Poesía española de posguerra

Literatura española contemporánea siglo XX. Estilo literario. Blas de Otero. Dámaso Alonso. Teatro español. Miguel Hernández

  • Enviado por: Marisma
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INTRODUCCIÓN.

La Guerra Civil española supuso, entre otras cosas, una ruptura con los modelos culturales anteriores. Desde el punto de vista literario, los últimos autores de las generaciones del 98 y del 27 mueren en esta época, o bien, a causa de la situación política, salen hacia el exilio. Los escritores jóvenes se ven privados del contacto con su inmediata tradición anterior, así como con la de las principales corrientes literarias europeas. Estas circunstancias producen un empobrecimiento y un declive de nuestra literatura que a partir de aquí se dividirá en: literatura de posguerra que es la que se escribe en el interior del país y literatura del exilio, escrita por los autores que emigraron a otras naciones, especialmente las hispanoamericanas.

A pesar de esto, la literatura de la Guerra Civil se utiliza como un elemento más de combate entre los bandos y la literatura que se produce en ellos es evidentemente distinta. Aparecen en esta época obras maestras, libros, poemas... que recogen todo lo característico de este tiempo, surgiendo autores tan importantes como Miguel Hernández o Pablo Neruda entre otros. La poesía, la novela y el teatro se tratan de diferente forma. Méjico fue un país decisivo y vital en cuanto a la producción literaria de los numerosos artistas exiliados allí. Las corrientes literarias son difíciles de delimitar ya que las obras variaban según los bandos nacionalistas o republicanos.

La novela en la Guerra Civil se difundía mediante revistas, hojas volanderas, postales e impresos, que se tenían muy en cuenta pero sin excesivas novedades estilísticas y es quizás éste el verdadero problema de la novela española en la guerra. Los novelistas españoles no escribían con demasiada calidad y dejaban en manos de los extranjeros las mejores novelas realizadas sobre los avatares de aquel entonces.

En la poesía podemos encontrar entre 1936 y 1939 una afloración espléndidas de la literatura por su composición rápida, y facilidad de retención. Se difundía de múltiples formas: Lanzada en octavillas, reproducida en tarjetas, postales, recitada, radiada en incluso convertida en himno o canción. Este hecho produjo que la poesía fuera muy operativa durante la Guerra Civil El romance octosílabo fue la composición más sobresaliente, seguida de las coplas, los sonetos y las formas populares. En uno de los periódicos más importantes de la época aparecían reflejadas las producciones bélicas de autores como Machado, Alberti, Miguel Hernández, entre otros.

El teatro se muestra como un exponente olvidado, ya que las funciones son de poca validez, pero la política teatral se ve reforzada en 1937, con la proliferación de grupos de teatro. Este nuevo teatro fue denominado “de urgencia” o “de guerrilla”, por la función política que desempeñaba.

En cuanto a la evolución del teatro en el transcurso de la guerra pueden destacarse las obras de Max Aub de un grado de inmediatez y frescura muy eficaces.

CONTEXTO SOCIO-HISTÓRICO.

Circunstancias históricas.

En 1936 estalla en nuestro país una guerra civil que mantiene enfrentados a los españoles durante tres años. Esta guerra tuvo consecuencias muy graves. Aparte de los problemas económicos y sociales que originó, motivó el exilio de mucho intelectuales. Esto supuso la ruptura con la cultura y el pensamiento anteriores.

Las profundas diferencias ideológicas existentes entre los españoles evolucionan progresivamente hacia posturas irreconocibles y desembocan en el conflicto armado.

Durante tres años, divididos en republicanos y nacionales, los españoles se enfrentan entre sí en la guerra más brutal que un país puede conocer: hermanos contra hermanos.

Cada bando defiende su concepción de Estado: los republicanos luchan por la democracia, a la sazón impregnada de ideales revolucionarios; y los nacionales tratan de imponer la tradición, amparada en los valores conservadores.

En definitiva, esta guerra fraticida no es sino el estallido de un viejo conflicto, consecuencia de la oposición entre dos ideales contradictorios: revolución y tradición, ideales que desde antiguo venían disputándose el espíritu de los españoles.

Tras la guerra, los vencedores establecen un régimen sustentado por el poder personal del general Franco, cuyo protagonismo se va respaldando por una amplia fracción de la derecha tradicional, que agrupaba a los sectores conservadores de la sociedad española.

