Pintura en el siglo XX

Vanguardias artísticas. Cubismo. Expresionismo. Pintores chilenos. Arte Op y Pop. Roberto Matta. Nemesio Antúnez. Magritte. José Balmes. Claudio Bravo

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INDICE

INTRODUCCIÓN------------------------------------------------------------------

PRINCIPALES EXPONENTES CHILENOS--------------------------------

PRINCIPALES EXPONENTES EXTRAJEROS----------------------------

CUBISMO----------------------------------------------------------------------------

EXPRESIONISMO-----------------------------------------------------------------

EXPRESIONISMO ABSTRACTO------------------------------------------------------

ARTE OP-------------------------------------------------------------------------------------

ARTE POP-----------------------------------------------------------------------------------

CONCLUSIÓN-----------------------------------------------------------------------

INTRODUCCIÓN

La pintura es el arte de representar imágenes reales, ficticias o, simplemente, abstractas sobre una superficie, que puede ser de naturaleza muy diversa, por medio de pigmentos mezclados con otras sustancias orgánicas o sintéticas.

En el siglo XX la pintura se divide en antes y después de la II guerra mundial.

PINTURA DEL SIGLO XX ANTERIOR A LA II GUERRA MUNDIAL

 El arte del siglo XX se caracteriza por la gran variedad de movimientos y estilos. Entre los que tuvieron su origen en Europa antes de la II Guerra Mundial se encuentran el fauvismo, el expresionismo, el cubismo, el futurismo, el constructivismo, el neoplasticismo, el dadá y el surrealismo; en Estados Unidos se desarrollaron el sincronismo y el hiperrealismo.

LA PINTURA A PARTIR DE LA II GUERRA MUNDIAL  

A partir de la II Guerra Mundial, los artistas de todo el mundo han desempeñado un importantísimo papel en la creación de nuevos estilos o en el desarrollo de los ya existentes. Entre ellos se encuentran el expresionismo abstracto, el Op Art y el Pop Art, el fotorrealismo y el minimalismo.

El cuestionamiento sobre los principios artísticos que se inició en las últimas décadas del siglo XIX tuvo una influencia decisiva en la formación del espíritu crítico propio del siglo XX. Esta revolución estética trajo consigo una sucesión de estilos y movimientos, muchos de ellos de corta duración y la mayoría centrados en la búsqueda de nuevas direcciones y principios innovadores. Los movimientos más destacados fueron, entre otros, el fauvismo, el expresionismo, el cubismo, el futurismo, el constructivismo, el neoplasticismo, el dadaísmo, el surrealismo, el expresionismo abstracto y el Pop Art.

En la pintura contemporánea es posible encontrar pintores nacionales y extranjeros reconocidos mundialmente.

PRINCIPALES EXPONENTES CHILENOS

NEMESIO ANTÚNEZ

Pintor chileno que cultiva un estilo a medio camino entre el expresionismo y el surrealismo en forma de series sobre un mismo elemento que explora bajo múltiples variantes.

Nació en Santiago, y en 1941, después de graduarse como arquitecto por la Universidad Católica, se trasladó a Estados Unidos para realizar un máster en arquitectura por la Universidad de Columbia (estado de Nueva York), que finalizó en 1945. Durante esos años se familiarizó con las técnicas de grabado. En 1947 ingresó en el Atelier 17, que dirigía el grabador británico Stanley William Hayter, donde adquirió un gran dominio de la línea, como puede apreciarse en una obra de esa época, Habitantes de la ciudad.

En 1950 obtuvo una beca de la Fundación Doherty y marchó a París para iniciarse en las técnicas de la pintura al óleo. En 1955, ya de vuelta en Chile, fundó el Taller 99 de grabado, que dirigió hasta 1963. Este centro fue el punto de partida para la creación en 1958 de la Escuela de Arte de la Universidad Católica. Como director del Museo Contemporáneo de la Universidad de Chile (1961-1964), realizó una importante labor de promoción y divulgación de las nuevas generaciones de artistas. También ha desempeñado el cargo de agregado cultural de Chile en Estados Unidos (1964) y el de director del Museo Nacional de Bellas Artes (1969). En los años siguientes residió en España, Gran Bretaña e Italia y, en 1985, regresó a Chile para abrir de nuevo el Taller 99.

