Plantas Forrajeras en las Magnoliopsidas

Botánica. Plantas. Plantas herbáceas. Plantas trepadoras. Plantas arbóreas. Plantas arbustivas. Flores

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  • Idioma: castellano
  • País: Guatemala Guatemala
  • 40 páginas
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ESCUELA NACIONAL CENTRAL DE AGRICULTURA

BARCENA, VILLA NUEVA

BOTANICA GENERAL

PLANTAS FORRAJERAS EN MAGNOLIOPSIDAS

8 DE NOVIEMBRE DE 2007

ÍNDICE

Plantas Forrajeras en las Magnoliopsidas Pág.

  • Vicia sativa L _______________________________________ 1

  • Lens esculenta ______________________________________ 5

  • Erythrina fusca Lour. ___________________________________________ 11

  • Hedysarum coronarium L.: zulla ________________________ 12

  • Lotus corniculatus Lam.: cuernecillo _____________________ 14

  • Lupinus luteus L.: altramuz ___________________________ 16

  • Medicago arborea L.: alfalfa arbórea _____________________ 19

  • Medicago polymorpha L.: carretón ______________________ 20

  • Medicago sativa L.: alfalfa, mielga ______________________ 23

  • Onobrychis viciifolia Scop.: esparceta ____________________ 26

  • Pisum sativum L.: guisante ____________________________ 28

  • Trifolium alexandrinum L.: bersín ________________________ 30

  • Trifolium fragiferum L.: trébol fresa ______________________ 31

  • Trifolium hirtum All.: trébol ____________________________ 33

  • Trifolium incarnatum L.: trébol encarnado _________________ 35

  • Trifolium pratense L.: trébol violeta ______________________ 37

  • Trifolium repens L.: trébol blanco _______________________ 39

  • Trifolium resupinatum L.: trébol de juncal ________________ 41

  • Trifolium subterraneum L.: trébol subterráneo ______________ 43

  • Vicia faba: haba _____________________________________ 45

  • Atriplex halimus L.: orgaza _____________________________ 47

  • Vicia villosa Roth: veza vellosa __________________________ 49

  • Helianthus annuus L.: girasol _____________________________ 51

  • Beta vulgaris L.: remolacha ____________________________ 53

  • INTRODUCCION

    El siguiente trabajo trata sobre plantas forrajeras en magnoliopsidas ya sean herbáceas, trepadoras, arbóreas o arbustivas, anuales o perennes estas poseen hojas muy variadas, simples o compuestas; estas últimas trifoliadas, pinnadas o digitadas. En ocasiones reducidas a zarcillos, transformadas en espinas o ausentes. Con frecuencia presentan estipulas. Son de distribución cosmopolita en la cual su gran mayoría son de la familia Leguminosae (Fabaceae), la cual es una de las familias más numerosas de las plantas con flores, con unos 440 géneros y unas 12.000 especies; tienen gran importancia agrícola ya que entre sus usos destaca su empleo en alimentación humana (alubias: Phaseolus sp. pl.; lentejas: Lens culinaris, etc.), alimentación animal (alfalfa: Medicago sativa; tréboles: Trifolium sp. pl.), también como oleaginosas (soja: Glycine max; y como ornamentales (Spartium junceum, Robinia pseudacacia, etc.), las cuales estan descritas a continuación.

    Objetivo General

    Dar a conocer la importancia de las plantas forrajeras en magnoliopsidas y su gran utilidad en la agricultura la cual se utiliza para el engorde de ganado al ser de gran importancia y tener una gran diversidad por ser una de las familias más numerosas de las plantas con flores, con unos 440 géneros y unas 12.000 especies; tienen gran importancia agrícola y también como componentes importantes de comunidades vegetales como aliagares, matorrales de otabera o piornales.

    Objetivos Específicos

    • Que el lector conozca mas sobre las plantas forrajeras en las magnoliopsidas y su importancia en las utilidades que ejerce en la agricultura.

    • Dar a conocer información acerca de estas a que es escasa y rebuscada.

    • Dar a conocer algunas familias y especies las cuales son importantes sobre todo para su reconocimiento a nivel de campo el cual es indispensable para el agrónomo.

    • Hacer énfasis en la parte economica ya que es de gran importancia al ser alimento de ganado.

    Plantas Forrajeras en las Magnoliopsidas

    Vicia sativa L.

    Introducción

    Esta planta forrajera domesticada es cultivada ocasionalmente en las partes altas de México y se asilvestra como arvense. Puede persistir durante muchos años.

    1. Nombres

     

    Sinónimos

    Cronquist et al. (1994) mencionan como sinónimos a Vicia sativa var. angustifolia L., V. sativa var. nigra L. y V. angustifolia L. ex Reichard

     

    Otros nombre comunes usados en español

    Martínez (1979) menciona los nombres de algarrobilla, janamargo y veza común.

     

    Nombres comunes en inglés

    Common vetch, spring vetch, tare, garden vetch.

     

    Categorías taxonómicas superiores

    Reino: Plantae; Subreino: Traqueobionta (plantas vasculares); Superdivisión: Spermatophyta (plantas con semillas); División: Magnoliophyta (plantas con flor); Clase: Magnoliopsida (dicotiledóneas); Subclase: Rosidae; Orden: Fabales.

     

    Origen y distribución geográfica

     

    Área de origen

    Nativa de Europa, el norte de África y el oeste de Asia.

     

    Distribución secundaria

    Naturalizada en otras partes templadas del mundo.

     

    Distribución en México

    Se ha registrado en Chiapas, Coahuila, Distrito Federal, Hidalgo, Estado de México, Querétaro, Tlaxcala, Veracruz (Villaseñor y Espinosa, 1998).

     

    Estatus migratorio en México

    Exótica.

     

    Forma de migración a larga distancia/asistido por seres humanos

    Migra por ser planta forrajera cultivada.

     

    3. Identificación y descripción

    Descripción técnica

    Basada en Correa, 1984; Correl y Johnston, 1970; Cronquist et al., 1994; Gleason y Cronquist, 1991; Isely, 1990; Rzedowski y Rzedowski, 2001 y observaciones propias (A. Hanan).

    Hábito y forma de vida: Planta herbácea, erecta o trepadora, de vida corta, a veces con pelillos.

    Tamaño: De 0.3 a 1 m de alto.

    Tallo: Grueso, angulado.

    Hojas: En la base de las hojas sobre el tallo se presenta un par de hojillas (llamadas estípulas) con el margen lobado y a veces también denticulado, con nectarios a modo de una mancha; las hojas son alternas, compuestas con 6 a 14 hojitas (llamadas folíolos) anchamente oblongas, de hasta 3.5 cm de largo, ápice redondeado y a veces ligeramente dividido, con una prolongación de la vena media, con pelillos en la cara inferior; en la punta de la hoja el raquis termina en un zarcillo simple o ramificado.

    Inflorescencia: De 1 a 4 flores grandes y vistosas, sobre cortos pedicelos, saliendo de un mismo punto, ubicadas en las axilas de las hojas.

    Flores: Las flores de más de 2 cm de largo; el cáliz es un tubo angostamente campanulado, ligeramente asimétrico en la base, que hacia el ápice se divide en 5 lóbulos tan largos como el tubo o más cortos, algunos de ellos a veces con nectarios a modo de una mancha; la corola de color rosa-púrpura, morado a blancuzco (a veces las alas de un color distinto), 5 pétalos desiguales, el más externo es el más ancho y vistoso, llamado estandarte, en seguida se ubica un par de pétalos laterales similares entre sí, las alas y por último los dos más internos, también similares entre sí y generalmente fusionados forman la quilla que envuelve a los estambres y al ovario; estambres 10, los filamentos de 9 de ellos están unidos y 1 generalmente libre; ovario angosto, con 1 estilo largo y delgado, terminado en un estigma pequeño.

    Frutos y semillas: Legumbres comprimidas, de hasta 3.5 cm de largo, color castaño opaco y con la superficie algo ondulada. Semillas varias, globosas, negruzcas.

    Características especiales: 2n= (10), 12, 14.

     

    Hábitat

    Generalmente arvense.

     

    Distribución por tipo de zonas bioclimáticas

    Bosque de pino-encino.

     

    Distribución altitudinal

    En el Valle de México de los 2250 a los 3000 m.

     

     

    5.Biología y ecología

     

    Ciclo de vida

    Planta anual.

     

    Fenología

    Florece de mayo a septiembre.

     

    Enlaces a sitios con información sobre biología y ecología

    Información sobre las características de las semillas en ePic del Jardín Botánico Real de Kew.

     

    6. Impacto e importancia

     

    Cultivos afectados y efectos sobre los cultivos

    Villaseñor y Espinosa (1998) la reportan en cebada, fríjol y maíz .

     

    Usos

    Se siembra como forraje y ocasionalmente se encuentra como escapada de cultivo. También se utiliza para ensilaje.

     

    Estatus de naturalización de exóticas

    Estatus incierto

    Lens esculenta

    Nombre Común: Lenteja. Nombre científico: Lens esculenta Clase: Magnoliopsida.
    Familia: Fabaceae o Papilonaceae.
    Género: Lens.
    Especies: Lens culinaris y Lens nigricans.
    La lenteja es una planta de cultivo anual y de porte erecto.


    - Tallo.
    Su tallo es delgado y erecto. Llega a alcanzar una altura aproximada de 20 a 50 cm y en algunas ocasiones algo más alto pero nunca sobrepasa los 70 cm.


    - Raíces Las plantas de lenteja que posean semillas pequeñas, su sistema radicular es superficial y se adapta al terreno, en cambio aquellas plantas con semillas grandes el sistema radicular es más profundo y se adapta a suelos pesados.


    - Hojas.
    Las hojas están formadas por un raquis de 50 mm de longitud en donde se insertan más de 15 foliolos. Son hojas paripinnadas con presencia de zarcillos en las hojas superiores. Los foliolos son ovalados y aplanados. 


    - Flores.
    Las flores se encuentran insertadas en unos pedúnculos florales en un número de una a tres. Las flores son de pequeños tamaño con dos tipos de coloraciones blanca o azul.


    - Frutos. 
    Los frutos son de forma romboidea, con un tamaño de 7 a 20 mm donde se encuentra en el interior la semilla o semillas (como máximo dos).


    - Semillas.
    Hay dos formas de semillas dependiendo del tamaño del fruto, las del fruto grande y las de fruto pequeño:

    • Fruto grande: El fruto presenta un tamaño de 15 a 20 mm y sus semillas de 7 a 8 mm. Las características de la planta son típicas de una herbácea y alcanza una altura de 25 a 75 cm pertenece a la raza con macrosperma. Las flores que provienen de este tipo de planta tienen coloraciones blancas.

