Porfirio Díaz

Política mexicana. Gobernantes mexicanos. Porfiriato. Dictadura. Períodos presidenciales

  • Enviado por: Patsy
  • Idioma: castellano
  • País: México México
  • 13 páginas

publicidad
cursos destacados
Curso de reparación de teléfonos móviles / celulares
Curso de reparación de teléfonos móviles / celulares
El curso de Reparación de Telefonía Celular o Móvil está orientado a todas aquellas...
Ver más información

Graba audio con Apple Logic Pro 9
Graba audio con Apple Logic Pro 9
En este curso aprenderemos a realizar grabaciones de audio de calidad utilizando Apple Logic Pro 9. Exploraremos todo...
Ver más información


INTRODUCCIÓN

Se ha dicho que el único gobernante que dio paz y prosperidad a nuestro país fue Don Porfirio Díaz, y que solo él pudo refrenar las inquietudes de los rebeldes y fomentar el trabajo para bien de todas las clases sociales de México.

 

 

Nos convenceremos de que tal afirmación es inexacta, pues tal prosperidad no era mas que aparente y el beneficio de una minoría capitalista, y de que si la paz se conservó en el país por mas de 30 años, esto fue con mengua de las libertados del pueblo.

 

 

El poder público hizo una alianza con lo militares, las clases acomodadas y los extranjero influyentes para explorar el pueblo bajo un régimen de paz aparente y de opresión efectiva.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  

 

 

PORFIRIATO

 

 

El general Díaz después de haber vencido definitivamente a los lerdistas y a los iglesistas volvió a encargarse del poder ejecutivo provisionalmente (febrero 1877), dedicándose a reorganizar la administración pública y expidiendo la convocatoria para elegir los supremos poderes.

 

El congreso declaró presidente constitucional de la república a Don Porfirio Díaz, quien tomo posesión el 5 de mayo de 1877 por el periodo que terminaría el 30 de noviembre de1880.

 

El gobierno de Estados Unidos niega a Porfirio Díaz como presidente; la falta de este reconocimiento significaba, mas que nada, una amenaza inmediata y directa al gobierno de Díaz, ya que el norteamericano podía fomentar movimientos rebeldes en su contra vendiendo armas y parque a los partidarios del depuesto presidente Lerdo, refugiados ahora en Texas.

 

En 1878 se formó la constitución, en el sentido proclamado por el plan de Tuxtepec, en el cual se prohibía la elección del presidente y de los gobernadores de los estados.

 

Casi todos los lerdistas se habían sometido al nuevo régimen; pero en 1878 el general Mariano Escobedo se levantó en armas en la frontera norte proclamando el restablecimiento de Lerdo de Tjada, pero este movimiento fracasó al igual que otros de la misma índole.

 

En 1879, se sublevó en el puerto de Alvarado el buque de guerra “libertad” y como este hecho estuviese ramificado en Veracruz el gobernador Mier y Terán aprendió al doctor Albert y otras personas que juzgó complicadas en el movimiento.

 

El gobierno de Díaz consideró este como otro posible movimiento lerdista y dio al gobernador de Veracruz la terrible orden de matarlos sin formación de causa como lo ejecutó el general Mier y Terán causando profundo disgusto en el país.

 

Díaz reorganizó el ejercito lo fraccionó en pequeñas fuerzas que fueron a cubrir guarniciones en diversos lugares del país. Con su colaborador Justo Benítez, Díaz había logrado establecer un gobierno centralista bajo la apariencia de un régimen federal para lo cual removió a la mayor parte de los gobernadores y promulgo “La Ley Orgánica” del artículo 116 de la constitución para evitar los problemas locales de los estados.

 

El general Díaz tuvo la satisfacción de reanudar las relaciones diplomáticas con Francia (noviembre de 1880).

 

Díaz puso todas sus energías en arrancarle al congreso una autorización para contratar la construcción de nuevas vías férreas, y logró su propósito apenas un mes antes de dejar la presidencia en noviembre de 1880.