No es empresa fácil interpretar los últimos hechos que forjan nuestra historia más próxima. Y ello porque, evidentemente, se carece de la perspectiva temporal necesaria para valorar el auténtico alcance de aquellos sucesos (resultado de motivaciones varias y complejas), cuyas consecuencias están todavía presentes en los momentos que vivimos.

En los primeros años de ese régimen, atravesó graves dificultades, puesto que, ala ruina y al caos propios de la posguerra, se sumó el aislamiento internacional a que lo redujeron las democracias occidentales que en la Segunda Guerra Mundial derrotaron a los fascismos italiano y alemán, con los que el régimen español simpatizaba.

Más tarde, superados los difíciles momentos iniciales se asiste a una apertura al exterior y a la puesta en marcha de un plan de estabilización económica, plan que recoge sus frutos en la época de los sesenta.

Al mismo tiempo, crece la oposición al régimen, oposición que se manifiesta principalmente en la postura de algunos sectores intelectuales y en el inconformismo de las generaciones jóvenes.

Panorama cultural.

El panorama cultural del período que nos ocupa viene directamente condicionado por las distintas vicisitudes políticas que lo conforman. Así, la guerra asesta un duro golpe a la cultura española; algunos intelectuales mueren en la contienda, tal es le caso de Unamuno, Antonio Machado, Federico García Lorca, Valle-Inclán... Y son numerosos los escritores, científicos y artistas que se exilian, por entender que la situación del país no les ofrecía las condiciones adecuadas para desarrollar libremente sus actividades y dar cauce a sus inquietudes. Algunos de ellos fueron Rafael Alberti, Picasso, Juan Ramón Jiménez, Sánchez Albornoz.

Durante la primera etapa de la dictadura, todos los aspectos culturales están controlados y dirigidos por el franquismo, manteniéndose aislados entre las propias fronteras. Pero más adelante, tras el inicio de la apertura al exterior, los cada vez más frecuentes contactos internacionales contribuyen a enriquecer nuestro panorama intelectual, propiciando múltiples tentativas de renovación en nuestros postulados tradicionales, y nuevas creaciones literarias, científicas y artísticas.

Y así, paulatinamente, las élites culturales van asumiendo una postura de responsabilidad y compromiso ante las complejas dificultades que plantea la vida moderna: deshumanización, incomunicación, soledad..., todas ellas latentes en el sentir de nuestros escritores contemporáneos.

TRAYECTORIA GENERAL DE LA LITERATURA

Antes de iniciar el estudio de la literatura de posguerra, conviene trazar unas líneas generales para clasificar mejor sus diferentes géneros. Se suelen distinguir tres etapas:

Los primeros años que siguen a al Guerra Civil se caracterizan por un letargo cultural en la producción literaria. Encontramos en esta primera época un grupo de escritores que se mantienen al margen de cualquier influencia política o ideológica. Intentan buscar nuevos caminos para la creación artística y su temática se centra en la valoración de los aspectos humanos. Buen ejemplo de ello es la poesía humana de Vicente Alexandre.

Siempre te ven mis ojos, ciudad de mis días marinos.

Colgada del imponente monte, apenas detenida

en tu vertical caída a las ondas azules,

pareces reinar bajo el cielo, sobre las aguas,

intermedia en los aires, como si una mano dichosa

te hubiera retenido, un momento de gloria, antes de huirte

para siempre en las olas amantes.

Pero tú duras, nunca desciendes, y el mar suspira

o brama por ti, ciudad de mis días alegres,

ciudad madre y blanquísima donde viví y recuerdo,

angélica ciudad que, más alta que el mar, presides sus

espumas.

VICENTE ALEXANDRE.

Encontramos después un grupo de poetas partidarios del nuevo sistema político y que ven con optimismo el futuro de España. Su literatura cuenta con el apoyo del poder y la temática de sus obras se centra en los temas tradicionales y religiosos. Luis Rosales y Leopoldo Panero son un ejemplo de éstos.

En la tercera etapa podemos clasificar a quienes intentan aproximarse a al realidad española. Esta literatura se conoce con el nombre de realismo social. Unas veces denuncian la situación social, el hambre, la injusticia y la miseria, con un lenguaje agrio y violento. Otras veces tratan de expresar el desamparo del hombre, la angustia existencial, la incomunicación y su destino trágico. Se crea una literatura tremendista que refleja las consecuencias motivadas por la Guerra Civil y la Segunda Guerra Mundial. He aquí un ejemplo de Blas de Otero.