    • Fruto pequeño: El fruto alcanza un tamaño inferior al fruto anterior de 7 a 15 mm y sus semillas también son más pequeñas de 3 a 7 mm y tienen forma aplanada. El tamaño de la planta alcanza una altura de 35 cm como máximo y sus flores son de color azulado. Estas plantas son de tipo raza microsperma.

    Nombres de tipo de semillas:

    1. Armuña. Es de color verde clarillo con un tamaño de 8 a 10 mm en diámetro. 
    2. Pardina. De color pardo y tamaño de 4 a 6 mm.
    3. Verdina. De color verde a verde amarillento y con puntaciones color negro.
    4. Lentejón. Pertenece al género de plantas con raza macrosperma, de color verde amarillento y con algunas tonalidades descoloradas de tamaño grande entre a 7 y 9 mm.

    La germinación de la semilla de lenteja es hipogea, en la que los cotiledones no emergen de la superficie del terreno de cultivo, por lo que en la mayoría de los casos ocurre que las plantas mueran por congelación al producirse heladas, por aplicaciones de insecticidas, etc.
    Para su germinación necesita una temperatura de 15 a 21ºC.

    El cultivo de la lenteja se considera como uno de los más antiguos con unos 8.000 a 9.000 años de antigüedad. Sus orígenes se centran en Irak donde se extendió a los países limítrofes como Grecia, Bulgaria etc. Más tarde fue introducida en Europa donde se difundió al resto de los países y como cultivo reciente en América.
    Se piensa que en Egipto allá por el año 2.200 a.C se utilizaba ya la lenteja como cultivo y también su uso para preparaciones alimenticias. En definitiva Egipto fue el foco de expansión para el resto de los países.
    Las lentejas son leguminosas, fijadoras de nitrógeno a través de la simbiosis de unas bacterias del género Rhizobium leguminosarum.

    3. VALOR NUTRICIONAL.

    El cultivo de las lentejas va destinado sobre todo para alimentación humana aunque también se utiliza como planta forrajera para alimentación de ganado.
    El consumo de la lenteja aumenta cada vez más en el mundo de ahí viene el incremento de su tasa alimenticia de 2.8 - 3.5 Kg/persona.
    La lenteja se consume básicamente por su alto contenido proteico.
    En el mercado la lenteja se puede clasificar en tres tipos dependiendo de su calidad.

    -. Calidad superior: Extra.
    -. Buena calidad:I
    -. Calidad comercial: II

    En cuanto a la composición nutritiva de la semilla de lenteja se presenta en el siguiente recuadro las características de sus aportes nutricionales por cada 100 gramos de materia seca.

    Hidratos de carbono

    65%

    Grasas (triglicéridos)

    0.8 mg/Kg

    Vitaminas

    Riboflamina

    0.33 mg

    Tiamina

    0.46 mg

    Niacina

    1.3 mg

    Proteínas

    Globulinas

    70%

    Gluteínas 

    10-20%

    Albúminas

    10-20%

    4. MEJORA GENÉTICA DEL CULTIVO.

    La lenteja es utilizada solo para consumo humano y debido a su calidad nutritiva es bastante buena pero no su mezcla de genoma que hace que las semillas de lenteja adopten formas y tamaños diferentes.
    Por lo tanto se pretende uniformalizar la semilla de lenteja con un cierto color, tamaño y cualidades tanto organolépticas como culinarias.
    Se pretenden realizar una serie de mejoras en cuanto a la calidad de la semilla tras recombinaciones genéticas. Una de ellas es:

    - Mejora por mutación.

    Con este procedimiento se crea nuevas alternativas para un gen como resistencias a ciertas enfermedades ya existentes o a nuevas enfermedades.
    Las mutaciones para los genes hacen pensar que son una verdadera arma de batalla contra ciertas enfermedades.

    - Propagación clonal. 
    La propagación clonal de la lenteja se efectúa a partir de regeneración " in vitro" que se obtiene a partir de cualquier parte de la planta que contenga células del hipocotilo o epicotilo.

    - Cultivo de embriones.
    Se emplean esta técnica para la obtención de híbridos que son de mayor calidad y así de este modo, obtener un mayor número de variedades para el mercado.

    5. EXIGENCIAS EDAFOCLIMÁTICAS.

    Exigencias en clima.

    El cultivo de la lenteja se adapta a diversidad de clima debido a la variabilidad genética existente en la planta de lenteja. Es un cultivo de invierno y se adapta bien a climas frescos.
    Normalmente su siembra se realiza a finales de otoño o en otros lugares a finales de invierno, pero siempre aprovechando el periodo de lluvias.
    El terreno conviene que esté lo más húmedo posible para efectuar las siembras. Se realizan dos tipos de siembras durante la época de otoño que corresponden a la lenteja de tipo macrosperma y otra en invierno y corresponden a las de tipo microsperma.

    La lenteja es un cultivo que se adapta bien a las diferentes condiciones agroclimáticas. Requiere una temperatura que oscile entre los 6 a 28ºC y unas precipitaciones anuales de 260 a 850 mm. Se adaptan muy bien a las diferentes altitudes desde zonas que comprenden los 100 metros a las de 3.100 metros.
    Le perjudica bastante las nieves y los rocíos.

    Exigencias en suelo.

    El cultivo de la lenteja requiere un suelo con un pH comprendido entre 5.5 a 9. 
    Es un cultivo muy sensible a la salinidad, por ello suelos con presencia de sal puede ser un obstáculo para el rendimiento en la producción de lenteja. Tolera la sequía bastante y no los suelos encharcadizos y mal drenados.
    Requiere suelos profundos, frescos, ricos en materia orgánica y sueltos. 
    En suelos arcillosos el cultivo de lenteja se hace más manejable para la recolección mecanizada. Los suelos pedregosos y profundos facilitan la infiltración del agua en el suelo.

    Erythrina fusca Lour.

    Familia: FABACEAE (PAPILIONOIDEAE)

    Sinónimos:

    Nombres Comunes: Palo de bobo, palo santo, pito, gallito

    Descripción: Árbol de 10 a 20 m de altura y de 20 a 60 cm de diámetro. Copa redondeada a umbelada. Tronco con espinas cónicas, a veces son anchas y aplanadas. Corteza exterior blanca o grisácea. Ramitas terminales verdes y con espinas en forma de aguijón. Hojas trifolioladas y alternas, con el folíolo terminal grande y los otros dos más pequeños, verdes en el haz y verde grisáceos en el envés. Folíolos de 5 a 15 cm de largo y de 3 a 9 cm de ancho, ovados a oblongos, con ápice obtuso a redondeado, bordes enteros y base redondeada o ligeramente cordada. Pecíolos de 8 a 18 cm de largo, pulvinados en la base y con dos glándulas en el punto de unión de los dos folíolos basales. Flores anaranjadas y con un pétalo grande y colgante. Frutos en legumbres de 19 a 30 cm de largo y con constricciones entre las semillas, verdes, tornándose rojizos y dehiscentes al madurar. Semillas con sarcotesta roja.

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    dibujos: hoja-flor...


    Datos Ecológicos: La especie crece a bajas elevaciones, en climas secos o húmedos. Común en áreas abiertas y pantanosas, también en margénes de ríos y riachuelos. Deja caer sus hojas durante la estación seca, pero las repone a inicios de la estación lluviosa. Florece y fructifica de noviembre a mayo. Las flores son visitadas por insectos, colibríes y otras aves. Las semillas son dispersadas por el agua y los animales.

    Especies Parecidas: Por el parecido de las hojas se puede confundir con Erythrina costaricensis , pero E. costaricensis tiene flores rojas y tubulares, además es un árbolito pequeño que crece asociado a las pendientes dentro del bosque.

    Usos: Se emplea como planta forrajera y para postes de cercas vivas. En el pasado se utilizó como barbasco en la captura de peces. También es plantado como árbol de sombra en plantaciones de café y cacao. Se puede usar como planta ornamental por el hermoso color de sus flores.

    Hedysarum coronarium L.: zulla

    Nombres vulgares: esparceta roja, pipirigallo, zulla; astorki

    Identificación: planta perenne de hasta 60(100) cm, pelosa. Hojas compuestas, imparipinnadas, con 3-5 pares de folíolos, el terminal mayor que los laterales. Folíolos de obovados a elípticos, obtusos o emarginados, con el haz glabro y el envés peloso. Inflorescencia en racimo con numerosas flores densamente dispuestas. Corola roja, más o menos oscura, con el estandarte emarginado y mucho más largo que la quilla. Fruto en legumbre lomentácea aplanada y recta, con varios segmentos suborbiculares, con las caras cubiertas de espinas.

    Forma biológica: hemicriptófito

    floración: III-VI.

    Requerimientos ambientales: adaptada a zonas de climas suaves y próximas al mar. No soporta el frío. Habita sobre suelos profundos, eutrofos y arcillosos. No tolera los suelos ácidos o salinos.

    Distribución y zonas de cultivo: originaria de la Cuenca Mediterránea occidental. Como cultivo se ha extendido a países como Australia, India y Brasil. En la Península Ibérica se cultiva en algunas áreas del sur (Cádiz, Málaga, Huelva) y en las Islas Baleares.

    Tipo de cultivo: en secanos frescos o en regadíos se cultiva sola o asociada a una gramínea (como Phalaris aquatica). A veces se siembra mezclada con otras leguminosas o con cereales (al ser recolectado éste, queda instalado el zullar en el terreno uno o dos años más).

    Implantación y persistencia: rápida implantación en campo. Dosis de siembra: 20 Kg./ha de semilla descascarada. La regeneración de los zullares en otoño depende de la nascencia de plántulas provenientes de semillas producidas el mismo año, la nascencia de plántulas provenientes de semillas duras de años anteriores y de rebrotes de plantas ya establecidas (reproducción vegetativa). Aunque la vida productiva de la zulla es de 2-3 años, en zonas de climatología adversa puede comportarse como anual.

    Interés forrajero: muy productiva, 12 t ms/ha o más. Su producción se concentra en invierno y primavera. La calidad del forraje y su apetecibilidad es alta, aunque puede producir meteorismo en rumiantes si se consume en exceso.

    Formas de aprovechamiento: se aprovecha preferentemente mediante siega y se aporta en verde (tras una ligera desecación para evitar el meteorismo) o se conserva mediante henificación. También soporta el pastoreo, siendo más adecuada para ganado mayor, dada la talla de la planta. Se aconsejan prácticas de pastoreo diferido si se desea asegurar la regeneración del zullar a partir de semilla.

