Prueba de VADS: Memoria Auditiva y Visual de Dígitos

Psicología clínica. Problemas de aprendizaje. Koppitz. Niños. Subtests. Evaluación. Interpretación. Análisis cualitativo

  • Enviado por: Gabriela
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 5 páginas

publicidad
publicidad

En términos generales las dificultades de aprendizaje señalan fallas de un sujeto para acceder al mundo de lo simbólico cultural. Las variables consideradas para catalogar a un sujeto como con “problemas de aprendizaje” son:

  • Pobre rendimiento escolar

  • Conducta global

  • Inteligencia

  • Factores neurológicos

  • Nivel sociocultural

El proceso diagnostico requiere la consideración de las estrategias cognitivas, por las cuales entendemos las habilidades que concretan la obtención de información y el procesamiento y expresión de la misma en el transcurso del proceso de aprendizaje. Ellas implican referirnos a una estructura tripartita que tenga en cuenta:

  • La eficiencia en una tarea

  • Delimitar el proceso que subyace a la misma

  • Sugerir abordajes que permitan remediar el proceso erróneo o ineficaz.

Cap 2: Presentación de la Prueba de Memoria Auditiva y Visual de Dìgitos (VADS)

Esta prueba puede ser administrada a niños entre 5 y medio y 12 años de edad cronológica.

Un buen rendimiento en Memoria de Dígitos supone una buena capacidad de concentración. Según Koppitz, una mala concentración resulta en un pobre rendimiento en Memoria de Dígitos; la conciencia de éste pobre logro provoca un estado de ansiedad, éste aparece como resultante secundaria. El bajo rendimiento de muchos alumnos con problemas de aprendizaje en Test de Dígitos refleja poca capacidad para establecer y evocar secuencias de símbolos más que un estado de ansiedad. Estas pruebas son fundamentalmente pruebas de integración intersensorial y memoria inmediata; secundariamente diagnostican ansiedad.

Que factores pueden incidir en un bajo rendimiento en este tipo de pruebas de memoria de dígitos:

  • Disfunción del S.N.C.

  • Lesión Cerebral

  • Pobre memoria visual.

  • 2.2 Los subtest de vads

    Subtest 1. Auditivo oral (A-O) (Tarjeta 1-1)

    El examinador nombra las series de dígitos que figuran en la tarjeta 1-1 y se le pide que los repite. Es decir el niño reproduce oralmente una serie de digitos que se verbalizan. Evalúa la integración entre la percepción auditiva, conservación de una secuencia y su evocación.

    Procedimiento: se leen los números, uno por segundo, siguiendo un ritmo parejo. Con niños de 5 y medio a 6 años se empieza con la serie de tres digitos. Si falla en la primera serie se da la segunda serie de tres digitos. Si falla nuevamente se pasa a una serie de dos hasta que logre reproducirlas y luego se suspende. Si el niño repite uno de los tres digitos correctamente se pasa a la serie de 4 digitos y asi sucesivamente. Se abandona este subtest cuando el niño fracasa en ambos intentos en cualquier serie de digitos.

    Con niños entre 7 y 9 años, o con niños mayores con cierto retardo, se comienza con la serie de 4 digitos. Con niños de 10 años se comienza con la serie de 5 digitos y se procede de la forma descripta anteriormente.

    Se anotan en el protocolo de respuestas las secuencias logradas o las que no logro precisando si hubo una alteración en el orden de producción, omisiones o adiciones, o si no puede reproducir nada. Tener en cuenta si el niño agrupa los digitos al repetirlos.

    Subtest II Visual oral (V-O) (tarjetas2-A a 2-10)

    Se presentan las series de dígitos que figuran en las tarjetas 2-A a 2-10 y se pide la evocación oral de lo percibido.- Es decir, el niño debe reproducir oralmente una serie impresa de digitos que lee. Pretende evaluar en que medida un alumno puede procesar un estímulo visual y reproducirlo oralmente, es decir, integración Visual-oral y memoria.

    Procedimiento: este subtest es aplicable a niños que pueden leer digitos. En caso de dudas se pide que lea en voz alta los digitos de la tarjeta 2-10 si no logra hacerlo se omite este subtest al igual que el Visual-grafico.

    Si el niño puede leer digitos se le muestra una tarjeta por 10 segundos, luego se la retira y se le pide al niño que repita los digitos uno por uno. Si el niño dice 638 en la tarjeta 2-1 se le dice que si que puede ser así pero que preferimos que los nombre uno por uno, 6, 3, 8.

