Picasso

Historia del arte español siglo XX. Pintura cubista. Cubismo. Etapas. Protocubismo. Época azul y rosa. Obras. Estilo pictórico

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1. CONTEXTO HISTÓRICO 1

2. VIDA Y FORMACIÓN 3

3. PERIODOS DE SU PINTURA 4

4. PROTOCUMBISMO (1906) 5

5. ÉPOCA DEL CUBISMO Y ÉPOCA CLÁSICA 5

Etapa cubista (1907)

Cubismo analítico y sintético (1908)

Época clásica

6. REALISMO Y SURREALISMO 6

7. LA METAMORFOSIS (1925) 6

8. ETAPA EXPRESIONISTA (1930) 7

9. PINTURAS REALIZADAS ENTRE 1930-1935 7

10. ÚLTIMOS TRABAJOS: RECAPITULACIÓN 8

11. SIGNIFICACIÓN DEL ARTE PICASSIANO 8

  • CONTEXTO HITÓRICO

  • Guerra Civil española.

    Desde el primer momento el territorio nacional quedó dividido en dos zonas en función del éxito que obtuvieron los militares sublevados. Prácticamente se reproducía el mapa resultante de las elecciones de febrero de 1936; salvo casos aislados, los militares triunfaron en aquellas provincias donde resultaron más votadas las candidaturas de derechas, mientras que fracasaron en aquellas donde la victoria electoral correspondió al Frente Popular. El comienzo del 'Alzamiento' tuvo efecto el 17 de julio en Melilla. Las unidades militares de Marruecos que no controlaba el gobierno republicano se hicieron pocas horas después con Tetuán y Ceuta. El general Francisco Franco partió desde Canarias en una avioneta privada (Dragon Rapide) a Tetuán el día 18. Ese mismo día se sublevaban los mandos militares de otras divisiones peninsulares; sin embargo, el levantamiento fracasó en las principales ciudades del país. Desde el día 18 ni el gobierno ni los rebeldes controlaban la totalidad del país. El mapa inicial dejaba en manos de los sublevados parte de Castilla la Vieja, León, Galicia, Cáceres, poblaciones de Andalucía, oeste de Aragón, Navarra, Baleares y Canarias. El gobierno conservaba: el País Vasco, Cantabria, Asturias, Castilla la Nueva, Cataluña, Levante y el resto de Andalucía. Conforme avanza la contienda, la zona republicana perdía territorio que, desde finales de marzo de 1939, pasó integro a disposición del ejército franquista.

    De cualquier forma, el comienzo de la guerra estuvo vinculado al plan establecido previamente por los conspiradores en la primavera de 1936 y en el que participaron mandos militares —la antirrepublicana Unión Militar Española (UME) y la Junta de generales (en la que Emilio Mola era el coordinador)— monárquicos, tradicionalistas y otros sectores de extrema derecha. El asesinato el 13 de julio de José Calvo Sotelo, líder del derechista Bloque Nacional y participante activo en la conspiración contra el gobierno, fue el episodio previo al pronunciamiento militar.

    Pronto pudo comprobarse que el plan conspirador había fracasado y que lo que se pensaba que sería un pronunciamiento decimonónico se convertiría en una guerra larga y cruel de tres años. Durante este trienio las operaciones militares permiten establecer un desarrollo cronológico, desde el paso del estrecho de Gibraltar por las tropas del ejército de África con el general Franco al frente (julio-agosto de 1936), con tres fases principales. La primera muestra la importancia que ambos bandos otorgaron a la ocupación de Madrid que, en consecuencia, pronto fue motivo de asedio por las tropas insurrectas. La estrategia de los sublevados que pretendía acceder a la capital desde el norte y desde el sur fracasó. Una acción importante en esta primera fase, que enseguida quedaría en el elenco de 'mitos' de la contienda, fue la liberación del Alcázar de Toledo defendido por el coronel José Moscardó (septiembre 1936). Contando con las fuerzas de África y con la ayuda alemana e italiana, Franco avanzó sobre Andalucía consiguiendo ocupar las plazas de Mérida y Badajoz, enlazando de esta manera con los sublevados del norte a lo largo de la frontera portuguesa. Mola, a su vez, lograba cortar la frontera francesa al ocupar Irún.

    La segunda fase no abandonó la marcha sobre Madrid. Pero la batalla de Guadalajara (marzo de 1937) se saldó con el éxito republicano, que tuvo presente el plan de ofensiva general previsto por José Miaja, frente a las tropas enviadas por Italia. Los alzados decidieron entonces centrar sus principales operaciones en el Norte. Con el apoyo decisivo de la aviación integrada en la Legión Cóndor alemana, que ocasionó una salvaje agresión a Guernica (abril de 1937), las tropas rebeldes rompían las defensas (el llamado 'cinturón de hierro') de Bilbao poco después de fallecer el general Mola en accidente de aviación. En agosto, estas mismas tropas entraban en Santander y dos meses después tomaban Gijón, última etapa de la ocupación por los rebeldes de la zona Norte.

