Psicoestimulantes

Psicoterapias. Formas: polvo, plantas, pastillas, líquidos y gases. Fisiología. Efectos farmacológicos. Metabolismo. Toxicidad. Consumo. Tolerancia

  • Enviado por: Igab
  • Idioma: castellano
  • País: México México
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Psicoestimulantes

Los estimulantes son sustancias que aumentan el estado de vigilia, combaten el sueño, producen una sensación de energía incrementedada y, a dosis elevadas, estados de excitación extrema. Entre las sustancias estimulantes se pueden dividir en naturales y químicos.

VIAS DE ADMINISTRACION

La presentación de los psicoestimulantes varia en su presentación debido a su clasificación y a su forma de uso, los mas comunes son polvo, plantas, pastillas, líquidos y gases. La mayoría de este tipo de drogas son de tipo anestésico local y efecto vasoconstrictores marcados. Los psicoestimulantes generalmente se consumen de forma oral donde produce el efecto y vasoconstricción de las sustancias y presenta una rápida absorción. El psicoestimulante también puede ser administrado por vía intravenosa demorando solo 16 segundos en llegar al cerebro y produciendo sus efectos máximos en 30 segundos los cuales van decreciendo en los próximos 30 minutos. Otra forma de administración frecuentemente usada es la inhalación. Esta forma cada vez mas popular de consumo produce una rápida aparición de los efectos, y delirio de persecusión con el uso crónico. Se produce una rápida absorción del psicoestimulante demorando 8 segundos en llegar al cerebro y los efectos máximos se presentan a los 30 segundos y decrecen en una forma muy rápida.

FISIOLOGÍA

El psicoestimulante libera altos niveles del neurotransmisor llamado dopamina, que estimula las células cerebrales y mejora el estado de ánimo y los movimientos del cuerpo. También parece tener un efecto neurotóxico, ya que daña las células cerebrales que contienen dopamina y serotonina, otro neurotransmisor. Con el tiempo, parece reducir los niveles de dopamina, lo que puede resultar en síntomas similares a los de la enfermedad de Parkinson, un trastorno grave del movimiento.

Se toma por vía oral o intranasal (inhalación del polvo), se inyecta por vía intravenosa y se fuma. Inmediatamente después de la inhalación o la inyección intravenosa, el usuario experimenta una intensa sensación inicial, conocida como "rush" o "flash" (arrebato o fogonazo) que dura algunos minutos y se dice que es sumamente placentera.

Las neuronas que contienen dopamina y serotonina no se mueren después del uso del psicoestimulante, pero sus terminaciones (terminales) se recortan y parece que el proceso de volver a crecer es limitado. La acción que tiene en el sistema nervioso central el consumo aun de pequeñas cantidades de psicoestimulantes incluye prolongación del estado de vigilia, mayor actividad física, reducción del apetito, aumento de la frecuencia respiratoria, hipertermia y euforia. Otros efectos en ese mismo sistema incluyen irritabilidad, insomnio, confusión, temblores, convulsiones, ansiedad, paranoia y agresividad. La hipertermia y las convulsiones pueden causar la muerte. Además, aumenta la frecuencia cardíaca y la tensión arterial y puede causar lesión irreversible de los vasos sanguíneos cerebrales, por lo que produce derrames cerebrales. Otros de sus efectos incluyen problemas respiratorios, irregularidad de los latidos del corazón y anorexia extrema. Su uso puede ocasionar colapso cardiovascular y la muerte.

EFECTOS FARMACOLOGICOS

El psicoestimulante esta catalogado como una droga psicotrópica la cual es un potente estimulante en el sistema nervioso central produciendo un cuadro caracterizado por hiperestimulación, hiperalerta, euforia y megalomanía. En dosis extremas produce también temblores, convulsiones y delirio. Con el uso repetido aparecen los efectos tóxicos en otras partes del cuerpo como son taquicardia, hipertensión, midriasis, contracciones musculares, formicación, alucinaciones visuales miniaturizadas, insomnio, ansiedad y nerviosismo extremo, ideas delirantes paranoides, conductas violentas y muertes debidas a colapso cardiorespiratorio.

