Pintura contemporánea del siglo XX

Arte contemporáneo. Vanguardias artísticas. Fauvismo. Expresionismo. Cubismo. Surrealismo. Abstracción. Pop Art. Dadaísmo. Abstracto

  • Enviado por: Kinley
  • Idioma: castellano
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Si el siglo XIX se caracterizó por los progresos técnicos, el desarrollo de la economía y el continuo avance de las ciencias, el siglo XX lo ha hecho por la influencia que guerras, cambios políticos y crisis económicas han tenido en la sociedad en general, y en el arte en particular.
El nuevo artista que aparece tras tal cantidad de cambios reniega de la realidad, deja de transmitir lo que ve para divulgar lo que siente.
El arte abandona formalismos pasados, normas, para pasar a manifestar las vivencias e inquietudes de cada autor.
Como resultado nos encontramos las denominadas vanguardias del siglo XX. . Quizás más que en épocas anteriores ha podido detectarse cómo existían determinados movimientos artísticos que, antes de concluir, generaban actitudes de signo contrario y daban lugar a la aparición de nuevos. Así, los primeros años del siglo, marcados profundamente por la primera guerra mundial, vieron surgir las llamadas vanguardias.

Dalí, Miró, Picasso o Gris son la representación española más importante de un siglo en el que la libertad, la espontaneidad y el más sincero estado de ánimo llegan a su máxima expresión. Inmortales artistas reconocidos mundialmente.       

          Aunque se trata de un fenómeno que tiene precedentes en algunos grupos de artistas del siglo anterior (románticos, realistas, impre­sionistas...), la verdadera definición y conciencia de van­guardia no aparece hasta nuestro siglo: un grupo de artistas que constituyen una comunidad de ideales y, conscien­te y libre­mente, rompen con el pasado, se distancian del gusto imperante en la sociedad de su tiempo y concretan sus ideas e intenciones en un "manifiesto" escrito que les sirve de núcleo central de su actividad artística y de vía de aclaración de sus intenciones para quien quiera comprenderlos.

 

             Las repercusiones de los descubrimientos cientí­fico-técnicos en la vida artística.

          Este factor, de evidente relevancia en el terreno de la arquitectura, alcanza también una destacada importancia en las artes plásticas. Desde finales del siglo XIX, existe una espe­cial preocupación de algunos artistas o grupos de vanguardia por aprovechar estéticamente descubrimientos científicos, tales como los que en el campo de la Física y la Química se producen acerca del color y su captación por el ojo humano. Las teorías científi­cas sobre el color habían sido conside­radas ya por los neoimpre­sionistas, pero será el Fauvismo el que llegue hasta sus últimas consecuencias.

          El Cubismo y la Teoría de la Rela­tivi­dad coinciden en el descubrimientos de la "cuarta dimensión", que, por otra parte el cine ya había planteado al acortar o estirar el tiempo a su antojo.

          Desde el campo de las ciencias humanas hay importantes novedades que repercuten en las artes:

          - La Etnología permite conocer y valorar mejor la cultura y el arte de los pueblos primitivos, estilos de los que algunos artis­tas (Gau­guin, Picasso, los expresionistas...) incorporan rasgos destacados en sus obras.

          - Las teorías del Psicoanálisis tuvieron especial interés para los surrealistas, quienes en sus obras trataron temas, imágenes y formas de relación propias del mundo de los sueños y del subconsciente.

 

             Nueva relación arte-sociedad.

          El ritmo de avance de las vanguardias artísticas ha sido mayor de lo que el gran público podía ir asimilando e incorpo­rando a su acervo cultural, por lo que se ha producido un dis­tan­ciamiento entre los productos artísticos y la mayoría de la sociedad. La aproximación al arte actual, generalmente, re­quiere una prepara­ción previa, una decodificación de mensajes implícitos y explícitos, cuyas claves sólo conoce una minoría de iniciados. El gran público muestra una actitud de rechazo hacia obras de arte de los últimos 80 años por la dificultad que encierra su lectura.

          De otro lado, la producción artística se encuadra definiti­vamen­te en el "sistema mer­cantil" y es regulada por la ley de la oferta y la demanda. El artista tiene libertad para produ­cir, pero si su obra no encuentra una acogida favorable en el mercado, supervisado por marchantes y críticos profesionales, no podrá subsistir, ya que sus potenciales clientes, los colec­cionistas, raramente se arriesgarán a pagar lo convenien­te por una obra que no tenga críticas favorables o esté ex­puesta en una sala prestigiosa.

          Ya no son los gremios de artistas ni las academias de bellas artes las que rigen los destinos del Arte. Es ese mundo de galerías, marchantes, críticos, exposi­cio­nes, coleccionis­tas y museos el que mueve el arte de nuestro tiempo, tanto en su dimensión comercial como cultural. Las exposiciones y los museos, que eran minoritarias a comienzos del siglo, son ahora un fenómeno de masas, pero para llegar a unas y otros las obras de arte han tenido que pasar previamente el filtro de su consagra­ción en el mercado. La sociedad capitalista impone sus leyes.

 

          Pintura del siglo XX anterior a la II Guerra Mundial.

El arte del siglo XX se caracteriza por numerosos movimientos y estilos. Entre los que. tavern su origen en Europa de la II Guerra Mundial se encuentra el fauvismo, el expresionimos , el cubismo

 

 

          En el período comprendido entre 1905 y 1924, París, capital internacional de arte desde el anterior siglo, fue la cuna de las vanguardias artísti­cas.

