Porfiriato

Historia de América. Gobierno mexicano. Porfirio Diaz

  • Enviado por: Alejandra
  • Idioma: castellano
  • País: México México
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El Porfiriato

Biografía de Porfirio Díaz

Su nombre completo es Porfirio Díaz Mori, nace el 15 de septiembre de 1830 en Oaxaca. Hijo legítimo de José de la Cruz Díaz y Petrona Mori. Aprendió en 1843 las letras en la escuela pública, y desde muy joven sintió mucha admiración por Benito Juárez.

Realizó varios oficios entre los cuales se distinguieron los de carpintero, herrero y zapatero. Se inclino por una carrera eclesiástica y estudió como alumno externo del seminario, el cual dejo tras conocer a Benito Juárez con el cual tuvo un encuentro y lo inspira para seguir la carrera de derecho.Para entrar a la Universidad conocida como Instituto de Ciencias y Artes de Oaxaca recibió la recomendación del liberal Marcos Pérez y logró mantener esos estudios por trabajar como bibliotecario en el Instituto de la Ciudad de Oaxaca.

Se enlista en el ejército cuando tenía tan solo 16 años; esto lo hace porque es la época de la invasión de Estados Unidos a México. Entonces se siente obligado con la patria y se presenta al Gobernador de Oaxaca para enlistarse en el ejército. Comienza su preparación y continúa con sus estudios, era un estudiante muy destacado pues tan solo a los 19 años ya era un auxiliar en la cátedra de latín. No solo era un buen alumno sino que a su vez logró mantener a su familia (en esta época) y pagar sus estudios con el salario que obtenía dando conferencias.

Dentro del ejército resultó ser un excelente soldado y luchó en varias guerras que se presentaron en el país. En la mayoría, si no es que en todas, destacó y fue ascendiendo en su puesto. Las guerras en las que participo fueron: la de Intervención entre México y Estados Unidos (1846-1848); en la cual demostró su valentía y la dedicación que sentía por su patria. Después apoyó la Revolución de Álvarez contra Santa Anna (1854), peleó en la guerra civil llamada Guerra de Reforma (1858-1861) que se dio entre liberales y conservadores apoyando a la idea liberal de Benito Juárez. Durante la guerra de Reforma Don Porfirio Díaz libró 12 batallas, fue herido de gravedad, creó una policía secreta, sufrió peritonitis, instaló una fábrica de municiones, se volvió experto en ataques súbitos y emboscadas. Pero sobre todo en manejar hombres, adivinar pasiones y ambiciones, y aprovecharlas. Fue en ésta guerra que ascendió a general de brigada (1863) y resulta elegido diputado. Justo después se da al guerra de Intervención Francesa y la guerra contra Maximiliano de Habsburgo; y finalmente Díaz recupera la Capital del país en 1867 y con ello entra a la cuidad como presidente Benito Juárez.

Después de servir por tanto tiempo al ejército tenía apenas poco más de 30 años. Finalmente su título militar es General de Jefe del Ejército de Operaciones y en 1867 con Delfina Ortega Díaz (su sobrina carnal) y con ella tiene dos hijos: Porfirio y Luz.

En 1871 funda el Partido Porfirista el cual atacaba a Juárez por un supuesto abuso de poder por parte del presidente; todo esto fue un intento de llegar a obtener todo el poder político. Sin embargo, Juárez muere de un ataque al corazón un año después y asume el poder Lerdo de Tejada. Díaz entonces se retiró de la vida pública por unos años, pero en 1876 cuando Lerdo se intentó reelegir Díaz puso en practica el plan de Tuxtepec el cual trata directamente la idea de no reelección y el sufragio activo; reclamando que Tejada vendía la nación a los extranjeros. Con apoyo del ejército y los conservadores Porfirio asume la presidencia el 26 de noviembre 1876; lo cual fue confirmado por el congreso hasta el 5 de mayo d e1877.

Su mandato data de 1877 a 1881, por la Constitución de 1857 que prohibía la reelección, fue entonces nombrado por unos años secretario de fomento y después fue gobernador de Oaxaca, se mantuvo como tal hasta las elecciones de 1884 las cuales ganó y se reeligió. Esto sucedió gracias a que en el periodo de 1880 a 1884 dejó al poder a Manuel González el cual hizo la adaptación necesaria en la Constitución para que Díaz se reeligiera.

