Posibilidades educativas de los medios de comunicación de masas

Nuevas Tecnologías y Educación. Televisión. Mass media. Programas televisivos y contenidos educativos. Integración curricular

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TEMA II: LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN DE MASAS Y SUS POSIBILIDADES EDUCATIVAS: LA TELEVISIÓN.

Índice

1. Descripción de la televisión como medio

1.1. Características comunicativas

1.2. Contenidos televisivos

1.3. Elementos de un taller o emisora de televisión

2. Las emisoras de televisión

3. El espacio y los puntos de vista de la imagen en televisión

4. Posibilidades educativas de la televisión

5. La televisión en clase. Integración curricular y posibilidades

5.1. La televisión educativa

6. Objetivos de un programa con y para la televisión.

7. Un modelo para analizar los mensajes televisivos

1. DESCRIPCIÓN DE LA TELEVISIÓN COMO MEDIO

Definir y describir la televisión sería redundar sobre la idea de un medio omnipotente y demasiado conocido por todos, aunque no desde el punto de vista educativo sino desde el familiar y social. Son numerosas las definiciones sobre tan conocido medio. A modo de ejemplo, Gómez (1993) la define:

"Televisión es esa palabra que algunos autores han definido como palabra mágica cuyo solo enunciado suscita las más apasionadas controversias y opiniones. Es un medio de comunicación que a la vez une y separa, informa y manipula, trasmite conocimiento o siembra estupidez, distrae y aburre, educa y aliena".

Esta definición nos abre un campo de reflexión sobre cómo llegar a desmitificar este omnipresente medio que nos es tan familiar. De esta forma, vamos a ver cuáles son las características fundamentales de este medio:

1.1. Características Comunicativas

La televisión ha recibido bastantes críticas. Desde una perspectiva sociocultural, se le reprochan los contenidos violentos y las actitudes consumistas; desde la psicología, el excesivo número de horas de visionado pasivo y su incidencia en el desarrollo cognitivo; desde el ámbito educativo destaca la correlación negativa entre rendimiento y horas de visión de TV. También son destacables los distintos usos didáctico-educativos, como la televisión cultural, educativa y propiamente escolar.

En el siguiente cuadro recogemos algunas de las ventajas e inconvenientes que deben ser tomadas en cuenta en función de los múltiples contextos de aplicación y las distintas variables que pueden interaccionar:

. VENTAJAS

INCONVENIENTES

  • Lleva la instrucción y la educación a lugares apartados

  • Presenta experiencias no replicables en la escuela

  • Introduce en las aulas a especialistas

  • Evita desplazamientos

  • Simultaneidad de medios de comunicación de masas y medio individual de aprendizaje

  • Ayuda al perfeccionamiento del profesorado (ver otros modelos, contenidos, nuevas opciones ...

  • No respeta los ritmos personales ni adapta contenidos e informaciones

  • Difícil de integrar en el currículum escolar por dificultades de programación y horarios

  • Poca interacción profesor-programas-alumnos

  • Puede inducir a pasividad por las preconcepciones e ideas previas de los telespectadores

  • Resistencias del profesor a cambiar sus esquemas y estilos

  • No suele fomentar la aplicación inmediata de la información y de los aprendizajes

  • Limitaciones propias del medio (necesita del vídeo)

En este sentido, se puede afirmar que la televisión posee bondades y peligros a la hora de transmitir sus mensajes, de manera que habrán de tenerse en cuenta siempre que la utilicemos. Entre las ventajas podemos señalar:

a) Tiene amplias posibilidades comunicativas y formativas. Los tres objetivos básicos señalados por la UNESCO son: entretener, informar y formar. De la calidad de cada dimensión y de la posibilidad de combinación de las tres depende su éxito. La función lúdica (1ª) es la que cada día cobra más fuerza y ofrece múltiples formas de entretenimiento y evasión momentánea, pero también es la más peligrosa. Con la informativa (2ª) corremos el riesgo de saturar al telespectador ya que todas las informaciones ofrecidas no son pertinentes ni se ofrecen con la profundidad deseada. La formativa (3ª) es la más educativa y cultural, no se refiere sólo a programas de televisión educativa sino a todas aquellas opciones que favorecen el cambio de actitud, la formación necesaria para la toma de decisiones y el enriquecimiento cultural de los telespectadores.

b) Reúne en un solo medio las siguientes condiciones: fácil manejo, presencia casi universal, integración de diferentes tipos de lenguajes, posee las funciones y posibilidades de la imagen fija y en movimiento, es familiar para todos, es atrayente para el alumnado, etc.

c) Se puede aprovechar el placer y la emoción para llegar a la racionalidad de lo que se observa.