          Los miembros de las vanguardias proceden de Europa y América, y se constituyen en grupos que se afanan en mostrar su independencia y rebeldía frente al arte oficial de las academias muy valorado aún por la clase burguesa, principal cliente de los artistas, que, muy conservadora en esta época, se mostraba temerosa y desconfiada ante cualquier novedad cultural que pusiera en tela de juicio sus principios morales y sociales. La burguesía de la época no supo apreciar los nuevos lenguajes artísticos y trató de forma iracunda y despectiva a los artistas que buscaban nuevas vías de expresión; estos convirtieron las críticas en objeto de burla y respondieron con nuevas propuestas más provocativas para la mentalidad burguesa que se sentía ultrajada en su sensibilidad estética. Estos grupos tiene precedentes en el siglo anterior, al menos desde el Realismo y especialmente en el grupo de los impresionistas, pero ahora la actitud hostil hacia el arte oficial se hace más tajante, más sólidamente fundamentada y las propuestas más audaces.

          En el laberinto de <<ismos>> por el que avanzan las vanguardias en los primeros 30 años del siglo XX, desempeñan un papel precursor el Fauvismo y el Expresionismo alemán, nacidos en 1905. Pero la rapidez con que se desenvuhará que los <ismos>> tengan meses de vigencia. Algunos pintores pasarán por varios de ellos durante su vida artística, siguiendo la invitación de Picabia, que proclama: <<hay que cambiar de ismo como quien cambia de camisa>>.

 

          El Fauvismo es el primer movimiento revolucionario del siglo. No es una escuela con un programa elaborado, sino un numeroso grupo de pintores movidos durante un período por las mismas ideas, que emplean un lenguaje artístico con muchos rasgos de semejanza. Como tendencia más o menos organizada tiene una vida corta, pero su funcionamiento como grupo y la evolución que experimentan sirvió de ejemplo a otras vanguardias posteriores. Su obra se caracteriza por una actitud de rebeldía ante el arte oficial burgués y por su admiración hacia la pintura de Van Gogh y Gauguin, basada en el uso arbitrario de colores intensamente vivos.

          Los primeros ejemplos “fauves” proceden de 1903, pero es en el otoño de 1905 cuando una docena de artistas agrupados en torno a Henri Matisse (1869-1954), líder indiscutible del  movimiento, hacen su aparición pública en el Salón de Otoño de París, provocando un escándalo entre el público y la crítica burgueses: "Una ofensa a la pintura", "un atentado contra el buen gusto", eran las opiniones más comunes hacia aquellos cuadros llenos de un colorido vivo y desbordante. Esto no fue obstáculo para que al año siguiente volvieran a presentar sus cuadros al mismo Salón, donde fueron agrupados en la misma sala en que se encontraba expuesta una escultura de aspecto renacentista. El contraste con los cuadros era tan fuerte, que el crítico de la revista Gil Blas, Louis Vauxcelles, escribía en su crónica de las artes: <<Donatello parmi les fauves>>  (Donatello entre las fieras). Los insultados, en lugar de arredrarse ante tal insulto usan el mote como nombre del grupo. El Fauvismo acaba de nacer.

          Los miembros de este grupo viven cohesionados hasta 1908 en que comienzan a disgregarse ante la atracción que produce en algunos el modelo cubista. Sólo Matisse se mostrará fiel a los principios del fauvismo a lo largo de toda su vida artística.

 

          Los rasgos más destacables del estilo de Matisse se resumen en su personal apreciación del color en relación con la línea, en su manera de sintetizar los elementos figurativos, en su desprecio por la representación del espacio clásico, y en el ritmo ondulante de arabesco que imprime a muchas de sus más características composiciones, relacionado con la pintura simbolista de su maestro Gustave Moreau y con el Art Nouveau.

          El retrato de su esposa, titulado La raya verde, es el mejor ejemplo de su concepto del color y de la forma; aparece dominado por una banda verde fuerte y arbitraria, que divide en dos mitades: en la de la luz predomina una tonalidad cálida rojo-anaranjada; en la de la sombra se impone una tonalidad más fría dominada por el verde; el resto del cuadro presenta amplias manchas de colores puros, en campos independientes y poco relacionados con la realidad visual, con los que busca, mediante la estridencia, nuevas sensaciones y armonías. Las formas aparecen sintetizadas envueltas en un dibujo de línea ancha que, en cierta medida, equilibran la fuerza del color.

          En "La Danza" y en "Armonía en rojo, los postres", Las figuras se hacen más planas, el espacio se comprime y el ritmo ondulante de la composición produce una sensación de apacible dinamismo, en consonancia con su pasión por lo decorativo, con su deseo de expresar sus sentimientos y producir en el espectador sensaciones agradables: "La Composición es el arte de arreglar en modo decorativo los diversos elementos que dispone el pintor para manifestar su sentimiento".

          Todos estos elementos se acentúan cuando una artritis le impide pintar y dedica sus últimos años a hacer recortables de colorido brillante, donde las figuras se estilizan aún más y se convierten en siluetas planas.

          En conclusión, Matisse da un importante paso adelante en la independencia de la pintura respecto de la realidad visual; como él mismo dijo, cuando le reprocharon incorrecciones anatómicas en un desnudo femenino: "Yo no pinto una mujer, pinto un cuadro".

Abstracion

          Expresionismo

         El término expresionismo debe entenderse en su doble dimensión de adjetivo y sustantivo. Se utiliza el adjetivo expresionista para calificar obras, artistas o estilos que pretenden mediante una serie de rasgos formales, especialmente distorsiones de formas y colores, expresar sentimientos y emociones intensas. Así, la pintura Levantina o ciertas obras paleocristianas y medievales o algunas pinturas de Goya o Grünewald, pueden ser llamadas expresionistas.

          El arte alemán, desde la Edad Media, muestra una clara tendencia a usar esos recursos expresionistas.

          Como sustantivo se aplica el término al Expresionismo, vanguardia artística europea que, además de incluir a pintores de varias nacionalidades, tiene su núcleo más compacto en Alemania.