Aquí tenéis, en canto y alma, al hombre

aquel que amó, vivió, murió por dentro

y un buen día bajó ala calle; entonces

comprendió: y rompió todos sus versos.

Así es, así fue: Salió una noche

echando espuma por los ojos, ebrio

de amor, huyendo sin saber adonde:

a donde el aire no apestase a muerto.

Tiendas de paz, brizados pabellones,

eran sus brazos, como llama al viento;

olas de sangre contra el pecho, enormes

olas de odio, ved, por todo el cuerpo.

¡Aquí! ¡Llegad! ¡Ay! Ángeles atroces

en vuelo horizontal cruzan el cielo;

horribles peces de metal recorren

las espaldas de mar, de puerto a puerto.

Yo doy todos mis versos por un hombre

en paz. Aquí tenéis, en carne y hueso,

mi última voluntad. Bilbao, a once

de abril, cincuenta y uno.

BLAS DE OTERO

Características generales.

*Abandono de los objetivos estéticos, lo que induce a la búsqueda del hombre vulgar, del antihéroe, que sirva para dejar una constancia histórica más fiel de determinadas coyunturas sociales.

*Empleo de la técnica autobiográfica, consecuencia del deseo de personalizar y subjetivizar las situaciones y hechos expuestos, así como el afán por reflejar con veracidad (en incluso con dureza) los planteamientos humanos y sociales provocados por la guerra.

*Literaturalización de los más diversos temas, como recuerdos, impresiones, sentimientos, críticas, el entorno social y humano, el compromiso político..., que en muchas ocasiones obligan al autor a hacer uso de la imaginación para enmascararlos.

*Utilización del lenguaje pleno de matices, en el que se combinan las expresiones más arraigadas y vanguardistas, y con el que se pretende equiparar la lengua oral y la lengua escrita.

*Asimilación tardía de las modernas innovaciones artísticas, tanto europeas como americanas, cuyas experiencias se ponen ocasionalmente en práctica, con inesperados y sorprendentes resultados.

LA POESÍA.

La poesía de la posguerra continúa en proceso de “rehumanización” poética, ya iniciado en los años treinta, a través del cual el poeta intenta participar (con su obra) activamente en las sucesivas fases del desarrollo social.

La poesía en España

La pérdida irreparable de poetas como Federico García Lorca y Miguel Hernández origina un profundo pesar e impulsa el proceso de humanización poética, que se configura y desarrolla en cuatro etapas, definidas según el espíritu que predomina entre los poetas.

- Poesía arraigada y desarraigada (1940- 1950) Su nombre obedece a las distintas reacciones que provoca en los poetas la obra “Hijos de la ira”, en la que su autor, Dámaso Alonso, expresa fielmente la angustia, el horror y la ira que le invaden en esos momentos.

Madrid es una ciudad de más de un millón de cadáveres

(según las últimas estadísticas).

A veces en la noche yo me revuelvo y me incorporo en este

nicho en que hace 45 años que me pudro,

y paso largas horas oyendo gemir al huracán, o ladrar a los

perros, o fluir blandamente la luz de la luna.

Y paso largas horas gimiendo como el huracán, ladrando como

un perro enfurecido, fluyendo como la leche de la ubre

caliente de una gran vaca amarilla.

Y paso largas horas preguntándoles a Dios, preguntándole por

qué se pudre lentamente mi alma,

por qué se pudren más de un millón de cadáveres en esta

ciudad de Madrid,

por qué millones de cadáveres se pudren lentamente en el mundo.

Dime, ¿qué huerto quieres abonar con nuestra podredumbre?

¿temes que se te sequen los grandes rosales del día,

las tristes azucenas letales de tus noches?

DÁMASO ALONSO

“Hijos de la ira”

*Son poetas arraigados aquellos que toman como fuente de inspiración valores tradicionales como la religión, el amor, la belleza: Luis rosales, Dionisio Ridruejo, Luis Felipe Vivanco...

*Son poetas desarraigados los que, concienciados de la situación histórica, inician una producción de carácter critico-social: Gabriel Celaya, Blas de Otero...

- Poesía social(1950-1960): La poesía desarraigada evoluciona hacia una poesía eminentemente social y testimonial a cuyo efecto:

*Busca el contacto con le hombre, lo que (a pesar de la fuerza de los poemas) no se consigue hasta años más tarde, cuando algunos grupos y solistas, como Quilapayún, Paco Ibáñez, Joan Manuel Serrat, Victor Manuel..., efectúan adaptaciones musicales de estos poemas.