JOSÉ BALMES

Pintor chileno integrante, junto a Gracia Barrios, Eduardo Martínez y Alberto Pérez, del grupo Signo, que protagonizó a comienzos de la década de 1960 un profundo cambio en la plástica de su país.

Balmes estudió entre 1943 y 1949 en la Escuela de Bellas Artes de Santiago (Santiago de Chile), en 1950 fue nombrado profesor de pintura y en 1966 asumió el cargo de director de dicha institución, puesto que ocupó hasta 1972. A lo largo de su carrera ha obtenido numerosos premios y distinciones, entre ellos el Premio de Pintura de la Bienal de París (1961) y el Primer Premio de la Bienal Iberoamericana de Buenos Aires (1986). Su obra supone una ruptura con el postimpresionismo de principios de siglo y con la abstracción geométrica del grupo Rectángulo. Influido por la estética informalista, abandonó los recursos tradicionales en favor del collage, al que da la apariencia de un graffiti accidental construido a base de desechos de la prensa y fotografías, entre otros elementos.

RICARDO IRARRÁZAVAL

Pintor y ceramista chileno. El tema central de su obra es el hombre y su situación en la sociedad.

Nació en Santiago y su vocación artística despertó a muy temprana edad. Después de enrolarse en un barco con destino a Egipto, viajó a Nápoles y a Roma, donde ingresó en la Escuela de Bellas Artes para estudiar pintura. Más tarde, abandonó la capital italiana y marchó a Francia para finalmente instalarse en Vallauris, un pequeño pueblecito de la Riviera donde también había residido Picasso. Allí entró en contacto con las técnicas de la cerámica, actividad a la que se dedicó durante varios años y que nunca ha abandonado por completo.

Su producción pictórica es escasa aunque muy intensa. Después de algunas experiencias abstractas, en las que jugaba con formas geométricas que iban componiendo tramas verticales, en la década de 1970 su obra adquirió tintes surrealistas y comenzó a pintar en un estilo que denominó realismo subjetivo y que más tarde evolucionaría hacia lo objetivo. Los personajes de sus cuadros son figuras de volúmenes rotundos y formas distorsionadas que representan arquetipos de la sociedad moderna.

De los numerosos galardones que ha obtenido destacan el segundo premio de la Bienal de Lima (1968) y el primer premio de pintura del I Concurso de la Colocadora Nacional de Valores de Chile (1975).

PABLO BURCHARD

Artista chileno cuya obra marca el comienzo de la pintura moderna en su país. Nació en Santiago y cursó la carrera de arquitectura antes de ingresar en la Escuela de Bellas Artes, donde fue alumno de Cosme San Martín y Pedro Lira. Más tarde, entre 1932 y 1960, ocuparía la cátedra de pintura de dicha institución. Aunque en sus comienzos su obra se enmarca dentro del realismo romántico, progresivamente fue evolucionando hacia una forma de impresionismo de corte intimista. Siempre se mantuvo al margen de las corrientes pictóricas del momento, y su primer contacto directo con los grandes maestros de la pintura tuvo lugar durante un viaje a París (Francia) cuando ya contaba los ochenta años.

Aunque también realizó retratos, es la naturaleza, bajo la forma de bodegones y paisajes, la que ocupa el centro de su creación. Humildes establos, cocinas, tapias o la ribera del río Mapodo son algunos de los temas elegidos por Burchard; en todos ellos la luz es la protagonista, luz que desdibuja los contornos de los objetos y que crea una atmósfera difusa y tenue que envuelve las formas.

El reconocimiento a su obra no llegó pronto. En 1941 ganó el Premio de Honor de la Exposición del Cuarto Centenario de Santiago. Un año después le fue concedido el premio del Salón Oficial de 1942 y dos años más tarde obtuvo el Premio Nacional de Arte.

