Psicoanálisis y psicoterapia

Personalidad. Técnicas terapéuticas. Tratamiento al cliente. Metodología inductiva. Percepción afectiva. Rogers. Terapia Gestalt

  • Enviado por: Franco
  • Idioma: castellano
  • País: México México
  • 5 páginas
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Introducción

El siguiente trabajo tiene como objetivo presentar un marco generalizado y enfatizado de los distintos componentes que integran las psicoterapias en su escuela tradicional, Gestalt y centrada en el cliente. Marco que a su vez, profundiza en las subdivisiones de los siguientes esquemas: en el terreno teórico conceptual; el técnico, praxis y herramientas sistémicas; y finalmente lo que respecta a la configuración y aptitud del terapeuta ante el setting psicoanalítico. Cierto, cada una de estas tres subdivisiones tiene gran cantidad de aspectos que , en una exégesis mas profunda, se cuestionarían o por lo menos requerirían de énfasis mas delimitativos y descriptivos que aún hoy, en las mesas y la literatura psicoanalítica continúan en pos de discusión. Eventos tales como las aptitudes determinadas del terapeuta en contra parte del concepto de carácter individual y diferente de cada ser humano, o tal vez como el lenguaje en el cual están escritos los conceptos psicoanalíticos en cara a las diferencias gramaticales filosóficas o literarias que en contenido pueden familiarizar pero en precepto llevar disonancia, o la misma delimitación de la medida en que el afecto puede caer en exceso o carencia, y la cuestión de la conciencia, donde su escénica prevalece en la misma conciencia, y el modo en el cual el lenguaje es una parte simbolizada del movimiento onírico inconsciente de los humanos, son cuestiones que terminan rompiendo una generalización determinista de los componentes que integran las similitudes y las diferencias de las escuelas terapéuticas; mas hablando de tres escuelas que en su elaboración, fueran evolucionadas en distintos puntos referenciales tales como la época científica, la persona, y la sociedad cultural de su momento. Por lo tanto este redacto se reduce primariamente a un objetivo específico de dar al interlocutor una idea general de los planteamientos que conjuntan los tres paradigmas psicoanalíticos.

Como primer plano, se presentan los elementos teóricos del psicoanálisis clásico tradicional, en modo enfatizado, para dar forma al contenido total de esta teoría. Subsecuentemente se desarrolla las aportaciones de Carl Rogers a la psicoterapia centrada en el cliente. Para finalizar, la terapia Gestalt caminara con las mismas descripciones anteriores y un esquema conceptual de sus posiciones que en primeros párrafos ya fueron mencionadas. No queda en sobra, insistir en que replantear los preceptos conceptuales brevemente, dejara en blanco la vinculación de estos con ejemplos literales en cómo actúan en la experiencia y el setting analítico en praxis, así como una conjunción holística de la evolución en que cada escuela gesto a nuevas visiones reforzadas de la psicología, ni de las estructuras de la personalidad en las que varía la intervención, o las limitaciones de la misma, que cada corriente aborda con el beneficiario de la terapia: El ser humano.

Psicoanálisis

El psicoanálisis contiene en sus fundamentos una gran cantidad de textos que remiten a la literatura griega, a las teorías biológicas de la época y a las investigaciones etnológicas y sociológicas de principios del siglo antepasado. No obstante, su acertividad conllevo a la evolución de las progresivas formas de terapia. Por ende es considerada como la madre de las técnicas terapéuticas y su vinculación a una nueva condición existencial del ser humano.

Los primeros conceptos a mencionar son las bases del pensamiento y experiencia humana en las cuales los mecanismos mentales se separan en consciente, preconsciente e inconsciente. Este ultimo como una de las aportaciones principales que incluso a llegado a identificar a la teoría freudiana.

James Fadiman y Robert Fraguer los sintetizan de la siguiente forma :


Consciencia: Aquella parte de la actividad mental en la cual es dada la percepción exterior e interior de total y plena identificación racional abstracta o concreta.

Preconsciente: elementos de la memoria que se encuentran a un subpaso de la conciencia pero que en su forma y lugar pertenecen a una percepción vaga y difusa de la misma.

Inconsciente: mecanismo mental donde tiempo y espacio son relativos, no se tiene acceso de forma directa dinámica y dentro de él se encuentran los elementos instintivos que nunca han sido conscientes , sus partes no están almacenadas cronológicamente, y almacena la memoria introyectada de modo diversificado a través del modus experimental de relaciones con los objetos externos.