En los años consecutivos electorales Díaz también se reeligió pues la situación en la que estaba era ventajosa y logró llegar al cargo presidencial los años 1888 (cuando creo reformas legislativas como permitir el acceso de las mujeres a las carreras profesionales), 1892, 1896, 1900 (durante este periodo en 1903 enmienda la Constitución para conseguir que el periodo presidencial sea de 6 años).Finalmente en 1906 se da su sexto periodo de reelección.

Todas éstas reelecciones las consigue porque comienza a darse una especie de pseudos-democracia en cuanto Porfirio se reelige en 1884, esta pseudos-democracia consiste en que toda oposición fue anulada y toda manifestación en su contra fue duramente reprimida.

A pesar de todo esto se preocupo mucho por la modernización del país, haciendo vías de comunicación eficientes como el telégrafo y el ferrocarril. Logró mantener la paz en todo el país de manera forzosa pues creía que era la única manera de fomentar la educación, la industria y el comercio. Mantuvo a su vez muy buenas relaciones exteriores con diferentes países.

Finalmente en mayo de 1911 después de 44 años en que el pueblo estaba siendo reprimido y se encontraba desconforme con la situación general del país; por situaciones como las represalias hechas ante los levantamientos campesinos en Río Blanco y Cananea terminan por quitarle el mando a Díaz; logrando retirarlo de su puesto con una guerra que se conoce como La Revolución Mexicana. Díaz finalmente renuncia a la presidencia y se ve forzado a exiliarse en París, Francia donde permanece hasta su muerte el 2 de julio de 1915.

Situación Política

Porfiriato

En la historia de México, se denomina porfiriato a los aproximadamente 30 años que gobernó el país el general Porfirio Díaz en forma intermitente desde 1876 (al término del gobierno de Sebastián Lerdo de Tejada), hasta Mayo de 1911 (en que renunció a la presidencia por la fuerza de la revolución encabezada por Francisco I. Madero y los hermanos Flores Magón).

El fallecimiento de Juárez significó la pérdida del único líder civil capaz de dominar al militarismo renaciente, que trabajaba furtivamente dominado por la figura de Porfirio Díaz, quien se venía haciendo notorio desde diez años atrás. Presintiendo que el presidente Lerdo de Tejada intentaría reelegirse, Díaz volvió a levantarse en armas. Formado en las Luchas por la Reforma y contra la intervención extranjera, Díaz gozaba de gran prestigio entre los militares y de renombre en los círculos políticos del país. El triunfo del Plan de Tuxtepec lo llevó a la Presidencia para gobernar de 1877 a 1911 con un breve intermedio durante el gobierno de Manuel González.

Porfirismo

El porfirismo no es una etapa histórico-social mexicana lineal, sino cíclica; es posible detectar en ella tres momentos: el de la "pacificación", el de la prosperidad y el de la decadencia o agitación política-social.

El gobierno de Porfirio Díaz se caracterizo por darle prioridad a los asuntos económicos y tecnológicos en lugar de ver por los ciudadanos y ya que era una dictadura muy severa no podían hacer mucho al respecto.

Economía del Porfiriato

Durante el porfiriato se produjo en México un notable crecimiento económico, una considerable expansión de las vías de comunicación y de los centros urbanos, y una imagen de solidez en el extranjero que el país no había logrado obtener hasta entonces.

La economía mexicana entro en la fase capitalista. Hasta el porfiriato la economía mexicana no actuaba en bloque, sino desarticulada, para incorporar las diferentes áreas de producción al sistema económico de los países industrializados tuvo que depender de los países desarrollados. Ésta dependencia invitó a los extranjeros (estadounidenses, ingleses, alemanes y franceses) a invertir en México.

En el proceso económico, como en el político, se distinguen dos fases: la primera, iniciada alrededor de 1880 y concluida en 1895, se caracterizo por los esfuerzos gubernamentales tendientes a equilibrar las finanzas, modificando el sistema de impuestos para captar mas ingresos, reduciendo al mismo tiempo los gastos presupuéstales y pudiendo llegar así a un arreglo de la deuda publica interna y externa, y a la solución de la crisis financiera que azotara el país entre 1891 y 1893. Esta primera fase sentó las bases para que en la segunda (1896-1910) se lograra el equilibrio del presupuesto federal y la obtención de superávits por primera vez en la historia de México.

