Política exterior mexicana

Democracia. Mercado abierto. Proceso de Globalización. Relaciones diplomáticas. Unilateralismo estadounidense. Culturalización española. Capitalismo. Monopolios. Economía internacional

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México: Su Política Frente a la Mundialización

ENSAYO FINAL:

ANALISIS EN LA APLICACIÓN DE LA POLÍTICA EXTERIOR MEXICANA

El nuevo mundo que se abre ante nosotros presenta inmensas oportunidades para adelantarse a fin de consolidar la victoria de la democracia y de los mercados abiertos. (Anthony Lake -asesor de Seguridad Nacional Estadounidense 1994)

Sin lugar a dudas en el nuevo panorama internacional las oportunidades que se presentan para el desarrollo de un Estado-Nación son inmensas, el desarrollo de la tecnología, la ciencia medica y las propias filosofías han revolucionado la forma de ver y percibir las cosas; las políticas exteriores de los países deben de estar acordes a la coyuntura de este contexto, donde los países que no entran a la globalización o quedan fuera de esta su desarrollo se ve minimizado por la multiplicidad de factores que envuelven a estos países sumiéndolos en un retraso generacional impresionante… pero la teoría es muy diferente a la practica claro esta, aun cuando los países integrantes de un bloque globalizado han tratado y procurado enfocar sus políticas exteriores y su propio derecho interno para evitar el atraso en que se pueden sumir si no lo hicieran, siempre estarán supeditados a las “verdades duraderas” de las potencias mas fuertes con sus instituciones de dominación.

El caso de México no es la excepción ya desde los 80 ´s, los ajustes estructurales de las organizaciones Bretón Woods han tenido gestión directa en el manejo de nuestra política interior e influencia para llevarla en el plano exterior, pero si bien históricamente nuestro país (hasta hace poco) siempre tuvo el prestigio de llevar una política exterior, si no bien acorde completamente a intereses de otras potencias, si a una doctrina que implementada desde 1930 tenia como elemento fundamental la discrecionalidad en lo que se refiere al mantenimiento de las relaciones diplomáticas.

La formulación de la política exterior mexicana tiende a la defensa de los intereses nacionales en el exterior; pero, como la política exterior de todos los demás países, muchas veces puede no coincidir con los intereses nacionales, por ser resultado de fuerzas particulares, diferentes y a veces contraria al interés nacional. (Modesto Seara Vázquez).

Pero los trucos que funcionan con otros, no sirven de nada en ese callejón bien iluminado donde uno tiene una cita consigo mismo. (Fukuyama)

Por mas de 70 años los criterios básicos para la formulación de la política exterior mexicana, al carecer de la fuerza material necesaria en la política internacional; fue en apoyarse siempre en el derecho internacional para asegurar su independencia, en contraposición a lo que actualmente palpamos donde no existe una garantía de independencia y la política nacional esta llena de interferencias.

En la presente etapa del plano internacional donde el unilateralismo de los Estados Unidos es marcado para dirigir nuestra política exterior en beneficio siempre de los intereses de esta potencia y en donde “los Estados Unidos tiene que mantener su primacía internacional en beneficio para el mundo” (Samuel Huntington).

Ya que el derecho de Estados Unidos de actuar unilateralmente y de controlar esas regiones que selecciona es único, tal como compete a la única potencia que esta “definida” por su dedicación hacia todo lo bueno (Chomsky).

Por lo menos por interés propio México debe de defender principios de no intervención, integridad territorial, autodeterminación de los pueblos y no caer en el juego de la revolución mundial, del último hombre de Fukuyama: Donde la historia nos enseña que en el pasado ha habido innumerables horizontes. Las personas que vivieron en ellos, al carecer de nuestra moderna conciencia de la historia, creía que su horizonte era el único posible. Los que llegaron mas tarde a este proceso, los que viven en la vejez de la humanidad, no pueden mostrarse tan faltos de crítica. Por esto el hombre moderno es el último hombre: la experiencia de la historia lo ha agotado y lo ha desengañado de la posibilidad de una experiencia directa de los valores (Fukuyama).

Con esta conciencia histórica de la política exterior, considerando los propios factores de la globalización, debería de ir enfocada a la búsqueda de nuestras verdades duraderas como misión histórica de nuestra nación.

Desde luego que en la formulación de una política exterior no debemos descartar que las nuevas tecnologías de la información, al transformar los procesos del procesamiento de la información, actúan en todos los dominios de la actividad humana y hacen posible establecer conexiones infinitas entre diferentes dominios, así como entre los elementos y agentes de tales actividades (Castells).

Y considerar el uso de la tecnología como un instrumento de apoyo en la generación de consensos para llevarlos al plano de la práctica en una política exterior.

En la complejidad del entorno internacional, el problema no es con la globalización sino como ha sido empleada, así como sus instrumentos económicos como las asociaciones Bretton Woods (Stiglitz).

Y es bajo todas estas perspectivas en que se deben de considerar, en la formulación de nuestra política exterior factores propios de la cultura de nuestra raza y que México no es solo un país que geopolíticamente es privilegiado, su cultura y su identidad lo hacen ser el punto de partida de un credo, de un sentir que extrínsecamente hace el llamamiento a la convergencia de factores inalienables de costumbres, tradiciones y sobre todo de una identidad nacional, ya tan perdida actualmente, la sociedad no solo cumple un fin como tal sino que es factor determinante del devenir de la historia de un pueblo, ya que como tal, la sociedad se constituye con las interrelaciones de los individuos, su actuar y su sentir o forma de reaccionar a lo concerniente en su tiempo.