 

La construcción de las líneas del Ferrocarril Nacional con Nuevo Laredo. Semejante impulso se continuó en los gobiernos sucesivos del propio Díaz, de manera que al concluir el porfiriato, México pasó de tener en 1877 un solo ferrocarril de 460 Km. , a toda una red ferrocarrilera de 19 000 ; se hicieron obras portuarias considerables en Veracruz, Tampico y Salina Cruz , se creó una serie de bancos que hizo posible un ensanchamiento de la agricultura, la minería, el comercio y la industria.

Para terminar el periodo presidencial en 1880 se inicia activamente la lucha electoral, formándose diversos grupos políticos que postulaban al general Manuel González, al Lic. Justo Benítez, y al general García de la Cadena entre otros candidatos.

 

Cuando se efectuaron las elecciones, Benito fue derrotado por González, que representaba el partido militar y que iba a gobernar bajo la influencia y la autoridad personal del general Díaz.

 

El primero de diciembre de 1880 tomó posesión de la presidencia el general Manuel González.

 

La misión del presidente González consistió en reafirmar el régimen de la dictadura, iniciado desde el primer periodo del gobierno del general Díaz, subordinando los poderes de los estados, los municipios y las cámaras al poder central.

 

Durante su administración, 3 cosas llamaron la atención:

 

a)    La cuestión de Guatemala, que reclamaba el estado de Chiapas y el territorio de Soconusco.

b)    La depreciación de la moneda de níquel, cuya circulación fue rechazada por el pueblo.

c)    La discusión de la deuda inglesa, que fue desaprobada por el congreso.

 

El gobierno intentó introducir en el ejército algunas reformas de organización con el objeto de hacer de el uno de los apoyos mas firmes del estado.

 

Don Manuel González reorganizó el colegio militar, fundo la escuela médico militar, dispuso el establecimiento de colonias militares en la Baja California y expidió la primera ordenanza militar del ejército mexicano; además instaló una fábrica de armas, dotó a los soldados con armamento moderno y fijó en 26 mil hombres los efectivos del ejército.

 

Durante el periodo del general González se reformó la constitución de 1857, retirando al presidente de la suprema corte de justicia la facultad de sustituir al presidente de la república, y declarando que en las faltas temporales o absolutas de este entraría ha ejercer sus funciones el presidente del senado, o el de la comisión permanente en los casos del receso del senado.

 

SEGUNDO PERIODO PRESIDENCIAL

 

Al concluir su periodo, Manuel González entregó el gobierno a Porfírio Díaz, declarado presidente constitucional el primero de diciembre de 1884 al 30 de noviembre de 1888.

 

El nuevo régimen porfirista se inició con la política de conciliación; Díaz en sus rebeliones contra Juárez y Lerdo, recobraron sus grados y empleos.

 

Díaz llamó a colaborar con el a los hombres de la nueva generación liberal con pretensiones científicas y humos aristocráticos.

 

Díaz equilibró fuerzas, concediendo dádivas y privilegios a unos y a otros apoyándose en ambos. Pronto los viejos porfiristas fueron desapareciendo para dejar el lugar a nuevos porfiristas científicos; los generales Jerónimo Treviño, Francisco Naranjo y Manuel González se retiraron de la vida privada para gozar de sus riquezas, al tiempo que otros se fueron gastando en la política o fueros asesinados como García de la Cadena y Ramón Corona.

 

TERCER PERIODO PRESIDENCIAL

 

Proximo al terminar el segundo periodo presidencial del general Díaz, el circulo porfirista continuara el presidente en el poder al efecto volvio a reformar la constitución de 1857 en el sentido de permitir por una sola vez la reelección presidencial.

 

De este modo se destruyo el principio de no reelección que sirvió de bandera al propio general Díaz al acaudillar la rebelión de Tuxtepec.