CLAUDIO BRAVO

Pintor chileno representante de la tendencia hiperrealista en su país.

Durante su infancia, compaginó sus estudios en el colegio San Ignacio de Santiago con la práctica de la pintura en el taller de Miguel Venegas Cifuentes. Realizó su primera exposición individual a la temprana edad de 17 años. En 1959 se trasladó a Concepción, ciudad donde conoció al escritor chileno Luis Oyarzún, quien ejerció una profunda influencia en él. Tras recorrer el país en un avión adquirido con el dinero ganado como retratista, en 1961 se embarcó en el Américo Vespucio con destino a Barcelona, España. Más tarde se estableció en Madrid, donde estudió a fondo las obras de los grandes maestros de la pintura española expuestos en el Museo del Prado. A partir de 1972 su pintura experimentó una repentina liberación fruto de su traslado a Tánger, Marruecos. En 1994 el Museo Nacional de Bellas Artes de Santiago le dedicó su primera exposición individual.

ROBERTO MATTA

Pintor chileno cuyas obras, de inspiración surrealista y metafísica, ilustran a través de imágenes oníricas la civilización tecnológica moderna.

Nació en Santiago de Chile y se formó como arquitecto en la Universidad Católica de su ciudad natal. Tras finalizar sus estudios se trasladó a París (1933-1935), donde trabajó como delineante en el estudio del arquitecto franco-suizo Le Corbusier, y entabló amistad con el pintor Marcel Duchamp. En 1936 viajó a España, donde conoció al poeta Federico García Lorca y al pintor surrealista Salvador Dalí. Al estallar la II Guerra Mundial se trasladó a Estados Unidos. De 1939 a 1948 Matta vivió en Nueva York, donde conoció a André Breton, Max Ernst, Yves Tanguy y André Masson.

Matta ha ejercido una influencia decisiva en la obra de Arshile Gorky y en la creación del expresionismo abstracto. Sus obras están pobladas de extraños autómatas híbridos y de criaturas a modo de insectos, como en Eros precipitado (1944, Museo de Arte Moderno, Nueva York). A lo largo de su dilata da carrera, Matta ha pasado del surrealismo de formas orgánicas que flotan en un espacio cósmico de las décadas de 1930 y 1940, a un estilo más cercano al expresionismo, con tintes políticos, en las décadas de 1950 y 1960. Otras obras significativas son La tierra es un hombre (1941), La cuestión Djamila, inspirada en la Guerra Civil española (1962, Premio Marzotto), y Sobre el estado de la unión (1965).

PRINCIPALES EXPONENTES EXTRANJEROS

RENÉ MAGRITTE

Pintor belga, figura principal del movimiento surrealista.

Nació en Lessines y estudió en la Académie Royale des Beaux-Arts, Bruselas. Su primera exposición individual fue en Bruselas en 1927. Para entonces Magritte había ya empezado a pintar en un estilo cercano al surrealismo, que predominó a lo largo de su larga carrera. Diestro y meticuloso en su técnica, es notable por obras que contienen una extraordinaria yuxtaposición de objetos comunes en contextos poco corrientes dando así un significado nuevo a las cosas familiares. Esta yuxtaposición se denomina con frecuencia realismo mágico, del que Magritte es el principal exponente artístico. Buena muestra de su magnífico hacer es el cuadro La llave de los campos (1936, Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid), expresión francesa que sugiere la liberación de cualquier restricción mental o física. Aparte de elementos fantásticos, exhibía un ingenio mordaz, creando versiones surrealistas de obras famosas, como en su lienzo Madame Récamier de David (1949, colección privada), en la que el famoso retrato de Jacques Louis David es parodiado, al sustituir a la mujer por un elaborado ataúd. Murió el 15 de agosto de 1967 en Bruselas.

Pintura en el siglo XX
En El hijo del hombre Magritte yuxtapone imágenes características de su obra: la manzana, la pared y el personaje anónimo con bombín. No consideraba que su pintura fuera simbólica aunque en ella rozaba el mundo inexplicable de los sueños.

