Política económica de modernización militar turca

Economía política. Ejercito turco. Implicaciones nacionales. Industria militar en Turquía. Industrialización de la defensa. Pacificación internacional. Poder de adquisición. Venta de armas

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La política económica de modernización militar Turca

Este estudio examina la economía política del proyecto de modernización militar empezado en 1996 en Turquía. Debido al alcance sin precedentes del esfuerzo de modernizar y las particularidades de la industria de defensa, este proyecto va a impactar las relaciones de Turquía con sus aliados y su proceso de democratización. Las grandes compras de tecnología militar y la esperada profesionalización del ejercito turco conducirán a un realce en la estatura internacional de Turquía, especialmente en su relación con estados occidentales proveedores. Simultáneamente la modernización producirá fuerzas sociales nacionales que impulsan mas democratización.

En 1996, Turquía oficialmente anuncio un programa militar ambicioso de modernización, el que constaba de obtener equipo de alta tecnología y mejorando sistemas obsoletos. El programa central, central para la estrategia político-militar a largo plazo de Turquía, fue de 25 a 30 billones de dólares para los primeros 8 a 10 años y se espera un total de 150 billones para los próximos 30 años. Aun si la reciente crisis económica ha producido un retraso en la implementación de este programa de modernización, este estudio supone que los planes turcos de modernizar el ejercito se van a cumplir. Un programa de modernización tan macizo tendrá implicaciones complicadas para la política nacional y la economía de Turquía, los estados armamentistas occidentales proveedores y geopolítica nacional.

Dentro de Turquía, la modernización del ejercito puede revertir su estatura decreciente en la sociedad y política Turca recobrando prestigio y acumulando recursos. Además, el programa de modernización seguramente va a desarrollar una base industrial-militar en Turquía, respaldando el desarrollo industrial global de Turquía. Ambos desarrollos van a afectar a la democratización y occidentalizacion en curso de Turquía, y la interacción entre los militares y las elites comerciales va a ser crucial.

Debido a la naturaleza especifica de la industria de defensa como un mercado altamente regulado y la polinización de ventas militares extranjeras, el surgimiento de Turquía como un comprador principal también tendrán efectos profundos en la economía política de estados occidentales proveedores de armas.

Dado la fuente de datos y problemas de atraso de tiempo concerniendo la medida de ventas armamentistas, este estudio usa el más completo, más comúnmente usado y más reciente reporte de la declaración del departamento de estado de EEUU ( Gasto Militar Mundial y comercio de Armas 2000). Además, este estudio enfocará la atención en la industria de defensa en los EEUU, con referencia ocasional hacia industrias europeas o israelíes. La razón es que EEUU tiene una mayoría absoluta en ventas armamentistas globales y es designado como el proveedor principal de Turquía durante el periodo de modernización. Además, este estudio sostiene que la modernización se ha vuelto no solo una meta sino también lo que impulsa la política exterior de Turquía a consecuencia de las economías políticas de industrias occidentales de defensa.

Regionalmente, la modernización desproporcionada de Turquía fomentara un incremento en la diferencia entre Turquía y sus vecinos, como el fin de la Unión Soviética trajo consigo un declive en la adquisición de armas de los vecinos de Turquía y estancamiento económico, mientras Turquía avanzo económicamente y militarmente.

Sin embargo, el foco de este estudio estará limitado para los procesos económicos políticos y las ramificaciones de la modernización militar de Turquía y de los países occidentales proveedores de armas. La primera parte brevemente examina los orígenes del programa de modernización. Luego procede a analizar los motivos del ejercito y las aspiraciones para el programa, las metas de la política exterior asociados con el, y los efectos económicos esperados. La segunda parte estudia la estructura de la industria de defensa y los efectos resultantes de la gran modernización militar turca en las economías políticas de estados occidentales proveedores de armas.

