LA POBLACIÓN
LA DISTRIBUCIÓN ESPACIAL DE LA POBLACIÓN
Los temas del reparto espacial de la población y las formas del doblamiento tienen una gran importancia, no sólo desde el punta de vista estrictamente demográfico, sino como elemento fundamental de la ordenación del territorio y la planificación regional.
1.1 CONCEPTOS BÁSICOS:
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Distribución espacial de la población y del doblamiento: la de la población alude a la forma en que los habitantes se localizan sobre un territorio; en la del doblamiento, se analizan los asentamientos de la población, teniendo en cuenta su número, tamaño y distribución en un determinado ámbito territorial.
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Densidad de población: relación entre habitantes de un territorio y la superficie. Hay que considerarlo como un simple elemento descriptivo y bastante impreciso de la ocupación del espacio por la población. Deben tenerse en cuenta que ni los espacios son homogéneos y están uniformemente ocupados, ni por las necesidades o niveles de vida de las personas son semejantes. Se han intentado corregir los inconvenientes con un nuevo concepto, “densidad corregida”, donde la fórmula no es general. La población es sólo una categoría y la superficie es sólo una parte.
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Dispersión/concentración: una población es tanto más dispersa, cuanto más homogéneamente se distribuye por un territorio, y un doblamiento será tanto más disperso cuanto más elevado sea el número de asentamientos por unidad de superficie. Pueden darse diferentes modelos: población concentrada y doblamiento disperso; población concentrada y doblamiento concertado; población disperso y doblamiento concentrado y población disperso y doblamiento disperso.
1.2 LAS GRANDES DESIGUALDADES DEL REPARTO
El contrate entre ambos hemisferios es uno de los más llamativos, debido a las diferencias de disponibilidad de tierras emergidas de cada una; casi el 90% de la población vive en el hemisferio norte.
Por continentes las diferencias son también inmensas. Asia localiza más del 58% de la población mundial, frente a casi el 14% de las dos Américas, el 10,15% de Europa, el 11,37 de África, el 5,73% de URSS y 0,50 de Oceanía. Ello opone el fuerte peso demográfico del viejo mundo con el 86% de población, a las reducidas efectivas del nuevo. En conjunto, la gran masa continental Europa-asiática concentra las tres cuartas partes de la humanidad.
Un análisis más atento del mapa de la distribución absoluta permite comprobar la existencia de cuatro focos principales de concentración y tres grandes vacíos demográficos.
Los cuatro focos de concentración son:
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Asia oriental, que sobre menos del 3% de las tierras emergidas, concentra más de la cuarta parte de la población del mundo. Los países más poblados son: China popular y Japón.
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Asia meridional, con el 1,7% de la superficie y algo más del 21% de las efectivas. Aquí se localizan entre otros, la India, Indonesia, Bangla Desh y Pakistán.
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Europa, incluyendo la parte europea de la URSS, que sobre el 4,1% de las tierras, reúne alrededor del 12% de la población mundial. Ningún país alcanza el tamaño de la grandes gigantes asiáticas, ninguno llega a los 100 millones de habitantes y sólo cuatro rebasan los 50 millones, Alemania federal (61), Italia (57,4), el Reino Unido (56,4) y Francia (55).
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El sector nororiental de América del norte, con el 1% de la superficie y algo más del 5% de la población, corresponde a la fachada atlántica estadounidenses y a la zona de los grandes lagos, y localiza la gran metrópolis americana, ese rosario continuo que se extiende desde Boston a Washington.
Los tres grandes vacíos corresponden:
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A las zonas frías de ambos hemisferios (20% de las tierras emergidas; 0,02 de la población).
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A los desiertos (un octavo de la superficie; una setenta ava parte de los habitantes).
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A las zonas cálidas y húmedas situadas en torno al ecuador (cuenca del Amazonas, cubeta del Congo, islas de Borneo o Nueva Guinea…).
Representan más de la cuarta parte de las tierras emergidas, pero sólo permiten vivir a un 2% de la humanidad.
Los hechos físicos ejercen gran influencia sobre la distribución. El clima y particularmente las bajas temperaturas asociadas a la existencia de prolongados periodos de oscuridad, la fuerte aridez y calor húmedo y constante, explican los tres grandes desiertos humanos del planeta: el de las altas latitudes en cada hemisferio, el de los desiertos cálidos y el de la zona ecuatorial.
Los hechos humanos, explican también grandes focos de concentración y diferencias en la densidad de las áreas habitadas (mayor o menor antigüedad de la ocupación inicial de cada territorio, nivel de crecimiento interno, movimientos migratorios…)
1.3 POLÍTICAS Y PROGRAMAS DE REDISTRIBUCIÓN DE LA POBLACIÓN
La combinación de los factores físicos, sociales, económicos y políticas en su acción a lo largo del tiempo, ha conducido a la irregular distribución que hoy presenta la población mundial,
Muchos gobiernos intentan corregir los desequilibrios mediante programas y políticas con diferentes objetivos: reducir la presión demográfica sobre territorios de gran fragilidad ecológica, asentar a la población nómada o de ciertas comunidades rurales papa facilitar la prestación de servicios sanitarios, educativos..,repoblar áreas fronterizas por motivos de seguridad, favorecer la integración nacional mediante la redistribución de grupos étnicos, reducir los desequilibrios económicos entre las regiones y el acceso de los individuos al trabajo y a los servicios en general, evitar la inestabilidad política, social..
Las medidas específicas y explícitas para llevar a la práctica tales objetivos pueden clasificarse en seis grupos principales:
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Programas para reducir el crecimiento metropolitano mediante el freno o la reducción de la inmigración a través de disposiciones que regulan la concesión de permisos de residencia, o la creación de nuevas empresas.
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Programas para trasladar a partes de la población urbana a las zonas rurales mediante medidas coercitivas, como la asignación obligatoria de lugar de trabajo y residencia o la entrega de cupones de racionamiento que solo son válidas si son canjeadas en los lugares de residencia autorizados.
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Programas para corregir los efectos de un crecimiento urbano fuerte mediante acciones de mejora del hábitat, y las condiciones de vida de los habitantes de ciertas zonas deterioradas. Tales acciones incluyen entre otras, medidas descentralizadoras de crecimiento que se canaliza hacia las áreas metropolitanas donde se crean ciudades dormitorio o satélites de otro tipo.
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Programas de dispersión regional del crecimiento urbano mediante la promoción de ciudades de tipo medio o de las capitales regionales a través de la creación de las infraestructuras necesarias, a la concesión de incentivos a los empresarios.
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Programas de retención de la población rural por medio de la promoción integral de las zonas agrarias.
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Programas de traslado de la población rural hacia ciertas áreas infrapobladas y con grandes disponibilidades de tierras que permanecen desaprovechadas.
Expertos como Demko y Fruchs hacen una serie de recomendaciones generales entre las que se incluyen: una mayor integración entre las políticas de planificación espacial de la población y de la economía; una valoración más meditada de los efectos espaciales de las políticas macroeconómicas y sectoriales; y un mejor conocimiento de las actitudes y del comportamiento de los emigrantes para poder valorar de manera adecuada sus deseos y aspiraciones.
LOS MOVIMIENTOS NATURALES DE LA POBLACIÓN
La población de un territorio aumenta o disminuye a lo largo del tiempo debido a la acción combinada de dos tipos de movimientos: el balance entre nacimientos y defunciones y el saldo entre emigrantes e inmigrantes.
El análisis geográfico de la natalidad y la mortalidad, se interesa especialmente por conocer los contrastes espaciales de sus niveles e interpretarlos a la luz de las influencias de una multiplicidad de factores físicos, económicos y sociales, ellos mismos variables en el tiempo y en el espacio.
2.1 LAS VARIACIONES INTERNACIONALES DE LA MORTALIDAD
Vamos a presentarlas mediante la tasa de mortalidad infantil y la esperanza de vida al nacer.
En los países desarrollados las tasas son bajas, en el tercer mundo son mucho más fuertes, por lo que la esperanza de vida al nacer en los países desarrollados es de unos 70 años, incluso más. En cambio, en las naciones tercermundistas no llegan a los 50-60 años.
Además de las diferencias numéricas existen otras desigualdades significativas en la estructura de la mortalidad de los países subdesarrollados. Tres vamos a considerar aquí:
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Las causas: enfermedades infecciosas, parasitarias y respiratorias (casi la mitad de defunciones), neumonía, gripe…. El cáncer y las enfermedades del aparato circulatorio son la mayor causa en los países desarrollados. Las muertes debidas a circunstancias violentas mantienen una participación relativa y moderada, transmisión epidemiológica…
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Diferencia por sexos: mujeres, esperanza de vida mayor que los hombres. La mortalidad masculina está en torno a los 20-30 años por accidentes en carretera, a partir de los 50 años, por cáncer (pulmón), y enfermedades del aparato respiratorio. Todo es debida a alto consumo de alcohol y tabaco, al cual se están sumando también las mujeres, por lo que en futuro la esperanza de vida de ellas también aumentará.
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Variaciones estacionales: en el tercer mundo la mortalidad aumenta en verano, debido a la intensa actividad bactericida, en cambio en los países desarrollados es mayor la mortalidad en invierno.
2.2 LAS DESIGUALDADES REGIONALES Y LOCALES: LOS FACTORES EXPLICATIVOS DE LA MORTALIDAD.
A niveles de higiene en los países industrializados, las tasas de mortalidad urbana son ligeramente inferiores a las urbanas.
En los países del tercer mundo, las áreas rurales están mucho más desfavorecidas que en las grandes ciudades donde hay mejores equipos sanitarios.
Tradicionalmente los factores explicativos de las diferencias de mortalidad que se producen a las diferentes escalas espaciales se pueden clasificar en dos categorías: biológicas y sociales.
Existen dos aspectos biológicos en la mortalidad. EL primero hace referencia a la duración de vida y el segundo a la longevidad. La duración de la vida es el tiempo máximo que un individuo puede vivir. Esa duración puede establecerse en torno a los 115 años, si bien en al futuro es posible que la supervivencia humana pueda alcanzar edades más avanzadas. La longevidad es la capacidad de una persona de resistir a la muerte, la cual está influenciada por las características genéticas con las que se nace.
Las debilidades biológicas más intensas se producen poco después del nacimiento; por ello la tasa de mortalidad de primer año es superior a las del resto del periodo de infancia y juventud, durante el cual el riesgo de fallecimiento es pequeño. Después la mortalidad experimenta un crecimiento progresivo con la edad y ello en situaciones tanto de altas como de bajas tasas.
Desde un punto de vista estrictamente biológica, puede decirse que el índice de fallecimientos está influenciada por la edad y el sexo, ya que como se ha visto más atrás, las mujeres tienen en general, esperanzas de vida al nacer superiores a los hombres. También cabe destacar la alimentación, cuyo exceso, desequilibrio o insuficiencia repercuten negativamente sobre la tasa de mortalidad.
Otros tres factores sociales de la mortalidad, que mantienen entre si estrechas relaciones son: los ingresos (el nivel permite adquirir protección contra las enfermedades), al nivel cultural (higiene, instrucción de los padres…), y la ocupación (riesgos laborales, desgaste físico...).
Por último se observa una diferencia en la mortalidad según el estado civil; las personas casadas, espacialmente los varones, tienen niveles de mortalidad más bajos que los solteros. Ello parece deberse a que su grado de ajuste psicológico y social es mayor.
2.3 LAS VARIACIONES ESPACIALES DE LA FECUNDIDAD Y SUS CAUSAS.
Para el estudio a escala planetaria de la fecundidad, usamos la tasa bruta de natalidad y del número medio de hijos por mujer, que nos aportan una aproximación sencilla, pero suficiente.
Los países desarrollados presentas tasas bajas y relativamente uniformes, tienen un número medio de hijos por mujer inferior a 2,5. Entre los países del tercer mundo cabe diferenciar países con una media de 3-6 hijos por mujer (Argentina, América Latina...), 5-6 hijos por mujer (India, Pakistán...) y 6-7 hijos por mujer (continente africano).
Los factores explicativos de las variaciones territoriales son numerosos y están estrechamente relacionadas. Las causas puramente biológicas no permiten explicar las diferencias, puesto que resulta imposible saber si las diferentes poblaciones del mundo son más o menos fecundas, dado que en ningún lugar existe una fecundidad verdaderamente natural; en todas partes está influenciada por una gran variedad de factores soco-culturales.
2.4 LA TRANSICIÓN DEMOGRÁFICA
Se define como el proceso mediante el cual una población pasa de una situación de elevados índices de mortalidad y natalidad a otros caracterizada por tasas bajas. Se consideraron tres etapas:
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La preindustrial o antigua se caracteriza por altos niveles de natalidad y mortalidad también alta y fluctuante. El crecimiento natural derivado era muy pequeño y resultaba a veces negativo, cuando la población se veía afectada por una crisis de súper mortalidad (hambre, epidemia, guerra).
