Política. Abuso de poder

Formas de Estados. Democracia. Dictadura. Monarquía. República. Bandera símbolo político. Corrupción. Clientelismo político

  • Enviado por: Munia Bilbao
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 28 páginas
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LA POLÍTICA¿excusa para mandar o para ganar dinero?

ÍNDICE:

1.Por definición lo que debería ser la política

a) Naturaleza

b) Historia

c) Política contemporánea

2. Formas de Estado por las que ha pasado España

  • Democracia

  • Dictadura

  • Monarquía

  • República

  • 3. Yo soy de izquierdas, tú de derechas

    4. Banderas ¿ Símbolo político, mágico o representativo?

    5. Los dineros de sus majestades los políticos españoles

    6. Impuestos de los españoles

    7. Citas sobre política

    8.Bibliografía

  • LO QUE DEBERÍA SER CIENCIA POLÍTICA

  • Ciencia política o Politología, disciplina, cuyo objetivo es el estudio sistemático del gobierno en su sentido más amplio. Abarca el origen de los regímenes políticos, sus estructuras, funciones e instituciones, las formas en que los gobiernos identifican y resuelven problemas socioeconómicos —desde el registro de animales hasta la diplomacia— y las interacciones entre grupos e individuos importantes en el establecimiento, mantenimiento y cambio de los gobiernos.

    A)Naturaleza de la disciplina

    La ciencia política se considera generalmente parte de las ciencias sociales que también incluyen la antropología, la economía, la historia, la psicología y la sociología. Su relación con estas ciencias admite dos perspectivas. Algunos dicen que la ciencia política ocupa un lugar preponderante porque las cuestiones individuales y colectivas que estudian otras ciencias sociales siempre tienen lugar en el marco de la política como manifestación de una creencia personal, como actividad profesional y como ejercicio de autoridad. El punto de vista opuesto es el de que la ciencia política es la sirvienta de las otras ciencias sociales porque depende de sus conceptos, métodos y averiguaciones. Independientemente de nuestra opinión sigue siendo cierto que durante los casi cien años de vida de la ciencia política como disciplina académica, una u otra de las ciencias sociales ha sido considerada la clave de las cuestiones políticas.

    Los precursores de las ciencias políticas se ocupaban de la forma de alcanzar y mantener objetivos ideales. Cuestiones como cuál es la mejor forma de gobierno son consideradas ahora completamente fuera del ámbito de la disciplina. Ésta se ocupa actualmente de lo que es en vez de lo que debería ser. Aunque la cuestión de la utopía se coloca generalmente en el campo de la filosofía política, algunos estudiosos afirman que, puesto que el problema de la idoneidad está implícito en cualquier investigación política, éste debe ser claramente abordado.

    Hoy en día, la mayor parte de la investigación que se publica en el campo de la ciencia política tiene que ver con temas concretos, como las campañas electorales y las elecciones, el proceso legislativo, el poder ejecutivo, las regulaciones administrativas, los impuestos y la seguridad social, las relaciones internacionales, la política comparada, la toma de decisiones jurídicas y las acciones e influencias de los grupos involucrados en las finanzas, el trabajo, la agricultura, la religión, las culturas étnicas, los militares o los medios de comunicación.

    B)Historia inicial

    Ya en la antigua Grecia existía gran interés sobre la naturaleza del Estado, sus órganos de control y las funciones de sus ciudadanos. La mayor parte de los estudiosos está de acuerdo en que Aristóteles fue el precursor más antiguo de la ciencia política. Entre otras aportaciones, su tratado Política sobre los diferentes regímenes anticipó el gran esfuerzo que implica clasificar las formas del Estado y sigue ejerciendo una fuerte influencia sobre esta ciencia. Platón, autor de La República, donde presentaba la utopía de una ciudad perfecta, fue otro de los primeros e importantes filósofos políticos.

    A lo largo de los siglos aparecieron otras obras clásicas: escritas por el hombre de Estado romano Cicerón, por san Agustín y por santo Tomás de Aquino, por el italiano Nicolás Machiavello, por los filósofos británicos Thomas Hobbes y John Locke, por los escritores franceses Jean-Jacques Rousseau y el barón de Montesquieu, y por los filósofos alemanes Immanuel Kant, G. W. F. Hegel, Friedrich Wilhelm Nietzsche, y Karl Marx. Casi todos estos autores se ocupan de la forma en que una sociedad puede generar las condiciones necesarias para el bienestar de todos sus ciudadanos. Estos trabajos siguen vigentes, principalmente porque van más allá de la comodidad material y se ocupan también de valores superiores como la justicia, la igualdad, la libertad y el desarrollo de las cualidades humanas.

    Los éxitos que se habían conseguido en el campo de las ciencias naturales llevaron a muchos investigadores políticos a la creencia de que, con el tiempo, empleando el análisis sistemático y la metodología de la física, la química y la biología, podrían desarrollar teorías explicativas. Mediante su uso, el estudio del gobierno y de la política podría convertirse, según ellos, en una tarea tan científica como las ciencias de laboratorio. En sus intentos por conseguir credibilidad, estos estudiosos se unieron con investigadores en los campos de la Sociología y la Psicología. De los sociólogos tomaron el método estadístico para recoger y analizar el comportamiento colectivo. De los psicólogos tomaron las definiciones, propuestas y conceptos que les ayudaran a entender por qué los seres humanos actúan de ciertas maneras. La Historia se utilizó como fuente de datos que podían ser analizados por el científico político. La Economía fue relegada a una posición secundaria, aunque la capacidad del economista de obtener datos concretos era envidiada por muchos estudiosos. Como resultado de estos préstamos de otras ciencias sociales, la ciencia política se convirtió en un campo independiente. No fue considerada ya un mero complemento a la filosofía moral, al Derecho, la economía política o a la historia.

