Profesión de Fé de un Vicario saboyano; Jean Jacques Rousseau

Racionalismo ilustrado. Ilustración e Individualismo. Deísmo. Descartes. Montaigne. Vida y Obra

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1. - CONTENIDO DEL TEXTO.

1.1.- Temas principales.

El texto tiene como temas principales los tres dogmas o artículos de fe expuestos por el vicario saboyano que expondré a continuación:

1.- 1º Artículo o dogma de fe:

“Todo movimiento que no está producido por otro, no puede proceder sino de un acto espontáneo, voluntario; los cuerpos inanimados no actúan por el movimiento y no existe verdadera acción sin voluntad. Tenemos aquí mi primer principio: creo por tanto que una voluntad mueve el universo y anima la naturaleza. Este es mi primer dogma o mi primer artículo de fe”.

2.- 2º Artículo o dogma de fe:

“Yo comprendo que el mecanismo del mundo puede no ser inteligible al espíritu humano; pero tan pronto como un hombre se dedica a explicarlo, debe decir cosas que los hombres comprendan. Si la materia móvil me muestra una voluntad, la materia móvil según determinadas leyes me presenta una inteligencia: este es mi segundo artículo o dogma de fe. Obrar, comparar, escoger, son las operaciones de un ser activo y pensante: por tanto este ser existe.”

3.- 3º Artículo o dogma de fe:

“O no existe primer impulso, o todo primer impulso carece de causa anterior y no existe verdadera voluntad sin libertad. El hombre es, pues, libre en sus acciones, y, como tal, animado de una sustancia inmaterial. Este es mi tercer artículo o dogma de fe. “

Contenido.

Trata de un sacerdote que nos habla de cómo pasa su etapa de dudas y preguntas sobre su fe. “Me hallaba en esas disposiciones de duda y de incertidumbre que exige Descartes para el descubrimiento de la verdad”. Trata el tema del escepticismo. A través de la figura del sacerdote Rosseau ataca la figura de los escépticos. Increpa a Montaigne. ”tú que alardeas de franqueza y de verdad, sé sincero y veraz, si un filósofo puede serlo, y dime si hay algún país sobre la tierra en el que sea un crimen defender la propia fe, ser clemente, bienhechor, generoso. O en el que el hombre de bien sea despreciable y el pérfido reciba honores". Según el sacerdote la duda sobre las cosas que nos interesa conocer es un estado demasiado violento para el espíritu humano. En su duda el sacerdote recurrirá a los filósofos, pero afirma que los encontró orgullosos mofándose los unos de los otros. Según él ellos sólo tienen razones para destruir, “triunfantes cuando atacan, quedan sin vigor cuando se defienden”. Sólo se reúnen para discutir. Escucharles no era el medio para salir de la duda. Para él, a los filósofos los mueve su vanidad y su egoísmo, cada uno cree que su sistema es mejor que el de los demás. Al existir tal diversidad de opiniones el sacerdote replica que lo mejor es atenerse a la búsqueda únicamente de lo que le interesa y abstenerse de todo lo demás: "Comprendí además que, lejos de librarme de mis dudas inútiles, los filósofos no harían más que multiplicar las que me atormentaban y no resolverían ninguna de ellas. Tomé pues otra guía, y me dije: consultemos la luz interior, que me desviará menos de lo que me desvían ellos, o al menos mi error será mío”. Buscaba como método uno sencillo y fácil. Tras esto el sacerdote comienza a exponer su punto de vista sobre el ser humano. Afirma que el ser humano posee sentidos y de aquí su primera duda, “¿posee el hombre sentimiento propio de su existencia o la siente por sus sensaciones?”