          El expresionismo alemán comienza su andadura hacia 1905, con la aparición del grupo Die Brücke (El Puente), en el que confluyen cuatro jóvenes artistas estudiantes de arquitectura (E. L. Kirchner, E. Heckel, K. Schmidt-Rottluff y F. Belyl), que intentan renovar el ambiente artístico alemán en la ciudad de Dresde, rompiendo con el ya desgastado Impresionismo y tratando de establecer una conexión entre la tradición artística alemana y la nueva estética que se venía gestando en París. Pretenden ser el puente de unión entre “todos los elementos agitadores y revolucionarios” del arte de su época.

          Sus fuentes de inspiración formal se encuentran en las vidrieras góticas, de colores puros y planos divididos en áreas por gruesas líneas de plomo;  en la tradición expresionista alemana; en pintores del pasado, como El Greco o Goya; en las esculturas africanas y oceánicas, y, sobre todo, en la revolución cromática, que iniciada por Gauguin y Van Gogh estaba culminando en los Fauves. Los primeros expresionistas gustan que los llamen los <<nuevos salvajes>>.

          El grupo se siente atraído por las técnicas artesanales y  se especializa en la técnica tradicional de grabado en madera (xilografía), técnica con la que consiguen figuras angulosas y toscas de fuerte impacto visual, con personajes desgarrados y tenso que parecen preludiar tiempos difíciles.

          Sólo Kirchner llegó a alcanzar fama internacional como pintor. En obras como “Artilleros” o su autorretrato con una mujer, presenta figuras angulosas de contornos duros, como las de la xilografía, en atmósferas asfixiantes, con colores distorsionados y arbitrarios.

          En Munich, el deseo de renovación artística cristalizará, a finales de 1911, en la creación del segundo grupo representativo del Expresionis­mo alemán, con mayor proyección internacional: Die Blaue Reiter (el jinete azul). Sus fundadores fueron Franz Marc y Vasily Kandinsky.

          Kandinsky (1866-1944), músico, pintor y teórico ruso, tenía ya 45 años y una larga trayectoria en el arte de vanguardia. Es la figura más destacable del grupo que, en general, aporta al expresionismo una mayor consistencia teórica, que la demostrada por Die Brücke, y una evolución de la pintura desde la figuración a la abstracción. A esa base teórica contribuye Kandinsky con una de sus grandes obras escritas: "De lo espiritual en el arte", donde decía: <<El problema de la forma es secundario en el arte>>. Así mismo es él quién pinta en 1910 la primera acuarela abstracta, culminando un proceso de independencia del arte respecto de la realidad visual que había comenzado con los pintores postimpresionistas.

          Kandinsky inicia con estas obras una nueva vía en la estética occidental, que se aparta de lo visual y profundiza de la forma más libre y pura en el vocabulario propio de la pintura: el color, la luz, el ritmo, la proporción y el signo, para, mediante ellos expresar su mundo interior. En 1914, con la llegada de la guerra, Der Blaue Reiter se disuelve, pero su credo estético será recogido por los pintores norteame­ricanos de finales de los años cuarenta al imponer el expresio­nismo abstracto.

Kandinsky y Paul Klee son dos de los mas complejos artistas de este movimiento.

Klee, Paul (1879-1940), pintor suizo, acuarelista y aguafuertista, considerado como uno de los representantes más originales del arte moderno. Siguiendo un estilo artístico específico, creó una serie de obras famosas por parecer imágenes de ensueño fantástico, ingenio e imaginación.

Ciudadano alemán, Klee vivió la mayor parte de su vida en Suiza. Nació en Münchenbuchsee, cerca de Berna, Suiza, el 18 de diciembre de 1879, pero en 1898 se trasladó a Munich donde estudió arte en una escuela privada y en la Academia de Bellas Artes de la ciudad. Sus primeros trabajos fueron estudios para paisajes realizados a lápiz que muestran la influencia del impresionismo. Hasta 1912, realizó incluso aguafuertes en blanco y negro; las insinuaciones de fantasía y sátira de estos trabajos muestran la influencia del expresionismo del siglo XX, así como de los maestros grabadores Francisco de Goya, y considerársele uno de los pintores que sembró la semilla del expresionismo abstracto, escuela de pintura dominante desde la II Guerra Mundial. Murió el 13 de diciembre de 1944 en Neuilly-sur-Seine, en las afueras de París.Un viaje que realizó a África en 1914 le hizo descubrir definitivamente el color y marcó el comienzo de su estilo maduro, en el que llegó a declararse "poseído por el color". Durante los siguientes 20 años, sus pinturas y acuarelas mostraron el dominio de unas armonías cromáticas delicadas y de ensueño, que generalmente usó para crear composiciones sencillas y semiabstractas o incluso efectos que las asemejan a mosaicos, como en Pastoral (1927, Museo de Arte Moderno de Nueva York). Klee fue también un maestro del dibujo y muchos de ellos son complicadas líneas con un contenido que deriva de una imaginería fantástica o ensoñada; describió la técnica de estos dibujos como "sacar a pasear una línea". En Máquina temblorosa (1922, Museo de Arte Moderno de Nueva York), por ejemplo, con sus elementos fluidos, metálicos, como pájaros, creó una composición de formas lineales y circulares interconectadas, con un efecto evocador mucho más importante que lo que la propia obra significa.

A partir de 1935, afectado por una enfermedad progresiva, la esclerodermia, Klee adoptó un estilo claro, sencillo, caracterizado por líneas gruesas como de carboncillo y grandes áreas de colores matizados. Sus temas artísticos durante este periodo adoptaron un tono pesimista y dramático, como en La Muerte y el Fuego (1940, Kunstmuseum, Berna, Suiza).

Klee murió en Muralto, Locarno, Suiza, el 29 de junio de 1940. Su obra influyó en los surrealistas posteriores, así como en los artistas no objetivos, y fue una fuente de inspiración fundamental para el nacimiento del expresionismo abstracto.