La sociedad mexicana, una sociedad llena de matices de profundo arraigo tradicional producto de la culturalización española es el claro ejemplo de la necesidad paternal del mexicano donde no nos atrevemos a ser por miedo a ser nosotros mismos y a crearnos una conciencia de lo que nos rodea, en esta serie de complejos matices el mexicano como individuo constituye un premexicanismo tendiente a la desconviccion de su ser modificando su identidad a lo que mas le convenga…. La evolución y perfeccionamiento de un pueblo se realiza primero en el interior de su conciencia y luego emerge al exterior en creaciones tangibles.

Es así como toda misión histórica o empresa comienza en el hombre y es simple efecto de las fuerzas espirituales que mueven a este. La Patria misma es realización y consecuencia de los hijos quien la integra, pero no antecedente de ellos ni don gratuito.

Al premexicanismo cuando le conviene sentirse mexicano se convierte a la inmediatez envuelto en la euforia del momento compaginando una serie de emociones y sentimientos, característica muy propia de la sociedad premexicana.

La conciencia política social del premexicano es nula ya que solo por conveniencia acepta las disposiciones que le rigen en su vida diaria, es aquel sujeto que en su vicio se ahoga por un fin de semana sintiéndose descansado frente a una caja de reflejos luminosos que le habla y este le contesta con absurdos aires de critica y de grandeza, pretendiendo, creyéndose parte de un sistema del cual es sin embargo el producto vano del ser inconsciente… del premexicanismo.

En contraposición el antimexicano cree verse en un nivel por encima de su propia realidad, una realidad marginal llena de banalidades y de costos de oportunidad donde el fin es el que justifica el medio, al antimexicano no le importa dejar pasar ya que el pasa por encima del medio sin tener conciencia de lo que arrastra o deja atrás, dispuesto a sobrellevarse lo poco que queda en una euforia de odio sentimental por lo que es o representa en un espejo.

En esta realidad tendríamos que situarnos para podernos saber mas y perder la conciencia de lo que no somos y aceptar sin miedo lo que queremos ser. Si como sociedad aportamos en la creación de dicha conciencia, se reflejara en nuestros gobernantes al formular políticas concernientes a las exigencias el contexto internacional.

Al hablar de nuestra verdad duradera, en la planeación de nuestra política exterior, aclarando que no me refiero a una disposición de carácter comercial o económico o de sentido meramente subjetivo si no a una compageneidad de factores concernientes a la búsqueda de una identidad de Estado-nación como destino histórico.

Y es cuando se puede hablar de muy pocos de los que se jactan mexicanos, la misma historia nacional demuestra las traiciones sufridas a la nación, a la leyenda negra del México antiguo y colonial, al cantar himnos a héroes perdidos y a maldecid a traidores perdidos.

Es como actualmente podemos analizar la herencia real del pasado y así darle un sentido al presente para un futuro palpable y lleno de contextos de aquiescencia a favor de un internacionalismo o nuevo orden mundial.

Sin cuestionamientos ilógicos puedo afirmar que sin lugar a dudas la democracia tan exaltada en el paradigma del neoliberalismo no existe como tal, una herencia más actual de dichas políticas de nuestro país, es como nuestro país no se ha escapado al condicionamiento de dichas acciones sociales, políticas y económicas donde los agentes internacionales se han aprovechado y nos han atado aún contexto mundial cambiante donde o se nada arriba de la ola dejándote llevar o la misma corriente te revuelca y hunde en la inmensidad de un mar negro y profundo lleno de hostilidades dispuestas a consumirte.

Al ser unos pocos los que pretenden tomar las riendas de las mayorías populares atacando a los estados nación minorizando su influencia, atacando su soberanía, en fin logrando en el aspecto económico un dominio y obligándolos, (como es el caso de México país del tercer mundo en desarrollo) a políticas que solo causaron y lo siguen haciendo desbarajustes y traen consigo más problemas sociales de los que realmente resuelven.

En todo este marco internacional podemos analizar como desde antes de la década de los 80s por no remontar prácticamente desde al independencia México ha sido opacado en una continuidad de traiciones y despojos para lograr un destino histórico en su misión de buscar la identidad del ser mismo, la identidad del mexicano, la identidad de nación.

Es cierto que en el sistema capital, un sistema de supuesta competencia, los monopolios de las empresas son un grave problema pero más grave aun es el hecho de confundir un desarrollo económico con un desarrollo social y más conflictivo es el querer conjugar, comparar o igualar estas dos nociones; un vicio tan arraigado en nuestro país como la misma costumbre de comer chile; pretendencia de las agencias internacionales al servicio de los intereses de unos pocos sin considerar las posibilidades y necesidades de los países tercer mundistas.

Continuando con el esquema neoliberal podemos observar claramente como el banco mundial en su condicionamiento de políticas sociales sentencio aun mas al sistema político mexicano al disminuir la relativa seguridad social reduciendo los presupuestos a los intereses sociales, invocando la creación de instituciones donde se oferta más ladrillo y cal que una vivienda digna a un amor producto del capitalismo.

El reto en la búsqueda de una política exterior adecuada al momento de coyuntura sin lugar a dudas es difícil, pero la conclusión la tendrá finalmente la historia donde en el contexto de este nuevo orden mundial difícilmente se pueden percibir las soluciones propias a una etapa de la revolución de la nada contra la nada quizá es impropio señalarlo pero creo que si es justo y merecedor de poder exhortar a la conciencia propia en la búsqueda de una identidad como nación, como destino histórico, como un patrimonio relativo al verdadero sentimiento de mexicanidad.

BIBLIOGRAFIA DE APOYO

  • Modesto Seara Vázquez La Política Exterior Mexicana

  • Noam Chomsky Democracia y Mercados en el Nuevo Orden Mundial

  • Francis Fukuyama Hombres sin pecho

  • Manuel Castells La Economía Informacional y el Proceso de Globalización

  • Stiglitz The Way Ahead