 

Así fue como al terminar su segundo periodo constitucional resulto reelegido, habiendo rendido la protesta de ley el 1 de diciembre de 1888 a 1892, así continuo interrumpidamente en el poder hasta que fue derrocado por la revolución en 1911.

 

Durante el largo periodo del gobierno de Díaz el país llego a disfrutar de paz que se le ha llamado la paz de la esclavitud, por que esta se logro con la represión violenta de cualquier intento rebelde, no faltaron disturbios y brotes constantes de rebeldía del pueblo bajo, del indio y del campesino despojado de sus tierras, que protestaban contra el despotismo de los terratenientes por la dictadura porfirista.

 

Principalmente el norte del país vivió constante agitación, por que fue en donde se formaron los mas grandes latifundios y, por lo tanto, el numero de los desposeídos era mayor, así como los yaquis de Sonoro y los habitantes de Chihuahua. En el norte de Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas, hubo levantamientos que el régimen considero vandálicos.

 

CUARTO PERIODO PRESIDENCIAL

 

Para permitir la reelección definida del general Díaz, la constitución política fue modificada nuevamente, anulando el principio de “No Reelección” , defendido por el mismo general Díaz en el plan de Tuxtepec. En consecuencia el 1 de diciembre de 1892 inicio su 4 periodo presidencial, que debía terminar en 1896.

 

Este periodo se inicio bajo una crisis económica producida por la pérdida de cosechas, por la depreciación de la plata en el mercado mundial y por el alto tipo de cambios sobre el extranjero; por esto se duplicó la deuda exterior al tener que ser pagada con los nuevos tipos de cambio.

 

El gobierno logró dominar aquella crisis gracias a arreglo que hizo de la hacienda pública Don José Ives Limantour y aquel malestar se convirtió en fuente de progreso pues el nivel de cambio estimulo la inversión de capitales extranjeros para el establecimiento de industrias nuevas en el país y el ensanchamiento de la agricultura.

 

QUINTO PERIODO PRESIDENCIAL

 

El 1 de diciembre de 1896 se consumó la 4ta. Reelección de Díaz, quien inicio su quinto periodo presidencial (1896-1900) conservando el mismo gabinete .


Hacia esta época los científicos habían adquirido predominio en el gobierno de Díaz. José Ives Limantour se convirtió en el elemento más influyente del régimen después de la persona del dictador.

 

Lo más importante de este periodo fue: La conversión de la deuda pública mexicana, pagadera en oro, sustituyendo por otra que vino que representó mayor cantidad nominal, aunque devengando interés inferior al 6% para la conversión de esta deuda, Limantour contrató un nuevo empréstito que importó 113.5 millones de pesos.

 

Díaz trato de introducir en el ejercito reformas de organización técnica que lo elevaran a la categoría de los más adelantados del mundo; hizo desaparecer los ejércitos de los estados y robusteció el ejército federal, y los elementos sobrantes integraron la guardias rurales que desempeñaron el papel de policía rural, encargada de reprimir a los bandoleros.

SEXTO PERIODO PRESIDENCIAL

 

 

Al terminar su quinto periodo, Díaz trató de separarse de la presidencia pensando en una combinación política que lo sustituyera en el gobierno: Limantour, representante de los científicos, como presidente, o el general Bernardo Reyes, representante de los militares.

 

Para sustituir a Limantour como candidato a la sucesión presidencial, los científicos hicieron surgir la oscura personalidad de don Ramón Corral, capitalista sonorense ligado con el grupo dominante: pero para entonces Díaz habia decidido no separarse de la presidencia, consumándose así la quinta reelección de 1900.

 

 

SÉPTIMA ELECCIÓN (1904)

 

 

Nuevamente aparece como candidato único el general Díaz; pero los científicos lograron reformar la constitución, creando la vicepresidencia de la república y ampliando el periodo gubernamental a 6 años.

 

El objeto era llevar a un nuevo puesto a un elemento representativo del gobierno científico y en consecuencia, asegurar la sucesión presidencial en manos del partido científico.