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La transición, es la etapa en la que se producen las transformaciones más importantes. En ella se diferencian tres subetapas: la inicial, con tasas de mortalidad que empiezan a descender y tasas de natalidad que se mantienen firmes; la intermedia, en la que la mortalidad continúa descendiendo y la natalidad empieza también a disminuir; y la final, con una mortalidad ya baja que sigue disminuyendo aunque muy despacio, y una natalidad que retrocede con gran intensidad (el crecimiento natural se desacelera enormemente).
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L evolucionada o moderna, señala el final de la transición y se caracteriza por un crecimiento moderado o estancado producto de tasas de natalidad y mortalidad muy reducidas.
Las primeras versiones del modelo se efectuaron en los años 30 y 40 del siglo actual, en un momento en el que existían grandes incertidumbres acerca de cual había sido la marcha de los acontecimientos demográficos, incluso en los países más adelantados. A partir de 1950 se va a desarrollar con notable éxito la demografía histórica cuyos trabajos fueron evidenciados hechos que se acomodan mal con algunos de los presupuestos en que se apoyaban las formulaciones iniciales.
No cabe duda de que la transición ha tenido efecto en un elevado número de naciones.
Con todo, la cuestión más importante hoy en relación a la transición demográfica es saber si la teoría es aplicable o no a los países del tercer mundo. En lo que respecta a la mortalidad hay disparidades en los niveles iniciales, en la velocidad del retroceso…Además se constata que los países subdesarrollados tienen al final del procesos tasas más bajas que los desarrollados, debido a su estructura por edades más joven fruto del mantenimiento de niveles de fecundidad elevados en los primeros momentos de la transición. Por otro lado, el retroceso de la mortalidad en el tercer mundo es más rápido al principio y más lento al final, mientras que en los desarrollados sucede lo contrario.
Las causas de estas diferencias hay que buscarlas en los factores que han condicionado el descenso. En los países desarrollados al inicio del declive se debió no tanto a los avances de la medicina, cuanto a la acción de factores como la mejora de loa alimentación o las medidas de higiene que se produjeron desde el siglo XVIII y a lo largo del XIX. Estos progresos ligados al desarrollo general de la economía son de aplicación lenta. Luego la utilización de la quimioterapia a partir de 1930 intensificará el descenso de las tasas y la caída y la caída de la curva de mortalidad en su parte final. En cambio, la aplicación de las modernas técnicas médicas en los países del tercer mundo se realiza en un periodo de tiempo más breve provocando un retroceso de la mortalidad bastante independiente del nivel de desarrollo económico. Tras esta fase de descenso rápido, la incidencia de los otros factores ligados al proceso económico se realiza de forma más lenta, ralentizando de esta forma la caída de las tasas y la curva de mortalidad.
En cuanto a la natalidad también se dan importantes divergencias. En los países subdesarrollados el nivel de natalidad antes de empezar la transición era más alto que el que tenía los países desarrollados en la etapa preindustrial. En contraposición, la velocidad del descenso es en ellos más rápida, lo cual implica que el paso desde altos a moderados o bajos índices se realiza en un periodo de tiempo más corto.
El fuerte crecimiento demográfico que acompaña a la transición contó en los países desarrollados con la válvula de escape que supuso la emigración transoceánica, en especial la norteamericana. Una salida de este tipo es hoy mucho más difícil en los países del tercer mundo que, en su mayoría tienen que resolver sus problemas demográficos a escala nacional.
Así pues, existen una serie de condicionantes que hacen que el proceso de la transición demográfica de los países subdesarrollados resulto distinto que el mundo industrializado. Todo parece indicar que la mayor rapidez en la disminución de la mortalidad en los países subdesarrollados, se puede compensar con una mayor celeridad en el retroceso de la natalidad. Si ello es así, el crecimiento poblacional que caracteriza la fase de la transición propiamente dicha habrá resultado muy intenso, pero durará también menos tiempo.
3. LA MOVILIDAD ESPACIAL
La población se desplaza en el espacio por motivos muy diferentes. La mayoría de los activos se mueven a diario para ir de su casa al trabajo. En los países industrializados cada vez más personas realizan desplazamientos los fines de semana y durante las vacaciones. Por motivos laborales, muchos trabajadores tienen que emigrar a otras regiones o países diferentes al suyo y permanecer allí un tiempo variable. Para algunos el nuevo destino se convierte en definitivo: otros regresan al cabo de un tiempo. Todas estas clases de desplazamientos forman parte del estudio geográfico sobre la movilidad espacial de la población, pero no todas las formas de movilidad espacial son consideradas por todos los autores como auténticas migraciones.
Estas discrepancias ponen de manifiesto que el concepto de migración es el más difícil de conceptuar y por lo tanto de medir. Para facilitar en análisis distinguiremos las migraciones internas de las internacionales. Se expondrán las formas y problemáticas que hoy tales migraciones suscitan en los países desarrollados y en el tercer mundo.
3.1 MOVIMIENTOS INTERIORES EN LOS PAÍSES DESARROLLADOS
Los desplazamientos estacionales o temporales, característicos de las sociedades agrarias, han desaparecido prácticamente en el mundo industrializado. Sin embargo, tuvieron una relativa importancia a lo largo del siglo XIX, sobre todo el continente europeo, al igual que el éxodo rural. Esta proceso de abandono masivo del campo está estrechamente relacionado con la revolución industrial y se inicia por tanto en Europa. En la actualidad el éxodo rural solo se mantiene en países con población agraria relativamente abundante y un nivel de urbanización moderado. En los que poseen una tasa de urbanización elevada, el campo dispone ya de muy pocos excedentes para enviar a las ciudades.
En contraposición de otros tipos de movimientos no recurrentes (desplazamientos interurbanos y los relacionados con el proceso de suburbanización) adquieren una notable intensidad. En la aceleración de estos últimos han desempeñado un papel importante ciertos factores no económicos ligados al deterioro de la calidad de vida en las áreas centrales de las grandes metrópolis (delincuencia, congestión, ruido, contaminación...). Sin embargo, tras una primera etapa de centralización con fuertes crecimientos por los espacios interiores y un posterior proceso de suburbanización mediante el cual la población se asienta en la periferia, asistimos hoy, en algunas metrópolis, a una situación de decrecimiento que suele estar acompañada por una nueva valoración de las zonas centrales, que puede dar lugar, en situaciones excepcionales, a una reurbanización. En cualquier caso el fuerte crecimiento metropolitano ha dado lugar a una considerable intensificación de los movimientos habituales ligados al trabajo y al ocio.
Los movimientos habituales ligados al trabajo (locales so recurrentes) pueden tener un carácter centrípeto. Sus causas son de tipo laboral (mayor concentración de empleos en el interior que en la periferia urbana), económicos (en particular los mayores facilidades para encontrar viviendas adecuadas en las áreas suburbanas), o ecológicas, vinculadas al deseo de vivir en zonas no afectadas por los inconvenientes de los sectores centrales de la ciudad, que constituyen el fundamento mismo del proceso de suburbanización.
La medición de estos movimientos no resultan fácil, pero la información disponible permite comprobar que han ido creciendo a partir de la II Guerra Mundial, a medida que aumentaron los porcentajes de población urbana y el tamaño de los núcleos. Al mismo tiempo que aumenta el volumen, crece también la distancia que los trabajadores están dispuestos a recorrer diariamente. Estas distancias son variables y se incrementan con el tamaño del núcleo urbano. El incremento de las distancias y el volumen repercute en los tiempos utilizados en los desplazamientos. A los trastornos fisiológicos y psicológicos que esto origina (fatiga física y mental), se añaden los inconvenientes derivados del aumento de costo de los transportes que repercuten tanto en el trabajador, como en las empresas o el Estado. Sin embargo, estos inconvenientes no han frenado la intensificación de tales corrientes.
Lo cierto es que todo país que se moderniza experimenta un proceso paralelo de reacomodación interna de sus habitantes, que a veces ha conducido a situaciones de acentuado desequilibrio en el reparto. Para corregirlo determinados países han adoptado medidas que intentan contrarrestar la tendencia tradicional del movimiento de trabajadores hacia los puestos de trabajo, localizados preferentemente en las regiones más dinámicas y particularmente en las áreas metropolitanas, mediante un movimiento en sentido opuesto consistente en fomentar el empleo en las regiones emisoras más desfavorecidas.
3.2 LAS MIGRACIONES INTERNACIONALES
1. LOS MOVIMIENTOS TRANSOCEÁNICOS E INTERCONTINENTALES: se estima que de 1820 a 1930 salieron de Europa de cincuenta y cinco a sesenta millones de emigrantes que se dirigieron fundamentalmente hacia el continente americano, África del Sur, Australia y Nueva Zelanda. En el origen y posterior desarrollo de la corriente intervinieron motivaciones de tipo demográfico, económico y técnico que actuaron como factores de atracción/rechazo de los emigrantes.
La abundancia de tierras vírgenes en el Nuevo Mundo actuó como factor de atracción que fue cada vez más intenso a medida que las oportunidades existentes eran conocidas y que los obstáculos físicos y financieros inherentes a un desplazamiento de tan larga distancia, fueron superándose. La revolución de los transportes facilitó el traslado de los emigrantes hacia los puertos de embarque, la travesía marítima y más tarde la colonización interior en los países de destino.
Los Estados Unidos fueron el destino principal de la expansión europea ultramarina.
Entre el comienzo de la I Guerra Mundial y el final de la II, se produce una etapa de decadencia. Los europeos nuevos procedentes del sur y este de Europa empezaron a ser mal vistos ya que no hablaban la misma lengua, no practicaban la misma religión y no tenían las mismas costumbres y formas de vida. Si a esto se añade el temor de que la llegada masiva de nuevos emigrantes podría provocar desajustes en el empleo y la acusación hecha contra los trabajadores mediterráneos y eslavos de aceptar salarios bajos y contribuir con ello a deteriorar el mercado de trabajo y ralentizar el proceso social, obtendremos una panorámica bastante completa de las situaciones bajo las que se adoptaron las medidas selectivas. La ley de 1921 reducía la inmigración anual al 3% de los extranjeros de cada nacionalidad residentes en los Estados Unidos, en 1924 se redujo al 2%, y en 1927 se estableció una cuota fija de ciento cincuenta mil inmigrantes al año de los cuáles el 43% debían ser ingleses, el 14% alemanes y el 11% irlandeses, dejando una proporción pequeña para el resto de los países.
A partir de los años cincuenta, la emigración transoceánica volverá a crecer, pero nunca ya con la intensidad y características que tuvo en su etapa de apogeo.
2. LAS MIGRACIONES FORZADAS: Pueden ser movimientos de desplazados o de refugiados.
Los desplazados son expulsados de su lugar de origen como consecuencia de ciertos acuerdos o sucesos de carácter político. El acuerdo de intercambio se toma por los gobiernos respectivos sin consultar a la población afectada que no tienen más remedio que aceptar la emigración. La repatriación de minorías consiste en forzar el regreso a su país de origen de grupos de personas que, por diferentes causas, tienen fijada su residencia fuera de él.
El movimiento de refugiados que buscan asilo en un territorio distinto al de su nacionalidad o residencia. La Declaración Universal de Derechos Humanos de la ONU manifiesta que cualquier persona que sea perseguida tiene derecho a solicitar y disfrutar de asilo en otras naciones. Las causas habituales de persecución son la pertenencia a una determinada raza, religión, nacionalidad, grupo político... Las personas que se ven obligadas a desplazarse a otros países por motivos económicos no son consideradas como refugiados, sino como emigrantes económicos.
Los movimientos de refugiados tuvieron una época de especial intensidad durante la II Guerra Mundial y la posguerra.
El conocimiento estadístico de los refugiados resulta difícil debido a las diferentes definiciones del término. En el mundo desarrollado destaca el papel de asilo de Europa Occidental y los Estados Unidos. La inmensa mayoría de los movimientos de refugiados tienen lugar dentro o entre países en desarrollo.
3. LAS MIGRACIONES DE TRABAJADORES: Aunque estas migraciones tienen varios escenarios, se desarrollan con notable intensidad en Europa Occidental desde finales de los 50 a 1973. En los años posteriores a la II Guerra Mundial, la situación laboral en Europa era bastante crítica y los niveles de paro y subempleo elevados. A partir de los años 50 el panorama comienza a mejorar.
Se inicia un proceso de fuerte expansión económica que multiplica los empleos. Sin embargo las posibilidades de cubrirlos en cada país con trabajadores nacionales eran escasas debido a dos circunstancias: el débil crecimiento que la población europea había experimentado durante las décadas de los 30 y los 40 y las pérdidas de vidas humanas que la II Guerra Mundial había ocasionado. El desequilibrio entre oferta y demanda de empleo hizo necesario recurrir a una mano de obra extranjera para desempeñar los puestos de trabajo que por su mayor dureza, peligrosidad o peor remuneración, no eran cubiertos por los trabajadores nacionales.