    Con niños de 5 y medio y seis años se empieza con la tarjeta 2-2, si fracasa en los dos intentos se le presenta la serie de digitos de la tarjeta 2-A y 2-B.. no se continua el subtest si fracasa.

    Si el niño repite sin equivocarse se pasa a la tarjeta siguiente. Se da por finalizada la prueba ciando no logra reproducir los dos intentos de una secuencia de digitos.

    Con niños de 7 y 9 años o niños mayores con retardo se comienza con la tarjeta 2-3. Con niños de 10 años o más sin retardo se empieza con la tarjeta 2-5.

    Subtest III. Auditivo grafico (A-G) (Tarjeta 3-1)

    Se presentan oralmente la serie de digitos de la tarjeta 3-1 y se le solicita la reproducción gráfica. El niño escucha y luego reproduce en forma gráfica dígitos que se le verbalizan. Pone en evidencia en qué medida el alumno es capaz de procesar, establecer una secuencia y evocar estímulos auditivos y trasladarlos a símbolos escritos. Este subtest evalua la integración visual y memoria.

    Procedimiento: se le da al niño una hoja de papel, lápiz y goma. Esta prueba presupone que el niño sabe escribir los números del 1 al 9 . En caso de dudas se le pide que los dibuje antes de comenzar el tet.

    Si puede escribir los digitos se le dice que se le vana dictar unos números uno por uno y que después de escucharlos los escribirá en la hoja,. Se nombran los números uno por segundo. Con niños de 5 años y medio a 7 y con retardo se empieza con la tarjeta de 3 dígitos; con los niños que tienen entre 8 y 12 años sin retardo con cuatro digitos. Se procede como en el subtest 1-2; si el alumno reproduce una serie de numeros en forma correcta se continua con la serie siguiente, si fracasa en los dos intentos de la primer serie que se le presenta, se pasa a la serie anterior y se continua asi hasta que pueda reproducir correctamente una secuencia.

    Subtest IV Visual - Gráfico (V-G) (Tarjetas 4ª a 4-10)

    Se presentan las series de dígitos que figuran en la tarjeta 4-A a 4-10 y se pide que las reproduzca de memoria en forma gráfica. El niño ,lee y reproduce gráficamente una serie de dígitos. Nos permite comprobar como puede un alumno procesar, establecer secuencias y memorizar estímulos visuales, es decir, que evalúa integración intrasensorial entre percepciones visuales y expresión gráfica.

    Procedimiento: esta prueba solo es posible realizarla si el niño puede y sabe leer y escribir números. Si no puede se la omite. Las tarjetas se muestran por 10 segundos.

    Con los niños pequeños (5 o 6 años) o con retardo, se comienza con la tarjeta de tres números (4-1); con niños entre 7 y 9 años con la de 4 dígitos (4-3); y con los que tienen 10 años o mas se inicia con la tarjeta de 5 dígitos. Se procede como en los subtest anteriores.

    Cuando se completan laos cuatro subtest de VADS, se pide al niño que escriba su nombre en la hoja protocolo y así podremos tener una breve muestra de su escritura. Los cuatro subtest implican reproducir series que van de dos a siete dígitos.

    Evaluación

    El punataje que obtiene el alumno en cada subtest es igual al número total de dígitos que puede reproducir sin errores.

    El puntaje máximo en cada subtest es 7. Podemos distinguir entre tres tipos de puntajes.

  • 4 Puntajes correspondientes a los subtest I, II, III, IV

  • 6 puntajes extraídos de las combinaciones de los subtest anteriores. Combinaciones posibles entre subtest:

    • Percepción auditiva A-I (Oral imput) combina los dos subtest en los que el estimulo es oral A-O y A-G

    • Percepción visual V-I (Visual imput) combina aquellos subtest en los que el estimulo es visual (V-O, V-G)

    • Expresión oral combina aquellos subtest en los que la respuesta del niño es oral (A-O-, V-O)

    • Expresión Escrita E-G (Written expresion) combina los subtest en los que el niño responde gráficamente (O-G y V-G)

    • Integración intrasensorial (Intra) se obtiene de la suma de los subtest en los que el estimulo y respuesta corresponden la misma modalidad sensorial (A-O y V-G)

    • Integración intersensorial (Inter) combina los subtest en los que el estímulo y la respuesta corresponden a distintas modalidades sensoriales (A-O, V-O, A-G, A-V)

    Puntaje total: se obtien de la suma dr los puntajes de lo 4 subtest

    Para cada subtest el rango de puntaje es de 0-7

    Para las combinaciones el rango de puntajes es de 1-14

    Para el puntaje total el rango de puntajes es de 0-28

    Interpretación del VADS

    Observaciones del comportamiento del niño durante la prueba:

    Es importante determinar si el suejto se muestra reticente, indiferente o motivado y con ganas de trabaar.

