Propaganda Política

PSOE (Partido Socialista Obrero Español). Campañas electorales. Medios de comunicación. Programa y estrategia política

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UNIVERSIDAD PONTIFICIA

DE SALAMANCA

FACULTAD DE CIENCIAS DE LA INFORMACIÓN

PROPAGANDA POLÍTICA DEL PSOE EN LAS CAMPAÑAS ELECTORALES. (1982-1993)

1996

Indice:

. INTRODUCCIÓN..................................................................5

. CAP. UNO. LA PROPAGANDA POLÍTICA........................11

1.1 Origen y definición de la propaganda

1.2 Propaganda en la I Guerra Mundial. Propaganda Científica.

1.3 Propaganda en la II Guerra Mundial.

1.3.1 Estrategia informativa mecanicista.

1.3.2 Estrategia informativa blanca.

1.2.3 Estrategia informativa negra.

. CAP. DOS. LA MENTIRA Y LA MANIPULACIÓN POLÍTICA.....................................................................24

2.1 La mentira en la propaganda política.

2.2 Operaciones de la mentira.

2.3 Persuasión de masas.

. CAP. TRES. PROPAGANDA POLÍTICA DEL PSOE

ANTE LAS ELECCIONES DE 1982............................45

3.1 Las campañas electorales.

3.2 Antecedentes de las elecciones de 1982.

3.3 Programa político y estrategia del PSOE.

3.3.1 Programa.

3.3.2 Slogan.

3.3.3 Estrategia.

. CAP. CUATRO. PROPAGANDA POLÍTICA DEL PSOE

A FAVOR DEL SÍ A LA OTAN EN EL REFERÉNDUM DE 1986.....................................................................63

4.1 Antecedentes. Campaña del PSOE en contra de la OTAN.

4.2 El viraje del PSOE: Campaña a favor de la OTAN.

4.2.1 Propaganda en los medios.

4.2.2 Estrategia.

4.2.3 Slogan.

4.2.4 Campaña institucional.

. CAP. CINCO. PROPAGANDA POLÍTICA DEL PSOE

ANTE LAS ELECCIONES DE 1986............................74

5.1 Programa político y estrategia.

5.1.1 Programa.

5.1.2 Estrategia.

5.1.3 Slogan.

5.1.4 Ideas.

5.1.5 Manipulación en TVE.

. CAP. SEIS. PROPAGANDA POLÍTICA DEL PSOE ANTE LAS ELECCIONES DE 1989.......................................84

6.1 Los escándalos y la retirada de confianza de UGT debilitan al PSOE.

6.2 Estrategia electoral del PSOE.

6.2.1 Propaganda en los medios.

6.2.2 Slogan.

6.2.3 Ideas.

6.2.4 Manipulación en TVE.

. CAP. SIETE. PROPAGANDA POLÍTICA DEL PSOE ANTE LAS ELECCIONES DE 1993....................................101

7.1 Escándalos de corrupción y fisura del PSOE.

7.2 El programa del PSOE y su estrategia.

7.2.1 Programa.

7.2.2 Estrategia.

7.2.3 Slogan.

7.2.4 El debate González-Aznar.

. CAP. OCHO. SIMILITUDES Y DIFERENCIAS ENTRE LAS DISTINTAS CAMPAÑAS........................................122

8.1 Similitudes.

8.1.1 Estrategias.

8.1.2 Sloganes.

8.1.3 Uso del apoyo de famosos e intelectuales.

8.1.4 El apoyo de TVE.

8.2 Diferencias.

8.2.1 Estrategias.

8.2.2 Ruptura con el centro.

8.2.3 Base social.

. BIBLIOGRAFÍA................................................................133

¿ Podemos engañar perfectamente al otro

si no nos engañamos, a la vez o ulteriormente, a nosotros mismos?.

José Luís López Aranguren, La doblez.

INTRODUCCIÓN

En la historia más reciente de nuestro país, y conseguida una de las democracias más tardías del occidente europeo, encontramos en un contexto marcado por la novedad electoral que en los terceros comicios democráticos celebrados en España, el PSOE, un partido de tendencia izquierdista, consigue ganar las elecciones generales por mayoría absoluta

Estrategias, ideas y sloganes que el PSOE ha utilizado para lograr la victoria en los comicios se estructuran a lo largo de ocho capítulos, siguiendo el orden cronológico de las campañas electorales.

La contextualización de los acontecimientos más relevantes de los parámetros sociológicos relacionados con el partido, permiten un acercamiento a los cambios estructurales, publicitarios y propagandísticos que marcarán la trayectoria socialista desde 1982 hasta 1993.

Las semejanzas y diferencias de tratamiento estratégico presentes en los distintos comicios permitirán establecer el paralelismo lógico entre un limitado periodo histórico y una evolución adaptada a los cambios socio-económicos y políticos de la nación, que se verán reflejados en el objetivo y tratamiento de la propaganda electoral.

Gracias a las estrategias propagandísticas, millones de españoles se decantaron a favor del proyecto de cambio que representaban los socialistas, identificados estratégicamente con los valores de la democracia, libertad y bienestar social.

El fenómeno de la propaganda es un hecho relativamente reciente, no porque ella en sí haya nacido en nuestro siglo, pues el hombre a lo largo del tiempo la ha utilizado en la medida de sus posibilidades y siempre que ha tenido oportunidad ha puesto en funcionamiento sus recursos personales en el arte de convencer. Pero evidentemente todos estos recursos resultaban muy localistas y personalistas debido fundamentalmente a las limitaciones que los tiempos imponían. Por ello, será a partir del siglo XX cuando la propaganda cobre verdadera importancia debido fundamentalmente a los avances técnicos. Su desarrollo se realiza con toda celeridad y en consecuencia surgen nuevas formas, nuevos conceptos que van a tener una gran repercusión en los planteamientos comerciales y empresariales y muy concretamente en el mundo de la política, que encontrará en los medios de comunicación una fuente inagotable, un puente perfecto desde donde pasar de un plano reducido a un marco general, de un estilo personal a un conjunto de técnicas que permitirán llegar hasta el pueblo, convencerlo y conseguir que los postulados propuestos s fijen en su mente.

Con la llegada de la Primera Guerra Mundial se inicia el camino de la propaganda científica, es decir, una planificación conforme a experiencias psicosociales, aplicadas controladamente conforme al plan y evaluada en sus resultados.

Pero no será hasta la Segunda Gran Guerra cuando se desarrolle plenamente la propaganda política con el surgimiento de tres nuevas formas propagandísticas: la estrategia mecanicista, la estrategia blanca y la estrategia negra. A partir de este momento estas formas de propaganda se incorporarán como habituales y alternativas en los sistemas de información.

Las técnicas comerciales aplicadas a la propaganda surgen con toda fluidez y las empresas se esfuerzan por utilizarlas para acercar sus productos a una sociedad de masas que se deja conducir por mensajes psicológicamente perfilados. Tanto la publicidad como la propaganda política tendrán la función de modificar la conducta de las personas a través de la persuasión, sin parecer forzarlas y ambas recurren a la mentira en ciertas ocasiones para conseguir su propósito.

En el ámbito de la política, esta persuasión es ejercida desde varios puntos: desde la propia personalidad del comunicador hasta técnicas tan sofisticadas como la utilización de distintos tipos de mensajes según la audiencia y las circunstancias o la creación de una determinada música que actuará como auxiliar de la palabra y que ayudará a que el receptor de una respuesta positiva.

La aparición de la televisión ha provocado el desarrollo total de la propaganda política, que utilizará el medio televisivo consciente de su poder de seducción. La televisión se convertirá en la gran panacea de todos los partidos en su lucha por obtener un control más o menos visible que les permita acercarse al ciudadano y llevar hasta su mente un mensaje, una idea, una ilusión.

En el Partido Socialista Obrero Español, la idea de unidad, resolución y firmeza transmitida contribuirá a su victoria electoral en 1982. Esta imagen será transmitida en gran parte y de forma decisiva a través de la televisión por el líder socialista, Felipe González, personaje determinante y fundamental en el ascenso al poder del PSOE.

Los socialistas liderarán en 1982 un proyecto de renovación que se confrontaba con todo lo anterior. Esta renovación quedaría fijada en la campaña que llevarán a cabo y cuyo slogan era: “Por el cambio”.

Esta misma línea de cambio, buen camino, progreso y futuro será la constante en las campañas propagandísticas llevadas a cabo por el PSOE.

Hacemos referencia a la campaña llevada a cabo en el referéndum de 1986 a favor de la permanencia de España en la OTAN. Este capítulo es interesante desde el punto de vista del viraje ideológico del PSOE, que pasará de rechazar la Alianza Atlántica en 1981-1982 a defender el SI a la OTAN en 1986.

A partir de 1988-1989 el Partido Socialista entrará en un periodo de irregularidades políticas y económicas en el que los escándalos de corrupción salpicarán a los socialistas y harán descender su credibilidad y con ella el número de votantes hasta perder la mayoría absoluta.

Numerosas publicaciones, no sólo periódicas, sino también fuentes bibliográficas han dejado constancia de la evolución del Partido Socialista Obrero Español y de las campañas de propaganda política llevadas a cabo desde 1982 hasta 1993.

CAPITULO UNO:

LA PROPAGANDA POLITICA

1.1) Origen y definición de la propaganda.

En un sentido etimológico e histórico escrito, propaganda es, según la definición acuñada en el Diccionario de Ciencias y Técnicas de la Comunicación , "un conjunto de acciones organizadas para defender y difundir algo (un conjunto de ideas, un ideal, y por extensión, una persona, una institución, un sistema, una cosa )".

Encontramos el primer uso documentado del término propaganda en 1622, cuando el Papa Gregorio XV creó la Sagrada Congregación para la propagación de la Fe. Por entonces, la Iglesia Católico-Romana estaba implicada en guerras santas para restaurar la fe por la fuerza de las armas. El Papa Gregorio percibió que esto era una empresa vana y creó la propaganda papal como medio de coordinar los esfuerzos para procurar la aceptación "voluntaria" de las doctrinas de la iglesia. Así pues, el término propaganda asumió un sentido negativo en los paises protestantes pero una connotación positiva en los paises católicos.

Sin embargo, no fue hasta comienzos del siglo XX cuando se generalizó el uso del término propaganda, cuando se utilizó para describir las tácticas de persuasión utilizadas durante la Primera Guerra Mundial y las utilizadas después por los regímenes totalitarios.

Originalmente, dicen Pratkanis y Aronson, la propaganda se definió como "la difusión de ideas y opiniones sesgadas, a menudo mediante el uso de mentiras y engaños". Pero a medida que los estudiosos profundizaron en la materia, muchos de ellos constataron que la propaganda no era patrimonio exclusivo de los regímenes "malos" y totalitarios y que a menudo consisten en algo más que astutos engaños.

Desde ese momento, el término propaganda pasó a significar "sugestión" o influencia en las masas mediante la manipulación de los símbolos y la psicología individual.

Así, Anthony Pratkanis y Elliot Aronson utilizan este término para referirse a las "tácticas de persuasión masiva que han llegado a caracterizar a nuestra sociedad postindustrial".

La propaganda se ha utilizado en diversos campos, entre ellos el de la política para conseguir unos objetivos determinados. Arceo Vacas define la propaganda política como "aquella comunicación persuasiva y/o impulsada directa o indirectamente por los gobernantes, o gobernados relativamente influyentes de una sociedad, o con fin real o aparente de difundir tal ideología y obtener poder para realizar el bien común".

1.2) Propaganda en la Primera Guerra Mundial. Propaganda Científica.

El 28 de junio de 1914 fue asesinado el archiduque Francisco Fernando, heredero de Austria-Hungria. El gobierno austro-hungaro vio en el atentado una prueba del peligro que para el imperio representaba el nacionalismo yugoslavo y trató de aprovechar el grave incidente para hundir a Serbia. Los políticos de Viena veían la probabilidad de la guerra con Rusia y necesitaban, por lo tanto, contar con el apoyo de Alemania, apoyo que fue prometido por el gobierno de Berlín.

El 28 de julio Austria declara la guerra a Serbia. Tres días antes Rusia había advertido que no permanecería neutral. El 29 de julio los austríacos dan el gravísimo paso del bombardeo de Belgrado, el gobierno de Moscú procede a una movilización parcial y Francia e Inglaterra advierten a Berlín que no serán neutrales.

El día 30 de julio Rusia moviliza sus tropas contra Austria-Hungria y Alemania sin conocimiento de Francia. Es ya la guerra de bloques. El 1 de agosto Guillermo II declara la guerra a Rusia y el 3 a Francia; al día siguiente las tropas alemanas invaden Bélgica, e Inglaterra entra en el conflicto.

Se iniciaba aquí una larga y dura guerra que no finalizará hasta que el 28 de junio de 1919, ocho meses después de la finalización de las operaciones, se firme el tratado de Versalles, al que los alemanes llamaron "dictado de Versalles" por sus severas cláúsulas.

Con la I Guerra Mundial se inicia el camino de la "propaganda científica", es decir, la planificación conforme a experiencias psicosociales profundas previamente en laboratorio o en muestras menores, aplicadas controladamente conforme al plan y evaluada en sus resultados.

Jesús Timoteo Alvarez relata que a principios de agosto de 1914 estalla en Europa una guerra que, en la evolución informativa va a suponer una importante novedad: " el nacimiento y organización desde el estado de fórmulas programadas ". Será un estrato nuevo en el desarrollo informativo y quedará establecido como propio del siglo XX y como tal se desarrollará.

La información y la propaganda tuvieron tal importancia que decidieron, en buena medida, el resultado de la guerra. Los estados crearán una información propaganda, con unos fines y objetivos definidos, y la aplicarán con minuciosidad para alcanzarlos. Convertirán la información en propaganda científica.

La Guerra fue la primera de masas, la primera de alcance total en la que se hicieron imprescindibles canales de conexión entre los responsables -estado y ejército- y las masas dispares y nada profesionalizadas.

La transformación de los grandes periódicos en instrumentos de propaganda interior y exterior fue inevitable pues el conflicto implicó, TIMOTEO ALVAREZ, J. Historia y Modelos de comunicación en el siglo XX, Barcelona, Ariel, 2ª edición, 1992, p. 78

por su mismo carácter de guerra total, la contribución de todas las fuerzas de expresión y comunicación disponible.

Cuenta Jesús Timoteo Alvarez que los periodistas adoptaron los presupuestos de los generales y se brindaron a proporcionar atractivas historias de heroismo. En definitiva ,los corresponsales pasaron a ejercer el papel de propagandistas y convirtieron los periódicos en hojas llenas de falsedades y distorsiones haciendo de la Gran Guerra "el periodo más ignominioso de la historia del periodismo".Se produjo el salto de la información a la propaganda.

Timoteo Alvarez enumera las fases evolutivas de las formas o técnicas de información -propaganda entre 1914 y 1918:

1) La primera fase abarca 1914 y los primeros meses de 1915. Se caracteriza por el sometimiento de la información a una rigurosa censura militar y por el enfrentamiento entre los organismos de censura y los editores.

2) Una segunda fase se inicia a mediados de 1915 y durará hasta mediados de 1917. Se caracteriza por la identificación entre información y propaganda, al contrario de la fase anterior, en que unas antiguas fórmulas de propaganda cubren el espacio dejado por la falta de información.

3) La tercera fase, que hasta mediados de 1917 coexistirá con la segunda en la preparada y sigilosa lucha por la conquista de la opinión americana y que se generalizarán en la segunda mitad de 1917 para perdurar hasta el final de la guerra.

A partir de 1917, este recurso a medios de influencia extraños a la prensa diaria fue en aumento, dando lugar sobre todo a la puesta en práctica de medios nuevos de información de masas, de enorme futuro, tales como el cine o la radio, y otros más limitados en el tiempo como los periódicos de frente o de trinchera.

1.3) Propaganda en la Segunda Guerra Mundial.

El premio Nobel François Jacob escribió: "Nadie sabe el giro que adoptará la historia. Nada está decidido, nunca". Sin embargo, a finales del verano de 1939, podía parecer que la voluntad belicosa de Hitler había convertido la guerra en algo ineluctable, y que, si el origen de las guerras puede parecer dudoso en algunos casos, no hay duda posible por lo que se refiere al estallido de la Segunda Guerra Mundial. Europa era víctima de la desmesura del dictador alemán. En realidad, sean cuales hayan sido las intenciones de Hitler, sólo el aislacionismo americano y la imposibilidad del entendimiento entre las democracias occidentales y la Unión Sovietica habían hecho posible que el alemán pasara a la acción.