Sin embargo, también hay que ser muy cautos en su utilización puesto que es creadora mediadora y de cultura y de valores. Entre los principales peligros de su utilización en la escuela destacan:

a) El no considerar que es siempre una representación, no una realidad, por lo que no puede suplantarla, aunque sí acercarla o complementaria.

b) Aunque parece y es percibida como objetiva, muestra sólo una parte o enfoque de la realidad, no toda ella tal cual.

c) Tiene un gran poder de seducción y un efecto casi mágico, porque comunica a través de emociones y en un ambiente relajado y envolvente, lo que puede hacer que no veamos la necesidad de complementar y contrastar la información que emite.

d) Puede llevar implícitos mensajes subliminales que hay que controlar, analizar y descifrar ante los alumnos para que éstos adquieran una perspectiva crítica.

e) Si sólo se usa como transmisora de conocimientos, fomenta hábitos de pasividad y teleadicción, lo que puede reforzar aprendizajes pasivos.

1.2. CONTENIDOS TELEVISIVOS

Existe un amplio abanico de enfoques y posibilidades que varían en función del canal de televisión. Esta singularidad se puede apreciar en las programaciones en determinadas franjas horarias. Sin embargo, se puede establecer una tipología básica de posibilidades de programas o contenidos que suelen ofrecer las televisiones:

• Diarios informativos (o de información local) mediante pequeños documentales, entrevistas, opiniones, debates, recogida de opiniones de la calle...

• Espacios de diversión y entretenimiento (magazines, variedades, shows, concursos y juegos...)

• Dramáticos y cinematográficos (películas, series, telenovelas, teatro televisado...)

• Espacios documentales de formación-información, culturales y divulgativos

• Retransmisiones de acontecimientos en directo

• Deportes

• Programas infantiles y dibujos animados

• Musicales, vídeo clips...

• Investigación periodística

• Programas propiamente educativos

• Publicidad

1.3. ELEMENTOS DE UN TALLER 0 EMISORA DE TELEVISIÓN

La producción de un programa de televisión requiere de un amplio equipo de profesionales encargados de llevarla a cabo. Desde el punto de vista educativo, lo que más nos interesa son los elementos técnicos y el personal básico e imprescindible para producir un programa en un centro escolar.

A grandes rasgos, los pasos o fases fundamentales para realizar un montaje son:

1. Montaje del programa mediante grabación en directo, uso de programas grabados o telecine;

2. Mezclador y control del programa;

3. Control de continuidad y retransmisión hasta hacerlo ondas electromagnéticas;

4. Repetición de señal para que llegue con nitidez a distintos puntos;

5. Recepción en antena y aparato de televisión.

Una gran emisora necesita un equipo sofisticado pero una emisora local o escolar puede ponerse en marcha con pocos recursos. El equipo básico estaría compuesto por:

- Un par de equipos de grabación, a ser posible con sistemas semiprofesionales.

- Un equipo de sonido completo.

- Un equipo de edición formado por dos magnetoscopios con posibilidades de inserción y doblaje.

- Una mezcladora de sonidos.

- Un ordenador para captura de imágenes, efectos especiales...

- Un equipo de emisión.

- Un pequeño plató fijo.

- Un juego de micrófonos (de mesa e inalámbricos).

- Un juego de focos.

- Una videoteca de programas, documentales, imágenes de archivo...

- Diverso material auxiliar y de enlace: conectores, trípodes, cableados...

- Un equipo de colaboradores, técnicos y actores entre profesorado, padres y alumnado.