          El Cubismo y Picasso.

 

                   El cubismo es uno de los más importantes acontecimientos del arte contemporáneo. Frente a la expresión de sentimientos de forma intuitiva e irracional, preconizada por los expresionistas, el cubismo se mantiene fiel a la tradición racionalista del arte europeo, iniciada por los griegos, pues se basa en la realidad visual, a la que somete a las leyes de la geometría, al descomponer la imagen en estructuras poliédricas, que reflejan simultáneamente varios puntos de vista.

          Al mismo tiempo es un movimiento revolucionario, ya que supone una ruptura con el modelo figurativo y de representación del espacio acuñado por el Quattroccento italiano.

          Esta revolución estética fue abanderada por Pablo Picasso (Málaga 1881- Mougins, Francia, 1973), uno de los más grandes genios del arte universal, cuyo quehacer artístico está en la base de la mayoría de los cambios estéticos producidos en nuestro siglo.

          El aprendizaje artístico de Picasso se realizó con su padre, profesor de dibujo en la Escuela de Artes y Oficios de Málaga, y demostrando desde niño sus grandes dotes para el arte, hasta tal punto que él mismo diría después: “A los 14 años pintaba como Rafael; luego tuve que aprender a pintar como un niño”. Su infancia y primera juventud transcurren en Málaga, La Coruña y Barcelona, ciudades por las que pasa su padre como profesor de dibujo. El ambiente barcelonés tuvo una influencia decisiva en la formación artística del pintor. Al llegar a la capital catalana frecuenta la cervecería <<Els 4 Gats>>, donde se reúne con los más destacados artistas del Modernismo, con los que inicia su aproximación al arte de vanguardia y su distanciamiento del academicismo y aprende que en París estaba la novedad y allí viaja inmediatamente.

 

 

PERÍODO AZUL.

          Entre 1901 y 1904 practica una pintura que supone una reacción frente a la técnica impresionista, que él mismo había practicado en sus años de Barcelona. Su nuevo estilo se basa en la representación de figuras escuálidas y dolientes, con aire de soledad, de abandono o de tragedia, todos ellos sumergidos en una atmósfera de tonos fríos en los que predomina un color azul, como en algunos cuadros de El Greco. Son obras a las que se puede calificar de expresionistas.

 

PERÍODO ROSA

          En 1904 se establece definitivamente en París, en un edificio ruinoso conocido como Bateau-Lavoir (Lavadero flotante). A finales de este año se produce otro cambio en su manera de pintar: el aire triste y mísero de sus personajes se torna en alegría y ternura; sus figuras, cuidadosamente diseñadas, presentan cuerpos ágiles, esbeltos, propios de los artistas de circo que invaden sus cuadros; la luz azul da paso a tonalidades cálidas, en la que predomina el color rosa.

 

PERÍODO CUBISTA

          En 1907 Picasso, en ese proceso de evolución que caracteriza su obra, va abandonando las formas sensuales de su etapa anterior y se inicia en el camino de la más pura racionalidad aplicada a la realización de la obra de arte, con un lenguaje en el que la realidad visual se somete a la norma geométrica y a una gama muy restringida de colores neutros y equilibrados; los objetos y personajes de sus obras no aparecen tal como él los ve sino tal como sabe que son. Aunque con otro vocabulario y otro código de relaciones espaciales, el cubismo se aproxima a la idea de los clásicos del arte entendido como ciencia.

          En la base de este nuevo estilo se encuentran varios factores importantes:

Los cuadros neoimpresionistas de Seurat y Signac, en los que la imagen pictórica se construye meticulosamente y se ordena geométricamente.

La obra de Cézanne, quien había dicho: “consideremos la naturaleza por el cilindro, la esfera y el cono.

La angulosidad y estilización geométrica de la escultura ibérica, que Picasso tuvo ocasión de ver en una exposición en París en esa época.

La síntesis formal, verdadero proceso de abstracción, que apreció en las máscaras africanas, que por aquel tiempo comenzaban a ser admiradas por los artistas europeos.

 

El primer cuadro que puede ser llamado cubista es Les demoiselles d'Avignon. Representa a un grupo de cinco prostitutas semidesnudas de la barcelonesa calle Avinyó. El contraste entre las tonalidades aún rosas del cuadro, y los nuevos recursos estéticos era violento: el espacio comprimido en el que se desenvuelve la escena; el duro modelado de los cuerpos sometidos a esquemas geométricos; los horrendos rostros de algunas de las mujeres, representados como máscaras africanas, y la figura sentada mostrando al mismo tiempo el rostro, el pecho y las espaldas, quebrando las normas de la perspectiva renacentista. La  obra causó una profunda sensación entre sus amigos, pero Picasso, desilusionado por las críticas adversas, arrinconó el cuadro en el taller.

          No obstante esta obra sería la base del cubismo. Picasso siguió experimentado su hallazgo junto a su buen amigo el pintor G. Braque y entre ambos desarrollan la fase más creadora del movimiento hasta 1914 en que a causa de la guerra se separan. 

          Durante el período 1907 - 1916 se advierten dos fases: el cubismo analítico (1907-11) y el cubismo sintético (1912-16).

          Durante la etapa analítica Picasso pinta paisajes (la serie de Horta de Ebro) y algunos retratos(Ambroise Vollard y Daniel Kahnweiler). En todas esas obras las figuras aparecen descompuestas en formas geométricas ensambladas, que muestran simultáneamente varios puntos de vista. Algunas obras d esta etapa se quedan en la frontera de la abstracción geométrica.