. Todo lo que se percibe mediante los sentidos lo llama materia y todas las porciones de materia reunidas en seres individuales, cuerpos. Si permaneciésemos pasivos en el uso de nuestros sentidos no percibiríamos nada fuera de nosotros. El ser humano es un ser activo e inteligente. El sacerdote habla de que hay que partir de uno mismo y después ir comparándose con lo demás. Admite como verdades la existencia del yo y la del mundo físico: "todo lo que siento fuera de mí y que actúa sobre mis sentidos, lo llamo materia". Explica el conocimiento científico que poseemos del mundo material. Habla de dos clases de movimiento de los cuerpos, el comunicado y el voluntario o espontáneo. El primero tiene como causa, algo externo al cuerpo movido. El segundo está en él mismo. Habla del universo, dice que es todo materia esparcida y muerta, y que además está en movimiento y este proviene de la voluntad divina, que es la que anima a la naturaleza. Según él “el obrar, comparar, escoger, son las operaciones de un ser activo y pensante: por tanto este ser existe”. Él cree que el mundo esta gobernado por una voluntad poderosa y sabia, Dios. El culto que solicita Dios es el del corazón: “si sólo se hubiera escuchado lo que Dios dice al corazón del hombre, jamás hubiera existido más que una religión en la tierra”. Afirma, a la vez, su existencia y la imposibilidad de conocer su naturaleza: "Yo creo pues que una voluntad mueve el universo y anima la naturaleza”. Tras hablar de Dios nos habla sobre la posición humana en la naturaleza. Contrariamente al pensamiento de Montaigne, Rosseau nos plantea que el hombre ocupa el primer lugar en la escala natural superando a los animales. Tambien nos habla de que los animales son dichosos puesto que viven en armonía mientras que su rey (el hombre), vive en el caos. Para él son los sentidos los que pierden al hombre y lo corrompen, pues las pasiones son su fruto. Afirma que el hombre puede resistirse a sus sentidos pues su voluntad es independiente de ellos. “El hombre es libre en sus acciones, y, como tal, animado de una sustancia inmaterial. Este es mi tercer artículo o dogma de fe.”. El hombre es pues activo y libre, actúa por sí mismo. La libertad se presenta como algo racional: "mi libertad consiste justamente en esto, en que yo no puedo querer más que lo que me es conveniente o estimo como tal, sin que nada extraño a mí me determine”. El problema del hombre es el abuso de la libertad. Reconoce dos sustancias, el cuerpo y el alma. Durante la vida el cuerpo debe todo a sus sentidos pero cuando estos desaparecen, o sea el cuerpo muere, este se disuelve y aparece el alma. La vida del alma comienza tras la muerte del cuerpo. El alma ya no sabe nada de sentidos ni de pasiones, ahora conoce la verdad eterna y absoluta. La conciencia es la voz del alma y las pasiones, fruto de los sentidos, lo son del cuerpo. La conciencia jamás nos engaña, es el verdadero guía del hombre. Existe en las almas un principio de justicia y de virtud según el cual consideramos nuestras acciones y las de los demás como buenas o malas.