    C)Ciencia política contemporánea

    A pesar de este llamamiento por una disciplina realista y concreta, basada en la objetividad y las herramientas científicas, el estudio más antiguo, especulativo y normativo, siguió siendo lo más común hasta la mitad del siglo XX, momento en que el punto de vista científico empezó a dominar el campo. La experiencia de quienes retornaron a la docencia universitaria después de prestar servicio durante la II Guerra Mundial (1939-1945), tuvo profundas consecuencias sobre la totalidad de la disciplina. El trabajo en los organismos oficiales perfeccionó su capacidad al aplicar los métodos de las ciencias sociales, como las encuestas de opinión, análisis de contenidos, técnicas estadísticas y otras formas de obtener y analizar sistemáticamente datos políticos. Tras conocer de primera mano como era de verdad la política, estos profesores volvieron a sus investigaciones y a sus clases deseosos de usar esas herramientas para averiguar quiénes poseen el poder político en la sociedad, cómo lo consiguen y para qué lo utilizan.

    Este movimiento fue llamado conductismo porque sus defensores sostenían que la medición y la observación objetivas se aplicaran a todas las conductas humanas tal y como se manifiestan en el mundo real.

    Los adversarios del conductismo sostienen que no puede existir una verdadera ciencia política. Objetan, por ejemplo, que cualquier forma de experimentación en que todas las variables de una situación política estén controladas, no es ni ética, ni legal, ni posible con los seres humanos. A esta objeción, los conductistas responden que la pequeña cantidad de conocimiento obtenido de forma sistemática se irá sumando con el tiempo para dar lugar a una extensa serie de teorías que explicarán el comportamiento humano.

    2.FORMAS DE ESTADO por las que ha pasado España

    A) DEMOCRACIA

    Sistema político por el que el pueblo de un Estado ejerce su soberanía mediante cualquier forma de gobierno que haya decidido establecer. En las democracias modernas, la autoridad suprema la ejercen en su mayor parte los representantes elegidos por sufragio popular en reconocimiento de la soberanía nacional. Dichos representantes pueden ser sustituidos por el electorado de acuerdo con los procedimientos legales de destitución y referéndum y son, al menos en principio, responsables de su gestión de los asuntos públicos ante el electorado. En muchos sistemas democráticos, éste elige tanto al jefe del poder ejecutivo como al cuerpo responsable del legislativo. En las monarquías constitucionales típicas, como puede ser el caso de Gran Bretaña, España y Noruega, sólo se eligen a los parlamentarios, de cuyas filas saldrá el primer ministro, quien a su vez nombrará un gabinete.

    La esencia del sistema democrático supone, pues, la participación de la población en el nombramiento de representantes para el ejercicio de los poderes ejecutivo y legislativo del Estado.

    B)DICTADURA

    Es un sistema de gobierno cuya primera definición fue dada por el filósofo griego Aristóteles, que la calificó como una de las formas puras de gobierno, junto con la monarquía y la aristocracia, en oposición a la impura demagogia.

    En Roma, se consideraba una magistratura suprema, decidida por los cónsules de acuerdo con el Senado, que, en tiempos de peligro para la República, permitía al dictador que la ostentara gobernar como soberano.

    En la actualidad, la dictadura es una modalidad de gobierno que, invocando un pretendido interés público, identificado en la realidad con intereses de grupo, prescinde, para conseguirlo, de la voluntad de los gobernados. Es un poder ejercido por una persona o grupo al margen o por encima de las leyes, sin sometimiento a fiscalización ni control democrático alguno. La dictadura excluye u obvia, cuando no la elimina, una división de los poderes del Estado —legislativo, ejecutivo y judicial —, implicando la restricción o supresión de las libertades de expresión, reunión y asociación. Por regla general, viene impuesta mediante golpes de Estado militares respaldados a su vez por sectores civiles que profesan una ideología concreta, con aspiraciones hegemónicas y programas autoritarios, en particular en situaciones de crisis económicas o políticas.

    En la teoría marxista-leninista se habla de dictadura del proletariado para referirse a la forma de gobierno que la clase trabajadora implantaría una vez derrocado el sistema capitalista como fase previa al advenimiento de la sociedad comunista, para consolidar y desarrollar el proceso revolucionario socialista.

    C)REPÚBLICA

    La república (del latín res publica, `la cosa pública'), forma de Estado basada en el concepto de que la soberanía reside en el pueblo, quien delega el poder de gobernar en su nombre a un grupo de representantes elegidos. En la práctica este concepto ha sido, sin embargo, ampliado, distorsionado y corrompido de diversas formas, por lo que se hace difícil dar una definición unívoca del término. Para empezar, es importante diferenciar entre república y democracia. En el Estado republicano teórico, en el que el gobierno se convierte en portavoz de los deseos del pueblo que lo ha elegido, república y democracia pueden ser dos conceptos idénticos (existen también las monarquías democráticas). Pero las repúblicas que se han dado a lo largo de la historia nunca se han ajustado a un único modelo teórico, y en el siglo XX la república ha servido de forma de Estado a regímenes democráticos pero también a regímenes de partido único y dictaduras. En realidad, la república ha pasado a designar a todo Estado cuya jefatura es responsabilidad de un presidente, o figura similar, y no de un monarca.