                   En 1912 inicia la etapa del cubismo sintético, en la que la técnica del collage ocupa un lugar predominante. Comienza a incorpora a sus cuadros, junto a figuras analíticas, objetos reales, tales como recortes de periódico, trozos de cuerda, de rejilla o de madera, partituras, etc., con los que crea una nueva realidad plástica y un nuevo mundo de sensaciones y sugerencias, al tiempo que transmuta objetos cotidianos en elementos estéticos. Un buen ejemplo de los bodegones que pinta durante esta fase es Naturaleza muerta con asiento de rejilla.

                   Picasso sigue buscando nuevas ideas y formas y en 1916 inicia su etapa Clásica, durante la cual recupera la figura humana con un trazo firme y el color. Parecía que el cubismo había terminado, pero Picasso siguió practicando este estilo, en alternancia con una figuración más realista y tradicional, hasta el final de su vida en 1973.

                   Así, en 1921, realiza las dos versiones de Los tres músicos; en 1923 se adentra en el lenguaje clásico de Rafael y en las formas de la Antigüedad greco-latina, realizando La flauta de Pan y el Arlequín que se contempla en un espejo; en 1937 vuelve al cubismo con su obra más famosa: el Guernica, que le encarga el gobierno de la República Española para decorar su pabellón en la Exposición Universal de París.

                   En su última etapa se recrea en la interpretación en el lenguaje cubista de obras famosas de la pintura europea, como sus diversas versiones de Las Meninas o Masacre en Corea, interpretación actualizada de los fusilamientos del 3 de mayo de Goya.

Uno de los mas destacados en este movimiento junto con Picasso es: 

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Gris, Juan (1887-1927), pintor español que desarrolló su actividad principalmente en París, considerado como uno de los maestros del cubismo.

Su verdadero nombre era José Victoriano González Pérez. Nació en Madrid el 23 de marzo de 1887, y estudió en la Escuela de Artes y Oficios de su ciudad natal. Trabajó para diversas publicaciones como Blanco y Negro y Madrid Cómico. En 1906 se trasladó a París (Francia), donde conoció a Pablo Picasso y a Georges Braque. Los primeros años se ganó la vida dibujando para las revistas L'Assiette du Beurre y Charavari. Sus primeras obras cubistas datan de 1912, año en el que expuso en el Salón de los Independientes de Barcelona su Homenaje a Picasso y firmó un contrato en exclusiva con el marchante Daniel-Henry Kahnweiler, que expiró en 1914. Al año siguiente pasó el verano con Picasso en Céret, Francia, periodo en el que empezó a desarrollar la técnica del papier collé (formas recortadas en papel y pegadas al lienzo).

Durante la I Guerra Mundial (1914-1918) trabajó en París, donde realizó su primera exposición individual en 1919. Entre 1922 y 1924 hizo escenografías para dos ballets de Sergei Diáguilev, Les tentations de la Bergère (Las tentaciones de la pastora) y La colombe (La paloma), al tiempo que continuaba pintando. Después de 1925 utilizó sobre todo el gouache y la acuarela y realizó algunas ilustraciones para libros. Durante la década de 1920 empeoró seriamente su salud y murió, con apenas cuarenta años, en Boulogne-Sur-Seine el 11 de mayo de 1927.

Un ejemplo típico de su técnica de papier collé es Vasos y periódico (1914, Museo de Arte del Smith College, Northampton, Massachusetts, Estados Unidos). Parte de sus pinturas cubistas son naturalezas muertas, entre las que se incluyen Guitarra y botella (1917, Museo de Arte de Filadelfia, Estados Unidos), El tablero de ajedrez (1917, Museo de Arte Moderno, Nueva York, Estados Unidos) y Botella y frutero (1919, Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid, España). También trató otros temas, como muestra en El fumador (1913, Museo Thyssen-Bornemisza). Sus teorías pictóricas se encuentran recogidas en numerosos artículos y conferencias.

          El Surrealismo y Dalí.

 

          A diferencia de otras vanguardias, el Surrealismo no tiene su origen en la pintura sino en la literatura. El término surrealismo fue usado por primera vez por el escritor G. Apollinaire en 1917 y desde ese momento se hace frecuente entre un grupo de escritores de vanguardia colaboradores de la revista Littérature, de entre los que destaca André Breton, que posteriormente sería el líder indiscutible  del surrealismo, tanto literario como plástico.

          Breton, autor del Manifiesto surrealista, funda en 1924 el grupo de vanguardia formado por poetas y pintores. Su punto de partida es la explotación estética de las nuevas dimensiones de la mente humana puestas al descubierto por la Psicología de S. Freud: el plano del subconsciente, el mundo absurdo de los sueños, la tendencia instintiva al placer y a la agresividad.

          La “escritura automática” es la meta de los poetas; con ella pretenden comunicar los impulsos del subconsciente de forma directa, sin someterlos a las ataduras de la razón, siguiendo una vía autónoma y delirante. El grupo se completa con pintores como F. Picabia, Man Ray y Max Ernst y todos ellos se interesan por el mundo de los sueños, el inconsciente, lo absurdo y lo mágico. Es una profundización romántica en los dictados de la imaginación, radicalmente opuesta al racionalismo en el arte, desatado por los cubistas, que ya había tenido sus primeras contestaciones en la pintura metafísica y en el Dadaísmo.

          Los pintores surrealistas pretende hacer visibles los impulsos del inconsciente humano y el mundo de los sueños libres del control a que son sometidos por la razón, por las reglas de la ética y por las normas de convivencia social, mediante imágenes, unas veces tomadas de la experiencia y otras inventadas, pero siempre ubicadas en un espacio y en un mundo de relaciones propias de lo onírico.

          El grupo de pintores se va completando con la incorporación de Delvaux, Masson, Magritte, Tanguí, Miró y Salvador Dalí, quien en pocos años se convierte en la figura más conocida internacionalmente del grupo.