Posiciones que pone en juego, el autor, en la discusión.

Una vez expuestos los tres temas principales que forman el texto, pasaré a explicar su contenido.

En el primer artículo de fe, Rosseau nos habla sobre el universo y que su movimiento al igual que el de la naturaleza y por tanto el del ser humano está regido por una voluntad externa, dado que la materia no puede moverse por sí sola o sea por la acción de su propia voluntad sino que responde a voluntades externas. Habla de dos clases de movimiento, el movimiento comunicado y el espontáneo. En el primero, la fuerza causante del movimiento es ajena a él. En el segundo, la causa del movimiento está en el cuerpo mismo. La materia, a saber el universo y todos aquellos objetos de la naturaleza inertes, muertos, se mueven por movimientos comunicados, es decir, que son movidos por una voluntad externa. Los objetos con vida o sea los hombres y los animales, en cambio, poseen un movimiento espontáneo. no necesitan de una voluntad externa que rija su movimiento sino que por el contrario su movimiento lo rige su propia voluntad: “yo quiero actuar y actúo, quiero mover mi cuerpo, y mi cuerpo se mueve.”. Este primer dogma de fe nos habla, en definitiva, de que una voluntad externa mueve el universo. En el segundo artículo de fe, lo que hace es introducir que esta voluntad externa que mueve la materia es inteligente, pues obra, compara, escoge, etc., es por tanto un “ser”, un ser activo, inteligente y pensante. Este ser ha ordenado el mundo y el universo, ha logrado establecer un orden determinado donde cada pieza del conjunto está hecha para los demás. A este ser activo por sí mismo y que mueve el universo y ordena todas las cosas lo llama Dios. introduce asía el concepto de Dios, en el texto. Es un ser activo e inteligente y además introduce la característica de que es un ser bondadoso. Es el causante de la existencia del universo y de su movimiento, de la naturaleza y del orden que existe en ella y en definitiva es el creador de todo sin olvidar al ser humano. Afirma que sólo Dios, como creador de todo está por encima del hombre, puesto que el hombre es un ser superior a todos los demás seres vivientes. Afirma al hombre como rey del mundo y dominador de las bestias: “es cierto que el hombre es el rey del mundo en que habita, pues no solamente domina a todos los animales....”. En la naturaleza se vive totalmente en calma, paz y armonía, mientras que, entre los hombres, ser superior a todos los animales, se vive en un estado de caos permanente. “Los animales son dichosos, su rey es el único miserable.” En el tercer artículo de fe, afirma que el hombre es libre en cuanto que solo quiere para sí aquello que le es conveniente para su propio bien. “ yo no soy libre para no querer mi propio bien ni para querer mi propio mal”. El hombre por tanto es activo y libre o sea, que actúa por si mismo. El problema que puede tener la libertad del hombre es el abuso de tal libertad. “No Dios de mi alma, yo no te reprocharé jamás el haberme formado a tu imagen, a fin de que yo pudiese ser libre, bueno y dichoso como tú. Lo que nos hace desdichados y malos es el abuso de nuestras facultades.”. Luego nos habla sobre la muerte, la muerte es el remedio de los males que se hacen los hombres. Es algo natural que la naturaleza nos proporciona como solución a nuestros sufrimientos en vida. Nos continuará hablando de Dios y de otra de sus cualidades, la bondad. Y fruto de la bondad es la justicia. Dios es bueno con los hombres y por tanto justo, por esto nunca buscaría causar el mal a los hombres sino que este mal viene de los hombres mismos y no de Dios. El premio que Dios otorga a los buenos y a los justos lo recibirán estos al morir, pero morirá solamente su cuerpo y será su alma quien reciba todos estos honores. Por esto no podemos buscar el premio de Dios en vida sino que el premio vendrá, si nos lo merecemos tras la muerte del cuerpo y la liberación del alma. Por tanto distingue entre dos sustancias que forman al ser humano: el cuerpo, que según él, es llevado por las pasiones y los vicios, frutos de ellas. Este se rige por los sentidos, mientras que la otra sustancia, el alma, responde a la razón. El alma nos traerá el orden a nuestras vidas, mientras que en el mundo físico del cuerpo todo es caos y desorden. “Yo creo que el alma sobrevive al cuerpo bastante para mantener el orden”.

Nociones y conceptos filosóficos claves que están presentes.

Los conceptos o nociones filosóficas más importantes que encontramos en el texto son los conceptos de “hombre”, “Dios” y “naturaleza”. Estos tres conceptos serás comparados entre sí en el texto, al igual que hizo Montaigne en su obra. “Apología de Ramón Sibiuda”. Empezaremos por el concepto de “hombre”. El hombre posee sentidos y estos actúan sobre él sin que pueda hacer nada para evitarlo puesto que los sentidos le son ajenos. El hombre es capaz de juzgar y de sentir. Gracias a estas funciones es capaz de conocer la existencia de la naturaleza. Por tanto el hombre es un ser activo e inteligente, y esto es así porque puede darle sentido a esta palabra: es.