*Se inspira en temas actuales, como la injusticia, la libertad, el trabajo..., que determinan el contenido político de su producción; y se dedican obras a España, de las que es una muestra destacada “España, pasión de vida”, de Eugenio de Nora.

*Su voz es áspera, contundente y firme, alzándose y tomando partido ante los numerosos problemas que surgen en el ambiente personal y social en que se desenvuelven los poetas.

-Poesía esencial(1960-1970): En esta tercera década, el poeta inicia una búsqueda de la esencia poética, considerándola el medio apropiado para la expresión de recuerdos y experiencias de su propio entorno.

*Aspira a crear una obra clara y personal, lejos de los patetismos anteriores y de las innovaciones que limitan el contenido poético.

*Su temática retorna a las evocaciones nostálgicas, al amor, a la familia, a la amistad..., que nos revelan en muchos casos el aislamiento y la soledad que envuelve la vida de estos poetas.

*Su estilo demuestra el afán depurativo de la palabra, que aspira a concentrarse, adquiriendo primordialmente un carácter poético.

-Poesía experimental (1970-1980): Responde a la inquietud de aquellos poetas que, nacidos después de la guerra y formados en la “sociedad de consumo”, dominada por la televisión, el cine americano, los cuales les permiten adquirir nuevos conocimientos, al mismo tiempo que siembran en ellos el deseo de crear una nueva estética.

*Versa sobre problemas actuales, como la música, el cine, la cultura, personajes populares y políticos..., que hacen orientación del bagaje cultural de los diferentes autores.

*Intenta crear un nuevo lenguaje, sirviéndose de las múltiples posibilidades que ofrece el surrealismo, movimiento que supone la gran revolución lingüística de nuestro siglo.

*Muestra una clara tendencia al vanguardismo, lo que implica un notable cambio de estética.

La poesía en el exilio.

La poesía en el exilio corresponde a las realizaciones líricas de aquellos autores que se exilian al extranjero, donde alternan sus creaciones poéticas con la profesión docente, actividad que desempeñaron en distintas universidades americanas: en Puerto Rico, Juan Ramón Jiménez; en Argentina, Rafael Alberti; en Estado Unidos, Jorge Guillén; y, como ellos otro muchos.

Entre sus principales características citaremos:

*Su creatividad ofrece al marcado carácter independiente, esto es, sin homogeneidad, sin someterse al rigor de un grupo.

*Presenta una gran variedad formal, tanto en lo que se refiere a sus estructuras como en lo que afecta a sus recursos expresivos.

*El transcurso del tiempo atempera la nostalgia y la desesperación, patentes en las primeras obras que son sustituidas por nuevas inquietudes existenciales, recuerdos matizados, renovados deseos..., como muestran “Galope de la suerte”, de Arturo Serrano Plaja, y “La realidad reflejada”, de José María Quiroga Pla.

INDICE.

INTRODUCCIÓN....................................

CONTEXTO SOCIO-HISTÓRICO........................

TRAYECTORIA GENERAL DE LA LITERATURA............

LA POESÍA.......................................

La poesía en España...........................

La poesía en el exilio........................

LA PROSA........................................

La novela en España...........................

La novela en el exilio........................

EL TEATRO.......................................

El teatro en España...........................

El teatro en el exilio........................

EL AUTOR: MIGUEL HERNÁNDEZ......................

BIBLIOGRAFÍA.

- Lengua Española / Miguel Gómez Gejo.

Ed. Edebé 1989

- Historia y Crítica de la Literatura Española /

Francisco Rico Ed. Crítica 1984

- Internet

www.courses.psu.edu/materials/span354_mxt206/novela_de_posguerra.htm

- Miguel Hernández para niños / Francisco Esteve

Ed. De la Torre 1989

- Lengua castellana y Literatura / María Teresa Bouza, Begoña González, José Manuel González, Alicia Romeu

Ed. Santillana 1998

EL AUTOR: MIGUEL HERNÁNDEZ.