Centrándonos en el tema, Timoteo Alvarez afirma que "un nuevo estrato en la evolución de la propaganda se inaugura con la Segunda Guerra Mundial". El aspecto más importante de la nueva situación fue la capital importancia adquirida por la información propaganda.

Los nazis habían aceptado el término "propaganda" como concepto positivo, como instrumento de culturización popular, habiendo bautizado con tales términos el ministerio de Goebbels, centro de dirección espiritual de la nación alemana.

En la práctica, propaganda, información, educación y hasta agitación, servicio moral o psicológico, eran términos sinónimos en tiempos de guerra en una acción que implicaba "ideas, mitos, ilusiones, esperanzas de la población entera".

Timoteo Alvarez encuentra en la Segunda Guerra Mundial tres sistemas diferentes de información propaganda:

1.3.1) "Mecanicista", preferido por los paises totalitarios.

1.3.2) "Blanco", caracterizado por el culto a la objetividad.

1.3.3) "Negro", surgido en la guerra como sabotaje informativo.

1.3.1) Estrategia informativa “mecanicista”:

Hitler y Goebbels estaban convencidos del poder de la propaganda, con ella quisieron cambiar las actitudes y el comportamiento humano, partiendo de lo irracional, para abarcar todos los aspectos del ser. Por eso concebían la propaganda como organizaciones propagandísticas.

Goebbels concebía la información como "la cuarta fuerza armada", estaban convencidos, Hitler y él, de que los territorios ocupados serían dominados psicológicamente por la radio y la propaganda. En expresión de un dirigente del Ministerio de Goebbels, "si perdemos la guerra es porque no habremos sabido ganarla". La victoria no sólo sería cuestión de victoria militar sino, y sobre todo, consecuencia lógica de una superioridad doctrinal correctamente aplicada.

Los utensilios fundamentales de esta propaganda mecanicista fueron, por orden de importancia: la radio, el cine, informativos, por su potencia comunicativa más directa, los periódicos y después todo lo demás: panfletos, dibujos, carteles, fotografías y manifestaciones, sloganes y rumores, castigos y violencia, deportaciones y conferencias.

En palabras de Timoteo Alvarez, "...la propaganda fue capaz de construir para los alemanes y hacerles un mundo imaginario, alejándoles del sentido de lo real, situación en la que se encontraban, sin duda, buena parte de los mismos propagandistas".

Los alemanes y en similar forma los japoneses e italianos, utilizaron durante la guerra, de modo predominante, las técnicas mecanicistas de persuasión. Estaban convencidos de su poder y eficacia pero era una máquina viciada en su origen , que había sido eficaz en la Primera Guerra Mundial en las poblaciones sin prejuicio sobre las intenciones propagandistas pero que no funcionó en poblaciones ocupadas.

1.3.2) Estrategia informativa "blanca":

En los piases democráticos existía una obsesión por los efectos de la propaganda, esta obsesión dominaba la acción de los responsables hasta el punto de negarse a utilizar el término propaganda, Propaganda era lo que hacían los alemanes, ellos hacían información y sólo era posible asentar el éxito de esa información en dos principios: "credibilidad, objetividad y desterrar el engaño". La "propaganda por los hechos" se convertirá en el principio del modelo y el culto a la objetividad en el telón de toda la actividad informativa oficial en la guerra de los piases anglosajones.

M. Short encuentra cuatro razones que explican esa opción oficial a favor del culto a la objetividad como argumento, técnica y truco inicial de la propaganda:

1. La actitud de la propia población, contraria a todo lo que fuese engañoso.

2. La situación de la guerra.

3. El tipo de sistema político.

4. El tipo de sistema informativo.

Afirma Timoteo Alvarez que la eficacia de tal propaganda, definida como "blanca" por sus contemporaneos críticos y por su ingenuidad, fue considerable para la población inglesa, también fue eficaz entre la población de los territorios ocupados por los nazis pero resultó inutil en los territorios alemanes.

1.3.3) La estrategia de propaganda "negra":

Por propaganda "negra" entendemos aquel material cuya fuente queda oculta para la audiencia.

La radio será el instrumento fundamental en este tipo de propaganda. Así, en la Declaración de Goebbels éste afirma: "La radio difusión es el medio más moderno y eficaz para influir sobre las masas.

...No lo ocultamos en absoluto; la Radio al servicio de nuestras ideas, la Radio nos pertenece a nosotros y sólo a nosotros, y de éste instrumento no ha de surgir palabra alguna que no responda a nuestros ideales. La radiodifusión ha de tener los mismos objetivos que se ha impuesto el gobierno de la revolución nacional".

Todos eran conscientes de que su eficacia era nula sobre los paises enemigos, en especial aquellos no ocupados por ellos; intentaron montar organismos y fórmulas de propaganda que confundieran al contrario y penetraran su impermeabilidad.

Dice Durandin que los alemanes instalaron emisoras como Reveil de la France, la Voix de la paix, Radio Humanité, que se hacían pasar por órganos de grupos franceses pacifistas o extremistas para fomentar el colaboracionismo y las actitudes antibritánicas.

Todo esto, sin embargo, no fue más que el prolegómenos de la organización de emisoras montadas por los ingleses, que de nuevo, e igual que en la Primera Guerra Mundial, logró desconcertar y perjudicar a sus enemigos.

Los contenidos de las emisoras "negras", sometidos a unos fines tan claros, dependían de la evolución de los acontecimientos, de la imaginación de los programadores y guionistas y de la habilidad para captar información y para devolverla convenientemente retocada. Se trataba de romper la confianza de la población y del ejército, inculcando ante todo en ellos la duda sobre la eficacia y el patriotismo de los funcionarios nazi. Así, con esa acción lenta, corrosiva, demoledora, fueron las emisoras "negras" penetrando el corazón y el cerebro de los alemanes, sembrando en ellos la duda y el desánimo, empujándoles a perder la guerra.

Las formas blancas o negras de propaganda e información se integrarán como habituales y alternativas en los sistemas de información que se reorganizarán después de 1945.

CAPITULO DOS:

LA MENTIRA Y LA MANIPULACIÓN POLÍTICA

La propaganda y la mentira han ido siempre íntimamamente relacionadas. Conseguir convencer es el objetivo de la propaganda y para ello va a utilizar todos los recursos a su alcance, incluía la mentira.

2.1) La mentira en la propaganda política.

La fnción de la propaganda y de la publicidad es la de modificar la conducta de las personas a través de la persuasión, sin parecer forzarlas. Tanto la propaganda como la publicidad recurren frecuentemente a la mentira porque su papel es el de ejercer una influencia y, sólo accesoriamente, brindar informaciones.

Así, Adolf Hitler y su ministro de propaganda, Joseph Goebbels, dominaron el arte de lo que se ha denominado "la gran mentira". De acuerdo con la teoría nazi de la propaganda, una manera eficaz de persuadir a las masas es inventar y repetir falsedades. Por ejemplo, "El pueblo alemán es una raza superior; Europa está amenazada por la conspiración judía"1 .

La técnica de la gran mentira sigue siendo utilizada en la actualidad por muchos gobiernos. Los propagandistas, sin dejar de recurrir frecuentemente a la mentira, a menudo también se acusan entre sí de proferir mentiras. Aunque hagan poco caso de la verdad, utilizan el valor atribuido a ésta, así como la reprobación popular de la mentira.

Según Guy Durandin la mentira tiene como proposito modificar las opiniones y conductas del interlocutor utilizando la manipulación de signos y no de fuerzas”2 .

Podemos encontrar en materia de propaganda tres tipos principales de mentira:

1) Mentiras de propósito ofensivo.

2) Mentiras de fin defensivo, para ocultar la propia debilidad del adversario y evitar ser atacado.

3) Finalmente, en materia de política interior, existen mentiras de interés general3 .

De igual modo, la clasificación de los destinatarios podía aplicarse a la propaganda en materia de política interior. Guy Durandín distingue entre los adversarios, los adeptos, los indecisos y, por último, los propios miembros del partido, a quienes se pretende mantener obedientes4 .

Con "objeto de la mentira" designa Durandín "aquello sobre lo cual se miente, bien sea ocultando, inventando o deformando algo5 ". Y para analizar los objetos de esta mentira los clasifica según tres dimensiones:

1) Los seres involucrados. Uno puede mentir acerca de sí mismo, del adversario, de un tercero o incluso del entorno.

2) El grado de realización. Se puede mentir respecto de intenciones o bien de hechos y actos.

3) La dimensión temporal. Se puede mentir a propósito del presente o del pasado, aunque se plantea en qué medida se puede mentir a propósito del futuro.

Así, en propaganda podemos encontrar cuatro tipos de mentiras:

1) Mentiras respecto de uno mismo

2) Mentiras respecto del adversario.

3) Mentiras respecto del entorno.

4) Mentiras relativas al presente, al pasado o al futuro6 .

Pero no mienten únicamente los políticos, sino que la ciudadanía colabora en esa gran ficción a través de sus adhesiones emocionales y sus tomas de posición ideológica.

Entre todos construyen la farsa de la verdad, aunque eso sí, el electorado se regocija de advertir con cuánta intensidad y cinismo actúan los líderes de sus rivales.

Según José Hermida, "el incumplimiento de promesas declaradas por los líderes, así como la aparente ingenuidad o conformismo por parte de los recipiendarios del liderazgo obedecen a un extraño ritual que parece ser ineludible"7 . Se da por supuesto que en determinadas materias, el emisor del discurso no debe decir la verdad completa. Los receptores del discurso aceptan esta circunstancia como si mantuvieran un acuerdo tácito con los emisores.

Así, la conversión de una mentira en error ante los ojos del público hace que el confesante se revista con una inmediata aureola de credibilidad.

2.2) Operaciones de la mentira.

En materia de propaganda y publicidad las mentiras son por lo general premeditadas, de ahí que Guy Durandin hable de "procedimiento"8 .

Para analizar estos procedimientos Durandin utiliza dos tipos de criterios: de un lado, los signos empleados, y del otro, las operaciones efectuadas.

Por "signo de mentira" entendemos "aquello que se muestra al interlocutor, aquello que se le hace percibir: palabras orales, escritas, imágenes, falsos reportajes, objetos o fenómenos, falsas acciones, falsos documentos". Y por "operaciones de la mentira" entendemos "las diferentes clases de transformaciones que el autor de la mentira ejerce sobre la representación de la realidad"9 .

En lo que se refiere a las operaciones de la mentira, el autor de ésta tiene una representación determinada de la realidad y elabora otra con destino a sus interlocutores.

Durandin distingue tres clases principales de operaciones:

1) Las primeras, a las que llama "supresiones", consisten en hacer creer que una cosa que existe, no existe. Esta categoría incluye la omisión, la negación, y por otra parte, las supresiones materiales, es decir, esconder objetos, destruir objetos, huellas o documentos.

2) Las segundas se designan con el nombre de "adiciones", y consisten, por el contrario, en hacer creer en la existencia de cosas que no existen.

Distinguiremos a su vez cuatro clases principales de "adiciones" en función de sus motivos :

2.a) Disimular intenciones, planes.

2.b) Embellecer o deslucir un objeto.

2.c) Justificar una acción agresiva.

2.d) Llamar la atención.

3) Las terceras son las llamadas "deformaciones", que consisten en hablar de una cosa que existe pero caracterizándola de una manera falsa.

Dentro de las "deformaciones" encontramos tres clases diferentes:

3.a) Deformaciones de naturaleza cuantitativa: son las exageraciones y las minimizaciones.

3.b) Deformaciones de índole cualitativa: las llamamos "calificaciones falsas". Estas se subdividen a su vez en tres categorías:

3.b.1) La mentira sobre la identidad del objeto.

3.b.2) La mentira sobre las características del objeto.

3.b.3) La mentira sobre los motivos de la acción.

3.c) Por último, un tipo de deformación que podemos considerar como cuantitativa y cualitativa a la vez, y que llamamos "denominación por lo contrario"10 .

Hay, sin embargo, otro tipo de procedimientos que no constituyen mentiras en el sentido estricto del término pero sirven para impedir que la población conozca la realidad, manipulando su propio psiquismo más que el objeto a conocer.

Durandín clasifica estos procedimientos en tres categorías:

1) Los primeros consisten en perturbar el ejercicio del conocimiento y son: desviar la atención, pretender que la cuestión es mal conocida o, por el contrario, hacer alusión a presuntos conocimientos, lanzar

2) Los segundos, muy generales, consisten en especular con las dificultades inherentes al conocimiento y a la imperfección de sus instrumentos. En esta categoría se incluye la utilización del lenguaje y la utilización del razonamiento.

3) Por último, los procedimientos de la tercera categoría conciernen a los procesos afectivos que motivan y acompañan al conocimiento. Situaremos en esta categoría la utilización de valores ajenos y la utilización del inconsciente11 .

En conclusión, los procedimientos de la propaganda podrían clasificarse o distribuirse en cuatro grandes categorías:

1) llamar la atención sobre problemas cuya solución se pretende ofrecer.

2) Hacer públicos cierto número de conocimientos ( o, por el contrario, impedir la difusión de conocimientos ) para influir sobre los juicios de la población.

3) Formular una cantidad de argumentos de carácter lógico, y apelar a diversos tipos de sentimientos para justificar la tesis que se está sosteniendo.

4) Facilitar materialmente las acciones preconizadas, allanando el camino.

Anthony Pratkanis y Elliot Aronson afirman que las prácticas de propaganda moderna, con su capacidad para fabricar la credibilidad y comprarla y venderla como mercancía, plantean de nuevo las preocupaciones éticas que pasaron a un primer plano en la época de Aristóteles12 .

La fabricación de la credibilidad puede llevar al culto a la personalidad. Dicen Pratkanis y Aronson que en vez de reflexionar sobre las cuestiones importantes para nosotros, recurrimos a los líderes de apariencia creíble para solucionarlos. Esta estrategia tendría sentido si las personas a las que recurrimos poseyesen realmente los conocimientos necesarios.Lamentablemente, dicen estos autores, sucede con frecuencia que la "credibilidad" se ha fabricado sutilmente y vendido para fines propagandísticos13 .

Durandín agrega que precisamente porque la propaganda está destinada a grandes masas y porque quien la organiza es un gobierno o un partido, dispone de medios importantes y puede poner en práctica métodos perfeccionados, tanto para el estudio de la opinión y de las poblaciones a las que se intenta engañar, como para la concepción y difusión de mentiras adaptadas a la mentalidad de los diferentes "blancos así organizados"14 .

2.3) La persuasión de masas.

Para Aristóteles el medio persuasivo más potente con que podría contar un comunicador son sus propias características personales. Los milenios transcurridos desde que el gran heleno compusiera su retórica no parecen haber hecho variar la validez de sus afirmaciones.

La personalidad del comunicador no es algo simplemente dado, sino algo que puede transformarse con arreglo a un plan, del mismo modo que se transforma un actor que debe representar una obra. Esa transformación no es más que la adaptación a las cada vez más sofisticadas técnicas de marketing sociopolítico o de la planificación estatal de la sumisión popular.

Esta transformación puede convertirse en sustitución, como en el caso del contexto político, donde la sustitución afecta al grupo de referencia del comunicador y presta su imagen para que lo abstracto y múltiple del grupo pueda contar con un rostro visible concreto que asegure la simplicidad de la percepción pública y la transferencia del afecto masivo desde ese rostro o imagen hasta la ideología, el partido o el grupo de acción social.

La credibilidad y el atractivo en la fuente son dos aspectos diversos, pero en la alquimia persuasiva servirán al mismo propósito: convencer, persuadir, influenciar, motivar etc.

Las estrategias de carácter político han sabido utilizar a los personajes atractivos para difundir sus mensajes por un lado, y para mover al gran público al mimetismo y a la rendición mental hacia los postulados de la fuente, en nuestro caso concreto, del Partido Socialista y de su líder, Felipe González.

En nuestro país, buena parte de los actores, cantantes y cantautores han sido utilizados por el PSOE, entre otros partidos, para dotar de una imagen concreta y atractiva a la ideología.

La similaridad entre la fuente y el receptor es también un aspecto muy importante en la persuasión política. Las razones por la que esta similaridad ejerce una influencia persuasiva son, según José Luis Leon, dos:

1) En primer lugar, la gente gusta de aquellas personas a las que ve similares en algún grado, de modo que éstas tienen un más fácil acceso a la atención del receptor.

2) En segundo lugar, la experiencia de la similaridad en un aspecto concreto hace esperar al receptor que esa similaridad se extenderá a otros aspectos a la hora de formar juicios u opiniones15 .