Existe el hombre pero a su vez también existen otros seres, que son los que forman la “naturaleza”. Nos habla de dos clases de seres, aquellos que percibe mediante los sentidos, que el llama “materia” y las porciones de materia reunidas en seres individuales, que el llama “cuerpos”. Posteriormente nos habla del universo. Este está formado por materia, pero materia esparcida y muerta. Compara, al igual que Montaigne, al hombre con el universo. El universo está formado como hemos dicho ya, de materia muerta, pero sin embargo, el universo está en movimiento. Y encima, este movimiento se rige por un orden determinado y regular. Pero si está compuesto por materia muerta, ¿Cómo es posible que tenga un movimiento ordenado?, pues se mueve debido a que actúa sobre él una voluntad externa y está voluntad es “Dios”. Introduce así el concepto de divinidad. Dios rige el mecanismo del mundo y del universo. Así como el de los hombres y los animales, Dios es el creador de todo. Pero hay un problema, aquí Rosseau nos plantea la existencia de Dios pero sin embargo, no nos habla de la naturaleza de Dios. Dios existe y punto, pero ¿Cómo sabemos de su existencia? , este es un punto que no explica demasiado bien Rosseau. Dios existe debido a que tiene que haber una voluntad que rija el movimiento del universo y que a su vez sea el creador de todo lo existente y por tanto este Dios existe. Así introduce un concepto importantísimo, como es el de Dios, pero, en cambio, queda sin justificación alguna, sólo hemos de creer en su existencia. En comparación con el hombre, Dios es un ser superior, pues además, es su creador. En esto coincide con Montaigne, pero en cambio difiere con su pensamiento de que todos lo0s seres vivientes son iguales, puesto que según Rosseau los hombres son superiores a los animales. “el hombre es el rey del mundo en que habita, pues no solamente domina a los animales,...., sino que es el único que en la tierra sabe ordenar y aún se apropia,..., de los mismos astros a los que no puede acercarse.”. por tanto estamos ante la idea de que sólo Dios es superior al hombre y que éste a su vez es superior a los animales, así en clara alusión a Montaigne, Rosseau afirma: “yo puedo percibir que es lo que es orden, belleza, virtud; ... puedo contemplar el universo. ¡y me compararía con las bestias!. Alma abyecta, es tu triste filosofía lo que te hace semejante a ellas.”.

- CONCLUSIÓN.

El hombre se siente como un ser limitado, humillado, asombrado, dada la inmesidad de la naturaleza y vinculado, por un medio de un sentimiento de confianza, a un Dios infinitamente potente y sabio. Esta relación con la divinidad es una relación inmediata, “hostil” a los intermediarios, a las autoridades y a las tradiciones que suelen aparecer en las religiones positivas. Tanta impureza de la razón trastornada por el egoísmo de la cultura debe eliminarse con el fin de alcanzar este estadio de completa sinceridad, donde la intimidad se identifica con lo universal.

2. - COMENTARIO:

- BIOGRAFÍA:

ROSSEAU, Jean Jaques. (1712-1778)

Nacido en Ginebra. Su vida y su carácter han sido expuestos por el mismo en sus “confesiones”(publicadas póstumamente: 2 volúmenes. 1782, 2ª parte, 2 volúmenes. 1789; 1ª edición completa: 1789) i en las “ divagaciones de un paseante solitario” (publicadas póstumamente, 1782). Representante del ala izquierda pequeño burguesa de la Ilustración francesa (Ilustración). Se separó muy pronto de los enciclopedistas y manifestó su rebeldía en su obra: “Discurso sobre las ciencias y las artes(1750), que obtuvo el primer premio en el concurso abierto por la academia de Dijou, sobre el tema de la influencia de la renovación de las artes y las ciencias en el progreso y la elevación de las costumbres. En este trabajo encontramos registrada la oposición al optimismo de los enciclopedistas, confiados en el poder clarificador de la cultura; en su opinión, las artes y las ciencias, no han depurado las costumbres sino que las han corrompido. Rosseau se hizo famoso como filósofo, sociólogo y esteta, como autor de obras de arte de trascendencia mundial y uno de los teóricos de la pedagogía. En su obra: “Discurso sobre el origen y los fundamentos de la desigualdad entre los hombres”(1755) vuelve a tratar el tema de las ciencias y las artes. Presenta al hombre culto como al producto de las sucesivas impurezas que se le han unido al hombre natural. Una obra suya muy importante es: el “Contrato social”(1762). En las cuestiones relativas a la concepción del mundo, Rosseau se atenía al deísmo. Junto a la existencia de Dios, aceptaba tambien la inmortalidad del alma. Concebía la materia y el espíritu como dos principios que han existido siempre (dualismo). En teoría del conocimiento, era partidario del sensualismo, pese que admitía el carácter innato de las ideas morales. Como sociólogo, ocupaba una posición radical. Criticó duramente las relaciones de estamentos feudales y el régimen despótico, se manifestaba en pro de la democracia burguesa y de las libertades civiles, de la igualdad de los hombres independientemente de su nacimiento. Veía las causas de la desigualdad en la aparición de la propiedad privada. Por otra parte, abogaba por la perpetuación de la pequeña propiedad. Defensor de la teoría del contrato social, consideraba, a diferencia de Hobbes, que en el estado natural no sólo no había guerra de todos contra todos, sino que entre las personas imperaba la amistad y la armonía. En su trabajo, “Emilio o de la educación (1762), Rosseau criticó a fondo el viejo sistema educativo feudal y de estamentos, quería que el fin de la educación consistiera en preparar ciudadanos activos, que tuvieran en estima el trabajo. Las ideas pedagógicas de Rosseau poseían un carácter pequeño- burgués; su ideal era el artesano honrado. Los fundadores del marxismo- leninismo estimaban en mucho el papel histórico de Rosseau, a la vez que señalaron su idealismo y su limitación burguesa. Rosseau se enfrenta a los enciclopedistas, por su pretensión de ilustrar al pueblo por medio de una cultura libresca, sobre todo se enfrentará al francés Voltaire. Asimismo critica a Hobbes y Spinoza. Muestra, por el contrario, respeto hacia Bacon, Descartes y Newton, maestros sin maestros. Rosseau criticó a Hobbes y Locke porque en ellos, antes y después del contrato, el hombre no cambia nada. En Hobbes se interioriza la obediencia al monarca. En Locke la ley natural es un contrato. Rosseau rebasó los esquemas de la Ilustración, fue un romántico ilustrado, más romántico que ilustrado. Fue precursor del romanticismo y abrió el camino a amplias vías de la cultura europea.