 

          Dalí (1904-1989) había comenzado su formación artística en la Academia de Bellas Artes de Madrid, en contacto con los más destacados miembros de la generación del 27, pues en la Residencia de Estudiantes, en la que él se alojaba, tuvo como compañeros a Federico García Lorca y a Luis Buñuel entre otros, con quienes estableció una profunda amistad y entró en contacto con las ideas más avanzadas del momento.

          En 1929 se traslada a París con ocasión del rodaje de la película "Un perro andaluz",  cuyo guión escribió en colaboración con Buñuel,  director del rodaje. Allí ambos se unen al  grupo surrealista y comienzan a ser dos de sus miembros más destacados. A través de esa  película, de otra titulada “La Edad de Oro” y de las pinturas que realiza Dalí en esos años el surrealismo alcanza una gran riqueza plástica basada en  situaciones absurdas que consiguen mediante asociaciones insólitas de ambientes, personajes y objetos. Con ellas el cine se convierte en un medio de expresión del grupo al tiempo que contribuyen a elevar su calidad estética.  Este mismo año se enamora de Gala, que será su musa, madre, amante, confidente y marchante de sus obras, consiguiendo para el artista fama mundial y fortuna.

          La obra pictórica de Dalí es el medio a través del cual expresa su compleja psicología plena de traumas infantiles y obsesiones de carácter afectivo, vital  y sexual: el horror al contacto físico con el sexo contrario que le había inculcado su padre para prevenirle contra las enfermedades  venéreas, el miedo a la castración,  el complejo de Edipo que lo enfrentó a su padre y  la obsesión enfermiza por la impotencia, la muerte y la putrefacción.

          La sólida personalidad de su estilo se basa en un lenguaje plástico al que denominó método Paranoico-crítico. que se expresa mediante una técnica precisa de dibujo academicista mediante el que representa paisajes, personas y objetos con una fidelidad fotográfica, con un colorido brillante e intensa luminosidad: <<fotografías pintadas a mano>> llamaba él a sus cuadros.

          Las mayores diferencias con la pintura tradicional radican  en la presencia de algunos objetos y paisajes fantásticos y, especialmente, en las relaciones absurdas, propias del delirio y de lo onírico, que se establecen entre los elementos de sus obras.

          Entre sus obras más celebradas se encuentran: “La miel es más dulce que la sangre”, “El gran masturbador”, “La persistencia de la memoria”, “Premonición de la guerra civil” o el retrato de Mae West, en el que  representa al mismo tiempo dos  realidades, al convertir las partes del rostro en el mobiliario de un salón.

          Todos estos cuadros son anteriores a la segunda guerra mundial, pues a partir d e entonces es expulsado del grupo surrealista y su pintura busca más el éxito comercial que nuevos horizontes estéticos, con magníficos resultados ante el gran público, como lo demuestran obras tan conocidas como “Leda atómica”, cuya figura principal es su esposa Gala o “El Cristo de San Juan de la Cruz”.

 

 Miró al que Breton llamaba “el mas surrealista de los surrealistas”, ha construido una de las obras más imaginativas y revolucionarias del siglo xx, partiendo de un realismo minucioso y penetrante en el dominio mas absoluto de la fantasía. Desde los paisajes imaginarios de los años veinte, no dejó de explorar el reino de lo imaginario, de lo poético , del ensueño a veces, con toques de ironía, siempre valiéndose de elementos simples que le han permitido, sin embargo , elaborar un complejo lenguaje de signos, todo ello en términos incontestablemente práctico.

Durante la II Guerra Mundial , algunos de los surrealistas prosiguieron su labor en Estados Unidos, donde entraron en contacto con algunos artistas.

Miró Cardona, José (1903-1974), político cubano, primer ministro en el gobierno provisional revolucionario en 1959. Nació en La Habana en 1903. Se opuso a la dictadura de Gerardo Machado (1925-1933) y se enfrentó abiertamente a la dictadura de Fulgencio Batista. En 1959, cuando triunfó la revolución promovida por Fidel Castro, fue nombrado primer ministro durante la presidencia provisional de Manuel Urrutia. El Consejo de la Revolución le envió de embajador a España (1959). Tras regresar a Cuba rompió con el gobierno de Castro (1960), se exilió en Estados Unidos y criticó severamente el régimen castrista. En Miami fue nombrado presidente del Consejo Revolucionario Cubano en el exilio, destinado a convertirse en poder ejecutivo si triunfaba el desembarco de la bahía de Cochinos. Fracasado el intento (abril de 1961), dimitió de su cargo, criticó la falta de ayuda por parte de la administración de John F. Kennedy y se trasladó a Costa Rica y después a San Juan de Puerto Rico, en cuya universidad ocupó la cátedra de Derecho Penal. Murió en esa ciudad.

          La abstracción y Pollock 

          Durante la segunda guerra mundial París, invadida por los alemanes, no es una ciudad  idónea para la actividad artística y ve declina su estrella como capital internacional dl arte a favor de la ciudad de Nueva York. Allí se refugian muchos de los artistas de vanguardia que han huido de la persecución nazi e inician un profundo cambio en el panorama del arte norteamericano.  El contacto entre los artistas europeos refugiados y los jóvenes pintores americanos fue muy positivo, pues éstos fueron capaces de sintetizar las principales tendencias estéticas del momento. En primer lugar,  la abstracción geométrica, derivada del cubismo, que, además de tener entre sus mejores representantes  a pintores como Kandinsky, contaba don dos movimientos sólidamente establecidos: los constructivistas rusos y el grupo holandés De Stijl, y en segundo lugar el surrealismo.

          Los artistas americanos pretendieron realizar una pintura capaz de expresar sentimientos y arquetipos psicológicos universales en un lenguaje básico e instintual, no realista, pero evocador y biomórfico y encontraron la vía en el automatismo psíquico de los surrealistas.

          El Primero en adoptar los símbolos y técnicas surrealistas fue Arshile Gorky, al que pronto siguió Jackson PollocK (1912-1956), figura más representativa del Expresionismo Abstracto.