    Teorías republicanas

    Gran parte de la confusión que rodea al concepto de republicanismo puede remontarse ya a los escritos de Platón y Aristóteles. La República de Platón presenta un Estado ideal sobre lo que él consideraba los elementos básicos del alma humana: el apetito, la razón y el ánimo. De acuerdo con esto, su república ideal estaba compuesta por tres grupos diferenciados: una clase comercial (identificada con el apetito), una clase ejecutiva (equivalente a la razón) integrada por administradores y soldados responsables del cumplimiento de las leyes, y por último los guardianes o reyes filósofos (el ánimo) que ejercerían como legisladores. Como Platón confiaba a los guardianes, un pequeño grupo seleccionado, la responsabilidad de mantener una polis organizada con armonía, el republicanismo es a menudo asociado con los fines o metas establecidos por un pequeño sector de la comunidad que puede percibir lo que constituye el bien común.

    La Política de Aristóteles presenta otro concepto de orden republicano, planteamiento que ha prevalecido en la mayor parte del mundo occidental. Aristóteles clasificaba a los gobiernos basándose en quién los dirigía: uno, unos pocos, o muchos. Dentro de estas categorías distinguía entre formas buenas y malas de gobierno: monarquía (buena) contra tiranía, aristocracia (buena) frente a oligarquía, cuya principal diferencia consistía en que los dirigentes gobernaran por el bien del Estado o en beneficio de sus propios intereses.

    Uno de los aspectos más pertinentes para el republicanismo del mundo occidental es la distinción que hace Aristóteles entre democracia, la forma mala del gobierno de los muchos, y politeia, su contrario, la forma buena. El filósofo creía que las democracias caerían en un periodo de turbulencia e inestabilidad porque los pobres, que según su pensamiento se convertirían en la mayoría, intentarían conseguir una igualdad social y económica que ahogaría la iniciativa individual. Por el contrario, la politeia, con una clase media capaz de resolver con justicia conflictos entre ricos y pobres, permitiría el gobierno de los muchos sin los problemas y el caos asociados con los regímenes organizados.

    James Madison, a menudo llamado `padre de la Constitución de Estados Unidos', definía la república en términos parecidos a los de la politeia aristotélica. Según él, las repúblicas eran sistemas de gobierno que posibilitaban el control directo o indirecto del pueblo sobre sus gobernantes. Advirtió, sin embargo, sobre los efectos de las facciones mayoritarias e insistió en los derechos de las minorías.

    El concepto madisoniano de republicanismo coincide con el aristotélico de politeia en muchas dimensiones importantes, pero ambos son diferentes en esencia de la idea platoniana. A Madison y Aristóteles les preocupaba el medio con el que se pudiera asegurar un gobierno justo y estable. Para esto Aristóteles se apoyaba en una clase media predominante y Madison, con un concepto más amplio, propugnaba una república en la que los distintos intereses se supervisasen y controlasen entre sí. Madison también hacía hincapié en la elección de representantes por parte del pueblo, ya que éstos sacrificarían con menor probabilidad el bien público de lo que lo haría la mayoría de la gente. Según escribió Madison, las democracias puras, en las que el pueblo gobernaba de forma directa, “siempre han sido espectáculos de turbulencia y de enfrentamiento”.

    D)MONARQUIA

    Forma política en el que una persona tiene derecho por vía hereditaria a reinar como cabeza de un estado con carácter vitalicio. El poder del rey puede ser absoluto o estar muy limitado, como es usual en las monarquías actuales sometidas a regulación constitucional en la mayoría de los casos. El nombre con que gobiernan varía según las zonas y la estructura jurídica de su gobierno (reyes y reinas, emperadores y emperatrices, zares y káiseres).

    A través de la historia muchos monarcas han ostentado poder absoluto, a veces sobre la base de su supuesta divinidad. En el antiguo Egipto, por ejemplo, el faraón era una deidad, al igual que algunos gobernantes orientales. El sistema imperial en China otorgaba al emperador el poder supremo y la mayoría de los Estados de la antigua India eran monarquías. En la edad media la monarquía se había extendido por toda Europa, fundamentada muchas veces en la necesidad de un dirigente autoritario que pudiese convocar y dirigir a las tropas necesarias para la defensa del territorio. Las monarquías europeas eran dinásticas: el hijo mayor o el descendiente varón más próximo heredaban el trono. Como muchos dirigentes medievales obtenían soldados y armas de los señores feudales, dependían así de la lealtad de la nobleza para mantener su poder.

    Con el declive del feudalismo y la aparición de los Estados nacionales, el poder fue centralizado en un solo soberano. En principio estos gobernantes eran apoyados por la naciente clase media o burguesía, que se beneficiaba de la existencia de un gobierno central fuerte que mantuviese el orden y una situación estable para el desarrollo del comercio. Entre los siglos XVI y XVII, los monarcas absolutos como el rey Enrique VIII de Inglaterra y el rey Luis XIV de Francia gobernaron los países europeos. Los abusos de poder y la insatisfacción creciente de la burguesía ayudaron a la caída de muchas monarquías absolutas: las revoluciones en Inglaterra en el siglo XVII y en Francia en el XVIII marcaron hitos en la limitación del poder absoluto.

