Poema del Mío Cid

Literatura española. Cantar de Gesta. Juglares. Rodrigo Díaz de Vivar. Características. Personajes principales. Resumen Cantares

  • Enviado por: Rockmantic92
  • Idioma: castellano
  • País: España España
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El

Poema

De

Mio Cid

1. Introducción al Poema de Mio Cid

El Poema de Mio Cid es la primera obra literaria española que se conoce hasta el momento. Este poema fue descubierto en el siglo XVIII en un convento. Se calcula que fue escrito hacia el año 1140 o 1200, bastante tiempo después de la muerte del Cid y cuando era ya prácticamente un mito.

Es una obra anónima, pero se apuntan hacia posibles autores: la existencia de dos juglares, uno con una visión realista de los hechos y otro que modificó el poema más tarde añadiéndole algunos episodios fantásticos que aparecen en dicho poema.

El Poema de Mio Cid es un cantar de gesta que narra los acontecimientos finales de la vida de Rodrigo Díaz de Vivar, más conocido como el Cid Campeador, caballero de la corte de Sancho II de Castilla y Alfonso VI de Castilla y León. En el libro, en algunas ocasiones el autor recurre a la ficción para resaltar ciertos aspectos de tipo heroico con respecto al protagonista: su franqueza a las leyes, su compasión, su fe en Dios, su amor por la familia y por la justicia y su gran valentía y honor en la batalla.

La palabra Cid viene del árabe y significa caballero. Campeador sin embargo nos llega del latín Campus doctor, vencedor de batallas.

2. Características del Poema de Mio Cid

FIGURAS LITERARIAS

Anáfora -     “Con las cintas corredizas las azotaban con rigor”

                     “Con las espuelas agudas les acusan un gran dolor”

            

Hipérbaton - “Altera el orden lógico de la oración”

                     “Allí la telas de seda limpia sangre las manchó”

 

Formulas con función conativa- “Bien oiréis lo que ahora dijo”

   

Epítetos épicos- “El que en buena hora nació”

Frases Binarias- “moros y cristianos”

Pleonasmos- “llora de tus ojos”

En la narración de los tres cantares, encontramos elipsis y hallamos acontecimientos que son relatados posteriormente. El narrador es omnisciente.

TEMA

La obra consta de diferentes temas y muy diversos, como la familia, la honra de la persona, el heroísmo, la muerte, y todos estos temas son tratados en la sociedad de la Edad Media. También nos muestra el odio y el afán de dinero y riqueza que había en ese ambiente.

En dicha sociedad el honor, el respeto y la obediencia eran los principios estrella, ya que la historia que narra el Poema de Mio Cid tiene lugar a principios de la Edad Media.

CARACTERÍSTICAS PRINCIPALES

En esta obra, el lenguaje es sobrio, llano y pulcro, y predomina el uso del estilo directo. Se caracteriza por el realismo con respecto a la narración de los sucesos.

El Cid muestra un gran amor a su patria y una gran fidelidad geográfica.

Esta obra es también de alto valor histórico.

LUGAR DE LA OBRA

La obra que estamos tratando tiene lugar en la España del siglo XI, quebrada en diferentes reinos, en los cuales había, en cada uno de ellos, un gobernador, hombre por supuesto.

El Cid Campeador conquistó: Castejón, Valencia, Jerica, Onda y Almenara, Burgos, la cuenca del río Henares y Alcázar, Zaragoza, Guadalajara y Teruel entre otros.

 PERSONAJES PRINCIPALES

El Cid: Rodrigo Díaz de Vivar, personaje prudente, con fe religiosa y devoción por la familia, valiente e inteligente guerrero. Lo encontramos como un héroe que supera el destierro al que se le ha sometido haciendo lo posible por recuperar la confianza del rey, además de remendar la deshonra que padecen sus hijas a manos de los infantes. Su principal interés es encontrar el honor que ha perdido.

El Rey Alfonso: destierra al Cid de Castilla, pero después se va dando cuenta de que es buen hombre y le perdona. Todos los habitantes de su reino deben obedecerlo, ya que es el rey y, por tanto, la máxima autoridad, y si no lo hacen podrían ser expulsados del país. Pero es un rey más o menos justo.

Doña Jimena: es la esposa del Cid. Admira a su marido, le ama y le apoya en toda circunstancia.

Doña Elvira y Doña Sol: hijas del Cid y de Jimena. 

Ayudantes y seguidores del Cid:

“Minaya” es una persona que le ofrece ayuda al Cid. Le ofrece la compañía de amigos y vasallos para que pueda irse del reino de Alfonso VI. En sus viajes con el Cid, era el mensajero del Rey.

Martín Antolinez: el “Burgalés” le alimenta antes del reinado de Alfonso. Les abastece y se ofrece para ir con el Cid a la guerra.