UBICACIÓN DEL TEXTO Y EL AUTOR:

La confesión de fe del vicario Saboyano es un fragmento textual de la obra de Rosseau “el Emilio o de la educación”(1762). El Emilio es una obra fundamental en la reflexión filosófica contemporánea, sobre la educación. Junto con “la República” de Platón, son obras esenciales, y Rosseau reconoce los méritos del autor griego. Analiza la psicología del niño y su evolución: que viene marcada por el proceso de su naturaleza que está marcada en la filosofía moral. El hombre, para Rosseau, es bueno por naturaleza pero se ha hecho malo al entrar en contacto con la sociedad: “la sociedad ha de estudiarse en el individuo y el individuo en la sociedad; los que pretenden estudiar por separado la política y la moral no entenderán nunca de las dos(Emilio, IV, 197). Si el niño se atiene al proceso de su propia naturaleza, se evitan esas alineaciones del hombre civilizado que “nace, vive y muere en la esclavitud”. Critica la educación libresca y artificial de su tiempo: el niño tiene que aprender por sí mismo: “el primer sentimiento del niño es el amor a sí mismo y su segundo sentimiento, derivado de aquel es el amor a los que están en torno suyo”(Emilio, IV, 174). El hombre siente piedad, compasión, etc. Es el hombre primitivo, el hombre natural, el que es movido por la compasión. Toda la moralidad se funda en estos sentimientos naturales: el amor de sí mismo no es una pasión mala y no es, ni mucho menos, egoísmo. Es un sentimiento natural que contribuye a preservar la especie. La exaltación que hace Rosseau de la intuición y del sentimiento interior expresaba la reacción contra el árido racionalismo frecuente en la segunda mitad del siglo XVIII. Rosseau pretende la formación de un hombre racional que tiene sus intuiciones, basadas en el sentimiento natural del hombre que sigue el proceso de su propia naturaleza. Y así se educa para una nueva sociedad, al educarse para ser de verdad ciudadano, es una educación personal y política. Rosseau pertenece a un movimiento importante en la modernidad, concretamente a la Ilustración. Ésta puede encuadrarse entre la revolución inglesa del 1688 y la revolución francesa de 1789. Representa una época de esplendor, cultivo e incluso idolatría de la razón. En especial Francia, Inglaterra y Alemania desarrollaron este movimiento. Sus rasgos más sobresalientes son:

  • Cientificismo: estudio y desarrollo de la ciencia. Cree haberse encontrado el camino seguro de hacer ciencia, que coincide con el método experimental de Newton.

  • Enciclopedismo: la Enciclopedia queda como la obra modélica de este siglo. La mentalidad ilustrada responde a dos factores: a) creían que era tal el cúmulo de saberes existentes que se hacía necesario resumirlo. b) los hombres del siglo XVIII no querían ser especialistas, querían saber de todo.

  • Espíritu de secularización: se realiza una cultura al margen de la tradición cristiana.

  • Rechazo de las autoridades: antes la razón estaba sometida a la autoridad de un maestro, como Aristóteles, o de Dios. Con la Ilustración se rompen estos lazos.