Otros factores además de la familiaridad y la similaridad pueden hacer que un comunicador sea percibido como simpático y por tanto como atractivo. Los asesores de imagen entrenan a sus líderes políticos en el ejercicio de la sonrisa ya que saben que en el líder se exige una naturalidad en la sonrisa, una capacidad para la campechanía y una exquisita capacidad de agradar, cualidades que deben ir paralelas a la difusión de los mensajes.

El lenguaje visual y verbal será el instrumento utilizado para comunicar las invitaciones básicas a la audiencia. Este lenguaje, según José Luis Leon es utilizado con dos virtualidades en persuasión:

1) Por un lado, como medio de combate para conquistar a la audiencia y evitar el efecto de mensajes competitivos.

2) Por otro lado, será utilizado, aunque no siempre, como factor lúdico,es decir, como medio para hacer atractiva la percepción de las apelaciones o argumentaciones16 .

En cuanto medio de combate, el lenguaje posibilitará al persuasor la conducción de la mente de sus receptores en una determinada dirección, creando el marco, las imágenes y las palabras dentro de las cuales el pensamiento público deberá moverse de forma lineal para el persuasor.

Pero no existen dos mensajes persuasivos iguales. La cuestión a promocionar, la personalidad de las audiencias, el ambiente social y cultural de cada momento, imponen al persuasor la necesidad de adaptarse a cada situación concreta.

El persuasor utilizará para cada tipo de audiencia y según la época y situación distintos tipos de mensajes, en los que apelará a distintos tipos de argumentación para basar su mensaje.

Hay distintos tipos de apelaciones:

1) Racionales y emocionales:

Los mensajes racionales son el terreno propio de la argumentación lógica, con sus dos vias principales: la deducción y la inferencia.

Por la primera, el persuasor parte de un principio general, en el que está de acuerdo la audiencia, para desde ahí hacer fluir la aplicación particular o promesa persuasiva, vinculada al principio general.

Por la via de la inferencia se construyen las pruebas de la bondad de la promesa persuasiva y la conveniencia de su adopción por los receptores del mensaje.

Del mismo modo, y por ambas vias, la argumentación racional puede construir el desafecto hacia las posturas competitivas o los enemigos del persuasor.

Los mensajes emocionales no apelan a la intelección, ni invitan a operaciones lógicas sino que proceden a la persuasión por un camino mucho más rápido: el impulso a la adhesión, la conquista del afecto, la fascinación. Las emociones conducen rápidamente a la persona hacia el objeto, persona o ideas atractivos, o bien, le llevan a evitar sin pérdida de tiempo lo desagradable y peligroso.

En realidad, los persuasores no se deciden nunca en exclusiva por una u otra via y sus mensajes dosifican el proceso lógico y los estímulos para la adhesión emocional, según una gradación adecuada al objeto persuasivo y a la percepción de la situación de los receptores. De este modo, en unos mensajes primera la argumentación y en otros la emoción, pero ambos elementos se encontrarán en el mismo mensaje dosificados en cierta medida.

En el contexto político, lo emocional tendrá mayor papel en las comunicaciones a los miembros del propio grupo de acción política; banderas, himnos, la simbología del grupo y/o la excitación de la indignación serán elementos emocionales habituales en esas comunicaciones. Por el contrario, cuando el objetivo es el "mundo exterior" situado detrás de los medios de comunicación, primará lo racional, la explicación ponderada, la ecuanimidad, la serenidad de ánimo, inherentes, según J.L. Leon, a una argumentación racional o pseudoracional17 .

2) Apelaciones de temor:

La mayor parte de los estudiosos están de acuerdo en que la argumentación basada en el temor puede tener dos tipos de efectos: inhibidores y motivadores.

Los primeros estudios sobre la cuestión han puesto el acento en los efectos inhibidores de una fuerte dosis de temor: hostilidad, disgusto por la fuente, provocan pérdida de atención y comprensión del mensaje, de donde se seguiría un menor aprendizaje y un menor cambio de opinión y de conducta.

Sin embargo, estos efectos inhibidores podrían no darse si los niveles de temor son moderados, si la solución propuesta para evitar el daño inicialmente presentado se percibe con suficiente fuerza y si el receptor no se ve angustiosamente convencido de que él sufrirá en exceso el daño que con tanta insistencia se le presenta.

Otros factores que también van a tenerse en cuenta a la hora de apelar al temor serán: la credibilidad de la fuente, rasgos de personalidad, exposiciones previas y la existencia o no de medios alternativos para evitar el daño anunciado.

Las argumentaciones fuertes de temor pueden tener un real efecto motivador haciendo ganar en atención al mensaje y en probabilidad de obtener cambios de actitud y de conducta. Este efecto positivo tenderá a ocurrir cuando la solución al daño potencial presentado se proponga con claridad y además cuando esa solución sea fácil de obtener o aplicar.

Afirma J. L. Leon que las apelaciones de temor serán más persuasivas que las moderadas en las siguientes ocasiones:

2.a) Cuando la solución presentada puede acabar con el problema.

2.b) Cuando el problema sea relevante para el individuo o bien , poco conocido.

2.c) Cuando la fuente es muy creíble.

2.d) Cuando no se amenaza la autoestima de los individuos y cuando estos se ven inicialmente poco propensos al daño anunciado18 .

El Partido Socialista Obrero Español, del que nos ocupamos en este trabajo, ha utilizado este tipo de apelaciones en sus mensajes propagandísticos. Un ejemplo de ello podrá verse en la campaña llevada a cabo por dicho partido en 1986 con motivo del referéndum de la OTAN. Otras argumentaciones de este tipo se verán en la campaña llevada a cabo en las elecciones generales de 1989 y sobre todo en la de 1993.

3) Apelaciones agradables. El humor:

El humor y, en general, los mensajes de contenido agradable tienen bastante éxito dentro de la comunicación de masas. Los mensajes en clave de humor y entretenimiento pueden no convencer, pero en cualquier caso resultan casi siempre apreciados por la audiencia.

Los argumentos agradables tienen ventaja sobre los no gratos en que se escuchan más y mejor, se recuerdan más y llevan a influir sobre la actitud hacia el objeto promocionado. Diversos estudios demuestran que un alto nivel de agrado en el mensaje suscita una mayor credibilidad hacia la fuente y un mayor cambio de actitud. Esto es conocido por los líderes políticos, que no dejarán perder la oportunidad de hacer un comentario divertido ante su audiencia, pareciendo, sin embargo, que ha sido un chiste espontáneo.

El inconveniente que tienen los mensajes en clave de humor es que éste puede interferir en la captación del mensaje, por lo cual este recurso es sólo apropiado para comunicar ideas muy simples.

Algunos mensajes humorísticos van destinados a denigrar a la competencia, que será el utilizado por Alfonso Guerra como veremos más adelante. Se plantea, sin embargo, la cuestión de si serán efectivos en promover el desafecto y consiguientemente en inclinar las preferencias del público hacia la propia posición o sí o por el contrario tal estrategia puede tener un efecto "boomerang" negativo para quien lo utiliza.

4) Apelaciones comparativas:

Este tipo de mensajes presenta dos posturas: la propia, un producto, candidato político o idea, junto a otra postura que también intenta ganarse el favor del público. Naturalmente la comparación nunca quiere ser neutral y busca afianzar el propio prestigio destacando las debilidades, imperfecciones o contradicciones de las ideas de la competencia.

Donde más se utiliza la comparación, el descrédito y la denigración del contrario en las comunicaciones es en las campañas electorales, si bien, esto tiene lugar principalmente en mítines y declaraciones a la prensa, más que en los mensajes confeccionados de modo típicamente publicitario.

Esta estrategia también será utilizada en las diversas campañas electorales por el Partido Socialista Obrero Español.

Pero existen otros factores más allá de la palabra que tienen una gran capacidad persuasiva, nos referimos a los factores visuales y a los factores auditivos. Vemos en este último dos tipos de elementos:

1 - El sonido:

La parte de audio de un mensaje puede incluir los siguiente aspectos: voces, sonidos diversos y música. La palabras que son pronunciadas y que no están meramente escritas tienen mayor poder persuasivo; junto al contenido estricto de frases y palabras, la voz de alguien entrenado es capaz de añadir diferentes cualidades a lo que se dice, en especial cualidades emocionales. De este modo, se refuerza el efecto persuasivo que primariamente corresponde al contenido verbal y visual.

A través de la voz pueden comunicarse distintos significados como son la alegría, la urgencia, el entusiasmo, el placer, la ironía, la amistad, la confianza etc. Estos significados son directamente buscados por los persuasores para apoyar el significado general que se desea introducir en la mente de los receptores.

2 - La música:

La mayoría de los mensajes persuasivos añaden al componente persuasivo central ciertos elementos que J.L. Leon califica como "auxiliares de la respuesta". En la estructura del mensaje, la música, acompañada o no de una canción, sería uno de los auxiliares que sirve para ayudar a que el receptor de una respuesta positiva. Este carácter auxiliar en muchos mensajes no implica que la música no pueda ser el motivo central en un mensaje persuasivo, en este caso deja de ser un mero fondo para envolver el contenido verbal codificado como letra de canción. Este es el caso de los "jingles" o canciones publicitarias con musiquillas pegadizas utilizadas en el campo de la política19 .

El principal papel de la música o de los "jingles" reside en proporcionar una base de atención y atractivo que será el primer paso para que actúe el conjunto del mensaje persuasivo.

Actualmente todos los partidos políticos incorporan en sus campañas la música a los mensajes y la letra a las canciones que se emiten en los mítines y en cuñas radiofónicas

CAPITULO TRES:

PROPAGANDA POLÍTICA DEL PSOE ANTE LAS ELECCIONES DE 1982.

3.1) Las campañas electorales.

Los programas, campañas y acciones de comunicación persuasiva ideados y puestos en práctica por instituciones públicas, formaciones políticas etc puede decirse que, en muchos casos, son verdaderamente imprescindibles para la consecución de las grandes metas de dichas organizaciones.

En el caso del sector político, esa necesidad parece fuera de toda duda para los partidos o similares que, en un sistema democrático, ofertan sus idea y programas de actuación al ciudadano. Porque, sin que ello pueda conllevar una desorbitada inflación comunicativa, generadora además de gastos monumentales, parece Técnicamente imposible, sin utilizar la estructura informativa que el desarrollo social nos ha procurado, lograr no ya una intención, actitud o imagen en este inmenso público, sino la mera notoriedad de una idea, acción, candidato, o del partido mismo.

Las campañas electorales, en general, persiguen un doble objetivo:

1) Reforzar las actitudes de los públicos favorables.

2) Captar a los públicos flotantes. Estos públicos se sitúan ideológicamente tanto a la derecha como a la izquierda inmediatas de un partido dado, y son objeto de lucha para ser captados respectivamente, por partidos próximos a la derecha e izquierda del partido en cuestión.

J.L. Arceo Vacas afirma que la imagen pública del líder y/o partido político parece quedar integrada por tres dimensiones fundamentales o factores establecidos por análisis factorial: "credibilidad, atractividad y poder"1 .

En este sentido, comenta Federico Jiménez Losantos que "el PSOE es un partido que ha hecho de su líder el punto más atractivo de su proyecto de cambio"2 .

La imagen de Felipe González ha sido un factor determinante en el ascenso al poder del PSOE. Los socialistas sabían perfectamente que una campaña de imagen, manejada con habilidad, puede dar la vuelta a circunstancias adversas en un breve periodo de tiempo.

Afirma J. Hermida acerca de las campañas de imagen que "la palabra <imagen> ha alcanzado unas importantes cotas de distorsión significativa. La reiteración del vocablo ha incitado a creer que la imagen, por sí misma, es un objetivo, y no la representación de la realidad para convertirse en la realidad misma, lo que constituye una ilusión"3 .

La cultura de la imagen, o si se prefiere, su culto, ha acabado por sentar como cuerpo de doctrina que los personajes públicos deben ofrecer una apariencia idéntica a de los objetivos establecidos

En el caso del PSOE, la imagen de unidad, resolución y firmeza que transmitió, contribuyó notablemente a su victoria. Esta imagen fue transmitida en gran parte, y de forma decisiva a través de la televisión, por su líder Felipe González; éste, según afirman Pilar Ferrer y Luisa Palma, goza de un atractivo personal que ha convertido en una de sus mejores bazas para conquistar a la gente. González une ese atractivo con el carisma de una personalidad fuerte para embelesar al público4 .

3.2) Antecedentes de las elecciones de 1982.

Tanto las campañas electorales como el PSOE estuvieron relegados durante la dictadura franquista. Tras la muerte de Francisco Franco se celebrarán los primeros comicios generales, con los que comienza la salida del túnel de más de cuarenta años sin elecciones democráticas en nuestro país para elegir a los representantes del pueblo. Nada menos que desde febrero de 1936 no se celebraban en España unas elecciones generales.

El 15 de junio de 1977 se votó mayoritariamente por la libertad y el compromiso democrático. Unión de Centro Democrático (UCD) ganaba las elecciones y Adolfo Suárez se convertía en Presidente del gobierno de España. El 1 de marzo de 1979 los españoles tuvieron que pasar nuevamente por las urnas para elegir a los representantes que guiarían su designios durante un periodo de cuatro años.

La desestabilización interna de UCD acabó con el abandono de la presidencia por Adolfo Suárez, y fue Leopoldo Calvo Sotelo quien tomó las riendas del poder en el país.

Más tarde, todo desembocaría en la escisión de los seguidores de Suárez, de UCD, quienes formarían un nuevo partido político enclavado en el abanico electoral centrista: Centro Democrático y Social (CDS), y su presidente sería el mismo Suárez.

En UCD las batallas internas se fueron sucediendo, con lo que la inestabilidad se sumó a la que ya se vivía en la calle (conflictos sociales y manifestaciones), donde los movimientos obreros reivindicaban un rápido cambio del panorama socioeconómico.

La economía daba sus últimas boqueadas. El paro era imparable .Los problemas de terrorismo continuaban sin pausa. Las diversas familias desintegraban la derecha política. La evasión de capitales estaba a la orden del día. No había `planes de incrementar ni modernizar el entramado industrial. La palabra crisis, cierre de empresas, reconversión etc. aparecían en los periódicos y en la realidad.

A todo ello se le suma la conmoción que supuso para el país el golpe militar perpretado por Tejero el 23 de Febrero se 1981 y que hizo peligrar seriamente la joven democracia de nuestro país.

El día 27 de agosto de 1981, en pleno periodo de vacaciones parlamentarias, Calvo Sotelo saldrá en televisión, y de acuerdo con las atribuciones que le confería el artículo 115 de la Constitución de 1978, anunciará la disolución anticipada de las Cortes y la convocatoria de elecciones generales.

Estas elecciones anticipadas abrirán de inmediato un abanico de declaraciones. Felipe González, líder de los socialistas, exigía, en relación con la campaña electoral "que la confrontación previa a los comicios se base en reglas de limpieza y respeto mutuo para no confundir ni abrumar al ciudadano alejándolo del proceso democrático"5.

El Partido Socialista Obrero Español partió en 1982 como claro favorito, fortalecido quizás por la pérdida de credibilidad de sus contrincantes y por la eficacia social demostrada a lo largo de su andadura democrática, que le llevó incluso a sostener al gobierno de UCD.

Afirma José Félix Tezanos que muchas de las personas que votaron al Partido Socialista el 28 de octubre de 1982, lo habían hecho en 1977 y 1979 a otros partidos políticos, y lo habían hecho en unas proporciones que aseguraban que el PSOE, a partir de este momento, entra en una nueva etapa de su historia6 .

Los socialistas liderarán un proyecto de renovación que se confrontaba radicalmente con todo lo anterior.

3.3) Programa político y estrategia del PSOE.

El Partido Socialista Obrero Español contó con un programa político ecuánime, que se balanceó entre el progresismo propio de su ideario y la moderación de los públicos votantes que no iban a darle su apoyo a UCD en esta ocasión. El PSOE debía conquistar al electorado de centro, para lo cual este partido tenía que procurarse una imagen que no recordara demasiado pasadas confrontaciones abiertas entre la derecha y la izquierda. Asimismo, el Partido Socialista se presentaba ante estas elecciones como agente del cambio, y para ello debía dar esa imagen de unidad, resolución y firmeza anteriormente citadas.