CUBISMO

Movimiento artístico que se manifestó sobre todo en pintura, cuyo objetivo principal era el de alejarse de la representación naturalista y conseguir plasmar de modo simultáneo sobre la superficie del cuadro un objeto visto desde múltiples ángulos. Desarrollado principalmente por Georges Braque y Pablo Picasso hacia 1907, alcanzó su apogeo alrededor de 1914 y continuó evolucionando durante la década de 1920. Al rechazar la representación realista seguida desde el renacimiento, el cubismo significó un cambio crucial en la historia del arte, convirtiéndose en el precursor de la abstracción y de la subjetividad artística. Fue una revolución contra el sentimentalismo y el realismo de la pintura tradicional, contra la importancia que se daba al efecto de la luz y el color y contra la ausencia de formas, características del impresionismo. Los cubistas rechazan la perspectiva y el movimiento y le dan primacía a la línea y la forma. Se inspiró fundamentalmente en el arte de las tribus de África y Oceanía.

Los cubistas seguían la sentencia del postimpresionista francés Paul Cézanne, que afirmaba que “todas las formas de la naturaleza parten de la esfera, el cono y el cilindro” y está influido por el afán constructivo y geometrizante de George Seurat. La expresión más frecuente dentro del cubismo presenta un enfoque analítico y abstracto del tema; el artista determina y pinta las formas geométricas básicas que componen el objeto, sobre todo el cubo o el cono, o los planos básicos que revelan las formas geométricas subyacentes. Otra fase de la pintura cubista (el cubismo sintético) presenta un objeto desde diferentes ángulos, imposibles de ver simultáneamente en realidad, unificados en una estructura compositiva. En ninguno de los dos cubismos, analítico o sintético, se pretende reproducir en detalle el aspecto real de los objetos. Entre los retratos y naturalezas muertas cubistas destacan los instrumentos y los arlequines ya que eran fáciles de diseccionar de forma geométrica. Para evitar todo efecto naturalista y emocional, el cubismo utilizó durante su primer periodo, o periodo analítico, una paleta muy restringida de grises, marrones, verdes y amarillos, o recurrió a obras pintadas en diferentes tonalidades de un mismo color. Después de 1914, durante el periodo sintético, muchos cubistas introdujeron colores más brillantes en sus obras.

Además de Pablo Picasso y Georges Braque, otros pintores cubistas importantes fueron: Albert Gleizes, Robert Delaunay, Fernand Léger, Francis Picabia, Marcel Duchamp, Roger de La Fresnaye y Juan Gris. Entre los escultores cubistas más importantes, que aplicaron a la escultura los mismos principios artísticos que los pintores, se cuentan Pablo Picasso, Raymond Duchamp-Villon, Jacques Lipchitz y Alexander Archipenko. Y entre los incontables artistas influidos por las ideas y técnicas cubistas se encuentran Maurice de Vlaminck, Stuart Davis y Lyonel Feininger.

EXPRESIONISMO

Corriente artística que buscaba la expresión de los sentimientos y las emociones del autor, más que la representación de la realidad objetiva. El movimiento expresionista apareció en los últimos años del siglo XIX y primeros del XX como reacción frente a los modelos que habían prevalecido en Europa desde el renacimiento, particularmente en las anquilosadas academias de Bellas Artes. El artista expresionista trató de representar la experiencia emocional en su forma más completa, sin preocuparse de la realidad externa sino de su naturaleza interna y de las emociones que despierta en el observador. Para lograrlo, los temas se exageran y se distorsionan con el fin de intensificar la comunicación artística.