    La idea moderna de una monarquía limitada constitucionalmente se consolidó con lentitud en la mayor parte de Europa. Durante el siglo XIX el poder parlamentario creció mientras que disminuía el poder del monarca, incluso monarquías occidentales dejaron de existir después de la I Guerra Mundial, como las de Rusia, Alemania y Austria. En algún caso otras fueron sustituidas por gobiernos comunistas. Aún sobreviven algunas monarquías constitucionales, ante todo como símbolos de la unidad nacional. Entre las más antiguas están las de Gran Bretaña, España, los Países Bajos, Noruega, Suecia, Dinamarca y Bélgica.

    3.YO, DE IZQUIERDAS TU ¿DE DERECHAS?

    La definición de las palabras derecha e izquierda nace en Francia, el 5 de mayo de 1789, fecha en que se reúnen en los Estados Generales: la aristocracia y el clero se sentaron a la derecha del rey, y la burguesía - que luego se convertiría en el motor de la Revolución- se situó a la izquierda. Este es el punto de arranque de ambos concepto, con sus connotaciones e inexactitudes.

    A finales del siglo XVIII, todo el mundo sabia en Francia y tenía una idea muy clara de lo que era ser de derechas o de izquierdas, dos conceptos nacidos casualmente. La terminología apareció a causa de la ubicación fija de dos grupos ideológicos diferentes: en 1789, la burguesía, motor de la revolución Francesa, se sentó a la izquierda del rey, mientras que la aristocracia y el clero lo hicieron a la derecha. Aristocracia, clero y burguesía (tercer estado) constituía los estados generales. Nobleza e iglesia disfrutaban de privilegios especiales sobre los burgueses (en su mayoría comerciantes y empresarios), que eran como el pariente pobre de la Asamblea. Un pariente pobre que s sentaba a la izquierda.

    Más tarde, la casualidad ha vuelto a jugar algunas veces en la posición geográfica de los grupos en cámaras y parlamentos. En el de Weimar (Alemania), los comunistas se sentaban a la izquierda y los nazis a la derecha, mirando desde la presidencia de la cámara. Pero, por supuesto, la posición se alteraba si se observaba el parlamento desde atrás. En el parlamento británico la derecha de la tribuna de los oradores ha estado ocupada muchos años por la derecha, por los conservadores. Pero también por los laboristas, porque este lado de la tribuna está reservado al partido que más votos obtiene en las elecciones.

    El 10 de mayo de 1981 se dijo que "Francia se levantó con el pie derecho y se acostó con el izquierdo”, en una frase célebre referida a triunfo de socialista en las pasadas elecciones-; una frase tal vez originada en aquella histórica de un ministro del rey de España que, refiriéndose a las elecciones de 1931, dijo que la nación “se fue a l a cama monárquica y se despertó republicana”, cuando los términos monárquico y republicano encajaban exactamente en los contextos de derechos e izquierdas son brumosos y los matices tan amplios como el decir que izquierda es el socialismo hacia allá y derecha es la ley y el orden. La inexactitud gravita siempre sobre las dos palabras. Como son dos posiciones puestas antagónicas, si la derecha fuera la ley y el orden, la izquierda sería el caos absoluto, pongamos por caso, lo que no es cierto. Como tampoco lo es el de la izquierda detente el monopolio de la defensa de los débiles.

    Ganó la derecha, que se dio cuenta que en la religión cristiana en sus oraciones estaba llena de alusiones a la derecha de Dios Padre, que se percató de que la Biblia en sus referencias al día del juicio final indica que los justos se situarán a la derecha de Dios y los pecadores a la izquierda.

    Siempre lo bueno, lo correcto y lo sagrado ha partido de la mano derecha, la diestra, mientras que la siniestra ha tenido un tono vergonzante. De esta manera, desde el principio, hubo unas connotaciones, falsas, sobre la bondad intrínseca de las derechas t la maldad de las izquierdas. A finales del siglo pasado y principios de este, decir derechas era hablar del Manual de Urbanidad y Buenas Costumbres, de damas encopetadas con vestidos largos y niñas con tirabuzones jugando al aro en los jardines idílicos, con fuentes y cascadas; mientras hablar de izquierdas era crear la imagen de hirsutos individuos con grandes barbas, alpargatas y pantalones con remiendos, tirando bombas contra aquel paraíso.

    Todo es absolutamente falso. Cuestión de símbolos, porque en Oriente las cosas son exactamente al revés. En los dichos chinos los héroes y los santos siempre están a la izquierda.

    Los primeros símbolos dominantes en Europa eran religiosos. Cuando las pasiones religiosas cesan en la Europa moderna, las identificaciones se hacen políticas y ahí llegamos a las derechas y las izquierdas. A veces ambos lasos usan palabras idénticas, indudables, como democracia y libertad. Otras matizan. Donde la derecha dice hegemonías la izquierda dice imperialismo, refiriéndose a cuestiones internacionales. La palabra materialismo tiene acepciones distintas, según quien la use. Donde la derecha dice religión, la izquierda dice creencias.

    Hay palabras que un sector ha vendido a otro. Consenso, por ejemplo, se la ha colocado la derecha a la izquierda. Asumir una palabra de izquierdas aceptada por la derecha. En ambos casos, las dos palabras vienen a significar, pasar por el aro. Así, partidos republicanos en España asumen a monarquía. Todo ello nos dice muy poco. Pero está en la vida diaria. Hay deportes de derechas, como el tenis o el golf, y los hay de izquierdas, como el fútbol.

    Los cuarenta años de vacío político en España fueron utilizadas para crear un vocabulario ad-hoc. Por eso, hoy casi parece lógico que el vocabulario de izquierda domine el panorama, puesto que llenó el vacío inexistente.

