Prevención de riesgos laborales

Trabajo. Auto-protección. Simulacro de emergencia. Investigación de siniestros. Plan de evacuación. Señalización e iluminación de emergencia. Control de salud. Primeros auxilios. Botiquín. Legislación

  • Enviado por: El Neng De Parla
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 38 páginas
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ÍNDICE

1. OBLIGACIONES GENERALES DEL EMPRESARIO

El empresario tiene como obligación prever las posibles situaciones de emergencia antes de que esta se produzca mediante la evaluación del riesgo teniendo en cuenta:

Las actividades de personas ajenas, el empresario deberá poner especial atención a las actividades que ocurran en su empresa pero, con mayor atención aquellas que siendo solicitadas por el empresario son realizadas en la empresa por personas de empresas externas

El tamaño de la posible emergencia, el empresario debe de ser capaz de prever las situaciones de emergencias antes de que estas se produzcan por ello deberá calcular con precisión el tamaño de la posible emergencia y las consecuencias que tiene y los sistemas preventivos que deben activarse

Posibilidad de presencia de personas ajenas, además del control del personal interno y del personal de contratación externa el empresario deberá ser tajante en la eliminación de presencia de personas ajenas a la actividad y a la empresa puesto que aumentan el índice de probabilidades de emergencia.

Ante esto, el empresario deberá tomar tres tipos de medidas:

Primeros auxilios

Lucha contra incendios

Evacuación

El empresario también deberá como obligatoriamente designar al personal encargado de poner en practica las medidas de emergencia, teniendo en cuenta, que deberá proporcionar la formación necesaria, deberá designar suficiente número de encargados y deberá de dotar a este equipo con le material adecuado.

También, el empresario deberá si el personal de su empresa no esta cualificado organizar relaciones con servicios externos a la empresa

Sanitarios

Rescate y Salvamento

Primeros auxilios

Lucha contra incendios

Y por último, el empresario conjuntamente con los encargados de prevención deberán establecer un sistema de revisiones y comprobaciones periódicas, de todos los dispositivos y además deberán hacer cumplir al personal de la empresa las medidas de prevención.

2. MEDIDAS DE AUTO-PROTECCIÓN

La LPRL determina las garantías y las responsabilidades acerca del nivel adecuado de protección de la seguridad y la salud de los trabajadores.

No debemos olvidar que la primera medida que la empresa debe tomar es evitar el riesgo. Sólo cuando no sea evitable se tendrán que adoptar las medidas de protección necesarias para reducirlo o eliminarlo.

MEDIDAS DE PROTECCIÓN COLECTIVAS

Son medidas muy eficaces para los trabajadores y, además, no comportan ningún tipo de molestia física o incomodidad para llevar a cabo su función. Los más importantes son:

  • Barandillas. Deben evitar las caídas tanto de personas como de objetos a plantas inferiores.

  • Redes de seguridad. Se disponen en la obras para que los objetos no caigan.

  • Resguardos. Elementos que impiden que el trabajo entre en contacto con partes peligrosas de máquinas, pues evitan cortes, golpes, atrapamientos.

  • Viseras. Protegen a las personas que caminan por debajo de las obras, evitando la caída de objetos a la calle.

  • Interruptores diferenciales. Su función es interrumpir el paso de corriente en caso de contactos un trabajador y la instalación eléctrica.

  • Plataformas y tapas de madera. Sirven para tapar huecos, impidiéndolas caídas de trabajadores.

  • Señalización.

MEDIDAS DE PROTECCIÓN INDIVIDUAL

Los principios generales de la prevención anteponen la prevención colectiva a la individual. Solo adoptaremos medidas de protección individual cuando las colectivas sean ineficaces.

La LPRL define los equipos de protección individual (EPI) como:

Aquél equipo destinado a ser llevado o sujetado por el trabajador para que le proteja de uno ovarios riesgos que pueden amenazar su seguridad o su salud en el trabajo, así como cualquier complemento o accesorio destinado a tal fin.

Según la norma de utilización de los EPI (R.D. 773/1997, 30 de mayo), el empresario queda obligado a:

  • Determinar puestos que requieren equipos de protección individual.

  • Determinar el tipo de equipo y seleccionar entre los existentes el mas conveniente.

  • Proporcionar gratuitamente a los trabajadores los equipos y la formación e información necesaria para correcto uso y mantenimiento

Podemos clasificar los EPI en función de la parte del cuerpo que protegen:

Cabeza: Cascos de seguridad, Cascos de protección contra choques, gorras.

Oído: Tapones, orejeras, cascos antirruido

Ojos y cara: Gafas de montura, pantallas para soldaduras.

Tronco, Manos y brazos: Ropa de protección antiinflamable, mandiles, guantes

Pies y piernas: Calzado frente a electricidad y golpes, polainas

Piel: Crema de protección y pomadas

Todo el cuerpo: Arneses, cinturones de sujeción, ropas y accesorios de seguridad retrorreflectantes, ropa antiinflamables, cinturones antivibraciones, prendas para el tiempo lluvioso o frío.

3. SIMULACROS DE EMERGENCIA

Para poder actuar con plenas garantías en una emergencia y su posterior evacuación, es necesario realizar simulacros que permitan dar a conocer a todo el personal de la organización las posibilidades de evacuación de las instalaciones, así como la forma de actuar del personal de emergencia.

Por tanto, la finalidad del simulacro es completar la formación que se ha impartido a todo el personal de la organización sobre las distintas actuaciones en una situación de emergencia, de tal forma que prepare a los equipos actuantes para resolver esta situación, y capacite al resto del personal para abandonar las instalaciones con plenas garantías de éxito.

¿Cómo se logra todo esto?:

  • Fomentando en las personas un espíritu de equipo, imprescindible para una mejor actuación y una mayor capacitación para resolver situaciones de emergencia.

  • Proporcionando a los jefes de equipo el hábito de analizar y decidir, desarrollando y manteniendo en ellos la capacidad de organización y mando.

  • Entrenando al personal para mantenerle en condiciones óptimas de solventar situaciones de emergencia que pueda que tengan que vivir. Todo ello mediante el empleo y manejo de diferentes sistemas de protección y los procedimientos y normas de actuación puestos a su disposición.

  • Se puede mejorar la protección de la organización si aumentamos el conocimiento que sobre la misma deben tener las personas que pueden estar afectadas por un incidente en un momento determinado; es decir, si logramos que la formación de los hombres y mujeres de la organización se complete con simulacros de emergencia.

    Existen Innumerables métodos y fórmulas didácticas dentro de las empresas que nos llevarán al fin indicado, pero la más completa, real y didáctica es sin duda el simulacro de emergencia:

    • La más completa porque para su correcta realización es necesario conocer los recursos humanos y materiales disponibles, así como las medidas organizativas desarrolladas.

    • La más real porque plantea situaciones que presumiblemente se puedan presentar en la organización, con un índice de similitud parecido a la realidad.

    • La más didáctica porque obliga a leer, oír, ver y practicar lo que hay que hacer.

    Todo Plan de Emergencia puede evaluarse bien por una emergencia real bien mediante la realización de simulacros periódicos, que además de servir de entrenamiento a los miembros de los equipos de actuación permiten adaptarse al resto de personas de la organización a este tipo de ejercicios y el perfeccionamiento constante de los procedimientos de protección contenidos en el citado plan.

    Los simulacros de emergencia partirán de una supuesta situación de emergencia y se desarrollarán de tal manera que permitan:

    • Comprobar la mecánica interna y funcional del plan o de una parte concreta del mismo.

    • Comprobar el grado de capacitación y formación del personal.

    • Comprobar el grado de mantenimiento de las instalaciones de protección.

    • Comprobar los tiempos de respuesta de estas instalaciones y de las medidas organizativas.

    Por tanto, el Departamento de Protección debe establecer la periodicidad de los ejercicios teniendo en cuanta que se obtengan las vivencias en toda clase de situaciones relativas a horario y presencia de personal.

    Por último, es recomendable que los simulacros sean sometidos y aprobados por las autoridades de Protección Civil, de las cuales se recabará su colaboración e incluso su presencia si se estima oportuno, al igual que la de otras ayudas exteriores de apoyo (ambulancias, Policía, etc.).

    Por otro lado, un simulacro no siempre debe ser igual, ya que se deben plantear situaciones distintas para cada caso y se harán en función de las necesidades de personal actuante o en función del ámbito geográfico en el que se desarrollan. Por todo ello, podemos clasificar los simulacros de distintas formas:


    En función de las necesidades de personal

    • Específicos: Son aquellos en los cuales solo interviene personal del propio Departamento de Protección.

    • Específicos con asignación de personas: Son aquellos que  para su ejecución requieren la intervención del personal perteneciente a los equipos de emergencia.

    • Específicos con apoyo: Los que requieren la participación con carácter auxiliar de las ayudas exteriores de apoyo en misiones de colaboración.

    • Simulacros conjuntos: Los que se desarrollan con la finalidad de una formación común de dos o más organizaciones ubicadas en un mismo recinto o que pertenecen a una misma organización pero están en distintos lugares.


    En función del ámbito geográfico:

    • Simulacro parcial: Son los que afectan a una o varias plantas, o a uno o varios sectores de la organización.

    • Simulacro general: Son los que afectan al conjunto de la organización y a todos los medios contemplados en el Plan de Emergencia

    En la organización y desarrollo de los simulacros es conveniente contar con el siguiente personal:

    • Un director del simulacro.

    • Personal ejecutante.

    • Un equipo de árbitraje.

    Director del simulacro

    El nombramiento del director del simulacro, deberá recaer en el Jefe de Emergencia, quien por su parte designará a los árbitros que estime oportunos.

    Las misiones del director serán:

    • Plantear el ejercicio, determinando el objeto y enseñanza que se propone obtener.