En. 1881 el gobierno promulgo una serie de leyes por medio de las cuales ponía a disposición de compradores privados, y a precias muy bajos, las tierras consideradas como baldías. En este proceso muchas tierras que en realidad no eran baldías fueron expropiadas. Todo esto provocó problemas sociales: tierras pasaron a ser propiedad de compañías y de particulares extranjeros y muchos indígenas fueron despojados de sus tierras comunales. Esto originó la formación de enormes latifundios en manos de extranjeros y mexicanos, latifundios que tomaron muchas de las características del sistema de haciendas heredado de la época colonial.

La producción agrícola estuvo encaminada mas a satisfacer la demanda de materia prima y bienes de consumo del mercado exterior, que a cubrir las necesidades del mercado interno. En la segunda mitad del porfiriato, la agricultura destinada al mercado nacional tuvo un relativo crecimiento debido a la construcción de la red ferroviaria que mejoró las comunicaciones, y al aumento de la población tanto en los centros urbanos como en las zonas de producción para el mercado externo. Pero durante la primera fase del periodo porfirista, la producción agrícola no se desarrolló, e incluso decreció, debido a la sequía que entre 1891 y 1893 provoco la perdida de las cosechas.

La ganadería. Prevalecía el pastoreo nómada de ganado menor en las comunidades indígenas. El ganado mayor se criaba en las grandes haciendas especializadas. La carne y la leche se obtenía de forma rudimentaria y sin preocupación por lograr un mejor rendimiento; se considera de cierta importancia la producción de lana, pieles y cueros, pues estaban destinados una actividad artesanal de gran tradición en todo el país.

En cuestión monetaria, lo más relevante fue la devaluación del peso mexicano, ocasionada por depreciación de la plata en el mercado internacional. La crisis económica se hizo más aguda durante los años 1891-1894 y, a partir de 1895, comenzó a solucionarse con las medidas adoptadas por el nuevo ministro de finanzas, José Ives Limantur, quien habría de colaborar, en gran parte, para alcanzar los superávits y el desarrollo que caracterizaron a la economía mexicana en la segunda fase del porfiriato.

Las importaciones durante el porfiriato se incrementaron de manera considerable, sobre todo las de insumos básicos que requería el desarrollo industrial, así como las de bienes de consumo inmediato y de alimentos. El crecimiento del sistema ferroviario influyó directamente en el crecimiento del sector comercial. El gobierno favorecía mas al sector exportador y a los grandes productores nacionales, otorgándoles tarifas preferenciales, mientras cobraba tarifas mas altas a los productores que usaban menos el servicio, perjudicando a los proveedores internos y a los pequeños y medianos productores.

Los principales países con los que México sostuvo relaciones comerciales en la época porfirista, fueron Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, Alemania y España.

El mercado nacional estuvo mejor articulado que en periodos anteriores, y sé amplio considerablemente debido a la actividad que se renovó en algunos sectores productivos nacionales. Se dio una transformación en el sistema capitalista en la época, con la aparición de empresas monopólicas y el traslado masivo de capitales fuera de los países altamente industrializados o centrales.

La producción de minería registra un aumento notable, destacando el crecimiento de los minerales industriales y la exportación. El capital que fue invertido fue de las inversiones extranjeras alentadas por las leyes mexicanas. Un factor importante en el crecimiento de la industria minera fue la tecnología, sobre todo con la introducción de la fuerza hidroeléctrica

Nuevas fábricas se establecieron principalmente en las grandes ciudades como México, Monterrey, y Puebla. Persistía la industria débil y desorganizada, que se dedicaba a la manufactura de productos tradicionales para el mercado interno, en talleres donde operaba un pequeño número de obreros. En cambio las fábricas modernas creció considerablemente el número de trabajadores y empezó a formarse el moderno proletariado industrial mexicano.

La renegociación de la deuda externa era un asunto de singular importancia porque aproximadamente el 80% de los ingresos públicos eran absorbidos por el pago anual en razón de los compromisos contraídos con los países acreedores. La inestabilidad monetaria provocada por las continuas fluctuaciones del precio de la plata obligo al gobierno porfirista a llevar a cabo una reforma monetaria consistente en la adopción del patrón oro.

Otra de los problemas fue el de de la Hacienda Pública fue con deuda pública. A partir de 1881 se dictaron leyes tendentes a convertir esa deuda e irla saldando poco a poco; a base de una estricta economía en los gastos, en el aumento bien regulado de impuestos y en el acrecentamiento de exportaciones.