Su vida

Miguel Hernández nació el 30 de Octubre de 1910 en Orihuela, provincia de Alicante. Sus padres querían que su niño al ser mayor siguiese con el negocio familiar que poseían, pero Miguel pronto se encaminó hacia la lectura y composición de poemas. Estuvo desde muy joven a cargo del ganado de su padre. Por dedicarse al pastoreo Miguel tuvo que dejar los estudios, algo que le llenó de insatisfacción. En su adolescencia se rodeaba de amigos con sus mismas inquietudes literarias. Puesto que su amor por la literatura no es bien visto en su pueblo natal, Miguel marcha a los 21 años a Madrid, apoyado por sus amigos pero sin muyos recursos económicos. La nueva ciudad le resulta rara y amenazante. Echa de menos el campo; su tranquilidad y desilusionado por no haber conseguido sus objetivos vuelve a su pueblo. Pero en el camino es detenido por no estar bien documentado, aunque luego lo liberan. Posteriormente vuelve a viajar a Madrid en 1934, esta vez con más ansias e inquietudes. En el anterior viaje había conseguido publicar su primer libro “Perito en lunas”.

En el segundo viaje a Madrid conoce a Pablo Neruda que lo ayudará a perfeccionar su forma de escribir. También conoce a Vicente Alexandre, que se convertirá en su mejor amigo. Su nueva vida se ve truncada con la pérdida de un amigo de su infancia, al que dedica la famosa “Elegía”. Después de esto consigue trabajo en un periódico madrileño. Es entonces cuando escribe “El rayo que no cesa”, obra que refleja su gran amor por Josefina Manresa, la que más tarde se convertirá en su mujer.

En 1936, estalla la Guerra Civil y Miguel Hernández se enrola en el ejército. Después es nombrado Comisario de Cultura y es la moral de los soldados que leen sus poemas en octavillas.

Muchas de sus obras son convertidas en teatro y al regresar de sus viajes como Comisario de Cultura, su libro de guerra “Viento del pueblo ya estaba publicado.

Es considerado como el poeta más representativo de la guerra española. Publica posteriormente sus obras de guerras: “El altavoz del Frente”, “4 piezas breves en prosa”, “Teatro en guerra”, “El labrador de más aire”. Publica al terminar la guerra un libro de poemas dedicado a su amigo Pablo Neruda, “El hombre acecha”.

Miguel se casa en 1937 con Josefina, su amada, el 9 de Marzo. El poeta continúa luchando en el frente mientras nace su primer hijo, que muere al poco tiempo. Afortunadamente el nacimiento del segundo hijo de la pareja los llena de alegría a los dos.

Al terminar la guerra, Miguel intenta exiliarse en Portugal, pero es apresado de nuevo por la Guardia Civil. Mientras está encarcelado escribe su libro “Cancionero y romancero”. Después de un tiempo es puesto en libertad y regresa a Orihuela. Esperando SU juicio es trasladado de un lugar a otro, estando siempre encarcelado y acusado de escribir poesías contra el fascismo durante la guerra. Al pasar mucho tiempo de su condena es trasladado a su tierra, pero ya padece una grave enfermedad que le arrebata la vida el 28 de enero de 1942 a los 31 años de edad en la prisión de Alicante.

Su obra.

La vida de Miguel Hernández está marcada por tres grandes pasiones que tiene mucha importancia a la hora de exponer los temas de su obra. Estas pasiones o temas son la poesía, el amor y la justicia.

La poesía: En todo momento, desde su tierna infancia se sintió poeta y la poesía ara su debilidad y le llenaba. A pesar de lo que sufrió, la poesía siempre permaneció con él, fue la razón de su vida.

El amor: En sus obras aparece siempre reflejado el amor que siente por su mujer, sus hijos, sus amigos, su pueblo... Su gran musa fue Josefina Manresa, primero su novia y luego su esposa. En su obra “el rayo que no cesa” aparece reflejado muy bien este hecho.

La justicia: El afán de justicia hace que Miguel Hernández descubra toda la desgracia que le rodea, tiene una gran sensibilidad para ello y así es cómo lo plasma.

Además de su obra poética, Miguel Hernández tiene además una importante producción literaria en prosa y teatro.

En prosa destaca la “Elegía” que dedicó a su amigo de la infancia que murió. También escribió varias biografías a toreros, además de narraciones bélicas en periódicos y revistas como “Frente Sur” y “La vos del combatiente”.