    • Presentar el simulacro y distribuir el personal de los equipos de actuación.

    • Dar las normas generales para el desarrollo del simulacro.

    • Dar normas de protección con respecto a puntos vulnerables (puertas de acceso a edificios, zonas restringidas, etc.).

    • Fijar las normas para el funcionamiento de los árbitros.

    • Intervenir en la ejecución, planteando incidencias.

    • Dirigir el juicio crítico, expresando los resultados logrados y deduciendo consecuencias de orden constructivo.

    Personal ejecutante

    Personas pertenecientes a los equipos de emergencia, así como el resto del personal de la organización que será evacuado.


    Equipo de árbitraje

    Constituido por personal ajeno a los equipos de emergencia, el cual tendrá como misión principal la de seguir el desarrollo del simulacro, tomando nota de cuantas deficiencias o aciertos se observen, subrayándolos en el juicio crítico posterior e interpelando a los jefes de equipo acerca de los motivos de las decisiones tomadas.

    Es uno de los medios de que se vale el director para impulsar el simulacro, llevarlo a cabo en las condiciones más parecidas a las reales y conseguir la finalidad perseguida en él.

    Los árbitros, para cumplir con éxito sus misiones, deberán conocer la finalidad del ejercicio, así como su planteamiento y desarrollo previstos. Deberán seleccionarse cuidadosamente las personas que vayan a desarrollar este cometido y hacerse con suficiente antelación.

    Las misiones generales a desempeñar por el equipo de árbitros son:

    • De información.

    • De control.

    • Crítico-didácticas.

    Un equipo de arbitraje estará constituido por:

    • Jefe del equipo. Como auxiliar del director regula la ejecución del simulacro y recoge las enseñanzas obtenidas. Sus misiones son:

      • Organizar el equipo de arbitraje de acuerdo con las normas recibidas del director.

      • Dirigir su funcionamiento y dar las órdenes necesarias a los distintos componentes del equipo.

      • Mantener al director informado de la evolución del simulacro.

      • Poner en acción las incidencias decididas por el director.

      • Contribuir al juicio crítico, presentando las enseñanzas arbitrales y formulando sugerencias para remediar los defectos observados.

    • Árbitros. Son los elementos fundamentales de los simulacros y su número y clase dependerán del tipo de ejercicio a desarrollar. Actúan siempre bajo la atenta mirada del jefe de árbitros y tienen por misión:

      • Informar sobre la situación del personal, incluyendo estado del personal y material, decisiones tomadas y desarrollo de las acciones realizadas.

      • Emitir fallos sobre la eficacia de las acciones emprendidas y decidir sobre su resultado.

      • Presentar las incidencias que se les ordene, para encauzar el curso del simulacro hacia los fines perseguidos o los que su propia iniciativa y dentro de las normas recibidas, puedan servir para comprobar la reacción del personal ante las situaciones imprevistas.

      • Cooperar en el juicio crítico, presentando un breve informe objeto sobre la actuación de los equipos y el funcionamiento del arbitraje en su esfera de acción.

    4. INVESTIGACIÓN DE SINIESTROS

    INTRODUCCIÓN

    La Ley de Prevención de Riesgos Laborales (L.P.R.L.) en su art. 16.3 obliga al empresario a Investigar los hechos que hayan producido un daño para la salud en los trabajadores, a fin de detectar las causas de estos hechos".

    Para cumplir con este imperativo legal el empresario se plantea una serie de interrogantes: ¿qué accidentes se deben investigar? ¿Quién debe investigarlos? ¿Cómo deben investigarse? ¿Existe un modelo oficial o estandarizado para la investigación? Para la mayoría de esas preguntas la L.P.R.L. no da una respuesta ya que la L.P.R.L. exige la consecución de un objetivo: "detectar las causas de los accidentes", pero no define ni concreta los medios a utilizar para alcanzar ese objetivo.

    La presente NTP pretende, con criterios técnicos, dar respuesta a esas y otras preguntas que el empresario pueda formularse; incluyendo un modelo tipo que constituye una propuesta para facilitar al empresario la tarea de investigar accidentes.

    Esta actividad debiera formar parte de un procedimiento en el que se defina quienes están implicados, como realizarla cumplimentando el formulario establecido al respecto y el plazo de ejecución. Tal actividad precisa acción formativa específica para adiestrar en su aplicación.

    ¿QUÉ ACCIDENTES SE DEBE INVESTIGAR?

    Si nos atenemos al art. 16.3 de la L.P.R.L., la obligación del empresario se extiende a investigar todos aquellos accidentes con consecuencias lesivas para los trabajadores afectados.

    ¿ES SUFICIENTE CON ELLO?

    Sí, si el objetivo de la empresa es cumplir formalmente con el texto articulado de la ley. Ahora bien, si la empresa persigue mejorar la prevención y hace una lectura amplia de la L.P.R.L., que tiene una vocación tremendamente prevencionista como se deduce ya desde su Exposición de Motivos, no será suficiente. La investigación deberá extenderse a TODOS los accidentes, incluidos aquellos que no hayan ocasionado lesiones a los trabajadores expuestos, es decir, a los "accidentes blancos", popularmente denominados "incidentes". Su investigación permitirá identificar situaciones de riesgo desconocidas o infravaloradas hasta ese momento e implantar medidas correctoras para su control, sin que haya sido necesario esperar a la aparición de consecuencias lesivas para los trabajadores expuestos.

    OBJETIVOS DE LA INVESTIGACIÓN

    La investigación de accidentes tiene como objetivo principal la deducción de las causas que los han generado a través del previo conocimiento de los hechos acaecidos. Alcanzado este objetivo, los objetivos inmediatos persiguen rentabilizar los conocimientos obtenidos para diseñar e implantar medidas correctoras encaminadas, tanto a eliminar las causas para evitar repetición del mismo accidente o similares, como aprovechar la experiencia para mejorar la prevención en la empresa.

    Todo accidente es una lección y de su investigación se debe obtener la mejor y la mayor información posible no sólo para eliminar las causas desencadenantes del suceso y así evitar su repetición, sino también para identificar aquellas causas que estando en la génesis del suceso propiciaron su desarrollo y cuyo conocimiento y control han de permitir detectar fallos u omisiones en la organización de la prevención en la empresa y cuyo control va a significar una mejora sustancial en la misma. No obtener de cada accidente la mayor y mejor información sería un despilfarro inadmisible, incomprensible y de difícil justificación.

    Ello exige realizar la investigación partiendo de la premisa de que rara vez un accidente se explica por la existencia de una sola o unas pocas causas que lo motiven; más bien al contrario, todos los accidentes tienen varias causas que suelen estar concatenadas. Se debe tener una visión pluricausal del accidente.

    Por ello, en la investigación de todo accidente, se debe profundizar en el análisis causal, identificando las causas de distinta topología que intervinieron en su materialización y no considerándolas como hechos independientes, sino que se deben considerar y analizar en su interrelación, ya que tan sólo la interrelación entre ellas es lo que en muchos casos aporta la clave que permite interpretar con certeza el accidente acaecido.

    ¿CÓMO INVESTIGAR ACCIDENTES?

    Respondiendo a esta cuestión se debe convenir que no existe un método único ni de valor universal para la Investigación de Accidentes. Cualquier método es válido si garantiza el logro de los objetivos perseguidos.

    Ahora bien, estudiar un accidente cuando se acepta de principio que sus causas pueden ser numerosas, de ámbitos diferentes y además interrelacionadas, representa una actividad analítica de cierta complejidad y por ello conviene disponer de un método, es decir, de un proceso establecido que defina, o al menos oriente, qué tareas hay que realizar y en qué orden.

    La utilización del "método del árbol de causas" (ver NTP 274.91) que se apoya en una concepción pluricausal del accidente, es una herramienta de gran ayuda para todo aquel que precise y persiga profundizar en el análisis causal.

    El árbol causal es un diagrama que refleja la reconstrucción de la cadena de antecedentes del accidente, indicado las conexiones cronológicas y lógicas existentes entre ellos.

    Iniciándose en el daño producido o en el incidente, y a través de la formulación de algunas preguntas predeterminadas, el proceso va remontando su búsqueda hasta completar el árbol. Éste finaliza cuando:

    Se identifican las situaciones primarias que no precisan de otras anteriores para ser explicadas, es decir las respuestas no hacen progresar en el conocimiento de los acontecimientos.

    Debido a una toma de datos incompleta o incorrecta se desconocen los antecedentes que propiciaron una determinada situación de hecho.

    El árbol causal constituye un ordinograma en el que se reflejan gráficamente todos los hechos recogidos y las relaciones existentes entre ellos, facilitando enormemente la detección de causas, incluso aquellas aparentemente ocultas y/o no directamente ligadas al suceso, y que el proceso metodológico ayuda a descubrir y relacionar.

    ¿QUIÉN DEBE INVESTIGAR?

    Aunque la respuesta a esta cuestión está muy condicionada al tipo de empresa y estructura de la misma y por consiguiente no cabe una consideración general ni aplicable a todas las empresas, en esta NTP se propone:

    INVESTIGACIÓN DE LÍNEA

    La persona clave en la ejecución de una investigación de línea, que debiera realizarse en TODOS los accidentes e incidentes acaecidos, es el Mando Directo del sector o área en que se produce el suceso. Ello es así por distintos motivos, entre los que conviene destacar:

    Conoce perfectamente el trabajo y su ejecución.

    Conoce estrechamente a los trabajadores por su contacto continuo.

    Presumiblemente será el que aplicará las medidas preventivas.

    El Mando Directo debería iniciar en todo caso la investigación y recabar el asesoramiento y cooperación de especialistas en casos en que surjan dificultades en la identificación de las causas o en el diseño de las medidas a implantar.