La modernización militar turca: la política y la realidad

La evolución del programa de modernización militar

El programa de modernización de Turquía difiere profundamente de programas militares de modernización en otros países. Además del tamaño, el programa de Turquía es una medida de política bien aplicada derivada de experiencias y desarrollos recientes. En primer lugar, la revolución en negocios militares resaltados por la supremacía americana en la guerra del golfo en 1991 hizo que oficiales turcos se dieran cuenta de que las fuerzas armadas turcas estaban mal equipadas para confrontar las amenazas del siglo veintiuno. Esta impresión fue reforzada por el hecho de que Turquía recibe equipo viejo de EEUU y Alemania resultado del desarme forzado siguiendo el tratado de fuerzas convencionales en Europa. Esta exposición a la guerra sofisticada y equipo militar, y las dificultades crecientes del ejercito a contener la insurgencia kurdo en el sureste de Turquía, indujeron al ejercito a experimentar un programa de modernización.

Afortunadamente para el ejercito, dos dinámicas básicas le permitieron tratar de modernizarse. Primero, siguiendo la liberalización económica que empezó en los inicios de 1980, Turquía experimento un gran crecimiento económico resultando en incremento de ganancias por impuestos. Mientras los gastos militares aumentaron en 12 porciento en promedio de 1989 a 1999, los gastos militares como un porcentaje de los gastos del estado bajaron de 18.4% a 13.9%. Este golpe de fortuna fiscal le dio a los militares turcos una oportunidad para apoyar una modernización militar a gran escala. En segundo lugar, en contraste a la mayoría de democracias occidentales, los gastos militares turcos casi nunca son el tema de debates parlamentarios y las demandas militares turcas no son escudriñadas. En otras palabras, el ejército turco idea su presupuesto de defensa y sus políticas de adquisición (dentro de los límites fiscales) sin encontrar oposición en el parlamento.

Implicaciones nacionales de la militarización moderna

Lo más probable es que la militarización moderna produzca dos consecuencias destacables. Políticamente y socialmente la influencia y el rol de los militares en Turquía va a cambiar una vez que los efectos del programa de modernización empiece a sentirse. Económicamente el diseño de la modernización de Turquía va a tener un impacto profundo en el progreso de la industria Turca, porque va a propulsar la industria de defensa del país a otro nivel.

En cuanto a los militares, el programa de modernización se inició para contrarrestar dificultades militares específicas que Turquía ha tenido que enfrentar en la era posterior a la guerra fría. Este programa incluye ante todo el cambio en el rol geopolítico de Turquía como un poder regional emergente, la necesidad de mayor compatibilidad de los militares Turcos con EEUU y OTAN y la creciente dependencia de los militares para proveer seguridad interna.

A pesar de las motivaciones legítimas por parte de los militares Turcos, el programa de modernización también tiene el potencial de parcialmente restituir la estatura de los militares en la sociedad Turca y posiblemente políticamente también.

Los militares Turcos se ven a si mismos como los guardianes del Kremalism, la ideología basada en el estado del secularismo, la occidentalización y la modernización. En este contexto, el programa va a reforzar la imagen histórica de los Turcos de los militares como los que lideran la modernización del país.

La armada ya es considerada una fuente de orgullo nacional y es vista por los Turcos como la institución más respetada y prestigiosa hoy en día y la modernización militar va a elevar su prestigio aún más. Además, el éxito de los militares en el sudeste del país contra rebeldes curdos fortaleció el respeto por los militares en la sociedad Turca y también puede que haya mejorado la habilidad del país para prevenir futuras insurgencias. La modernización militar probablemente va a mejorar la habilidad para prevenir futuras insurgencias. Además, el entrenamiento con material moderno y ganándose el respeto de otros países de la OTAN seguramente va a fortalecer la imagen nacional de los militares como profesionales, la cual había estado en declive los últimos años después del intento de golpe del 28 de Febrero de 1997.

Esta imagen de nuevo va a garantizar una gran cantidad de candidatos de alta calidad para ser oficiales y puede reestablecer a los militares como una gran fuerza social y política.

Además, como Dietrich Jung señaló en su ensayo de la sociedad Turca, la clase de oficiales elite original frecuentemente se ha encontrado en desacuerdo con la emergente elite de hombres de negocios. Sin embargo, los intereses de estos dos grupos pueden converger mas y más por la modernización militar, porque los militares turcos también van a ser actores industriales importantes mientras el complejo industrial-militar crece. Las industrias militares nacionales por lo general trazan sus contratos de las fuerzas armadas nacionales y su personal son primeramente ex militares de servicio. Por consiguiente, una red de contactos formales e informales se desarrolla conectando la industria de defensa cercanamente a los militares. A través de este proceso de osmosis, hay mayor conciencia entre la clase militar de consideraciones político-económicas que surgen de la propiedad industrial.