Los psicoestimulantes son una droga estimulante adictiva que activa mucho ciertos sistemas del cerebro. Su efecto en el sistema nervioso central es mayor. Algunos productos tienen algunos usos médicos, sobre todo para el tratamiento de la obesidad, pero su uso terapéutico es limitado.

Los psicoestimulantes químicos se fabrica en laboratorios ilegales y hay una alta probabilidad de que se abuse y se dependa de ella. El producto vendido en la calle se conoce por muchos nombres, tales como "speed", "meth" y "chalk" (anfetas, meta y tiza). El clorhidrato de metanfetamina consiste en cristales transparentes en pedazos parecidos al hielo, que se pueden inhalar al fumarlos y se llaman "ice", "crystal" y "glass" (hielo, cristal y vidrio).

METABOLISMO

Una vez en el cuerpo, el psicoestimulante es metabolizado principalmente por las colinesterasas, ya sea la plásmatica, hepática o cerebrales. En los humanos los metabolitos resultantes son benzoil-ecgonina y el ester metílico de la ecgonina. Estos metabolitos son productos mas hidrosolubles que son excretados en la orina. La vida media del alcaloide de cocaína es de 19 a 168 minutos, lo que hace una vida media muy corta. Sin embargo los metabolitos pueden durar hasta 5 días en el plasma, detectandose en la orina hasta por 7 días luego del último consumo.

TOXICIDAD

En una encuesta realizada entre cirujanos plásticos en los Estados Unidos se obtuvo que en una estadística de cinco muertos, treinta y cuatro reacciones severas de ciento ocho mil pacientes de los que se les suministro psicoestimulantes sin embargo es en el uso no médico donde se demuestra la mayor toxicidad y es a menudo frecuente la intoxicación sobre dosis y síntomas tóxicos la intoxicación se basa en estimulación severa en el sistema nervioso central, convulsiones y fallas respiratorias. La muerte puede ocurrir luego de cualquier ruta de administración si la dosis es suficiente, es más frecuente sin embargo luego de la administración intravenosa.

TIPOS DE CONSUMO

Basándonos en las características conductuales del consumo podemos diferenciar el uso "recreacional" del consumo compulsivo que caracteriza a la enfermedad adictiva.

Bajo la denominación de consumidores "recreacionales" es posible clasificar tres subtipos.

1. Experimental. Esta persona ha probado la droga una o pocas veces. Como la experiencia fue neutral o aún negativa, el o ella no volverán a usar la droga. El consumidor experimental de dicha droga, por ejemplo, ha inhalado algunas "líneas" de cocaína o ha consumido anfetaminas y ha encontrado que la droga no le produce la euforia esperada o por el contrario le produce disforia. Luego de una segunda experiencia similar con la droga, el o ella no volver a usa la droga nuevamente.

2. Ocasional. Este es el llamado consumidor "social" quien recurre al uso de drogas de manera ocasional. Este consumo ocurre casi siempre en un ambiente social tal como una fiesta. El consumo es de bajo nivel, y el consumidor experimenta pocas consecuencias adversas como resultado. Recordar que la mayoría de los adictos pasaron por esta fase al comienzo de su carrera de consumo.

3. Abuso. Esta persona puede ocasionalmente abusar de la droga intoxicándose. Este tipo de abuso es el resultado de una decisión cognitiva y conciente de abusar de la droga y difiere cualitativamente del consumo adictivo. La transición de consumidor social a un abusador es una diferencia de grados; la transición entre el abusador y el consumidor adicto es una diferencia de tipo. El abusador puede, por una cantidad de razones, escoger el limitar su consumo de droga y revertir hacia ser un consumidor social.