    Variedades: Aigaion, Bellante, Carmen, Comuna, Corona, Mara y Omero, entre otras

    Lotus corniculatus Lam.: cuernecillo

    Nombres vulgares: cuernecillo; mendiko usobelarra

    Identificación: planta perenne de 5-50 cm, más o menos pelosa, con el tallo macizo. Hojas imparipinnadas con 5 folíolos, los 3 superiores obovados y los 2 inferiores ovales, semejantes a unas estípulas, nervios poco visibles. Flores amarillas, en ocasiones con coloración rojiza, agrupadas en glomérulo umbeliforme de pocas flores en el extremo de un pedúnculo mayor que la hoja sobre la que nace. Legumbre recta y cilíndrica, de hasta 4 cm.

    Especies próximas: especie muy polimorfa, con numerosas subespecies.

    Forma biológica: hemicriptófito

    floración: (IV)-V-VIII-(IX).

    Requerimientos ambientales: adaptada a condiciones ambientales muy diversas. Tolera el frío y el calor y, de forma moderada, la sequía estival. Se desarrolla mejor en climas fríos y húmedos. Se adapta a suelos de distinto pH (5,5-7,5). Tolera la salinidad pero no soporta el encharcamiento ni los suelos arenosos. Persiste bien en condiciones de baja fertilidad.

    Distribución y zonas de cultivo: nativa de Europa, donde se inició su cultivo como pratense. Actualmente su uso de ha extendido a países como EEUU, Australia, Argentina y Chile. En la Península Ibérica se encuentra espontáneamente en buena parte de su territorio aunque su uso como cultivo no es frecuente.

    Tipo de cultivo: se cultiva generalmente en mezcla, para establecer praderas permanentes en secanos templado-fríos con especies como el fleo o la Festuca rubra.

    Implantación y persistencia: difícil y lenta implantación en campo, aunque una vez instaurada, presenta una larga persistencia. Dosis de siembra: en cultivo puro 10-12 kg/ha, en mezcla 4-8 kg/ha.

    Interés forrajero: es una pratense poco productiva y de lento crecimiento pero muy palatable y equilibrada desde el punto de vista nutricional. A diferencia de otras leguminosas, debido a su elevado contenido en taninos condensados no produce meteorismo en rumiantes y permite una mayor proporción de proteína by-pass.

    Formas de aprovechamiento: puede pastarse o segarse. No tolera pastoreos precoces o muy intensos dado que el rebrote se produce a partir de las yemas axilares situadas sobre los tallos.

    Variedades: Agrosan trueno, Albena, Baco, Bekesi, Bull, Hoki, Oberhaunstadter, entre otras.

    Comentarios: su cultivo actual, marginal, se limita a áreas templado-frías donde las características edáficas no permiten el cultivo de otras leguminosas. Sin embargo, su valor nutritivo y su elevado contenido en taninos condensados están aumentando el interés por la obtención de cultivares agronómicamente superiores.

    Lupinus luteus L.: altramuz

    Nombres vulgares: altramuz amarillo, haba de lobo; eskuhori

    Identificación: planta anual de hasta 100 cm, pelosa, con tallos erectos. Hojas palmaticompuestas, digitadas, con pecíolo largo y 5-9 folíolos obovados, mucronados, pelosos por el haz y el envés. Flores aromáticas, con corola amarilla. Inflorescencia en racimo erecto con verticilos de 5 flores cada uno. Fruto en legumbre pelosa, de hasta 6 cm de larga y 1 cm de anchura; semillas de color variado aunque generalmente blanquecinas.

    Especies próximas: Lupinus albus y L. angustifolius tienen las flores dispersas por toda la inflorescencia, no en verticilos. L. albus tiene folíolos anchos y corola de azulada a violácea y L. angustifolius folíolos lineares y corola blanca, rosa o azul.

    Forma biológica: terófito

    floración: III-VIII.

    Requerimientos ambientales: climas mediterráneos con pluviometría superior a los 250 mm anuales. Cierta tolerancia a las heladas y a la sequía. Precisa terrenos profundos, preferiblemente arenosos o francos, con pH neutro o ácido. No soporta los suelos calizos.

    Distribución y zonas de cultivo: originaria de la cuenca del mediterráneo occidental. Cultivada en Europa y en Australia para forraje. Sus superficies de cultivo en el sudoeste de la Península se han visto muy reducidas en las últimas décadas.

    Tipo de cultivo: cultivo monófito de secano, bien formando parte de rotaciones cerealistas, bien constituyendo un pasto de autoresiembra. Dosis de siembra: para el establecimiento de 45-50 plantas/m2. A veces se siembra a baja densidad para favorecer la entrada de especies espontáneas. También se establece como cultivo bífito, en mezcla con cereal o con una gramínea pratense.

    Implantación y persistencia: buen establecimiento en siembras superficiales. Cultivo anual o de autoresiembra.

    Interés forrajero: se trata de la especie de altramuz con mayor interés forrajero dada su capacidad para desarrollar tallos a partir de las yemas axilares y por su tardía lignificación. Las producciones de forraje son extremadamente variables, oscilando entre las 4-19 t ms/ha. Su valor nutritivo radica en su alto contenido proteico (en planta entera alrededor del 20%; en grano, superior al 35%). El grano seco también se utiliza como suplemento proteico en alimentación animal. Los altramuces contienen alcaloides (lupininas, entre otros, en proporción del 1-2%), compuestos antinutritivos que confieren un sabor amargo a la planta y reducen su valor forrajero. A través de la mejora genética se han obtenido variedades dulces, con contenidos de alcaloides menores a 0,05%, más adecuadas para alimentación animal.

    Formas de aprovechamiento: en siega o en pastoreo para alimentación de rumiantes. En primavera no es aconsejable su aprovechamiento dada su escasa capacidad de rebrote y su baja apetecibilidad (sabor amargo). El amargor desaparece cuando la planta madura, en verano. Ello, junto con la posibilidad de tener un forraje rico en proteína durante una época en la que el resto de recursos disponibles son de baja calidad, aconseja el pastoreo estival de la planta seca en pie (o del rastrojo si se cosecha el grano). Henifica mal. Finalmente, debe evitarse el consumo de los restos de altramuz tras las lluvias otoñales dado que puede desarrollarse un hongo saprófito (Phomosis leptostromiformis) que produce micotoxinas causantes de lupinosis, enfermedad mortal en ovino.

    Variedades: Alburquerque, Javato, Vega, Acos, Barpine, Bornal, Cardiga, Juno, Kroton, Markiz

    Comentarios: la utilización del altramuz como abono verde y el consumo del grano en alimentación humana son prácticas habituales. Existen también otras especies de altramuz cultivadas: L. albus y L. angustifolius, de origen mediterráneo, y L. mutabilis de origen sudamericano.

    Medicago arborea L.: alfalfa arbórea

    Nombres vulgares: alfalfa arbórea, mielga real

    Identificación: planta perenne de hasta 2 m, arbustiva. Ramas jóvenes blanquecinas, pubescentes. Hojas trifolioladas, con folíolos obovados, alargados, dentados en su extremo y seríceos en el envés. Flores con corola de color amarillo anaranjado. Inflorescencia en racimos densos, con pedúnculo mayor que la hoja adyacente. Fruto en legumbre espiralada, con 1 espira que deja un hueco central.

    Forma biológica: caméfito (Fanérofito)

    floración: III-V (VII).

    Requerimientos ambientales: ambientes mediterráneos semiáridos. Soporta la sequía, aunque ello puede implicar una importante pérdida de biomasa foliar. Presenta moderada o baja tolerancia al frío. Medra bien en terrenos secos y pedregosos.

    Distribución y zonas de cultivo: arbusto procedente del Mediterráneo Oriental y naturalizado en casi toda la Europa mediterránea. Tradicionalmente se ha cultivado como arbusto forrajero en áreas áridas y semiáridas de la Cuenca Mediterránea.

    Tipo de cultivo: plantaciones en secano.

    Implantación y persistencia: se siembra, o se establece a partir de esquejes. Su establecimiento es lento. Su larga persistencia puede verse afectada negativamente por los frecuentes ataques de plagas y roedores.

    Interés forrajero: su actividad vegetativa se concentra principalmente a finales de invierno y en primavera aunque es capaz de mantenerse productiva durante buena parte del año, exceptuando los periodos más secos (estío). La producción forrajera, formada por hojas de alto contenido proteico y por tallos poco lignificados, resulta una reserva de alimento invernal muy apreciada.

    Formas de aprovechamiento: el aprovechamiento se inicia a partir del segundo o tercer año siguiente al establecimiento. Las hojas y brotes de este arbusto se consumen mediante ramoneo.El aprovechamiento se inicia a partir del segundo o tercer año siguiente al establecimiento. Las hojas y brotes de este arbusto se consumen mediante ramoneo.

    Variedades: -.

    Comentarios: el uso forrajero de las especies leñosas del género Medicago se ha limitado hasta la fecha al cultivo de M. arborea. Sin embargo, existen otras especies próximas de prometedor valor forrajero. Entre ellas Medicago citrina, un arbusto poliploide capaz de mantener una biomasa foliar más sostenida a lo largo del año.

    Medicago polymorpha L.: carretón

    Sinónimos: Medicago hispida Gaertn., Medicago polycarpa Godron.

    Nombres vulgares: carretón, alfalfa de secano

    Identificación: planta anual de 10-50 cm, glabra o con pelos simples. Hojas trifoliadas, folíolos obovados, de truncados a retusos en el ápice, con margen aserrado; estípulas laciniadas. Flores en racimos con 3-8 flores, con pedúnculo de longitud variable. Corola amarilla. Fruto espiralado, de cilíndrico a discoideo, con aguijones laterales más o menos ganchudos y un surco en su base; 1,5 a 4 espiras, la apical más ancha que las restantes

    Forma biológica: terófito

    floración: IV-VII.

    Requerimientos ambientales: climas mediterráneos. Especie muy adaptada al calor y a la sequía pero poco tolerante a las bajas temperaturas y a las heladas. Prefiere los terrenos calizos.

    Distribución y zonas de cultivo: originaria de la Cuenca Mediterránea. El cultivo de carretones está extendido en diversos países con climas mediterráneos como Australia, Chile y EEUU. Su cultivo es interesante para las áreas de clima árido y semiárido de la Península Ibérica.

    Tipo de cultivo: cultivo de secano puro o en mezcla con gramíneas como Lolium rigidum.