Afirma José Félix Tezanos que la propaganda socialista - en su programa electoral, en sus llamamientos, en las declaraciones de sus líderes y candidatos - se dirigió a cubrir - y obtener el apoyo, tanto de sectores sociales específicos (mujeres, jóvenes, jubilados, etc) como de clases sociales y sectores concretos (obreros manuales industriales, campesinos, profesionales, autónomos, empleados de oficina y otros sectores de las llamadas "nuevas clases medias", pequeños propietarios de la industria y los servicios)7 .

3.3.1) El programa:

Para este amplio sector de la población elaboró el Partido Socialista su programa electoral, que aspiraba explícitamente a un "pacto social por la modernización".

Las promesas electorales que el PSOE hará al electorado serán:

1. La creación de 800.000 puestos de trabajo en cuatro años. Esta era una de las bazas electorales de más fuerza en el programa político del PSOE, que sabrá proporcionar a la audiencia la promesa de ese futuro de trabajo tan necesario en España en esos momentos de crisis económica.

2. Jubilación a los sesenta y cuatro años y anticipada a los cincuenta y nueve, con reducción anual a los seis meses. Esta medida prometía ser beneficiosa tanto para los mayores como para la juventud, que vería ampliado su campo de trabajo gracias a la jubilación anticipada.

3. Jornada laboral con tendencia a las treinta y cinco horas semanales y a una quinta semana se vacaciones a través de la negociación colectiva. Ni que decir tiene que el PSOE había puesto un caramelo en la mano de los trabajadores, que verían reducida su jornada de trabajo y aumento de sus vacaciones.

4. Escolarización obligatoria hasta los dieciséis años.

5. Defensa de la sanidad pública.

6. Aborto terapéutico y social. Este punto del programa chocará con las fuerzas políticas conservadoras y suscitará una gran polémica, tanto en los sectores políticos como en la misma calle.

7. Ordenación del gasto público y delimitación del presupuesto de gastos fiscales.

8. Incremento de las rentas agrarias y el fomento de la ganadería etc. Con este último punto se pretendía obtener el apoyo de agricultores y ganaderos españoles a través de las subvenciones, ayudas etc.

En política interior, el eje socialista giraba en torno al desarrollo de las autonomías, solicitadas desde hacía tiempo, recuperación de la soberanía sobre Gibraltar y la lucha decidida contra el terrorismo, que se presentaba como un grave problema en aquellos momentos ya que sus acciones se estaban recrudeciendo.

En política exterior se daba "prioridad" a la integración de España en la Comunidad Económica Europea (CEE), como medio para el progreso del país al unísono a sus compañeros europeos. También se preveía la "consulta mediante referéndum o mediante la clara explicación programática de un proceso electoral en el tema de la OTAN". El PSOE se encontraba en estos momentos en una postura claramente contraria a la integración de nuestro país dentro de la estructura de la Alianza Atlántica y, puesto que el gobierno de UCD había aprobado esta integración en 1981, el PSOE prometerá a sus votantes la celebración de un referéndum para salir de la OTAN.

Como vemos, el programa socialista ya había puesto en marcha su maquinaria propagandística presentando el programa electoral sin ningún tipo de restricciones ni de recortes, todos eran ventajas para el electorado.

A partir de este momento el PSOE tendrá que poner toda "la carne en el asador" para conseguir ganarse la confianza y el apoyo mayoritario del pueblo español, algo que logrará gracias a la estrategia propagandística que llevará a cabo.

3.3.2) El slogan:

El Partido Socialista traducirá con sagacidad la defensa de las libertades y el deseo interclasista y plural de una transformación del estado franquista, en una campaña por el cambio, coincidiendo también en una época de impulso ético y de nuevo regeneracionismo.

El lema acuñado por el PSOE en esta campaña de 1982 resumirá perfectamente la estrategia que el partido llevará a cabo: "Por el cambio”. La idea es simple, el partido ofrece un cambio a la sociedad española, un cambio basado en la modernización y en la llegada del estado de bienestar al país si el PSOE sale elegido.

En relación con el lema central de la campaña, las Juventudes Socialistas salieron con el siguiente slogan:

"Muévete por el cambio. Vota PSOE". Este eslogan añade un nuevo rasgo porque intenta sacar a la juventud de su típica inercia a la abstención.

El slogan hace referencia a la referencia social del partido, una eficacia que llegará a todos los sectores de la sociedad; Así, Felipe González aparecerá publicamente preocupándose por los jubilados y hablando a las madres sobre el importante tema escolar.

Como ejemplo del carácter eficaz que pretende transmitir el PSOE a su electorado cabe mencionar el spot socialista para televisión, en el que González aparecerá ante las cámaras con un tono sosegado en la forma y en el contenido del mensaje, con un lenguaje rico y coloquial, un lenguaje que, según Francisco Umbral, renovó las palabras de la tribu, con un lenguaje político nuevo que fascinó a la gente8 . Esta fascinación que el líder socialista transmitía a su audiencia tenía el fin de conectar con tres perfiles muy concretos de la audiencia: padres de escolares, ancianos y jóvenes.

3.3.3) Ideas:

La idea del cambio social, del cambio hacia el futuro, el progreso y el bienestar serán los puntos fundamentales que el PSOE tratará de transmitir a todos los sectores de la sociedad. Para ello utilizarán distintas formas estratégicas:

1) Proporcionar al electorado una imagen de partido: un partido unido por un objetivo común que es la modernización de España. El PSOE pretende dar a los votantes una imagen clara de su líder, Felipe González, y del partido mismo. Para ello, el Partido Socialista proporcionó a González una aureola de "honesto, no partidista, por encima de las intrigas, hombre preparado, hombre de Estado, hombre del Rey".

Esta imagen engloba a un auténtico líder, un auténtico Presidente del Gobierno, capaz de llevar a España hacia un progreso seguro y fiable, capaz de cambiar el país y convertirlo en un estado de bienestar, de la manera más honrada.

Federico Jiménez Losantos publica un artículo en Diario 16 en el que afirma que "el PSOE acertó creando e identificándose con ese anhelo de honradez y limpieza que late en esta sociedad, y, de modo indirecto, impidió que otras fuerzas aparecieran como idénticamente<honradas>"9 .

2) Moderación: La moderación se impone en este partido ya que el PSOE tiene la intención de abarcar amplios sectores del electorado, entre ellos, a los votantes de UCD, electorado más bien situado en el centro ideológico. Por tanto, se imponía la moderación, sobre todo en las formas, aunque no en la totalidad de los contenidos.

Esta moderación se verá en las declaraciones de los candidatos socialistas, atentos a no decir ninguna inconveniencia electoral

3) Fiabilidad ética y dinamismo social: Estos aspectos debían resaltarse mucho. Una fiabilidad ética que asegurara a los votantes que depositaban su confianza en un partido honesto, leal con sus votantes,sincero en sus propuestas y promesas electorales etc. Asímismo, un cambio hacia el progreso significaba que el PSOE traería un dinamismo social inexistente hasta aquel momento, un dinamismo que llevaría a España a un nivel de vida mucho mayor gracias a la creación de puestos de trabajo, mejoras en la sanidad, en la educación etc.

En la intervención de Alfonso Guerra en un mitin electoral en la plaza de toros de las Ventas, en Madrid, éste apelaba al dinamismo y a la fiabilidad ética de su partido como argumento para ganar las elecciones: "Para acabar con el golpismo, los asesinos de la colza y las estafas de las viviendas y las Fidecayas, para poner la Administración al servicio de la sociedad y establecer una ley de incompatibilidades que impidan que ganen cuatro sueldos algunos funcionarios que se limitan a dejar su chaqueta en cuatro despachos"10 .

4) Credibilidad: La credibilidad se intentó potenciar en todo momento ya que es indispensable para que un partido llegue al poder. Había que lograr hacer creibles todas las promesas electorales así como al artífice de ellas, es decir, al Partido Socialista y a su líder, Felipe González.

Este factor de credibilidad aparece reforzado por la intervención de González en el primer spot elaborado por su formación política, en el cual se hizo referencia a la libertad, a la igualdad de oportunides en la enseñanza, al saneamiento de la Administración etc.

5) Diálogo: La palabra "diálogo" fue repetidamente utilizada durante la campaña, dando a entender al electorado que el Partido Socialista sí estaba dispuesto a dialogar con ellos, a hacerles partícipes de la democracia y a escuchar complacientemente todas sus propuestas y demandas.

La última grabación publicitaria llevada a cabo por el PSOE hacía especial hincapié en la palabra "diálogo", que fue utilizada como núcleo del mensaje a transmitir.

En los últimos ocho días de la campaña, Felipe González intervino en dieciseis mitines. El maratón terminó el día 26 de octubre, González asistió a un mitin, por la tarde, en Madrid para después coger el avión y cerrar al filo de la medianoche con otro Sevilla,ciudad estratégicamente elegida por el Partido Socialista para cerrar la campaña electoral ya que la capital hispalense ofrece mucho juego político en cuanto a asistencia multitudinaria, vítores al líder sevillano, etc.

Estando es Sevilla, con todas estas circunstancias a su favor, Felipe González saldría como triunfador en el telediario de la segunda y tercera edición. Lo que parecía espontáneo estaba cronometrado al segundo.

En todos los mitines, las palabras de cierre de Felipe González eran las mismas: "si hay un pasado que fue de ellos, el futuro es nuestro, de nuestra libertad consciente. El futuro es de la mayoría que quiere el cambio. Adelante. Conquistaremos el futuro en paz. Conquistaremos en libertad. Dejemos a nuestros hijos una España mejor, con el esfuerzo solidario de todos. Adelante y a ganar. España y el futuro es nuestro"11 .

El 28 de octubre de 1982 el Partido Socialista Obrero Español ganaba las elecciones generales.

Recuerda José Oneto que "ese dia, en la ya casi madrugada del 29 de octubre, Felipe González Márquez, cuarenta años, el Presidente más jóven de Europa, se dirige al país para anunciar que <de acuerdo con los datos que se acaban de conocer, está claro que el Partido Socialista Obrero Español ha obtenido el respaldo mayoritario del pueblo español> y que la victoria hará recaer sobre el PSOE el honroso deber de dirigir al gobierno de la nación durante los próximos cuatro años..."12 .

Los 10.127.392 votos conseguidos por el Partido Socialista Obrero Español suponían un total de 202 escaños y la mayoría absoluta en el Congreso de los Diputados. Mayoría absoluta reforzada en el Senado con 134 escaños y revalidada, meses más tarde, en las elecciones municipales y autonómicas de mayo de 1983 con el control de los principales ayuntamientos y diputaciones del pais y la mayoría de las Comunidades Autónomas.

De esta manera, y según palabras de Juan J. Linz y José R. Montero, "con la victoria electoral de los socialistas, puede considerarse definitivamente concluido el periodo de transición de la dictadura a la democracia"13 .

Arceo Vacas analiza los resultados finales de las elecciones y afirma que los comicios generales de 1982 posibilitaron que los expertos y estudiosos en temas electorales verificaran una vez más una hipótesis: "Cuando una formación política - en este caso el PSOE - y su máximo líder - Felipe González - son vistos con credibilidad por parte de su audiencia potencial y lógica, sus resultados en las elecciones pueden acercarse a la victoria final"14 .

Tras ganar las elecciones, los socialistas idearon otra estrategia para evitar que les sucediera lo mismo que a UCD, es decir, que fueran víctimas de la desintegración. Esta estrategia interna, puesta en marcha en 1982, será la constante en las siguientes legislaturas socialistas:

1) El ferreo control interno del partido para abortar tendencias dispersoras y corrientes alternativas .

2) La asunción del máximo poder sobre la televisión.

3) La creación de un sistema financiero que impidiese, en caso de derrota electoral, la liquidación efectiva a manos de los acreedores. A esto último, Alfonso Guerra lo llamará "colchón de seguridad"15 .

CAPITULO CUATRO:

PROPAGANDA POLITICA DEL PSOE A FAVOR DEL SI A LA OTAN EN EL REFERÉNDUM DE 1986

El tema del referéndum de la OTAN provocó en su momento una gran polémica debido fundamentalmente al viraje en las posiciones ideológicas del PSOE, que pasó de una feroz lucha en contra de ella a un apoyo a favor del SI.

4.1) Antecedentes. Campaña del PSOE en contra de la OTAN.

El tema del ingreso de España en la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) era un tema pendiente desde la época de la transición. Adolfo Suárez había mantenido discretamente en un segundo plano la adhesión de España gracias a la renovación del Tratado de Cooperación Bilateral con Estados Unidos, renovación que implicaba el mantenimiento de bases norteamericanas en España.

Sin embargo, esa discreción dejó de mantenerse con Leopoldo Calvo Sotelo, quien en febrero de 1981 dio a conocer la determinación del Gobierno para que España ingresase en la organización. Se trató de una decisión adoptada democráticamente mediante votación en el Congreso de los Diputados. Los socialistas, junto con los demás grupos de izquierda, se opusieron totalmente a esta propuesta, ya que, entre otros argumentos, en el XXIX Congreso, se habían pronunciado en contra de cualquier vinculación a una de las grandes alianzas militares.

Existe una difundida creencia según la cual el pueblo español, mediante el referéndum convocado por el PSOE, determinó pertenecer a la OTAN. Esta creencia es falsa de todo punto: España pertenecía a la organización antes de que los socialistas alcanzaran el poder, concretamente desde el 30 de mayo de 1982, Día de las Fuerzas Armadas.

El PSOE lanzó una campaña en contra de la OTAN, con una pregunta principal: “OTAN, ¿para qué?". Varios lemas daban implícitamente la contestación a esta pregunta: “la OTAN no refuerza el papel internacional de España", "la OTAN no consolida la democracia en España", "la OTAN incrementa la inseguridad de los españoles" o "la OTAN no aporta nada a nuestro bienestar". Estos eran básicamente los argumentos que el PSOE utilizará en su campaña en contra de la OTAN.

Entre 1981 y 1982, Felipe González declaró que la entrada en la OTAN era un "error histórico", "grave" y "tremendo", una "barbaridad histórica" y "tremendamente perjudicial" y ante la previsión de una victoria electoral socialista en octubre del 82, respondió al Gobierno de UCD que "si entramos en la OTAN por mayoría simple del Parlamento, saldremos de la OTAN por una decisión de mayoría simple del Parlamento".

Alfonso Guerra sostendrá por su parte que "un eventual ingreso en la OTAN convertirá a España en colonia de los Estados Unidos".

El Partido Socialista llevará a cabo una campaña de propaganda bajo el slogan, ciertamente ambiguo y polisémico, "OTAN, de entrada, no". La frase , según José Hermida, puede dividirse en dos para considerar por separado los dos mensajes implícitos en la frase:

1) "No se va a entrar en la OTAN".

2) "En un principio, es decir, de entrada, decimos que no, pero puede que digamos otra cosa más adelante"1 .

La campaña "OTAN, de entrada, no" tenía como fin recoger firmas para exigir la convocatoria de un referéndum que nos permitiera salir de esta organización. Se instalaron mesas callejeras con Manuel Marín, Helga Soto y otros socialistas que solicitaban a los transeúntes la firma del apoyo.

Narra Federico Jiménez Losantos que el Partido Socialista organizó una gigantesca campaña contra el ingreso, equiparando a la OTAN con la guerra, el militarismo, la sumisión a Estados Unidos y el servicio militar fuera de nuestras fronteras2 .

En octubre de 1982, el PSOE consigue un espectacular triunfo en las elecciones generales, teniendo, entre otros muchos problemas a los que enfrentarse, que cumplir la promesa hecha a los ciudadanos respecto de la adhesión a la Alianza Atlántica.

El gobierno socialista irá modificando paso a paso sus posiciones con respecto a los temas de seguridad y política exterior a lo largo de tres años de gestión, siguiendo una estrategia que será calificada de "ambigüedad calculada".

En el apartado de seguridad y política exterior, el gobierno aseguró que cuando asumió las responsabilidades de poder, tomó entre sus primeras decisiones la de paralizar el proceso de integración en la OTAN, ya que entendía que la responsabilidad que como país nos correspondía en la seguridad colectiva, nos tocaba definirla a los españoles de acuerdo con nuestros intereses, anunciando su compromiso de realizar una consulta respecto de este tema dentro de la Legislatura en que se encontraba.

Cuando significados socialistas aún afirmaban que su partido haría campaña en contra de la permanencia de España en la OTAN, por esa época se consigue el desbloqueo del camino hacia la definitiva entrada en la CEE, pasando entonces las posiciones socialistas a ser menos tajantes en sus declaraciones públicas.