Pedro Bermúdez: el “Mudo” combate junto al Cid frente al infante. Es primo de las hijas del Cid.

Raquel y Vidas: Martín les confía las arcas del Cid para que no le descubra Alfonso. Eran conocidos de confianza para el Cid.

Don Sancho: era el hombre que cuidaba de la familia del Cid mientras que el estaba guerrilleando lejos de la patria.

Los infantes de Carrión: anhelan el casamiento con las hijas del Cid y lo consiguen, con el único fin de enriquecerse. Representan el afán de la riqueza y el egoísmo hacia las personas que les rodean.

ESTRUCTURA

La obra consta de 3.730 versos divididos en tres partes, que contaremos a fondo más adelante:

El Cantar del destierro

El Cantar de las bodas de las hijas del Cid

El Cantar de la afrenta de Corpes

La medida de los versos es variable y dominan los de catorce sílabas, pero también los encontramos de nueve, diez, quince y veinte sílabas.

3. El Poema de Mio Cid: Los tres Cantares

PRIMER CANTAR: EL DESTIERRO

El rey Alfonso VI, por mentiras de García Ordóñez, destierra al Cid. Éste, convoca a sus parientes y vasallos que juran seguirle allá donde vaya. El Cid lamenta su destierro y marcha fuera del reino del rey.

Llega a Burgos. Al llegar, las gentes salen a verle, pero nadie les puede acomodar en su casa. Una niña le aconseja que se marche porque el Rey envió una carta, según la cual castigaría a aquel que hospedara o alimentara al Cid. Allí visita la catedral de Santa María, donde reza y cuando termina marcha a un campo para descansar con sus compañeros y amigos.

Martín Antolinez accede a dar alimento y cobijo al Cid, y sus vasallos pagan todos los gastos que éste provoca. Antolinez accede a alimentar al Cid, aunque sabe de sobra que el rey Alfonso le castigará por ello; es el momento en que le dice al Cid que quiere unirse a sus hombres y él admira su valentía y agradece su compañía.

Más tarde, el Cid dice a Antolinez que todos van a llenar dos arcas de arena cubiertas de cuero y clavos para obtener mediante un engaño dinero de los judíos, Raquel y Vidas.

Antolinez se encarga de la tarea y viaja a Burgos en busca de los judíos, donde los encuentra en una tienda haciendo sus cuentas del día. Les pide hablar en privado y que no puede descubrirles nadie, porque él va a hacerles ricos. Les cuenta que el Cid fue acusado por robar mucho oro, el cual esta guardado en dos arcas que contienen 600 marcos. Les comenta también que el Cid quiere dejarlas en sus manos y que estén a buen recaudo durante un año. Van a ver al Cid para coger las arcas y a cambio de este recaudo los judíos deben entregarle los 600 marcos.

El Cid ya tiene garantizado el dinero; vuelven a Burgos y le entregan a Antolinez los 600 marcos, más 30 marcos como regalo porque, gracias a él, el Cid les ha escogido para la guarda de las arcas. Antolinez da el dinero al Cid y piensa en partir hacia San Pedro de Cárdena. El Cid va a la catedral y da gracias a Dios, prometiendo a la Virgen mil misas.

El Cid va a despedirse de su familia; éste, solo, sin sus vasallos, va a ver a su familia para despedirse. Doña Jimena, que estaba rezando por él, sale a recibirle junto con sus hijas y monjes. El Cid le da a Sancho 150 marcos para que cuide de su familia; en el caso de que este dinero se terminase le dice que por cada marco que gaste del monasterio por ellas, él le dará cuatro. Doña Jimena se encuentra angustiada por la marcha del Cid y, éste le promete que regresará para casar a sus hijas.

Un centenar de castellanos se une al Cid: 100 castellanos se unen en Burgos para ir en apoyo del Cid. Al llegar a San Pedro el Cid les agradece su admiración y su voluntad. Jimena reza por su esposo y se dicen adiós efusivamente.

En su última noche en Castilla, el Cid recorre sus tierras, y toda la gente le acoge. Esa noche, se le aparece el arcángel San Gabriel y le dice que continúe su camino, que no se desanime. Cuando parten, el Cid teme que el Rey le persiga, así que se va a Zaragoza y conquista Alcocer luchando contra el rey moro de Valencia, y envía 30 caballos de su motín al rey para que vea su hazaña. El rey lo acepta pero sigue enfadado: aún no le ha perdonado.

En Barcelona derrota al Conde y le hace prisionero. El conde se niega a comer; y a pesar de que el Cid le promete la libertad a cambio de que coma, se niega. Le libera pero se queda con todas sus pertenencias. El Cid y sus vasallos acompañan al conde y a los suyos hasta la zona de acampada y el conde se despide del Cid para siempre.