Una de las novedades más importantes de la época fueron los bancos, instituciones que a través de la emisión de moneda, del fomento del ahorro y de la extensión del crédito contribuyeron a modernizar la economía. El banco más importante fue el Nacional de México, pues sus billetes eran los únicos que se aceptaban a la hora de pagar impuestos o realizar cualquier otro trámite oficial.

Relaciones internacionales:

Las relaciones internacionales que hubo en el periodo del porfiriato fueron de gran importancia para el desarrollo del país. México tuvo relaciones con muchos países, con los cuales algunos beneficiaron a México y otro nos llevaron a muchos enfrentamientos. Por otro lado, México tuvo que luchar por la estabilidad política para el nuevo gobierno, así que tuvo que obtener los reconocimientos de otras naciones. Durante mucho tiempo, aproximadamente 18 meses México hizo grandes negociaciones sobre viejos problemas fronterizos, por ejemplo Estados Unidos en abril de 1878 reconoció el gobierno de Porfirio Díaz. En 1877 y 1880 España y Francia también reconocieron el gobierno de Díaz. Inglaterra lo reconoció hasta 1884.

México se había convertido en un interés de invasión de norteamericanos y europeos. El gobierno mexicano había adoptado en estos años una política de gran apertura a la inversión extranjera. Se pensaba que sólo el concurso de capitales externos podría acelerar el crecimiento económico del país. Conforme los norteamericanos adquirían mayor interés en el país, el gobierno de Díaz comenzó a preferir las inversiones europeas para contrarrestar el crecimiento de Estados Unidos.

Relaciones internacionales con Norteamérica:

El interés mayor de Estados Unidos era el de extender su territorio. Adoptó varias estrategias para avanzar su dominación desde la penetración económica hasta la intervención militar. México, como país vecino, estaba sujeto a esas invasiones sin embargo la política exterior mexicana buscó, hasta donde le fue posible, resistir el avance de EUA.

A finales del Porfiriato, el 38% de las inversiones de México eran de capital Norteamericano. Casi las tres cuartas partes del intercambio comercial se realizaban con Estados Unidos. Estados Un idos era la potencia mundial, con más influencia económica en el país.

México no solo era un campo abierto a la inversión de Estados Unidos, sino que también representaba importantes intereses políticos. En primer lugar, porque ambos países compartían la frontera, que era cada vez más poblada y conflictiva. En segundo, porque México era muy cercano a Centroamérica y el Caribe, región que Washington consideraba fundamental para su seguridad nacional. El desarrollo de ambos lados de la frontera, causó conflictos por el uso de las aguas internacionales. Así como del flujo migratorio de trabajadores mexicanos hacia Estados Unidos. Y el problema fronterizo más importante fue la persecución de políticos anti-porfiristas que buscaban refugio en Estados Unidos.

Relaciones con Centroamérica:

Era una región muy conflictiva ya que Guatemala, el Salvador, Honduras y Nicaragua, tenían problemas entre sí. Guatemala tenía la protección norteamericana y México respaldaba los gobiernos Centroamericanos. Para acabar con sus conflictos, los países centroamericanos se unieron a lo largo del siglo XIX. El gobierno de Díaz se opuso a cualquier confederación que pudiera fortalecer el crecimiento de Guatemala.

México guardaba una estrecha relación con Cuba, tenían lazos comerciales y culturales, aunque al mismo tiempo, el gobierno de México, tenía compromisos con España que le hacían mantener su distancia con los revolucionarios cubanos. México era clave para cualquier proyecto de organización interamericana.

Relaciones internacionales con Alemania:

Los alemanes también intentaron ganar terreno en México mediante inversión en deuda pública. El expansionismo había sido el segundo beneficiario, después de Estados Unidos y su distanciamiento entre México y las potencias Europeas. Una vez que el régimen porfirista restableció relaciones con Gran Bretaña y Francia, Alemania perdió su supremacía comercial. Alemania continuó comerciando, solo con su propia producción, y perdió su dominio sobre el comercio mexicano ante Europa.

Relaciones internacionales entre México y América Latina:

Al igual que la del norte, la frontera sur de México, representó una fuente de conflictos. Aparte de los problemas surgidos de la colindancia con Belice el gobierno porfirista también debió enfrentar varios problemas con Guatemala. La relación de México con Centroamérica estuvo marcada por choques constantes con los países vecinos.