Un cometido principal de la modernización militar es precisamente construir una industria militar turca considerable. Actualmente, la industria militar de Turquía promedia cerca de un billón de dólares en las ventas anualmente, de cuales las exportaciones formaron solo 70 millones en 1999 - el equivalente al 0.3 % de todas las exportaciones turcas. Además, la falta de una industria militar nacional esta evidente en el hecho de que solo el 21% de necesidades militares turcas se satisfacen dentro del país, por eso la gran adquisición de equipamiento hecho en el extranjero.

Por consiguiente, “virtualmente todos los planes de compras requieren compensaciones correspondientes por la inversión extranjera en Turquía o un acomodamiento de co-producción con fabricantes armamentistas locales. También, la mayoría de compras cubren equipo de alta tecnología que hipotéticamente podría ser manufacturado en Turquía. Inicialmente, estos productos de alta tecnología serán coproducidos con uno de los proveedores tradicionales, conduciendo a un intercambio de tecnología que se espera va a crear una base para la futura independencia de la producción turca. El cometido es modernizar el ejercito y simultáneamente la industria de defensa de Turquía. El cometido es modernizar el ejercito y simultáneamente fomentar la incipiente industria de defensa turca, permitiendo eventualmente que se haga independiente de proveedores extranjeros cada vez menos fiable.

De hecho al analizar la capacidad de Turquía se nota que ésta fundamentalmente tiene el potencial para desarrollar una gran industria de defensa. Según Luis Bitencourt, para tener éxito en la industrialización de la defensa, un país en vías de desarrollo necesita tener una percepción de amenaza, acceso a recursos financieros, una base industrial diversificada, un presupuesto de compra nacional, suficiente educación nacional y el apoyo de una superpotencia. En efecto, aún si la reciente crisis económica cauce dudas sobre el desarrollo financiero industrial de Turquía, Turquía cumple todos los prerrequisitos de Bitencourt. Si es que Turquía tiene éxito, entonces la relación entre el ejército y las empresas privadas puede mejorar, contribuyendo a fomentar la democratización y liberalización económica. Irónicamente, modernización militar - es decir fortaleciendo las instituciones militares - quizás produzcan una sociedad más democrática porque esto une a los militares con los intereses de negocios, los cuales principalmente están preocupados de crear condiciones macroeconómicas estables a través de la liberalización y buena gobernación.

Modernización militar y la política exterior de Turquía

La modernización militar Turca es un pilar central en la nueva política exterior de Turquía. En primer lugar, la modernización militar es en si misma una meta política, la cual se supone va a apuntalar la nueva reclamación de Turquía por un liderazgo regional. En segundo lugar la modernización debería impulsar la orientación tradicional de Turquía hacia occidente por la inclusión aumentada de Turquía en operaciones de la OTAN, lo cual se espera va a fortalecer las relaciones que hasta ahora han estado un poco tensas con occidente. Finalmente Turquía ha descubierto durante el proceso de la modernización militar que los contratos grandes de defensa pueden convertirse en una herramienta para dirigir política exterior. El fin de la Guerra fría transformo la posición estratégica de Turquía. En lugar de ser un país pobre, pequeño, en una de las fronteras de la Guerra Fría, Turquía se encontró como un “estado esencial” en varias regiones estratégicas: los Balcanes, el Oriente Medio, el Caucaso y Asia central. Las políticas económicas exitosas de Turquía de la década de los 80 contrastó con el declive de los estados vecinos. Notablemente, la Unión Soviética se desintegró en Rusia y varios estados pequeños mas débiles, algunos con una afiliación cercana a la identidad Turca. Irán al final de la década estaba todavía aquejado de su guerra de 8 años con Irak y el aislamiento internacional seguido por la revolución de 1979. El año 1990-1991 la Guerra del Golfo paralizó a Irak a gran escala y Siria fue debilitada con la desaparición de su cliente habitual Soviético. Esto elevó el estatus regional de Turquía y, como dijo el ex presidente Turgut Ozal, animó a Turquía a dejar atrás sus políticas pasivas e indecisas e involucrarse en una política exterior activa.

