaje cotidiano sin un significado preciso, lo que en términos científicos es conceptualizado como un Constructo teórico que debe ser definido de una manera precisa.

Existirían, pues, dos maneras de aproximarse a la pregunta sobre ¿qué es la personalidad?

PERSPECTIVA LEGA O NO CIENTÍFICA (saber popular)

Se entiende que la personalidad, independiente de cual sea su definición, es fundamental para comprender lo que las personas hacen y dicen y, en general, tiende a ser inferida a partir de los actos que la gente realiza en su vida cotidiana.

No tiene entidad ni valor en si misma, se infiere a partir de la configuración que el observador hace de la conducta de la persona que está observando.

Pero no siempre la conducta de un individuo se corresponde con su personalidad, ni todas las situaciones son igualmente relevantes para conocer la personalidad.

El concepto personalidad implica propiedades psicológicas que, aun influyendo en el modo de comportarse del sujeto, no se pueden observar directamente.

A nivel popular se caracteriza por: PELECHANO un amplio abanico de significados según el contexto en el que se emplee dicho término.

*ser algo a lo que las personas conceden un gran valor. Su contenido estaría relacionado con aspectos próximos a lo afectivo, privado, íntimo, etc., y estaría a la base de muchas de las decisiones importantes que las personas toman as lo largo de la vida.

*Tener contenidos valorativos que implican su categorización dicotómica. Por ej, Juan es una gran personalidad mientras que Pedro carece de personalidad. Asumimos en el primer caso una consideración positiva y negativa en el segundo. Este contenido valorativo introduce una cierta dificultad en el proceso del análisis científico y “objetivo” de la personalidad.

*existe una concepción múltiple por estar presente una variedad de conocimientos (literatura, filosofía) que reclaman a la persona como su objeto de estudio.

*hace referencia a aspectos problemáticos de naturaleza subjetiva e intima (tiene problemas personales).

Para PELECHANO la personalidad en lenguaje cotidiano se entiende como “algo” que se emplea con frecuencia, y se relaciona con aspectos íntimos y afectivos de la persona, relevante y de gran valor, no exentos de una vertiente psicopatológica.

PERPECTIVA CIENTÍFICA

*No existe una definición de personalidad aceptada por la mayoría de los teóricos e investigadores.

*Existe una multiplicidad de definiciones según el teórico o investigador de la personalidad.

BERMUDEZ:

*se delimita el marco conceptual mediante dos procesos:

--categorización de las definiciones propuestas por los distintos autores

--identificación de las notas comunes a la mayoría de las definiciones.

Tras la categorización de las distintas definiciones de personalidad es posible identificar, de acuerdo con la propuesta de BERMUDEZ, una serie de notas distintivas a todas ellas.

  • la personalidad se ocupa de toda la conducta (la observable y la no observable directa y públicamente); La personalidad no es una mera descripción del comportamiento de la persona que puede observarse directamente, sino que abarca los mecanismos y procesos psicológicos que la persona activa y son responsables de dichos comportamientos.

  • la personalidad implica características relativamente constantes y estables a lo largo del tiempo y las distintas situaciones. Cuando se dice que una persona tiene una determinada personalidad se está subrayando el sentido de Coherencia o continuidad de las cualidades que le definen. Los procesos que estructuran la personalidad de un individuo que hacen que se comporte de un modo determinado son los que producen un sentido de continuidad interior, aun cuando dicho comportamiento sea en situaciones diferentes. Paralelo a esta asunción estaría la idea de que el comportamiento tiene su origen en el interior de la persona.

Cuando decimos que una persona es sociable o introvertida estamos refiriéndonos a la existencia de características internas que determinan que esa persona sea sociable o introvertida, y ambas ideas son las que hacen que la personalidad se convierta en un concepto fundamental cuando tratamos de comprender y predecir nuestra conducta o la de los demás.

A partir del conocimiento de que una persona es sociable, introvertida, agresiva, etc., podemos postular que el comportamiento humano es relativamente predecible. Así por ejemplo, a partir de la conceptualización de una persona como introvertida podemos predecir que, en términos generales, tenderá a comportarse de una manera tranquila, reservada, distante, retraída, etc. En este sentido, conocer la personalidad de un individuo nos permite anticipar cómo será su comportamiento, siempre en términos relativos, en una situación determinada.

(El comportamiento humano es relativamente predecible).