    Implantación y persistencia: es una especie anual de autoresiembra. El banco de semillas, formado por un elevado número de semillas duras, germina escalonadamente en el curso de los años. Las dosis de siembra oscilan entre 10-20 kg/ha. Debido a la dureza seminal puede ser conveniente realizar un tratamiento previo de las semillas antes de la siembra. En años sucesivos a la implantación del cultivo puede ser suficiente realizar un ligero escarificado para enterrar la semilla en verano.

    Interés forrajero: el pasto es poco productivo (0,5-3,5 t ms/ha) y de dinámica muy variable, dependiendo estrechamente del régimen hídrico y térmico. El ciclo de la especie es corto, ocurriendo la germinación en otoño y produciéndose la floración y semillación a comienzos de la primavera. El contenido proteico del pasto es alto aunque puede provocar meteorismo si los rumiantes lo consumen sin ningún otro aporte en la dieta.

    Formas de aprovechamiento: aportan pasto a bajo coste para ser aprovechado mediante pastoreo directo de ovino. A pesar de ello esta especie no soporta demasiado bien el pisoteo del ganado. Es conveniente además realizar prácticas de pastoreo diferido para asegurar la posterior auto resiembra, evitando el pastoreo durante la época de floración y pastando el rastrojo a inicios del verano para favorecer el enterrado de la semilla.

    Variedades: Circle Valley, Serena, Santiago Combarbalá-INIA, Cauquenes-INIA, entre otras.

    Comentarios: los carretones, que engloban también otras especies pertenecientes al mismo género, suponen una alternativa para los secanos cerealistas de bajo rendimiento, en lugares donde el establecimiento de otras leguminosas es difícil. Dado su carácter mejorante (aportan nitrógeno y materia orgánica) también se emplean como abonos verdes.

    Medicago sativa L.: alfalfa, mielga

    Nombres vulgares: alfalfa, mielga; alpaca

    Identificación: planta perenne de 10-80 cm, herbácea, de pilosidad variable. Hojas trifoliadas, folíolos obovados, más o menos estrechos, con el margen aserrado en su extremo, el central peciolulado, estípulas subenteras. Flores con corola de violeta a púrpura o amarilla. Inflorescencia con numerosas flores en racimos densos terminales, con pedúnculo más largo que la hoja adyacente. Legumbre de espiralada (2-3 espiras abiertas) a falcada.

    Especies próximas: incluye dos subespecies, M. sativa subsp. sativa, con legumbre espiralada y flores violetas; M. sativa subsp. falcata (L.) Arcang. (la amelca) tiene las flores amarillas, con estrías pardas, y la legumbre falciforme. Entre ambas, tratadas también como especies independientes, existe una gradación continua, incluyéndose los ejemplares intermedios en la subsp. x varia Martyn, de origen hibridógeno.

    Forma biológica: hemicriptófito

    floración: I-XII.

    Requerimientos ambientales: amplio rango climático. Tolera el calor y es bastante resistente a la sequía. Puede soportar bajas temperaturas (subsp. falcata). Necesita terrenos profundos y permeables, de reacción neutra o básica (pH óptimo de 7,5). Tolera la salinidad pero no el encharcamiento.

    Distribución y zonas de cultivo: endémica de Asia Menor y la cuenca mediterránea (Medicago sativa subsp. sativa) y del norte de Eurasia (M. sativa subsp. falcata). Cultivada mundialmente. En la Península Ibérica existen importantes superficies cultivadas en el valle del Ebro y en el valle del Duero.

    Tipo de cultivo: se establece en regadío como cultivo monófito, y en secano sola o mezclada con una gramínea (avena, cebada, dactilo,...). En la Península, las mayores superficies de regadío se siembra con alfalfa de ecotipo Aragón (población natural de alfalfa erecta adaptada por selección natural al medio climático y edáfico del Valle medio del Ebro). Existen otros ecotipos como Tierra de Campos y Ampurdán, más adecuados para secanos frescos.

    Implantación y persistencia: rápida germinación e implantación. Dosis de siembra: 20-25 kg/ha. El establecimiento puede ser problemático por invasión de vegetación espontánea en los terrenos más fértiles (resulta útil la aplicación de herbicidas en esta primera fase o la realización de una siega precoz al final del invierno si la invasión es importante). En regiones de inviernos muy fríos pueden hacerse siembras primaverales. La vida productiva media de un alfalfar es de 4-5 años. No se conocen con precisión las causas del decaimiento productivo tras estos años de cultivo aunque se barajan diferentes hipótesis (infestaciones de nemátodos del suelo, fenómenos autotóxicos, etc).

    Interés forrajero: en regadío es una planta muy productiva y de crecimiento sostenido a lo largo del verano. La producción anual oscila entre 15-28 t ms/ha. En secano sus producciones son menores y dependen en buena parte del régimen pluviométrico y de las características texturales del suelo. Su valor nutritivo es excelente debido a su alto contenido proteico (hasta 22% PB) y su elevada digestibilidad. Presenta el inconveniente de provocar meteorismo si no se pasta con precaución.

    Formas de aprovechamiento: la principal forma de aprovechamiento de la alfalfa erecta es la siega. En regadío, permite la realización de 5-6 cortes cada 25-35 días. El primer y último corte son los de mayor calidad, debido a que hay un menor número de individuos en flor. El forraje puede consumirse en verde o conservarse mediante henificado o deshidratado (la alfalfa deshidratada representa el 10% del total de alfalfa producida). Las alfalfas de porte semierecto o postrado suelen aprovecharse de forma mixta o mediante pastoreo.

    Variedades: pueden dividirse en tres grandes grupos. 1) Africanas: Poco tolerantes al frío, adecuadas para zonas de inviernos suaves (sur peninsular) y con producción sostenida a lo largo del año (Baraka). 2) Intermedias: Adaptadas a climas secos e inviernos más fríos, provenientes de ecotipos nacionales como Aragón (Aragón, San Isidro, Capitana, Campera y Sprinter) ,Tierra de Campos (Tierra de Campos) y Ampurdán (Ampurdán). 3)Flamencas: muy tolerantes al frío y con producción concentrada en primavera e inicio de verano, presentando una larga parada estival (Verdal, Europe, con flores variegadas).

    Comentarios: es un complejo de hibridación entre distintas subspecies en las que domina la subsp. sativa (flor violeta) y, en menor proporción la subsp. falcata (flor amarilla). Los híbridos de ambas se reconocen por sus flores variegadas. Además, en la Península Ibérica existe un grupo de alfalfas rastreras silvestres denominadas mielgas. Probablemente las mielgas pertenecen a poblaciones naturales de la subsp. sativa, con flujo genético de material cultivado. Estas alfalfas emiten tallos subterráneos y son más tolerantes al pastoreo. Soportan sequías y bajas temperaturas pero son menos productivas y presentan prolongadas latencias estivales e invernales

    Onobrychis viciifolia Scop.: esparceta

    Sinónimos: Onobrychis sativa Lam. Hedysarum onobrychis L.

    Nombres vulgares: esparceta, pipirigallo; astorkia

    Identificación: planta perenne, sufruticosa, de 15-80 cm, con tallos de más de 2,5 mm de diámetro. Hojas imparipinnadas con 10-35 folíolos elípticos, a veces pelosos en el nervio medio. Flores con corola rosácea y nerviaciones más oscuras marcadas, cáliz con pelos largos patentes. Inflorescencia en racimo espiciforme, pedunculado, con numerosas flores. Fruto en nuez indehiscente, pelosa, con el borde dentado.

    Forma biológica: caméfito

    floración: III-VIII.

    Requerimientos ambientales: climas mediterráneos fríos, subhúmedos o semiáridos. Aguanta bien los fríos intensos y las sequías cortas. No soporta bien el calor. Precisa suelos calizos y aireados. No soporta el encharcamiento ni los suelos excesivamente compactos. Tolera la salinidad.

    Distribución y zonas de cultivo: procedente del sureste europeo y del oeste de Asia y ampliamente distribuida por todo el centro y sur de Europa y el Oriente Medio. En la Península Ibérica es un cultivo en regresión y se siembra en áreas prepirenaicas y en el Sistema Ibérico, en altitudes superiores a los 600 m. Se cultiva en zonas de altitud como sustituto de la alfalfa.

    Tipo de cultivo: cultivo mayoritariamente de secano. Puede sembrarse monófito o asociado a una gramínea (pratense o cereal) que ejerce de cultivo protector.

    Implantación y persistencia: se implanta con cierta facilidad y presenta un buen desarrollo inicial. Las siembras primaverales son más habituales que las otoñales y están especialmente indicadas en las áreas más frías. Dosis de siembra: 100-125 kg/ha. La vida productiva es de 3-5 años. Algunos ganaderos recolectan la semilla en verano, tras el primer corte si el año es húmedo, o bien destinan el último año de cultivo a la obtención de semilla para la siembra de una nueva pradera.

    Interés forrajero: las producciones oscilan entre 3-6 t ms/ha. El pasto es de excelente calidad nutritiva, rico en azúcares y equilibrado. En plena floración los contenidos de proteína bruta pueden alcanzar valores cercanos al 20%. Presenta la ventaja frente a la alfalfa de no producir meteorismo, aunque es menos productiva que ésta y rentabiliza peor en suelos fértiles.

    Formas de aprovechamiento: es habitual realizar una siega primaveral para heno, en plena floración, y un corte o pastoreo del rebrote en otoño o en invierno (dado que la planta se mantiene verde y crece a bajas temperaturas). En pastoreo es delicada porque la corona está elevada y los animales de boca pequeña, como el ovino, pueden comer las yemas responsables del rebrote. Henifica rápido.

    Variedades: Arinoa y Reina.

    Comentarios: en rotaciones cerealistas también se emplea la esparceta como abono verde.

    Pisum sativum L.: guisante

    Nombres vulgares: guisante; ilarra

    Identificación: planta anual, de 50-200 cm, trepadora, glauca. Hojas paripinnadas, con 1-3 pares de folíolos de elípticos a suborbiculares, zarcillo terminal ramificado y estípulas semiamplexicaules, grandes, mayores que los folíolos. Flores con el estandarte y la quilla concoloras (blancas, rosadas, lilas...) y alas de púrpura a blanquecinas. Flores solitarias o en inflorescencias pedunculadas de hasta 3 flores. Fruto en legumbre alargada.

    Forma biológica: terófito

    floración: IV-VII.

    Requerimientos ambientales: climas frescos aunque no excesivamente lluviosos. Bastante resistencia a las heladas y poca tolerancia a la sequía. Prefiere los terrenos neutros (pH>6), sueltos y aireados. Las texturas pesadas y los suelos mal drenados dificultan su desarrollo.