Específicamente Turquía tuvo interés en involucrarse en la pacificación internacional y llevó a cabo esfuerzos por mantener la paz, mejorando sus relaciones con socios regionales, fomentando su integración con occidente y captando oportunidades en regiones vecinas. Un elemento necesario para esta política exterior es un ejército equipado para proyectar poder, manejar intervenciones, hacer amenazas creíbles y actuar como un aliado confiable. Como el programa de modernización apenas ha empezado, la política exterior del país todavía encuentra dificultades porque el ejército no está enteramente preparado a manipular este rol ampliado. Por ejemplo, mantener la paz en el Caucaso (Nagorno - Karabagh en 1994) es descartó parcialmente debido a la falta de capacidad militar; en general las misiones de mantener la paz Turcas están todavía limitadas aunque aumentando en número. No obstante, Turquía ya probó su determinación para aprovecharse del cambio en el balance militar con sus enemigos vecinos. A fines del 1998 Turquía concentró las tropas a lo largo del límite con siria y emitió varias demandas con respecto al apoyo de Siria a los terroristas Kurdos. Sin desafiar las intenciones Turcas, Siria cedió frente a las demandas y hasta expulsaron al líder rebelde del PKK Abdullah Ocalan. Como muestra el ejemplo Sirio, un ejército modernizado seguramente dará a las autoridades políticas mayor flexibilidad en sus conductas de política exterior. Mirando hacia el occidente, la modernización militar es necesaria para que Turquía mantenga y avance en su integración con occidente. Turquía siempre ha sido un aliado confiable de la OTAN, con el segundo ejército más grande de la alianza. Sin embargo su ejército comparablemente menos sofisticado no siempre ha sido enteramente útil en las misiones de la OTAN, y la OTAN ahora mismo experimenta una modernización a gran escala. Además, los estados miembros de la UE en la OTAN están tratando de enfocar su atención en la Unión Europea Occidental (WEU), de la cual Turquía es solamente un miembro asociado sin posibilidades de ser miembro permanente. Esta exclusión arbitraria basada en el surgimiento de una identidad de seguridad Europea puede ser reversible mejorando al ejército Turco, obteniendo reconocimiento occidental de la contribución militar de Turquía para la OTAN, y demostrando que Europa permanece parcialmente dependiente de Turquía para su seguridad, como se enfatiza en el reporte de la Comisión Europea de Octubre de 2004. En cuanto a eso, la modernización militar Turca también indirectamente mejorará las posibilidades de Turquía para la candidatura a la UE.

Finalmente, la modernización militar Turca se ha convertido en una herramienta Turca de política exterior. Aunque lo dinámico está discutido largamente en la siguiente sección, la estructura de industria de defensa en occidente permite a Turquía a utilizar sus contratos mayores de defensa también para lograr otras metas políticas. Por ejemplo en 1999 Alemania fue designado para entregar una serie de tanques Leopard para Turquía. Sin embargo, el gobierno de la coalición de Alemania rápidamente se percató de la división política que producía esta venta de armas. Los socialdemócratas funcionaban con una plataforma de lucha en contra del desempleo, mientras sus contrapartes, el partido Verde, tiene una identidad política que prescribe adherencia a ciertos valores, principalmente lo relacionado con los derechos humanos. Por lo tanto, el gobierno experimentó una riña interna en el asunto, eventualmente se aprobó una venta mas pequeña mientras las mayores fueron postergadas. Desde entonces, cuando Alemania critica a Turquía en los DDHH Turquía vuelve a introducir su demanda por los tanques. Esta estrategia ha creado un boomerang de criticas: en vez de que confronten a Turquía por sus problemas con DDHH, el gobierno Alemán se encuentra repetidamente en confusión por sus ventas de armas a un aliado con un historial deficiente de DDHH. En cambio, dado el intento de Turquía por lograr acceso a la UE, contratos militares potenciales sirven para inducir a Alemania y a otros países de la UE para apoyar la candidatura de Turquía.