  • la personalidad supone que el individuo tiene un carácter “singular” y “único” (organización única de los elementos que definen la personalidad. Cuandio nos referimos a la personalidad de un determinado individuo, tendemos a señalar aquellos aspectos distintivos que le otorgan cualidades individuales únicas que permiten diferenciarle de los demás. La personalidad se basa en la continuidad y homogeneidad de las diferencias entre los individuos a lo largo del tiempo. El conocimiento de una persona se adquiere cuando se le compara con los demás.

  • ¿Se puede estudiar la personalidad desde un planteamiento científico? SI

  • la personalidad hace referencia a algo que no existe en realidad que no podemos observar directamente, sino que se infiere a partir de la observación de la conducta. La personalidad es un constructo teórico, una abstracción que utilizamos para referirnos a un determinado tipo de comportamiento de una persona.

Como constructo hipotético la personalidad hace referencia a la existencia de una serie de mecanismos y procesos psicológicos con una estructura compleja y organizada que explicaría el comportamiento de las personas. Cuando decimos que Ana es introvertida, estamos haciéndolo en base a una serie de propiedades o atributos (abstracciones) que se supone tiene la persona y que inferimos a partir de la observación de su conducta. Asunción que ha determinado que muchos investigadores de la personalidad se hayan dedicado a identificar dichos atributos como variables esenciales sobre las que sustentar las personalidades individuales.

Así pues, estas notas nos señalan algunos de los aspectos centrales que se supone debería incluir cualquier posible definición de personalidad, siempre asumiendo, por un lado, que este concepto está exento de cualquier tipo de juicio de valor referente a las características que definen a la persona y, por otro lado, que dentro del marco de la psicología científica en la que se ubica la psicología de la personalidad, ésta debe ser entendida como una disciplina que nos puede ayudar a describir, explicar y predecir la conducta de las personas.

¿Es posible, desde una perspectiva científica, abordar el estudio de la personalidad sin contar con una definición estándar?

  • la personalidad es susceptible de estudio independientemente de que se cuente o no con una definición aceptada por la comunidad científica, mediante la identificación de las propiedades que configuran su naturaleza.

  • Dentro del ámbito de la personalidad podemos distinguir varias categorías de atributos q nos permiten conocer como funciona el psiquismo humano. Más concretamente nos estamos refiriendo a procesos motivacionales, (motivación, voluntad, intereses), procesos cognitivos (atención, percepción memoria), procesos emocionales (ansiedad, miedo, ira), procesos psicofisiológicos (activación cortical, actividad endocrina, etc, aptitudes, rasgos temperamentales, rasgos motivacinales, carácter, constitución) cada uno de los cuales actuaría de manera específica sobre un determinado aspecto de la conducta, de modo que todos estos componentes configurarían una estructura de la personalidad propia y peculiar que haría a cada persona única e irrepetible.

DEFINICIÓN: Conjunto de rasgos y mecanismos psicológicos que posee el individuo, organizados y relativamente duraderos que influye en sus interacciones y adaptaciones al ambiente tanto intrapsíquico como físico y social. (LARSEN Y BUSS en su Libro Personality).

ANÁLISIS:

1. Rasgos psicológicos: características descriptivas de la personalidad de un individuo que permite describir en que difiere o es similar a otro individuo; incluye aspectos significativos y consistentes de la persona (actitudes, motivos, sentimientos, creencias, metas, deseos, etc.).

2. Mecanismos psicológicos: entendido como procesos de personalidad que estarían directamente relacionados con la forma en que el individuo procesa, codifica, almacena y recupera la información. Mecanismos psicológicos que influyen en el individuo haciéndole más sensible a cierta información en comparación con otra que, a su vez, le lleva a tomar decisiones que le conduce a la realización de determinadas conductas.

Aunque la mayoría de los psicólogos defienden que es necesario elaborar sistemas taxonómicos objetivos y fiables de los componentes básicos de la personalidad (FASE DESCRIPTIVA).

También coinciden en señalar que no es posible entender y explicar la conducta únicamente con la descripción de los rasgos fundamentales de la persona sino que también es necesario tener en cuenta los procesos y mecanismos a través de los cuales se manifiesta la personalidad (FASE EXPLICATIVA)

3. En tercer lugar la definición se refiere a rasgos y mecanismos psicológicos que están en el individuo. Frente al planteamiento defendido por disciplinas como la psicología social que centra su interés en aspectos que están fuera del individuo como es el caso del ambiente. La psicología de la personalidad hace énfasis en los factores internos del individuo como determinantes de la conducta.