PINTURA Y ESCULTURA  
Aunque el término expresionismo no se aplicó a la pintura hasta 1911, sus características se encuentran en el arte de casi todos los países y periodos. Parte del arte chino y japonés resalta las cualidades esenciales del sujeto por encima de su apariencia física. Los artistas de la Europa medieval exageraban sus figuras en las catedrales románicas y góticas para intensificar la expresividad espiritual. La intensidad expresiva creada mediante la distorsión aparece también en el siglo XVI en las obras de los artistas manieristas, como el pintor español El Greco y el alemán Matthias Grünewald. Sin embargo, los auténticos precursores del expresionismo vanguardista aparecieron a finales del siglo XIX y comienzos del XX, en especial el pintor holandés Vincent van Gogh, el francés Paul Gauguin y el noruego Edvard Munch, que utilizaron colores violentos y exageraron las líneas para conseguir una expresión más intensa.


El grupo expresionista más importante del siglo XX apareció en Alemania de la mano de los pintores Ernst Ludwig Kirchner, Erich Heckel y Karl Schmidt-Rottluff, quienes en 1905 fundaron un grupo en Dresde denominado Die Brücke (El puente). A ellos se unieron en 1906 Emil Nolde y Max Pechstein, y en 1910 Otto Müller. En 1912 expusieron sus cuadros junto a un grupo de Munich denominado Der Blaue Reiter (El jinete azul), integrado por los pintores alemanes Franz Marc, August Macke y Heinrich Campendonk, el suizo Paul Klee y el ruso Wassily Kandinsky. Esta primera fase del expresionismo alemán estuvo marcada por la visión satírica de la burguesía y el fuerte deseo por representar las emociones subjetivas. Die Brücke se disolvió en 1913, un año antes del comienzo de la I Guerra Mundial (1914-1918). El grupo de los fauves (véase Fauvismo), así como el pintor francés Georges Braque y el español Pablo Picasso, influyeron y posteriormente recibieron la influencia del expresionismo alemán (véase Arte y arquitectura contemporáneas).


La siguiente fase del expresionismo se llamó Nueva objetividad (Neue Sachlichkeit) y surgió de la desilusión subsiguiente a la I Guerra Mundial. Fundado por Otto Dix y George Grosz, se caracterizó a la vez por su pesimismo existencial y por una actitud ante la sociedad sumamente satírica y cínica. Mientras tanto, el expresionismo se había convertido en un movimiento internacional, y la influencia de los alemanes ya se podía apreciar en los trabajos de artistas foráneos, como el pintor austriaco Oskar Kokoschka, los franceses Georges Rouault, Chaïm Soutine, el búlgaro nacionalizado francés Jules Pascin y el estadounidense Max Weber (véase Pintura).


Representante destacado en Latinoamérica es el ecuatoriano Oswaldo Guayasamín quien, influido por los muralistas mexicanos, utilizó una técnica expresionista al tratar temas indigenistas de su país. En España el expresionismo se volvió hacia las representaciones de significado social. Destaca sobre todo José Gutiérrez Solana, Benjamín Palencia, Pancho Cossío, Francisco Mateos, Rafael Zabaleta y Eduardo Vicente.


El expresionismo abstracto apareció en Estados Unidos nada más finalizar la II Guerra Mundial. Entre sus mejores exponentes destacaron Mark Rothko, Willem de Kooning, Franz Kline y Jackson Pollock, que intentaron representar las emociones básicas mediante la pintura abstracta. Para ello utilizaron colores vivos, formas atrevidas y métodos de trabajo espontáneos como el dripping (chorreado de pintura sobre la tela puesta en el suelo).


La escultura expresionista hunde sus raíces en el siglo XIX, en la obra del francés Auguste Rodin, que expresó las emociones a través de sus esculturas figurativas. La línea experimental de Rodin influyó en la obra de su discípulo Antoine Bourdelle, el escultor croata Iván Mestrovic, el británico Jacob Epstein y el alemán Ernst Barlach. La obra de todos ellos ofrece diferentes formas de distorsión, exageración y estilización a grandes escalas de la figura humana.

Pintura en el siglo XX
El grito (1893) de Edvard Munch se considera el primer cuadro expresionista.

Expresionismo abstracto

Movimiento pictórico de mediados del siglo XX cuya principal característica consiste en la afirmación espontánea del individuo a través de la acción de pintar. Existe una gran variedad de estilos dentro de este movimiento que se caracteriza más por los conceptos que subyacen en él que por la homogeneidad de estilos. Como su propio nombre indica, el expresionismo abstracto es un arte no figurativo y, por lo general, no se ajusta a los límites de la representación convencional.