          Pollock lideró y dotó de consistencia teórica la tendencia denominada Action painting (pintura de acción), así bautizada por el crítico y poeta Harold Rosemberg  en 1952. El núcleo esencial de este movimiento se encuentra en las Drip painting, cuadros realizados mediante el vertido de chorros de pintura sobre lienzos colocados en el suelo horizontalmente. La superficie aparece como un todo homogéneo y compacto, sin las tensiones entre forma y fondo, propias de otros estilos, pues era una sola forma gigantesca, formada por una madeja de regueros de color dejados al azar que ocupaba y desbordaba el espacio del cuadro.

          Para los pintores que siguen este movimiento lo más importante no es el cuadro resultante, sino el acto físico de pintar, pues el lienzo es para ellos como un escenario en el que actúan sin guión ni ninguna idea previa que pueda cortar su libertad de acción; de forma automática, mediante la que su psiquis se exprese de forma directa y fortuita.

          Pollock explicaba así su sistema de pintar:

          <<Mi pintura no nace en el caballete. Casi nunca, antes de comenzar a pintar, se me ocurre extender la tela sobre el bastidor. Prefiero colgarla en la pared o dejarla sobre el suelo, porque necesito la resistencia e una superficie dura. Sobre el suelo me siento más a gusto; puedo caminar en torno suyo, trabajar por cuatro lados distintos, estar literalmente dentro del cuadro. Es un poco el método usado por ciertos indios del Oeste que pintan con arena.

          Continúo alejándome de las herramientas comunes del pintor, como la paleta y los pinceles, y prefiero palos, espátulas, cuchillos y pintura fluida que gotee, o pesados empastes con arena, vidrio roto y otros materiales exóticos>>.

          El resultado final de esta “técnica” son cuadros que carecen en absoluto de los valores espaciales propios de la pintura anterior, que habían sido modificados por el cubismo, en los que adquieren una primacía absoluta valores puramente ópticos como el color y la textura.

Dada o dadaísmo, movimiento que abarca todos los géneros artísticos y es la expresión de una protesca nihilista contra la totalidad de los aspectos de la cultura occidental, en especial contra el militarismo existente durante la II Guerra Mundial e inmediatamente después. Se dice que el término dada (palabra francesa que significa caballito de juguete) fue elegido por el editor, ensayista y poeta rumano Tristan Tzara. El movimiento del dada fue fundado en 1916. En parís inspiraba más tarde el surrealismo. Tras la II Guerra mundial el movimiento se extendió hacia Alemania y muchos de los integrantes del grupo Zurich se unieron a los dadaístas franceses de París. En 1922 el grupo de París se desintegró.

Con el fin de expresas el rechazo de todos los valores sociales y estéticos del momento, y todo tipo de codificación, los dadaístas recurrían con frecuencia a la utilización de métodos artísticos y literarios deliberadamente incomprensibles, que se apoyaban en lo absurdo e irracional. Sus representaciones teatrales y sus manifiestos buscaban inpactar o dejar perplejo al público con el objeto de que éste reconsiderara los valores estéticos establecidos. Para ello utilizaban nuevos materiales, como los de desecho encontrados en la calle, y nuevos métodos. Como la inclusión del azar para determinar los elementos de las obras. El pintor y escritor alemán Kurt Schawitters destacó por sus collages realizados en papel usado y otros materiales similares. El artista francés Marchel Duchamp expuso como obras de arte productos comerciales corrientes -un secados de botellas y un urinario- a los que denominó ready-mades. Aunque los dadaístas utilizaron técnicas revolucionarias, sus ideas contra las normas se basaba e una profunda creencia, derivada de la tradición románica, en la bondad intrínseca de la humanidad cuando no ha sido corrompida por la sociedad.

          Como movimiento, el dada decayó en la década de 1920 y algunos de sus miembros se convirtieron en figuras destacadas de otros movimientos artísticos modernos, especialmente del surrealismo. A mitad de la década de 1950 volvió a surgir en Nueva York cierto interés por el Dada entre los compositores, escritores y artistas, que produjeron obras de características similares.

Duchamp, Marcel (1887-1968), artista dadaísta francés, cuya obra ejerció una fuerte influencia en la evolución del arte de vanguardia del siglo XX. Nació el 28 de julio de 1887 en Blainville, y era hermano del artista Raymond Duchamp-Villon y del pintor Jacques Villon. Duchamp comenzó a pintar en 1908. Después de realizar varias obras en la línea del fauvismo, se dedicó a la experimentación y al arte de vanguardia e hizo su obra más famosa, Desnudo bajando una escalera (1912, Museo de Arte de Filadelfia), en la que expresa el movimiento continuo a través de una cadena de figuras cubistas superpuestas. La pintura causó furor en el Armory Show que tuvo lugar en Nueva York en 1913. Después de 1915 pintó muy pocas obras, aunque continuó trabajando hasta 1923 en su obra maestra, Los novios desnudando a la novia (1923, Museo de Arte de Filadelfia), una obra abstracta, conocida también como El gran espejo. Realizada en óleo y alambre sobre espejo, fue recibida con entusiasmo por parte de los surrealistas. En el campo de la escultura fue pionero en dos de las principales innovaciones del siglo XX: el arte cinético y el arte ready-made. Este último consistía simplemente en la combinación o disposición arbitraria de objetos de uso cotidiano, tales como un urinario o un portabotellas, que podían convertirse en arte por deseo del artista. Su Rueda de bicicleta (el original de 1913 se ha perdido; tercera versión de 1951, Museo de Arte Moderno, Nueva York), uno de los primeros ejemplos de arte cinético, estaba montada sobre una banqueta de cocina. Su periodo creativo fue corto y después dejó que fueran otros los que desarrollaran los temas que él había ideado; aunque no fue muy prolífico, su influencia fue crucial para el desarrollo del surrealismo, el dadá y el Pop Art. En 1955 Duchamp se nacionalizó estadounidense.