    El vestuario es muy importante en la clasificación. La corbata pudo costar la vida a muchos en la guerra civil española. Al terminar esta, una conocida tienda de Madrid hizo el eslogan de: “ Los rojos no usaban sombrero”, batiendo genialmente a Madison Avenua en el campo publicitario y causando la aglomeración de colas de gentes dispuestas a cubrirse la cabeza y a ser de derechas de toda la vida ante sus mostradores. Para la derecha, la apariencia siempre ha sido muy importante. La izquierda aprendió la lección y rápidamente ha tirado la boina. Hoy la izquierda i derecha pueden vestirse por el mismo sastre.

    Los socialistas han encontrado el vestuario formalmente informal, pero de pana, y chaqueta de sport. Los sindicalistas de izquierda se presentan descorbatados en sus viejas guardias, pero los jóvenes van acercándose hacia los jerseys de marca y las camisas deportivas de moda. La barba ya no significa nada. Es, digámoslo, asumida por todos. Por todos los que, en virtud de este juego de símbolos y clichés, al renunciar a un uniforme, han aceptado otro.

    En este cúmulo de vaguedades todo ser humano parece nacer con sus dos características, de izquierdas y derechas. Una llega a pesar más que la otra y se transforma en un sentimiento personal que es apenas definible en algunos conceptos. La derecha cree en la libre iniciativa de creación y en el mantenimiento del status quo. La derecha cree en la jerarquía y afirma categóricamente que hasta en el cielo al clases. Prefiere la injusticia al desorden y odia la colectivización. La izquierda pone en primer lugar la seguridad para todos dentro del estado. Cree en la bondad natural del ser humano. Prefiere la justicia al orden y hace suya la bandera de los oprimidos.

    Naturalmente, en malos tiempos, de radicalización, unos conceptos avanza sobre otros. En la derecha domina el de autoridad y en la izquierda el de injusticia y explotación.

    Pero no hay una sola derecha ni una sola izquierda y conceptos están sometidos a una fluidez constante.

    Las cosas se complican al llegar al poder: entonces la izquierda suele derechizarse, y es atacada más por las gentes situadas a su propia izquierda que por las derechas. Lo propio ocurre con las derechas moderadas, que en el poder deben a veces posturas más transigentes.

    España, que no pasó la revolución francesa, es un país donde las derechas y las izquierdas han sido términos muy claros y sin embargo muy confusos. Un país donde la izquierda se lleva el 28 de junio de 1931 265 escaños y la derecha 60, mientras que el 19 de noviembre de mil novecientos treinta y tres la de casa se lleva 242 escaños y la izquierda sólo 58.

    Y así llegamos a la guerra civil y después a una filosofía política definida muy concretamente por el general Franco el 21 de junio de 1945, cuando dijo: " no somos derechas, ni menos izquierdas, ni somos centro "

    Y llegamos hoy sin saber todavía muy claramente que es ser de derechas o de izquierdas más que instintivamente. Pero la confusión sigue hacia el futuro. La derecha, si por derecha entendemos al capitalismo español, gira hacia un capitalismo ilustrado que pide al obrero una contraprestación en forma de pacto social, mientras que la izquierda quiere un frente amplio de izquierdas pero con representantes del capital industrial. Afortunadamente, se tiende a una polarización, es decir, a una definición, pero descafeinada.

    Derechas e izquierdas no serán ya como en el pasado, símbolos para izar bandera y matarse sin haberse definido bien previamente, sino unos conceptos que van mezclándose entre sí, ajustándose, porque, por lo menos, sabemos algo que sí quieren ambos: la convivencia pacífica.

    4.BANDERAS

    ¿Símbolos mágicos, representativos, o políticos?

    Símbolos mágicos o emblema colectivo, la bandera, que ha sido desde hace siglos la fuerza mística en la que las distintas comunidades se han amparado para proyectar sus sentimientos y aspiraciones, sirve hoy como signo tangible de orgullo y poder. Allí donde deje de ondear una bandera, deja de estar un país. Si en sociedades primitivas el fin práctico de las banderas es delimitar sus tierras y poner fin a las discusiones fronterizas, para el Estado moderno es ante todo el signo que asegura su presencia en un lugar. Si no porqué clavar una bandera en la Luna, donde no hay nada que delimitar para protegerse de animales. Hoy las banderas son algo puramente simbólico, con lo que nunca se ganaría una batalla.

    A menudo, en la historia se exagera ciertos hechos en detrimento de otros. Una justa valoración de aquella rudimentaria bandera no debe despreciar la idea que le dio vida: que los persas individualmente obraban con la astucia de una zorra, pero colectivamente no eran más que una manada de ocas.

    Otras veces, se infravaloran en provecho de alguien; como en este caso que tuvo lugar durante la conquista del Oeste: él pare Smet cabalgaba al frente de la caballería norteamericana, para iniciar la paz con Toro Sentado, portaba como es lógico, una bandera blanca en son de paz. Pero los indios, que asociaban las banderas con las guerras, malinterpretaton el símbolo e iniciaron la ofensiva.

    Sin embargo la fuerza de persuasión del pare Smet y su capacidad diplomática debieron ser inmensas a juzgar por los resultados: no sólo impuso a este pueblo la bandera blanca, sino que además, consiguió iniciar las conversaciones de paz. Pero realmente ¿Qué lo hizo posible?, ¿Pudo ser la capacidad de diplomacia de estos hombres?

    De haberse encontrado el padre Smet con la bandera pirata hubiera tenido un final muy distinto. Esta bandera fue el terror de los mares en el siglo XVIII. Su diseño se debe a un pirata conocido bajo el nombre de Roberts.