  • Las principales figuras de la Ilustración fueron con Rosseau: Voltaire, Montesquieu, Herder, Schiller, Goethe, Kozielski, Diderot y muchos más. La Ilustración influyó sobre la formación de las concepciones del siglo XVIII. En la actualidad no constituye una corriente influyente del pensamiento social. No obstante sus ideas aún se hallan extendidas entre la intelectualidad no marxista. En la ilustración la orientación de la filosofía se basa en:

  • Crítica a la metafísica.

  • Pensamiento secularizado, relegando a segundo plano la idea de Dios como objeto de especulación racional.

  • Crítica a los sistemas cerrados: yo, mundo, Dios.

  • Desarrollo y fundamento de la experiencia.

  • Antisistematismo.

  • Además la Filosofía desarrolla nuevos dominios, como son:

  • Saberes morales y ciencias humanas.

  • Psicología.

  • Teoría del conocimiento.

  • Reflexión sobre problemas morales y políticos.

  • 3. - REFLEXIÓN:

    Religión en Montaigne:

    MONTAIGNE, Michel de.

    Montaigne es fideista, es decir, que está a favor de la fe. Según él todos los bandos religiosos tienen un fin común, el de que todos luchan por su egoísmo religioso. Según Montaigne cada uno se convierte a la religión que predomina o existe en el territorio donde nace, si se nace en Francia será cristiano y si se nace en Estambul, musulmán. Es así una fe por conveniencia y no por devoción o convicción. Surge en Europa allá por el siglo XVIII el DEISMO: se acepta la existencia de Dios pero se le reconoce como un primer principio natural. Montaigne encuentra en el mundo una enorme variedad de religiones. Él acepta todas aquellas religiones que tienen como Dios un único ser, que es el principio de todo.

    Religión para Montaigne: Un único Dios como centro, origen y creador de todo.

    Religión en Rosseau:

    ROSSEAU, Jean Jaques.

    Rosseau pertenece al siglo XVIII, el cual ha sido calificado como el siglo anticristiano. Todos los grandes representantes de la Ilustración francesa, a excepción de Rosseau, se muestran hostiles o al menos críticos con el cristianismo. El ateísmo no es un fenómeno muy frecuente, la tendencia que se desarrolla profundamente es el deismo”**, uno de cuyos más importantes representantes es Voltaire. Los ilustrados se esfuerzan por encontrar un núcleo racional natural que vendrá a ser la religión natural o “deísmo”**. Rosseau secundará estas ideas, como una muestra de su interés por afirmar los verdaderos principios de la religión lejos del fanatismo(igual que Montaigne) y el prejuicio(Profesión de fe del vicario saboyano). Pero en Rosseau la religión natural es algo más que una construcción artificial de carácter intelectualista. Es un problema de tipo íntimo y vivencial. Rosseau se enfrenta a Voltaire en la discusión sobre el problema del mal. Cuando lee el poema sobre el desastre de Lisboa, Rosseau escribe una carta a Voltaire donde le dice lo negativas y deprimentes que le resultan sus descripciones acerca del mundo. Los males, según Rosseau, pueden ser físicos y morales. Los físicos son inseparables de la vida como tal, porque la materia no es insensible. Existe además el mal moral, y su existencia no puede imputársele a la divinidad, pues ésta se ha limitado a crear al hombre con capacidad para la libertad. Otra cosa, el hombre, para Rosseau, es bueno por naturaleza, por tanto el mal no viene del hombre mismo. El hombre se hace malo por el progreso y el devenir. Rosseau intenta disculpar tanto a Dios como al Hombre.

    **Deísmo:

    El deísmo es una teología trascendental. Afirma que Dios se puede conocer por la sola razón, pero que su concepto es trascendental, esto es que posee el mayor grado de realidad. Doctrina que admite la existencia de Dios en calidad de causa primera e impersonal del mundo, una vez creado, queda sujeto a la acción de sus propias leyes. El deísmo surgió en Inglaterra. Su fundador fue Herbert of Cherbury (1583 - 1648). Cuando imperaba la concepción feudal y eclesiástica del mundo, a menudo el deísmo constituía una forma encubierta de ateísmo, un recurso cómodo y fácil de los materialistas para desentenderse de la religión. Fueron deistas, en Francia, Voltaire y Rosseau; en Inglaterra, Locke, Newton, Toland y el filósofo y moralista Shaftesbury; en Rusia, Radíshchev, I. P. Pnin, I. F. Ertov, etc. Izaron asimismo la bandera del deísmo, idealistas(Leibniz, Hume) y dualistas. En la actualidad, tras el deísmo se encubre la tendencia a justificar la religión.