    INVESTIGACIÓN ESPECIALIZADA

    La realiza el Técnico de Prevención, asesorado en su caso por especialistas técnicos de las diversas áreas y acompañado por el mando directo y otro personal de la línea relacionado con el caso.

    Esta investigación se debe realizar en casos especiales o complejos entendiendo por tales, entre otros, algunos de los supuestos siguientes:

    Accidentes graves o mortales.

    Incidentes o accidentes leves de los que se deduzca una mayor potencialidad lesiva.

    Todos aquellos casos en que lo solicite la línea.

    En los casos dudosos del informe de la línea.

    En supuestos repetitivos.

    Dado que, como se ha dicho, el objetivo principal y último de toda investigación es identificar las causas del accidente y éstas son normalmente múltiples, de distinta tipología e interrelacionadas, es necesario profundizar en el análisis causal a fin de obtener de la investigación la mayor y la mejor información posible.

    Ello entraña un grado de complejidad que dificulta la tarea de investigación y por ello, el ideal a conseguir sería que toda investigación fuera realizada por un grupo o equipo en el que estuvieran presentes el Técnico de Prevención, el Mando Directo y otro personal de línea relacionado con el caso y con el asesoramiento necesario de especialistas técnicos en la materia que se investigue.

    Ante la imposibilidad material de alcanzar en muchos casos ese ideal de investigación y ante la necesidad técnica y obligatoriedad legal de investigar los accidentes, la línea debe identificar todas aquellas causas sobre las que se sepa y pueda actuar y cuyo control mediante la implantación de medidas correctoras garantice la "no repetición" del mismo accidente o similares y recabar la intervención de especialistas, sean propios o externos a la empresa, cuando la línea se muestre insuficiente o incapaz para identificar las causas del accidente o ejercer un control eficiente del riesgo.

    PROPUESTA DE MODELO DE FORMULARIO PARA INVESTIGAR ACCIDENTES

    El modelo a utilizar para Investigar Accidentes-Incidentes es un documento base de gran importancia a efectos de la gestión de la prevención en la empresa. A su vez, habrá de servir para que la empresa, con su utilización, cumpla con dos obligaciones legales:

    Investigar accidentes (art. 16.3 L.P.R.L.).

    Soporte documental de los accidentes investigados (art. 23 L.P.R.L.).

    ¿CÓMO DEBE SER EL MODELO?, ¿QUÉ CONTENIDO DEBE TENER?

    No se puede dar una respuesta de valor universal a estas cuestiones ya que al no existir un modelo normalizado y de obligado cumplimiento ni estar tampoco definido su contenido mínimo ni como debe estructurarse y tratarse la información recogida; el modelo a utilizar debe ajustarse a cada empresa (tipo, estructura, organización ... ) a fin de que le permita y le facilite cumplir con sus obligaciones legales.

    El modelo a utilizar debe, en todo caso, satisfacer unas mínimas condiciones, entre ellas:

    Debe ser sencillo, de modo que su utilización sea fácil.

    Debe ser concreto, de modo que facilite la gestión de los datos que en el mismo se contengan, que a su vez serán aquellos que la empresa haya considerado necesarios e imprescindibles para cumplir con la finalidad para la que se ha diseñado: identificar las causas de los accidentes y facilitar la mejora de la planificación y gestión de la prevención.

    Debe ser claro, de modo que el analista no tenga dudas ni tenga que hacer interpretaciones durante su cumplimentación.

    En resumen, su sencillez, concreción y claridad deben evitar posteriores investigaciones especializadas.

    CONTENIDO

    Si bien no es posible acotar su contenido por los motivos ya comentados, si se van a exponer unas líneas o directrices generales que permitan a cada usuario "elaborar un modelo a su medida". Entre ellas:

    Deben contemplarse y estructurarse todos aquellos campos de datos necesarios para la correcta gestión del accidente: Identificación del accidentado; del lugar donde se produjo el accidente; del agente material causante y, en su caso, parte del agente; etc....

    Debe permitir y facilitar al investigador profundizar en el análisis causal, objetivo prioritario y principal de toda Investigación de Accidentes.

    Para ello, será de gran ayuda que se contengan, aunque sea a título orientativo, listados de causas de distinta tipología (organizativas, materiales, personales, ... ) que el analista pueda consultar y valorar. Ello facilitará al investigador el profundizar en el análisis causal.

    Deben firmar la conformidad con su contenido, en los aspectos que les competan, los responsables previstos en el circuito documental previsto. En el propio impreso debería constar tal circuito a fin de garantizar la actuación de personas y/o departamentos afectados.

    Debe incorporar "propuesta de medidas correctoras" y, en su caso, quien las realizará y plazos previstos de ejecución. Así mismo, el control de la bondad e idoneidad de las medidas aplicadas.

    Se pueden incorporar datos que permitan analizar y conocer los "costes estimados" del accidente. Una correcta y completa gestión de la prevención a nivel de empresa tiene que permitirle conocer "cuanto le cuestan los accidentes"; incorporando junto a los datos de los "costes directos", fácilmente estimables, cuestiones que permitan aproximarse al conocimiento lo más ajustado posible de los "costes ocultos o indirectos".

    'Prevención de riesgos laborales'

    'Prevención de riesgos laborales'

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    TRATAMIENTO ESTADÍSTICO

    Los accidentes laborales y los incidentes en el trabajo son el resultado de una disfunción del proceso productivo y de los sistemas de prevención de riesgos empleados, que se han demostrado ineficaces, insuficientes, cuando no inexistentes, para el control de una situación de riesgo.

    Así pues, los accidentes son originados por unas causas determinadas, que tienen su origen en una deficiente o inexistente evaluación, planificación y organización preventiva, y que pueden ser previsibles si se analiza la génesis y la secuencia de cómo éstos suceden.

    Una vez haya ocurrido el accidente y sus consecuencias sean irremediables, es preciso aprovechar la lección para adoptar las medidas necesarias que eviten su repetición o, como mínimo, minimicen sus consecuencias. La recopilación detallada de los datos que ofrece un accidente laboral será, pues, una valiosa fuente de información que es conveniente aprovechar al máximo. Para ello es primordial que estos datos queden debidamente registrados, ordenados y dispuestos para su posterior análisis estadístico que ofrecerá información de lo que es realmente determinante del riesgo y permitirá establecer acciones preventivas o correctoras que eviten su repetición - disminución del índice de frecuencia - o minimicen sus consecuencias - disminución del índice de gravedad - (ver figura 1).

    Es necesario, por tanto, que en el ámbito donde se vaya a efectuar este control estadístico se establezcan las normas o procedimientos que precisen los tipos de accidentes que deben registrarse, el camino que debe seguir la información y la responsabilidad en la recogida y tratamiento de los datos recopilados.

    Este estudio estadístico se considera esencial para orientar las acciones y técnicas preventivas encaminadas a corregir situaciones que ya han manifestado su riesgo a través de un accidente o incidente. Y para que las estadísticas no queden en una mera recopilación de datos, será necesario que se presenten de forma que permitan identificar con facilidad los agentes más peligrosos, las formas de materialización más repetidas y las consecuencias posibles, para poder actuar en consecuencia.

    FIGURA 1
    Índices de siniestralidad

    FRECUENCIA

    !

    If = Accidentes/horas trabajadas x 106

    Para el caso de accidentes mortales:

    IFM = Nº accidentes mortales/horas trabajadas x 108

    GRAVEDAD

    !

    Ig = Jornadas perdidas/horas trabajadas x 103

    INCIDENCIA

    !

    Ii = Accidentes/Nº medio de trabajadores expuestos x 105

    Para el caso de accidentes mortales:

    IIM = Nº accidentes mortales/Nº medio de trabajadores expuestos x 105

    DURACIÓN MEDIA

    !

    Dm = Jornadas perdidas/Nº accidentes

    REGISTRO DE ACCIDENTES

    El registro consiste en la recopilación ordenada de los datos que proporciona el accidente para la posterior extracción de los datos necesarios para efectuar los estudios y tratamientos estadísticos pertinentes.

    TIPOS DE REGISTRO

    Los documentos utilizados para registrar los datos notificados en los accidentes de trabajo dependerán del uso que se pretenda de ellos. Así, se pueden citar una serie de tipos de registro, en función de su utilidad.

    Hojas de registro de accidentes

    Si se pretende disponer de los datos de los accidentes de forma ordenada y cronológica, se puede pensar en unas hojas en las que en el encabezamiento se anoten los factores clave del accidente que interesen a la empresa, como por ejemplo: fecha del accidente, nombre de la persona accidentada, agente material del accidente, tipo o forma del accidente, naturaleza de la lesión, parte del cuerpo lesionada, causas del accidente, etc.

    Cronológicamente se incluirán todos los accidentes ocurridos en la empresa y en empresas grandes se puede llevar un registro separado por secciones, departamentos o unidades funcionales.

    Tarjetas de registro personal de accidentes

    Documento para registrar los datos de los accidentes que le ocurren a cada trabajador. Puede ser de utilidad para orientar medidas preventivas personalizadas (hábitos de trabajo, capacidad, adiestramiento en la tarea, motivación, instrucciones, etc.).

    Se debe utilizar con criterios y fines estrictamente preventivos.

    Análisis cruzado de variables

    Adecuados para presentar una tabla de relación entre dos o más factores del accidente. Este tipo de registro permite obtener conclusiones de gran valor sobre los factores de riesgo predominantes en la empresa, las causas de los accidentes y la secuencia del accidente, desde el agente material que lo ocasiona hasta el tipo y ubicación de la lesión, pasando por la forma en que ocurre. Una adecuada combinación de los factores causales del accidente (factores organizativos, individuales, materiales y ambientales), el agente material, la forma del accidente, la naturaleza de la lesión y la parte del cuerpo lesionada, permitirá orientar las acciones preventivas tanto organizativas como técnicas encaminadas a prevenir las causas predominantes, dando información, en el caso en que fuera preciso incluso del tipo de protección, tanto colectiva como individual necesaria.