    Hoy las banderas que ondean ante el edificio de las Naciones Unidas de Nueva York son de origen más o menos moderno, sustituyendo por lo general a otras anteriores, propias de una monarquía que ya no reina o a los diversos reinos, repúblicas, señoríos, ciudades o comarcas que concurrieron a formar el Estado nacional como en Alemania, Italia o Suiza.

    La propia bandea española - que no cuenta con más de dos siglos de antigüedad- no llega a nuestro país, a pesar de que muchos españoles la tienen casi por dogma en la Provenza, Cataluña y Aragón, ni tampoco toma sus colores de estos reinos. Es simplemente el producto de un concurso de banderas que promovió Carlos III para dotar a los buques de la Armada de un nuevo pabellón.

    La bandera roja y amarilla, quedó finalista por sus colores llamativos que facilitan su visualización a gran distancia. En 1843, la reina Isabel que solo contaba con trece años, elevó la bandera marítima como símbolo de la nación.

    No existe una razón para que un país ponga un color o excluya otro, y aunque se levanten por encima de la historia de una nación, siempre comunican aquello que la conciencia interprete. Los colores ni representan en sí valores cromáticos. Designan lo que sólo la fe, la tradición y el ideal vivido en común quieren proyectar sobre ellos: un paisaje, sus gentes, o acaso la revolución pendiente, o la cumplida.

    Las bandera han sido siempre un punto vulnerable en cualquier gobierno o nación. Desde que se crearon, los dirigente comprendieron que faltar al respeto de la bandera lo era por extensión hacia su propia persona. Y naturalmente esto era más grave en tanto en cuanto se trataba de una monarquía absoluta, en donde la bandera ni era más que la representación del rey, expresión y encarnación misma del Estado. Hoy el ultraje a una bandera lo es a toda la nación, a su clase política y a los hombres que la componen. De hecho, las embajadas son otro modo de representar al Estado y por esa misma razón, son agredidas con la misma facilidad que una bandera. Sólo que tomar una embajada requiere más conocimientos de estrategia y no es tarea de aficionados.

    En 1948, el presidente norteamericano Truman tuvo la idea de cubrir todo el mundo con una red de Casas Blancas a fin de que todo norteamericano se sintiese como huesped del presidente. Sin embargo, no se llegó a esta exaltación simbólico, quizá porque el presidente Truman vio en la bandera la simplificación suprema del aparato estatal y su mejor representante. Por ello, el pueblo norteamericano se ha convertido en el pueblo que más respeto muestra hacia sus símbolos. No hay americano que no escuche su himno nacional sin ponerse la mano en el pecho, ni américano que no sufra cada vez que una bandera es quemada en Oriente Medio. E incluso, su dolor lo manifiestan izando banderas. ¿Qué motivo hay si no detrás de esas banderas que se izaron en Pensilvania mientras duró el cautiverio de los rehenes de la embajada en Irán?

    No puede decirse esto mismo del pueblo británico que vende orinales, platos, tazas, bolsas de compre con la célebre y famosa Union Jack, nombre con el que popularmente se designa a la bandera del Reino Unido.

    Solo los británicos son capaces de esto; y sólo in español y senador, como Elósegui, es capaz de sustraer una ikurriña del Museo del Ejército no teniendo más remordimiento que el de haber puesto en un brete a los soldados encargados de la custodia del museo.

    Ni que decir tiene, en que aprieto se vería el Ministerio de Cultura, si un día, ante la llegada de un ilustre presidente de gobierno, desapareciesen todas las banderas. Este simple detalle decorativo, para algunos, es mucho más importante de lo que se pueda pensar.

    5.LO “que chupan” LOS POLÍTICOS EN ESPAÑA

    Dice el refrán que el que paga, manda, pro en este caso la realidad desmiente a la sabiduría popular. Los políticos, por ejemplo, cobran, mandan y además, se quejan a veces de estar mal pagadas. Los datos y las cifras hablan por sí solos.

    El agravio comparativo suele ser la causa esgrimida por los políticos a la hora de subirse el sueldo: a veces, porque sus homónimos europeos ganan más; otras, porque tienen un sueldo mayor los subordinados que los propios jefes.

    El caso más llamativo lo tenemos en el propio presidente de Gobierno. José María Aznar tiene un sueldo bruto animal de 12.552.564 pesetas, ampliamente superado por eurodiputados, algún alcalde, y muchos diputados que acumulan complementos e indemnizaciones. Y en otra esfera, por magistrados y fiscales, o por el director general de Radiotelevisión española, que gana más de 18 millones de pesetas. Pero, lo más sorprendente es que un alcalde- el de Madrid, Álvaro del Manzano- gana 13.079.598 pts- que el presidente del gobierno.

    Ejemplo de austeridad lo constituye la Corona Española que tiene una cantidad asignada por los presupuestos asignados en los Presupuestos Generales del estado para el mantenimiento de su casa y su familia de 1.062.912.000, cinco veces menos de lo que percibe la casa real británica, la más cara del mundo.

    Quizá sean los ministros los que salen peor parados en cuanto a retribuciones. Todos los ministros de l gobierno tiene idéntico sueldo; así Isabel tocino, ministro de Medio Ambiente, ingresa por su cargo la misma cantidad que Jaime Mayor Oreja, ministro del interior: 11.074.968 pts brutas anuales.

    Mientras que los Secretarios de Estado cobran 2.3 millones anuales más que sus ministros, sus superiores inmediatos. Y todos ellos menos que los eurodiputados y que muchos diputados nacionales.