2. LAS EMISORAS DE TELEVISIÓN

Las emisoras de televisión no siempre responden a los mismos intereses y finalidades. Aunque a veces nos quejemos pensando que en la tele siempre nos ponen los mismos programas, no ocurre realmente así. Esto irá en función de los tipos de emisoras. Éstas se pueden clasificar en:

Por el tipo de empresa: privada y estatal.

Por el tipo de financiación: publicitaria, abono de telespectadores, pública y mixta de doble vía (publicitaria y fondos estatales).

Por la programación:

    • Generalista: todo tipo de programas para todo tipo de audiencias.

    • Temática: programas específicos para audiencias concretas

Por el tipo de emisión: por ondas hertzianas (antena tradicional), cable satélite...

Por la cobertura: internacional, nacional, regional, local.

3. EL ESPACIO Y LOS PUNTOS DE VISTA DE LA IMAGEN EN TELEVISIÓN

En televisión, partiendo de las distancias más usadas por los realizadores, se pueden establecer diferentes escalas de planos, que definen las distancias que pueden existir entre la cámara y el sujeto, determinando así el tamaño del personaje que aparece en la pantalla. Los planos son la unidad más pequeña de una película que se compone de secuencias (unidades temáticas a manera de un capítulo de un libro) y de escenas (todas las acciones desarrolladas en un mismo espacio). Dentro de éstas se encuentran los planos, que corresponden al tiempo en que la cámara graba ininterrumpidamente hasta llegar el corte.

Se diferencian los siguientes tipos de planos:

• Planos cortos:

- Plano detalle: focaliza la imagen en un detalle concreto.

- Primer plano: selecciona la cabeza del personaje.

• Planos intermedios:

- Plano medio: selecciona al personaje u objeto desde la cintura.

- Plano americano: toma al personaje desde las rodillas (3/4 partes).

• Planos panorámicos:

- Plano general: sitúa a las personas y objetos en su espacio.

- Gran plano general: centrado en el paisaje y entorno.

Los planos cortos son muy expresivos y llamativos, muestran aspectos concretos y llevan al espectador al foco de atención que el creador audiovisual selecciona, por lo que la subjetividad es mayor. En televisión, al ser una pantalla muy pequeña frente a la panorámica del cine, se usan con mucha frecuencia. Los planos intermedios se acercan a una visión más objetiva de la realidad, situando a los personajes en sus espacios. Son los más neutros desde el punto de vista de la significatividad icónica. Los planos panorámicos son especialmente informativos y de localización; su uso es poco frecuente en televisión ya que la miniaturización de los personajes hace que éstos pierdan su expresividad.

Respecto a los ángulos, también son diversas las posiciones que puede adoptar la cámara al captar un objetivo:

  • Ángulo normal: a la altura del ojo humano.

  • Ángulo picado: captación del objeto desde una posición superior a la vista.

  • Cenital: toma vertical desde arriba (cielo-techo).

  • Ángulo contrapicado: captación del objeto desde una posición inferior a la vista.

  • Nadir: toma vertical desde abajo (suelo).

La visión más objetiva es la del ángulo normal, ya que es la más cercana al punto de vista humano, mientras que el picado y el contrapicado aportan valores subjetivos a las imágenes. La cámara alta hace aplanar a los personajes y localizarlos en su entorno; la cámara baja enfatiza la importancia de los personajes u objetos ya que los resalta y magnifica.

4. POSIBILIDADES EDUCATIVAS DE LA TELEVISIÓN

En una sociedad dominada por los medios de comunicación, la escuela no puede olvidar la presencia y los efectos de la televisión. Los profesores deben conocer sus códigos y lenguajes y aprovechar sus técnicas para mejorar en el alumnado la capacidad comunicativa.

Actualmente, la televisión se ha convertido en uno de los ejes centrales de nuestra vida. Desde que nacernos estamos constantemente recibiendo mensajes audiovisuales; estas imágenes que recibimos no son neutras, sino que están cargadas de mensajes, de intenciones, no siempre son claras y juegan con las percepciones, conductas y emociones.