    DESCARTES, René.

    Método y verdad en Descartes.

    Lo que el buscaba era la certeza y la verdad, de todas las demás cosas Descartes dudaba o al menos proclamaba la suspensión del juicio, o sea no las consideraba. Lo que pretende transmitirnos Descartes es que únicamente podemos salir de la duda dudando, superar el error engañándonos, encontrar la verdad sospechando. Porque dudar, errar y sospechar no son más que modos del pensar. Se trata de una certeza y una verdad objetiva o lógica, según la cual solo es cierto aquello de lo que no es posible dudar. Descartes(1953), ejemplo de una cosa aparentemente cierta: “ Pero aunque los sentidos nos engañen algunas veces, por lo referente a las cosas poco perceptibles o muy alejadas, puede ser se encuentren muchas otras de las cuales uno no puede dudar razonablemente, aunque las conocemos por su medio, por ejemplo: que estoy aquí, sentado cerca del fuego, vestido con una bata, que tengo este papel en las manos y otras cosas de esta naturaleza.” (Meditaciones Metafísicas, 1ª meditación).

    Descartes afirma que hay una cosa que no puede ser falsa, de la cual no se puede dudar, y es que yo, que pienso o que sueño, que cuento bien o que me equivoco al contar, yo existo. Es su famosa afirmación: “Pienso, luego existo.”. El primer elemento que configura el horizonte en que se mueve y desarrolla el pensamiento cartesiano fue la filosofía escolástica. Descartes la consideró como un “pseudo- saber” basado en un método estéril e ineficaz. Además Descartes aduce que carece de las condiciones de una buena demostración: simplicidad, rigor y claridad. El segundo elemento del pensamiento cartesiano lo constituyen dos posturas filosóficas restauradas en el Renacimiento: el escepticismo y el estoicismo. El escepticismo, no es un cuerpo de doctrina sistemática y coherente como la escolástica; tampoco tiene un método para la adquisición de la verdad. El estoicismo dejó una huella aún más profunda en el pensamiento cartesiano. Su orientación moral (de Descartes), sus máximas o preceptos y su finalidad están impregnados de la moral estoica. El tercero de los elementos que configuran el contexto teórico- ideológico de su obra “El discurso del método” es la “nueva ciencia”. En efecto, gracias a los intentos de matematizar la naturaleza mediante el tratamiento numérico de los postulados y leyes físicas llevados a cabo, sobre todo por Copérnico y Galileo, quienes prepararon el camino a Newton, la física inicia un proceso de independización de la filosofía. La experiencia es una característica de la “nueva ciencia”, pero no la única, pues es menester además partir de hipótesis o conjeturas, producto de la mente del científico para contrastarlas con la realidad. Descartes establece como punto de partida de su sistema la creencia de que el hombre puede alcanzar la verdad por sí mismo, siempre que haga un “uso correcto” de su propia razón. La “verdad” la puede encontrar en los libros escolares, en el “gran libro del mundo” y también en las ideas impresas en nuestra naturaleza racional. Afirma que es la “duda metódica” la que debe poner en discusión todo objeto de conocimiento, desde los datos que nos ofrecen los sentidos hasta la propia verdad matemática, siendo este el último camino a partir del cual pueda ofrecerse a la propia conciencia de un criterio de certeza firme y sólido del que se pueda deducir toda la realidad. La duda se convierte en Descartes en el único camino par descubrir la verdad. En efecto, quien duda piensa, y quien piensa, existe. Esta es la primera verdad, la primera evidencia que desvanece todos los motivos de la duda.

    Método y verdad en Rosseau.