    Cuando los ministros cesa, tienen una indemnización del 80% de sus sueldo por un periodo igual al que estuvieron en el cargo, con un máximo de dos años: unos 8 millones de pesetas, que pueden llegar a sumar a otros sueldos públicos, por tratarse de indemnizaciones.

    El presidente de la comunidad más austero es el extremeño Rodríguez Ibarra (6.9 millones), seguido del de Melilla (7 millones). Tan sólo Ibarra y Juan José Ibarretxe (País vasco) ocupan la sede oficial para su vivienda; casi todos los demás viven en casa de su propiedad. Los eurodiputados, son los niños mimados de la política: sueldos millonarios, complementos salariales de lujo, asistentes, secretarias trilingües, viajes y retiros dorados son, a menudo, algunas de las prerrogativas de los 20 comisarios y 620 eurodiputados(64 españoles) que rigen los destinos de los europeos.

    Entre los 20 comisarios europeos, solo hay dos representantes de nuestro país. Loyola de Palacio y Pedro Solves, que cobran mensualmente un mínimo de 2,5 millones de pesetas, y que recibirán a su marcha una indemnización cercana a los 60 millones de pesetas; además tienen derecho a una pensión vitalicia, a partir de los 65 anos, de un millón de pesetas mensuales. Todos nuestros eurodiputados prefieren cambiar de tema cuando se les pregunta por su sueldo. Pero según el informe del Tribunal de Cuentas de la Unión Europea del pasado ano, la media de gastos y dietas de cada eurodiputado ascendió a 38 millones de pesetas, sin incluir los sueldos.

    Nuestros eurodiputados, además del sueldo reciben 511.000 pesetas mensuales en concepto de gastos generales; dietas de viaje por un importe máximo de 495.000 pesetas anuales; y dietas de estancia, a 36.000 pesetas al ida por asistencia a las reuniones oficiales del Parlamento Europeo. Además disponen de 1,5 millones de pesetas mensuales para contratar asistentes. La falta de un control riguroso de estos gastos ha sido denunciada por el Tribunal de Cuentas de la Unión Europea.

    Los sueldos de diputados y senadores son públicos: 6.179.100, para los que viven en Madrid, y 7.681.440 para los que residen en otra provincia. Pero las cantidades se van incrementando sensiblemente con otro tipo de complementos mensuales: 100.000 pesetas a los portavoces de Comisión y miembros de la Mesa, y 200.000 a los Presidentes de Comisión. Hay que añadir también las cantidades que los eurodiputados reciben de sus respectivos partidos por actividades que desempeñan en los mismos.

    A estas cifras hay que añadir la indemnización que los ex ministros cobran durante un máximo de dos anos. Los senadores y diputados no pueden recibir otro tipo de asignaciones que provengan del sector publico, aunque se les permite cobrar trienios, ya que son considerados funcionarios en excedencia: de hecho el 46% de los diputados y el 42% de los senadores son funcionarios del Estado y declararon percibir trienios.

    Tampoco están obligados sus señorias a abandonar sus actividades profesionales privadas, siempre que la Ley de Incompatibilidades se lo permita; así, 57 diputados y 29 senadores declararon ejercer la abogacía. En la presente legislatura, tan solo un total de 23 senadores y 39 diputados entregaron en blanco el informe en el que debían dar cuenta de sus otros ingresos, además de los percibidos como parlamentarios.

    ALCALDES, NO TODOS A UNA

    Ejercer de alcalde en nuestro país es una actividad desigualmente retribuida y no siempre bien pagada, aunque algunos no se pueden quejar. Los miembros de las corporaciones locales perciben retribuciones por el ejercicio de sus cargos cuando tienen dedicación parcial o exclusiva. Si se compatibiliza el trabajo municipal con el propio, solo se perciben dietas y gastos de representación; si se trabaja en exclusiva para el municipio, se percibe el sueldo que decida la Corporación, aunque hay excepciones.

    Los sueldos de alcaldes y concejales se suelen actualizar anualmente, tras su aprobación en Pleno. Pero en algunos casos, estas subidas levantan tal polvareda que terminan suspendiéndose, como ocurrió el pasado mes de Julio en el Ayuntamiento de Sevilla, donde el Pleno había aprobado una subida para el alcalde y los concejales del 35%. El alcalde socialista Alfredo Sánchez Monterseirín hubiera pasado de cobrar 9 ha 11 millones de pesetas brujas anuales. Los concejales pretendían igualar su sueldo con el de los funcionarios de alto rango. Ante las críticas de los ediles del PP, y de los compañeros de la sed socialista de Ferraz, dos días después de aprobada, el alcalde y sus concejales renunciaron a la subida.

    Entre los alcaldes que no dieron marcha a tras a fuertes subidas de sueldo durante este año están: el de Santa Cruz de Tenerife, Miguel Zerolo (coalición canaria), que aumentó su sueldo en un 26%; la alcaldesa de Soria (PSOE), Eloísa Álvarez Otero, un 24%; o la alcaldesa de Calviá, Margarita Nájera (PSOE), que cobra más que su antecesora en el cargo.

    Pero la excepción que confirma las reglas la tenemos en el alcalde de Pontevedra, Miguel Fernández, del Bloque Nacionalista Gallego, que se bajó el sueldo en 1 millón de pesetas; o la del alcalde de Segovia, de Unión centrista, que renunció al sueldo a cambio de seguir con su profesión de dentista, y sólo cobra dietas de 60.000 pesetas por acudir a los plenos (su antecesor cobraba 400.000 pesetas al mes).