    En las figuras 2 y 3 se proponen dos modelos de análisis cruzado de variables, centrándose la figura 2 en la orientación de los aspectos técnicos y la figura 3 en la orientación de los aspectos organizativos. Se propone una ficha por agente material (p. ej., superficies de tránsito), aunque puede ser utilizado también para analizar los riesgos predominantes en un puesto de trabajo o tarea (trasvase de productos). En éste último caso, esta ficha puede guardar una correlación con la evaluación de riesgos efectuada.

    Resumen de accidentes

    Dirigido a los mandos de cada unidad funcional de la empresa tiene un carácter predominantemente motivador para los mismos, al presentarles un resumen de los datos de los accidentes de su unidad comparados con los que obtuvo en el periodo anterior y con los datos de las demás unidades de la empresa.

    El soporte de trabajo de cada uno de estos tipos de registros puede ser el papel o la herramienta informática, siendo esta última especialmente recomendable para el análisis cruzado de variables (probablemente el tipo de registro más útil), ya que permite el relacionar más de dos variables a la vez.

    VARIABLES DETERMINANTES PARA SU ANÁLISIS

    De todos los factores mencionados en el apartado de notificación interna, se escogerán aquellos más relevantes para cada empresa, de forma que les facilite orientar las acciones preventivas a su conveniencia.

    Los distintos factores causales debidamente analizados darán información fehaciente de los problemas organizativos de la empresa y permitirán orientar las acciones de la empresa en cuanto a una buena gestión preventiva. Por otra parte, si relacionamos para cada uno de los agentes materiales, el tipo de accidente que ocasiona, la naturaleza de la lesión que produce y la parte del cuerpo que lesiona, se podrán orientar también las medidas de tipo organizativo y, además, las de protección, tanto colectiva como individual, en última instancia.

    HIPÓTESIS SOBRE LA EVOLUCIÓN DE LOS ÍNDICES DE SINIESTRALIDAD

    Otra de las posibilidades que ofrece un buen registro de los accidentes ocurridos en una empresa es el control, a través de los conocidos índices de siniestralidad laboral (ver figura 1), cuyas características de cálculo están referidas en la NTP 1 - 1982, de la eficacia de las actividades preventivas emprendidas por la empresa, encaminadas a la eliminación / reducción de los riesgos laborales.

    En la NTP 236 - 1989 se describe como, a través de la evolución del índice de frecuencia y por el método de las líneas límite, se puede detectar si las fluctuaciones alrededor de un índice de frecuencia esperado pueden considerarse debidas al azar o a la ineficacia de las medidas adoptadas.

    Observando las características del diagrama acumulado analizadas en la NTP 236 anteriormente citada, se podría establecer un seguimiento del índice de frecuencia basado en los siguientes condicionantes (ver figura 4):

    Se establece un primer índice de frecuencia, con sus límites superior e inferior, basado en el índice de frecuencia global de la empresa o centro de trabajo, obtenido el año anterior.

    Se estable un índice de frecuencia esperado, también con sus límites superior e inferior, para el año en curso, inferior al anterior, como consecuencia de las actividades preventivas programadas, sobre las que se esperan unos resultados que conviene controlar.

    FIGURA 4
    Evolución del índice de frecuencia. Diagrama acumulado

    Reflejando la evolución del índice de frecuencia acumulado en dicho gráfico, se podría analizar mensualmente la situación estadística de la eficacia de las acciones emprendidas. Así, podríamos situar distintas zonas en el gráfica que nos reflejaran puntualmente esta situación:

    Situación muy deficiente: más desfavorable que el año anterior (difícilmente se alcanzaran los objetivos previstos).

    Situación deficiente: fuera de las previsiones del programa anual, pero no peor que el año anterior (escasa probabilidad de alcanzar los objetivos previstos)

    Situación de alerta: ligeramente por encima de lo esperado, pero estadísticamente dentro de lo previsto (posibilidad de alcanzar los objetivos previstos)

    Situación aceptable: ligeramente por debajo de lo esperado, pero estadísticamente dentro de lo previsto.

    Situación positiva: por debajo de los esperado y, aunque estadísticamente se este dentro de los márgenes previstos para el año en curso, se han mejorado categóricamente los resultados del año anterior.

    Situación excelente: los resultados han superado estadísticamente lo previsto. La probabilidad de alcanzar, como mínimo los objetivos es muy elevada.

    5. PLAN DE EVACUACION

    Antes de adentrarnos en el Plan de Evacuación hay que decir que antes de realizarlo hay que seguir una serie de pasos anteriores.

    Por otro lado también hay que mencionar que el plan de evacuación es un punto o factor clave dentro de la estructura del Plan de Contingencia.

    Por ello es necesario ver superficialmente la estructura del Plan de Contingencia, para luego desarrollar el Plan de Evacuación.

    PLAN DE CONTINGENCIA:

  • DEFINICION

  • Los Planes de Contingencia son los procedimientos específicos preestablecidos de coordinación, alerta, movilización y respuesta ante la ocurrencia o inminencia de un evento particular para el cual se tiene escenarios definidos.

    Para el caso de edificaciones, instalaciones o recintos, estos planes de contingencia serán dirigidos a un conjunto de acciones coordinadas y aplicadas integralmente destinadas a prevenir,controlar, proteger y evacuar a las personas que se encuentran en una edificación, instalación o recinto y zonas donde se genera la emergencia. Incluye los planos de los accesos, señalización de rutas de escape, zonas seguras internas y externas, equipos contra incendio. Asimismo los procedimientos de evacuación, de simulacros, registro y evaluación del mismo.

    Las emergencias pueden ser:

    • Natural: son aquellas originadas por la naturaleza tales como sismos, inundaciones, erupciones volcánicas, huracanes, deslizamientos, entre otros.

    • Tecnológica: son aquellas producidas por las actividades de las personas, pueden ser incendios, explosiones, derrames y fugas de sustancias peligrosas.

  • FACTORES A TENER EN CUENTA EN EL DISEÑO DE3L PLAN DE CONTINGENCIA:

  • Densidad de ocupación de la edificación.- Dificulta el movimiento físico y la correcta

    percepción de las señales existentes, modificando el comportamiento de los ocupantes. A su vez, condiciona el método para alertar a los ocupantes en caso de emergencia y agudiza el problema.

    Características de los ocupantes.- En general, toda edificación, instalación o recinto que es ocupada por personas de distintas características como son: edad, movilidad, percepción, conocimiento, disciplina, entre otras.

    Existencia de personas ajenas.- Aquellas edificaciones, instalaciones o recintos ocupados en su totalidad por personas que no los usan con frecuencia, y por ello no están familiarizados con los mismos. Ello dificulta la localización de salidas, de vías que conducen a ellas o de cualquier otra instalación de seguridad que se encuentre en dichos locales.

    Condiciones de Iluminación.- Da lugar a dificultades en la percepción e identificación de señales, accesos a vías de escape, etc., y a su vez incrementa el riesgo de caídas, golpes o empujones.

    La existencia de alguno de estos factores o la conjunción de todos ellos junto a otros que puedan existir, previsiblemente darían lugar a consecuencias, incluso catastróficas ante la aparición de una situación de emergencia, si previamente no se ha previsto tal evento y se han tomado medidas para su control.

  • ESTRUCTURA DEL PLAN DE CONTINGENCIA GENERAL:

      • Evaluación de riesgo

      • Medios de Protección

      • Plan de Evacuación

      • Implementación del Local

    Una vez visto las definiciones, factores y la estructura del Plan de Contingencia nos vamos adentrar en el Plan de Evacuación, ya que los otros puntos de la estructura se comentan o explican anteriormente.

    PLAN DE EVACUACION:

    En este documento se realizará el esquema de procedimientos en caso de darse una emergencia por sismo o incendio. Del análisis anterior de riesgos potenciales y de medios de protección, se derivarán los procedimientos que deberán realizarse en el Plan de Evacuación.

    Este documento es más operativo con el fin de planificar la organización tanto del personal como con los medios con que se cuente. Basado en ello, se clasifican las emergencias en:

    • Conato de Emergencia

    Es una situación que puede ser controlada y solucionada de forma sencilla y rápida por el personal y medios de protección de la edificación.

    • Emergencia Parcial

    Situación que para ser dominada requiere la actuación de las brigadas. Generalmente se da una evacuación parcial.

    • Emergencia General

    Situación para cuyo control se precisa de todos los equipos y medios de protección propios y la ayuda de medios externos. Generalmente se dará una evacuación total.

    • Procedimientos

    Las distintas emergencias requieren la intervención tanto del comité de seguridad como de las brigadas, dar la voz de alerta de la forma más rápida posible pondrá en acción a las brigadas, la alarma para la evacuación de los ocupantes, la intervención para el control de la emergencia y el apoyo externo si el caso lo requiere.

    Para realizar una adecuada coordinación entre todos los involucrados es necesario establecer procedimientos definidos. Con el personal suficientemente informado e interesado en participar en el plan, se procederá a organizar los recursos humanos. Para ello será necesario nombrar un Comité de Emergencia y a sus respectivas brigadas, cuyas funciones serán llevadas a cabo por el personal que desarrolla habitualmente tareas en el edificio. Asimismo, de cada uno de los roles indicados, se deberá prever la designación de una persona alterna a fin de evitar dejar vacante alguno de los eslabones de la cadena del plan.