Una de las relaciones bilaterales mas afectadas por el programa de modernización es la asociación estratégica de Turquía con Israel, con el cual Turquía ha mantenido una política de defensa constante. No es coincidencia que el programa de modernización sé anuciono al mismo tiempo que el acuerdo de cooperación con Israel fue firmado en 1996. Estos acuerdos inicialmente eran exclusivamente de naturaleza militar y apuntaban a satisfacer los requerimientos de modernización de Turquía. El suministro de Israelí de armas es una estrategia turca que permite a Turquía evadir lobbies antiturco y pro derechos humanos en capitales occidentales cuando compran armas. La alianza Israelí-Turco sirve para asegurar otros intereses estratégicos de Turquía. Para asegurar estos intereses Turquía consideran que los contratos de defensa industrial son un gran incentivo para la cooperación con los militares israelíes. En 1996 los dos primeros acuerdos firmados cubrían la producción de aeronaves mejoradas y de cohetes valorados en 800 millones de dólares. Para la en comparación pequeña industria de defensa israelí (la cual a la sazón tenia alrededor de 500 a 600 millones dólares en exportaciones anuales), ventas internacionales de esa magnitud eran difícil de encontrar -especialmente debido al poder de veto de Washington sobre las ventas de armas israelíes. El significado económico para la industria de defensa israelí da libertad de acción inusual en su conducta de relaciones con Israel. Por ejemplo la critica publica excepcionalmente ruda sobre Israel emitida por el primer ministro turco Erdogan en mayo del 2004 recibió una respuesta israelí discreta, como Israel estaba ansioso de no sabotear decisiones actuales de adquisición la relación israelí-turca por lo tanto ilustra la utilidad de programas de modernización en relaciones bilaterales así como también la influencia restante del ejercito turco en la formación de la política exterior.

La modernización del ejercito turco: Efecto sobre estados proveedores

Como se indico en los ejemplos alemanes e israelíes la modernización militar turca tiene efectos ondulares políticos en estados proveedores, particularmente por la escala del proyecto. La estructura de industria de defensa como un mercado sumamente imperfecto y politizado (nacional e internacionalmente) y su transformación en los noventa ha creado condiciones que le da a Turquía poder de adquisición desproporcionados, y parte de ese poder se manifiesta en términos de influencia política.

Estructura de la industria de defensa en los años noventa

La industria de defensa experimento cambios dramáticos en los noventa. Para analizar estos cambios, es importante entender la estructura general que desmiente la industria de defensa. En general el mercado armamentista internacional es caracterizado por la competencia oligopolistica. Esto significa que la mayoría de las industrias nacionales están estratégicamente vinculadas a competidores y hay barreras de entrada altas, pero inusualmente para los oligopolios, los precios en este mercado no son estables. De hecho, en lugar de la competición de precios, la competición de tecnología predomina. Además, los acuerdos especiales se han hecho centrales en la competencia por ventas, como las compensaciones directas e indirectas, co-producción, transferencia de tecnología, o a través de trueques. En otras palabras, hay pocos países proveedores, cada uno controlando una gran parte del mercado mundial, pero sin controlar los precios.

Mirando la tabla 1, cuando se contrasta con la situación al final de la Guerra fría los EEUU dominan el mercado internacional de armas por que la Unión Soviética desapareció como competidor de igual contrapeso.

Tabla 1

País

URRS

EEUU

Reino Unido

Francia

Alemania

Total

1989

34,8

30,9

8,9

4,5

2,1

81,3

1999

6,0

63,9

10,1

5,6

3,7

89,3

Notablemente, las ventas de armas internacionales no aumentaron sino que disminuyeron dramáticamente después de 1990, solo recuperándose lentamente al final de la década. En términos de porcentaje, las ventas de EEUU y Europa subieron ligeramente, mientras las ventas de Rusia colapsaron. En 1987 la Unión Soviética todavía vendía armas por un valor de 23,1 billones de dólares, mientras que en 1992 Rusia solamente vendía armas por 2,5 billones de dólares.

Además, nacionalmente la industria de defensa es típicamente de un mercado de alta imperfección. Hay pocos compradores, principalmente los órganos de defensa nacional o compradores extranjeros sancionados. De nuevo, hay unos pocos grandes proveedores que se han consolidado a través de los noventa por la competición internacional. Tradicionalmente, las cinco mayores empresas nacionales venden alrededor del 80% del mercado de defensa. Además, la industria de defensa sufre de flexibilidad laboral limitada y la paradoja de los retornos crecientes debido a peculiaridades estructurales. Enormes costos de investigación y desarrollo combinado con capacidad de prestamos limitados y grandes deudas de la industria de defensa crean la dependencia de grandes contratos de un producto. Similarmente, la industria de defensa confronta una demora. El periodo requerido para desarrollar un producto nuevo es largo, y se requieren varios años adicionales para producirlos. Durante este proceso la mayoría de los recursos están inaccesibles, limitando las opciones operacionales de la empresa. Por lo tanto, la industria de defensa es extremadamente dependiente de planificación a largo plazo.