4. Los rasgos están organizados (esa organización es la responsable de la coherencia de la conducta) y son duraderos a lo largo del tiempo y las situaciones. Los rasgos y procesos de personalidad estarían unidos entre sí formando una estructura organizada que contendría las reglas que rigen las decisiones que las personas toman de cara a activar qué necesidades tienen prioridad en función de las circunstancias, organización que, en última instancia, sería la responsable de la coherencia de la conducta.

Los rasgos y/o procesos psicológicos son estables a lo largo del tiempo especialmente en la edad adulta y consistentes (la consistencia ha sido objeto de controversia) a lo largo de las situaciones.

La asunción de cierta estabilidad y consistencia no impide aceptar cambios a los largo del tiempo., siendo de interés los que son duraderos y afectan a un número amplio de personas.

5. Los rasgos y procesos psicológicos influyen en como el individuo interacciona y se adapta al medio ambiente, Mediante procesos como la percepción, selección, evocación y manipulación de las situaciones la personalidad influye en cómo percibimos e interpretamos el ambiente y sus elementos, la manera en que seleccionamos o elegimos determinadas situaciones y no otras, y las reacciones que evocamos a menudo en los demás.

En este sentido, también es conveniente recordar que el ambiente no se limita a los aspectos físicos o sociales, abarca a todas aquellos elementos que configuran el ambiente intrapsíquico, con especial referencia a nuestra memoria, deseos, fantasías y experiencias privadas que vamos adquiriendo a lo largo de nuestra vida cotidiana. El ambiente afectivo o psicológico no es un objetivo como el ambiente físico o social pero tiene un papel muy importante en nuestra realidad psicológica global.

Es posible identificar como señala MISCHEL un aspecto común a la mayoría de definiciones del término personalidad, en el sentido de que “la personalidad suele referirse a los patrones distintivos de conducta (incluyendo pensamientos y emocionales) que caracterizan la adaptación de cada individuo ante las situaciones que se le presentan en la vida.

3. OBJETO Y OBJETIVOS DE ESTUDIO DE LA PSICOLOGÍA DE LA PERSONALIDAD

La psicología de la personalidad se ocupa, como hemos visto anteriormente, de la persona en su totalidad, estudiando a los individuos en general, en cuanto todos poseen una serie de procesos generales comunes, así como de aquellas características que hacen al individuo único en su conducta global. El hecho de que la psicología de la personalidad se ocupe de la totalidad del individuo, a través del estudio de todos aquellos procesos psicológicos que la caracterizan, implica que es una disciplina con un objeto de estudio general y amplio que abarca todos los aspectos y elementos de la conducta; objetivo general que, a su vez, puede analizarse a través de distintos objetivos parciales más concretos (ver Tabla 1.7.).

Tabla 1.7.: Objetivos específicos de la psicología de la personalidad

  • La descripción fiable y útil de las personas en base a sus características físicas y psicológicas (inferidas a partir de la observación de la conducta de las personas).

  • La predicción fiable de las diferentes formas de comportarse de las personas (diferencias individuales) en una misma situación o situaciones similares.

  • La predicción, una vez identificado el patrón de conducta y actitudes de la persona, de cómo o bajo qué condiciones se adquiere y mantiene dicho patrón de conducta.

  • La explicación, a partir de la identificación de aquellos factores personales y situacionales determinantes de la conducta, de cómo y por qué se modifica o puede modificarse el comportamiento de las personas.

  • Si la psicología de la personalidad se centra en los procesos psicológicos existentes dentro de la persona, entonces parece razonable pensar que otro aspecto importante del estudio de la personalidad es la identificación de los principales subsistemas que la constituyen. ANDRÉS- PUEYO (1996)

    • Se pueden distinguir 4 subsistemas básicos generales dentro de la persona:

    1. TEMPERAMENTO (rasgos temperamentales) conjunto de rasgos motivacionales y emocionales relativamente estables determinados en gran medida por rasgos biológicos.

    En el s XIX el temperamento hace menos énfasis en las propiedades físicas para referirse exclusivamente a los aspectos psicológicos relacionados con la estructura somática.

    2. CONSTITUCIÓN (rasgos morfológicos o fisiológicos): estructura biológica o biofísica responsable de los aspectos relacionados con la salud y la enfermedad tanto física como mental;

    (Estos dos surgen en el ámbito clínico y relacionados con la efectividad de tratamientos.)

    A nivel cotidiano es frecuente utilizar personalidad y temperamento como sinónimos.