Si observamos las estadísticas del tiempo que pasan los alumnos frente al televisor y analizamos detenidamente los contenidos y valores que éste transmite, veremos que el análisis de los contenidos televisivos y la formación de actitudes críticas en el alumnado no se pueden ignorar en las propuestas curriculares. En este sentido, los profesores deben tomar partido y cambiar de actitud, de manera que asuman los nuevos retos de una sociedad cambiante y educar en valores y actitudes que permitan a los alumnos enfrentarse a los mensajes que desde diversas instancias se les ofrecen.

Hay muchos estudios acerca de los efectos que la televisión produce en niños y jóvenes y se ha hablado de plantear alternativas educativas a esto desde la óptica de la competencia. Actualmente, esta postura pierde fuerza y emerge otra de complementariedad e integración desde una crítica activa de los actuales procesos de comunicación.

A pesar de los múltiples efectos negativos de este medio, también nos ofrece múltiples posibilidades educativas, informativas y de comunicación que no deben ser desaprovechadas. Así, la televisión puede ser interesante como objeto de estudio (sintaxis y comprensión de la imagen, recursos expresivos y retóricos, comprensión de los lenguajes audiovisuales...). Además, también puede ser considerada como un recurso útil para abordar diversos temas transversales (coeducación, educación para la salud y el consumo...) y un centro de interés para abordar diversos contenidos curriculares.

Algunas de las utilidades que posee son:

- Es un medio económico: se pueden grabar y utilizar programas educativos o útiles en educación.

- Se aprovechan conocimientos de personas muy especializadas de mundos ajenos a la enseñanza.

- Presenta de forma inteligible conceptos y procedimientos que sobrepasan o no están presentes en el mundo de la escuela.

- Estimula la imaginación y los sentimientos hacia temas remotos.

- No sustituye al profesor y hace que se abra la escuela

- Entra en la clase a colaborar con el profesor.

Sin embargo, hay que tener algunas precauciones en cuanto a su uso didáctico:

- Requiere el mismo tratamiento curricular que cualquier otro medio de integración curricular, preparación previa, selección...

- El componente fundamental está preparado externamente y el profesor es el encargado de las tareas que clarifiquen, consoliden, selecciones o amplíen dicho material.

- Si el contenido verbal no se adecua a la audiencia, puede suprimirse y comentario paralelamente al visionado.

- Es fundamental trabajar activamente antes, durante y después del visionado.

- Si no existen actividades posteriores, se pierde el 80% de la información.

De esta forma, la televisión ha de formar parte del currículum por las siguientes razones:

  • Comunicativas, como uno de los objetivos prioritarios de la educación.

  • b) Pedagógicas, desde la acción y la participación.

    c) Ideológicas, para contrarrestar la unidireccionalidad de los medios.

    Todo esto exige una importante reflexión para adecuar organizativamente las aulas y los centros, y para programar los procesos de enseñanza-aprendizaje conjugando los ámbitos de educación formal y no formal.

    5. LA TELEVISIÓN EN CLASE. INTEGRACIÓN CURRICULAR Y POSIBILIDADES

    La integración curricular de la televisión en las nuevas propuestas del DC/13 se ve tanto como un objetivo, como un contenido y como un mediador de aprendizajes y comunicación. Los propios profesores piensan que esta integración es necesaria como materia transversal, abordada en horario lectivo y desde una perspectiva global.

    Para que esta integración se produzca debe haber una evolución en los centros educativos: desde dejar este medio para la educación no formal hasta pasar por propuestas plenamente estructuradas e integradas de talleres de televisión y producción de programas, para finalizar con otras apuestas más globalizadas e interdisciplinares de uso plenamente curricular en diversas materias.

    Paralelamente a estas modalidades, aparecen diversos roles del profesor frente a este medio:

    a) El profesor televidente: es aquel que separa su labor docente de lo que la televisión comunica y la integra en su esquema personal de información.

    b) El profesor enseñante con televisión en áreas, niveles y materias curriculares es el que conoce las posibilidades, indaga en los programas y busca relaciones significativas con su materia y nivel, por lo que la integra en sus clases.

    c) El profesor educador en actitudes y valores con programas de televisión: que es el que trabaja, crea, produce, critica y desmitifica el mensaje televisivo. Es un profesor investigador de los mensajes de la televisión que observa y analiza lo que ven sus alumnos y desarrolla talleres de reconstrucción de la televisión.