Los emigrantes acudieron de países en los que el desarrollo económico era menor y el crecimiento de la población más fuerte; donde las actividades agrarias seguían teniendo un gran peso y el paro permanente o estacional era más intenso, es decir de las áreas mediterráneas, tanto europeas, como norafricanas o asiáticas, con las que los países receptores establecieron acuerdos bilaterales para el reclutamiento de trabajadores.
Los países de acogida concibieron la emigración como una solución temporal a sus problemas de mano de obra. Los propios trabajadores, al menos al principio, emprendieron la emigración con un decidido espíritu de retornar pronto; pero con el paso de los años, muchos de ellos prolongaron su estancia y llamaron a su familia, de tal forma que a comienzos de los 70, trabajadores y dependientes se igualaron en el conjunto de los países de acogida.
Desde 1973 las restricciones a la entrada de trabajadores extranjeros permanentes se hicieron más severas. La causa inmediata fue la crisis producida por el aumento de los precios del petróleo, pero en la adopción de las medidas restrictivas influyen también la fuerte hostilidad que en algunos países se suscitó frente a la mano de obra extranjera y la incorporación a la edad laboral de las generaciones más numerosas que habían nacido durante la etapa de recuperación de la natalidad en los años de la posguerra.
El sistema de las migraciones de trabajadores en Europa ha tenido importantes consecuencias para las sociedades de origen y destino, así como para los propios emigrantes. Como dicho sistema ha sido controlado y organizado por los países desarrollados, es a ellos y no a sus periferias, más atrasadas a los que han correspondido mayores beneficios, al disponer de una mano de obra joven, con un buen nivel de salud y barata, sin haber tenida que soportar los gastos inherentes a su mantenimiento y educación. No obstante, la salida de trabajadores alivió el paro a los países emisores que se beneficiaron de las remesas enviadas por los emigrantes.
Sin embargo, no hay que olvidar que los efectos positivos que las migraciones hayan podido tener sobre la economía de las áreas de partida, se obtenido merced al sacrificio personal que la dolorosa aventura de la emigración supuso a sus protagonistas, separados de sus familias y frecuentemente discriminados por las sociedades que los acogieron. Y no debe olvidarse tampoco que la capacidad productiva de las áreas afectadas por una emigración intensa quedó seriamente comprometida al verse privadas de su población más joven y más emprendedora. A estos inconvenientes hay que añadir los provocados por el retorno de emigrantes, en espacial cuando en los años de crisis, éste alcanzó fuertes proporciones, originando un incremento de los índices de paro, ya de por di fuertes proporciones, en algunas áreas emisoras. El papel de los retornados como agentes de difusión de innovaciones o de promoción del desarrollo, resulta también modesta. La mayoría no adquiere ninguna especialización durante su estancia en el exterior y a su vuelta encauza su dinero hacia inversiones poco rentables, o bienes superfluos. Aquellos emigrantes potencialmente más valiosos para estimular el desarrollo en sus zonas de origen, son los que debido al éxito alcanzado en el extranjero tienen menos deseos de regresar.
Desde el punto de vista teórico, las migraciones internacionales de trabajadores son interpretadas desde perspectivas muy distintas. Las teorías clásicas consideran la emigración como un intento de reequilibrar las desigualdades territoriales. La decisión de emigrar es tomada libre y voluntariamente por unas personas que aspiran a mejorar su situación socio-económica. Su entrada en las sociedades que les acogen se realiza normalmente por los niveles más bajos y su deseo de inserción y de promoción social choca, en ocasiones, con las hostilidades de la población autóctona. Pero las oportunidades existentes permiten a la postre, a veces en la segunda o tercera generación, conseguir una progresiva igualación del grupo inmigrante con el de la población en la que se inserta. Incluso cuando el pluralismo cultural y la hostilidad se mantienen el balance entre los inconvenientes y las ventajas ocasionadas por la emigración se inclina abiertamente a favor de estas últimas.
La interpretación neo-marxista, al contrario, considera los trasvases internacionales de trabajadores como el resultado de una situación de dependencia que agudiza los desequilibrios territoriales: el centro intensifica su desarrollo y la periferia se degrada y deprime cada vez más. Las migraciones no son otra cosa que manifestación especialmente grave de la explotación de los trabajadores característica del sistema capitalista.
En la aventura emigratoria, en principio indeseable y casi siempre traumática para sus protagonistas, todos ganan pierden algo; los países emisores, los receptores y los propios emigrantes. El balance entre beneficios y desventajas tiene necesariamente que establecerse para cada caso concreto.
LA ESTRUCTURA DE LA POBLACIÓN
El volumen y la distribución de los efectivos sobre un territorio dependen del balance que él se dé entre los nacimientos y las defunciones y del saldo resultante de los movimientos migratorios. En el tema de las estructuras se analizan las características de la población que influencian y a la vez son influidas por aquellas variables demográficas básicas. Analizaremos las estructuras demográficas o análisis de la composición por sexos y edades, las económicas, o estudio de la población activa y las culturales.
4.1 MEDICIÓN Y FACTORES GENERALES
El estudio de la composición por sexos constituye un tema de interés porque a distintas escalas espaciales, nacionales, regionales o locales, su reparto es, con frecuencia, desigual y esa desigualdad tiene importantes consecuencias biológicas, sociales, económicas y culturales. La relativa dependencia que los índices de nupcialidad y fecundidad tienen respecto de una mayor o menos igualdad numérica entre hombres y mujeres, y los bajos índices de población activa que se dan en territorios donde existe un predominio del sexo femenino y la mujer no se ha incorporado plenamente al mercado laboral, son algunos efectos de tales repercusiones.
Para medir el reparto de los sexos pueden utilizarse dos aproximaciones sencillas: a) la tasa de masculinidad(o de feminidad) que expresa la participación relativa de los varones o mujeres en el conjunto de la población
b) la relación de masculinidad que se obtiene dividiendo él numera de varones x 100 entre él numero de mujeres (invirtiendo los términos se calcula el femenino).
La inicial superioridad numérica de los varones se intensificara en determinados momentos y para cierto tipo de nacimientos.
En los años siguientes a los nacimientos la relación cambia debido a la mortalidad diferencial entre los sexos y a la desigual participación de varones y mujeres en el proceso migratorio. Hay dos factores que históricamente han determinado la reducción del número de mujeres. El primero fue el infanticidio que como método de eliminar a los huérfanos, hijos ilegítimos, seres con alguna deformación etc. fue en algunas sociedades aplicado solo sobre las mujeres. El segundo ha tenido como escenario principal los países del tercer mundo, como edades características las comprendidas entre los 15 y 49 años y como factor esencial los riesgos de una generalizada y frecuente maternidad. La mejora de las condiciones sanitarias ha reducido en la actualidad, la incidencia de esta causa de sobremortalidad femenina.
Existen otros factores que han actuado negativamente sobre los efectos masculinos. La mortalidad infantil afecta mas a los varones que a las mujeres (él autentico sexo fuerte) y con la excepción señalada la mortalidad de los adultos sigue teniendo el mismo carácter. La regla, es la sobremotarlidad masculina. Factores: el ejercicio de ciertos empleos mas duros o de mayor riesgo, las perdidas más cuantiosas de varones causadas por las guerras y revoluciones, constituyen alguna de alas razones que explican la desigualdad.
El hecho de que prácticamente en todas las sociedades humanas nazcan más varones que mujeres quizá constituya en opinión de Weeks (1981) un mecanismo de adaptación biológica, para compensar la mayor mortalidad masculina.
La estructura por sexos puede verse alterada por las migraciones que actúan equilibrando o desequilibrándola en función de cual sea su carácter dominante (emigración o inmigración) y la participación de hombres y mujeres en cada movimiento.
La estructura por edades constituye otro importante factor que guarda relación con al composición por sexos. Las poblaciones jóvenes presentan una preponderancia de varones debido al nacimiento de una mayor cantidad de niños, superioridad que mantiene hasta la edad adulta, en cambio las poblaciones envejecidas acusan el fenómeno opuesto como resultado de la sobremortalidad masculina.
LOS DESEQUILIBRIOS EN LA DISTRIBUCIÓN
Durante mucho tiempo se creyó que la distribución por sexos de la población mundial estaba equilibrada. La certeza de que nacen más niños que niñas la obtuvo por primera vez el inglés J. Graunt. Pero hubo que esperar hasta el siglo XIX o XX, para llegar a un cierto conocimiento del reparto por sexos de los habitantes del planeta. Hoy día, incluso ese conocimiento es bastante imperfecto debido a las incertidumbres que plantean las estadísticas de los países del Tercer Mundo. El fenómeno esta especialmente acentuado en las naciones islámicas, se ha visto también en otras zonas como el sudeste asiático. Esta circunstancia hace muy poco fiable el mapa que intentase reflejar a escala mundial la distribución de hombres y mujeres.
Existen ciertas disparidades básicas a tres niveles espaciales: a escasa internacional, entre países desarrollados y en desarrollo; en cualquiera de ellos entre las zonas urbanas y rurales; y en el interior de estas ultimas, entre uno y otros sectores.
En general, Los países del Tercer mundo tienen una ligera supremacía de varones; mientras que en los desarrollados las mujeres son más numerosas.
Las grandes diferencias por países se deben en buena parte a sus distintas estructuras por edades. Las naciones del Tercer Mundo son más jóvenes y, tienen un mayor número de nacimientos masculinos. En ellos los riesgos de maternidad, mantienen todavía una significativa sobremortalidad femenina a determinadas edades.
Estas cifras en conjunto enmascaran sensibles diferencias regionales y locales observables en cada unidad nacional. De especial relevancia son las que existen entre las ciudades y el mundo rural. En la mayoría de las ciudades del Tercer Mundo desarrollado predominan generalmente las mujeres que merced al progresivo envejecimiento demográfico se van haciendo cada vez más abundantes.
La causa fundamental de estas desigualdades son en este caso, las migraciones. El éxodo rural en los países subdesarrollados se nutre principalmente de varones, Los países Árabes vuelven a ser un ejemplo paradigmático de esta situación. No sucede lo mismo en los países desarrollados donde los movimientos de la mujer hacia las ciudades han sido más numerosos, debido a las mayores oportunidades de empleo que para ellas ofrecen las urbes.
En el interior de las ciudades de los países desarrollados se aprecian, nuevas diferencias que constituyen el reflejo, no solo de la distribución por edades, sino de la propia estructura social. Los distritos centrales, suelen estar envejecidos y por consiguiente presentan más población femenina; las zonas periféricas son, más jóvenes y tiene mayor abundancia de varones. Noin (1979) señala una disposición concéntrica de la repartición por sexos con una relación de masculinidad creciente hacia el exterior de la aglomeración. En el caso de la ciudad de Madrid se aprecian contrastes de este tipo.
La configuración social del espacio urbano introduce nuevos matices. Los barrios mas acomodados acusan una mayor presencia de sexo femenino. Los barrios medios acomodados son forzosamente elegidos por los trabajadores, inmigrantes, muchas veces solteras, que necesitan alojamiento mas barato. Sean centrales o periféricos, esto determina un aumento del numero de residentes varones.
4.3 LA ESTRUCTURA POR EDADES
La información disponible sobre la estructura por edades es abundante, pero la calidad de los datos es muy variable. Las causas de errores en las cifras sobre la edad son diversas: la ignorancia de la edad exacta, la declaración de edades correspondientes a un calendario diferente de los años solares transcurridos desde el nacimiento, la negligencia en las declaraciones y en la forma de consignarlas, la tendencia de dar edades acabadas en ciertos dígitos
(0, 2, 5,8), la costumbre por parte de las personas más viejas de exagerar su edad.
Estas causas de error dificultan sensiblemente las comparaciones. Al método occidental (inglés) se opone el sistema oriental (chino) según el cual un niño cuando nace tiene ya un año chino. Este procedimiento determina que las cifras de los menores de un año resulten netamente inferiores a la realidad.
El reparto por edades de la población de un país, comporta una serie de importantes insuficiencias:
Errores por defecto en los grupos correspondientes a las primeras edades
Especial polarización de las declaraciones en los años acabados en 0 y5.
Preferencia de las edades pares.
Desajustes considerables entre los efectivos masculinos y femeninos a determinadas edades.
Diferencias acusadas y difíciles de explicar entre las cifras relativas a edades próximas.
Cuando los datos aparecen desagregados edad por edad, existen distintos procedimientos para medir la atracción/rechazo de los distintos dígitos de las terminaciones.
Los Anuarios demográficos de las ONU emplean el índice de Whipple o de concentración.
Otro índice simple es el de Myers (1940)
LOS METODOS DE ANALISIS Y REPRESENTACION GRAFICA
Uno de los objetivos básicos del análisis geográfico de la estructura por edades es facilitar las comparaciones.
Los índices utilizados son analíticos o sintéticos; también se pueden emplear análisis multivariados.