    Distribución y zonas de cultivo: originaria de Eurasia y de las regiones mediterráneas orientales. Se cultiva como forrajera en los secanos semiáridos y templados de la Península Ibérica.

    Tipo de cultivo: de secano y, en menor proporción, de regadío. Se aconseja la siembra del guisante forrajero con gramíneas como la avena o el triticale, que ejercen de tutor y equilibran la calidad nutricional de forraje. Habitualmente es un cultivo de invierno, sembrándose en otoño y prolongándose su ciclo hasta mayo-junio. En regiones de inviernos muy fríos puede sembrarse cultivares de primavera en enero-febrero, alargándose su ciclo hasta el inicio del verano.

    Implantación y persistencia: anual de ciclo corto. Fácil establecimiento. Dosis de siembra: 100-200 kg/ha. En mezcla con triticale: 150 kg/ha guisante y 120 kg/ha triticale.

    Interés forrajero: las producciones de forraje oscilan entre 8-11 t ms/ha en cultivos bífitos con triticale. El forraje obtenido tiene una buena digestibilidad y un elevado contenido proteico (14-18% PB en cultivos bífitos).

    Formas de aprovechamiento: se aprovecha mediante siega, cuando las vainas están llenas, pero sin llegar a la madurez del grano. Es habitual su henificación aunque debe realizarse con cuidado por la fragilidad de las hojas y del fruto. Su ensilabilidad en cultivo puro es baja pero puede obtenerse un ensilado de aceptable calidad si interviene en la mezcla un cereal.

    Variedades: Apache, Azur, Cartouche, Cosmos, Elegant, Forrimax, Gracia, Grande, Isard....

    Comentarios: en los últimos años están apareciendo en el mercado variedades de grano con mayor resistencia al las bajas temperaturas. Existe también un notable riesgo al encamado en esta especie, que depende de la variedad y de las condiciones climáticas del año.

    Trifolium alexandrinum L.: bersín

    Nombres vulgares: bersín, trébol de Alejandría; hirsuta

    Identificación: planta anual de 20-50 cm. Hojas trifoliadas con estípulas ciliadas, las superiores opuestas o subopuestas, folíolos lanceolados a oblongos, pelosos, dentados en su extremo. Flores con la corola de color crema, el doble de larga que el cáliz; cáliz con 10 nervios en el tubo y dientes lineares. Inflorescencia en cabezuelas ovoides, pedunculadas, con las flores sentadas.

    Forma biológica: terófito

    floración: V-VIII.

    Requerimientos ambientales: mediterránea, apta para regiones de inviernos suaves. Prefiere los terrenos bien drenados. Tolera la alcalinidad y la salinidad edáfica.

    Distribución y zonas de cultivo: originaria de la región oriental del Mediterráneo, donde se cultiva habitualmente (Egipto, Israel, países del Magreb,...). Su cultivo en la Península Ibérica es escaso, limitado a los regadíos templados de Levante y Andalucía (en terrenos desalados de las marismas del Guadalquivir).

    Tipo de cultivo: uso habitual como cultivo invernal de regadío aunque también puede establecerse en secanos frescos.

    Implantación y persistencia: se siembra a principios de otoño y logra una rápida implantación. Dosis de siembra: 30 kg/ha. Persistencia anual.

    Interés forrajero: es muy productiva y presenta una gran capacidad de rebrote. Produce entre los meses de octubre y junio, no interrumpiendo su crecimiento si el invierno es suave. Permite realizar en regadío un total de 6-7 cortes, con una producción total de hasta 26 t ms/ha. El forraje es de buena calidad, rico en proteína (>15% PB), y muy apetecible por el ganado.

    Formas de aprovechamiento: se aprovecha para siega y alimentación en verde de vacas lecheras. Dada su buena capacidad de rebrote, permite la realización de varias siegas durante la campaña. No se presta bien al pastoreo. Tampoco es adecuada para la henificación pues los tallos, suculentos, presentan un elevado contenido acuoso que ralentiza su secado.

    Variedades: Belem, Carmel, Fahl, Israel, Khadrawi, Miscari y Tavor, entre otras.

    Comentarios: puede utilizarse como abono verde para mejorar las características nutricionales del suelo

    Trifolium fragiferum L.: trébol fresa

    Nombres vulgares: trébol fresa; hirsuta

    Identificación: planta perenne de 5-20 cm. Tallos decumbentes, que enraizan en los nudos. Hojas trifoliadas con foliolos de obovados a elípticos, con estípulas acuminadas. Cáliz peloso, con 10 nervios, dientes lineares y una callosidad en la garganta. Flores rosadas con una bráctea en su base. Inflorescencia en cabezuela globosa, con brácteas soldadas en su base, pedunculada. El cáliz se hincha en su madurez, lo que le da un aspecto globoso muy característico a la inflorescencia.

    Forma biológica: hemicriptófito

    Floración: V-X.

    Requerimientos ambientales: adaptada a climas mediterráneos. Se caracteriza por tolerar muy bien los terrenos con elevada humedad edáfica y las inundaciones prolongadas. Vegeta cómodamente en terrenos salinos, ácidos, alcalinos y en terrenos compactados por el pastoreo. No tolera el sombreo.

    Distribución y zonas de cultivo: originaria del área mediterránea. En la Península Ibérica se encuentra espontáneamente en gran parte de su territorio. Se cultiva en diferentes áreas del planeta, preferentemente en ambientes templado-cálidos, sobre terrenos de elevada humedad.

    Tipo de cultivo: se siembra en secanos frescos, en regadíos y, en general, en terrenos mal drenados, formando praderas polífitas de larga duración con especies como Festuca arundinacea y Dactylis glomerata.

    Implantación y persistencia: es un trébol de difícil implantación, aunque una vez instalado es muy resistente al pastoreo y al pisoteo del ganado. Dosis de siembra: 3-6 kg/ha. Presenta un elevado número de semillas duras por lo que conviene escarificarlas si se desea obtener una germinación inicial homogénea. Su persistencia es elevada.

    Interés forrajero: produce un pasto escaso, cuya producción se concentra a finales de primavera-inicio de verano. Es un pasto muy palatable y de buena calidad nutritiva, rico en proteína. Pastado con avidez ocasiona meteorismo.

    Formas de aprovechamiento: existen en el mercado variedades de porte rastrero que se utilizan preferentemente para pastoreo de ovino. Las variedades de porte semi-erecto y erecto se utilizan para pastoreo de vacuno y también para siega y conservación.

    Variedades: Palestine, O'Connors, Salina, Grasslands Upward.

    Comentarios: su eficaz crecimiento a partir de estolones es el principal garante de su resistencia al pisoteo del ganado y al encharcamiento prolongado.

    Trifolium hirtum All.: trébol

    Nombres vulgares: trébol; hirsuta

    Identificación: planta anual, de 7-60 cm, pelosa. Hojas trifoliadas, con estípulas lanceoladas y acuminadas, pecíolos largos, folíolos obovados a oblanceolados, obtusos o emarginados, denticulados en su extremo. Flores con la corola roja, más larga que el cáliz, que tiene 20 nervios y es piloso. Inflorescencia en cabezuelas ovoides, sentadas y envueltas por las estípulas de las dos hojas superiores

    .

    Forma biológica: terófito

    Floración: (II) IV-VIII (X).

    Requerimientos ambientales: climas mediterráneos. Presenta una mayor rusticidad que el trébol subterráneo. Gran resistencia a la sequía y cierta tolerancia a las bajas temperaturas. Se desarrolla bien en suelos p obres y ácidos. No tolera el encharcamiento ni la salinidad.

    Distribución y zonas de cultivo: originaria de la Cuenca Mediterránea y de Asia Menor. Se ha extendido a todos los países con climas mediterráneos. En la Península Ibérica su cultivo es poco frecuente, limitado a las áreas de dehesa del sudoeste.

    Tipo de cultivo: cultivo de secano. Es frecuente sembrarlo en mezcla con otras leguminosas como el trébol encarnado o el trébol subterráneo.

    Implantación y persistencia: se trata de una especie anual con capacidad de autoresiembra, aunque menor que la del trébol subterráneo. Presenta un escaso vigor de establecimiento y un alto porcentaje de semillas duras que pueden mantenerse viables en el banco de semillas del suelo durante varios años. Dosis de siembra: 5-15 kg/ha.

    Interés forrajero: los rendimientos productivos son bajos (<1 t ms/ha) y muy variables. El pasto es rico en proteína y presenta una buena apetecibilidad (aunque menor que la del trébol subterráneo). El riesgo de producir meteorismo en rumiantes es bajo.

    Formas de aprovechamiento: es apto para pastoreo de ovino aunque con ciertas limitaciones. Así, responde mal a las defoliaciones intensas y es conviene realizar prácticas de pastoreo diferido para asegurar suficiente producción de semilla que regenere el pasto. Es común pastar la planta seca, una vez ha desprendido la semilla.

    Variedades: Sirint, Troodos, Hykon, Kondinin, entre otras

    Trifolium incarnatum L.: trébol encarnado

    Nombres vulgares: trébol encarnado, trébol rojo, farrucha; pagotas

    Identificación: planta anual de 20-50 cm, pelosa. Hojas trifoliadas, con folíolos de obovales a obcordados, estípulas ovadas. Flores con la corola roja, más larga que el cáliz; cáliz con 10 nervios y dientes triangulares más largos que el tubo. Inflorescencia cilíndrica en la fructificación, pedunculada.

    Forma biológica: terófito

    floración: IV-VIII.

    Requerimientos ambientales: ambientes templados y climas subtropicales. Baja resistencia a temperaturas extremas de frío y de calor y escasa resistencia a la sequía. No tolera el sombreo. Se desarrolla en distintos tipos de suelos aunque prefiere los sustratos neutros o ligeramente ácidos (pH 6-7).

    Distribución y zonas de cultivo: nativa de Europa. Como cultivo forrajero se ha extendido a los demás continentes. Las principales superficies de cultivo en el oeste de la Península Ibérica.

    Tipo de cultivo: forma pastos monófitos (cultivo forrajero) o praderas bífitas (con raigrás italiano) o polífitas. Se establece en secano y en regadío. En los climas más frescos se emplea como especie anual de verano, y en los más cálidos, como especie anual de invierno, en rotación con forrajeras de verano como el maíz (áreas litorales de Galicia).