Las raíces del expresionismo abstracto se hallan en la obra no figurativa del pintor ruso Wassily Kandinsky, y en la de los surrealistas, que de forma deliberada utilizaban el subconsciente y la espontaneidad en su actividad creativa. La llegada a la ciudad de Nueva York durante la II Guerra Mundial (1939-1945) de pintores europeos de vanguardia como Max Ernst, Marcel Duchamp, Marc Chagall e Yves Tanguy difundió el espíritu del expresionismo abstracto entre los pintores estadounidenses de las décadas de 1940 y 1950, que también recibieron la influencia de la abstracción subjetiva de Arshile Gorky, pintor que nació en Armenia y emigró a Estados Unidos en 1920, y de Hans Hofmann, pintor y profesor alemán nacionalizado estadounidense, que hacía hincapié en la interacción dinámica de planos de color.

El movimiento del expresionismo abstracto tuvo su centro en Nueva York formando la llamada Escuela de Nueva York. Aunque los estilos que abarca son tan diversos como los de los propios pintores integrantes, se desarrollaron dos tendencias principales, la de la Action Painting (pintura de acción) y la de los planos cromáticos. El interés de los representantes de la primera tendencia se centraba en la textura y consistencia de la pintura y en la gestualidad del artista en el momento de su aplicación sobre el lienzo, mientras que los pintores que realizaban obras con planos cromáticos ponían el acento en la unificación de color y forma. Jackson Pollock representa la quintaesencia de la Action Painting. Su único modo de abordar la pintura consiste en dejar chorrear los colores desde un recipiente o salpicarlos sobre el lienzo, para hacer líneas entrelazadas que parecen prolongarse en arabescos sin fin. Willem de Kooning y Franz Josef Kline, también integrantes de la Action Painting, utilizaban amplias pinceladas muy empastadas para crear abstracciones rítmicas en un espacio virtualmente infinito. Mark Rothko creó rectángulos colmados de colores vibrantes en sus obras, muchas de las cuales son ejemplos de primer orden de la pintura de planos cromáticos. Bradley Walker Tomlin, Philip Guston, Robert Motherwell, Adolph Gottlieb y Clyfford Still combinaron en sus obras elementos de las dos tendencias.

El expresionismo abstracto también floreció en Europa y su influencia se observa en pintores franceses como Nicolas de Stael, Pierre Soulages y Jean Dubuffet. Las manifestaciones del expresionismo abstracto en Europa son el tachismo (del francés tache, 'mancha'), en el que priman las manchas de color, y el arte informal, que niega la estructura formal. Ambas tendencias tienen grandes afinidades con la Action Painting de Nueva York. Entre los pintores tachistas se encuentran los franceses Georges Mathieu y Camille Bryen, el español Antoni Tàpies, el italiano Alberto Burri, el alemán Wols (seudónimo de Alfred Otto Wolfgang Schülze) y el canadiense Jean-Paul Riopelle.

Pintura en el siglo XX
Este cuadro del pintor germano-estadounidense Hans Hofmann, titulado Flight (Vuelo), es una muestra del estilo expresionista abstracto.

Los artistas, tanto en Francia como en Alemania, compartieron el interés por el arte de los pueblos primitivos. Ello había motivado las estancias de Gauguin en Bretaña y las islas polinesias de Tahití y Dominica; Vlaminck afirmaba ser uno de los primeros artistas europeos en descubrir la escultura africana. En Alemania, un grupo de jóvenes artistas conocido como Die Brücke (El puente) visitaban regularmente el Museo Etnológico de Dresde y, como los fauvistas, se inspiraron en la energía y la fortaleza del arte indígena. Entre sus miembros destacan Ernst Ludwig Kirchner, Erich Heckel, Karl Schmidt-Rottluff y Emil Nolde. Conocidos también como los expresionistas alemanes, desarrollaron un estilo simplificador, que compartía algunas premisas con el fauvismo pero con los añadidos de la crítica a la burguesía del Angst o miedo existencial. Un segundo grupo de artistas, Der Blaue Reiter (El jinete azul), apareció en Munich en 1911 con los pintores Wassily Kandinsky (un emigrante ruso) y Franz Marc. También inspirados por el arte primitivo, el fauvismo y el arte popular, su expresionismo perdió el contenido figurativo y evolucionó hacia la pintura abstracta.