Índices analíticos: se obtiene a partir de un reparto de las edades de una población en tres grupos: jóvenes, adultos y viejos. Se considera población joven a veces la de 0 a 15 y otras la de 0 a 19; y la población vieja la de mas de 60 y en otros caos la de mas de 65.
Entre los índices analíticos más utilizados está el índice de juventud:
Población joven x 100
Población vieja
El índice de vejez:
Población vieja x 100
Población joven
La tasa de dependencia:
Población vieja + población adulta x 100
Población adulta
Entre los índices sintéticos, mas empleados están la edad media y la edad mediana. La primera se halla multiplicando los efectivos de cada grupo de edad por la edad media de cada grupo; Luego se suman los resultados y se divide la cifra obtenida por él numero total de personas. Se obtiene de esta manera el promedio de edad de todos los miembros de una población.
La edad mediana divide a una población en dos partes iguales. Para hallarla se divide por dos él número total de habitantes: después se acumulan los efectivos hasta la cifra obtenida. Si se trabajo con grupos quinquenales, la edad exacta se obtiene por interpolación dentro del grupo correspondiente.
Además de estos métodos sencillos, es posible emplear análisis multivariados para explorar las series estadísticas relativas de las edades.
Entre los procedimientos de representación gráfica mas empleados están los perfiles comparativos y sobre todo las pirámides por edades.
Las pirámides son una representación de la estructura por edades y sexos de una población en un momento determinado y al mismo tiempo una imagen de la historia demográfica reciente de esta población.
La importancia de los efectivos de cada edad o grupo de edades depende de tres factores: él numero de nacidos de una determinada generación, la reducción experimentada por la mortalidad y el aumento o disminución originados por las migraciones.
Las proporciones de las pirámides son variables, si bien es aconsejable que sean algo más anchas que altas.
Cuando se desean comparar las distintas estructuras de distintas poblaciones, a través de sus pirámides, deben reducirse aun efectivo total común. Para ello cada uno de los grupos de edades se multiplica por el cociente de dividir el efectivo total común por la población respectiva:
De esta manera se constituyen las dos pirámides con escalas horizontales y verticales idénticas, y aunque representan efectivos distintos, ocupan, unas mismas superficies totales, lo cual permite apreciar las diferencias en la distribución de tales superficies según la edad.
4.4 LAS VARIACIONES POR EDADES
Las diferencias son acusadas entre países desarrollados y del tercer mundo. Dentro de un mismo país existen contrastes también notables entre las arreas urbanas y las rurales y en el interior de las propias ciudades, entre unas zonas y otras.
A escala planetaria la distinción entre países jóvenes y viejos es relativamente fácil. Las naciones del tercer mundo tienen valores de población joven superiores al 40 o 45 por 100, mientras que los países desarrollados están por debajo del 25 por 100 o incluso del 20 por 100 y el mismo contraste se observa en cuanto a la población vieja. Puede decirse que las naciones tercermundistas son uniformemente viejas. Aquí los contrastes son más acusados.
El factor más influyente de estas variaciones es la fecundidad. Los índices de fecundidad mas altos de los países en desarrollo son los responsables directos de la acumulación de efectivos en la población joven, y son las bajas tasas de los países desarrollados las que deparan esa situación de envejecimiento por la base de la pirámide de edades de estos países.
De estructuras por edad tan distintas entre países desarrollados y en desarrollo se derivan consecuencias de distinto signo, pero de gran importancia en uno y otro caso.
El envejecimiento es una consecuencia, pero, a su vez, una causa del retroceso de la fecundidad: por otro lado, aumenta la tasa de dependencia al crecer él número de inactivos que debe soportar la población en edad de trabajar y finalmente agrava los peligros de la gerontocracia. Él termino alude al predominio de las personas de edad avanzada en las esferas dirigentes de un país.
Los problemas de los países en desarrollo son distintos. La gran proporción de jóvenes hace problemática de reducción de la natalidad en el futuro.
Desde un punto de vista socioeconómico, se plantea un problema más grave que en las sociedades avanzadas, ya que la juventud no solo debe ser convenientemente alimentada, sino educada y empleada. Estos jóvenes no se conformaran lógicamente con el incierto porvenir que les espera. El grado de conflictividad social y de tensión puede llegar a límites de consecuencias incalculables.
El declive de la fecundidad es también el factor explicativo dominante de las diferencias internas de la estructura por edades de un país.
En los países industrializados las regiones de menor nivel de desarrollo presenta por lo común tasas de fecundidad mas altas y estructuras demográficas mas jóvenes.
El envejecimiento demográfico puede deberse unas veces al descenso de la fecundidad y oras a la emigración; pero existe un tercer tipo, que resulta de la acción de ambas causas: la emigración de las personas de 20 a 40 años que al hacer disminuir la natalidad, reduce los efectivos del grupo de 0 a20 años. La llegada de emigrantes procedentes del medio rural a los núcleos urbanos en los que al menos inicialmente mantienen niveles de fecundidad relativamente altos, tiende a rejuvenecer las estructuras por edades de las ciudades. Las desigualdades más acusadas se dan a veces entre unas ciudades y otras. Las de tipo industrial y minero suelen presentar estructuras más jóvenes: en cambio las de tipo terciario aparecen más envejecidas.
En el tercer mundo las diferencias actuales entre regiones o entre campo y ciudad tampoco son muy fuertes al existir una alta fecundidad general.
En el interior de las ciudades se aprecian nuevos contrastes y diferencias entre unos sectores y otros. En las ciudades se aprecian nuevos contrastes y diferencias entre unos sectores y otros. EN las ciudades de Europa occidental, los barrios centrales suelen estar más envejecidos de los periféricos y lo mismo ocurre con las urbes norteamericanas. Las explicaciones son distintas. Las zonas centrales de muchas ciudades europeas son caras, lo cual impide a las familias numerosas y de reducido poder adquisitivo, encontrar los alojamientos adecuados a sus necesidades. El centro es habitado sobre todo por personas solas, viejos y parejas sin hijos.
En las ciudades del Tercer Mundo los contrastes interurbanos son menores.
LA ESTRUCTURA POR ACTIVIDADES
Dos cuestiones básicas contienen este apartado:
Definición de conceptos.
Análisis de los sistemas de clasificación y una exposición breve de la evolución experimentada.
Definiciones y medida
Población activa: conjunto de personas que constituyen la mano de obra disponible para la producción de bienes y servicios. La población activa la forman todas las personas que tienen un empleo y las que no teniéndolo lo busca. Las primeras son los ocupados y las segundas los desocupados, parados o sin trabajo.
La población no activa: abarca las personas que se integran en estas categorías: menores no escolarizados, estudiantes y escolares, personas dedicadas a las labores del hogar, incapacitados permanentes para el trabajo, rentistas, y retirados, jubilados o pensionistas.
La Población activa ocupada: se considera una situación especial que es el subempleo. Existe subempleo cuando personas provistas de empleo no trabajan por tiempo normal y podrían y desearían hacerlo, o cuando sus ingresos o su rendimiento se verían aumentados si trabajasen en mejores condiciones de producción. El visible que se da cuando los trabajadores son ocupados por debajo del horario normal. El potencial que se produce cuando el rendimiento del trabajador es bajo en comparación con el que podría tener si se usasen de forma mas adecuada su capacidad y aptitud; el encubierto que se origina cuando los ingresos por un trabajo en jornada completa, son inferiores a los normales como consecuencia del ejercicio de una actividad inadecuada a una determinada capacidad profesional.
El paro, fenómeno también extremadamente complejo se diferencia según sus causas o duración, distintos tipos: paro coyuntural, estructural, estacional, cíclico, etc.
Los índices empleados para medir el grado de participación de una población en la vida activa son:
La tasa de actividad: relaciona él numero de activos con al población total;
La tasa de paro: es la relación entre él numero de parados y él numero de activos.
La tasa de actividad varia bastante de unos países a otros. Los países desarrollados tienen valores más altos y los del Tercer Mundo porcentajes más reducidos.
Estas diferencias obedecen a factores variados. Primero la estructura por edades. El elevado porcentaje de población joven, explica en la mayoría de los países tercermundistas su reducida tasa de actividad general. A esta causa se le añaden las disparidades socioeconómicas y culturales.
Otro factor decisivo es la participación de la mujer en el trabajo. En general, la participación es mayor en los países desarrollados que en el Tercer Mundo debido a los niveles mas reducidos de fecundidad y a que los obstáculos sociales son más limitativos.
En los países desarrollados la actividad femenina depende sobre todo de la clase social, según esta sea mayor las mujeres no trabajan mientras que si es menor sí, por necesidad económica.
4.6 CLASIFICACIÓN Y EVOLUCIÓN DE LA POBLACIÓN ACTIVA
El sistema más simple es el que esta basado en la rama o sector de actividad económica. Existen muchas clasificaciones de este tipo. La más elemental es la que diferencia tres grandes sectores: el primario que abarca la agricultura, ganadería, actividades forestales caza y pesca; el secundario que incluye la explotación de minas y canteras y la industria en general; y el terciario que considera fundamentalmente el comercio, los transportes y los servicios.
Esta clasificación es cómoda; pero resulta muy poco precisa ya que dentro de un mismo sector se agrupan ocupaciones muy dispares.
Con el fin de precisar y clarificar más la actividad se emplean otras divisiones que incluyen un número superior de ramas. La Comisión de estadísticas de la ONU viene recomendando el uso de una clasificación en 9 grupos que puede sintetizar la información normalmente más detallada que utilizan los censos nacionales. Estos grupos son:
Agricultura, ganadería, selvicultura y pesca.
Minas y canteras
Industrias manufacturéras.
Edificación y obras públicas.
Agua, gas y electricidad.
Comercio, banca y seguros.
Transportes y comunicaciones.
Servicios.
Otras actividades.
El sector primario, presenta niveles relativamente bajos n los países desarrollados, por el contrario; a la mitad o más de la población en la mayor parte de las naciones tercermundista.
La población rural del conjunto del Planeta es de unos 2500 millones de personas.
El sector secundario tiene una situación inversa a la del sector primario. Los países subdesarrollados superan cifras modestas, mientras que los países desarrollados superan por lo general el 30 por 100. Los porcentajes mas elevados de población industrial no identifican necesariamente mayores niveles de desarrollo económico. El sector secundario cree hasta un determinado nivel en que el se estabiliza para después comenzar a decrecer y este proceso esta acompañado de una transformación de su estructura interna.
El sector terciario es un sector heterogéneo por el elevado número de actividades que engloban, su carácter y el desigual grado de canalización profesional que su cumplimiento exige. El denominador común de todas ellas es que están orientadas al suministro de servicios y no al de bienes materiales.
En los países desarrollados su relación es claramente inversa a la del sector primario: a medida que este desciende aquel progresa sin cesar. Este aumento se relaciona con las necesidades de las sociedades avanzadas.
La variedad es mayor en las naciones del Tercer Mundo, dentro de cifras generalmente bajas. Los valores más altos se relacionan con el crecimiento de las actividades comerciales y de exportación; el desarrollo de la administración pública y de las fuerzas militares; la amplitud de los servicios personales; y la importancia creciente de un sector de empleo urbano ineficiente y poco productivo. Se trata de un sector laboral poco estructurado e hipertrofiado, que acusa fuertes índices de paro y subempleo.
La amplitud y heterogeneidad del sector terciario ha proporcionado intentos para subdividirlo. Es el que se trata de diferenciar el terciario corriente de un terciario superior o cuaternario que abarca las actividades relacionadas con la dirección, organización y decisión.
Las desigualdades en las estructuras que se aprecian hoy entre las naciones, pueden interpretarse como desfases en la evolución histórica.
EL NIVEL DE INSTRUCCIÓN
El subdesarrollo no es solo carencia de saber sino también de la posibilidad de saber. No debe medirse únicamente por los que no saben leer y escribir, sino por los que no pueden aprender a leer y escribir, por que no haya maestros que los enseñen o escuelas que les alberguen. El problema de la educación esta ampliamente imbricado en el desarrollo. La crítica situación económica de los países en desarrollo influye en sus bajos niveles educativos.
Reducir la ignorancia supone un paso decisivo para limitar la pobreza. La tarea por realizar es; desgraciadamente, ingente. En casi todo el mundo desarrollado es superior al 98 por 100.
5. EL CRECIMIENTO DE LA POBLACION: PASDO, PRESENTE Y FUTURO.
Antes del neolítico el poblamiento del planeta eres muy débil. La primera etapa de gran extensión demográfica corresponde al periodo de revolución económica y social, cuyas manifestaciones más significativas fueron la agricultura sedentaria y la domesticación de animales que permitieron un incremento de los recursos alimenticios.