    COMITÉ DE SEGURIDAD

    El Comité de Seguridad es el organismo responsable del Plan. Sus funciones básicas son:

    Programar, Dirigir, Ejecutar y Evaluar el desarrollo del Plan, organizando las brigadas.

    El Comité de Seguridad estará constituido por:

    • Director de la Emergencia.

    • Jefe de Mantenimiento.

    • Jefe de Seguridad

    Al accionarse la alarma los miembros del Comité de Seguridad que se encuentren en la edificación, recinto o instalación, se dirigirán a la consola de mandos, donde permanecerán hasta que todo el personal haya sido evacuado.

    PAUTAS PARA LOS INTEGRANTES DEL COMITE:

    • DIRECTOR DE LA EMERGENCIA

    Activada la alarma en la edificación, recinto o instalación, se constituirá en la consola de mandos, la cual se ubicará en un lugar seguro en la planta baja.

    Solicitará al responsable de piso la información correspondiente al piso siniestrado y procederá según la situación de la siguiente manera:

    • JEFE DE MANTENIMIENTO

    Notificado de una alarma en el edificio, se constituirá en la consola de mandos y verificará todas las medidas preventivas:

    - Ascensores en la planta baja.

    - Corte del sistema de aire acondicionado (extracción e inyección).

    - Corte de energía del piso siniestrado e inmediato superior.

    - Preparado de grupos electrógenos para iluminar salidas, alimentar ascensores para el uso de bomberos, bombas de agua, etc.

    • JEFE DE SEGURIDAD

    Recibida una alarma en el tablero de detección, por avisadores manuales o de telefonía, procederá de forma inmediata a:

    - Enviar a un hombre de vigilancia al lugar.

    - De confirmarse la alarma y dada la orden de evacuar, impedirá el ingreso de personas al edificio.

    - Dar aviso a las brigadas.

    • BRIGADAS

    Uno de los aspectos más importantes de la organización de emergencias es la creación y entrenamiento de las brigadas.

    Lo más importante a tener en cuenta es que la Brigada es una respuesta específica a las condiciones, características y riesgos presentes en una empresa en particular. Por lo tanto, cualquier intento de estructuración debe hacerse en función de la empresa misma. El proceso para ello se inicia con la determinación de la necesidad y conveniencia de tener una Brigada hasta el entrenamiento y administración permanente de ella.

    El personal que participe como miembro de la brigada debe encontrarse en suficiente forma física, mental y emocional y debe estar disponible para responder en caso de emergencia. Las tareas que estos miembros deben realizar normalmente son el entrenamiento, la lucha contra incendios, evacuación y primeros auxilios además de otra tarea que conste en el organigrama de la brigada.

    Estructuras Típicas de una Brigada

    • SUB JEFE DE BRIGADA

    • BRIGADA CONTRA INCENDIO

    • BRIGADA DE PRIMEROS AUXILIOS

    • BRIGADA DE EVACUACIÓN

    • JEFE DE BRIGADA

    FUNCIONES DE LAS BRIGADAS:

    Aquí vamos a ver más profundamente todos los grupos anteriores mencionados.

    • JEFE DE BRIGADA:

    1. Comunicar de manera inmediata a la alta dirección de la ocurrencia de una emergencia.

    2. Verificar si los integrantes de las brigadas están suficientemente capacitados y entrenados para afrontar las emergencias.

    3. Estar al mando de las operaciones para enfrentar la emergencia cumpliendo con las directivas encomendadas por el Comité.

    • SUB JEFE DE BRIGADA:

    Reemplazar al jefe de Brigada en caso de ausencia y asumir las mismas funciones establecidas.

    • BRIGADA CONTRA INCENDIO:

    1. Comunicar de manera inmediata al Jefe de Brigada de la ocurrencia de un incendio.

    2. Actuar de inmediato haciendo uso de los equipos contra incendio (extintores portátiles).

    3. Estar lo suficientemente capacitados y entrenados para actuar en caso de incendio.

    4. Activar e instruir la activación de las alarmas contra incendio colocadas en lugares estratégicos de las instalaciones.

    5. Recibida la alarma, el personal de la citada brigada se constituirá con urgencia en el nivel siniestrado.

    6. Arribando al nivel del fuego se evaluará la situación, la cual si es crítica informará a la

    Consola de Comando para que se tomen los recaudos de evacuación de los pisos superiores.

    7. Adoptará las medidas de ataque que considere conveniente para combatir el incendio.

    8. Se tomarán los recaudos sobre la utilización de los equipos de protección personal para los integrantes que realicen las tareas de extinción.

    9. Al arribo de la Compañía de Bomberos informará las medidas adoptadas y las tareas que se están realizando, entregando el mando a los mismos y ofreciendo la colaboración de ser necesario.

    • BRIGADA DE PRIMEROS AUXILIOS:

    1. Conocer la ubicación de los botiquines en la instalación y estar pendiente del buen abastecimiento con medicamento de los mismos.

    2. Brindar los primeros auxilios a los heridos leves en las zonas seguras.

    3. Evacuar a los heridos de gravedad a los establecimientos de salud más cercanos a las instalaciones.

    4. Estar suficientemente capacitados y entrenados para afrontar las emergencias.

    • BRIGADA DE EVACUACION:

    1. Comunicar de manera inmediata al jefe de brigada del inicio del proceso de evacuación.

    2. Reconocer las zonas seguras, zonas de riesgo y las rutas de evacuación de las instalaciones a la perfección.

    3. Abrir las puertas de evacuación del local de inmediatamente si ésta se encuentra cerrada.

    4. Dirigir al personal y visitantes en la evacuación de las instalaciones.

    5. Verificar que todo el personal y visitantes hayan evacuado las instalaciones.

    6. Conocer la ubicación de los tableros eléctricos, llaves de suministro de agua y tanques de combustibles.

    7. Estar suficientemente capacitados y entrenados para afrontar las emergencias.

    PAUTAS

    PAUTAS PARA LAS BRIGADAS:

    RESPONSABLE Y ASISTENTE RESPONSABLE DE PISO.

    - En caso de siniestro, informará de inmediato a la consola de comando por medio de telefonía de emergencia o alarmas de incendio. Si la situación lo permite, intentará dominar el incendio con los elementos disponibles en el área (extintores) con el apoyo de la Brigada de Emergencias, sin poner en peligro la vida de las personas.

    - Si el siniestro no puede ser controlado deberá evacuar al personal conforme lo establecido, disponiendo que todo el personal forme frente al punto de reunión del piso.

    - Mantendrá informado en todo momento al Director de la emergencia de lo que acontece en el piso.

    - Revisarán los compartimentos de baños y lugares cerrados, a fin de establecer la desocupación del lugar.

    - Se cerrarán puertas y ventanas y no se permitirá la utilización de ascensores.

    - Mantendrá el orden de evacuación evitando actos que puedan generar pánico, expresándose en forma enérgica, pero prescindiendo de gritar a fin de mantener la calma.

    - La evacuación será siempre en forma descendiente hacia las rutas de escape, siempre que sea posible.

    - El responsable de piso informará al Director de la emergencia cuando todo el personal haya evacuado el piso.

    - Los responsables de los pisos no afectados, al ser informados de una situación de emergencia (ALERTA), deberán disponer que todo el personal del piso forme frente al punto de reunión.

    - Posteriormente aguardarán las indicaciones del Director de la emergencia a efecto de poder evacuar a los visitantes y empleados del lugar.

    PAUTAS PARA EL PERSONAL DEL PISO DE LA EMERGENCIA:

    Todo el personal estable del edificio debe conocer las directivas generales del Plan de Evacuación.

    El personal que observe una situación anómala en el piso donde desarrolla sus tareas, deberá dar aviso en forma urgente de la siguiente manera:

    1) Avisar al Responsable de piso.

    2) Accionar el pulsador de alarma.

    3) Utilizar el teléfono de emergencia.

    - Se aconseja al personal que guarde los valores y documentos, así como también desconectar los artefactos eléctricos a su cargo, cerrando puertas y ventanas a su paso.

    - Seguidamente, siguiendo indicaciones del Encargado de piso, procederá a abandonar el lugar respetando las normas establecidas para el descenso.

    - Seguir las instrucciones del Responsable de piso.

    - No perder tiempo recogiendo otros objetos personales.

    - Caminar hacia la salida asignada.

    - Bajar las escaleras caminando, sin hablar, sin gritar ni correr, respirando por la nariz.

    - Una vez efectuado el descenso a la parte baja, se retirará en orden a la vía pública donde se dirigirá hacia el punto de reunión preestablecido.

    PAUTAS PARA EL PERSONAL EN GENERAL:

    - Seguir las indicaciones del personal competente.

    - Conocer los dispositivos de seguridad e instalaciones de protección contra incendio.

    - Conocer los medios de salida.

    - No correr, caminar rápido cerrando puertas y ventanas.

    - No transportar bultos.

    - No utilizar ascensores ni montacargas.

    - No regresar al sector siniestrado.

    - Descender siempre que sea posible.

    - El humo y los gases tóxicos suelen ser más peligrosos que el fuego

    - Si al bajar se encuentra humo, descender de espalda, evitando contaminar las vías respiratorias, ya que el humo asciende.

    - Evitar el pánico.

    - Si se encuentra atrapado, colocar un trapo debajo de la puerta para evitar el ingreso de humo.

    - Buscar una ventana, señalizando con una sábana o tela para poder ser localizado desde el exterior.

    - No transponer ventanas.

    - Una vez afuera del edificio, reunirse en un lugar seguro con el resto de las personas.

    - Dar información al personal de bomberos.

    6. SEÑALIZACION E ILUMINACION DE EMERGENCIA Y EVACUACION

    Este punto es muy importante debido a que una mala señalización de emergencia puede ocasionar numerosos problemas a otras personas.