La pintura a partir del la II Guerra Mundial

A partir de la II Guerra Mundial, los artistas de todo el mundo han desempeñando un importantísimo papel de la creación de nuevos estilos o en el desarrollo de los ya existentes. Entre ellos se encuentra el expresionismo abstracto, el Op Art y el Pop Art, el fotorrealismo y el minimalismo.

Expresionismo abstracto

La presencia en Estados Unidos de muchos surrealistas europeos refugiados, fue sin duda el catalizador en la creación del expresionismo abstracto, movimiento centrado en Nueva York entre las décadas de 1940 y 1950. Su investigación del inconsciente y de las técnicas que hacían uso de la casualidad intrigó a Jackson Pollock, Willem de Kooning, Hans Hofmann, y muchos otros. Estos artistas, partidarios del automatismo surrealista (una técnica similar a la escritura automática) y del expresionismo, eran conocidos como action painters. En manos de Pollock, por ejemplo, la técnica pictórica implicaba gotear colores sobre lienzos de gran formato para crear al azar motivos enérgicos. Otros expresionistas abstractos, como Mark Rothko y Barnett Newman, desarrollaron la colour-field painting, aplicando sobre el lienzo grandes extensiones de color sutilmente modulado. En Argentina destaca Ronaldo de Juan, que más tarde optó por grandes cuadros de tonos grises.

Op Art y Pop Art

En la década de 1960 se iniciaron nuevos estilos y movimientos. Algunos pintores siguieron en la senda de la abstracción, como denota el Op Art de Victor Vasarely. Si bien el Op Art se basa en producir ilusiones ópticas generalmente abstractas, el Pop Art es figurativo, como se aprecia en las divertidas obras de su creador, el artista inglés Richard Hamilton. Los artistas Pop tomaban sus imágenes de los anuncios, de las películas, de las tiras cómicas y de los objetos cotidianos. Entre los más destacados artistas pop americanos se encuentran Robert Rauschenberg, Jasper Johns, Jim Dine, Roy Lichtenstein, Tom Wesselmann, James Rosenquist y Andy Warhol.

Nuevo realismo

Las irónicas imágenes del Pop Art ayudaron a despejar el camino para un renacimiento de la pintura realista. El realismo es un estilo continuo, pero muy individualista, en el arte de América, y abarca a pintores tan dispares como Thomas Eakins, Sloan, Hopper, Andrew Wyeth y Fairfield Porter. Los realistas que se destacaron en las décadas de 1970 y 1980 fueron aquellos que habían asumido algunos de los conceptos estéticos del arte abstracto. El fotorrealismo se basaba en la fotografía para conseguir una variedad de pintura realista impersonal, con detalles precisos, como en los meticulosos paisajes urbanos de Richard Estes. Los desnudos rigurosamente estructurados de Philip Pearlstein y las composiciones planas de Alex Katz y Wayne Thiebaud conferían también al realismo un tono frío y abstracto. Mientras tanto, en América Latina empezaban a brillar figuras como el ecuatoriano Oswaldo Guayasamín, que acude a las aristas pronunciadas y a la deformación para expresar a menudo un contenido político.

Nuevas tendencias abstractas

Después de la intensa subjetividad del expresionismo abstracto, la pintura abstracta se inclinó hacia una pureza formal más rigurosa e impersonal. La culminación de esta tendencia fue el minimalismo, en el cual la pintura se reducía a simples formas geométricas, motivos rítmicos o colores lisos. A la cabeza de los minimalistas estaban Kenneth Noland, Larry Poons, Robert Ryman y Brice Marden. La Hard-edge abstraction fue un movimiento relacionado con el anterior, que evolucionó hacia composiciones abstractas más complejas y dinámicas en las obras de Frank Stella y Al Held.

Bajo la influencia de la máxima de Duchamp, según la cual la pintura debía estar "al servicio de la mente", el arte conceptual solía consistir en una sola palabra o en una afirmación teórica. En esta época destaca el uruguayo Nelson Ramos.

La pintura europea de la posguerra

Entre los pintores que destacaron después de la II Guerra Mundial se encontraba Jean Dubuffet y Karel Appel. En Inglaterra las agónicas figuras de Francis Bacon y los cuadros urbanos, llenos de lirismo, de David Hockney dan fe de la vitalidad de la pintura figurativa inglesa. En América Latina, el dibujante, pintor, moralista y escultor colombiano Fernando Botero empieza e exponer desde principios de la década de 1950. La factura ingeniosa de sus personajes obesos deja ver la influencia de los pintores italianos del quattrocento.

Neo-expresionismo

En la década de 1980 varios artistas jóvenes, europeos y americanos, se rebelaron contra la pureza formalista, impersonal y austera, de gran parte del arte abstracto. El resultado fue un resurgimiento de la pintura figurativa y narrativa llamado neo-expresionismo. Muchos de los seguidores de este movimiento evitaron la representación realista, empleando en su lugar pinceladas toscas y colores fuertes para plasmar sus visiones subjetivas, por lo general ambiguas y enigmáticas.

Abstracto, Arte, estilo artístico que surgió alrededor de 1910, y cuyas consecuencias múltiples han hecho de él una de las manifestaciones más significativas del espíritu del siglo XX.

El arte abstracto deja de considerar justificada la necesidad de la representación y tiende a sustituirla por un lenguaje visual autónomo, dotado de sus propias significaciones. Este lenguaje se ha elaborado a partir de las experiencias fauvistas y expresionistas, que exaltan la fuerza del color y desembocan en la llamada abstracción lírica o informal, o bien a partir de la estructuración cubista, que da lugar a las diferentes abstracciones geométricas y constructivas.

BIBLIOGRAFIA

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