México y Guatemala tenían conflictos desde hacía tiempo por la indefinición de sus límites internacionales. El robo de ganado, la invasión de tierras, las demandas por daños eran problemas muy frecuentes. Guatemala reclamaba para sí el territorio, mientras los mexicanos lo iban ocupando lentamente. En su lucha contra un país más grande y fuerte, Guatemala, se puso bajo la tutela norteamericana. Respaldada por Estados Unidos, Guatemala negoció varios convenios con el gobierno mexicano: el primero en 1877 y el último en 1895.

En 1898, Estados Unidos se involucró en la Guerra de Cuba y como quería la neutralidad Mexicana, retiró por un momento su apoyo a Guatemala. Así México pudo presionar para cerrar el asunto de la frontera sur.

Más allá de los problemas fronterizos, la relación de México con Guatemala era muy difícil. Guatemala se sentí amenazada por el poder de México en la región. La administración de Díaz, estuvo en desacuerdo con los diferentes gobiernos de Guatemala, en particular con el régimen dictatorial y pro-estadounidense. México dio asilo a opositores guatemaltecos, por lo que fue acusado, de manera recurrente, de apoyar conspiraciones en su contra. Hubo fuertes fricciones diplomáticas cuando se dio refugio a Próspero Morales, secretario de Guerra guatemalteco, levantando en contra de su gobierno en 1897.

Relaciones internacionales con Francia y España:

El signo de las relaciones entre Francia y México fue el financiero. Francia tuvo también fuertes intereses en el comercio, la industria y la minería en México. México y España tuvieron una relación cercana durante el Porfiriato. A diferencia del trato con las otras potencias europeas, los lazos comerciales y financieros fueron secundarios. Había intereses españoles en México, el más importante era garantizar la neutralidad mexicana frente a los intentos independistas cubanos.

Relaciones internacionales con Gran Bretaña:

El Reino Unido había venido perdiendo su poder en el ámbito mundial. Pero todavía era la mayor potencia, ya que la Gran Bretaña era la competencia de Estados Unidos, el gobierno de Díaz pensó que los británicos también le podrían hacer competencia a México; por lo que la administración porfirista, pasó a favorecer al capital inglés.

Avances tecnológicos

Durante su gobierno, Porfirio Díaz impuso en México una serie de nueva tecnología que haría que mejorara la situación del país. En los 34 años del porfiriato se construyeron en México más de 19 mil kilómetros de vías férreas; el país quedó comunicado por la red telegráfica; se realizaron inversiones de capital extranjero y se impulsó la industria nacional. En 1882 y 1883, durante el gobierno de González, se construyeron tres mil 821 kilómetros de vías, nivel que no sería superado en el propio Porfiriato. González formalizó dos concesiones otorgadas por el general Porfirio Díaz, antes de entregar la presidencia, a empresarios norteamericanos; una de ellas, a la Compañía del Ferrocarril Central Mexicano, para construir la línea México a Paso del Norte por Querétaro, Celaya, Salamanca, Irapuato, Guanajuato, Silao, León Aguascalientes, Zacatecas y Chihuahua, con un ramal hacia el Pacífico por Guadalajara. La otra se otorgó a la Compañía Constructora Nacional Mexicana, que se convertiría más tarde en Compañía del Ferrocarril Nacional Mexicano, para construir dos líneas de vía angosta: de México a Manzanillo, por Toluca, Maravatío, Acámbaro, Morelia, Zamora y la Piedad; y de México a Nuevo Laredo, por San Luis Potosí, Saltillo y Monterrey.

En 1897 fue inaugurada la H. Escuela Naval Militar en la que se preparaban oficiales para la marina mercante. También se crearon las compañías Transatlántica Mexicana, la Mexicana de Navegación y la Naviera del Pacífico, que perduraron por varias décadas. Al final del Porfiriato se intensificó el tráfico marítimo en el Golfo, toda vez que llegaban periódicamente buques de diez compañías navieras, entre europeas, americanas y mexicanas. Por lo que toca al Pacífico, sólo una línea inglesa y dos mexicanas daban servicio.