A comienzos de la era cristiana, las naciones unidas calculan que la población del mundo oscilaba entre 250 y 300 millones. En los siglos V vi. Se produjo un retroceso, durante la edad media, hubo un incremento. Tras una etapa de reducción a mediados de este siglo causada por la epidemia de la peste negra que elimino a un 25 por 100 de los habitantes de Europa. Las cifras volvieron a aumentar lenta pero regularmente, durante la época moderna. A mediados del siglo XVII poblaban la tierra 545 millones de seres.
Un segundo gran periodo de crecimiento se inicia en el siglo XVIII. La revolución demográfica que da comienzo entonces es coetánea y esta imbricada con las otras dos revoluciones: la agrícola e industrial, la revolución industrial se debió a las transformaciones agrícolas que proporcionaron a la población mas y mejores alimentos, al liberar la mano de obra del campo, permitieron el desarrollo de las actividades secundarias y terciarias.
La tercera fase de crecimiento, corresponde a nuestro siglo y de manera muy especial a los años posteriores a la II guerra mundial.
El crecimiento de los últimos 200 años ha sido realmente fuerte ya que los efectivos demográficos se han multiplicado por 6.
5.1 EL CRECIMIENTO DE LA POBLACIÓN POR CONTINENTES
Inicialmente, el mayor crecimiento correspondió al continente europeo. Incapaz de absorber todo su aumento, Europa envió emigrantes al resto del Mundo.
El fuerte incremento de la población europea y de los continentes poblados por europeos ha conducido a calificar este periodo como el de la gran explosión blanca.
Los aumentos relativos de los demás continentes resultaban modestos. Las migraciones ultramarinas hacia América Central y del Sur, solo doblaron los efectivos, la situación africana era aun más débil. Consecuencia de las guerras, sobfremortalidad, hambre y la trata de esclavos que eran enviados a América. Además de las enfermedades infecciosas. Desaparecida la tarta de esclavos la población africana crecerá.
La tasa de crecimiento anual para el conjunto de naciones desarrolladas se mantuvo a lo lago del siglo XX moderadamente creciente hasta los 60. Desde entonces no ha cesado de disminuir.
El panorama es completamente diferente en el tercer mundo. La tasa aumento desde los años 50.
En la mayoría de los casos, las fuertes tasa de aumento obedecen al juego exclusivo de los movimientos naturales. La inmigración apenas ejerce influencia como factor de crecimiento.
5.2 EL FUTURO DE LA POBLACIÓN MUNDIAL
LOS MÉTODOS DE ESTIMACIÓN DEMOGRÁFICA
Para calcular cual será en un plazo determinado la población sobre el territorio es preciso realizar una proyección demográfica.
Dos criterios: Uno relativo a la dimensión espacial y otro a la desagregación interna de la población.
Dentro del primero hay 4 tipos:
Sistema no espacial.
Sistema espacial(no se tiene en cuenta los movimientos migratorios)
Sistema espacial abierto(los movimientos migratorios entre los distintos territorios se incorporan como balance neto, sin diferenciar su procedencia espacial)
Sistema multirregional, que tiene presente el origen espacial de las migraciones.
Según el segundo criterio, hay dos clases.
las que emplean datos globales
Las que utilizan cifras desagregadas por edades y sexos. ,
Las proyecciones más sencillas son las que combina sistemas no espacial y datos globales.
Un segundo tipo de proyecciones, también elementales, son las que combinan un sistema espacial con datos globales. Ello supone no tener en cuenta cuestiones tan básicas en demografía como son las variaciones por sexos y edades que se producen en la mortalidad, fecundidad y migraciones.
Las proyecciones más útiles son las que se apoyan en un sistema espacial de datos desagregados.
A proyección cerrada de este tipo requiere disponer de tres elementos para su realización. El primero de ellos es la población de partida que constituye la base de la proyección. El segundo son las probabilidades perspectivas de su pervivencia por sexos derivadas de una tabla de mortalidad. El tercero son las tasas perspectivas de fecundidad por edad de las mujeres en edad de procrear que posibiliten la estimación de los nacimientos.
La proyección abierta requiere además disponer de información sobre las migraciones y predecir los flujos futuros. La proyección abierta multirregional añade la posibilidad de distinguir el origen y destino de los emigrantes.
LAS PREVISIONES SOBRE EL CRECIMIENTO
LA inmensa mayoría de las previsiones demográficas realizadas por los organismos internacionales coinciden en señalar que el crecimiento de la población va a mantener la desaceleración iniciada a mediados de los 70.
Sin embargo la evolución inmediata plantea una serie de interrogantes concretos sobre el ritmo y calendario con los que se modifican las variables demográficas fundamentales.
Cualquier proyección parte de unos supuestos sobre los movimientos demográficos. La mortalidad es incluida en las proyecciones de la ONU a través del indicador de esperanza de vida al nacer. Sus perspectivas son fáciles de establecer. Salvo que se produzcan grandes catástrofes que son excluidas de las hipótesis, su evolución reflejara una tendencia favorable, mas acentuada en los países donde todavía tiene valores altos y más pequeños donde ya es débil.
6. POBLACION-RECURSOS
El interés por los recursos hay que ponerlo en relación con los dos grandes descubrimientos de las ciencias sociales y económicas en nuestros días: el fuerte crecimiento demográfico que se origina en el Tercer Mundo y el hecho de que una parte sustancial de sus habitantes atraviese por una situación de hambre o subalimentación.
Con la palabra recurso se alude, en sentido amplio, a cualquier cosa que pueda utilizarse para satisfacer una necesidad humana. Cabe distinguir entre recurso humana y recurso naturales que a su vez se dividen en renovables o no. Conviene recordar que para que una sustancia o propiedad constituya un recurso como tal es necesario que quien lo vaya a utilizar lo juzgue como tal.
No es posible hacer una relación completa de recursos y de necesidades humanas que permita obtener una adecuación precisa entre unas y otras. Existen numerosas causas que lo impiden; el carácter subjetivo de las necesidades; la desigual información de unos países u otros; las posibilidades de obtener recursos difíciles mediante nuevas tecnologías; el reciclaje y la sustitución de unos productos por otros; las diferencias de criterio entre los científicos sobre las necesidades humanas; las dificultades para calcular la degradación medioambiental, derivada de la puesta en explotación de recursos adicionales.
LOS RECURSOS ALIMENTICIOS
Los países desarrollados crecieron mas rápidamente que los del Tercer Mundo, en donde destaca la situación especialmente desfavorable de las naciones.
Limitando el análisis de a los países del tercer mundo mas poblados y utilizando ala producción de alimentos per capita, se observa: un primer grupo de naciones con promedios muy superiores a la media mundial como Tailandia, corea del sur y argentina; un segundo bloque con un crecimiento mas reducido como china, brasil o Colombia, un tercer grupo con un crecimiento similar al promedio mundial como Irán, Turquía, Indonesia o Vietnam, una cuarta categoría con una producción baja y estabilizada a lo largo de los años 60.y un ultima bloque donde la producción ha disminuido.
La causa principal del incremento de la producción alimenticia ha sido la obtención de mayores rendimientos con ciertos cultivos. La mejora genética de las plantas, el uso de variedades de alto rendimiento, la lucha contra las plagas y enfermedades, la utilización creciente de fertilizantes y maquinarias, favorecieron el progreso agrícola en los países ricos. En las naciones en desarrollo las nuevas tecnologías se introdujeron de forma más lenta e irregular.
Lo cierto es que las diferencias en cuanto a los factores de producción entre los países desarrollados y en desarrollo continuaron siendo apreciables.
Igualmente, el nivel de mecanización es una clara prueba de debilidad tecnológica de la agricultura tercermundista.
La modernización de la agricultura en el tercer mundo exige una gran demanda de capital al que solo tiene acceso, por el momento, los agricultores más ricos o las empresas multinacionales que trabajan en estos países.
La ayuda a la agricultura de los países en desarrollo es cada vez más necesaria; sin embargo, la suma realmente disponible para dicha ayuda representa solo la mitad de la juzgada como imprescindible.
6.2 LOS RECURSOS ENERGÉTICOS
Actualmente; el mundo produce y consume una cantidad de energía más de tres veces superior a las de 1950. El crecimiento demográfico, la expansión económica general, el desarrollo de la industria, el crecimiento del consumo individual debido a la mejora de los niveles de vida, las necesidades crecientes de la agricultura en agua potable, fertilizantes, determinaron el aumento de la tasa de utilización.
La producción y el consumo energético crecieron a un fuerte ritmo desde los años cincuenta hasta mediados de los setenta.
La distribución espacial de la producción y el consumo de energía en el mundo esta, coprofundamente desequilibrada, una clasificación de países, sobre la base de un indicador simple como el consumo de energía por habitante.
Países desarrollados
Países de gran dimensión: Son Canadá, estados unidos, la unión soviética y Australia. Tienen recursos enormes.
Países europeos de Economía liberal: En conjunto son el tercer gran foco de consumo y tiene índices per capita elevados. De ellos. Solo tres son autosuficientes (noruega, Holanda y gran bretaña)
Países europeos de economía socialista: Salvo Yugoslavia, tienen índices de consumo per capita relativamente elevados y similares a los de sus vecinos de economía liberal.
Los demás países industrializados: son Japón y nueva Zelanda tiene en común altos índices de consumo per capita, débil producción energética y tasa de independencia negativa, muy baja en Japón y bastante alta en nueva Zelanda.
Piases del Tercer Mundo
Tienen un consumo por habitante bajo, pero en contraposición produce mas energía de la que necesita.
Los países que producen más energía de la que consumen: Tienen una serie de características comunes, bajos niveles de consumo y la posibilidad de satisfacer su propia demanda energética actual y la que pueda producirse en el futuro.
Países que producen menos energía de la que consumen: características de base que los individualizan como grupo; sus bajos consumos por habitantes y su fuerte dependencia energética al exterior.
6.3 LAS MATERIAS PRIMAS MINERALES
Para analizar la producción minera mundial es preciso recurrir a los precios de cada producto. De la consideración de los datos recientes se desprenden tres hechos generales. EL primero es el reducido pero económico que los minerales metálicos y los no metálicos suponen en el conjunto de la producción minera. Un segundo es la acaparación por un número restringido de sustancias de la parte fundamental del valor total de los productos energéticos. Un tercer aspecto es el crecimiento exponencial que la producción y el consumo de sustancias han tenido desde los comienzos de la Revolución Industrial, ya que estos productos, con las fuentes de energía, están en la base de cualquier proceso industrializador.
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Países industrializados de economía de mercado
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Países de economía planificada
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Países en vías de desarrollo
Estos grupos se agrupan en dos mundos:
Norte: países industrializados de economía de mercado + Unión Soviética +Europa del Este.
Sur: naciones asiáticas de economía planificada + países en vías de desarrollo.
El análisis del consumo de sustancias minerales no resulta fácil de realizar debido a diferentes hechos, entre ellos a que el consumo mundial de metales refinados es superior a la cantidad de metales suministrados por la producción minera a causa de la incorporación metales recuperados; ya que las estadísticas de consumo de metales refinados no reflejan exactamente el valor del consumo final de estas sustancias.
En base de cualquier reflexión sobre el futuro de las materias primas están los datos de reservas y recursos. Se ha señalado que en la evolución y definición de recursos y reservas deben tenerse en cuenta dos factores principales: el grado de certeza geológica de su existencia y volumen y las posibilidades de recuperación en las condiciones económicas y técnicas existentes en la actualidad. Ambos están influidos por los progresos tecnológicos y los cambios, económicos en función de los cuales los recursos se trasforman en reservas.
Amplias regiones del Norte y del Sur tienen reservas escasas y una elevada tasa de dependencia. ES el caso de Japón, de la mayoría de los países de Europa occidental y oriental y de gran parte de los del tercer mundo.
La fuerte concentración regional de las reservas supone un riesgo político de desabastecimiento para ciertos productos y algunos países, más grave que el que se deriva a corto plazo de las propias limitaciones físicas.
Cuando se ojean las estadísticas de distribución de las reservas por sustancias se comprueba la sustracción de autentico privilegio que tienen algunas naciones de uno y otro mundo.
Estados Unidos, Canadá, Unión Soviética, y Australia entre las naciones más industrializadas; Brasil, Zaire, Chile, Nigeria entre los países del Tercer Mundo y África del sur a medio camino entre ambos bloques.
El riesgo de desabastecimiento puede provenir también de la propia estructura del mercado.
7. DOCTRINAS Y POLITICAS DEMOGRÁFICAS
7.1 LA EVOLUCIÓN DE LAS IDEAS
Desde sus inicios, el estudio de la población ha generado varias escuelas de pensamiento fundamentadas en razones muy variadas que se pueden agrupar en dos grandes categorías: las optimistas en las que subyace la idea de que el crecimiento es bueno y deseable porque estimula la economía o es beneficio para la sociedad por alguna de las motivaciones apuntadas; y las pesimistas que se apoyan en la creencia de que un crecimiento sin limites conduce al agotamiento de los recursos, o compromete el bienestar económico y la calidad de vida.