En 1984 el Presidente del Gobierno, Felipe González, hace público lo que se denominará "decálogo de la política exterior española", donde se incluyen entre otros criterios: la permanencia de España en la OTAN, la reducción de la presencia militar norteamericana y el mantenimiento de la desnuclearización formal del territorio, poniendo tanto a su partido como a las organizaciones afines como UGT y Juventudes Socialistas en una posición difícil ya que se rectifica un punto esencial y ampliamente sostenido en su programa.

En diciembre del 84, Felipe González consigue en el XXX Congreso del PSOE por amplia mayoría la sustancial modificación programática, admitiendo a partir de ese momento los socialistas la integración española en la Alianza Atlántica.

Emilio Romero resalta, a propósito de este viraje, dos características en Felipe González que conforman una personalidad: “En primer lugar, un poder de seducción o de convicción con su acompañamiento de compañeros y de masas; y después, su fácil adaptabilidad al cambio de los tiempos"3 .

4.2) El viraje del PSOE: campaña a favor de la OTAN.

Una vez aposentado en el poder, Felipe González recordaba la promesa hecha al pueblo de celebrar un referéndum para sacar a España de la OTAN, pero el viraje del PSOE respecto a la OTAN era claro. González concibió entonces la asombrosa idea de celebrar el referéndum y cumplir así su promesa, pero para llevar a cabo todo lo contrario de lo prometido, es decir, ahora el PSOE intentará convencer al pueblo de que España se quede en la OTAN.

Después de varios aplazamientos, el Gobierno convocó el referéndum prometido para el 12 de marzo de 1986, con el apoyo parlamentario a la convocatoria de su partido, el CDS y los partidos parlamentarios contrarios a la OTAN, es decir , PCE, ERC y EE, y el rechazo de CP, UCD, PNV y CIU, todos ellos favorables a la OTAN.

A partir de este momento comenzaba una de las campañas más duras y esquizofrénicas que han tenido lugar en este país.

La campaña se va a desarrollar de manera muy intensa, recuperándose el debate político de los tiempos de la transición y de las primeras elecciones democráticas de 1977, siendo éste el momento más difícil para el gobierno socialista desde su triunfo de 1982.

La campaña en la que se embarcará el Partido Socialista será muy costosa, según sus responsables, que estimaron el costo total en más de seiscientos millones de pesetas.

Teniendo como base fundamental la frase: “En interés de España, vota sí", el PSOE puso en marcha su estrategia electoral. Se editaron 600.000 carteles, 3.000.000 de trípticos, 15.000.000 de salatinas y 600.000 pegatinas. Se insertaron páginas y faldones en la mayoría de los periódicos de España, se contrataron cerca de 2000 vallas y se emplearon las cabinas telefónicas como soporte publicitario.

4.2.1) Propaganda en los medios:

En la radio se incluyeron cuñas de diez segundos en los programas de máxima audiencia. Se realizó además un mailing de 28 millones de envíos en los que, junto a la papeleta y el sobre de votación, se incluía una carta del Secretario General pidiendo el voto afirmativo.

En lo que se refiere a los espacios publicitarios gratuitos en televisión, hubo problemas debido al trato de favor que TVE tenía hacia al Partido Socialista. La comisión de Radio y Televisión no repartió la mitad del tiempo para los del sí y la otra mitad para los del no, ni tampoco hizo una división en tres partes para el sí, el no y la abstención sino que sucedió que el PSOE impuso en la Comisión una división según el criterio de representación en las Cámaras. Esta propuesta contó con el apoyo del Grupo Popular y al final se destinaron 50 minutos para el PSOE, 30 minutos para CP, 15 minutos para los centristas, nacionalistas vascos, catalanes y PSUC y 5 para las fuerzas parlamentarias del Grupo Mixto.

Sobre el poder de este medio televisivo dijo Guerra: “Prefiero un minuto en televisión que cien mil militantes".

Junto a estos programas gratuitos de propaganda política están las informaciones en los telediarios y otros espacios, que quedaron subordinados a los intereses del gobierno. Hubo telediarios en los que se concedieron diez minutos para "cubrir noticias", curiosamente todas relacionadas con el sí.

Otro caso digno de mención fue la orden que recibieron los directores de programas no informativos de TVE la semana previa a la campaña oficial en la que se les pedía "evitar sacar en sus programas a gentes, fueran o no políticos, que tuvieran actitudes contrarias a la postura del PSOE"4 .

Los socialistas sabían por las encuestas que la opción que defendían estaba situada por debajo de los que defendían la salida de España de la OTAN. Por esta razón tuvieron que emplear todos los recursos publicitarios a su alcance.

4.2.2) Estrategia:

Pero el PSOE se encontraba en esta campaña con un problema añadido, no sólo tenía que convencer al electorado indeciso sino que en este referéndum también tenían que dirigirse a sus propios votantes, remisos a aceptar el cambio de actitud del Partido Socialista.

Colomer afirma que Felipe González y el PSOE tenían que "convencer a un número suficiente de electores socialistas de que votaran insincera o estratégicamente en contra de sus preferencias en el tema OTAN"5 . Esta actitud era necesaria si no se quería provocar un mal mayor, que no era otra cosa que la declaración hecha por el Presidente del Gobierno en la que relacionaba directamente un resultado negativo del referéndum con su dimisión. En esta apelación de temor había una segunda parte que proponía como evitar el perjuicio de la dimisión de González, se proponía una actuación determinada, votar sí a la OTAN.

Felipe González no olvidará apelar a los electores del centro, derecha y nacionalistas conservadores para que votaran sinceramente a favor de la OTAN.

El PSOE utilizará la estrategia de referirse a la OTAN con los eufemismos de "Alianza Atlántica" o simplemente "la Alianza" para no recordar en exceso al electorado menos instruido que lo que se estaba tratando era el tema de la OTAN.

El Gobierno procedió a lo que en términos de análisis político se conoce como "manipulación de la agenda". Así, incluyó en la pregunta del referéndum algunas contrapartidas susceptibles de suavizar el rechazo de algunos electores socialistas a la OTAN: no aceptación de armas nucleares en territorio español, no integración en la estructura militar integrada en aquella organización y reducción de bases militares en España.

4.2.3) Slogan:

El slogan de esta campaña a favor de la permanencia de España en la OTAN rezará así: "En interés de España, vota sí".

Los elementos principales que el Partido Socialista pretende resaltar son el VOTA y un opulento SI. Esta era la idea que al PSOE le interesaba resaltar, lo importante era que el electorado votara sí.

Respecto a la composición gráfica del slogan, los socialistas siguen manteniendo la misma tipografía que en anteriores campañas, con la diferencia de que el anagrama del PSOE no es esta vez protagonista, quedando en un plano intermedio. Esta decisión estuvo motivada por el virage ideológico del Partido Socialista, que había pasado de hacer campaña en contra de la OTAN a defender la permanencia en ella. Era una decisión estratégica, la intención era que las siglas del PSOE no se vieran demasiado para no levantar suspicacias ante la variación llevada a cabo por el PSOE en cuanto al tema de la OTAN.

Fotocopia slogan.

4.2.4) La campaña institucional:

La campaña institucional y la campaña del Partido Socialista fueron juntas de la mano. Teniendo en cuenta que la tesis defendida por el Gobierno partía según todas las encuestas como derrotada, la campaña gubernamental fue aplastante, tanto en información como en medios.

Sin embargo, el Gobierno junto con el partido que lo sustentaba consiguió dar un vuelco espectacular a la opinión contraria de la mayoría de los electores.

Según datos del Ministerio del Interior, se invirtieron 737 millones de pesetas en esta campaña institucional, una campaña que martilleó al país entero con la propaganda política que incitaba a votar.

En opinión de Arceo Vacas, "los medios utilizados por el Gobierno en la campaña institucional fueron, además de masivos, los adecuados, y la propaganda institucional buscó fundamentalmente la lucha contra la abstención con guiños importantes hacia la postura afirmativa"6 .

Finalmente, el 12 de marzo de 1986, con una participación ciudadana del 60%, ganó la tesis socialista con un 52,5% de sies, un 39,4% de noes y un 6,5% de votos en blanco. Asimismo, el alto nivel de abstención, el 40%, ha sido el más alto de los registrados en un referéndum.

(Gráfico por provincias)

CAPITULO CINCO:

PROPAGANDA POLITICA DEL PSOE ANTE LAS ELECCIONES DE 1986.

Aún sacudido el país por los ecos de la campaña del referéndum sobre la permanencia o no de España en la OTAN, el Gobierno disolvía las Cortes y convocaba a elecciones generales y autonómicas para Andalucía.

El 22 de junio fue la fecha prevista para la celebración de las elecciones, cuatro meses antes de la fecha estipulada y coincidiendo con las autonómicas andaluzas ya que el PSOE quería aprovechar el efecto de subirse al carro del vencedor, propiciado por la casi segura victoria socialista en las andaluzas de junio.

5.1) Programa político y estrategia.

5.1.1) Programa:

El Partido Socialista presentaba para el próximo cuatrienio una serie de promesas electorales:

1. Estimular el crecimiento para la creación de empleo, una de las bazas que utilizará siempre en todas sus campañas.

2. Reducir la inflación, aproximándola a la de la Comunidad Europea.

3. Propiciar aumentos salariales en torno a la inflación prevista.

4. Planes de inversión pública para crear empleo.

5. La televisión privada, tan solicitada por los medios de comunicación al Gobierno.

6. Favorecer las rentas bajas mediante un tratamiento fiscal flexible.

7. Proporcionar pensiones a los no adscritos a la Seguridad Social.

8. Garantizar el mantenimiento adquisitivo global de las pensiones, pensando en el colectivo de jubilados, muy propicio a dar su voto al PSOE.

9. Ampliar en dos semanas más el periodo de descanso por maternidad, otro ardid electoral del PSOE para atraer a las mujeres.

10. perfeccionar el régimen jurídico de la separación y el divorcio.

11. Extender la presencia policial.

12. Reducir la presencia militar de los Estados Unidos en España.

13. Por último, negociar con el Reino Unido sobre Gibraltar.

5.1.2) Estrategia:

Ángel de la Cruz Bermejo sostiene que el "aparato" guerrista lanza una ofensiva propagandística que reúne todas las características de una pre-campaña electoral. En primer lugar, dice este autor, el PSOE comunicó a los medios informativos el lanzamiento de una "campaña de explicación a los ciudadanos de la gestión de los socialistas". Todas las provincias recibirán la visita de algún dirigente felipista a fin de poder explicar los logros del Gobierno. Manuel Chaves será el encargado de "recuperar el protagonismo en la sociedad" y de paso desacreditar las opiniones de la derecha, centro y de los "comunistas"1 .

El Partido Socialista Obrero Español ideó una línea general de campaña que no era otra que la de dejar claro que se estaba consolidando, poco a poco, "el cambio" iniciado cuatro años antes. Es decir, se trataba de asentar el concepto de que se estaba en el camino de una gran renovación, en el camino del progreso.

Comenta Ángel de la Cruz Bermejo que en el "libro" de los socialistas había recomendaciones como "no hacer promesas", "nada de pillarse otra vez los dedos", o "para ganar hay que esforzarse, trabajar como la vez anterior, con el mismo empuje", o "todo ha comenzado a funcionar. Las cosas van a ir bien; con algún sacrificio, todos vamos a vivir algo mejor". E insistir una y mil veces con las palabras "Europa, nuevas tecnologías y modernidad". En el olvido quedaría el vocablo OTAN"2 .

Así las cosas, Alfonso Guerra pedirá en un mitin en Andalucía "más tiempo para cambiar el país" tras el largo periodo de la derecha en el poder. En palabras del Vicepresidente del Gobierno, "a España no la va a conocer ni la madre que la parió". La idea de cambio, progreso y futuro será la dominante en todas las intervenciones públicas.

También solicitarán los líderes socialistas en esta campaña un voto de confianza a aquellos que les habían votado en 1982. Un ejemplo de esto es la petición que hace Felipe González en Valencia rogando "paciencia para conseguir el progreso de España".

De el líder socialista dicen Pilar Ferrer y Luisa Palma que es un gobernante hábil, seguro y autocrático, sagaz y sin escrúpulos. Felipe González es un orador brillante, que fascina al auditorio con su facilidad de palabra y su poder innato de persuasión3 . Pero no todo en el líder socialista es innato, hay detalles, gestos, frases etc que son concienzudamente buscados. La emocionalidad, por ejemplo, del discurso de González; esta emocionalidad en su forma de hablar al público está estratégicamente perseguida. El líder socialista sabe emocionar, sabe hablar de una manera sentida y dolorida. A esto se une el recurso, conscientemente buscado, del acento andaluz. Durante las campañas electorales este acento se agudiza en el Presidente González de una forma notoria. González lo utiliza como una clave, claramente emocional, sentimental y con un claro guiño que le da credibilidad.

5.1.3) Slogan:

La idea que los socialistas quieren transmitir al electorado queda sintetizada en el slogan central de la campaña: “Por buen camino”. Los candidatos del Partido Socialista aludían repetidamente a esta idea, empezando por el número uno, González, que argumentaba que "el gobierno socialista ha colocado a España en el camino adecuado”, el camino de la modernización, de una España en progreso, que los socialistas habían conseguido.

La composición gráfica: Bajo el lema "Por buen camino" resumía el Partido Socialista la idea que quería transmitir al electorado. Esta idea aparecerá junto a la figura de un Felipe González sonriente y sereno.

La estrategia de un suave color verde, ampliamente utilizado en cuanto asociado a la naturaleza, forma el contexto persuasivo para muchos objetos apoyados en el eje de la "naturalidad". Este color aparecerá en la mayoría de las piezas e intervenciones publicitarias socialistas, con la intención de transmitir esa naturalidad antes mencionada así como su connotación, es decir, la esperanza del color verde.

Felipe González, en el anuncio en vallas, aparecerá con chaqueta y corbata y con el fondo del anuncio en dicho tono. El color verde no hará más que reforzar esa imagen de credibilidad perseguida por el líder socialista así como la esperanza en un futuro.

En los tres espacios televisivos socialistas, González se mostraba invariablemente tras la secuencia de un camino emanado de la naturaleza, con cascadas, manantiales, ríos, mares etc. Todos estos elementos harán especial alusión al tema del ecologismo, que empezaba a ser una preocupación dominante en la sociedad española.

Estos espacios ofrecían una tranquilidad manifiesta desde el punto de vista estético, coherente con esa petición de más tiempo para seguir en el camino del progreso. Y el color verde, o bien tonos suaves, aparecerían con profusión en aquellos spots: los árboles del Palacio de la Moncloa, los trajes claros de González en los jardines, en el despacho de trabajo o en la sede del partido ayudaban a promover la idea del "cambio tranquilo hacia el cambio".

Fotocopia.

5.1.4) Ideas:

1) El Partido Socialista propugnará el camino para alcanzar el gran cambio final, un cambio basado en la promesa de eficacia social y de fiabilidad ética. El PSOE necesita que la gente confíe en ellos como portadores del progreso de España. Al mismo tiempo presentan su eficacia recordando al electorado los logros conseguidos por el PSOE en los anteriores cuatro años. Los socialistas presentarán como logros suyos aspectos como la consolidación democrática, el saneamiento de la economía para un futuro más espléndido en cuanto a empleo, talón de aquiles de los socialistas y la buena labor internacional realizada por el Gobierno. Todo ello irá incluido en esa línea de credibilidad y de fiabilidad ética apuntada anteriormente.

2) Otra idea que el Partido Socialista quiere transmitir al público es la imagen de "gobierno estable de mayoría". Los socialistas harán referencia a no perder el tren de Europa, de la historia y de las nuevas tecnologías, el tren de la prosperidad futura de España, que sólo será posible coger si nuestro país tiene un gobierno fuerte, un gobierno de mayoría.

3) El atractivo también será reforzado por los socialistas en esta campaña. Felipe González personificará este atractivo frente al público y cuidará mucho de consolidarlo en sus charlas con la tercera edad o con los jóvenes acerca de objetivos como la justicia y la solidaridad. Alfonso Guerra no utilizará tanto este sistema de persuasión sino que usará en cada momento el subcódigo lingüístico, la vestimenta apropiadas para cada público, apareciendo así más similar al electorado.

En definitiva, distintos medios y sistemas para llegar al mismo fin: ser atractivos a los votantes.

5.1.5) Propaganda en TVE:

En lo que se refiere al reparto de los espacios televisivos, Ángel de la Cruz Bermejo comenta que "Galeote y sus adláteres no consentían en repartir los espacios con criterios de equidad y el gubernamental Calviño utilizaba la TVE cual telecortijo al servicio incondicional de Felipe y con uso restringido y manipulado para aquellos otros considerados en los viejos tiempos "no afectos al régimen"4 .