    Implantación y persistencia: implantación lenta pero su crecimiento inicial bueno. Su duración es anual. La resiembra natural no suele ser suficiente para asegurar la persistencia del pasto dada la escasa proporción de semillas duras. Dosis de siembra: 25-40 kg/ha

    Interés forrajero: tiene interés como cultivo anual invernal, para aportar forraje de buena calidad a la salida del invierno. En Galicia, se han conseguido producciones forrajeras invernales altas, entre las 4-6 t ms/ha según la climatología y el momento de la cosecha. En el sudoeste peninsular se consideran más productivos y persistentes otros tréboles. Su calidad nutricional es buena debido a su alto contenido proteico, sin embargo, puede provocar meteorismo si se consume con avidez.

    Formas de aprovechamiento: dado su porte erecto, la siega al inicio de la floración es la mejor forma de aprovechamiento de esta especie, aportándose en verde o conservándose mediate henificación (preferentemente) o ensilado. En pastoreo, los animales tienden a consumir las vistosas inflorescencias rojas, reduciendo la producción de semillas. No es aconsejable su aprovechamiento en fases tardías pues la especie embastece con facilidad y las inflorescencias presentan vellosidad rígida que puede dañar la boca de los animales.

    Variedades: Auburn, Autauga, Dixie, Cardinal, Caprera, Contea, Inta, Pier, Viterbo, entre otras.

    Comentarios: se emplea también como abono verde, enterrando la biomasa vegetal en plena floración para mejorar la calidad nutricional de los suelos pobres. Aunque ha sido un cultivo en regresión, al igual que otras leguminosas forrajeras, la implantación de prácticas agronómicas sostenibles están favoreciendo la recuperación de esta especie.

    Trifolium pratense L.: trébol violeta

    Nombres vulgares: trébol violeta; hirusta gorria

    Identificación: planta perenne de 10-60 cm de pilosidad variable. Tallos erectos o ascendentes. Hojas trifoliadas con foliolos ovales, con estípulas estrechadas en arista. Flores con corolas rosadas o purpúreas, membranosas en la fructificación. Cáliz peloso, con 10 nervios, dientes lineares y una callosidad en la garganta. Flores agrupadas en cabezuelas globosas, sésiles, cubiertas en su base por las estípulas de las hojas superiores.

    Forma biológica: hemicriptófito

    Floración: I-XII.

    Requerimientos ambientales: climas templados. Resiste el frío pero tolera relativamente mal la sequía. Acepta bien el sombreo. Vegeta en todo tipo de suelos, aunque prefiere los profundos y con buen nivel de bases. Es exigente en humedad edáfica pero no soporta los encharcamientos prolongados.

    Distribución y zonas de cultivo: originaria del sudeste de Europa. Aparece de forma espontánea en casi toda la Península Ibérica. Su cultivo como forrajera se inició en el norte de Europa y actualmente se ha extendido a todo el planeta. En la Península es la leguminosa de siega más utilizada en las áreas de clima templado.

    Tipo de cultivo: praderas de siega de corta o media duración. Se implanta asociado a una gramínea pratense, habitualmente raigrás italiano no alternativo. También forma parte de praderas polífitas de larga duración, aportando forraje durante los primeros años.

    Implantación y persistencia: se implanta con facilidad y su vida productiva es de 2-4 años. Dosis de siembra en cultivo puro: 20 kg/ha. En mezcla: <10kg/ha.

    Interés forrajero: es un trébol muy productivo, incluso en verano si recibe suficientes aportes hídricos. La producción anual puede alcanzar las 12-15 t ms/ha. Buen valor nutritivo. Aunque tiene un menor contenido proteico que la alfalfa, presenta una elevada proporción de glúcidos y una mayor digestibilidad. Si se pasta sola puede producir meteorismo, por ello se recomienda asociarla a una gramínea.

    Formas de aprovechamiento: su aprovechamiento principal es mediante siega. Una vez segado, puede darse en verde o conservarse mediante ensilado o henificado. También puede pastarse aunque el pisoteo del ganado daña la corona del trébol y afecta su persistencia. Se recomienda el pastoreo rotacional por ganado mayor.

    Variedades: existe un amplio abanico de variedades según su porte (alto, más adaptado a la siega, y bajo, más adaptado al pastoreo), grado de ploidía (2n y 4n), y precocidad de entrada en producción. Algunas variedades son: Alpilles, Pales, Deben, Temara, Violetta, Astra, Barfiola, Viola, Pawera, Golum, Krano y Palna.

    Comentarios: uno de los principales problemas de esta especie es su escasa resistencia a enfermedades.

    Trifolium repens L.: trébol blanco

    Nombres vulgares: trébol blanco; hiruzusta zuria

    Identificación: planta perenne de 10-50 cm. Tallos rastreros y enraizantes. Hojas trifoliadas, foliolos obovados, denticulados, a menudo con una mancha blanca en el haz. Estípulas brúscamente estrechadas en el ápice. Flores con corola blanca o rosada, membranosa en la fructificación; presentan una pequeña bráctea en su base. Cáliz con 10 nervios. Flores agrupadas en cabezuelas globosas, pedunculadas.

    Forma biológica: hemicriptófito

    Floración: III-X.

    Requerimientos ambientales: se adapta a diversidad de climas, suelos y altitudes. Su óptimo de crecimiento se encuentra en climas templado-húmedos con escasa sequía estival. No tolera el sombreo. Para ser productivo requiere humedad y buenos niveles de fósforo y potasio en el suelo.

    Distribución y zonas de cultivo: originaria de Europa. Actualmente es la leguminosa pratense perenne más cultivada en el planeta. Se encuentra presente en toda la Península Ibérica.

    Tipo de cultivo: establecimiento de praderas bífitas de larga duración con raigrás inglés y de praderas polífitas. Cultivado en secano en áreas templadas y en regadío en áreas más secas.

    Implantación y persistencia: se implanta sin dificultad aunque las siembras deben ser muy superficiales dado el pequeño tamaño de la semilla. Persiste largo tiempo siempre que no se den factores que limiten su desarrollo (fuertes sequías estivales, exceso de abonado nitrogenado, sombreos prolongados, intervalos amplios entre cortes,....). Dosis de siembra: 1,5-3 kg/ha en praderas mixtas (en las mezclas se recomienda que la proporción de trébol blanco establecido no supere el 30%).

    Interés forrajero: en praderas bífitas con raigrás inglés las producciones medias oscilan entre 9-13 t ms/ha. El alimento que proporciona es de gran calidad, rico en proteína y con una digestibilidad elevada y sostenida a lo largo de su ciclo. La ingesta única de trébol blanco puede provocar meteorismo (aunque en menor medida que el trébol violeta).

    Formas de aprovechamiento: la mejor forma de aprovechamiento es mediante pastoreo. Resiste muy bien el pisoteo y, dado que las defoliaciones sólo afectan a las hojas y a los pedúnculos florales, el rebrote es rápido porque no quedan dañados los puntos de crecimiento. Ocasionalmente se siega y se henifica.

    Variedades: Dependiendo del tamaño de la hoja se distinguen [1] tréboles blancos de hoja pequeña o enanos (p.ej. Aberystwyth S 184, Rivendel) empleados para pastoreo de ovino y en jardinería, [2] tréboles de hoja intermedia (p.ej. Huia, Lirepa y Milka) y [3] tréboles de hoja grande o ladinos (p.ej. California, Regal, Tamar y Olwen), más productivos y utilizados para siega o para pastoreo de ganado vacuno.

    Comentarios: presenta eficientes mecanismos de propagación vegetativa (estolones) que contribuyen en gran manera a su expansión en el pasto.

    Trifolium resupinatum L.: trébol de juncal

    Nombres vulgares: trébol de juncal; hirsuta

    Identificación: planta anual de 10-50 cm, glandulosa. Hojas trifoliadas, con folíolos obovados, las inferiores pecioladas y las superiores subsésiles. Flores con la corola retorcida, de color rosado, con brácteas en la base; cáliz hinchado en la fructificación, pubescente, con los dientes visibles. Inflorescencia en cabezuelas blanquecinas en la fructificación, con numerosas flores y pedúnculo igual o mayor que la hoja adyacente.

    Forma biológica: terófito

    floración: III-VII IX.

    Requerimientos ambientales: climas mediterráneos con humedad climática o/y edáfica. Tolera bien las heladas intensas aunque se desarrolla muy lentamente a bajas temperaturas. Crece en distintos tipos de suelos, a intervalos de pH entre 5,5 y 9. Tolera el encharcamiento edáfico y la salinidad. Responde muy bien a las fertilizaciones fosfopotásicas.

    Distribución y zonas de cultivo: originaria de Asia Menor y espontánea en el área mediterránea. Es un cultivo habitual en áreas frías de Irán, Afganistán y Pakistan (subsp. resupinatum). Se cultiva menos frecuentemente, aunque parece de interés, en países de climas mediterráneos (subsp. resupinatum: sur de Europa, Australia) y en países más septentrionales (subsp. majus: Suecia, Canada,...)

    Tipo de cultivo: se siembran principalmente dos subespecies de trébol persa, subsp. majus y subsp. resupinatum. La subsp. majus se siembra en regadíos o en secanos frescos (>600 mm anuales) como cultivo monófito o bífito (con avena). La subsp. resupinatum se siembra en secanos (>450 mm anuales), formado parte de praderas polífitas autoresembrables. Puede utilizarse como cultivo de ciclo invernal en países meridionales o como cultivo de verano en áreas más septentrionales o de mayor altitud.

    Implantación y persistencia: anual o bianual de autoresiembra. Dosis de siembra: 5 - 10 kg/ha. Siembra delicada dado el pequeño tamaño de la semilla. El pre-tratamiento de las semillas (a remojo) permite aumentar los porcentajes de germinación

    Interés forrajero: el crecimiento invernal es lento pero en primavera es muy productiva. Las variedades de la ssp. majus son más productivas El pasto/forraje presenta una elevada digestibilidad y altos contenidos en proteína bruta (16-28%). La especie es muy palatable pero puede causar meteorismo.

    Formas de aprovechamiento: la subsp. majus se utiliza preferentemente para la obtención de forraje, realizándose las primera siegas en primavera. Su rebrote es rápido y permite la realización de 2-3 siegas más (según condiciones climáticas y edáficas). El forraje se puede henificar o dar en fresco. En el segundo caso se aconseja su mezcla con paja o heno de gramíneas. La subsp. resupinatum se utiliza en pastoreo. Se aconsejan prácticas de pastoreo diferido para permitir la producción de semillas y asegurar la autoresiembra. También, en verano, se pastorea la planta seca en pie.

    Variedades: de subsp. majus, Maral, Resal, Lightning, Laser. De subsp. resupinatum: Persian Prolific, Kyambro, Nitro Plus.