Para el desarrollo de estas a percepciones, Freud planteo la actividad humana a través de los instintos. Estos como las presiones que dirigen un organismo hacia determinados fines, y a su vez su contenido es de tipo sexual ( relación con la pulsión de vida, creación), o de tipo agresivo (relación con la pulsión thanathos, de muerte, de retracción al origen). Es de señalar, que estos instintos básicos no rigen el comportamiento de manera aislada, sino por contraparte, actúan ligados a ambas fuerzas.

Es pues, que estos instintos básicos ,inhatos al carácter humano, generarían una serie de conductas que remitirían al hombre a condiciones primarias de supervivencia precaria si no fuera por la conciencia y el abstract racional del cerebro humano. Tal racionalidad actua en nexo de colección con los deseos mediante la estructura de personalidad que se plantea de la siguiente manera: El Ello, el Yo y el super Yo

El Ello mantiene la parte instintiva, el Súper yo la parte racional aprendida, una especie de juez en la orden y la supresión de los actos por jerarquización del exterior, y el Yo es el mediador de ambos, el que regula el contacto con la realidad.

Debido a que los dos primeros actúan de manera ligada por el tercero, en ocasiones suelen llevar elementos contradictorios entre los deseos y las necesidades de realidad. Cuando tal cuestiones eméra, la involución se representa conductualmente en modos de regulación de angustia determinados mecanismos de defensa. Estos con bases en la censura, y por ende la represión, se describen de la siguiente forma:

Represión: La esencia de la represión consiste en desviar cualquier cosa y mantenerla a cierta distancia de lo consciente.

Negación: Consiste en tratar de no aceptar como real un evento que perturba al yo.

Racionalización: Es el proceso de encontrar razones aceptables para los pensamientos o acciones inaceptables.

Formación reactiva: Sustituye las conductas o sentimientos que se oponen diametralmente al deseo real; es una inversión del deseo, explícita y generalmente inconsciente.

Aislamiento: Es la forma de separar, del resto de la psique, las partes de una situación que producen ansiedad.

Regresión: Es el retorno a un nivel anterior de desarrollo o a una forma de expresión más simple o infantil.

Proyección: Atribuir a objetos animados o inanimados sentimientos que atañen al organismo propio.

Con estos breves Conceptos es de una idea que el material censurado influye en el comportamiento conductual del individuo, y por ello, el psicoanálisis tiende a un análisis del modo como se han introyectado los deseos y las necesidades inhatas para que el material inconsciente se convierta en consciente. De las técnicas y su materialización se tocara en líneas continuas junto con las otras escuelas paradigmáticas.

La terapia centrada en el Cliente

La terapia centrada en el cliente, nace en contextos sociales distintos al psicoanálisis, su profundización no remite a indagar el modo de introyección del pasado. Su campo abarca los sectores totales de la experiencia y su percepción afectiva - cognitiva. Su enfoque busca enfatizar el terreno de la experiencia y la atención es dirigida a lo que la persona considera como su esencia entre ella y el mundo . Parece encontrarse una similitud en esta base de la experiencia entre la terapia centrada en el cliente y la escuela filosófica del empirismo: Ambas se oponen a restringir el potencial humano a una cuestión meramente de raciocinio y tiempo pasado, contraparte a una visión sensualista de metodología inductiva en busca de elevar el potencial humano.

Los conceptos teóricos rogerianos abarcan distintos aspectos: El self como centro y dictador de la experiencia humana, la única entidad mediadora entre afecto y actividad, además de un núcleo inestable de movimiento variable según las condiciones del presente. A este self se incorpora una especie de self ideal. Es decir, el precepto futuro que deseara tener , un proyecto de la imagen ideal a la cual, todo organismo evolutivo tiende a buscar de manera inhata y cuyo alcance representa la elevación de las potencialidades individuales plenas, totales y trascendentales. Por ello se vincula con el siguiente concepto de congruencia.

La congruencia es el manifiesto del grado de exactitud entre la experiencia de la comunicación y el conocimiento entre el self real y el ideal. La terapia centrada en el cliente abarca este fenómeno como la importancia principal del tratamiento, y omite la cuestión de la enfermedad como uno de los comienzos a hacia la intención de una nueva perspectiva de enfermedad, es por eso que el termino cliente sustituye al del paciente con objetivo de ampliar el marco humanístico de un individuo como parte de una sociedad interactivo. Al fenómeno de la congruencia la contracara se redacta en la incongruencia. Esta se presenta cuando hay diferencias entre el conocimiento, la experiencia y la comunicación de la experiencia. “Incapacidad de percibir con exactitud o inhabilidad para comunicarse con precisión. Cuando la incongruencia se presenta entre el conocimiento y la experiencia se denomina represión. Puede presentarse en forma de tensión, ansiedad o, en circunstancias extremas, como confusión interior” (Teorías de la personalidad, Fadiman, Frager 1979).