    5.1. LA TELEVISIÓN EDUCATIVA

    Desde los años 60 se hace televisión educativa. Se diferencia fundamentalmente de la programación convencional por la forma didáctica y adaptada de presentar sus contenidos. Existen diversos programas llamados educativos, desde los clásicos infantiles (Barrio Sésamo) hasta las series (La Aventura del Saber), pasando por programaciones educativas de diversas áreas (Follow me o Muzzy). Algunos canales incluyen en sus programaciones franjas horarias dedicadas a televisión educativa.

    Así, todo este potencial educativo de la televisión puede ser empleado en las aulas. Únicamente bastaría con integrarlo en el Proyecto Educativo de Centro e insertarlo debidamente en el flujo de tareas que se realizan en el proceso de enseñanza-aprendizaje.

    Cabero (1995) propone que la clase con televisión debe dividirse en cuatro momentos estrechamente relacionados entre sí:

    a) Preteledifusión: crear un clima propicio para la recepción cognitiva­ afectiva del programa pero sin crear falsas expectativas ni usar demasiado tiempo.

    b) Teledifusión: el profesor debe mediar y observar reacciones, gestos, dudas...

    c) Evaluación-explotación: desde preguntas que inciten a la reflexión y a la acción, desviar preguntas, proponer enfoques de discusión, resituar el tema...

    d) Actividades de extensión: tanto de proacción como de enlace con otros trabajos y nuevas y profundas relaciones con el tema dado en clase por otros medios.

    6. OBJETIVOS DE UN PROGRAMA CON Y PARA LA TELEVISIÓN.

    De todas las cuestiones que hemos visto anteriormente surgen unos objetivos que pueden servir para un diseño curricular base sobre el papel de los medios de comunicación de masas en la educación. Sin embargo, aquí sólo analizaremos objetivos particulares para la televisión, para poder hacer un análisis en mayor profundidad. Estos objetivos son los siguientes:

    1. Capacitar en el uso de los sistemas de símbolos propios de la TV en justa medida con otros lenguajes y sistemas de símbolos más tradicionales: libros, cuentos, narraciones orales, etc.

    Los centros educativos deben buscar el equilibrio entre las diversas culturas de expresión y producción de significados que existen en nuestra sociedad, sobre todo cuando para muchos grupos sociales (p.e. los de bajo nivel cultural) la escuela significa hoy su único reducto para salvar esta decadencia de la cultura libresca, dado que en sus casas predomina la cultura televisiva y audiovisual.

    Por tanto, la escuela debe promover la capacitación en el uso de los distintos sistemas de símbolos que utiliza la TV, en su justa medida y equilibrio con otros más o menos tradicionales.

    2. Promover el ejercicio de contrastación de informaciones de la televisión con las distintas fuentes de su entorno (familiar, social, medios de comunicación...)

    Los contextos culturales y sociales "semantizan" las recepciones de los ciudadanos. Dentro de estos contextos, la TV provoca una interpretación de la realidad, reinterpretándola. Afortunadamente, existen muchos grupos que elaboran otras interpretaciones (sindicatos, grupos pacifistas, grupos feministas, asociaciones de padres y madres, etc.) contradiciendo o reforzando, en ocasiones a éstas vehiculadas por la TV. Las instituciones educativas deben contrarrestar esta monointerpretación televisiva, como objetivo de su tarea de formar al ciudadano, en la creencia de que una ciudadanía incapaz de tomar una postura crítica frente a toda fuente de información o producto de experiencias no está en condiciones de constituir una sociedad emancipadora.

    3. Estudiar la televisión como objeto de análisis y sus mensajes como medio para trabajar otros contenidos académicos

    El trabajo de la TV en las escuelas debe responder a la filosofía de las transversales (de hecho es una de ellas). Sin duda, no debe considerarse como una asignatura, si bien dispone de contenidos que pueden estudiarse formalmente. Además, como tema transversal permite la inserción y acercamiento al aula de los contenidos que difunde.