Dentro de la categoría de las actitudes pesimistas destaca T.R Malthus representa la reacción contra teorías mercantilistas operantes desde el siglo XVI, representa también la reacción contra el utopismo revolucionario.
Surgieron también numerosos autores optimistas que constituyen el reflejo de los progresos económicos que tuvieron lugar en esa etapa histórica como el movimiento romántico sostenía que la economía cumpliría mejor sus objetivos si prestase mayor atención a los valores morales y espirituales.
- El socialismo
7.2 LAS POLÍTICAS DEMOGRÁFICAS
En términos estrictos, una política de población constituye el conjunto de medidas adoptadas por un gobierno con el fin de obtener unos determinados resultados demográficos, sin bien en última instancia puedan derivarse de ella otras consecuencias de tipo político, económico o social.
Para facilitar el análisis, hemos agrupado las políticas en pronatalistas y antinatalistas. Las primeras han sido adoptadas sobre todo por países desarrollados. Las segundas son seguidas, especialmente, por las naciones del Tercer Mundo.
Políticas pronatalistas
Las más significativas han sido emprendidas por algunos países europeos como respuesta al declive de la fecundidad que tuvo lugar en la década de los 30 y a mediados de los 60.
La política demográfica del nazismo estuvo fundamentada en preocupaciones de tipo natalista y racial. No solo se trataba de hacer crecer la población, sino de contribuir a la afirmación de la raza aria cuya superioridad constituía la esencia misma de la doctrina nazi expuesta en el Mein Kampf de Hittler.
En la Italia fascista las medidas populacionistas se adoptaron a partir de 1926. La emigración fue severamente limitada y la natalidad promovida a través de disposiciones semejantes a las alemanas,
Las preocupaciones raciales aparecieron mas tarde y de forma más tímida que en Alemania. Su principal manifestación fue la ley de 1938 en la que se prohibía el matrimonio de los italianos supuestamente arios con los no arios.
Políticas antinatalistas
Hoy ida los ejemplos más significativos de políticas antinatalistas corresponden a países del Tercer Mundo. Algunas naciones desarrolladas adoptan también, en algún momento de su historia reciente políticas de este tipo. El caso más llamativo es, Japón que experimento a partir de 1930 una evolución política de tendencia nacionalista e imperialista fuertemente populacionistas. Entre 1931 y 1936 la venta de productos anticonceptivos fue severamente controlada; en 1940 se limitaron las posibilidades para recurrir al aborto; y en 1941 se dictaron otras medidas claramente natalistas. El cambio hacia una política de signos completamente distinto se produjo después de acabada la segunda guerra mundial. La derrota, la depresión económica y la vuelta al país de más de seis millones de repratiados fueron sus factores inmediatos.
LA situación descrita se mantuvo hasta los años 60 solo entonces se inicio una política más moderada.
Entre los países del Tercer Mundo, el primero en establecer un programa de planificación familiar fue la india en 1952.
El fracaso de muchas políticas de planificación familiar se debió al olvido de que determinadas parejas no limitaran el número de sus hijos si no encuentran razones convenientes para hacerlo.
EN los países del Tercer Mundo resulta necesario distinguir entre las macro y las micro consecuencias de una elevada fecundidad.
Por otro lado, mucho países del Tercer mundo pronto consideraron que las ayuda de las naciones desarrolladas para llevar a cabo los programas de planificación familia no era la única ni la más eficaz que tales países podían prestarles.
En Bucarest los países del Tercer Mundo acusaron a los desarrollados en insistir mas en las soluciones demográficas que en las económicas para resolver el problema del desajuste entre la población y los recursos.
El Plan de Acción Mundial que surgió de la Conferencia fue bastante diferente de su reacción provisional inspirada en las propuestas de los países occidentales. Se explicaban objetivos demográficos concretos a corto plazo, se admitía la soberanía de cada estado para determinar su propia política de población y se recomendaba a los gobiernos que facilitasen a las parejas la información y los medios necesarios para lograr el tamaño familiar que libre y responsablemente deseasen.
La mayoría de los actuales programas de planificación familiar presentan una serie de cambios significativos:
La mayor insistencia en la necesidad de reformar las estructuras sociales y económicas como medio indirecto, pero fundamentalmente para reducir la fecundidad.
Los esfuerzos desplegados por promover el interés publico por las políticas de planificación ya que muchos gobiernos están convencidos del que el éxito de tales políticas pasa por convencer a la población de que el comportamiento individual tiene un impacto general decisivo.
El diseño de estrategias para lograr la aceptación de las políticas por los habitantes de los medios rurales.
ESPACIO URBANO
CONCEPTO DE CIUDAD
Todos los temas que constituyen el objeto de estudio de la Geografía Urbana se inscriben y corresponden a la ciudad. Sin embargo, esta realidad resulta bastante difícil de definir debido a su complejidad, la naturaleza cambiante de la misma y heterogeneidad de los fenómenos que alberga. Las definiciones formuladas se apoyan en criterios cuantitativos y cualitativos.
De la síntesis de todas ellas podemos decir que la ciudad es una organización socioeconómica resultado de la especialización del trabajo de sus habitantes, una localización o foco de actividades y flujos que se producen en el espacio; nudo de redes de transporte y comunicaciones que facilitan la accesibilidad e interacción entre ella y los fenómenos situados en el espacio circundante.
-
Criterios cuantitativos: se basan en la adopción de unas cifras para la consideración de ciudades. La cifra correspondiente al número de habitantes que residen en una aglomeración o núcleo suele ser criterio fundamental. Para evitar diferencias, se han ofrecido alternativas, como el grado de aglomeración -proximidad de las casas entre sí- o el porcentaje máximo de actividades agrarias de sus habitantes. Para eludir tales inconvenientes, algunas estadísticas de organismos internacionales se refieren a las ciudades con población superior a los 100.000 habitantes. Este criterio es incompleto porque contabiliza la población del término municipal. Así, pueden darse casos de municipios con población dispersas (Galicia) o concentrada en un gran núcleo cuyo aspecto y funciones son claramente rurales, pero que por su número de habitantes se contabilizarían como urbanos. Por el contrario, hay pequeñas ciudades que no alcanzan los 10.000 habitantes, que de acuerdo con este criterio serían consideradas como núcleos rurales.
EL PROCESO DE URBANIZACIÓN
Llamamos proceso de urbanización a la progresiva concentración en la ciudad de la población, las actividades económicas y las innovaciones más destacadas, así como la difusión de estos procesos hacia el entorno. En este proceso pueden diferenciarse varias etapas:
Preindustrial: Más o menos dilatada según la historia de la región y cultura en que se enmarca, se desarrolla desde los orígenes hasta la Revolución Industrial. Para la mayoría de las ciudades, singularmente las europeas y mediterráneas, es la etapa mas larga.
Industrial: Corresponde al impacto producido por las transformaciones desencadenadas a causa de la Revolución Industrial. El periodo abarcado varía mucho según los lugares, pero el siglo XIX y principios del XX es el marco temporal.
Postindustrial: Corresponde a las últimas décadas y en ella trataremos de exponer aquellas procesos que afectan a la ciudad, que la van configurando, con énfasis en la solución de las nuevas necesidades generadas en la actualidad.
2.1 LA URBANIZACIÓN PREINDUSTRIAL
La sociedad se halla estructurada en clases. La mayoría de sus miembros se dedican a la obtención de alimentos y pocos fabrican instrumentos para los demás. La cúspide corresponde a una minoría rectora, a nivel político y religioso. Existían otros grupos, como los comerciantes. La existencia de estos grupos explica la presencia dentro de la ciudad de elementos y lugares de habilitación diversos. La ejercitación del poder por parte de una minoría rectora condujo a la aparición y crecimiento de diversos espacios, como el templo y el palacio con sus diversas dependencias, para el clero, la administración y altos cargos del ejército. Las demandas de alimentos por los grupos improductivos generarían el descubrimiento y perfeccionamiento de instrumentos útiles para su producción, lo cual iba a desencadenada una cada vez más compleja organización social.
La forma de las ciudades, con sus elementos característicos, está directamente relacionada con las funciones que dentro de ella se desempeñan: la función residencial de una sociedad estructurada en clases explica la diferencia en los tipos de vivienda.
Dentro del proceso d urbanización hay dos hechos significativos. El primero de ellos afecta al crecimiento de las ciudades y el segundo, al establecimiento de una red jerarquizada de ciudades. El proceso consiste en abandono del campo con incremento demográfico de la ciudad. El dinamismo de la ciudad fue lento según criterios posteriores aparecidos con la Revolución Industrial. Estaba íntimamente ligad al incremento demográfico, esto es el resultado de la eficacia de todo el sistema productivo, consistente en el perfeccionamiento de todos y cada uno de los elementos integrantes. El aumento en la producción de alimento liberaría mano de obra que pasaría a ocupar actividades transformadoras o productoras de otra naturaleza, diversificando la sociedad y consumiendo los excedentes alimentarios.
El otro gran reto planteado por todas estas civilizaciones consistía en la instalación de una red jerarquizada de establecimientos urbanos. Ello se lleva a cabo mediante el comercio y los impuestos o tributos. A su vez, el estado, para incrementar sus beneficios realiza una serie de actividades de diversa naturaleza para la consecución de tal final. Esto es el caso de la conquista de nuevos territorios. Los núcleos que canalizan ese comercio se benefician de tal intercambio o tráfico de productos, aumentando el número de habitantes y ocasionando modificaciones en su morfología y funciones.
La red urbana estaba estructurada o articulada según el grado de organización de los diferentes estados o imperios. Dentro de estos ámbitos debe diferenciarse la red del estado, propiamente dicha, y la de una periferia, cuya red dependía de su grado de colonización.
LAS POLIS GRIEGAS
Tras la aparición de los primeros núcleos urbanos en los focos de Mesopotamia y Egipto, se desarrolla su difusión hacia el NO, a lo largo de las costas del Mediterráneo y bajo la aparición de varias culturas.
La civilización griega, como también la romana, es una civilización urbana que descansa en ciudades como Atenas y Esparta. La vida es fundamentalmente rural. En ella presiden los más ricos e influyentes miembros de la comunidad, disponiendo de edificios y elementos de carácter singular, como el ágora y la acrópolis. Junto a estas construcciones se disponen, de forma aglomerada y desordenada, las viviendas de los habitantes menos influyentes de la ciudad.
En los siglos VII y VI a.C. aparece una organización política nueva; la sociedad se va diversificando con la aparición de nuevos grupos políticos y económicos, con profesiones y actividades que caracterizamos urbanas. Se multiplican los intercambios. El crecimiento se producía de forma desordenada. Hippodamos de Mileto fue el que concibió la distribución regular del espacio interior, con calles rectas, que se cortaran perpendicularmente.
La ciudad, además de contar con elementos ya señalados, se hallaba rodeada de murallas, encerrando el espacio interior de áreas de cultivo.
Los procesos cambiantes que actúan sobre las sociedades cristalizan en la creación de un demos urbano constituido principalmente por artesanos y comerciantes, un demos rural, enfrentado en luchas interurbanas, así como contra otros pueblos.
LAS CIVITAS ROMANAS
El otro gran legado de la antigüedad clásica corresponde a las aportaciones realizadas por la civilización romana, cuya cultura urbana experimentó un gran auge. Se lleva a cabo una política de creación de nuevas ciudades en áreas colonizadas, con la fijación de población de origen militar y el reparto de tierras para la explotación. Son ciudades levantadas en lugares estratégicos para el comercio, la defensa, la explotación de recursos, etc.
La ciudad contaba con numerosísimos edificios públicos, como foros, basílicas, anfiteatros, teatros, circos, termas, y estaba adornada por múltiples estatuas, columnas y arcos. El carácter práctico de sus obras se proyecta en la construcción de acueductos para el abastecimiento de agua, puentes, calzadas, redes para la evacuación de residuos (alcantarillado).
Dentro del Imperio Romano encontramos dos tipos muy diversos de ciudades. Las de Oriente, herencia de toda la cultura anterior, con ciudades plenamente desarrolladas que atravesaban momentos de mayor o menor esplendor, y que disponían de todos los elementos característicos. Es el caso de Atenas, Alejandría, Antioquia y Bizancio. Las otras ciudades menos desarrolladas y dotadas de menor número de elementos característicos, son las de Occidente, antiguas colonias fenicias o griegas de la costa mediterránea o centros indígenas del interior. La estructura social y económica era embrionaria en la consecución de un nivel urbano.
La construcción de estas ciudades se hacia atendiendo al modelo romano de plano octagonal, con calles cortadas perpendicularmente, siguiendo las orientaciones del cardo y el decumanus. En el lugar de cruce de éstas se establecía generalmente el forum, los templos, anfiteatros y otros edificios públicos y sociales.
La red urbana estaba jerarquizada, regida por la tutela directa de Roma. Se contaba con ciudades en cada una de las provincias, con una capital que desempeñaba funciones políticas, jurídicas y religiosas.