    La señalización es obligatoria y dependiendo del tipo de emergencia será de una forma u otra, de un color u otro etc.

    El objetivo principal de la señalización es informar a las personas de lo que esta sucediendo u ocurriendo, para que estas tomen medidas.

    Ahora vamos a ver una serie de definiciones que hay que tener en cuentas sobre los distintos tipos de señales existentes.

    - Señalización de seguridad y salud en el trabajo: una señalización que, referida a un objeto, actividad o situación determinadas, proporcione una indicación o una obligación relativa a la seguridad o la salud en el trabajo mediante una señal en forma de panel, un color, una señal luminosa o acústica, una comunicación verbal o una señal gestual, según proceda.

    - Señal de prohibición: una señal que prohíbe un comportamiento susceptible de provocar un peligro.

    - Señal de advertencia: una señal que advierte de un riesgo o peligro.

    - Señal de obligación: una señal que obliga a un comportamiento determinado.

    - Señal de salvamento o de socorro: una señal que proporciona indicaciones relativas a las salidas de socorro, a los primeros auxilios o a los dispositivos de salvamento.

    - Señal indicativa: una señal que proporciona otras informaciones distintas de las previstas en los apartados 2 a 5.

    - Señal en forma de panel: una señal que, por la combinación de una forma geométrica, de colores y de un símbolo o pictograma, proporciona una determinada información, cuya visibilidad está asegurada por una iluminación de suficiente intensidad.

    - Señal adicional: una señal utilizada junto a otra señal de las contempladas en el párrafo 7 y que facilita informaciones complementarias.

    - Color de seguridad: un color al que se atribuye una significación determinada en relación con la seguridad y salud en el trabajo.

    - Símbolo o pictograma: una imagen que describe una situación u obliga a un comportamiento determinado, utilizada sobre una señal en forma de panel o sobre una superficie luminosa.

    - Señal luminosa: una señal emitida por medio de un dispositivo formado por materiales transparentes o translúcidos, iluminados desde atrás o desde el interior, de tal manera que aparezca por sí misma como una superficie luminosa

    - Señal acústica: una señal sonora codificada, emitida y difundida por medio de un dispositivo apropiado, sin intervención de voz humana o sintética.

    - Comunicación verbal: un mensaje verbal predeterminado, en el que se utiliza voz humana o sintética.

    - Señal gestual: un movimiento o disposición de los brazos o de las manos en forma codificada para guiar a las personas que estén realizando maniobras que constituyan un riesgo o peligro para los trabajadores.

    • CRITERIOS PARA EL EMPLEO DE LA SEÑALIZACION

  • Sin perjuicio de lo dispuesto específicamente en otras normativas particulares, la señalización de seguridad y salud en el trabajo deberá utilizarse siempre que el análisis de los riesgos existentes, de las situaciones de emergencia previsibles y de las medidas preventivas adoptadas, ponga de manifiesto la necesidad de:

  • Llamar la atención de los trabajadores sobre la existencia de determinados riesgos, prohibiciones u obligaciones.

  • Alertar a los trabajadores cuando se produzca una determinada situación de emergencia que requiera medidas urgentes de protección o evacuación.

  • Facilitar a los trabajadores la localización e identificación de determinados medios o instalaciones de protección, evacuación, emergencia o primeros auxilios.

  • Orientar o guiar a los trabajadores que realicen determinadas maniobras peligrosas.

  • La señalización no deberá considerarse una medida sustitutoria de las medidas técnicas y organizativas de protección colectiva y deberá utilizarse cuando mediante estas últimas no haya sido posible eliminar los riesgos o reducirlos suficientemente. Tampoco deberá considerarse una medida sustitutoria de la formación e información de los trabajadores en materia de seguridad y salud en el trabajo.

  • El empresario, después de tener en cuenta lo expuesto anteriormente y antes de tomar la decisión de señalizar en su empresa, debería analizar una serie de aspectos con el fin de conseguir que su elección sea lo más acertada posible. Entre los aspectos a considerar se encuentran:

    • La necesidad de señalizar.

    • La selección de las señales más adecuadas.

    • La adquisición, en su caso, de señales.

    • La normalización interna de señalización.

    • El emplazamiento, mantenimiento y supervisión de las señales.

    Para poder determinar la necesidad de señalizar se deberían plantear las cuestiones siguientes:

    1. ¿Qué se debe señalizar?

    La señalización es una información y como tal un exceso de la misma puede generar confusión.

    Son situaciones que se deben señalizar, entre otras:

    • El acceso a todas aquellas zonas o locales para cuya actividad se requiera la utilización de un equipo o equipos de protección individual (dicha obligación no solamente afecta al que realiza la actividad, sino a cualquiera que acceda durante la ejecución de la misma: señalización de obligación).

    • Las zonas o locales que, para la actividad que se realiza en los mismos o bien por el equipo o instalación que en ellos exista, requieran de personal autorizado para su acceso (señalización de advertencia de peligro de la instalación o señales de prohibición a personas no autorizadas).

    • Señalización en todo el centro de trabajo, que permita conocer a todos sus trabajadores situaciones de emergencias y/o instrucciones de protección en su caso (La señalización de emergencia puede ser mediante señales acústicas o comunicaciones verbales, o bien en zonas donde la intensidad de ruido ambiental no lo permita o las capacidades físicas auditivas estén limitadas, mediante señales luminosas).

    • La señalización de los equipos de lucha contra incendios, las salidas y recorridos de evacuación y la ubicación de primeros auxilios (señalización en forma de panel). La señalización de los equipos de protección contra incendios (extintores) se debe señalizar por un doble motivo: en primer lugar para poder ser vistos y utilizados en caso necesario y en segundo lugar para conocer su ubicación una vez utilizados.

    • Cualquier otra situación que, como consecuencia de la evaluación de riesgos y las medidas implantadas (o la no existencia de las mismas).

    2. La selección de las señales más adecuadas

    Una vez consideradas y agotadas todas las posibilidades de protección mediante medidas de seguridad colectivas, técnicas u organizativas, si se requiere la señalización como complemento de otras medidas para proteger a los trabajadores contra ciertos riesgos existentes, el empresario, antes de seleccionar un determinado tipo de señalización, tendría que proceder a una minuciosa apreciación de sus características para evaluar en qué medida cumple con los requisitos exigibles.

    Entre estas características se pueden citar:

    El nivel de eficacia que proporciona la señal ante la situación de riesgo, siendo necesario para ello analizar parámetros como:

    • La extensión de la zona a cubrir y el número de trabajadores afectados.

    • Los riesgos y circunstancias que hayan de señalizarse.

    • La posibilidad de verse disminuida su eficacia, bien por la presencia de otras señales, bien por circunstancias que dificulten su presencia (tanto por el receptor, capacidad o facultades físicas disminuidas visual y/o auditiva, como por características del lugar donde se deba implantar, iluminación, colores del entorno, ruido ambiental, etc.).

    Basándose en estos parámetros se determinarán las características exigibles a la señal a utilizar.Es conveniente tener en cuenta que la selección de las señales debería hacerse con la previa consulta de los trabajadores o de sus representantes.

    3. La normalización interna de señalización

    Una vez seleccionadas y adquiridas las señales más adecuadas y previamente a su colocación, es aconsejable redactar instrucciones sobre todos aquellos aspectos relacionados con su uso efectivo para optimizar su acción preventiva. Para ello se debería informar de manera clara y concreta sobre:

    • En qué zonas de la empresa o en qué tipo de operaciones es preceptivo el empleo de la señalización.

    • Qué instrucciones se deben seguir para su correcta interpretación.

    • Las limitaciones de uso, en el caso de que las hubiera.

    • Las instrucciones de mantenimiento de las señales.

    Para reforzar la obligatoriedad del empleo de la señalización, la normalización podrá hacer referencia a las disposiciones legales al respecto.

    4. Emplazamiento, mantenimiento y supervisión de las señales

    Para que toda señalización sea eficaz y cumpla su finalidad debería emplazarse en el lugar adecuado a fin de que:

    - Atraiga la atención de quienes sean los destinatarios de la información.

    - Dé a conocer la información con suficiente antelación para poder ser cumplida.

    - Sea clara y con una interpretación única.

    - Informe sobre la forma de actuar en cada caso concreto.

    - Ofrezca posibilidad real de cumplimiento.

    - La señalización debería permanecer en tanto persista la situación que la motiva.

    La eficacia de la señalización no deberá resultar disminuida por la concurrencia de señales o por otras circunstancias que dificulten su percepción o comprensión. Cuando en una determinada área de trabajo, de forma generalizada, concurra la necesidad de señalizar diferentes aspectos de seguridad, podrán ubicarse las señales de forma conjunta en el acceso a dicha área, agrupándolas por tipos de señales, por ejemplo, las de prohibiciones separadas de las de advertencia de peligro y de las de obligación.

    Los medios y dispositivos de señalización deberían ser mantenidos y supervisados de forma que conserven en todo momento sus cualidades intrínsecas y de funcionamiento. Cuando la señal para su eficacia requiera de una fuente de energía debería disponer de una fuente de suministro de emergencia para el caso de interrupción de aquella.

    Debería establecerse un programa de revisiones periódicas para controlar el correcto estado y aplicación de la señalización, teniendo en cuenta las modificaciones de las condiciones de trabajo. Todo podría estar incluido en un programa de revisiones generales periódicas de los lugares de trabajo.

    Previa a la implantación se deberá formar e informar a todos los trabajadores, con el fin de que sean conocedores de la misma.

    5. COLORES DE SEGURIDAD

  • Los colores de seguridad podrán formar parte de una señalización de seguridad o constituirla por sí mismos. En el siguiente cuadro se muestran los colores de seguridad, su significado y otras indicaciones sobre su uso:

  • Color

    Significado

    Indicaciones y precisiones

    Rojo.