Además, la naturaleza de largo plazo de la industria deja a la mayoría de las empresas con exceso de capacidad, porque no pueden ajustar su producción tan rápido a cambios en la demanda, la cual tiende a ser impredecible. Este aspecto aumenta las necesidades cuando se negocian grandes contratos, especialmente porque hay tecnologías competitivas en la industria de defensa. Al mismo tiempo, una venta importante probablemente termina con más ventas a los mismos países, como los productos en general no son compatibles con los productos de los competidores (aunque se hayan desarrollado después).

Por último, la característica que define a la industria de defensa es el gran nivel de regulación. Regulación que obviamente determina quien puede comprar los productos de defensa. Por ejemplo, a pesar de que empresas de defensa de EEUU técnicamente son privadas, el gobierno puede ocasionalmente tener influencias detalladas en la practica de las empresas. Específicamente, el gobierno puede influir en la elección de productos, investigación y desarrollo, así como también financiando confabulaciones ( debido a ella siendo el financiador principal). Este influencia gubernamental es frecuentemente expresada emitiendo regulaciones operacionales especificas y técnicas.

Poder de adquisición turca en los años noventa.

Los cinco primeros años posteriores a la finalización de la Guerra Fría, el mercado internacional de armas inicialmente decreció en más de un 30%. La mayoría de esta reducción ocurrió dentro de la contratación de defensa nacional, por consiguiente forzando a la mayoría de los proveedores de armas a reducir su tamaño o encontrar mercados alternativos fuera del país. Una de las principales características del mercado internacional de armas ahora es que las ventas de armas se guían principalmente por consideración económica, significando el fin de las concesiones motivadas políticamente o planes de pago de préstamo.

A este ambiente entro Turquía en un programa de modernización militar masivo enfocado en la adquisición. La proclamación de gastar de 25 a 30 billones de dólares durante cinco a diez años, y hasta 150 billones hasta 30 años electrifico al mercado internacional de armas. Ya durante el periodo de 1994-1998 Turquía estaba tercero en el ranking de receptores de armas del mundo. Los intentos turcos de comprar equipamiento sofisticado compatibles con los de la OTAN redujo el numero de proveedores potenciales, excluyendo a dos de los siete mayores proveedores, China y Rusia. Por lo tanto, cada contrato turco forma una cantidad considerable de las ventas de armas de un país. La modernización de Turquía difiere de otras ventas de armas por que prevé compras grandes constates por un período extendido, mientras que otros grandes receptores de armas usualmente escenifican compras grandes individuales intermitentes.

La tabla 2 muestra el poder de compra de Turquía. Hasta antes que la modernización comenzara, Turquía era el segundo mayor cliente de Alemania y el quinto mayor de EEUU, con 5,5 de sus 6,6 billones de dólares usados en compras de esos dos países. La adquisición pretendida para 2000 a 2002 podía convertir a Turquía en el mayor cliente de Alemania y el cuarto de EEUU. De hecho, el negocio de tanques (1000 tanques por 5 a 7 billones de dólares) por si mismo iguala a las ventas militares extranjeras de Alemania en un periodo de 3 años.

En términos económicos, la naturaleza del programa de modernización le da a Turquía un verdadero poder adquisitivo, porque hay una cantidad limitada de compradores alternativos, dada la estructura del mercado internacional de armas. Además, como miembro aliado de la OTAN, Turquía es uno de los pocos países que teoreticamente esta permitido comprar todo tipo de equipamiento.

Además el aspecto de largo plazo en su modernización combina el poder adquisitivo de Turquía con el de los proveedores, porque las industrias de defensa dependen tanto de planificación a largo plazo. Especialmente las etapas iniciales de la modernización pueden determinar que proveedores van a poder producir productos compatibles para las compras turcas, y por lo tanto, es imperativo para las empresas de industria de defensas asegurar proyectos en su etapa inicial.