4. Consumo compulsivo. Este tipo de consumo es el que se presenta cuando el paciente ha desarrollado dependencia hacia el psicoestimulante. Se caracteriza por ser episódico y compulsivo. O sea que el paciente puede no consumir todos los días, pero cuando lo hace es de manera compulsiva y con perdida del control. Los intentos de control por parte del dependiente son infructuosos y comienza a notarse uso a pesar de daño. Con el consumo compulsivo o adictivo se presentan los fenómenos de tolerancia y dependencia química.

TOLERANCIA

A pesar de que anteriormente se pensaba que el psicoestimulante no desarrollaba tolerancia hay suficiente evidencia clínica hoy en día para que asevera que evidencia la tolerancia de dicha droga. Sin embargo la tolerancia en este caso no se debe a cambios en el metabolismo o la excreción de la sustancia sino mas bien a mecanismos de adaptación farmacodinámicas a los efectos de la droga, debido a cambios neuroquímicos de mecanismos adaptativos del cerebro en presencia de la droga. También se nota una tolerancia a corto plazo debido a la depresión de los neurotrasmisores en las terminaciones nerviosas. Por otra parte la tolerancia va a estar ligada con la idiosincrasia farmacológica.

DEPENDENCIA

Anteriormente se pensaba que los psicoestimulantes solo producían habituación psicológica y no dependencia física. Sin embargo, hoy día no es útil la separación semántica entre la dependencia psicológica y la dependencia física. La necesidad psicológica de continuar el uso es una parte de la adicción tanto como la necesidad física de evitar el síndrome de abstinencia. La dependencia psicológica es mucho mayor que la dependencia física, sin embargo, la evidencia clínica sugiere que existe un verdadero síndrome de abstinencia que sigue al uso prolongado del psicoestimulante: depresión, aislamiento social, deseo de usar, tremores, dolores musculares, disturbios en el apetito, cambios en el electroencefalograma, cambios en los patrones de sueño son definitivamente muestras de algo mas que una simple dependencia psicológica. La definición moderna de la dependencia utiliza el termino dependencia quimica que incluye el consumo compulsivo, la pérdida del control sobre el consumo y uso continuado a pesar de consecuencias negativas. Otro de los síntomas caracteristicos de esta dependendencia es la negación, que incluye la minimización, la racionalización, la justificación, como parte del componente psicológico de la dependencia.

El diagnóstico de dependencia química a la cocaína puede hacerse basándonos en los criterios esbozados en el DSM-III (Manual de Diagnóstico y Clasificación de los Desordenes Mentales). La aceptación de la dependencia como enfermedad, ha ido en aumento en los últimos años, tal vez por el aumento notorio de los casos y por el nacimiento de la Sociedad Americana de Medicina de la Adicción que ha estado formando conciencia dentro del gremio médico sobre este asunto.

Según esta nueva corriente médica, la dependencia a la cocaína es considerada como una enfermedad primaria, crónica, progresiva y frecuentemente mortal si no se detiene. Existe tratamiento disponible actualmente y se basa en la abstinencia total y terapias de grupo, ya sea de manera intrahospitalaria como ambulatoria.

Existe también una comunidad cada vez mas grande de personas que han superado la adicción activa y que se están recuperando de esta enfermedad.

TRATAMIENTO

El abuso generalizado de los psicoestimulantes ha desencadenado un extenso esfuerzo por establecer programas detratamiento contra esta clase de toxicomanía. Según el perfil estatal de abuso de alcohol y drogas, en el ejercicio económico de 1995, en México 333.359 pacientes fueron sometidos a tratamiento por abuso principalmente de psicoestimulantes en programas subvencionados por el estado, lo que representó casi 38,3% de los internados para tratamiento.

Además de los tratamientos farmacológicos, las intervenciones para modificar el comportamiento, especialmente la terapéutica cognoscitiva del comportamiento, pueden resultar eficaces en reducir el uso de drogas en los pacientes tratados por causa de abuso de cocaína. La prestación de servicios terapéuticos en una combinación óptima para cada persona reviste importancia crítica para el éxito de los resultados del tratamiento.