Esta discriminación se daba también en lo que a medios técnicos se refiere. Felipe González contaba con un excelente equipo, así como de unidades móviles y una cuidada iluminación. Sin embargo, TVE se negaba a proporcionar estos mismos medios a los otros partidos para gravar espacios electorales.

Pero al importantísimo apoyo que Felipe González recibió del ámbito mediático de TVE en esta campaña se suma también el apoyo que le da la Unión General de Trabajadores (UGT), que sustenta explícitamente al PSOE. Este apoyo era uno de los factores más importantes del partido en el poder ya que el punto débil por excelencia de los socialistas en estas elecciones no era otro que el incumplimiento de la promesa electoral de los ochocientos mil puestos de trabajo prometidos cuatro años antes.

Acerca de esto, Fuentes Quintana afirma que "el PSOE incurrió en una exageración consciente de su oferta electoral para atraer voluntades y votos con promesas de cumplimiento imposible - como por ejemplo, la creación de ochocientos mil puestos de trabajo en la legislatura - o acumulando medidas en el programa con peso notable en la tradición socialista para atraer a quienes habían identificado por esas medidas siempre al partido, pero que constituían propuestas anacrónicas e insuficientes para tratar la situación económica que el país padecía"5 .

El final de la campaña electoral se acerca y la idea fija de los socialistas es la de alcanzar la mayoría absoluta. Esta será la base sobre la que girarán los últimos mensajes electorales.

Alfonso Guerra, dueño de la viveza de expresión y la soltura de movimientos así como del verbo incisivo y enérgico, según Pilar Ferrer y Luisa Palma, derrochará en estos últimos días todas las energías en transmitir al público esa idea de una mayoría fuerte para gobernar6 .

El 21 de junio, un día antes de la celebración de las elecciones generales, Felipe González, en el auditorio de la Casa de Campo, derrochará sus últimas energías en fijar esta idea. Así, con su cazadora de los primeros tiempos puesta dijo: "Sólo hay dos proyectos, los de siempre y el que representa el PSOE, capaz de gobernar y al mismo tiempo de construir el futuro de progreso". Su idea era alcanzar la mayoría estable para la consecución de este progreso.

El discurso final de Felipe González fue en Sevilla, recogido ampliamente por TVE, González aparecerá entre banderas y un castillo de fuegos artificiales repartiendo rosas entre la multitud y junto a un gran rótulo: “VOTA PSOE". Había que ganar como fuera y para ello era mejor emplear el espectáculo que el enfrentamiento programático.

El 22 de junio de 1986 los españoles volvieron a elegir a sus representantes en el Congreso y en el Senado. El Partido Socialista Obrero Español volvía a obtener la mayoría absoluta, tan angustiosamente buscada, con 184 escaños en el Congreso de los Diputados y con 124 en el Senado.

Aunque había obtenido la mayoría absoluta, el PSOE había sufrido un sensible retroceso respecto a las elecciones de 1982, en las que consiguió 202 escaños. En total, el Partido Socialista ha perdido en estas elecciones un millón de votos, cifra que subirá en las elecciones de 1989.

CAPITULO SEIS:

PROPAGANDA POLITICA DEL PSOE ANTE LAS ELECCIONES DE 1989.

Los comicios electorales del 29 de octubre de 1989 significaron, entre otras cosas, la confirmación por tercera vez consecutiva de que en España el PSOE era el partido más votado.

Sin embargo, estas elecciones serán mucho más ajustadas en sus resultados que las de 1982 y 1986.

6.1) Los escándalos y la retirada de confianza de UGT debilitan al PSOE.

El trienio 1986-1989 se caracteriza por ser un periodo expansivo en el que llega “dinero caliente” del exterior atraído por los altos tipos de interés españoles. En este momento coinciden , según Jiménez Losantos, “todos los factores necesarios para que la corrupción se generalice”1 .

En la primera semana de octubre de 1989 saltaron a la luz pública cuatro motivos de escándalo: la manipulación del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), la manipulación televisiva, la manipulación de las cifras del paro y la manipulación de la Función Pública mediante el contrato de casi cincuenta mil funcionarios a dedo.

Otro caso de corrupción que se da en esta época es el caso Guerra. El PSOE sabía desde hacía ya algún tiempo que Juan Guerra desarrollaba actividades privada en despachos oficiales. El escándalo estaba en marcha ya que los asuntos del hermano del Vicepresidente del Gobierno habían llegado a oidos de la oposición, que estaba recabando pruebas.

Sin embargo, ante las próximas elecciones, el PSOE ideó una estrategia para retrasar el caso Guerra. Tras el verano de 1989 el Partido Socialista había realizado su trabajo: prohibir a Juan Guerra la utilización del despacho y su presencia junto a su hermano Alfonso Guerra.

En palabras de Mariano Sánchez, “el caso Juan Guerra posee los mejores elementos de una novela negra: abusos de poder, utilización de despachos públicos para negocios privados desde donde desplegar una carrera tan millonaria como inconfesable; documentos que arden misteriosamente y en el momento justo...”2 .

Pero el escándalo definitivo del felipismo fue Filesa, una red de más de 500 empresas y sociedades instrumentales dedicadas al cobro de cientos de millones mediante la emisión de facturas falsas, con el objeto de financiar ilegalmente al PSOE. Este modo de actuar era una réplica exacta de la trama urdida por el Partido Socialista galo.

Durante los últimos años de la década de los ochenta el PSOE impulsó el pago de un “impuesto revolucionario” a los principales banqueros y empresarios del país. Comenta José Díaz Herrera que gracias a las multimillonarias extorsiones económicas de Filesa, el Partido Socialista compitió con ilícita ventaja respecto a las demás formaciones políticas en las últimas campañas electorales, de hecho, esta campaña de 1989 sería ya parcialmente pagada por los fondos aportados por Filesa3 .

Filesa, Malesa y Time Export se crean el 11 de febrero de 1988, sin embargo, este escándalo no saldrá a la luz pública hasta el mes de mayo de 1991. Todas estas circunstancias coinciden además con la inmensa fatiga política posterior al referéndum de la OTAN, que aunque no había impedido la victoria socialista en las elecciones de junio de 1986, sí había minado seriamente la credibilidad de Felipe González.

A todo este cúmulo de sucesos perjudiciales para la imagen del Partido Socialista se sumará la retirada del apoyo por parte del sindicato de UGT. Esta escisión comenzó cuando, a finales de 1986, UGT disolvió unilateralmente el comité de enlace con el PSOE, que había funcionado hasta entonces. En enero de 1987, en un debate en televisión, Nicolás Redondo resumió ante Solchaga, ministro de economía, su opinión sobre la orientación de su política: “tu problema, Carlos, son los trabajadores”4 .

Finalmente UGT y CCOO convocaron una “ jornada de paro” contra el Gobierno, apoyándose en unas reivindicaciones de empleo juvenil, aumento de salarios a los funcionarios e incremento de las pensiones, para el 14 de diciembre de 1988. Esta huelga romperá un modelo de relación entre el Partido Socialista y UGT con más de 100 años de duración y la pérdida de votos para el PSOE en las elecciones del 89.

La postura del PSOE tras la huelga general del 14-D fue la de adoptar el papel de incomprendidos, de que el pueblo llano no agradecía sus desvelos y que las fuerzas encarnadas por Nicolás Redondo conspiraban contra el futuro bienestar de la plebe, porque, según Jiménez Losantos, “plebe es el pueblo cuando no sabe lo que le conviene”5 .

Contra todo este conglomerado tendrá que actuar el aparato propagandístico del PSOE.

6.2) Estrategia electoral del PSOE.

Los socialistas se encuentran, después de siete años de Gobierno, con la necesidad de decir en esta campaña a su electorado algo que, siendo coherente con la idea de cambio y el buen camino, para alcanzar dicho cambio, significase todavía una relativa ilusión para el público. Esta será una idea clara que el PSOE tendrá que transmitir a su electorado: la ilusión.

El mensaje debía procurar nuevas ilusiones ya que la desilusión por las promesas incumplidas y los innumerables casos de corrupción habían minado las esperanzas y la fe del electorado en el PSOE.

Otra baza electoral será la proporcionada por la celebración de las Olimpiadas, previstas para 1992, así como el V Centenario, eventos que el PSOE relacionará automáticamente con su buena gestión al frente del Gobierno. El mensaje era que si el PSOE no salía elegido de nuevo, desaparecería todo este abanico de actos que traerían a España el progreso y la riqueza cultural y económica.

Por otro lado, Guerra lanzará una campaña propagandística basada en el “programa 2000” con la que se pretendía explicar al electorado, no sólo los logros conseguidos por el Gobierno Socialista sino, una vez aniquilados de la sociedad los “vicios propios de la derecha”, emprender las tareas “auténticamente socialistas”. Es decir, que al Partido le quedaban todavía muchas cosas que hacer y para ello necesitaba ser reelegido con una mayoría suficiente. El PSOE se halla ante el difícil reto de volver a obtener la mayoría absoluta para gobernar en solitario. Así, desde el primer momento, la campaña estaría marcada por esta cuestión: “mayoría absoluta, sí o no”.

6.2.1) Propaganda en los medios:

En los anuncios montados por el PSOE para televisión se intenta reflejar la pluralidad de la sociedad, a la que el partido representa , una sociedad con niños, jubilados que pasean plácidamente por el parque, jóvenes en una oficina, un agricultor montado en su tractor al comenzar el día y pescadores en la mar. Todo el conjunto de la sociedad debe verse representado por el “partido de los trabajadores”, por el PSOE.

Felipe González, líder indiscutible aclamado por las masas, se situará en los espacios televisivos como “Presidente de todos”, representante de todos los sectores de la sociedad española, y hará un repaso de las virtudes de la democracia, de la libertad y de la grandeza del acto de votar, para a continuación entrar en la idea-fuerza de la campaña socialista, refiriéndose a que España estaba en buena situación y avanzando hacia el futuro y que, para ello, era necesario un gobierno progresista, el socialista.

También aparece en el montaje la exaltación de la pareja González-Romero, y rodeándola, una rápida sucesión de imágenes, fundamentalmente deportivas, que traducen la idea de limpieza, tan necesaria para el PSOE en aquellos momentos. La idea de juventud sana se transmite en las imágenes, así como la idea de honradez, esfuerzo y triunfo, sobre todo triunfo.

Ya en la campaña de 1986 el PSOE había utilizado esta fórmula pero ahora la mejora con la introducción de mensajes nuevos. El PSOE representa la moderación y el futuro y esta idea es la que van a transmitir al electorado.

El mensaje es claro: el PSOE ha traído a España esta moderación y promete un brillante futuro para el país. Y se sobreentiende que si no se vota al PSOE todo eso se perderá.

Una de las bazas propagandísticas que utilizará el PSOE en esta campaña será la difusión de la noticia en la que el Presidente González afirmaba que no pensaba presentarse a las próximas elecciones. Esta noticia bomba debía significar para el electorado la visión de un líder responsable, honesto y alejado de todo interés por el poder. Al menos, esa es la idea que el aparato socialista quiere transmitir al público en medio de tanto caso de corrupción política.

6.2.2) Slogan:

Todos estos mensajes quedarán resumidos en el slogan del Partido, un slogan general que incluirá toda la campaña socialista y su programa: “España, en progreso”.

La idea, según Arceo Vacas, era muy sencilla: si el cambio necesitaba tiempo para efectuarse, e iba por buen camino, lo único que el PSOE estaba haciendo en la campaña del 89 era recordar al electorado que el camino para dicho cambio era el adecuado porque se estaba progresando, se estaba ya en una España en progreso6 .

Sobre esta idea transcurrirá toda la campaña propagandística del PSOE, haciendo especial hincapié en el asombroso adelanto que había experimentado España en los últimos años, especialmente desde que los socialistas llegaron al poder. Intentan asemejar, relacionar directamente progreso a PSOE, con lo cual se sobreentiende que si no se vota por el Partido Socialista se está negando a España la oportunidad de progresar.

Los espacios electorales en televisión tomarán este rumbo. El vídeo con el que se iniciaban dichos espacios presentaba, en primer lugar, las imágenes de un balcón abierto y que lleva la vista al infinito. A continuación, un rápido carrusel de fotos fijas de hasta 44 personas célebres y en positivo, desde actores hasta deportistas, cantantes, políticos (incluido el Rey) etc. La idea de progreso flota constantemente en el ambiente.

El recurso propagandístico de la utilización de personajes famosos en los mítines y spots televisivos será utilizado por el PSOE en más de una campaña electoral ya que estos personifican el progreso, la fama, el alto nivel de vida, la élite en definitiva y como élite tienen un gran tirón electoral y los socialistas lo saben.

(Fotocopia de slogan)

6.2.3) Ideas:

Los socialistas pretenden transmitir una serie de ideas a su electorado, un electorado que quiere ver un partido atractivo, eficaz, honrado etc, y esto es lo que los socialistas le van a dar.

1)Potenciar el atractivo:

El atractivo será especialmente buscado en estos espacios, factor fundamental en la campaña, al igual que en las anteriores, pero ahora también necesitan incrementar el factor credibilidad, muy debilitado en los últimos meses y que había que recuperar rápidamente.

Se pretendía resaltar sobre todo la fiabilidad ética del Partido Socialista, algo que el electorado estaba empezando a dudar después de los últimos escándalos de corrupción protagonizados por los dirigentes socialistas. El objetivo último será conseguir que los votantes volvieran a creer en el PSOE, que volvieran a depositar su confianza en el partido.

2) La eficacia social:

Esta eficacia social es algo que el PSOE también quiere transmitir, dar la imagen de partido eficaz, ético y fiable y que además está llevando a España hacia el progreso. Este “progreso con seguridad” es el que transmitirán al electorado a través de los spots publicitarios, representando en ellos un ambiente tranquilo, con fondos y tonos suaves en la mayoría de sus secuencias

Felipe González entrará en esos espacios pormenorizando los logros conseguidos por los socialistas: estabilidad política y libertad, saneamiento económico, creación de puestos de trabajo, integración en Europa, y añadía que la estabilidad y otros logros progresistas únicamente se podían conseguir con gobiernos fuertes, respaldados por mayorías absolutas.

3) Similitud con su público:

Los spots publicitarios reflejaban muy bien esta idea. En ellos se podía ver a Felipe González, sólo o con otros candidatos, sudando ostensiblemente, lo cual confiere una cierta similitud con su público, en un intento de establecer una identificación entre los candidatos y su público. También aparecían otras secuencias en las que podía observarse a trabajadores en plena faena, a seguidores socialistas etc.

El inseparable de Felipe González participará en esta campaña no sólo en la organización y dirección del proceso sino también en su ejecución. Aparte de sus intervenciones directas en los mítines y de apariciones con Felipe González, también aparecerá como protagonista en otro spot publicitario donde, además de hacer hincapié en los contenidos ya expuestos por González, sobre todo ataca a los adversarios, función asignada a él explícitamente por su capacidad de atraer a las masas. Guerra criticaba fervientemente la falta de proyectos para la sociedad que tenían el PP y CDS, añadiendo que la actividad de estos se restringía a criticar, a obstaculizar la labor de los socialistas. Asimismo, también acusa a IU de estar llevando a cabo una campaña antisocialista.

También González entrará en una abierta crítica hacia sus adversarios en el último espacio de televisión, afirmando que sería un error votar a comunistas o a la derecha, a los primeros porque no iban a solucionar nada y a los segundos, invocando a su falta de organización para solventar sus propios problemas con lo que no podrían dar solución a los de la nación.

De igual manera, el Presidente intentaba incrementar el índice de participación electoral ya que buena parte de la abstención prevista parecía provenir de electores socialista, desilusionados por la gestión del PSOE, que decía llamarse “el partido de los trabajadores” pero que no había cumplido sus promesas de empleo ni de mejoras laborales para ellos.

6.2.4) Manipulación en TVE:

Durante esta campaña, TVE también dejó ver sus preferencias, beneficiando al Partido Socialista frente a sus adversarios políticos.

Un artículo aparecido en la revista Cambio 16, titulado Las técnicas de Alfonso Guerra para manipular la televisión, facilitaba en un recuadro “los 15 trucos para favorecer al PSOE en TVE:

1. Fuera de contexto.

2. El plano general.

3. La imagen movida.

4. Colores y decorados.

5. Objetivo frontal.

6. Ocultar la cara del personaje.

7. Manipulación de brillos.

8. Profesionales cualificados.

9. Iluminación.

10. Maquillaje.

11. Edición viva.

12. Efectos especiales.

13. Sonido.

14. Montaje musical.

15. Debates y entrevistas”7 .

Será a través de la televisión y del espectáculo televisivo con lo que el PSOE tratará de convencer al electorado, sobre todo a los indecisos.