Pintura en el siglo XX
Improvisación 28 es un cuadro de 110 x 159,37 cm, pintado por el artista ruso Wassily Kandinsky en 1912.

ARTE OP

Corriente artística que surgió a finales de la década de 1950 cuya finalidad es producir la ilusión de vibración o relieve sobre la superficie plana del cuadro en virtud de las leyes de la óptica. Su principal diferencia con el arte cinético es la total ausencia de movimiento real. El término, que procede de la expresión inglesa Optical Art (`arte óptico'), hace referencia en tono irónico al Pop Art. Entre sus iniciadores se encuentran Josef Albers, Victor Vasarely y ciertas obras incluidas dentro de la llamada abstracción geométrica.

El movimiento quedó definido a partir de una exposición celebrada en 1965 en el Museo de Arte Moderno de Nueva York titulada The Responsive Eye que agrupaba a una serie de artistas de distintas nacionalidades seguidores de esta tendencia. Entre sus principales representantes estaban la británica Bridget Riley y los estadounidenses Ellsworth Kelly y Kenneth Noland. También se inscriben dentro de esta corriente el español Eusebio Sempere y el colombiano Omar Rayo. Las cuidadas formas del Op Art gozaron de una rápida y entusiasta aceptación por parte de la crítica y del público en general convirtiéndose en fuente de inspiración para sectores como la publicidad, la moda y el grafismo.

Pintura en el siglo XX
A finales de la década de 1950, el pintor y escultor venezolano Alejandro Otero ideó los llamados 'colorritmos'. En este ejemplo titulado Colorritmo 66-A, la sucesión de bandas verticales de color, realizadas con pistola sobre madera, dispuestas sobre un fondo blanco o negro provocan en el espectador la ilusión de movimiento.

ARTE POP

Movimiento artístico iniciado en la década de 1950 en Estados Unidos y Gran Bretaña. Las imágenes del Pop Art (abreviatura de Popular Art, `arte popular') se inspiraron en la cultura de masas. Algunos artistas reprodujeron latas de cerveza o sopa, tiras de cómic, señales de tráfico y otros objetos similares en sus pinturas, collages y esculturas. Otros incorporaron estos objetos cotidianos a sus pinturas o esculturas, a veces completamente modificados. Los materiales fruto de la tecnología moderna, como el poliéster, la gomaespuma o la pintura acrílica, ocuparon un lugar destacado. El Pop Art no sólo influyó en la obra de los artistas posteriores, sino que también ejerció un fuerte impacto en el grafismo y el diseño de moda.

PRINCIPALES REPRESENTANTES  
Los antecedentes históricos del Pop Art se sitúan en la obra provocativa de los artistas dadaístas, especialmente del francés Marcel Duchamp, y en la tradición pictórica estadounidense caracterizada por el empleo del trampantojo en las representaciones de objetos cotidianos. Por otra parte, varios integrantes de la corriente Pop se habían ganado la vida trabajando como artistas publicitarios.


El movimiento Pop Art comenzó como una reacción contra el expresionismo abstracto, que dominó el arte durante las décadas de 1940 y 1950, al que estos los artistas consideraban demasiado intelectual y apartado de la realidad social. Asumiendo el objetivo del compositor estadounidense John Milton Cage —eliminar las distancias entre arte y vida— los artistas Pop se aproximaron con ironía al ambiente de la vida cotidiana. Emplearon imágenes que reflejaban el materialismo y vulgaridad de la moderna cultura de masas para transmitir una percepción crítica de la realidad, más inmediata que aquella ofrecida por la pintura realista del siglo XIX.