En cuanto a navegación aérea, en México, la primera ascensión registrada es el 18 de mayo de 1784, cuando José María Alfaro, elevó su globo sobre el territorio de la Nueva España, y el 6 de febrero de 1785, Antonio María Fernández, en Tlaxcala, se convirtió en el primer mexicano que ascendió a bordo de un aerostático. Se siguieron registrando ascensiones en 1825, 1835, 1842 y 1860.

Se creó la secretaria de Comunicaciones y obras públicas, en la cual se encontraban: Correos Internos, Vías Marítimas de Comunicación o Vapores, Faros, Unión Postal Universal, Telégrafos y Teléfonos, Ferrocarriles, Monumentos, Carreteras, Calzadas y Puentes, Lagos y Canales, Consejería y Obras con el Palacio Nacional y Chapultepec, y Desagüe del Valle de México.

El desarrollo de molinos para generar electricidad se generalizó fines del Siglo XIX y principios del XX. El primer aerogenerador de energía eléctrica fue diseñado por P. Lacour en Dinamarca y entro en operación en 1890, poco tiempo después que el primer generador eléctrico de vapor, pronto llegó a América y así a México.

A pesar que la primera línea telegráfica se inauguró solemnemente el 5 de noviembre de 1851, en el porfiriato éste alcanzó un gran auge ya que se instalaron más redes de comunicación del telégrafo.

Cultura

Se hicieron grandes esfuerzos por extender la educación pública, lo que permitió que se educaran más niños; cada vez más gente pudo seguir estudios superiores y así se empezó a formar en todo el país una clase media de profesionales y empleados públicos. Se enriqueció la vida cultural con nuevos periódicos, revistas y libros escritos e impresos en México.

Se multiplicaron los caminos, puentes, edificios y escuelas. Los teatros presentaban compañías y actores europeos, y pronto el cinematógrafo fue conocido en todo el país. 

La paz porfiriana fue provechosa para la cultura. Se avanzó en las ciencias, las artes y la técnica. Se fundaron academias, teatros, museos y asociaciones artísticas y científicas. Como en Europa y el resto de América, hubo una profunda influencia de la cultura francesa que puede apreciarse en la mayoría de los edificios y los monumentos de la época. 

Un grupo de historiadores publicó México a través de los siglos; otro grupo escribió México y su evolución social. Justo Sierra inauguró la Universidad Nacional. José María Velasco plasmó en cuadros el esplendor del paisaje mexicano; Saturnino Herrán pintó una impresionante serie de cuadros con gente del pueblo y con alegorías a la mexicanidad; José Guadalupe Posada logró vigorosos grabados con escenas de la vida diaria. Músicos como Juventino Rosas, Ricardo Castro y Felipe Villanueva buscaron crear una música con hondas raíces populares. Hubo grandes novelistas, como Federico Gamboa; cronistas y cuentistas, como Angel del Campo, y poetas como Manuel Gutiérrez Nájera, Manuel José Othón, Salvador Díaz Mirón y Amado Nervo, que dedicaron su talento a describir y a cantar a la vida y el paisaje de México, así como a explorar la intimidad de sus sentimientos.

En los últimos años del gobierno de Díaz hubo un grupo de muchachos brillantes y estudiosos que formaron en la ciudad de México el Ateneo de la Juventud. Alfonso Reyes, José Vasconcelos y Pedro Henríquez Ureña encabezaron este movimiento renovador que buscó libertad y nuevos caminos para el pensamiento y para la creación artística. Sus trabajos juveniles fueron interrumpidos por la Revolución, y todos ellos realizaron la parte más importante de su obra una vez que término la lucha. También se destacaron novelistas como Federico Gamboa y poetas como Manuel Gutiérrez Nájera, Manuel José Othón, Salvador Díaz Mirón y Amado Nervo.
A pesar de ello, la cultura y la educación sólo estaban al alcance de las clases privilegiadas. Gran parte de la población era analfabeta y no tenía acceso a los conciertos, las exposiciones y demás eventos culturales que organizaba el gobierno porfirista con el fin de mostrar al mundo que en nuestro país se apreciaban las manifestaciones artísticas de moda en esa época.

Bibliografía

Biografía:

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http://www.biografiasyvidas.com/biografia/d/diaz_porfirio.htm

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Economía:

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http://omega.ilce.edu.mx:3000/sites/estados/libros/aguas/html/sec_49.html Salvat, Juan, Rosas José Luis, Historia de México, México, Ed. Salvat, 1986, Tomo 12, pag 2131 a 2183.

Relaciones internacionales:

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