    Rosseau creía que la búsqueda de un sistema filosófico estaba viciada desde sus orígenes: cada pensador aspira a diferenciarse de los demás elaborando un sistema propio, sin importarle demasiado la verdad o la falsedad. La actividad filosófica así entendida produce una contradicción entre apariencia y realidad. Según Rosseau, una de las causas de esta contradicción está en la costumbre del pensador de usar excesivamente las palabras. Para Rosseau, el pensador debe partir de verdades percibidas intuitivamente en el fondo de su ser. Ante todo, debe recluirse en sí mismo. Rosseau no descarta la razón. Destacaba la verdad racional, ella podía sacarle de caer en un escepticismo radical. Rosseau pretendía contribuir a la felicidad del género humano. Aspiraba a una filosofía propia que, partiendo de la verdad filosófica y la sinceridad personal, garantice la validez objetiva del pensamiento. Está en contra por igual de la metafísica abstracta y del empirismo superficial. Reconoce la importancia de los hechos, siempre y cuando éstos se consideren dependientes de principios fundamentales descubiertos por un sincero esfuerzo personal. Su método se trata en definitiva de un difícil equilibrio entre la razón y el sentimiento. La razón aunque es criticada, porque degrada la humanidad, no deja de ofrecer la posibilidad de usarla correctamente. El sentimiento, por su parte, nos permite, a modo de intuición emocional, aprehender los principios inscritos en la naturaleza humana: libertad, igualdad, piedad, religiosidad. Esta intuición es más viva en las personas menos “cultivadas”, más primitivas y naturales. Podríamos decir que en el método de Rosseau están presentes tres vías o instrumentos de investigación:

  • Descripción emotiva y a veces apasionada.

  • Intento de sistematización razonada, que no olvida el contexto intelectual de la época y lo convierte en un ilustrado, a pesar de todo.

  • La utilización de todas las teorías, conjeturas plausibles o vestigios fiables que su época le podían ofrecer sobre aspectos científicos y antropológicos.

  • - BIBLIOGRAFÍA UTILIZADA EN EL TRABAJO:

    - La ilustración francesa. Entre Voltaire y Rosseau. GINZO, A.

    • La filosofía de Rosseau. GRIMSLEY, R.

    • El discurso del método. DESCARTES, René. Edic. 1995.

    • Historia de la ética. MCINTYRE, A.

    • Diccionario de filosofía. ROSSENTAL, M. M y IUDIN, P. F. Madrid. Edic. 1978.

    • Historia de la filosofía. COPLESTON, Frederick. Editorial Ariel. 1986.

    • Historia de la filosofía. ABBAGNANO, Nicolás. Ed. Aragón(Barcelona). 1983.

    -BIBLIOGRAFÍA SOBRE ROSSEAU:

    Trabajos publicados a partir de 1980:

    • En francés: La edición crítica. Preparada por Charles Porset. (Bourdeaux, Ed.

    Guy Ducros. París, A.G. Nizct, 1981).

    • J.J. Rosseau. La profesión de fe del filósofo. BERMUDO, José Manuel. Barcelona, Montesinos. 1984.

    • Rosseau. DE BEER, Garvin. Barcelona, Salvat. 1985.

    • Jean Jaques Rosseau. La transparencia y el obstáculo. STAROBINSKI, Jean. Traducido por González Noriega, S. Madrid, Taurus. 1983.

    • Naturaleza y derecho en Jean Jaques Rosseau. CABALLERO HARRIET, Francisco Javier. Bilbao, Servicio Editorial de la Universidad del País Vasco. 1986.

    • Democracia y patriarcado en Jean Jaques Rosseau. COBO DEBÍA, Rosa. Tesis doctoral. Universidad Complutense de Madrid. 1993.

    • En alemán: Dans neue Zentrum. Rosseaus konstruktion des “homne naturel”. KOHL, Karl- Heinz. Entzanberter Blick. Frankfurt, Suhrkamp. 1986.

    • La ley del corazón. Un estudio sobre J.J. Rosseau. LOPEZ HERNANDEZ, J. Servicio de Publicaciones de la Universidad, 1989.

    • En catalán: El camí de Vincennes. MARÍ, Antoni. Barcelona, Ed. 62. 1995. (Hay edición castellana).

    • Rosseau y el pensamiento de las luces. VILLAVERDE, María José. Madrid, Tecnos. 1987.

    • El mundo de Jean Jaques Rosseau. E. DOTTI, Jorge. 1990.

    - Bibliografías extraídas de las obras:

    • Materiales para la historia de la antropología. (Vol. II). LLINARES CHOVER, Joan B. 1983.

    • Diccionario de grandes filósofos. FERRATER MORA, José. Alianza Editorial.

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