    DIFERENCIAS:

    TEMPERAMENTO

    • Mayor relevancia a los factores biológicos

    • Se manifiesta en los primeros años de vida

    • Tiene Paralelismo en otras especies

    • Describe características energéticas temporales y estilos de conducta

    • Poco modificable y muy estable

    PERSONALIDAD

    • Relevancia de factores ambientales

    • Se manifiesta en los adultos por efecto de la socialización

    • Especifica de los humanos.

    • Se refiere al contenido o propósito de la conducta

    • Más modificable y más inestable

    3. CARÁCTER: en su acepción psicológica hace referencia al estilo de vida propio y personal del comportamiento de un individuo que le identifica frente a los demás.

    El rechazo del estudio del carácter dentro de la personalidad se debe, en gran medida, a que este concepto implicaba, según G.W ALLPORT, cualidades morales que suponían una valoración de la personalidad, aspecto que dificultaba su estudio de manera objetiva. La desaparición del concepto del carácter como elemento de la personalidad supuso, como señala IBAÑEZ,

    La desaparición del estudio de todas aquellas características de personalidad relacionadas con aspectos morales y éticos.

    Aunque en el ámbito cotidiano es frecuente la utilización del concepto de carácter y temperamento como sinónimos, a nivel científico es conveniente que mientras en el temperamento la influencia de los aspectos constitucionales es fundamental, en el caso del carácter, los elementos esenciales serían los hábitos y reglas que se van adquiriendo a lo largo de la vida.

    Así pues, y como señala ANDRÉS - PUEYO, Se definiría: manera de actuar de un individuo como consecuencia de su temperamento e inteligencia y de influjos personales y ambientales de toda índole.

    4. AUTOCONCEPTO: La dimensión cognitiva de la personalidad (autoconcepto) hace referencia a la representación cognitiva que el individuo tiene de su propia personalidad, constituida por estructuras cognitivas complejas que contendrían toda la información referente a uno mismo (Autoesquemas) y otras menos complejas que, igualmente, estarían relacionadas con los conocimientos autobiográficos.

    4. IMPORTANCIA DE LA TEORIA DE LA PERSONALIDAD

    4.1 Introducción

    • nace como disciplina científica a principios del XIX.

    • La teoría nos ofrece una explicación científica sistemática y coherente de los fenómenos objeto de estudio.

    • Cuando se elabora una teoría lo que pretende es, por un lado explicar el conjunto de fenómenos de los que se ocupa en algunos casos confirma aspectos ya conocidos.

    • La utilidad de la teoría radica en su capacidad para ofrecernos una explicación válida y coherente de, al menos, parte del fenómeno objeto de estudio, que ya es conocido.

    • debe ir más allá de la explicación de fenómenos conocidos, sugiriendo aspectos no conocidos, debe poder hacer predicciones nuevas acerca de los fenómenos.

    • Una teoría científica es un conjunto de supuestos lógicamente organizados sobre relaciones específicas entre los fenómenos observados que nos permiten explicar ciertas observaciones de la realidad y hacer predicciones de fenómenos pendientes de explicar.

    • Una teoría es aceptada cuando es consistente con las observaciones del fenómeno que se propone estudiar y explicar.

    • las teorías difieren en el grado de generalidad respecto al fenómeno o fenómenos objetos de estudio, según se centre en aspectos más o menos específicos de los acontecimientos que estudia.

    • la personalidad es un concepto complejo con un grado de abstracción (se ocupa de todas las conductas que lleva a cabo el individuo), las teorías de la personalidad tienden a ser generales a fin de integrar el mayor número posible de variables.

    • Cuanto más general es una teoría, más incertidumbre y ambigüedad introduce a la hora de hacer predicciones a partir de sus postulados teóricos.

    • Por el contrario cuanto más cercana esté a la conducta, más precisas serán las predicciones y más fáciles de probar empíricamente.

    • el reto de toda teoría de la personalidad radica en compaginar la proximidad al comportamiento con la complejidad de la conducta.

    Los objetivos fundamentales de una teoría son: explicar los fenómenos psicológicos objetos de estudio ya conocidos y predecir nuevos fenómenos psicológicos, entonces los criterios de utilidad, verificación y parsimonia son los que debemos tener en cuenta para evaluar una teoría.

    UTILIDAD (las teorías no son verdaderas o falsas sino que son útiles o inútiles, y en este sentido, la utilidad viene determinada por el grado en que es capaz de generar cuestiones que pueden responderse utilizando el método científico y por la capacidad de organizar e integrar los hallazgos obtenidos experimentalmente).