    El lenguaje televisivo y las transversales muestran una característica común: romper los marcos epistemológicos de las asignaturas, mostrando los contenidos de forma interdisciplinar y abordando lo más humano y, como consecuencia, lo más educable: la paz, la violencia, los conflictos sociales, el sexismo, el consumo y la publicidad... Es decir, contenidos abordados global e integralmente con otros fenómenos y contenidos, tal y como se producen en la sociedad y en la naturaleza, con todas sus claves y dimensiones causales, etc.

    Dentro de esta labor institucional, la educación debe atender igualmente a dos planteamientos:

  • La TV como objeto social de estudio: un fenómeno social de comunicación.

  • La TV como otro medio y recurso didáctico para facilitar los procesos de enseñanza y aprendizaje. Dentro de este segundo aspecto, la TV puede su una ocasión única para facilitar el acercamiento de las experiencias extraescolares y de la realidad cultural que envuelve al estudiante dentro del aula. Es decir, pueden contextualizar el conocimiento académico.

  • 4. Capacitar en los procesos de codificación y decodificación de los lenguajes que emplea la TV.

    Como cualquier sistema de símbolos, el lenguaje televisivo posee un proceso negociador de significación con sus telespectadores, ya que el autor no suele estar presente. Por ello, el enseñante, al igual que con el texto escrito, debe trabajar el lenguaje audiovisual, ayudando al alumno a seguir el discurso, a comprenderlo, a identificar los distintos niveles de profundidad del mensaje...

    El desarrollo de esta capacidad del lenguaje televisivo es un componente del desarrollo de las capacidades simbólicas generales. Estas capacidades generales se suelen trabajar en el aula, especialmente bajo ejercicios y tareas de comprensión de la lectura de textos escritos y la capacitación para utilizar este lenguaje creativamente. Esta preocupación por estos lenguajes en el aula puede justificarse por el excesivo tiempo que pasan nuestros estudiantes frente a la TV y por dos situaciones diferenciadoras frente al texto:

    * Una, a diferencia de la lectoescritura, sólo son consumidores y no emisores. Cuando se enseña a leer y a escribir, nunca se piensa en capacitarles para ser escritores. Por la misma razón, enseñarles a expresarse con estos lenguajes no persigue que sean periodistas o realizadores.

    * La segunda se refiere a que, precisamente por esta cantidad de tiempo frente a una fuente de contenidos no puede ser abandonada sin que requiera un esfuerzo para que mejore la calidad de la misma, y se emplee como fuente de experiencias en justa y equilibrada proporción a la lectoescritura.

    Con esta capacitación televisiva se pretende salvar el desequilibrio tan enorme existente entre aquellos pocos que pueden "contar cosas" por la TV (realizadores o directores de programas) y la enorme cantidad de telespectadores que sólo pueden "consumir" el mensaje. Este objetivo sólo puede ser plenamente comprendido e interiorizado mediante su práctica: haciendo TV.

    5. El desarrollo de una capacidad crítica

    Básicamente, este objetivo necesita de la consecución de los objetivos anteriores, ya que es un estado alcanzable que se manifiesta cuando se lo disponen de otras capacidades adquiridas, como las de realizar interpretaciones acertadas, con niveles profundos de significación y comprensión... Sin duda, esto es muy difícil para las primeras edades escolares.

    En otras palabras, es necesaria una capacidad para relativizar los mensajes y conseguir una distancia en su interpretación lo suficientemente fuerte como para analizar los posibles influjos y significados que provoca en nosotros, en la sociedad y en la cultura, de forma que podamos conseguir, por ejemplo, que los estudiantes comprendan que las interpretaciones de los medios de comunicación son una entre otras interpretaciones posibles, que sus interpretaciones pueden distar mucho de la realidad... Con ello se pueden restar las influencias que en la vida real puedan provocar bajo sus sesgadas representaciones.