    Sin embargo, hay otros alcaldes de poblaciones muy pequeñas que tienen unos ingresos por dietas prácticamente simbólicos, y dedican la mayor parte de su tiempo a otras actividades de carácter privado, por la escasa actividad municipal. El ayuntamiento de Ojos Albos (Ávila), por ejemplo, abre sus oficinas solamente los miércoles de 16 a 16.30 horas y los funcionarios agradecen el aviso previo de las visitas.

    La retribución de los alcaldes depende de los acuerdos del pleno municipal y no del número de habitantes que tenga la ciudad, como ocurre en Francia o Portugal. Si aplicáramos la política de nuestros países vecinos, el alcalde de Madrid, pese a ser el que más cobra, costaría a cada madrileño 4.5 pesetas al año, y resultaría el más económico. Por el contrario, la más cara de todas es la alcaldesa de Calviá, que ras haberse doblado el sueldo, cuesta a cada vecino 298,6 pesetas al año; seguida de la de Soria, por la que cada soriano también paga 298 pesetas anuales. También son baratos el alcalde de Barcelona, que le cuesta a cada vecino 7,7 pesetas al año; el de Sevilla 12,7 o el de Valencia, 14,7. En una franja intermedia se sitúan los alcaldes de Bilbao, el de El Ferrol, Valencia, Hueva... Algunos alcaldes les salen verdaderamente rentables a sus Ayuntamientos, ya que compaginan la alcaldía con otros cargos políticos. En estos casos, la Ley les obliga a elegir entre uno de los dos sueldos. Es el caso de Teófila Martínez, alcaldesa de Cádiz y diputada.

    6.IMPUESTOS

    ¿Para la mejora del pueblo, o para pagar los vicios de unos pocos?

    El estado moderno necesita de la contribución de todos para hacer funcionar los servicios públicos. Y cada vez necesita más. Sin embargo, España sigue siendo uno de los países europeos con menor presión fiscal.

    Los impuestos son una de esas cosas a las que uno no llega nunca a acostumbrarse. Si no fuera porque hacienda conoce todas nuestras miserias tributarias, como en gran hermano se la intentaría defraudar. Porque, lo que se dice adeptos, no tiene. Y es una lástima. Siempre que se trata de hacer una historia de los impuestos aparece el elemento desestabilizador de las revueltas.

    Las necesidades del estado moderno lo han convertido en un auténtico monstruo devorador de dinero. En apenas veinte años, el presupuesto estatal español ha pasado de los millones a los billones. Los servicios son más numerosos, pero también la burocracia ha aumentado.

    Pero si algo no ofrece ya lugar a dudas es que el Estado se ha convertido en un redistribuidor de dinero, que es transferido a la sociedad en forma de Seguridad Socia, pensiones, subsidios de desempleo o investigación. El Estado también proporciona además bienes y servicios cuyo coste resulta demasiado elevado para el mercado: la defensa, la policía, el alumbrado público... O los ofrece el Estado o nadie. Sencillamente, porque no hay forma de impedir que una persona que se niegue a pagarlos disfrute de sus servicios. Un ejército nos protege a todos, al que paga impuestos y al que os evade.

    7.CITAS sobre la política

    • En la política sucede como en los conciertos: para oídos inexpertos, el templado es ya música

    • En la política es a veces como en la gramática: un error en el que todos incurren finalmente es reconocido como regla.

    • La política es el arte de obtener dinero de los ricos y el voto de los pobres, con en pretexto de proteger a uno de los otros bajo un sombrero que no es un casco (Anónimo)

    • El mayor castigo para quienes no se interesan por la política es que serán gobernados por personas que si se interesan.

    • Los experimentos en política significan revoluciones

    • En política siempre hay que elegir entre dos males (Morley)

    • Los hombres movidos por ideales dejan de interesarse por la política (Punset)

    • En la política es como en las matemáticas: todo lo que no es totalmente correcto está mal (Kennedy)

    • Toda revolución política es una revolución moral. Toda revolución moral es una gran revolución política.

    • Es muy difícil hacer compatibles la política y la moral (Bacon)

    • Las convicciones políticas son como la virginidad: una vez perdidas, no vuelven a recobrarse (Maragall)

    • El mundo no ha cambiado por la política sino por la técnica

    • La política es el arte de los incapaces de triunfar en privado

    • La moral se esgrime cuando se está en la oposición de la política, se pierde cuando se ha obtenido el poder (Aranguren)

    • No es la política la que crea extraños compañeros de cama, sino el matrimonio (Groucho Marx)

    • La política es el arte de servirse de los hombres haciéndoles creer que se les sirve a ellos

    • Nadie puede adoptar la política como profesión y seguir siendo honrado (Howe)

    • La política es una guerra sin efusión de sangre; la guerra, una política con efusión de sangre (Mao Zedong)

    • Cuando te pasas la mayor pare de tu vida política trabajando con temas aburridos como la Ecología... es excitante tener una crisis real en tus manos (Margaret Tatcher)

    • La política no debe tratar de vengar el mal realizado, sino de cuidar que no se reproduzca (Biskmark)

    • He dicho que la política es la segunda profesión más baja, pero me he dado cuenta que guarda una estrecha relación con la primera (Ronald Reagan)

    8.BIBLIOGRAFÍA

  • Muy Interesante

  • Enciclopedia Larousse

  • El País Semanal

  • Enciclopedia Encarta

  • Citas de Muy Interesante

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