    Señal de prohibición.

    Comportamientos peligrosos.

    Peligro - alarma.

    Alto, parada, dispositivos de desconexión de emergencia.

    Evacuación.

    Material y equipos de lucha contra incendios.

    Identificación y localización.

    Amarillo o amarillo anaranjado.

    Señal de advertencia.

    Atención, precaución.

    Verificación.

    Azul.

    Señal de obligación.

    Comportamiento o acción específica.

    Obligación de utilizar un equipo de protección individual.

    Verde.

    Señal de salvamento o de auxilio.

    Puertas, salidas, pasajes, material, puestos de salvamento o de socorro, locales.

    Situación de seguridad.

    Vuelta a la normalidad.

  • Cuando el color de fondo sobre el que tenga que aplicarse el color de seguridad pueda dificultar la percepción de este último. se utilizará un color de contraste que enmarque o se alterne con el de seguridad, de acuerdo con la siguiente tabla:

  • Color de seguridad

    Color de contraste

    Rojo

    Blanco

    Amarillo o amarillo anaranjado

    Negro.

    Azul

    Blanco.

    Verde

    Blanco.

  • Cuando la señalización de un elemento se realice mediante un color de seguridad, las dimensiones de la superficie coloreada deberán guardar proporción con las del elemento y permitir su fácil identificación.

  • 6. RELACIÓN ENTRE EL TIPO DE SEÑAL, SU FORMA GEOMÉTRICA Y COLORES UTILIZADOS

    TIPO DE SEÑAL DE SEGURIDAD

    FORMA GEOMÉTRICA

     COLOR

    PICTOGRAMA

    FONDO

    BORDE

    BANDA

    ADVERTENCIA

    TRIANGULAR

    NEGRO

    AMARILLO

    NEGRO

    -

    PROHIBICIÓN

    REDONDA

    NEGRO

    BLANCO

    ROJO

    ROJO

    OBLIGACIÓN

    REDONDA

    BLANCO

    AZUL

    BLANCO O AZUL

    -

    LUCHA CONTRA INCENDIOS

    RECTANGULAR O CUADRADA 

    BLANCO

    ROJO

     

     

    SALVAMENTO O SOCORRO

    RECTANGULAR O CUADRADA

    BLANCO

    VERDE

    BLANCO O VERDE

    -

    SEÑALES LUMINOSAS

    1. Características y requisitos de las señales luminosas

  • La luz emitida por la señal deberá provocar un contraste luminoso apropiado respecto a su entorno, en función de las condiciones de uso previstas. Su intensidad deberá asegurar su percepción, sin llegar a producir deslumbramientos.

  • La superficie luminosa que emita una señal podrá ser de color uniforme, o llevar un pictograma sobre un fondo determinado. En el primer caso, el color deberá ajustarse a lo dispuesto en el apartado 1 del anexo II; en el segundo caso, el pictograma deberá respetar las reglas aplicables a las señales en forma de panel definidas en el anexo III.

  • Si un dispositivo puede emitir una señal tanto continúa como intermitente, la señal intermitente se utilizará para indicar, con respecto a la señal continua, un mayor grado de peligro o una mayor urgencia de la acción requerida.

  • No se utilizarán al mismo tiempo dos señales luminosas que puedan dar lugar a confusión, ni una señal luminosa cerca de otra emisión luminosa apenas diferente.Cuando se utilice una señal luminosa intermitente, la duración y frecuencia de los destellos deberán permitir la correcta identificación del mensaje, evitando que pueda ser percibida como continua o confundida con otras señales luminosas.

  • Los dispositivos de emisión de señales luminosas para uso en caso de peligro grave deberán ser objeto de revisiones especiales o ir provistos de una bombilla auxiliar.

  • 2. Disposiciones comunes

  • Una señal luminosa o acústica indicará, al ponerse en marcha, la necesidad de realizar una determinada acción, y se mantendrá mientras persista tal necesidad.

  • Al finalizar la emisión de una señal luminosa o acústica se adoptarán de inmediato las medidas que permitan volver a utilizarlas en caso de necesidad.

  • La eficacia y buen funcionamiento de las señales luminosas y acústicas se comprobará antes de su entrada en servicio, y posteriormente mediante las pruebas periódicas necesarias.

  • Las señales luminosas y acústicas intermitentes previstas para su utilización alterna o complementaria deberán emplear idéntico código.

  • 7. CONTROL DE SALUD

    Este es un punto al cual hay que destacar por su importancia, debido a que se trata de la verificación de que los trabajadores de nuestra empresa gocen de una buena salud y no tengan ningún tipo de inconveniente a la hora de poder realizar su trabajo.

    Para el control de salud hay que tener en cuenta dos aspectos o puntos importantes y complementarios como son: la vigilancia de salud (revisión médica) y los primeros auxilios.

    • VIGILANCIA DE SALUD (REVISION MEDICA):

    Las empresas facilitarán a los/as trabajadores/as la realización en los centros sanitarios adecuados para tal menester, una revisión médica anual de la que existirá el comprobante de habérsela realizado. Informarán a los representantes de los/as trabajadores/as del centro concertado para tal menester, será de carácter obligatorio, para ambas partes salvo que el personal afectado demuestre que la mencionada revisión de similares características ya se la ha efectuado a través de ente público o privado, en los últimos seis meses.

    La realización de dicha revisión será dentro de la jornada laboral de los mismos, el tiempo empleado será el estrictamente necesario incluyendo el tiempo de desplazamiento y los gastos de transporte que correrán a cargo de la empresa y será considerado a todos los efectos como tiempo efectivo de trabajo.

    El resultado de dicho reconocimiento será entregado a cada trabajador/a los efectos oportunos, y del resultado global de las revisiones, así mismo, se dará cuenta al Comité de Seguridad y Salud, Delegados de Personal o Comité de Empresas.

    • PRIMEROS AUXILIOS

    INTRODUCCION

    El estado y la evolución de las lesiones derivadas de un accidente dependen en gran parte de la rapidez y de la calidad de los primeros auxilios recibidos. La Ley 31/95, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales, marca como obligación del empresario el análisis de las posibles situaciones de emergencia así como la adopción de las medidas necesarias, entre otras, en materia de primeros auxilios.

    Los puntos a considerar serían:

    • Designación del personal encargado de poner en práctica dichas medidas previa consulta de los delegados de prevención.Dicho personal, en función de los riesgos, deberá recibir la formación adecuada en materia de primeros auxilios, ser suficiente en número y disponer del material adecuado, siempre a tenor del tamaño y actividad de la empresa, de la organización del trabajo y del nivel tecnológico de aquella.

    • Revisión o comprobación periódica del correcto funcionamiento de las medidas adoptadas.

    • Organización de las relaciones que sean necesarias con servicios externos para garantizar la rapidez y eficacia de las actuaciones en materia de primeros auxilios y asistencia médica de urgencias.

    La citada ley considera la no adopción de dichas medidas como una infracción grave o muy grave si origina un riesgo grave e inminente.

    Esto pretende ser una herramienta útil para todas aquellas personas que precisen organizar los primeros auxilios en la empresa, dando respuesta a algunos de los puntos consignados anteriormente.

    LOS ESLABONES EN LA CADENA DE SOCORRO

    Entre la víctima y la atención médica especializada existen una serie de eslabones que deben ser informados, formados y entrenados para asegurar la rapidez y eficacia de la actuación frente a emergencias.

    1. TESTIGOS

    Existen tres tipos de posibles testigos de un accidente laboral:

    • Testigo ordinario: sin preparación ni formación e influenciable por la emoción y el pánico. No sabe qué mensaje ha de transmitir y puede olvidar incluso señalar el lugar del accidente.

    • Testigo privilegiado: con una formación adecuada; es capaz de hacer una valoración global de la situación, sabe avisar de forma eficaz y se mantiene tranquilo.

    • Testigo profesional: ha sido formado y entrenado específicamente para vigilar, detectar y alertar (guardias, personal de seguridad, vigilantes de proceso...)

    Ni que decir tiene que la mayoría de los testigos en la empresa son del tipo ordinario, con lo que la transmisión de la alerta no estará ni mucho menos asegurada redundando en retrasos innecesarios, asistencia inadecuada y, en último extremo, pérdidas humanas.

    Aquí surge la primera pregunta: ¿A quién hemos de formar? Sería conveniente que todos y cada uno de los trabajadores estuvieran informados (carteles informativos, charlas informales, folletos explicativos...) sobre lo que en primeros auxilios se conoce como P.A.S. La palabra P. A. S. está formada por las iniciales de tres actuaciones secuénciales para empezar a atender al accidentado:

    • P de PROTEGER: Antes de actuar, hemos de tener la seguridad de que tanto el accidentado como nosotros mismos estamos fuera de todo peligro. Por ejemplo, ante un ambiente tóxico, no atenderemos al intoxicado sin antes proteger nuestras vías respiratorias (uso de máscaras con filtros adecuados), pues de lo contrario nos accidentaríamos nosotros también.

    • A de AVISAR: Siempre que sea posible daremos aviso a los servicios sanitarios (médico, ambulancia...) de la existencia del accidente, y así activaremos el Sistema de Emergencia, para inmediatamente empezar a socorrer en espera de ayuda.

    • S de SOCORRER: Una vez hemos protegido y avisado, procederemos a actuar sobre el accidentado, reconociendo sus signos vitales:

    Conciencia, Respiración y Pulso (siempre por este orden)

    Ahora bien, no todos los trabajadores deben ser entrenados como testigos privilegiados. Como mínimo los responsables de grupo (jefes de taller, mandos intermedios, encargados,...) así como aquellos que trabajan en zonas de riesgo deberían recibir una formación más específica.