    7. UN MODELO PARA ANALIZAR LOS MENSAJES TELEVISIVOS

    Lo más importante para los chicos y chicas de un análisis de la TV no es la gramática; éstos prefieren mejor "echarse la cámara a cuestas" que esforzarse en el análisis de un anuncio, es decir, están más motivados por la acción que por la representación. Esta necesidad de análisis y reflexión sobre lo que ven y escuchan surge como más tarde como deseo de mejorar sus primeros vídeos, o cuando solicitan un dominio más gramatical y técnico del lenguaje. Este es el momento para emplear estas herramientas de análisis. Lo que se pretende con este modelo es que los alumnos consigan los objetivos señalados anteriormente. Así, proponemos tres formas diferentes de analizar la TV: análisis del relato, análisis estructural y análisis significativo.

    A) Análisis del relato

    Todo mensaje pretende contarnos algo, en definitiva, persigue comunicar unos hechos, sucesos, ideas... Existen dos formas genéricas para realizar esta tarea: una forma narrativa y otra expositiva. La primera es más propia para el análisis de películas, dibujos animados, teleseries y algunos anuncios; la segunda se presta mejor para el análisis de los telediarios, anuncios y la mayoría de los documentales. No obstante, no existe, en ciertas ocasiones, una línea divisoria tan clara entre ambas formas de comunicar en TV. Podemos ver como documentales científicos utilizan modelos y patrones narrativos donde el texto gira en torno a un personaje, animal, espacio... En otro caso, un mismo tema es llevado por los telediarios a través de los distintos días como un relato de una teleserie: reconstrucciones de los hechos, definición de los personajes, análisis de las causas del problema, resolución del conflicto, etc. En ocasiones, también muchos anuncios utilizan claramente el relato narrativo, acompañado de una voz en "off' que hace las veces de relato enunciativo, reforzando, contrastando, realizando la moraleja, etc.

    Al) Lectura narrativa

    Es posible que a muchos, en la salida del cine le hayan preguntado: ¿de qué trata la peli? y hayan contestado con parquedad y brevedad sobre lo visto y oído. Pues bien, se trata de desglosar todo el argumento narrativo del mensaje y se sepa identificar la información relevante dentro de todo el texto. Por tanto, igual que se puede contestar a cuestiones tan familiares como ésta de la salida de¡ cine, podemos analizar los dos aspectos centrales que toda narrativa contiene: el TEMA, ¿de qué se trata? o ¿qué nos quiere decir? y el ARGUMENTO, ¿a través de qué historia nos lo quiere contar?. Por lo tanto, lo primeros que debemos hacer es identificar ambos aspectos.

    El TEMA recoge la idea central de la narración; si es un anuncio, el tema será lo que pretende transmitir o vender el anuncio. En el caso de¡ argumento, ¿cómo nos lo quiere vender? o ¿qué historia nos cuenta para ello?. Para este aspecto se necesitan mayores elementos de análisis. Por tanto, dentro del argumento es necesario contemplar: los núcleos o episodios significativos de que consta el conjunto de la obra. En el caso de un anuncio, todo él es un episodio; en el caso de una película, los episodios pueden acogerse a compartimentos más o menos amplios según los cambios nucleares de los escenarios, tiempos, etc. De esta forma, una película será un conjunto de episodios nucleares y sumativos que se desarrollan uno tras otro. Un núcleo se subdivide, a su vez, en varios aspectos o elementos a estudiar, como son los personajes, los escenarios (espacios, tiempos ... ) y los acontecimientos o problemática (desde su inicio hasta su resolución) que se producen en ese núcleo o episodio a diferencia de los siguientes.