LAS CIUDADES MEDIEVALES
El ritmo ascendente que había llevado el proceso urbano se paraliza durante la etapa medieval. La organización social de tipo capitalista que había sustentando desarrollos anteriores, pasa a ser ocupada por el feudalismo, generando otro tipo e relaciones y estructura social poco propensa al crecimiento urbano. En el contexto predominantemente rural que caracteriza la etapa histórica, dos culturas constituyen excepción. La primera es la bizantina, con asentamientos, morfología y funciones semejantes. La otra es de nueva cuña y aparece en Arabia y en el norte de África y se propaga por territorios utilizando la red urbana anterior.
El mundo cristiano
En el ámbito bizantino las ciudades no acusan demasiadas transformaciones. El papel rector desempeñado por Roma se transfiere a Constantinopla con la creación de nuevos eslabones administrativos y socioeconómicos. Hay varios hechos diferenciados de la etapa anterior. Uno es el papel que adquieren ciertos núcleos localizados en la proximidad de la frontera del Imperio, por la función defensiva y estacionamiento de tropas en otros lugares. El otro es la nueva organización eclesiástica, resultado de la religión católica, cuya estructura se adapta a la red urbana existente, afianzándola. La capital del Imperio es la sede central del patriarca, las capitales de provincia albergan los obispos, de quienes a su vez dependían las otras jerarquías de menor importancia en ciudades y pueblos.
En el siglo VIII, en el momento de expansión del Islam, algunas ciudades sufren su amenaza, por lo que sólo aquellos de la periferia mejor defendidos por sus murallas o situados en lugares estratégicos resisten su impulso de conquista.
Durante toda esta etapa, Constantinopla es la mayor y más rica ciudad del mundo medieval. Es el período que va desde el siglo IX a fines del XI. Con posterioridad a estas fechas, el proceso descentralizador del imperio motiva el crecimiento de la función política y militar de las capitales de provincia, adquiriendo una cierta autonomía. Este proceso se ve interrumpido y roto por la desaparición del Imperio.
El mundo islámico
La ciudad islámica es más pobre en ornamentación con espacios funcionales diversificados y con un trazado de sus calles totalmente tortuoso, en algunos casos sin salida. Las viviendas forman un compact y denso asentamiento, apreciándose la ausencia de plan preestablecido. Se le ha clasificado de secreta, por el trazado laberíntico de sus calles. El centro es la medina, en la que existe el zoco, destinado a la actividad comercial. Junto a la medina se apiñan otros barrios o arrabales.
LA CIUDAD RENACENTISTA Y BARROCA
A mediados del siglo XV existe un cambio de actitud en las personas, liberándose el pensamiento de viejos vínculos, confiado en la capacidad de raciocinio del hombre. Paralelamente se consiguen descubrimientos significativos que van a dar un nuevo giro a la cultura y a la sociedad, como es el caso de la imprenta o la cultura grecolatina.
El establecimiento de monarquías absolutistas, junto a las necesidades de dotar de ciudades a las áreas recientemente descubiertas, hace que la ciudad renacentista aparezca con mayo proliferación en los nuevos espacios.
Las redes urbanas, heredadas a lo largo de la Edad Media, son alteradas por los nuevos descubrimientos y el traslado de la actividad comercial y política de las ciudades de los países del Atlántico de Europa Occidental. La ciudad sigue transformándose, adoptando nuevas ideas, como la perspectiva visual, y adaptándose a las nuevas circunstancias. Jardines de formas geométricas, rectas y amplias avenidas, nuevas perspectivas que obligan a adornar las fachadas de los edificios.
2.2 LA CIUDAD INDUSTRIAL
INTRODUCCIÓN
El pasado siglo, en los países de Europa Occidental, se produjeron los cambios más notables de la historia de la humanidad, ocasionando unas consecuencias que alteraron extraordinariamente el paisaje urbano.
El cambio es el modo de producción que opera en la sociedad. Es el modo de producción capitalista basado en la fábrica, que sustituye al pequeño taller del artesano de toda la etapa anterior. Aparecen do grupos diferenciados notablemente: una élite, con medios materiales y llena de fervor emprendedor, y un proletariado, constituido por las masas de población ocupadas en la industria.
Aunque al principio el impacto sobre la ciudad es débil, la industria va rompiendo paulatinamente los lazos de dependencia con la fuente de energía y las materias primas. El éxito económico de la Revolución industrial, acompañado por el impulso del comercio y el incremento demográfico, hace que la morfología y funciones de la ciudad se vayan alterando. Se añade la localización diferenciada de las viviendas de las clases sociales, gracias a las innovaciones tecnológicas de los transportes.
CONTEXTO EN EL QUE SE ENMARCA
El nuevo orden social se apoya fundamentalmente en una serie de descubrimientos aislados, que forman los eslabones de una cadena a la que se denomina Revolución Industrial. Algunos de los descubrimientos fueron aplicados a los medios de comunicación. Las mejoras sanitarias y alimentarías de la población hacen decaer de forma notable la mortalidad, lo que la no disminuir la natalidad ocasiona un extraordinario incremento de la población, unido esto a la emigración hace que éstas aumenten sus efectivos en niveles hasta entonces desconocidos. Estos tres factores -innovaciones tecnológicas, impulso de los intercambios gracias a los nuevos medios de transportes y crecimiento demográfico- son las principales fuerzas que modelan la ciudad industrial.
La innovación tecnológica
El eslabón de la cadena puede decirse que empieza por el descubrimiento del motor para extraer agua de las minas. La cadena continuó con otros múltiples eslabones, que fueron alterando el panorama industrial de forma más o menos acentuada. Todas estas innovaciones técnicas confluyeron en el triunfo de la industria. El desequilibrio económico suscitado entre la ciudad y el campo es uno de los factores desencadenantes del éxodo rural hacia las ciudades industriales.
La producción industrial y la demanda de productos agrícolas impulsaron la necesidad de mejorar los medios de transporte y las vías de comunicación. La llegada del ferrocarril permitió ir superando dificultades para alcanzar lugares menos accesibles. Asimismo, la mejora de las carreteras facilitó paulatinamente las comunicaciones.
El aumento demográfico
Se inicia con la primera fase, en lo que se denomina la transición demográfica, consiste en un descenso constante de las tasas de mortalidad que iban diezmando a la población. Las causas son de diversa naturaleza, principalmente resultado de los progresos en la lucha contra las enfermedades, la mejora de las medidas higiénicas, así como en la alimentación de las personas. La inercia en el mantenimiento de las tasas de natalidad ocasiona un creciente incremento de la población. Este incremento afectaba de igual manera a las ciudades y al campo. Sin embargo, el esplendor económico que la Revolución Industrial iba produciendo en determinadas ciudades, atrajo a gran cantidad de personas que huían de situaciones económicas miserables existentes en los campos circundantes. La segura ocupación, en ocasiones en condiciones infrahumanas, y la recepción del salario correspondiente constituían el mejor reclamo para la emigración. El esplendor económico se fue extendiendo a las clases trabajadoras, gracias a la Revolución de los Transportes. El resultado de ello fue el crecimiento demográfico de las ciudades.
El impacto sobre la morfología y funciones de la ciudad
Al inicio de tales transformaciones culturales y demográficas la ciudad se vio afectada, ya que los establecimientos industriales, al requerir energía hidráulica para su funcionamiento, se dispusieron a lo largo de los cursos del agua. Pronto se llevaron a cabo mejoras con el propósito de acercar los establecimientos a los lugares de abundante mano de obra y consumo.
La incorporación a la ciudad del establecimiento industrial
La mejora y expansión del sistema reside en los beneficios adquiridos en las ventas y su inversión en la mejora de cada uno de los elementos que intervienen en el proceso de producción.
El impacto del taller o establecimiento y de sus necesidades, sobre el espacio general y el urbano en particular, es considerable. Agua, energía, transporte, mercado son aspectos que se ven profundamente alterados, sin contar con otras facetas de la vida que también cambian. La localización del establecimiento industrial se lleva a acabo en la ciudad, donde existe más mano de obra y más clientes. La proliferación de establecimientos de esta naturaleza desemboca en la ciudad calificada de industrial.
Este sistema de producción se apoya en la red urbana establecida, en las ciudades ya existentes, sirviendo a los núcleos dependientes de la jerarquía urbana. Pero a medida que fue evolucionando el sistema de producción se modifico la red urbana.
La industria incrementa el crecimiento y su concentración en las grandes ciudades. La localización e instalación de industrias es atraída por aquellos lugares que ofrecen ciertas garantías para su éxito.
La ciudad deja de estar construida a escala humana al no permitir el desplazamiento a pie a todos los lugares, esto condujo a la necesidad de crear transportes públicos. La construcción de nuevos barrios destinados a viviendas estaba orientada por la existencia de medios de transportes.
Los barrios residenciales
El factor dominante de transformación de la ciudad fue el incremento extraordinario de población, que obligó a construir casas y barrios para satisfacer la creciente demanda de viviendas.
Al comienzo del desequilibrio producido por la creciente demanda y en el contexto liberal de la época, fueron los particulares, los que comienzan a levantar extensos barrios de viviendas, bastantes simples y sin las mínimas garantías. No obstante, esta situación va mejorando, lentamente, a lo largo de la segunda mitad del siglo XIX y principios del XX.
Esta degradada situación comenzó a ser percibida por las clases sociales más altas, las cuales, al disponer de medios mecánicos de transporte, comenzaron a trasladarse hacia la periferia. El ferrocarril permitió la construcción de barrios destinados a una clase social media.
Las nuevas ideas sobre el urbanismo y la mejora de la calidad de vida
En el siglo XIX, gracias a las nuevas necesidades surgidas, aparecen ideas de muy diversa naturaleza acerca de las distintas características que deben reunir las ciudades o los nuevos barrios. Ante la degradación sufrida por el rápido y desordenado crecimiento de algunas ciudades, se reivindica la capacidad para intervenir en la acción urbana. Aparece, pues, el urbanismo moderno y una serie de personas, a los que se les denomina reformistas idealistas, socialistas utópicos, etc.,que con gran ingenio e imaginación, expusieron sus ideas sobre las nuevas construcciones.
Los reformadores utópicos
Uno de los primeros fue Robert Owen (1771-1858). Los beneficios conseguidos los invirtió en la provisión de servicios sociales para sus obreros, construyendo escuelas a las que obligaba a asistir a los niños hasta la edad de diez años y por la noche a sus empleados. Sus ideas no fueron bien acogidas debido a su moral y a sus ataques a la religión. Pero a pesar de todo, el eco fue extraordinario gracias a su lema: “Cambia el entrono, y el hombre cambiará con él”.
Aunque no tan ambiciosos, sí que tuvieron más éxito los barrios coloniales fabriles, levantados para los empleados de una industria. Son creaciones próximas a la ciudad-jardín.
Las ciudades jardín
Intenta sintetizar las ideas expresadas por los reformistas utópicos anteriores, tratando de integrar lo que entonces constituía lo mejor de la vida rural con las ventajas de la ciudad.
La disposición de espacios verdes delante y detrás de las viviendas, el tráfico rodado separado totalmente de los peatones, la necesidad de implantar cinturones o anillos verdes en la ciudad, que frenaran s crecimiento y permitieran disponer de zonas verdes y la construcción de ciudades satélites, fueron algunas de las aportaciones más significativas de Howard.
Una aportación española: la Ciudad Lineal
Otra aportación de finales del siglo XIX, en la planificación urbana, es la del español Arturo Soria y Mata con su Ciudad Lineal, denominada Lineal por su forma casi recta, para facilitar los transportes, con viviendas situadas a ambos lados de una calle de gran anchura, dotada de espacios verdes.
Consistía en la unió de antiguos núcleos de población, mediante una línea de transporte rápido.
2.3 LA CIUDAD POSTINDUSTRIAL
INTRODUCCIÓN
Nuestra civilización es una civilización urbana. A nivel mundial es un hecho que cada vez más gente vive en menor proporción de la superficie terrestre, concentrándose, precisamente, en las ciudades.
Como en tiempos pasados, también en la actualidad existen unos mecanismos y procesos que actúan y transforman la morfología y funciones de la ciudad. El orden social es un capitalismo avanzado que persigue un provecho económico, basándose en la industria y el comercio.
PROCESOS ACTUALES QUE CONFIGURAN LA CIUDAD
Dentro del orden social imperante en la actualidad, el factor dominante que actúa en la fisonomía urbana es el económico. Los medios de transporte actuales son los verdaderos protagonistas.
Persisten los mecanismos de diferenciación social que llegan a plantearse en los barrios, reflejando las condiciones sociales de sus habitantes. En algunos de los barrios coinciden características singulares, que reflejan el bajo nivel de vida de sus habitantes, son los ghettos. Alejados en el espacio urbano también la ciudad alberga las viviendas de las clases sociales elevadas de la actual pirámide.
