Poder en la sombra

Gobierno. Oscurantismo. Historia. Democracia. Principio de transparencia

  • Enviado por: Martina
  • Idioma: castellano
  • País: Argentina Argentina
  • 7 páginas
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TRABAJO PRÁCTICO N°3

LA MÁSCARA DE PODER. RESUMEN DE LA TESIS DEL AUTOR.

El autor Gabás Pallás hace un planteo sobre las formas en las que el poder se oculta, se enmascara.

Descubrir lo enmascarado no es tarea de poetas o filósofos, sino de todos y cada uno de los individuos, ya que son infinitas las cosas que se encuentran ocultas: desde las metáforas o refranes, hasta el poder mismo.

Pero no solo el poder se esconde sino también los animales y el hombre. En este caso el autor hace una comparación entre los crustáceos y el hombre. Los primeros se esconden para protegerse y así cuidar su propia conservación. El hombre en cambio, se defiende por medio de las ideas, que a lo largo de la historia han sacrificado su propia vida en lucha por sus ideas.

De aquí que surge una nueva comparación: la ideología es comparable a la colmena de abejas, donde cada abeja sobrevive como individuo gracias a su cooperación con el conjunto.

El hombre en conjunto se siente realizado. Lo colectivo confiere la identidad. Como dice el autor “el mas fluido y fugaz de todos los flujos es la vida interior del individuo” o “las pasiones rugen en el hombre como las olas en el océano”. Los mitos, los dioses, las leyendas han sido como el panal en el que el hombre se sentía refugiado y donde afianzaba la vida colectiva.

Estas imágenes colectivas engendran el poder social.

El poder, hoy en día es entendido, por un lado, como algo pudoroso por el hecho de que antiguamente la historia marcó hechos sangrientos, de conquistas y guerras, y por otro

lado es entendido como una fuerza fundamental de la naturaleza y de la historia. (“voluntad de poder, poderes sociales, poder de prensa, luchas de poderes, grandes potencias, etc.”).

A esta visión de poder, el autor hace una fuerte crítica considerando que se ve al poder como un método de distinción entre “triunfadores y aduladores”, rechazando así las relaciones de dependencia y dominación entre los hombres.

Con la llegada de la modernidad, surgen una serie de acontecimientos importantes para la historia del hombre: la democracia, los derechos fundamentales del hombre, la igualdad de los hombres ante la ley, etc. Ellos constituyen un freno significativo al poder político.

Según la teoría de los ilustrados, el poder es una máscara que envuelve lo originario, es como una cáscara en donde la cual se esconde la semilla de los humanos.

El mundo medieval y el contemporáneo son muy diferentes. Uno pretende manifestar un esplendor oculto, donde el hombre se realiza en la esfera privada, en lo íntimo, mientras que el otro reivindica la cercanía a la masa, al hombre común.

La democracia es un movimiento de puertas abiertas. Es reveladora, desenmascaradora y no se ampara en teologías ni en ideologías, si no en conceptos e ideas, entendidos como una expresión de la naturaleza humana hecha transparente.

La teoría democrática no siempre expresa de manera clara si se basa en lo que hombre ya es, o bien proyecta el hombre que ha de ser. Por eso muchos creen que basta con la declaración del Estado Democrático, sin distinguir entre declaración y realización.

El autor cita a Hegel hablando de la identidad colectiva en una sociedad que abjura el poder.

Hegel planteaba que a pesar de la lucha entre la religión cristiana y el judaísmo ninguna de ellas es considerada como la “religión del pueblo”, es decir como vinculo de identificación colectiva, entendiendo como “religión de pueblo” el conjunto de creencias y relatos que fundan y vigorizan la vida colectiva de cada pueblo.

Las ideologías son una combinación de ideas, ciencia y estimulación de fuerzas vitales. Generalmente cuando se habla de ideologías se piensa sobre todo en el comunismo y en el nacionalsocialismo que han sido formas de experimentar la relación con las masas.

Como dice Ortega y Gasset “Para las masas ser diferente es indecente ya que arrollan todo lo diferente. Quien no piense como todo el mundo, corre el riesgo de ser eliminado. Y claro esta que ese “todo el mundo” no es todo el mundo. “Todo el mundo” era normalmente la unidad compleja de masa y minorías discrepantes especiales. Ahora todo el mundo es solo la masa. Vivimos en un mundo donde todo el mundo se siente capaz de realizar, pero no sabe que realizar. Domina todas las cosas pero no es dueño de si mismo. Se siente perdido en su propia abundancia. Con más medios, mas saber y mas técnicas resulta que el mundo actual va como el mas desdichado que haya habido: puramente a la deriva”.

Como sucedió con el comunismo y el nacionalsocialismo, era una época en donde abundaba el número de individuos que carecían de vínculos sociales y se consideraban fracasados. Ese conjunto de hombres era material propicio para la violencia y la crueldad, para la guerra, que elimina todas las diferencias.