    A2) Lectura expositiva

    El modelo de comunicación expositiva no posee muchas reglas fijas a los que el lector pueda habituarse y predecir con facilidad lo que vendrá a continuación. Por esta razón, se ha dicho que esta forma de expresión posee menos interés o facilidad de comprensión para los pequeños. Se podría decir que este modelo es periodístico por excelencia, y un soporte conocido sería los discursos de libros de textos o los periódicos. Esta forma expositiva de contarnos las historias emplea, a su vez, diferentes formas de presentar la información, en ocasiones combinadas y otras individualmente. Por ejemplo, describiendo las características del fenómeno u objeto, enunciando las características y distintos elementos, así como su relación. En este caso ofrece elementos de "navegación" para que el lector comprenda por dónde va; un ejemplo de ello serían las numerosas llamadas como "pasemos a ver...", "en segundo lugar...", etc. A veces, se escoge un solo elemento, como el caso de un documental sobre un animal o especie, y durante su exposición los núcleos, los contenidos van desarrollándose bajo distintas agrupaciones como: la alimentación, la reproducción... También se puede observar que la información se presenta confrontando los hechos, o se busca una resolución a un problema planteado al principio.

    B) Análisis estructural

    El análisis estructural persigue un mayor ejercicio analítico. Consiste en ver y oír por separado cada elemento constituyente del mensaje, especialmente de sus aspectos más técnicos o guionísticos. Para este ejercicio, proponemos una tarea sencilla: pasar un anuncio a un guión técnico, volcando en él todos los elementos que se ven y se escuchan. Elegimos un anuncio por su corta duración, pero es igualmente provechoso con cortos y secuencias de teleseries, fílms, etc. Se puede comenzar con elementos aglutinadores como la imagen, la banda de sonido y el tiempo, para ir añadiendo más tarde aspectos más sutiles como efectos de imágenes, saltos de planos, etc.

    Estos ejercicios se pueden enriquecer o ejercer bajo multitud de otras tareas como trasvasar un cuento ilustrado a vídeo. Para ello, es necesario readaptar el texto y escoger las ilustraciones. Este ejercicio confiere multitud de tareas y beneficios educativos, ya que los estudiantes deben extraer del texto, una vez leído varias veces, las ideas fundamentales, su hilo narrativo, redactarlo y resumirlo... Más tarde, se grabarán las ilustraciones del cuento con cámaras de vídeo, se fabricarán más imágenes o se reconvertirán las mismas en otras más pequeñas o de detalles, para que una vez unidas en la edición, acompañen en igual de tiempo al texto leído. En resumen, los alumnos deberán:

    * resumir

    * releer los diversos niveles del texto

    . Escoger las imágenes y las composiciones más significativas y estéticas

    * planificar y organizar una nueva composición texto-imagen con sentido y en un nuevo lenguaje

    * conocer dos modos diferenciadores y culturales de expresión (lo escrito y lo audiovisual) con un mismo contenido y las características diferenciadoras que manifiestan

    • trabajar en grupo

    • realizar un proyecto de la acción (guión escrito), etc.

    C) Lectura significativa

    Con los dos modelos de análisis anteriores estamos en mejor disposición para llevar un proceso de interpretación más cómodo y de reflexión más profundo sobre el mensaje. Las cuestiones clave serían: ¿qué pretende contarnos además de lo que nos dice explícitamente?; en el caso de un anuncio, ¿qué pretende transmitir además del producto?-, ¿qué relación existe entre la lectura narrativa o expositiva y la lectura estructural?- ¿por qué se utilizó un elemento técnico (p.e. la cámara lenta) en aquel momento y con aquel texto?, etc.

    Es fácil que al principio no surjan muchas lecturas o exista disparidad de opinión e interpretación. No existe una sola lectura de un mensaje y, a veces, esto suele ser intencional. Lo fundamental aquí es entresacar los elementos persuasorios, que en el caso de los anuncios, unas veces se muestran de forma directa (busque, compare y sí encuentra algo mejor cómprelo), indirecta (a través de reclamos como el riesgo, el éxito, el prestigio social, la sensualidad, el sexo, mecanismo de defensa, agresividad, seguridad, instinto de conservación, etc.), y otras veces con modelos de identificación (como me parezco al personaje del anuncio tiene mayor credibilidad para mí y, por tanto, le creeré en la elección del producto que él o ella me recomiende) o subliminalmente (no me identifico con él o ella, pero me gustaría ser como él o ella, tan sólo tengo que comprar el coche, el perfume... que usa).

    Objetivo: Promover un estudio y uso crítico de la Televisión, como herramienta educativa.