Como resultado, Turquía puede afectar el precio y más importante aun, las condiciones que rigen la forma del equipamiento. Debido a los planes a largo plazo y al tamaño de la modernización Turquía ha sido capaz de asegurar que su adquisición va a asegurar beneficios económicos para el complejo militar industrial de Turquía. Ciertamente, casi todo plan de adquisición incluye una inversión para contrarrestar, col-producción explicita con empresas turcas o maneras alternativas de transmitir tecnología.

Economía política de las ventas de armas a Turquía.

En países productores de armas la venta de armamento a Turquía se convierten en controversia política nacionales. Por un lado, los abogados antiturcos y pro derechos humanos luchan para prevenir ventas a un país con dudoso historial democrático y de derechos humanos y que esta involucrado con tensiones con sus vecinos. Por otro lado, hay un lobby de industria de defensa, que a la luz de las condiciones económicas descritas anteriormente necesitan ganar estos contratos militares turcos.

Los que se oponen a las ventas de armas a Turquía consisten en activistas de derechos humanos o grupos étnicos en conflictos históricos con los turcos, como los lobbies armenios o griegos con gran influencia en los EEUU. Ellos cuentan con tres buenos argumentos. Primero, hay acusaciones que Turquía no cumple con los requisitos de EEUU para exportar armas. Segundo, dicen que las armas vendidas a Turquía se usaron contra su población civil, y que en general Turquía comete constantes violaciones a los derechos humanos. En particular dicen que Turquía utiliza armamento militar que compran fuera del país para suprimir insurgencias kurdas en el sudoeste del país. Esta demanda fue especialmente popular cuando Turquía quiso comprar 145 helicópteros de ataque el año 2000 (con un precio estimado de 4,5 billones). El tercer argumento en contra de proveer a los militares turcos con armas y aporte político para la modernización es que eso sucede a costa del desarrollo democrático de Turquía, evadiendo de esta forma a los lideres democráticos y a la sociedad civil.

Trabajando en contra de las influencias de esos lobbies las diferentes industrias de defensa tienen redes de lobbies propias en diferentes capitales. A la luz de las consideraciones económicas la industria de defensa quiere asegurarse de contratos turcos. En particular, la industria de defensa en los EEUU tiene lazos cercanos al gobierno, y tiene mucha experiencia en lobbies políticos y se ha convertido en un participante en el proceso de creación de políticas de facto.

Hoy día existe una red intrincada de lobbyistas de industrias de defensa con contactos con varios comités congresionales y representativos, para no mencionar la burocracia federal. Evidencia de este efecto se puede encontrar en las grandes oficinas de relaciones gubernamentales de casi cada contratista y la creación de comités de acción política por toda gran empresa de defensa con el fin de cabildear. Además, la practica común de empleados mayores de la industria entrando al gobierno y viceversa - vicepresidente de los EEUU Dick Cheney es el ejemplo más prominente de esta practica común - es combinada por donaciones regulares a varias campañas políticas sin importar la afiliación política.

Cuando el cabildeo tradicional falla, la industria de defensa tiene varios argumentos efectivos para persuadir a la opinión publica a ser pragmática en la venta de armas. Primero, esta el tema del trabajo. Antes de que la alta tecnología se hiciera parte critica de la manufactura de armas, se calculaba que cada un billón de dólares de armas vendidas financiaban 40000 trabajos. Hoy día, esa cifra es seguramente más baja debido a la incrementacion de la productividad y de la inflación, pero sin embargo, grandes ventas de armas como los 4 a 5 billones de dólares de Turquía poden significar 100000-150000 trabajos, por lo menos para las polémicas políticas. Otra justificación económica apunta a la necesidad de demanda estable para mantener la industria de defensa. Sin la constante demanda, especialmente a través de inversiones extranjeras, la mayoría de las industrias de defensa no podían mantener su tamaño. Ventas militares extranjeras constan de 35 % de algunas mayores empresas industrial militar y no pueden perder un cliente como Turquía. Además la mayoría de las empresas necesitan recuperar los enormes costos de investigación y desarrollo, los cuales el gobierno nacional solo compensa en parte.