Las obras de teatros son más numerosas. Podemos destacar “Quién te ha visto y quién te ve”, de contenido religioso y social; “Los hijos de la piedra”, saliendo ala defensa del trabajador explotado; “El labrador de más aire”, drama rural que expone la lucha de unos labradores contra el cacique que los oprime, un grito contra la injusticia; “Teatro en la guerra”, “El refugiado” y “Los sentados”, recogiendo temas tan curiosos como la historia de un joven deseoso de ir a la guerra o los cobardes que aguardan en la plaza del pueblo; “Pastor de la muerte”, drama que pretende resaltar el valor del soldado en el frente.

Pero es sin duda en la poesía dónde Miguel Hernández se convierte en el poeta más representativo de la literatura guerrillera. Aunque suele considerársele como un “poeta fácil”, porque parece que los versos le salen directamente del alma. Sin embargo, su poesía es objeto de una cuidada elaboración que pasa por la selección de un vocabulario de gran carga emotiva y una inspirada sintaxis basada en paralelismos, antítesis, correlaciones, etc. Las anáforas, la repetición de palabras claves, las sinestesias y, sobre todo, los símbolos ocupan un lugar privilegiado en su poesía: el vientre femenino representa la vida y el amo; el toro, el destino trágico, la violencia, la tragedia, la muerte y la virilidad; los cuchillos y navajas, la muerte.

Los poemas mezclan versos tradicionales con otros más largos, como endecasílabos, alejandrinos, dodecasílabos... Entre sus estrofas preferidas se hallan las octavas reales, las décimas, las silvas y los sonetos.

Más adelante cuando se decantó por la poesía comprometida, se sirvió del verso libre, pues éste se amoldaba mejor al desbordamiento y ala pasión.

En sus últimos años volvió a las estrofas tradicionales en el “Cancionero y romancero de ausencias”.

Estas son sus principales obras poéticas, su tema, características y composición.

*Perito en luna. Miguel Hernández se asemeja en este libro a Góngora, un poeta muy homenajeado en aquella época. La obra consta de 42 octavas reales, en donde describe todo lo que le rodea. Utiliza con exageración las metáforas, que dotan a los poemas de una gran sensación imaginativa.

Blanco narciso por obligación.

Frente a su imagen siempre, espumas pinta,

Y en el mineral lado del salón

Una idea de mar fulge distinta.

Si no esquilea en campo de jabón,

Hace rayas, con gracia, más tinta;

Y al fin, con el pulgar en ejercicio,

Lo que le sobra anula del oficio.

Miguel Hernández

*El rayo que no cesa. Consta de 27 sonetos dedicados a su mujer Josefina Manresa. En este libro aparecen dos de las grandes pasiones de Miguel, el amor y el dolor. La figura del toro aparece en repetidas ocasiones de forma autobiográfica. La muerte también es representada en esta obra.

Te me mueres de casta y de sencilla:

Estoy convicto, amor, estoy confeso

De que, raptor intrépido de un beso,

Yo te libé la flor de la mejilla.

Miguel Hernández

*Viento del pueblo. Se trata de un libro social y político fruto de la crítica situación que se vivía en España. En este libro aparece la queja y la angustia, el dolor y el testimonio de todo un pueblo. Aparece una poesía de lucha con un lenguaje muy expresivo, dando esperanza en sus palabras. Refleja la vida de un soldado-esposo que une en una gran pasión su amor por la tierra, por su esposa y por su pueblo.

Si yo salí de la tierra,

si yo he nacido de un vientre

desdichado y con pobreza,

no fue sino para hacerme

ruiseñor de las desdichas,

eco de la mala suerte,

y cantar y repetir

a quien escucharme debe

cuanto a penas, cuanto a pobre,

cuanto a tierra se refiere.

Miguel Hernández

Vientos del pueblo me llevan,

Vientos del pueblo me arrastran,

Me esparcen el corazón

Y me aventan la garganta.

Miguel Hernández

*El hombre acecha. Es el segundo libro de guerra de Miguel Hernández. Aquí muestra la tristeza y el desenlace de la guerra. En esta obra aparece una reflexión personal ante el horror y el desastre. Se lo dedica a su amigo Neruda. La mayoría de los poemas de este libro son de versos alejandrinos, de catorce sílabas. Trata los temas de los heridos, las cárceles, la guerra, la sangre, el hambre... Hay también otros poemas de temas distintos, como los viajes del poeta.

Es sangre, no granizo, lo que azota mis sienes.

Son dos años de sangre: son dos inundaciones.

Sangre de acción solar, devorada vienes,

hasta dejar sin nadie y ahogados los balcones.

Miguel Hernández.

Poesía española de posguerra