    Dicha formación puede desarrollarse en un día y el contenido mínimo sería:

    • Definición de alerta y su importancia en los primeros auxilios

    • Descripción de todos los eslabones de la cadena de socorro (funciones, números de teléfono...)

    • Formas de avisar: teléfonos, alarmas...

    • Mensaje tipo: lugar, lesiones, número de accidentados...

    • Ejercicios prácticos en la empresa.

  • EL/LA TELEFONISTA DE LA EMPRESA

  • En algunas empresas un paso obligado para contactar con los servicios externos es el/la telefonista. Siempre que exista este eslabón se le deberá incluir en el grupo de testigos privilegiados. De él/ella depende la transmisión rápida, correcta y eficaz de la solicitud de ayuda.

  • EL/LA SOCORRISTA

  • No es posible concretar cuántos socorristas se requieren por número de trabajadores. El «número suficiente» dependerá de otros muchos factores. A modo de guía, a la hora de decidir cuántos socorristas formar, deberemos tener en cuenta:

    • El número de trabajadores

    • La estructura de la empresa (superficie, naves, plantas...)

    • La distribución de los trabajadores en la empresa.

    • El tipo de trabajo: el/los riesgos existentes; situaciones de aislamiento; trabajos fuera de la empresa...

    • Los turnos de trabajo

    • La distancia (en tiempo real) de los servicios médicos externos

    • Las posibles ausencias por enfermedad, vacaciones...

    En todo caso se debería disponer en cualquier momento en la empresa de una persona encargada de la actuación en situaciones de emergencia.Una cifra orientativa para situaciones de riesgo bajo (Ej. oficinas) sería de un socorrista por cada 50 trabajadores por turno (considerando siempre la necesidad de disponer de socorristas suplentes). Este número debería considerarse como mínimo en el resto de situaciones. A veces, es conveniente disponer de dos socorristas por grupo de trabajo (Ej. trabajo con máquinas o herramientas peligrosas).

    La formación en socorrismo laboral debe gravitar alrededor de las siguientes premisas:

    • El socorrista laboral será voluntario.

    • El socorrista laboral deberá tener, además de los conocimientos básicos y generales, una formación específica en relación a los riesgos existentes en la empresa.

    • El socorrista laboral deberá recibir periódicamente cursos de reciclaje.

  • LOS OTROS ESLABONES

  • El testigo, la telefonista, el socorrista: todos ellos son eslabones pertenecientes a la empresa.El personal de la ambulancia, el equipo médico de urgencias, el personal del hospital son eslabones exteriores.Esta diferencia de ubicación no ha de suponer una traba para una actuación eficaz. Cada uno de ellos ha de saber quién va después y quién le precede, procurando que la información se transmita de forma clara y concisa; facilitando así las actuaciones posteriores.

    FORMACION EN SOCORRISMO LABORAL

    Para conseguir el objetivo básico de los primeros auxilios es preciso disponer de personal adecuadamente formado en socorrismo laboral. Esta formación se debería dividir en tres grandes bloques temáticos: formación básica, formación complementaria y formación específica.

  • FORMACION BASICA

  • En este bloque, considerado como la formación básica o mínima, el socorrista debe estar capacitado para atender situaciones de emergencia médica, como:

    • Pérdida de conocimiento.

    • Paros cardiorrespiratorios.

    • Obstrucción de vías respiratorias.

    • Hemorragias y shock.

    Siendo ésta la parte más importante, es recomendable dominar las técnicas precisas y efectuar reciclajes periódicos de las mismas.Todo socorrista deberá también conocer cómo evitar posible contactos con agentes biológicos nocivos (SIDA-Hepatitis).

  • FORMACION COMPLEMENTARIA

  • La formación complementaria permite atender situaciones consideradas como urgencia médica, siendo éstas las que pueden esperar la llegada de los servicios médicos, como por ejemplo:

    • Quemaduras.

    • Contusiones, fracturas, luxaciones y esguinces.

    • Heridas.

    • Urgencias abdominales, torácicas, neurológicas y ginecológicas.

    • Intoxicaciones en general.

    3. FORMACION ESPECÍFICA

    Atendiendo a los riesgos existentes en la empresa es conveniente tener una formación muy específica.Se cita como ejemplo la formación que debería capacitar al socorrista para poder dominar con soltura, ante el riesgo químico, las siguientes técnicas:

    • Rescate en ambiente tóxico.

    • Oxigenoterapia.

    • Quemaduras químicas.

    • Intoxicaciones por productos químicos específicos.

    • Accidentes de múltiples víctimas (incendio y explosión).

    Esta formación específica, implica disponer de material adecuado para la intervención ante accidentes de origen químico.

    Este material debería estar compuesto por los siguientes elementos:

  • Fichas químicas (compuestos químicos, toxicidad, primeros auxilios específicos, etc...).

  • Equipos de rescate (mascarillas de protección respiratoria, equipos autónomos, etc...).

  • Maleta de oxigenoterapia, compuesta de:

    • Botella de oxígeno.

    • Mascarillas de oxigenación (autoventilación).

    • Equipo completo de reanimación.

    • Mantas ignífugas.

    • MATERIAL Y LOCALES DE PRIMEROS AUXILIOS

      Sobre lugares de trabajo se establecen las condiciones mínimas de los locales y el material necesario para la prestación de los primeros auxilios.

      Dependiendo del riesgo existente en la empresa, del tamaño de la misma y de las facilidades de acceso al centro de asistencia más próximo así como de la fecha de creación de los citados lugares de trabajo, se deberá procurar desde un botiquín portátil hasta una sala especial (cuyo contenido y dotación mínimos vienen especificados acontinuacion.

      BOTIQUÍN PORTÁTIL

      • DESINFECTANTES Y ANTISÉPTICOS

      • GASES ESTÉRILES

      • ALGODÓN HIDRÓFILO

      • VENDA

      • ESPARADRAPO

      • APÓSITOS ADHESIVOS

      • TIJERAS

      • PINZAS

      • GUANTES DESECHABLES

      LOCALES DE PRIMEROS AUXILIOS

      • BOTIQUÍN

      • CAMILLA

      • FUENTE DE AGUA POTABLE

       

      1. Consideraciones generales a los botiquines

      • Han de contener material de primeros auxilios y nada más.

      • El contenido ha de estar ordenado.

      • Se ha de reponer el material usado y verificar la fecha de caducidad.

      • El contenido ha de estar acorde con el nivel de formación del socorrista (usuario).

      2. Contenido de los botiquines

      A modo de recomendación, el contenido mínimo básico de un botiquín de empresa sería:

      • Instrumental básico

        • Tijeras y pinzas

      • Material de curas

        • 20 Apósitos estériles adhesivos, en bolsas individuales.

        • 2 Parches oculares

        • 6 Triángulos de vendaje provisional

        • Gasas estériles de distintos tamaños, en bolsas individuales.

        • Celulosa, esparadrapo y vendas

      • Material auxiliar

        • Guantes

        • Manta termoaislante

        • Mascarilla de reanimación cardiopulmonar

      • Otros

        • Bolsas de hielo sintético.

        • Agua o solución salina al 0,9% en contenedores cerrados desechables, si no existen fuentes lavaojos.

        • Toallitas limpiadoras sin alcohol, de no disponer de agua y jabón.

        • Bolsas de plástico para material de primeros auxilios usado o contaminado

      Este contenido mínimo ha de ampliarse siempre que existan riesgos particulares. Se ha de calibrar la necesidad de disponer de una o varias camillas, de ciertas prendas de protección como delantales, batas, mascarillas... Este material no debería estar en el botiquín de primeros auxilios, sino en otro lugar y siempre al cuidado del que sepa usarlo.

      No se deberían olvidar tampoco los «botiquines de viaje» en el caso de trabajadores cuya tarea se desarrolle fuera de la empresa.

      3. Locales de primeros auxilios

      Están obligados a disponer de un local específico aquellos lugares de trabajo utilizados por primera vez o que hayan sufrido ampliaciones o transformaciones a partir de la fecha de entrada en vigor del RD 486/97 y que consten de más de 50 trabajadores o más de 25 teniendo en cuenta la peligrosidad y las dificultades de acceso al centro de asistencia más próximo, si así lo determina la autoridad laboral.Tanto el material como los locales deberán estar claramente señalizados.

      OTRAS RECOMENDACIONES

      La organización de los primeros auxilios no es más que una forma de prepararse para actuar ante situaciones excepcionales. Esto requiere de un estudio a fondo tanto de la siniestralidad (accidentes e incidentes) como de los posibles factores de existentes en la empresa.

      Sin embargo, también es necesaria la sensibilización de todos los estamentos presentes en el entorno laboral.

      Sirvan los siguientes puntos como ejemplo de acciones para sensibilizar y, por ende, aumentar la eficacia de la actuación frente a emergencias:

      • Todo trabajador nuevo ha de ser instruido en relación a la organización de los primeros auxilios y a la actuación que de él se espera si es testigo de un accidente.

      • Se procederá a verificar de forma periódica la cadena de socorro condicionando actuaciones reflejas inmediatas.

      • Se comentarán y evaluarán actuaciones reales.

      • No se dudará en cambiar aquello que no funciona correctamente.

      CONCLUSIONES

      La organización de los primeros auxilios ha de conseguir que éstos lleguen a todos los trabajadores en cualquier momento.

      Ha de ser pues un objetivo de la empresa organizarlos conforme a la legislación vigente y adecuarlos a los riesgos; dotarlos de los medios suficientes tanto humanos como materiales y mantener a los equipos bien entrenados.

      Este objetivo ha de estar firmemente ligado a un deseo: no tener que utilizarlos nunca. Proteger es ante todo evitar.