El argumento de que una venta militar extranjera es crucial para la supervivencia para la industria de defensa frecuentemente se transforma en un argumento de seguridad nacional. Primero, como mencionaba anteriormente, la industria de defensa nacional puede mantener su tamaño y su sofisticación a través del ingreso generado por las ventas militares internacionales. Esto es especialmente importante porque permite la preservación de capacidad de producción nacional si una necesidad nacional surge. Segundo, la provisión de armas, incluida la transferencia de tecnología y otras persuasiones económicas a otro estado, automáticamente le da al proveedor influencia en el estado receptor. Tercero, tal argumento a favor de vender armas que es un elemento para defender intereses estratégicos. En ese contexto, Turquía es un aliado estratégico mayor cuya modernización militar beneficia a los intereses occidentales. Una Turquía más fuerte significa un miembro más activo de la OTAN, un país aliado capaza de esquivar amenazas solo sin asistencia, y una fuente de estabilidad en una región inestable. Obviamente, hay algunos problemas con este tipo de argumentos pero el debate publico es difícil rechazar ventas militares a un aliado confiable sin rechazar las ventas militares extranjera enteramente.

Ejemplo de la influencia política turca en la modernización militar.

Turquía va a tener menos dificultades adquiriendo equipamiento militar si se embarca en una adquisición a largo plazo, porque la industria de defensa tiene el apalancamiento político necesario para asegurar que tratos no sean bloqueados y hasta puede minimizar las complicaciones que podrían suscitarse con requerimientos adicionales que algunos países incluyen en venta de armas. También he sugerido que, Turquía puede aumentar la utilización de intereses de la industria de defensa para lograr otras metas políticas.

En cierto sentido el proyecto de modernización militar se ha convertido en el premio-castigo de la política turca. Turquía ofrece o amenaza a retractar contratos de suministro de armamentos para persuadir a los gobiernos de occidente. Francia experimento la retractación penal de Turquía de contrato de defensa después de que la Asamblea Nacional paso una cuenta reconociendo el genocidio armenio. El 19 de Octubre de 2000 la casa de representantes de EEUU esta a punto de pasar una cuenta similar. Esta resolución molesto a los oficiales turcos que amenazo a la administración con revisar la administración estratégica de EEUU como también cancelar todo contrato de defensa y bloquear empresas de EEUU por futuras ventas. En Capitol Hill, el argumento principal por cancelar la cuenta en ultimo minuto era la amenaza de cancelar compras militares por una aliado estratégico.

Fortuitamente, Turquía justamente había cerrado un trato de helicópteros por 4,5 billones de dólares con Belltextron. Sin embargo, es cuestionable si Turquía hubiese cumplido la amenaza de cancelar tratos de armas con empresas de EEUU,

Conclusión

Una vez que la modernización militar turca proceda como fue anunciada inicialmente, los efectos en la economía política de Turquía y Estados proveedores de armas de Occidente va a ser grande. Dos características de la modernización militar turca hacen este caso único. Primero, Turquía es un país en vías de desarrollo con un proceso incompleto de democratización. Segundo, el alcance y especialmente el rango de tiempo del programa de modernización militar turca crean condiciones económicas y políticas particulares en los estados proveedores.

En cuanto al desarrollo nacional turco, los efectos de la modernización son discutibles. Sin embargo, el verdad que la modernización va a desarrollar capacidades militares e industriales en Turquía y fundamentalmente profesionalizar las fuerzas armadas. El resultado probable es mientras el rol de los militares en la sociedad se va a restaurar, su conducta va a ser influenciada por sus intereses como dueños y empleados de grandes industrias, la cual probablemente va a converger con elites nacionales que demandan estabilidad macroeconómica y gobernantes confiables.

Además, la meta de los militares de mayor actividad dentro de la OTAN y la candidatura exitosa de Turquía a la UE va a depender de la abstención de la Armada de la política. A causa de estas dos razones, uno puede esperar que la modernización militar turca indirectamente promocione la democracia de Turquía.

Para los estados proveedores de Turquía, el programa de modernización va a se central en su relación con Turquía. Debido a la estructura de la defensa. El sentido económico de proveer a Turquía pesaran más que otras consideraciones políticas Si Turquía además mejorara su democracia, entonces la influencia turca debería crecer aun más. Turquía va a ser capaz de usar sus contratos de adquisición sustanciales como una herramienta política y su conducta de relaciones con países occidentales. En otras palabras la modernización va a crear la base para el continuo surgimiento de Turquía como poder regional