Hoy en día, el individuo se halla sobrecargado con la tarea de encontrar su propia orientación, y su propio sistema de

valores. Hoy se busca encontrar un estereotipo de hombre con el cual nos podamos identificar. Esto se debe a la falta de información real que manejan determinadas personas con mayor poder. Los ciudadanos solo toman conocimiento de los asuntos y temas que los círculos de poder quieren que sepamos.

En el periodo de posguerra europeo, comienza una etapa de reacción contra el nacionalsocialismo y el comunismo. Se acentúan los principios de libertad y dignidad humana, junto a las ideas de democracia y de los derechos sociales.

Uno de los pensadores más influyentes en contra de las ideologías fue Karl Popper, que se oponía a toda concepción de sociedad cerrada. Presenta una gran distinción entre las sociedades ideológicas y las no ideológicas. Estas ultimas construyen una sociología y política libre de prejuicios.

Según Marcuse, la tecnología provee la falta de libertad del hombre, y demuestra la imposibilidad técnica de ser autónomo. Esta falta de libertad aparece como una sumisión al aparato técnico que aumenta las comodidades de las personas y aumenta la productividad, protegiendo así la legitimidad de la dominación, apta para transformarse en una sociedad racionalmente totalitaria.

Haberlas, en su obra “Técnica y ciencia como ideología”, diferencia tres tipos de figuras sociales: el feudalismo, el liberalismo y el neocapitalismo. Este último aparece con los movimientos obreros. Aquí el estado interviene profundamente en la organización económica y en el mercado, e incluso en la regulación de la sociedad. En este caso, se requiere de una nueva ideología: la ideología tecnocrática, que consiste en encubrir bajo capa de ciencia la renuncia a

la actividad política. El ciudadano carece de información para participar de debates y discusiones, por lo tanto se

produce un alejamiento de intervención, con tal de que el estado se preocupe de proporcionar el bienestar para la sociedad.

Los sistemas tecnócratas ensayan identidades protésicas, fabrican actitudes, valores, creencias, costumbres, etc.

La sociedad se organiza hoy como una sucesión de espectáculos, desplegándose dentro de un sistema de necesidades y dominada por la información que la prensa y televisión transmiten.

La idea de democracia se transforma gracias al enmascaramiento del poder, donde casi se la podría llamar tiranía.

Para Foucault, cada institución, desde la prisión hasta las escuelas y los hospitales, se convierte en un aparato de observación, como nueva técnica de poder.

El poder se encuentra enmascaradamente en todos lados. La observación se transforma en disciplina, como nueva forma de dominación.

CONCLUSIÓN DE AUTOR.

La conclusión que nos presenta el autor es que el poder es una màscara, que se presenta oculto detrás de las cosas.

El poder siempre quiere ser total, y nunca puede llegar a ser absoluto, y por ello es una expresión de impotencia de los seres finitos, del hombre, que siente la necesidad de mantener su propia conservación, ya sea individual como colectivamente.

Por eso hoy en día el poder se ha convertido en un autentico frenesí en todos los niveles de la sociedad humana de nuestro tiempo.

CONCLUSIÓN PERSONAL.

El autor utiliza una metáfora: “la máscara del poder”. ¿Qué nos quiere decir con esto?

En mi opinión lo que el autor trata de hacernos entender es que tanto los hombres como las instituciones, tratan de camuflar o de disfrazar sus objetivos para obtener un poder mayor del que poseen. Y todo se orienta a esa finalidad, sin darse cuenta que los pueblos pierden la identidad colectiva que deben tener para realizarse como comunidad.

La lucha por el poder hace ver claramente que los pueblos tienden cada vez mas a perder la unidad, la visión de los objetivos comunes para la sociedad en la que viven, donde cada persona, en forma individual, busca satisfacer sus propias necesidades, sin importar si perjudica o no a los demás individuos.

Hay una búsqueda desenfrenada por el poder, que no tiene límites y que es un gran problema para toda la comunidad internacional.

“Vivimos en un mundo donde todo el mundo se siente capaz de realizar, pero no sabe que realizar. Domina todas las cosas pero no es dueño de si mismo. Se siente perdido en su propia abundancia. Con más medios, mas saber y mas técnicas resulta que el mundo actual va como el mas desdichado que haya habido: puramente a la deriva”.

En cuanto a lo que el autor cita se Ortega y Gasset, me apareció sumamente interesante. Por que el hombre en su afán de conseguir el poder para sentirse realizado, no se da cuenta que en realidad es perjudicarse. Tiene tanta información lo hace sentir poderoso, que en realidad solamente es un objeto mas del poder de los individuos que

“construyen” el mundo, como lo hacen los medios de comunicación, la prensa, las revistas, etc. donde nos dicen solamente los que ellos quieren que escuchemos.

Por lo tanto, el hombre que siente saberlo todo, en realidad sabe nada mas que lo que otros hacen que sepa.

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