    Comentarios: en algunos países asiáticos los brotes tiernos se utilizan para consumo humano.

    Trifolium subterraneum L.: trébol subterráneo

    Nombres vulgares: trébol subterráneo; hirsuta

    Identificación: planta anual de 20-30 cm, pelosa, con pelos largos. Tallos tendidos. Hojas trifoliadas con foliolos obcordados. Flores con corolas blanquecinas, agrupadas en cabezuelas con pocas flores de dos tipos, fértiles (2-6) y varias estériles en su parte apical, reducidas al cáliz. Cáliz con dientes filiformes. La infrutescencia queda sobre el suelo o enterrada.

    Especies próximas: incluye tres subespecies, subsp. subterraneum, subsp. oxaloides Nyman (= T. subterraneum subsp. brachycalycinum Katzn. & Morley y subsp. yanninicum Katzn. & Morley, tratadas en ocasiones como especies distintas y la última también como variedad (var. yanninicum (Katzn. & Morley) Zohary).

    Forma biológica: terófito

    Floración: III-VII IX.

    Requerimientos ambientales: áreas mediterráneas. Se desarrolla en climas de invierno suave y pluviometría de 350-750 mm anuales. No tolera el frío intenso. Crece adecuadamente en terrenos arenosos, oligotrofos y de reacción ácida o neutra. No tolera el encharcamiento.

    Distribución y zonas de cultivo: originaria de la Cuenca Mediterránea. Su cultivo se ha extendido a otros países con regiones de clima mediterráneo como Nueva Zelanda, Australia, Argentina y EEUU. Presente en toda la Península Ibérica aunque en mayor proporción en el sudoeste, donde se considera la leguminosa pratense más importante.

    Tipo de cultivo: cultivo monófito o polífito de secano. En la Península forma praderas polífitas y se utiliza en la resiembra de pastizales naturales en áreas de dehesa. En climas fríos se aconseja su siembra con un cultivo protector (como el centeno, aprovechando éste último a diente a finales de invierno).

    Implantación y persistencia: se implanta con cierta dificultad y su crecimiento otoñal es escaso. Dosis de siembra: 20 kg/ha. (es habitual sembrarlo solo, esperando que otras pratenses espontáneas lleguen al pasto y se implanten en él). Se aconseja el uso de semilla peletizada con Rhizobium y aportes localizados de abonado fosfórico para favorecer su implantación. Presenta una buena capacidad de autoresiembra (enterramiento de la semilla, alto porcentaje de dureza seminal que evita germinaciones precoces,...). Sin embargo, existe una importante variabilidad anual en la cantidad y calidad de semilla producida que depende de la humedad disponible desde el comienzo de la floración.

    Interés forrajero: producciones muy variables, oscilan entre 2-12 t ms/ha (años medios: 3-4 t ms/ha). En climas suaves produce gran cantidad de alimento en invierno. Es un pasto muy palatable y de buena calidad dado su alto contenido proteico. Aunque se agoste pronto en primavera, mantiene una elevada calidad nutritiva y es consumido con avidez por el ganado. Si se pasta en cultivo puro o abusivamente puede originar meteorismo y problemas reproductivos (infertilidad y abortos, debido a su contenido en isoflavonas).

    Formas de aprovechamiento: pasto de oveja excelente. Acepta bien los pastoreos intensos. La producción de semilla no se ve afectada gravemente por los pastoreos de otoño e inicio del invierno. Sin embargo, el pastoreo en la iniciación floral retrasa la floración y puede disminuir la producción posterior de semilla por falta de humedad.

    Variedades: se emplean variedades de ciclo corto y floración precoz en regiones de escasa pluviometría para que la especie acabe su ciclo tempranamente y se asegure su persistencia en el pasto. En zonas con pluviometría superior a 400 mm/año y/o con suelos con mayor capacidad de retención hídrica se utilizan variedades de ciclo largo, capaces de producir durante más tiempo. La mayor parte de las variedades registradas disponibles proceden de Australia, aunque en la Península hay excelentes cultivares seleccionados. Variedades de T. subterraneum subsp. subterraneum Daliak, Dalkeith, Esperance, Goulburn, Junee, Karridale, Seaton; T. subterraneum subsp. oxaloides: Antas, Clare, Rosedale; T. subterraneum subsp. yanninicum: Gosse, Riverina.

    Comentarios: la subsp. yanninicum, adaptada a suelos neutros, y la subsp. oxaloides, de elevada producción pero de escasa tolerancia al frío, son menos utilizadas.

    Vicia faba: haba

    Nombres vulgares: haba, haba de mayo, haboncillo, faba; baba

    Identificación: planta anual de 30-100 cm, algo carnosa y glauca. Hojas paripinnadas, con 1-3 pares de folíolos, en ocasiones con un apéndice terminal muy reducido, de más de 1 cm de anchura. Flores con la corola blanca, salvo las alas, que son negras; cáliz truncado oblicuamente en su extremo, con dientes de tamaño desigual. Inflorescencias pedunculadas con pocas flores (1-5). Fruto en legumbre carnosa, alargada, glabra o con cortos pelos.

    Forma biológica: terófito

    Floración: IV-IX.

    Requerimientos ambientales: zonas templadas. Tolera mal las temperaturas extremas y prefiere los climas marítimos a los continentales. Es sensible a la falta de agua, especialmente desde la floración hasta el llenado de las vainas. Presenta pocas exigencias edáficas, aunque prefiere suelos de pH neutro, profundos, frescos y bien drenados. Soporta cierta salinidad.

    Distribución y zonas de cultivo: originaria de Oriente Próximo. Su cultivo está extendido por todo el planeta.

    Tipo de cultivo: cultivo de invierno y, en climas fríos, de primavera. Se siembra en regadíos o en secanos frescos, bien en cultivo puro (dado que no precisa de tutor), bien mezclado con una gramínea (avena, triticale).

    Implantación y persistencia: cultivo anual. Buena implantación. Gran variabilidad en el tamaño de la semilla dependiendo de la variedad. La dosis recomendada para el cultivo puro es de 50 semillas/m2

    Interés forrajero: las producciones alcanzan las 8 t ms/ha. Presenta un alto contenido en azúcares solubles y en proteína (19% PB). Respecto al guisante forrajero, el haboncillo puede resultar menos productivo pero, en contrapartida, no encama y presenta un mayor contenido en azúcares solubles, factores que facilitan su recolección y posterior ensilado.

    Formas de aprovechamiento: se realiza un único aprovechamiento en estado de formación de vainas (en cultivo invernal la recolección se produce entre abril y mayo). Se puede aportar en verde o conservar mediante henificado o ensilado. Ensila adecuadamente incluso en cultivo puro pero precisa pre-henificación.

    Variedades: los ejemplares cultivados para forraje pertenecen a las variedades botánicas minor y equina. Las semillas de estas variedades son de menor tamaño que las utilizadas para consumo humano (var. major). Algunas variedades forrajeras comercializadas son: Alameda, Brocal, Econa, Palacio, Prothabat 69, Rutabon y Vitabon.

    Comentarios: en los últimos años se está recomendando esta especie, junto con otras leguminosas forrajeras, para sustituir al raigrás italiano como cultivo invernal en rotaciones intensivas en áreas templadas. Con ello se pretende frenar los aportes de fertilizantes nitrogenados, disminuir el número de aprovechamientos a uno único, y cubrir el déficit proteico en la alimentación de rumiantes

    familia Chenopodiaceae, Atriplex halimus L.: orgaza

    Nombres vulgares: orgaza, armuelle; zut-hezikia

    Identificación: planta anual de 1-3 m, arbustiva. Ramificada desde la base y de aspecto grisáceo. Hojas alternas de ovales a rómbicas, a veces hastadas, algo carnosas. La planta es monoica y presenta inflorescencias en panículas terminales, con flores poco vistosas. Las masculinas tienen 5 tépalos y las femeninas 2 bracteolas de ovadas a reniformes, libres al menos en el tercio superior y que crecen al formarse el fruto.

    Especies próximas: Atriplex nummularia es dioico y presenta las hojas dentadas.

    Forma biológica: fanerófito perennifolio

    floración: IX-X.

    Requerimientos ambientales: muy rústica, soporta intensas sequías y tolera heladas de hasta "12ºC. Crece en terrenos desérticos, halófilos o yesosos.

    Distribución y zonas de cultivo: distribución mediterránea, común en los saladares de la Península Ibérica. Se cultiva como arbusto forrajero en áreas áridas y semiáridas.

    Tipo de cultivo: plantaciones en secano.

    Implantación y persistencia: implantación por trasplante de plantones obtenidos en semillero o en macetas de plástico especiales para trasplante. Siembras primaverales y trasplantes otoñales. El marco de plantación a emplear será mayor cuanto mayor sea la pluviometría anual del lugar. Elevada persistencia, superior a los 20 años.

    Interés forrajero: dispone de hoja durante todo el año, y la producción esperada de biomasa ramoneable oscila entre 1-5 t ms/ha, dependiendo de las precipitaciones y de la fertilidad del suelo. El valor nutritivo de la fracción ramoneable es bajo y varía estacionalmente, dándose la máxima digestibilidad y el mayor contenido proteico en primavera. La concentración en sales del forraje es elevada (hasta un 26% ms), siendo los minerales más abundantes el sodio y el cloro. Este alto contenido mineral obliga a los animales a realizar un mayor consumo de agua para eliminar los minerales en la orina.

    Formas de aprovechamiento: el aprovechamiento se inicia a partir del segundo o tercer año siguiente al establecimiento. Las hojas, brotes y tallos finos son consumidos mediante ramoneo. Se aconseja limitar el número de aprovechamientos a dos anuales (verano e invierno) para no dañar excesivamente la planta.

    Variedades: FAO INRF 7100, INRA-70100.

    Comentarios: el aprovechamiento forrajero de esta especie es bastante reciente y, aunque se han realizado bastantes ensayos, sigue sin ser muy empleado. Suele acumular nitratos, aspecto éste que debe tenerse en cuenta en las analíticas protéicas (el porcentaje de N no protéico es elevado) y ante eventuales fertilizaciones nitrogenadas.

    Vicia villosa Roth: veza vellosa

    Sinónimos: Cracca villosa (Roth) Godron & Gren.

    Nombres vulgares: veza vellosa, arvejilla vellosa

    Identificación: planta anual (en ocasiones perenne), de hasta 120 cm, trepadora y pelosa. Hojas paripinnadas, acabadas en un zarcillo ramificado, con 5-8 pares de folíolos estrechamente elípticos. Flores de azuladas o violáceas a púrpuras, con cáliz giboso en su base. Inflorescencia en racimo con numerosas flores (7-22); pedúnculo de longitud igual o mayor que la hoja adyacente. Fruto en legumbre más o menos elíptica.