    VERIFICABILIDAD (Supone que toda teoría debe no sólo ser capaz de generar posibles nuevas relaciones e hipótesis, sino que también debe de permitir verificar experimentalmente tales predicciones con el fin de que puedan ser confirmadas o descartadas. En este sentido es importante que los términos de la teoría tengan un significado claro y específico).

    PARSIMONIA (señala que toda teoría no sólo debe englobar y explicar el mayor número posible de observaciones sino que debe hacerlo con un número reducido de conceptos manteniendo la coherencia entre los mismos. Cuando se ofrecen distintas explicaciones sobre un determinado fenómeno psicológico, se debe elegir aquella que lo hace de manera más sencilla y coherente)

    4.2 Teorías de la Personalidad

    Dentro de este contexto parece razonable que en vez de hablar de una teoría de la personalidad, debemos de referirnos a distintas perspectivas teóricas que, a pesar de compartir determinados postulados básicos respecto al funcionamiento de la personalidad, difieren en cuanto a la naturaleza de la personalidad que subyace a cada una de ellas.

  • La perspectiva disposicional: hace referencia a todas aquellas teorías de la personalidad que asumen que los individuos se caracterizan por poseer una serie de propiedades o disposiciones internas, estables en el tiempo y consistentes a través de las situaciones, que les lleva a comportarse de un modo determinado.

  • La perspectiva biológica: al igual que la perspectiva anterior, subraya la existencia de disposiciones en el individuo que serían las responsables del comportamiento de ese individuo, pero haciendo un especial énfasis en que tales disposiciones tienen un sustrato biológico y un componente hereditario.

  • La perspectiva psicoanalítica: postula la existencia de un conjunto de fuerzas internas en continuo conflicto y competencia, a partir de las cuales emanaría la conducta.

  • La perspectiva del aprendizaje: el elemento central en estas teorías es la concepción de que lo que determina la conducta no son las propiedades o disposiciones internas de los individuos, sino las situaciones, de modo que la conducta humana cambiaría en función de la experiencia y del aprendizaje.

  • La perspectiva fenomenológica: en estas teorías se enfatiza, por un lado, la importancia de las experiencias subjetivas en cuanto determinantes de la individualidad y, por otro lado, la tendencia que muestran las personas hacia la auto-perfección mediante su voluntad ejercida libremente, en cuanto que la personalidad humana sería lo que el individuo decide hacer de él mismo.

  • Perspectiva cognitiva: el elemento central de las teorías cognitivas es la capacidad del individuo para procesar (codificar, almacenar, recuperar e interpretar la información de su entorno, asumiendo que la conducta estaría influida de manera significativa por la utilización de determinadas reglas y estrategias cognitivas.

  • Según CAPRARA y CERVONE: Estos Autores defienden que existe un cierto consenso sobre varios postulados generales básicos respecto al funcionamiento de la personalidad que son ampliamente aceptados por gran parte de las teorías e investigaciones que actualmente se desarrollan en torno al estudio de la personalidad.

  • La personalidad es considerada como un sistema psicológico complejo de estructuras y procesos, constituido por múltiples subsistemas biológicos y psicológicos que se van estructurando a lo largo del desarrollo dentro de los límites establecidos por la biología y el ambiente, que interactuarían entre sí, manteniendo distintos grados de independencia e interdependencia a lo largo del desarrollo.

  • La personalidad se desarrolla a través de una relación recíproca entre la persona y su medio ambiente.

  • La personalidad considera en su totalidad muestra coherencia y continuidad y como se observa en su organización a lo largo de la vida. En gran medida, la conducta de las personas, entendida no como simples actos, sino como patrones complejos de procesos afectivos, motivacionales y cognitivos, está dirigida hacia el logro de metas entre las que destaca el mantenimiento del sentido de la identidad personal y continuidad que se mantiene incluso cuando la persona cambia de metas por motivos personales o profesionales.

  • El estudio de la personalidad, que ha sido abordada desde distintas perspectivas, cada una de las cuales presentan argumentos significativos, de modo que probablemente ninguna de ellas sea más importante que otra, dado que todas constituyen la comprensión última de lo que es la personalidad. No olvidemos que cualquier fenómeno psicológico puede ser explicado desde varios puntos de vista. Las explicaciones no son necesariamente excluyentes; si una explicación es correcta, las otras no necesariamente tienen que ser erróneas.

    Como señala MISCHEL (1988): Los distintos planteamientos teóricos “se complementan entre sí de manera constructiva, acrecentando la comprensión global de los fenómenos y del conocimiento que se tiene de los casos individuales y de la personalidad como un todo”.