 

Hechas las elecciones, el 1 de diciembre de 1904 protestaron ante el congreso de la unión Porfirio Díaz, como presidente, y Ramón Corral como vicepresidente, para el periodo que terminaría el 30 de noviembre de 1910.

 

 

LA ÚLTIMA REELECCIÓN DE DÍAZ

 

 

En 1908, Díaz queriendo dar al pueblo de los estados unidos la impresión de que en su gobierno reinaba la democracia, declaró al periodista James Creelman que “El creía que el pueblo mexicano estaba ya apto para ejercer sus derechos cívicos sin peligro de que se trastornarse el orden; que no vería mal la fundación de un partido de oposición y que no deseaba continuar en el poder”.

 

Es indudable que los científicos agrupados en su unión liberal, el llamado círculo de amigos del general Díaz y los grupos gobiernistas vieron en las declaraciones del presidente un peligro para su situación de dominio.

 

El pueblo mexicano creyó en las declaraciones del dictador, y los elementos más capaces decidieron constituir partidos políticos de oposición para intervenir en la lucha electoral que pondría fin a ala dictadura.

 

Desde el año 1900, el ingeniero Camilo Arriaga inicio desde San Luis Potosí la organización de clubes liberales en toda la república.

 

En 1901 se reunió en la capital potosina el 1 congraso liberal mexicano con el fin de organizar el partido liberal mexicano, que trataba de levantar la bandera política del liberalismo.

 

En este congreso, al que asistieron cerca de 300 delegados, entre los que figuraban los hermanos Flores Magón, Juan Sarabia y el profesor Librado Rivera, tomaron acuerdos como la resolución del problema agrario para los campesinos, pidiendo además para los trabajadores de la ciudad el derecho de huelga y la jornada de 8 horas.

 

Los delegados iniciaros una activa campaña político-social; lo que alarmó profundamente a Díaz quien tomó sus medidas para escribir el 2do. Congreso del partido liberal, citado en S.L.P. en enero de 1902.

En enero de 1909, se organizó el partido democrático, compuesto de elementos en su mayoría porfirista, pero no científicos, por lo cual no se intentaba hacer nada acerca de la dictadura, pretendiendo una evolución pacífica dentro del régimen efecto de cambiar el régimen personal, de la dictadura por el imperio de la ley y de la constitución.

 

Exigía la reforma del sistema electoral; lucho por la libertad de pensamientos, el respeto de la libertad y a la vida humana; la moralización de la justicia y el útil empleo del tesoro publico; abogaba, por el fomento de la educación pública y reclamaba el respeto al municipio libre.

 

Proyectó también la creación del ministerio de agricultura, que se promoviera la libertad política agrario y el crédito interior y solicitó la expedición de leyes sobre acicidentes de trabajo.

 

El presidente de este partido fue el Lic. Benito Juárez Maza, con quien colaboraron otros intelectuales de la clase media.

 

A principios de 1909, se organizó el partido antirreleccionista, que postulaba el principio de sufragio libre, no reelección. Firmaron el manifiesto de dicho partido entre otros, Francisco I Madero, Emilio Vázquez Gómez, Filomeno Mata, etc.

 

En dicho manifiesto se hacia una crítica de la administración porfirista, afirmando que en ella la justicia amparaba al más fuerte, que la instrucción pública sólo se impartía a una minoría, que los mexicanos eras postergados a los extranjeros y se hacia un llamado al pueblo para que asistiera a las próximas elecciones.

 

Muchos de los adeptos al partido democrático, que aceptaban la candidatura presidencial de Díaz para las elecciones que habrían de realizarse en 1910, proponian al general Bernardo Reyes para la vicepresidencia, formando el partido reyista.

 

Este partido se organizó de manera rápida en toda la república; pero como reyes declaró que no aceptaba su postulación a la vicepresidencia, el partido reyista se disolvió en numerosos elementos de el se afiliaron al partido antirreeleccionista. Otros elementos reyistas de ideología avanzada constituyeron el partido nacionalista democrático.