    Especies próximas: son muy semejantes Vicia dasycarpa y V. eriocarpa; tienen todos los dientes del cáliz más cortos que el tubo, mientras que V. villosa tiene al menos uno (el inferior) igual o mayor.

    Forma biológica: terófito (hemicriptófito)

    Floración: III-VIII.

    Requerimientos ambientales: más resistente y rústica que Vicia sativa. Su límite pluviométrico anual se sitúa entorno a los 450 mm. Presenta buena resistencia a las heladas. Se adapta bien a distintos tipos de suelos incluso los salinos, aunque no tolera los suelos encharcados.

    Distribución y zonas de cultivo: espontánea en el centro y sur de Europa, suroeste de Asia y Cáucaso. En la Península Ibérica se cultiva en el norte y centro peninsular, aunque en menor proporción que su congénere.

    Tipo de cultivo: es un cultivo de secano. Se siembra asociada con una gramínea que ejerce de tutor en la mezcla. Aunque pueden realizarse diferentes ciclos de cultivo, lo más habitual son las siembras otoñales. Su ciclo es más largo que el de la veza común.

    Implantación y persistencia: fácil establecimiento y rápido crecimiento. Anual o bienal. Si se le permite, autorresiembra con facilidad. Dosis de siembra variable, 30- 60 kg/ha, dependiendo de la proporción veza/tutor que se desea conseguir. Se aconseja que la proporción de la gramínea varíe entre el 25-30% del peso de la veza. Asimismo se recomienda el uso de semilla inoculada en caso de que se siembre por primera vez.

    Interés forrajero: es más hojosa y permanece verde durante más tiempo que la veza común, sin embargo, su palatabilidad es inferior debido a su elevada vellosidad. Su calidad nutritiva es buena, con elevados contenidos proteicos (12-20% PB).

    Formas de aprovechamiento: se aprovecha habitualmente mediante una única siega para henificado en estado de legumbres inmaduras. Dado su largo ciclo, su momento de corte coincide generalmente con épocas secas (inicios del verano), lo que favorece una correcta henificación. También se ha descrito su aprovechamiento en estados previos mediante pastoreo o en verde aunque éstos afectan al rendimiento final de la cosecha y pueden ser problemáticos en variedades muy vellosas.

    Variedades: Goliat, Latigo, Villana, Casal, Namoi, Haymaker.

    Comentarios: al igual que otras especies del mismo género, la veza vellosa presenta compuestos antinutricionales, habiéndose aislado en sus semillas el compuesto canavanina. La veza vellosa se cultiva también como cubierta verde, para mejorar la composición nutricional del suelo, evitar procesos erosivos y controlar la vegetación adventicia.

    Helianthus annuus L.: girasol

    Nombres vulgares: girasol; ekilore

    Identificación: planta anual de hasta 2,5 m, generalmente no ramosa. Tallo híspido. Hojas alternas, grandes, ovadas y más o menos cordadas, con el margen aserrado. Inflorescencia en capítulo terminal de gran tamaño, con flores liguladas amarillas, situadas en el exterior y flosculosas negruzcas o pardas en el disco, estas últimas con una escama en su base. Fruto en aquenio grisáceo generalmente con bandas negras.

    Forma biológica: terófito

    Floración: VII-X.

    Requerimientos ambientales: muy rústica, se adapta a diversos climas (templados, tropicales, mediterráneos). Necesita temperaturas ligeramente elevadas para desarrollarse bien. Resiste moderadamente la sequía y las bajas temperaturas. Prospera tanto en terrenos ácidos como en básicos pero es poco tolerante al encharcamiento y a la salinidad.

    Distribución y zonas de cultivo: originaria de las regiones templadas de América del Norte aunque como cultivo se ha extendido mundialmente. En la Península Ibérica se cultiva en todas las regiones salvo en la Cornisa Cantábrica y en el Levante.

    Tipo de cultivo: cultivo monófito de verano, frecuentemente sembrado en secano. En las áreas templadas de verano más seco de la Península Ibérica sustituye al maíz forrajero, creciendo en menos tiempo y con menores aportes hídricos.

    Implantación y persistencia: se implanta bien. Su siembra, en primavera, se realiza en líneas a dosis de 25-40 kg/ha. Ciclo corto.

    Interés forrajero: en climas templados su producción rebasa las 7 t ms/ha. La riqueza energética del ensilado de girasol (0,6-0,7 UF/kg ms) equivale a un 85-95% la del maíz, pero supera ampliamente a éste en valor nitrogenado y en contenido mineral. Su grado de ingestión es menor que el del maíz.

    Formas de aprovechamiento: se siega y se aprovecha en verde o ensilado, previo picado del forraje. Para ensilar se cosecha en estado lechoso-pastoso.

    Variedades: existen múltiples variedades que se distinguen según su aptitud forrajera u oleaginosa. Las variedades forrajeras son más hojosas y de tallos delgados de lenta lignificación. Algunas variedades registradas son: Almonte, Ariadna, Candela, Coseno, Garysol, Ibérico, Ikono, Jake, Kafetal, Leila, Mr, Premium, Takoma, Tecleado, Tronik y Zahara.

    Comentarios: en la industria del girasol para la producción de aceite se obtiene como residuo la torta de girasol. Es un subproducto rico en proteína (40-45%), empleado como ingrediente en la elaboración de raciones para rumiantes.

    Beta vulgaris L.: remolacha

    Nombres vulgares: remolacha; zerba, erremolatxa, betarraga

    Identificación: planta generalmente bienal, de 20-200 cm, monoica. Tallos angulosos, canaliculados. Hojas básales grandes, ovales, con la base cordada y borde ondulado, las superiores menores. Flores poco vistosas, verdosas, con cinco tépalos, acrescentes en las flores femeninas. Las flores se agrupan en glomérulos que se disponen en panículas muy ramificadas. Raíz engrosada y carnosa.

    Especies próximas: se distinguen dos grandes grupos de variedades, las que tienen raíces poco engrosadas y muy desarrolladas el nervio medio, las acelgas, y las que presentan la raíz muy engrosada (>3 cm de diámetro), las remolachas.

    Forma biológica: hemicriptófito (terófito)

    Floración: V-X.

    Requerimientos ambientales: climas templados y frescos. No resiste las heladas intensas pero se adapta bien a los periodos de sequía. Sin requerimientos edáficos específicos.

    Distribución y zonas de cultivo: nativa del continente asiático. Como cultivo forrajero se ha extendido a regiones de clima templado-frío de Europa y Asia. En España se cultivan pocas superficies, concentradas en Galicia y, en menor medida, Castilla-León, País Vasco y Andalucía.

    Tipo de cultivo: cultivo monófito de verano, de secano o de regadío.

    Implantación y persistencia: la siembra es primaveral (principios de abril) y el arranque se realiza en verano o más tardíamente si no se perjudica el cultivo siguiente (la remolacha sigue formando azúcares en otoño).

    Interés forrajero: se cultiva por su raíz y el aprovechamiento de la hoja es secundario. Los rendimientos son elevados, entre 12-15 t ms/ha. Es un alimento muy energético debido a su alto contenido en azúcares, pero es pobre en proteína, en fibra y en oligoelementos. Es un lactógeno excelente, muy adecuado para alimentación de vacuno lechero. Es muy apetecido por el ganado y muy refrescante, aunque su alto contenido acuoso puede ocasionar diarreas, por lo que se debe almacenar la raíz durante algún tiempo para que se seque o se debe suministrar mezclada con algún alimento seco (paja, heno de leguminosa,..). Las hojas de la remolacha pueden acumular oxalatos que, en altas concentraciones (0,3-0,9% de oxalato referido al peso fresco) pueden ocasionar cistitis y cálculos renales (precipitación de oxalato cálcico). El problema se evita eliminando las hojas o dejándolas marchitar en el almacenamiento.

    Formas de aprovechamiento: la raíz se aprovecha durante el primer año, antes de que llegue al entallado. Dado que emerge mucho del suelo su extracción puede hacerse manualmente y debe suministrarse troceada para que los animales puedan deglutirla. Puede utilizarse tanto para alimentación estival, como otoñal e invernal. La raíz se conserva fácilmente en invierno si está al abrigo de heladas intensas (por ejemplo, en el mismo suelo o en montones cubiertos de paja). Cuanto más alto es el contenido en materia seca de la raíz, mejor es su conservación y su resistencia al frío.

    Variedades: las variedades cultivadas para alimentación animal se dividen en tres grupos según su contenido en materia seca: forrajeras, entre 7,5-11% de ms (Amarilla de Puiseux, Gigante de Vauriac, Roja de Eckendorf y Peragis); forrajeras-azucareras, entre 11-17% de ms (Red Otofte, Gul Otofte, Gul Daeno y Grovingia) y azucareras-forrajeras, con más del 17% de ms (Pajberg Rex, Hunsballe y Friso, aunque sus altas riquezas en azúcares desaconsejan su uso para rumiantes).

    Comentarios: de la industria de la remolacha azucarera se obtiene un subproducto de interés ganadero, la pulpa. Se trata del residuo que queda después de la extracción del azúcar de la raíz y, dado que en fresco se conserva mal, es común conservarla ensilada.

    Conclusiones

    • Al realizar este trabajo llegamos a la conclusión de que las plantas forrajeras en magnoliopsidas son de gran importancia tanto económica como ganadera

    • Se tiene información muy rebuscada de este tema que es de gran importancia antes mencionado

    • Las plantas forrajeras en magnoliopsidas abarcan una gran diversidad de plantas entre las cuales están las de la familia Leguminosae (Fabaceae), que es una de las mas grandes dentro de la comunidad vegetal-

    RECOMENDACIONES

    • Tomar en cuenta que los temas a buscar no sean tan rebuscados ya que pone al alumno en estrés y esto dificulta el aprendizaje.

    • Que los temas puedan ser elegidos por el alumno a modo de que sea factible para el, por supuesto con relación al curso

    • No descartar la idea que el trabajo se realice en grupos el cual facilitaría el trabajo donde el aprendizaje seria activo en el cual habrían debates entre los integrantes del grupo con el fin de llegar a conclusiones

    LITERATURA CONSULTADA

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  • Bibliografía: Aizpuru et al. (1999), Canals (2002), Duthil (1989), FAO (2007), MAPA (2007), Muslera & Ratera (1991), Muñoz Rodríguez et al. (2000), Sánchez-Monge (1991), USDA-NRCS (2007).

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