SEGUNDO CANTAR: LAS BODAS DE LAS HIJAS DEL CID

El Cid se dirige a Valencia, va tomando territorios a su paso, y, después de tres años en guerra, consigue conquistar Valencia. Manda a su vasallo Minaya, para que le pida al Rey que deje salir a Jimena de Castilla, para ir en su encuentro. El Rey entusiasmado por la conquista, perdona al Cid y a sus vasallos, y le concede su petición. Esto origina la envidia de García Ordóñez y de los Infantes de Carrión. Éstos últimos planean casarse con las hijas del Cid para conseguir riquezas. El Cid y sus vasallos se dirigen a Valencia pero antes en Burgos consiguen caballos, mulas y víveres

Minaya va a buscar a la familia del Cid: Minaya va en busca de Jimena para llevarla a Valencia, pues el Cid debe permanecer en ella para defenderla y heredarla. Minaya se encuentra con los judíos, Raquel y Vidas, le dicen a Minaya que el Cid les ha engañado, y que debe decírselo para solucionarlo porque sino irán en su busca. Minaya llega a San Pedro, el abad manda recuerdos al Cid. Empiezan el camino hacia Valencia con las hijas y Jimena.

Camino a Valencia, el Cid manda a Muño Gustioz, a Pedro Bermúdez y a Martín Antolínez al encuentro de Minaya y su familia, éstos llevan una carta del Cid para su amigo el moro Avengalbón que vive en Molina, para que éste acoja a su familia y vasallos. Pasan por Medina y llegan a Molina donde Avengalbón da un buen recibimiento a Minaya y la familia del Cid. Después el Cid envía a 200 caballeros al encuentro de Minaya. Todo se prepara en Valencia con grandes espectáculos para el recibimiento. Jimena se alegra mucho de ver a su esposo. Desde el alcázar todos contemplan Valencia.

Guerra con el Rey de Marruecos: El rey de Marruecos, Yucef quiere reconquistar Valencia. El Cid le dice a su mujer que va atener que luchar contra los moros por salvar Valencia, y que ellas deberán permanecer en el alcázar. Los moros invaden la huerta de Valencia. Las hijas y la mujer del Cid están asustadas, pero confían en la ayuda de Dios. Se toca la campana como alarma. Mueren 500 hombres y al día siguiente el obispo da una misa donde anima a los caballeros: perdonan los pecados de los muertos. Finalmente, tras matar muchos moros, derrotan a Yucef. Todos regresan a Valencia donde el Cid se encuentra con su familia. Minaya y Pedro Bermúdez recuentan el motín y llevan como presente al Rey 200 caballos con sillas y espadas. El Rey esta muy satisfecho pero García Ordóñez aumenta su rencor.

La petición de los infantes de Carrión: Los infantes deciden pedir al Rey el matrimonio con las hijas del Cid para ganar honra. El Rey dice que intentará hablarlo con el Cid. Después reúne a Minaya y a Per Vermúdoz para que comuniquen al Cid que le concede el perdón y que los infantes de Carrión quieren casarse con sus hijas. Regresan a Valencia donde el Cid los recibe y éstos le dan las noticias: el perdón y el casamiento. Al Cid no le parece bien pero como el Rey lo pide dará su consentimiento.

Encuentro con el Rey: El Cid escribe al Rey una carta, en la que dice que la decisión que él escoja será la que se lleve a cabo; el Rey al recibirla anuncia que dentro de tres semanas se celebrará la reunión. El Cid que va a ver al Rey, manda a Salvadorez y a Garcíaz que cuiden Valencia donde deja a su familia. Al llegar el Cid es recibido por todos y hay un emotivo encuentro entre él y el Rey. Se reúnen con los infantes que se maravillan de él. A la mañana siguiente después de la misa, todos se reúnen, el Rey pide al Cid a Doña Elvira y a Doña Sol, el Cid accede y toda la corte se lo agradece. El Rey los casa aunque ellas no estén presentes. Da al Cid 300 marcos por la boda y éste los reparte entre la corte.

El Cid no quiere entregar a sus hijas el mismo y se lo encarga a Minaya: el Cid le dice Minaya que haga de padrino de sus hijas y que se las entregue a los infantes de Carrión. El Cid y sus vasallos marchan a Valencia.

El Cid anuncia el casamiento a Jimena: el Cid llega al alcázar y les dice a su mujer e hijas que éstas están casadas. Sus hijas y Jimena están contentas. Pero él les dice que sólo lo ha hecho por que se lo ha pedido el rey, que él no quería casarlas.