 El modelo de psicoterapia desarrollado por C.Rogers parte de la idea de que toda persona posee una tendencia actualizante, una especie de impulso hacia el crecimiento, la salud y el ajuste. La terapia mas que un hacer algo al individuo, tratará de liberarlo para un crecimiento y desarrollo adecuado.

      Luego entonces, ante esta idea de conflictividad incongruente se destaca el ímpetu de la terapia Rogeriana: El obstáculo consiste impedir la anterior tendencia es el aprendizaje de un concepto de si mismo negativo o distorsionado en base a experiencias de desaprobación o ambivalencia hacia el sujeto en etapas tempranas de su desarrollo. Parte del trabajo de la terapia centrada en el cliente trata de facilitar que el sujeto se exprese con sus ambivalencias e impulsos hostiles y agresivos, de modo que este pueda reconocerse de manera integral.

      Otro elemento fundamental para que el sujeto continué su tendencia actualizante es el experiencing. Este consiste en la experimentación consciente de un sentimiento que hasta el momento fue reprimido. La experimentación de sentimientos reprimidos por ambivalencias, hostiles o irracionales que parezcan, permite al sujeto actualizar su experiencia, es decir ser "el mismo" y modificar el autoconcepto distorsionado que estaba manteniendo hasta el momento.

      De la manera anterior se da una interacción mutua entre la experiencia y el autoconcepto. Sin embargo el sujeto puede desarrollar una desconfianza hacia su propia experiencia emocional en base a las practicas de educación y crianza en las que está inmerso. La anterior discrepancia genera psicopatologia. La incongruencia entre lo que el organismo experimenta y lo que es necesario para mantener la aceptación o consideración positiva hacia si mismo genera una especie de conducta defensiva que implica negación y distorsión y por lo tanto mayor o menor grado de psicopatologia.

      El terapeuta centrado en el cliente tratará de desarrollar una serie de mecanismos de cambio (aceptación positiva incondicional, empatia y congruencia) mediante los que comunicará al sujeto la actitud de que experimentar su organismo, su subjetividad emocional es importante y esencial para su actualización y desarrollo personal .

Terapia Gestalt

Es difícil delimitar en una marco tan pequeño y minorizado, abarcar el amplio modo visual de la Gestalt. La palabra Gestalt habla de un todo incluido, es una visión holística que ya filósofos como kant y algunos fenomenoloógicos comenzaban a emplear. Del mismo modo, y como escuela terapéutica, incluye bases ya establecidas del psicoanálisis tradicional, la espiritualidad, la terapia centrada en el cliente, y otras bases de apoyo emocional junto con una creatividad artística de la interacción entre “cliente” y terapeuta.

La terapia Gestalt es un modelo de psicoterapia que percibe los conflictos y la conducta social inadecuada como señales dolorosas creadas por polaridades o por dos elementos del proceso psicológico. Conflicto que puede ser de naturaleza interna al individuo o puede manifestarse en la relación interpersonal entre dos personas. Con independencia de su localización, el tratamiento consiste en la confrontación entre los elementos incongruentes o bipolares de la personalidad o de la relación interpersonal.

Perls enfatizaba en su programa de formación en Terapia Gestalt, la importancia de que el terapeuta conservara su ego como parte activa del modelo de trabajo que utilizaba. La terapia Gestalt es una psicoterapia existencial porque se habla de ser y no del tener. En la terapia gestalt el cliente aprende a utilizar el darse cuenta de sí mismo, como un organismo total que es. Aprende a confiar en sí mismo; así obtiene el desarrollo óptimo de su personalidad, dándose soporte a sí mismo.

En la terapia reorganizamos paso a paso las partes desunidas de la personalidad del cliente, hasta que éste logre tomar fuerzas para que él mismo y por sí solo obtenga su propio conocimiento. El cliente se sirve del terapeuta como de un espejo, espera de él exactamente lo que no puede movilizar por sí mismo.

Nada existe sin tener en cuenta el concepto del aquí y el ahora. Para sentir, experimentar este aquí y ahora en las vivencias, se comienza a trabajar con sensaciones, con la experiencia sensorial del cliente; esta es la división fenomenológica de la terapia gestalt. Rogers también trabaja, en su psicoterapia centrada en el cliente, con el contexto del aquí y el ahora, con el material que le presenta el cliente en la situación terapéutica que tiene lugar en ese preciso momento. El pasado es una memoria que tenemos en el presente, y el futuro es una fantasía que también tenemos en el presente.

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