 

Este grupo consideraba que la revolución era indispensable para destruir el régimen social que la dictadura había impuesto. Sus principales dirigentes fueron el ingeniero Angel Zozaya y el periodista Diego Arenas Guzmán.

 

A fines de 1909 se iniciaron los trabajos para la nueva reelección del general Díaz. Este manifestó sus deseos de no aceptarla pero los científicos insistieron para que siguiera al frente de la presidencia por un sexenio mas.

 

El 26 de junio de1910 se llevó acabo la elección, en lo que todo estaba preparado para el triunfo de Díaz- Corral, siendo ambos declarados para el sexenio 1910-1916.

 

Díaz y Corral fueron declarados triunfantes y así inició su último periodo gubernamental el general Díaz.

 

Durante los largos años de su gobierno el general Díaz tuvo que enfrentarse a serios problemas internacionales, de los cuales podemos mencionar los siguientes:

 

1.- La protesta presentada por el gobierno mexicano ante el de los Estados Unidos, por la penetración de tropas americanas, en territorio mexicano en persecución de ladrones y asesinos que se refugiaban en nuestro país. Al fin México logró arreglar este asunto en forma amistosa y que fuera reconocido el gobierno del general Díaz (1877).

 

2.- México no había reconocido la soberania que Inglaterra ejercía en Belice; pero en 1893 concertó un tratado que significó la cesión de aquel territorio a cambio de impedir la introducción de armas para los indios mayas, con lo cual se dio fin a la guerra de castas en Yucatán y quedó terminada la cuestión de límites con el gobierno inglés.

 

3.- En 1894 los guatemaltecos invadieron el territorio mexicano, desconociendo el tratado de límites firmado en 1882; por fortuna, Guatemala reconoció en un nuevo tratado los límites fijados anteriormente y se obligó a pagar una indemnización por los perjuicios causados durante la invasión.

 

Y para resolver en lo sucesivo los conflictos entre las naciones americanas se discutió la cuestión del arbitraje en la segunda conferencia panamericana, celebrada en México en 1910.

 

 

 

 

 

CAMBIOS EN LA CULTURA

 

De Francia venían los textos de las escuelas superiores, así como las revistas y los libros de ciencia y arte que eran más leídos en México y que traían al país las corrientes culturales de Europa.

 

La tendencia europeizante predominó también en las artes, en las que se expresó el nuevo sentido de la vida en la estética neoclásica con influencia romántica, por completo ajenas a la expresión popular.

 

Hasta fines del siglo XIX y principios del XX cuando empezó una nueva transformación social e ideológica del país.

 

El positivismo influyó tambien en la investigación histórica aplicando nuevos métodos de estudio y de trabajo. Sus primeros representantes son Joaquín García Icazbalceta y Don Francisco del Paso y Troncoso.

 

En los años 1889 y 1890, Baranda ministro de justicia e instrucción pública se reunió en México el primer congreso nacional de educación con el objeto de unificar los métodos de enseñanza en toda la república.

 

En 1887, se fundó la escuela normal para profesores y en 1890 la normal para profesores.

 

En 1887, se aprobó la ley que declaró obligatoria la instrucción primaria elemental en el distrito y territorios federales, y en 1896 se creó la dirección general de instrucción primaria para atender a las escuelas municipales, que pasaron a cargo de la federación.

 

El 16 de mayo de 1905 se fundó la nueva secretaría de instrucción pública y bellas artes, de la que fue titular el ministro Justo Sierra.

 

Siendo ministro don Justo Sierra trabajó para establecer en 1910 la universidad nacional de México, que había sido clausurada bajo el gobierno de Maximiliano en 1865.

 

Entre las obras materiales del porfirismo podemos mencionar el acondicionamiento de los puertos de Tampico y Veracruz, Guaymas y Mazatlán; el riego de la región lagunera la instalación de grandes plantas de energía hidroeléctrica, como la de Ne