En Estados Unidos, Robert Rauschenberg y Jasper Johns proporcionaron el impulso inicial: Rauschenberg con sus collages elaborados con objetos domésticos, como colchas y almohadas, y Johns con sus series de pinturas repetitivas de la bandera de su país y de dianas. La primera obra destacada del Pop Art fue ¿Qué es lo que hace a los hogares de hoy día tan distintos, tan simpáticos? (1956, colección particular) del artista británico Richard Hamilton. En esta satírica obra, que representa dos absurdas figuras que se pavonean en un salón, se pueden apreciar los principales rasgos del Pop Art: descontextualización, incongruencia, provocación y buen humor.


El Pop Art se difundió rápidamente durante los años sesenta. En 1960 el artista británico David Hockney pintó Typhoo Tea (Londres, Gallería Kasmin), una de las primeras pinturas que reprodujo la marca comercial de un producto. En el mismo año, Johns finalizó sus vaciados en bronce sobre las latas de cerveza Ballantine. En 1961, el estadounidense Claes Oldenburg realizó la primera de sus estridentes esculturas de plástico en forma de hamburguesa y otras clases de fast food (`comida rápida'). Al mismo tiempo, Roy Lichtenstein, ampliaba el campo del Pop Art con sus enormes pinturas al óleo imitando las viñetas del cómic. Algunos artistas también produjeron happenings, espectáculos interactivos montados como obras de arte.

Además de emplear las imágenes de la cultura de masas, el Pop Art se apropió de las técnicas de la producción masiva. Rauschenberg y Johns ya habían abandonado la idea de obra única en favor de la producción de composiciones seriadas. A principios de 1960, el estadounidense Andy Warhol llevó esta idea un poco más lejos al adoptar la técnica de la serigrafía, capaz de imprimir cientos de estampas idénticas de botellas de Coca Cola, latas de sopa Campbell y otros objetos representativos de la cultura consumista.


Otros ejemplos importantes del Pop estadounidense fueron las obras escultóricas de George Segal y Wayne Thiebaud o las series satíricas del Gran desnudo americano, pintadas por Tom Wesselmann. En España, el Pop Art está representado por la pintura del Equipo Crónica, en cuya obras se desmitifica el arte tradicional y se abordan ciertos aspectos de la problemática social.

Pintura en el siglo XX
Tres banderas (1958) es una de las obras más conocidas del artista estadounidense Jasper Johns, figura emblemática del Pop Art.

CONCLUSIÓN

Aun cuando los artistas puedan ser genios únicos movidos por unas energías creativas propias, también son en gran parte un producto de la sociedad en la que viven. Ésta debe procurar un grado de bienestar económico y suficiente tiempo libre como para permitir que el público o las instituciones puedan pagar a los artistas profesionales, como hacían los sacerdotes sumerios o los príncipes renacentistas. Un artista aficionado ha de poder disponer de tiempo libre, tanto el granjero que talla o la granjera que borda durante el invierno como el empleado de una oficina que se dedica a pintar los domingos. Incluso la decisión de ser artista puede fomentarse culturalmente

A lo largo de los siglos, se han venido sucediendo diferentes métodos y estilos artísticos, así como teorías relacionadas con la finalidad del arte para, en algunos casos, reaparecer en épocas posteriores con alguna modificación. En el renacimiento, la pintura al fresco en muros y techos cedió el paso a la pintura de caballete al óleo, pero ha vuelto a cobrar actualidad en el siglo XX con las obras de los muralistas mexicanos. La necesidad de expresar una emoción intensa por medio del arte une a pintores tan diferentes como el español El Greco, del siglo XVI, y los expresionistas alemanes del siglo XX. En el polo opuesto de los intentos de los expresionistas por revelar la realidad interior, siempre ha habido pintores empeñados en representar exactamente los aspectos exteriores. El realismo y el simbolismo, la contención clásica y la pasión romántica, se han ido alternando a lo largo de la historia de la pintura, revelando afinidades e influencias significativas.

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