En definitiva, la línea de campaña se cuidará de manera especial, sobre todo a través de todos los integrantes de la imagen. Credibilidad, atractivo y poder serán conceptos fundamentales que había que transmitir, no sólo en los actos, intervenciones televisivas y publicidad política sino también en otros debates de radio, entrevistas en televisión etc. Había que procurar que en estas apariciones hubiera niños y gente de distintas edades con el fin de dar esa imagen de “partido de todos”, de jubilados, de gente de mediana edad y de partido de jóvenes.

Un recurso muy utilizado en las apariciones cubiertas por los medios de comunicación y perfectamente estudiado por el aparato del partido fue el que González apareciera con el traje y la camisa abierta y Alfonso Guerra con su ya famosa cazadora de pana. Esta estrategia buscaba que los líderes socialistas parecieran uno más de los miles de españoles que acudían a los mítines o que simplemente los veían por televisión, es decir, potenciaban el recurso citado anteriormente de la similitud con el público.

Finalmente, el 29 de octubre de 1989 el recuento de votos otorgaba al Partido Socialista Obrero Español su tercera mayoría absoluta, con 175 escaños en el Congreso de los Diputados y 108 en el Senado.

(Quesito escaños)

En esta ocasión , el PSOE alcanzaba la mayoría absoluta “por los pelos”. Sin embargo, lo logró, y esto, según comenta Federico Jiménez Losantos, gracias a que “buena parte del voto anunciado en todas las encuestas para Izquierda Unida fue a parar al PSOE tras una campaña de propaganda gigantesca a favor del “voto útil” contra la derecha, a la que se identificó con el franquismo, con la ruina de las pensiones, el abandono de los parados y el atropello de las libertades”8 .

Como vemos, ya en esta campaña, aunque se desarrollará por completo en la siguiente, se empieza a hacer mención del miedo, un miedo que se transmitirá al electorado personificado en la amenaza dela llegada de la derecha y el recuerdo de la dictadura franquista.

CAPITULO SIETE:

PROPAGANDA POLITICA DEL PSOE ANTE LAS ELECCIONES DE 1993

Según todos los críticos, la campaña de 1993 ha sido una de las más duras desde que en 1977 se volvió a votar en España, la más reñida , la más crispada, con elementos que no habían aparecido en ocasiones anteriores:

1) Un resultado imprevisible. Jamás en la historia de la democracia en España ha habido unas elecciones más reñidas, jamás se había llegado al día de la votación sin que se supiera de antemano el nombre del futuro presidente y las siglas del partido ganador.

2) Otro elemento nuevo en la campaña fue que el partido en el poder, el PSOE, hace aguas por todas partes, debido fundamentalmente a los escándalos de corrupción y a las tensiones internas del partido.

7.1) Escándalos de corrupción y fisura del PSOE.

Desde 1988 hasta 1993, la cúpula dirigente del Partido Socialista había asignado a la mayor parte de sus tres mil empleados, desde el ministro hasta el último funcionario, sobresueldos con cargo a una partida secreta de los presupuestos, dedicada por ley al pago de confidentes y a la compra de información para la lucha contra el narcotráfico, el terrorismo y los delitos de difícil resolución.

En 1990 empezaron a conocerse las actividades de Juan Guerra, y en particular el uso que hacía de un despacho en la Delegación del Gobierno de Sevilla. El vicepresidente del Gobierno, Alfonso Guerra, se vio obligado a dimitir de su cargo en 1991 como consecuencia del escándalo. Esto motivó la fisura en sus relaciones con Felipe González, una fisura que con el tiempo desembocará en la aparición de un sector del partido conocido como “renovador”, que iniciará una operación de acoso y derribo contra el propio Alfonso Guerra y contra sus hombres, que actuaban bajo la bandera del “guerrismo”.

En este clima de enfrentamiento abierto entre ambos sectores, la familia socialista se encaminó hacia su XXXII Congreso, celebrado en noviembre de 1990 y que, lejos de ayudar a cicatrizar las heridas, provocó un alejamiento aún mayor entre ambos sectores.

Los escándalos de corrupción continuaban y el 29 de mayo de 1991, el periódico El Mundo publicaba la denuncia de Van Schouwen: a través de las empresas de las que él había sido contable, es decir, Filesa, Malesa y Time Export, el PSOE había estado extorsionando desde 1988 a banqueros e industriales, haciendo que pagaran cifras astronómicas por informes inexistentes. Al frente de la trama estaban socialistas de segunda fila pero en cuanto se investigó un poco más a fondo apareció el aparato recaudador de Ferraz: Galeote, Benegas, Guerra.

Nuevos casos de corruptela política aparecieron a lo largo de 1992, año en que la corrupción siguió minando la credibilidad del PSOE . Salió a relucir el cheque por valor de cincuenta millones de pesetas que el Presidente de Seat entregó a Aída Alvarez, persona muy vinculada a las finanzas del Partido Socialista. Por otro lado, el Director General de Carreteras se vio obligado a dimitir por su vinculación en el cobro de comisiones ilegales a empresas constructoras.

Pero la gran revelación en los casos de corrupción fue la salida a la luz pública, el 12 de febrero de 1992 del “caso Ibercorp”, en el que estaba implicado el Gobernador del Banco de España, Mariano Rubio, y su amigo, Manuel de la Concha. Ambos organizaban “chanchullos” a través del Banco Ibercorp, también llamado banco de la “beautiful people”.

La trama incluía a las empresas sumergidas que componían el Banco Ibercorp, las plusvalías obtenidas a través de ellas, las irregularidades cometidas por el Banco de España y el trato de favor hacia Ibercorp. La columna vertebral del sistema la constituían empresarios, banqueros, el ministro de Economía y el propio Felipe González, que había apoyado públicamente a Mariano Rubio tras conocerse el escándalo.

El Gobernador del Banco de España era quien, siguiendo las directrices de Miguel Boyer, ministro de Hacienda en aquella época, sacaba diariamente al mercado miles de millones de pesetas de las arcas del Estado para que se compraran títulos de un determinado valor y se vendieran de otro.

Rubio conocía los nombres y apellidos de decenas de ilustres y prósperos empresarios socialistas que se hicieron multimillonarios utilizando información privilegiada del Gobierno para especular en Bolsa a comienzos de 1983.

El Gobierno sabía que Rubio podía desenmascarar en cualquier momento muchas de las fortunas que se levantaron de la noche a la mañana gracias a estas operaciones y por esta razón apoyó a Mariano Rubio cuando el escándalo fue descubierto.

Ante todo este panorama de inestabilidad y corrupción, Felipe González anuncia la disolución de las Cortes y la Convocatoria de elecciones generales. Esta decisión estará estrecha y directamente vinculada a los casos de corrupción anteriormente citados y, sobre todo, a los problemas internos del partido, donde los llamados “guerristas” y los llamados “renovadores” estaban poniendo al PSOE al borde del abismo y amenazaban con romper la disciplina del grupo parlamentario, lo que colocaba a Felipe González en una difícil situación para gobernar.

El Presidente del gobierno esperaba que la convocatoria de estas elecciones generales clarificaran el panorama político nacional, pero sobre todo, que clarificara el panorama de los socialistas.

7.2) El programa del PSOE y su estrategia.

A la pérdida de credibilidad sufrida por el partido Socialista tras los casos de corrupción se suma además la situación de crisis económica, el alto grado de desempleo existente y el avance significativo que había tenido el Partido Popular en los últimos tiempos.

Ante esta situación el PSOE se plantea hacer un programa electoral que satisfaga plenamente a todos los sectores sociales, que los convenza de que los socialistas todavía pueden hacer algo por España.

7.2.1) Programa:

Los grandes objetivos de Gobierno que propondrá el PSOE en el programa presentado para la campaña de 1993 responden a cuatro puntos fundamentales:

1) Creación de empleo:

El paro es un problema acuciante en España y el número de desempleados no ha disminuido, como había prometido el PSOE, por tanto, ahora, y según el programa, el partido pretende desarrollar una estrategia global para la creación de empleo basado en:

1.a) Recuperación del crecimiento.

1.b) Mejoría de la competitividad.

1.c) Reforma del mercado de trabajo. En este punto, el PSOE se basará en los siguientes criterios:

1.c.1) Retorno a formas estables de contratación.

1.c.2) Aumento de la movilidad interna y externa de las empresas.

1.c.3) Ampliación de las cuestiones objeto de negociación colectiva.

1.c.4) Mejora de los servicios de formación profesional.

1.d) Cualificación de recursos físicos, humanos y medio ambientales. Esta medida se basa en:

1.d.1) La incorporación de las mujeres al mundo profesional y a la enseñanza superior.

1.d.2) Impulso de la juventud como garantía de futuro.

1.d.3) Regeneración del medio ambiente para elevar la calidad de vida del ciudadano, convirtiendo esa calidad medio ambiental en un signo distintivo del modelo de desarrollo progresista de España.

2) Modernización:

Esta idea de modernización ya es clásica en todos los programas del PSOE. En esta ocasión, la modernización que quiere el Partido Socialista abarca el desarrollo de la educación, las infraestructuras, la agricultura, la pesca y el medio rural, la sanidad y la organización judicial, entre otros aspectos.

3) Impulso democrático:

El PSOE necesita un nuevo empujón, y para ello incluirá en su programa la idea de la necesidad de este impulso, que logrará, según dicen, a través de la transparencia política y la proximidad de las instituciones al pueblo.

4) por último, en la escena internacional, el PSOE propondrá en su programa cinco metas para el periodo 1993-1997:

4.a) Sentar nuevas bases más justas y solidarias para la comunidad.

4.b) Avanzar en la ampliación sin debilitar el proceso de integración.

4.c) Sentar nuevas bases para la relación con Estados Unidos.

4.d) Mejorar y enriquecer el tratamiento nacional de la política europea.

De esta manera, el PSOE aspira a “consolidar el papel de primera fila que España ha alcanzado en los últimos años dentro de la comunidad internacional”1 .

Como vemos, el programa no variará significativamente de los anteriores. Pretende atraerse hacia sí a un amplio sector de la población, pretende que la audiencia siga confiando en sus promesas de progreso y modernización y pretende obtener nuevamente la confianza del electorado.

7.2.2) Estrategia:

Toda la estrategia propagandística en esta campaña irá dirigida hacia la recuperación de esa credibilidad perdida tras once años de Gobierno socialista y hacia la lucha sin cuartel ante los avances del Partido Popular.

El comité de estrategia vivirá desde el inicio de la precampaña electoral las tensiones provocadas por los recelos de unos y otros por el control de la campaña. El PSOE estaba unido ahora por y para las elecciones pero la herida interna del partido era perceptible desde fuera.

Todos los esfuerzos de los socialistas irán encaminados a procurar al electorado la imagen de unidad, que había perdido a causa de la confrontación entre “renovadores” y “guerristas”. Para transmitir esta ilusión de unidad González y Guerra intentarán unir esfuerzos por seguir pareciendo inseparables y el Vicesecretario General del PSOE, Alfonso Guerra, asesorará al Presidente sobre la estrategia a seguir en los debates televisivos.

Hay que dotar al mensaje socialista de un nuevo elemento que englobe todo lo perdido, es decir, un nuevo elemento que haga recuperar la fe en el proyecto socialista, y l confianza del electorado.

El ardid electoral que encontrará el Partido Socialista será el Juez Baltasar Garzón, que proporcionará al PSOE la imagen de justicia tan necesaria para ellos en esos momentos. Garzón será incorporado a las listas como “independiente” y presentado como número dos del PSOE por Madrid.

Esta baza electoral, utilizada por Felipe González., supondrá un buen tirón de votos ya que suponía que el PSOE tenía auténtica voluntad de regeneración y de acabar con la corrupción.

El “superjuez” intervendrá en los mítines del PSOE y en ellos hablará de verdad y de justicia, alegando que “el PSOE tiene un programa <exhaustivo>, que permite calificar al próximo periodo de gobierno como <la legislatura de la justicia>“.

Entre las promesas electorales que dio Garzón se encuentra el compromiso de implantar definitivamente el jurado popular en España, salvo en casos de delincuencia organizada, como terrorismo y narcotráfico; por otro lado, se mostró favorable a la no inclusión del delito de difamación en la reforma del Código Penal que el PSOE propone en su programa y también se inclinará por la autorregulación en los medios de comunicación.

En definitiva, Garzón es presentado en esta campaña, según Jiménez Losantos, para evitar que la corrupción generalizada pase al Partido Socialista la factura electoral. Con el apoyo expreso que Garzón prestará a los socialistas, estos podrán transmitir a su electorado una imagen de compromiso de rectificación y de renovación2 .

7.2.3) Slogan:

El slogan de estas elecciones seguirá el mismo tono que los anteriores, pero dando un paso más. Con el lema “Vota futuro, vota PSOE”, “Por el progreso de la mayoría”, el aparato socialista sigue transmitiendo la idea de progreso como idea central, además de la idea de triunfo como mensaje de impulso de “cambio sobre el cambio”. El problema con el que se encuentra ahora el PSOE es que la imagen de credibilidad de la que había gozado en campañas anteriores está muy deteriorada, y no digamos la imagen de fiabilidad ética, tocada por los escándalos de corrupción que han salpicado al Partido Socialista.

En la foto del slogan aparece un Felipe González sereno, con cara de bueno, y sentado en su despacho, dando la imagen de que está trabajando por el futuro, luchando contra la corrupción y por el progreso de España.

(Fotocopia slogan)

7.2.4) El debate González- Aznar:

La campaña entrará en su zona más álgida con el debate cara a cara que mantendrán Felipe González y José María Aznar frente a las cámaras de la televisión privada Antena 3, el 24 de mayo de 19933 .

El debate González-Aznar es una auténtica primicia en la historia de las campañas electorales en España. Por primera vez en nuestro país, los candidatos a la Presidencia del Gobierno se enfrentarán en un debate en directo, frente a frente.

Las reglas para alcanzar una cierta eficacia en los debates de televisión son universales para los analistas. Los políticos deben ser breves, claros y concisos y deben huir de la agresividad, la arrogancia y la pedantería. Las encuestas de opinión realizadas tras los debates reflejan que para la mayoría de los espectadores ganaban los debates aquellos políticos que sabían mantener mejor su serenidad y su aplomo. La imagen avasalladora de los candidatos no gusta a los receptores neutrales o indecisos, que son la audiencia a convencer.

Las recomendaciones sobre el color de los trajes, el tono de las camisas o el dibujo de las corbatas también son una norma universal para los especialistas.

Tanto Felipe González como Aznar conocen a fondo estas reglas de debate. Saben que el que pierda los nervios se hundirá sin remedio. Aznar sabe que tiene que mirar a los ojos del contrario, y González no ignora que ni debe interrumpir a su oponente ni dejarse cortar por él.

Hasta aquí la teoría, la práctica fue totalmente distinta. El debate celebrado en Antena 3 televisión se caracterizó por la falta de preparación de Felipe González. En el PSOE los dirigentes confiaban en la improvisación porque basaban su baza en la experiencia de Felipe González. Los socialistas fueron improvisando su estrategia a medida que iban llegando desagradables sorpresas. El Partido Popular, con José María Aznar a la cabeza, atacará al PSOE desde tres ejes: el paro, la corrupción y el despilfarro. El Partido Socialista responderá a estos ataques inundando al público de cifras.

Tampoco habían reparado los socialistas en detalles como el vestir o el sentarse , qué gestos emplear etc. Confiaban en la experiencia y el conocimiento intenso de González en todas las parcelas de la vida pública, pero esto no fue suficiente. Felipe González perdió el debate y Aznar ganó multitud de votos.

En el PSOE reinaba la decepción por la “falta de agresividad de González” contra Aznar. Los asesores del Presidente aseguraron que Felipe González había empleado sólo dos horas en preparar el debate; además, el líder socialista hizo caso omiso de los consejos del comité de estrategia.

Como resultado de este debate, el PSOE dará un giro a su campaña, un giro que consistirá en reforzar sus propuestas de futuro, con el compromiso de acentuar las políticas socialdemocráticas de reparto de la riqueza. Los socialistas propondrán ahora el refuerzo de las políticas sociales y el mantenimiento del principio de solidaridad como base del progreso y la justicia social de España.