El incremento de los transportes, singularmente los privados, ha permitido descongestionar el interior de las ciudades y la extensión de éstas en áreas suburbanas. En los países, como el Reino Unido, Estados Unidos y otros de Europa Occidental, estas áreas suburbanas registran una baja densidad de población; lo contrario sucede en países que se han visto afectados recientemente por el desarrollo, albergando en su periferia ciudades dormitorios.
La industria, los establecimientos, se van alejando de las ciudades, fundamentalmente aquellos que requieren más espacios o son enojosos para sus habitantes, llegando, incluso, a traspasar las fronteras nacionales los que requieren una gran proporción de mano de obra, trasladándose a países en vías de desarrollo.
En el tema demográfico se registran la confrontación de las fuerzas centrípetas, que son las fuerzas que han prevalecido hasta la fecha, y las centrífugas, que comienzan a manifestarse. El resultado de la polarización del éxodo rural es la aparición, en los países desarrollados, de grandes extensiones urbanizadas, denominadas megalópolis, que concentran a una creciente población.
Los habitantes de la ciudad registran cambios notables en su modo de vida diario, que afectan al consumo y provocan problemas sociales de muy diversa naturaleza. El poder público, aumentado gracias a la democracia, plantea políticas para la solución de los múltiples problemas urbanos de contaminación, provisión de viviendas, transporte, zonas verdes, educación, sanitarios y otros múltiples servicios que mejoren la calidad de vida de sus habitantes.
El reto planteado a la sociedad actual es tratar de disminuir al máximo las diferencias internas que se producen entre los habitantes urbanos y tratar de facilitar el acceso a todos los servicios que la sociedad actual ha conquistado. Los problemas son frutos del desequilibrio interno, la insolidaridad entre sus habitantes y las relaciones de intercambio desigual que se establecen con los espacios circundantes a todas las escalas.
ÁREAS METROPOLITANAS Y MEGAPOLIS
Las áreas metropolitanas son extensiones continuas de edificios que abarcan administrativamente varias ciudades. En el seno de este conjunto edificado, existe una ciudad importante que, gracias a su actividad económica en íntima relación con los núcleos próximos, ha ocasionado el área o región metropolitana. En los países más desarrollados, todas las capitales y ciudades más importantes han creado su área metropolitana, acogiendo a asentamientos que en el pasado tenían una función rural. La extensión de estas áreas metropolitanas varía mucho, ya que el estilo de vida de algunos países conduce a la construcción de viviendas individuales o unifamiliares con su correspondiente jardín, extendiendo durante muchos kilómetros la ciudad.
Los criterios para definir un área metropolitana son: la existencia de un núcleo urbano generador de la actividad económica, la existencia de una población dedicada, un alto porcentaje a actividades no agrarias, fuertes densidades de población y la existencia de lazos económicos y sociales entre todos los núcleos que integran su unidad administrativa.
La conurbación corresponde al crecimiento independiente experimentado por dos o más núcleos y cuyo resultado es la existencia de uno solo. Ciudades costeras próximas, o con múltiples lazos, motivan el que su crecimiento tienda a extenderse por el espacio vacío situado entre ambas, hasta llegar a unirse.
La megalópolis son extensiones de varias decenas de kilómetros, formadas por la coalescencia de núcleos urbanos y áreas metropolitanas. La creciente concentración de actividades y población en determinadas ciudades, o áreas metropolitanas, origina las grandes extensiones continuas de ciudades
La población que vive y trabaja en estas regiones es de varias decenas de millones. A su vez, el paisaje predominante en toda la extensión es urbano, monótono, sin apreciarse límites, aunque sí se percibe la personalidad de cada uno de los grandes núcleos que la integran.
Ante las proporciones de este fenómeno se plantean múltiples interrogantes suscitado por los grandes problemas de las ciudades.
PLANIFICACIÓN Y BUSQUEDA DE LOS PROBLEMAS URBANOS
Para señalar sólo algunos de los problemas de la construcción de nuevas ciudades, citemos la ausencia de viviendas y precios adecuados para todos los ciudadanos, principalmente para los menos favorecidos; en segundo lugar, las congestiones surgidas en el tráfico urbano; le siguen la especulación producida en el centro, en torno al distrito comercial, con el crecimiento desorbitado de los precios del suelo; la desigualdad accesibilidad a los servicios públicos disponibles en la comunidad, como escuelas, hospitales, parques, etc., el deterioro ambiental y las cada vez mayores dificultades para continuar abasteciendo dichas ciudades…
La acumulación creciente de población, asociada al incremento constante de la actividad económica.
Ante esta situación vamos a señalar a continuación algunas propuestas, que deberá seleccionar y elegir la sociedad en el futuro de su propia supervivencia.
El tamaño óptimo de las ciudades
Se trata de introducir unos límites a las mayores ciudades, con el ánimo de establecer un equilibrio entre los núcleos de la red. Esta tarea ha suscitado diversos trabajos en el seno del mundo socialista y capitalista.
Se produce un aumento creciente del coste de los servicios y actividades urbanas, a medida que se aumenta la densidad de la población, aunque ciertos servicios disminuyen su coste.
Resulta muy difícil ponderar y establecer los beneficios y perjuicios de los servicios, lo cual debilita la argumentación en general. Igualmente, hay que considerar que una ciudad se halla integrada en una red urbana y que afecta al territorio o país. Por ello, el tamaño de las ciudades puede variar enormemente según los diversos estados.
La construcción de nuevas ciudades
Ante el crecimiento desorbitado que en algunos países han experimentado las ciudades, han elegido la construcción de ciudades completamente nuevas. Esto se ha hecho como consecuencia del desarrollo económico o la instalación de industrias como medio de descongestionar los núcleos urbanos.
En otras ocasiones, la construcción de nuevas ciudades se ha asociado a la instalación de nuevos complejos industriales, como consecuencia del descubrimiento de yacimientos de materias primas o fuentes energéticas.
Finalmente, conviene señalar la creación de nuevas ciudades con funciones principalmente políticas.
Ciudades y polos de desarrollo
Los desequilibrios llevaron a la consideración de establecer lugares seleccionados para la instalación de industrias y otras actividades generadoras de puestos de trabajo y riqueza. Los resultados que se persiguen son, por un lado, frenar la emigración hacia unos lugares determinados para descongestionarlos y, por otro, producir riqueza para equilibrar los diversos componentes socioeconómicos por todo el territorio.
En la actualidad, se intenta descubrir aquellos núcleos urbanos y tipos de actividades que ofrezcan unas posibilidades para el éxito de dicha política. Su objetivo es planificar un desarrollo armónico de las regiones y ciudades de todo un estado con objeto de paliar los resultados producidos por la economía liberal. Ello, lógicamente, en los países que existe una política de planificación.
La planificación armónica de la red urbana
En esta estructura jerarquizada, cada uno de los núcleos alberga y desempeña una serie de servicios, atendiendo a su posición en dicho orden o escala. Así pues, de forma ideal, para un uso eficaz del espacio y el desempeño de unas funciones, los núcleos urbanos han de distribuirse de manera regular por todo el territorio.
El tema más difícil en esta situación es el modelo al que debe tenderse, ya que cada estado, por sus peculiaridades socioeconómicas, debe elaborar aquél que se ciña mejor a sus características, lo cual cuestiona la adaptación de modelos que pueden haber sido útiles en otros estados. Otro punto, que dificulta la elaboración y aplicación de modelos de planificación, es la naturaleza cambiante de la red urbana.
Debe tenerse en cuenta que cualquier decisión estatal sobre la localización de los servicios públicos, como universidades u hospitales, repercute en la distribución equilibrada de la población en los núcleos urbanos.
3. EL SISTEMA INTRAURBANO
3.1 MORFOLOGÍA
INTRODUCCIÓN
Durante mucho tiempo se hizo especial hincapié en los estudios del emplazamiento y de la situación por considerar que estos aspectos del marco natural explicaban significativamente el desarrollo de la ciudad. Posteriormente, se intentó completar el estudio con la morfología del espacio urbano edificado. Más tarde se estudiaron las características del espacio social. Por último, en la década de los años 60 se hicieron estudios de la percepción del paisaje urbanos de los habitantes. Finalmente, en la década de los años 70, se aborda la morfología y estructura urbanas desde un enfoque prospectivo que intenta combinar el escenario físico de la ciudad, las actividades económicas de sus habitantes, y una serie de características sociológicas representativas.
Toda ciudad es concreta pero posee también elementos del modelo de ciudad que intenta imponer la mundialización de la economía, arrasando las formas heredadas o englobándolas en una nueva lógica y asignándole unos contenidos y funciones acordes con los intereses del nuevo orden económico.
En la ciudad concreta se aprecia el escenario en donde se va a representar la obra de la ciudad del futuro. Asimismo, la ciudad construida muestra la desigualdad de oportunidades de unas zonas con respecto a otras.
Puede decirse que la <<ciudad se construye con el tiempo, queda fijada un tiempo en el espacio y va a la búsqueda de otra ciudad en el tiempo, después de transformar su propio espacio>>.
COMPONENTES BÁSICOS DE LA MORFOLOGÍA URBANA
Un componente básico de la morfología urbana lo constituye el marco natural, pues enmarca la ciudad y es la razón fundamental de su origen y un factor importante de su posterior desarrollo. Representa las complejas actividades y valores de los diferentes pueblos. La cuidad al desarrollarse y parcelar terrenos para la edificación tuvo que tener en cuenta los elementos del territorio y convertir estos componentes en elementos esenciales del espacio urbano.
Los elementos del territorio que más atención han suscitado en geografía urbana son el emplazamiento y la situación.
Emplazamiento. Es el espacio concreto y material sobre el que reasienta la ciudad, es la topografía, el soporte físico que, desde el momento de la fundación y a lo largo de su evolución, va a condicionar en parte el paisaje urbano y su desarrollo espacial. La elección del emplazamiento depende de la función dominante de la ciudad en el momento de su fundación: defensiva, comercial, religiosa, política, y de las características del medio físico: relieve, disponibilidad de agua, combustible, etc. De acuerdo con su emplazamiento cabe distinguir emplazamiento de colina, típico de las ciudades de las edades antiguas y medievales. Emplazamiento a lo largo de los cursos de los ríos, por el papel que estos accidentes han tenido en las comunidades. Un emplazamiento frecuente lo constituyen las diferentes formas de relieve litoral: tómbolas, penínsulas, llanura costera protegida por un murallón montañoso, islotes costeros, etc. También este emplazamiento se asocia a la función comercial y militar. El emplazamiento originario de una ciudad resulta casi siempre inadecuado a las nuevas funciones urbanas y experimenta un proceso de renovación, al mismo tiempo que conoce la yuxtaposición de desarrollos urbanos que buscan emplazamientos más de acuerdo con las nuevas funciones y mejor adaptados al tráfico motorizado.
Situación. Es el entorno geográfico en el que la ciudad se encuadra y con relación al que se organiza. La situación se refiere a las grandes vías de comunicación, a los grandes espacios económicos. Hasta finales del siglo XIX obedecía a la voluntad de dominar las rutas más importantes que facilitaban el tráfico de bienes y de personas o buscando el lugar de contacto entre dos regiones de economía diferenciadas o complementarias. Ciudades con situación de encrucijada, ciudades en la confluencia de grandes vías de comunicación, son ciudades que intentan aprovecharse de los flujos que circulan a través de estos ejes; ciudades situadas en rutas caravaneras, rutas de peregrinación, etc. Otras veces, las ciudades se sitúan en una línea de contacto de regiones diferentes y las ciudades resultan lugares de intercambio de las producciones. Las ciudades situadas en fachadas marítimas se benefician de las rupturas de carga y de la accesibilidad. En el momento presente la situación tiene menor influencia debido a los avances tecnológicos.
Además de estos conceptos, en geografía urbana se tiene cada vez más en cuenta la organización del territorio en su fase preurbana.
El plano puede definirse como la plasmación de la disposición y combinación de los espacios no edificados o públicos y los solares edificados o edificables o espacio privados.
La clasificación de los planos de la ciudad se realiza según diversos criterios. El geógrafo Dickinson distingue plano en cuadrícula o damero plano ortogonal, donde las calles se cortan en ángulo recto, presente en la antigüedad. Otro plano de ciudad es el radioconcéntrico, formado por las calles que parten del centro a modo de radios y otras que forman círculos concéntricos que cortan perpendicularmente las calles radiales. Por último, Dickinson habla de un tipo de plano irregular que no obedece a un plano proyecto previo, sino que es el resultado de un crecimiento espontáneo. Por último, el geógrafo francés J.Tricart (1954) hace una clasificación de las ciudades tomando como criterio la forma de los planos y el carácter planificado o no de la ciudad. Este autor distingue un primer tipo de ciudades homogéneas con una estructura unificada. Dentro de esta categoría diferenciada las ciudades planificadas con planos rectangulares (lineal, diagonal, paralelo, damero); la ciud