    Los alumnos que en el VADS hacen bvien algunas pruebas y fracasan en toras, alternadamente, seguramente repiten este esquema en el aula. Se puede lograr un rendimiento mejor si se les permite breves periodos de descanso y se les da utiempo extra para realizar la area.

    ¿Tiene el niño buena tolerancia a la frustración? Los niños más pequeños generalmente fracasan al reproducir algunas de las series del VADS. La forma de reaccionar frente a estos fracasos es una muestra de su forma de asumir sus errores a nivel aula.

    Es interesante observar cómo ciertos niños hacen intentos por evocar el dñigito que en ese momento no recuerdan, mientras otros ni siquiera lo intentan. Èstos últimos son aquellos que en clase , se quedam paralizados si no sabehn dar respuesta; son muy ansiosos, tímidos como parea pedir ayuda, y muy inseguros como para dar una respuesta tentativa.

    Es importante también observar si el niño se distrae con facilidad mientras realiza la prueba.

    Análisis cualitativo de los resultados.

    Muchos niños al reproducir los dígitos, los agrupan de a dos o de a tres, aquí estamos frente a lo que Tulving llama “Organización Subjetiva”. Muchos alumnos con problemas de aprendizaje o cierto retardo tratan de repetirlos uno por uno, sin estructurarlos. Cuando un niño de 9 años o más no intenta agrupar los números para facilitar la evocación, podemos sospechar cierta inmadurez o una pobre capacidad para organizar y planificar.

    Es frecuente en niños pequeños omitir o agregar números al evocar una serie. Este tipo de error es significativo si el niño persiste en él. Un alumno de diez años que metódicamente omite dígitos posiblemente omita un paso al resolver un problema matemático u omita letras al escribir.

    Ocasionalmente, hay niños que percibirán en una serie de dígitos la que repiten insistentemente.; generalmente esta se da en sujetos pequeños, inmaduros, con una disfunción cerebral mínima. La perseveración y la rigidez extrema interfieren notablemente en el rendimiento escolar..

    En análisis cualitativo también tenemos que tener en cuenta los siguientes datos:

  • Inversiones y confusiones: Las inversiones son frecuentes en niños pequeños. Ellas junto con el hecho de reproducir las series de derecha a izquierda, en niños mayores, pueden reflejar problemas de orientación y ubicación en el espacio.

  • Tamaño de los dígitos: los niños mas pequeños tienden a reproducir números de mayor tamaño. Cuando ésto se da en niños mayores, se asocia con inmadurez, expansividad y pobres controles internos. El tamaño pequeño evidencia inseguridad, ansiedad impotencia, e inhibiciones La irregularidad en los tamaños es común en los niños inestables, impulsivos, mientras que el aumento progresivo de tamaño es común en alumnos de poca capacidad de concentración, baja tolerancia a la frustración y pobres controles internos.

  • Organización de los dígitos en la hoja: la capacidad de organización sigue una secuencia evolutiva y refleja madurez del alumno y su organización mental. Sólo los niños muy inmaduros e impulsivos necesitan más de una hoja. Hay que considerar:

  • uso de dos hojas

  • Orden confuso

  • Orden horizontal

  • Orden vertical (1 columna)

  • Orden vertical (dos columnas)

  • Orden horizontal y columnas

  • Hileras verticales.

  • Correcciones: todos los intentos del niño por corregir errores, y si la corrección resulta exitosa, deben ser considerados como signos positivos que reflejan buenos controles internos e inteligencia. Este tipo de correcciones difiere ampliamente de las tachaduras impulsivas que se encuentran con frecuencia en protocolos de niños muy agresivos o de baja tolerancia a la frustración.

  • Numeración, trazado de líneas y encuadres: Niños maduros y con buenos controles internos por lo general ordenan las series en columnas y estructuran el material sobre la hoja en función de sus necesidades. Pero para aquellos impulsivos y desorganizados, una hoja en blanco es algo incómodo, carente de límites, por lo que intentan estructurar la situación ya sea numerando las series, subrayándolas o enmarcándolas.