Tal era el convencimiento de los socialistas de que iban a ganar el debate que el comité electoral del PSOE de Sevilla encargó prematuramente unas pegatinas de propaganda pregonando la victoria del candidato socialista . En las pegatinas ponía: “Felipe 1 Aznar 0”. Esto no hace más que demostrar que el Partido Socialista se había dormido en las ramas confiando exclusivamente en la experiencia de Felipe González y en su capacidad de improvisación.

Será ahora, cuando los líderes socialistas comenzarán una auténtica batalla contra el Partido Popular.

Alfonso guerra, vicesecretario general del PSOE sacará su hacha de guerra e inundará su discurso de descalificaciones contra José María Aznar, a quien primero relacionó con el militar golpista Tejero, y después con eldictador Francisco Franco.

El Partido Socialista se sumerge en un discurso de movilización izquierdista en busca del "voto útil" para Felipe González, y en un discurso basado en apelaciones de temor, comentado en el capítulo tercero. Esa "campaña del miedo" será, según Jiménez Losantos "la clave para el desenlace electoral"4 .

La propaganda basada en el discurso del miedo se incorporó a todos los ambitos. La cuña de radio que el PSOE emitió como propaganda electoral en 1993 rezaba así: Mientras se oía una música del No-DO, el locutor decía: "El jefe de Estado, Generalísimo Franco había inaugurado... " A continuación Narcís serra decía en catalán: "Para que no vuelva la derecha, Vota PSOE"5 .

Esta cuña radiofónica refleja claramente las apelaciones al miedo de las que hacíamos mención. El negro futuro que espera a España puede solucionarse si se vota al Partido Socialista, que es el que ha traído el progreso y las libertades a este país. Esta al menos es la idea que pretenden hacer llegar a la población.

Este voto del miedo irá unido a la petición de movilización que los socialistas hacen a toda la izquierda, en busca del "voto útil". Así, Alfonso Guerra pedirá en un mitin celebrado en Murcia que toda la izquierda vote esta vez a los socialistas ante el hecho de que "la derecha , la extrema derecha y la ultraderecha han encontrado su líder en ese señor del cartel de fondo azul", en referencia al Presidente del P.P, José María Aznar6 .

Pero las amenazas no quedaron ahí, en tono jocoso señaló que, ya que los dirigentes del Partido Popular no explicaban su programa, él lo haría por ellos, rindiéndoles así un favor. "Van a dedicar 500.000 millones para armamento y nosotros para Formación Profesional", "van a bajar los impuestos a los ricos y hablan de la puesta en marcha de centrales nucleares", "la religión será obligatoria en todos los centros de enseñanza". Guerra dice sentirse en la obligación de hacer este tipo de "advertencias" al electorado, finalizando su discurso con un mensaje de ánimo: "Felipe volverá a ser Presidente de España”7 .

En otras intervenciones públicas, el líder socialista equiparará el talante del P.P al de Herri Batasuna argumentando:"Los dos dicen:!Hay que echarlos¡; nosotros, los demócratas, no echamos a nadie"8 .

Otro aspecto que el Partido Socialista necesitaba solucionar era el de las relaciones con el sindicato UGT. González aprovechará la presencia en Pamplona de la ejecutiva sindical para reconocer errores cometidos por su gobierno y asegurar a los sindicatos que los rectificarán. El líder socialista prometerá a los sindicalistas que su ejecutivo "jamás implantará el despido libre", y que se promoverá "un pacto por el empleo" que concierna a empresarios y sindicatos.

En esta campaña más que en ninguna el Partido socialista necesita el apoyo de los sindicatos para ganar las elecciones.

Una baza electoral para el PSOE fue el manifiesto de apoyo "personal" a Felipe González por parte de los escritores, artistas, investigadores y profesionales de distintas especialidades. Más de un centenar de firmantes dejaban claro en el manifiesto que su confianza está en el líder socialista, sin hacer mención del partido.

Este manifiesto proporcionará una gran ayuda para el partido ya que se sobreentiende que las figuras más representativas de un país vuelven a confiar en felipe González para que siga al cargo de la Presidencia de España. Estos intelectuales y artistas supondrán un punto de referencia en el electorado indeciso, que se dejará arrastrar por la imagen de credibilidad y de fiabilidad que le aportan estos personajes.

(Fotocopia manifiesto. Una página entera).

El medio ambiente será otro aspecto que el PSOE resaltará mucho en su campaña, buscando al electorado ecologista y joven. Alfonso Guerra manifestará en un artículo que "la problemática medio ambiental debe afrontarse con decisión y desde el ámbito de la gestión política. Porque la defensa del medio ambiente desde las instituciones políticas se adapta perfectamente a nuestra historia y a nuestro pensamiento, y porque, como defiende Erhard Epper, se trata de una <oportunidad de oro para el socialismo>"9 .

Las elecciones de 1993 registraron uno de los niveles más altos de movilización conocidos en nuestra reciente historia electoral.

El 6 de junio de 1993 acudieron a las urnas un 76,44% de los electores, y, en contra de lo que decían las encuestas, el Partido Socialista, con un 38,8% de los votos y 159 escaños en el Congreso de los Diputados, consiguió su cuarta victoria electoral, perdiendo la mayoría absoluta que había disfrutado en las elecciones precedentes, y ello, a pesar de atrae a casi un millón de votantes más que en 1989.

Estos votos rescatados, provenientes de la abstención de significado más político en el 89, parecen haber respondido al espíritu positivo del "propósito de enmienda" una y otra vez propuesto por el candidato socialista tanto como al negativo implícito suscitado en la subcultura de izquierdas ante las consecuencias, descritas con cierta dosis de tremendismo y demagogia, de un eventuel "regreso de la derecha".

Tras las elecciones y sin mayoría absoluta, González tendrá que poner en marcha nuevas formas de consenso , negociando con otros partidos, punto por punto, programas electorales para tratar de llegar a acuerdos de gobierno o de legislatura. Felipe González se inclinó por el centro-derecha de los nacionalistas vascos y catalanes, que le ayudarán a gobernar.

CAPÍTULO OCHO:

SIMILITUDES Y DIFERENCIAS ENTRE LAS DISTINTAS CAMPAÑAS.

Tras el estudio de las cinco campañas propagandísticas llevadas a cabo por el PSOE desde 1982 y que le han permitido estar en el poder durante más de una década, nos ocuparemos ahora de analizar las similitudes y diferencias existentes entre ellas.

8.1) Similitudes.

Podemos observar numerosas similitudes dentro de la línea de campañas que el Partido Socialista ha llevado a cabo en los trece años analizados.

8.1.1) Estrategias:

Podemos observar que la orientación estratégica del PSOE, desde sus inicios, ha seguido un línea homogénea, haciendo hincapié en todas sus campañas en unas ideas constantes. Las formas estratégicas utilizadas por los socialistas no variarán sustancialmente en sus campañas.

Así, entre las ideas que el partido intentará transmitir a su electorado se encuentran:

1) Proporcionar una imagen de partido:

Esta idea será utilizada desde el principio por el PSOE. De hecho, tras ganar las elecciones de 1982 la incorporó a su estrategia interna. Esta unidad irá siendo reforzada por el PSOE progresivamente debido a las tensiones que irán surgiendo dentro del partido en 1989 y que llegarán a su punto álgido con la división interna en 1993, año en el que se abrirá la lucha entre los renovadores y los guerristas.

2) Moderación:

Será una consigna constante en la estrategia socialista. En todas las campañas se insistirá a los candidatos sobre esta idea, no siempre llevada a cabo. Desde 1982, la moderación del mensaje socialista ha ido subiendo de tono pero siempre intentando guardar las formas.

3) Fiabilidad ética y dinamismo social:

Estas serán ideas constantes en todas las campañas socialistas. Son dos puntos fundamentales que al PSOE le interesa resaltar, haciéndose abanderado de esta fiabilidad y del dinamismo de la sociedad. La primera de ellas tendrá que ser reforzada, al igual que la imagen de partido, debido a los innumerables casos de corrupción que salpicarán al PSOE durante las campañas de 1989 y sobre todo en la de 1993.

4) Credibilidad:

Este aspecto interesa ser resaltado por todos los partidos, pero es conseguido de manera magistral por el Partido Socialista gracias a su líder, felipe González, experto en el arte de la seducción y la naturalidad , que confieren a sus mensajes un envoltorio de credibilidad. esta imagen será la transmitida por el PSOE en todas las campañas, pero al igual que las anteriores, necesitará reforzarse sobre manera en las elecciobnes de 1993 ya que ésta había bajado consderablemente debido a los casos de corrupción que por esta época salen a la luz pública.

5) Diálogo:

El revestirse con la imagen de partido dialogante también ha sido una estrategia muy utilizada por el PSOE durante sus años de mandato y reforzada especialmente en periodos electorales. Los spots publicitarios realizados por los socialistas remarcaban esta idea como centro del mensaje.

6) Idea de cambio social:

Idea de cambio hacia el futuro, progreso y bienestar. todos estos aspectos serán utilizados por el PSOE desde el primer momento. Estas ideas flotaban en el ambiente en todas las campañas con algiunas variaciones o haciendo resaltando alguna de ellas específicamente, pero no variando en lo sustancial.

7) El atractivo:

El PSOE buscará resultar atractivo a sus electores y lo conseguirá gracias a su líder, Felipe González, que se pondrá estratégicamente a la altura de sus votantes utilizando su lenguaje, su ropa, etc y logrando así una identificación entre los votantes y el Partido Socialista.

Estos serán , entre otros, los puntos fundamentales utilizados por el PSOE para persuadir al público y que utilizarán en las campañas de 1982, 1986, 1989 y finalmente en 1993.

8.1.2) Sloganes:

Analizando los sloganes de las distintas campañas podemos observar una homogeneidad y paralelismo claro. Excluyendo los lemas del referéndum de la OTAN, las palabras utilizadas como ideas centrales en los sloganes de las diferentes campañas siguen una similitud y evolución perceptible: Cambio, Buen camino, Progreso y Futuro serán los mensajes que el PSPOE transmitirá al electorado .

En 1982 el PSOE se presentaba a las elecciones con el siguiente solgan:"Por el cambio". En esta ocasión el Partido Socialista solicitaba del electorado un voto para cambiar el gobierno existente en aquel momento, pedía un cambio, ofertaba un cambio que traería el bienestar a la población española. Se incitaba a todos los sectores de la sociedad a lograr cambiar el país. Así, las Juventudes Socialistas se encargaron de llamar la atención de la juventud con un slogan claro y directo: "Muevete por el cambio".

Gracias al slogan y a toda la estrategia llevada a cabo con él, el PSOE logrará la victoria. Una vez instalado en el poder el slogan cambiará aunque no modificarä la ideaa central: el cambio.

En la campaña de 1986, el PSOE tras cuatro años en el poder y con muchas cosas que solucionar todavía, presenta el slogan: "Por buen camino". La idea no puede ser más clara. Una vez en el gobierno, los socialistas han empezado a trabajar por el cambio pero en esta primera legislatura no han tenido tiempo de llevar a cabo todos los cambios prometidos. Necesitan por tanto, otros cuatro años para poder conseguir cambiar España. Hasta ese momento no han cambiado mucho pero están en el buen camino, que es lo fundamental.

En 1989 segúía habiendo muchas cosas por solucionar. El Parido Socialista presenta una campaña resumida en el slogan: "España, en progreso".La idea no ha variado, pero ahora los socialistas quieren hacer ver al electorado que España está progresando, pero poco a poco. Es decir, España está en el camino del progreso, está avanzando día a día, por lo que necesita que el votante vuelva a depositar su confianza en el PSOE para que así éste pueda seguir trabajando por el progreso de españa.

En la campaña de 1993, tras los innumerables casos de corrupción protagonizados por importantes dirigentes del PSOE y mermada considerablemente la credibilidad del partido, el PSOE se presenta ante su electorado con el lema:"Vota futuro, vota PSOE". Al igual que en las anteriores, la idea fundamental es la palabra futuro, un futuro de bienestar para España que sólo será posible si se vota al Partido Socialista.

Esta idea también sugería que si llegaba al poder el P.P, muy aventajado en los sondeos de opinión, España retrocedería y no habría futuro para ella.

8.1.3) Uso del apoyo de famosos e intelectuales:

Es necesario considerar la persistencia de un núcleo de apoyo social ilustrado que fue punta de lanza en 1982 y que continuará respaldando al PSOE en todas sus posteriores campañas. El PSOE utilizará estos apoyos para rodearse de un halo de seriedad, credibilidad y atractivo.

Entre ciertas categorías de profesionales, intelectuales, empleados públicos de primer nivel y empresarios de distintos sectores, un grupo más influyente que poderoso, que en conjunto forma una suerte de "power elite" a la española, se mantiene una orientación básica de apoyo, más que al PSOE, a Felipe González.

Este alineamiento ha sido probablemente decisivo a la hora de convencer a esos electores "críticos" cuyo voto ha reclamado siempre el propio González en todas sus intervenciones.

8.1.4) El apoyo de TVE:

Durante los años de mandato del Gobierno socialista la utilización de TVE en beneficio propio ha sido evidente.Los socialistas sabían que el medio televisivo es muy poderoso e influyente y lo utilizarán conscientemente para convencer al electorado.

El PSOE ha ejercido un control absoluto en los medios públicos de radiodifusión a escala nacional y en la mayor parte de las Comunidades Autónomas. Este control se ha visto no sólo en lo que se refiere al tratamiento de la información sino también en el reparto de los tiempos de los espacios gratuitos que se dan a los diferentes partidos en época de elecciones, en la utilización de recursos técnicos en beneficio del PSOE etc.

8.2) Diferencias.

También existen diferencias entre las diferentes campañas llevadas a cabo por los socialistas, especialmente dadas por las circunstancias que se darán en el partido: incumplimiento de las promesas electorales, corrupción, brecha interna , pérdida de la mayoría absoluta, y el problema añadido del ascenso del Partido Popular.

8.2.1) Estrategias:

Aunque ya hemos afirmado que la estrategia del PSOE se mantendrá constante a lo largo de las diferentes campañas electorales, sí podemos apreciar algunas variaciones en su línea, sobre todo a partir de 1989.

1) Idea de limpieza:

Esta idea no aparecerá hasta la campaña del 89, debido a las noticias de corrupción que empezaban a circular. El PSOE tendrá que insistir a partir de ahora en que es un partido limpio.

2) Idea de ilusión:

Hasta entonces (1989) el Partido Socialista no había necesitado reforzar esta idea pero a causa de la desilusión por las promesas incumplidas y los casos de corrupción, que habían minado las esperanzas y la fe del electorado, el mensaje debían procurar nuevas ilusiones a los votantes.

3) Idea de justicia:

Sobre todo era necesario reforzar esta imagen en la campaña de 1993, para lo cual el PSOE utilizará el ardid electoral del fichaje del juez Baltasar Garzon, que personifica la lucha contra la corrupción, el narcotráfico y todos los males de la sociedad.

4) Idea de ecologismo:

El PSOE no había mencionado en anteriores campañas su interés por el medio ambiente y si lo hizo fue sólo como algo accesorio. Será en 1993 cuando un punto fundamental a resaltar por el PSOE sea el ecologismo, como forma de atraer hacia sí a los votantes ecologistas, que sin querer votar a I.U ven una opción en el PSOE.

8.2.2) Ruptura con el centro:

Un factor novedoso, provocado por la impresionante subida de las espectativas de voto del P.P y por el clima de corrupción generalizado y división interna del PSOE ha sido precisamente lo que podríamos llamar "ruptura con el centro" de la Izquierda instalada. Mientras en los últimos años se venía manteniendo un discurso aparentemente de derechas para asegurar el voto centrista, en la campaña del 93, de forma deliberada, se rompe ese puente verbal con votantes que fueron de UCD a cambio de una movilización izquierdista en busca del "voto útil" para Felipe González.

8.2.3) Base social:

La base social del socialismno hoy día es bien distinta de la que llevó al PSOE al poder en 1982. El Parido Socialista ha pasado de ser un partido mayoritariamente masculino, urbano, joven e ilustrado, a tener una presencia electoral dominante entre las mujeres, relativamente equilibrada en todos los habitats, pero con un cierto peralte en los rurales e intermedios y con una perceptible infrarrepresentación en los habitats metropolitanos, con un perfil de edad claramente envejecido y con una penetración superior cuanto menor es el nivel formal de estudios.

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Hemerografía:

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Otras Fuentes:

- Programas políticos del PSOE. Conseguidos personalmente en la sede socialista de Salamanca.