Boda de las hijas del Cid:

En Valencia todo se prepara para la boda comienzan los preparativos en el palacio. EL Cid y su esposa salen a recibir a los infantes de Carrión. El Cid le dice a Minaya que coja a sus hijas y que se las entregue a los infantes, éste lo hace y después todos se dirigen a Santa María, donde el sacerdote don Jerome las casa. Después vuelven a Valencia y allí celebran el banquete por todo lo alto. Las bodas duraron 15 días. Fueron muchos invitados entre ellos el padre de los infantes.

TERCER CANTAR: LA AFRENTA DEL CORPES

Se escapa el león del Cid, los infantes se asustan, el Cid lo amansa. Los infantes tienen vergüenza.

Todos están reunidos y sentados, el Cid duerme y de repente su león se sale de la jaula y los infantes de Carrión se asustan y esconden, el Cid se despierta y consigue calmarlo. Todos se maravillan. Los infantes de Carrión se sienten avergonzados

El rey Bucar de Marruecos quiere ataca Valencia. Se dirige hacia Valencia e instala sus tiendas comienza la batalla los infantes luchan Fernando de Carrión va la campo de batalla pero cuando ve al primer moro se asusta. llega Bermúdez mata al moro y le dala la lanza Fernando para que diga que lo ha matado él. Éste lo hace y el Cid mata al rey moro.

El Cid piensa someter a Marruecos: el Cid planea someter a Marruecos pero luego decide quedarse en Valencia. Felicita a sus yernos por sus supuestas hazañas, pero como piensan que el Cid sabe la verdad y se está riendo de ellos, deciden irse con sus esposas a Carrión y hacerlas pasar tanta vergüenza como ellos, al despedirse de ellos ven un mal augurio y el Cid preocupado dice que les acompañe su sobrino Félez Muñoz hasta Carrión

Llegan a un campo, el corpes, donde pasan la noche al día siguiente los infantes dicen a todos que se adelanten que quieren estar a solas con sus esposas. Todos se van y los infantes les dicen a sus mujeres que se van a vengar de ellas por a deshonra del león. Ellas les ruegan que no lo hagan pero no les hacen caso, comienzan a pegarlas hasta que casi las matan y las abandonan, y encima se sienten vengados.

Félez Muñoz sospecha de los infantes y va en busca de sus primas las encuentra tiradas en el campo las monta en su caballo y se las lleva a San Esteban cuando el Cid se entera manda a Minaya que vaya a por ellas. Minaya y sus primas salen de San Esteban hacia Valencia y el Cid los recibe y pide a Dios que se vuelvan a casar con más suerte.

El Cid envía Muño Gustioz para que le diga al rey que quiere justicia que sienta haber casado a sus hijas con los infantes de Carrión. Le encuentra en San Fagunt y le dice lo que ha ocurrido. El rey le dice que lo siente mucho

El rey convoca una corte en Toledo le da el mensaje a Muño Gustioz para que se lo dé al Cid. Allí se reunirán todos incluso os infantes de Carrión.

Los infantes piden al rey que no celebre la corte aun así se hace, y se reúnen todos excepto el Cid que se retrasa finalmente el rey sale a recibirle.

El Cid no llega a entrar en Toledo porque prefiere permanecer en el castillo de San Serván y hacer vigilia.

El Cid se prepara para ir a la corte, invita a sus sobrinos y a otros para que vayan con él, así hasta que son cien. Todos reciben al Cid gloriosamente el rey abre la sesión. El Cid pide sus espadas y los infantes se las dan y, pide también el ajuar de la boda de sus hijas y se le concede.

El Cid dice que la cosa no puede acabar ahí, que él le confió a sus hijas en Valencia y ellos las deshonraron. García Ordóñez se pone en pie y reta al Cid diciendo que los infantes son mejores que sus hijas, lo que es reconocido por los infantes.

Pedro Bermúdez confiesa ante todos que el infante Fernando no fue quien mató al moro sino él, y comienza una pelea entre Martín Antolínez y el infante Diego. Además el hermano mayor de los infantes insulta al Cid, y éste es retado por Muño Gustioz.

Mensajeros de Navarra y Aragón piden a sus hijas en matrimonio para sus reyes, el Cid dice que de nuevo será el rey quien tome la decisión. Minaya reta a los infantes de Carrión, se fija el reto, el rey asiste pero el Cid vuelve a Valencia, y deja a Minaya, Antolínez y Muño Gustioz en manos del rey.

García Ordóñez anima a luchar a los infantes y Alfonso lo hace con los vasallos del Cid. Pedro Vermúdez vence a Fernando, y Muño Gustioz vence a Asur González y los tres vasallos vuelven a Valencia y el Cid se alegra de verlos.

Las hijas del Cid se casan con los hijos de los reyes de Navarra y Aragón, este casamiento les da más honra que el anterior.