    A partir de finales de 1937 comenzó la tercera fase. En principio los republicanos, según los planes del general Vicente Rojo, obtenían la gran victoria de Teruel, ciudad que pierden en febrero de 1938. En julio comenzó la dura y decisiva batalla del Ebro, en la que la derrota del ejército republicano dejó despejada la ruta para el avance de los sublevados hacia Cataluña. En los últimos días de enero del año siguiente estas mismas tropas se instalaron en Barcelona, para en fechas sucesivas avanzar hacia la frontera francesa ocupando los pasos de Puigcerdá a Port Bou (Girona). La ofensiva final (febrero-marzo) debía quebrantar las posiciones republicanas todavía pendientes, situadas en la zona centro-sur. Fracasó el criterio del jefe de gobierno, Juan Negrín, de mantener la resistencia tras la creación en Madrid del Consejo Nacional de Defensa. Este organismo que encabezaba el jefe del Ejército del Centro, coronel Segismundo Casado, opuesto a la intención de Negrín procuró alcanzar una paz honrosa con el gobierno franquista de Burgos después de hacerse con el control de Madrid tras un cruento enfrentamiento entre las propias tropas republicanas. Sin embargo, no prosperaron sus gestiones por lograr una paz acordada. El 28 de marzo las tropas franquistas entraban en Madrid. Tres días más tarde el gobierno republicano veía caer las últimas plazas todavía fieles. El 1 de abril la guerra había terminado, no así las represalias.

    La II Guerra Mundial y los años de posguerra.

    El estallido y posterior desarrollo de la II Guerra Mundial contribuyeron a que la paleta de Picasso se oscureciera y a que la muerte fuera el tema más frecuente en la mayor parte de sus obras. Así lo vemos, por ejemplo, en Bodegón con calavera de buey (1942, Kunstsammlung Nordrhein-Westfalen, Düsseldorf) y en El osario (1945, Museo de Arte Moderno). Conoce por entonces a la pintora Françoise Gilot, con la que tendrá dos hijos, Paloma y Claude; ambos aparecerán retratados en numerosas obras que recuperan los primeros estilos de Picasso. Su última compañera sentimental, a la que también retrató en bastantes ocasiones, fue Jacqueline Roque, a la que conoció en 1953 y con la que se casó en 1961. Desde entonces residió casi siempre en el sur de Francia.

    2. VIDA Y FORMACIÓN

    Picasso, Pablo Ruiz (1881-1973), pintor y escultor español, considerado uno de los artistas más importantes del siglo XX. Artista polifacético, fue único y genial en todas sus facetas: inventor de formas, innovador de técnicas y estilos, artista gráfico y escultor, siendo uno de los creadores más prolíficos de toda la historia, con más de 20.000 trabajos en su haber.

    Periodo de formación.

    Picasso nació en Málaga el 25 de octubre de 1881, hijo de María Picasso López y del profesor de arte José Ruiz Blasco. Hasta 1898 siempre utilizó los apellidos paterno y materno para firmar sus obras, pero alrededor de 1901 abandonó el primero para utilizar desde entonces sólo el apellido de la madre. El genio de Picasso se pone ya de manifiesto desde fechas muy tempranas: a la edad de 10 años hizo sus primeras pinturas y a los 15 aprobó con brillantez los exámenes de ingreso en la Escuela de Bellas Artes de Barcelona, con su gran lienzo Ciencia y caridad (1897, Museo Picasso, Barcelona), que representa, dentro aún de la corriente academicista, a un médico, una monja y un niño junto a la cama de una mujer enferma; ganó una medalla de oro. A los diecinueve decora con veinticinco retratos los muros de la taberna barcelonesa Els Quatre Gats. A los veintitrés se establece definitivamente en París, y se impregna primero del espíritu de TOLOUSE-LAUTREC y más tarde del fauvismo de MATISSE. En estos dinámicos años juveniles encontramos ya en la vida y temática picassiana un humanismo del que no abdicará nunca apoyado en la intensidad de su trato y en su preocupación por el mundo de los humildes. En París se instala en el Bateau Lavoir en la vencidad de los cenáculos de pintores y filósofos y de los centros nocturnos; le repele la vida contemplativa y prefiere el contacto con la sociedad. Repasando sus carnets de niño y adolescente llama la atención la insistencia en el tema de los mendigos y desvalidos, el algunos dibujos alcanza una intensidad dolorosa casi expresionista.

    3. PERIODOS DE SU PINTURA

    Azul (1900-1902)

    Entre 1900 y 1902 Picasso hizo tres viajes a París, estableciéndose finalmente allí en 1904. El ambiente bohemio de las calles parisinas le fascinó desde un primer momento, mostrando en sus cuadros de la gente en los salones de baile y en los cafés la asimilación del postimpresionismo de Paul Gauguin y del simbolismo de los pintores nabis. Los temas de la obra de Edgar Degas y Henri Marie Raymond de Toulouse-Lautrec, así como el estilo de este último, ejercieron una gran influencia sobre Picasso. El cuadro Habitación azul (1901, Colección Phillips, Washington) refleja el trabajo de ambos pintores y, a la vez, muestra su evolución hacia el periodo azul, así llamado por el predominio de los tonos azules en las obras que realizó durante estos años. En ellas reflejará la miseria humana, con trabajadores extenuados, mendigos, alcohólicos y prostitutas, representados con cuerpos y formas ligeramente alargadas, recordando el estilo de El Greco. El símbolo de este mundo melancólico será el circo ambulante, con los juglares errantes, hambrientos y demacrados. El dibujo es severo, los elementos del cuadro los imprescindibles; es una pintura en huesos, igual que los personajes, más descarnada en las raras ocasiones en que el pintor prescinde del color.

    Rosa (1904-1905)

    Poco después de establecerse en París en un desvencijado edificio conocido como el Bateau-Lavoir, Picasso conoce a su primera compañera, Fernande Olivier. Con esta feliz relación Picasso cambió su paleta hacia tonos rosas y rojos; los años 1904 y 1905 se conocen, así, como periodo rosa. Sus temas se centraron en el mundo del circo, que visitó con gran asiduidad, creando obras como Familia de acróbatas (1905, National Gallery, Washington). En la figura del arlequín, Picasso pintó su otro yo, su alter ego, práctica que repitió también en posteriores trabajos.

    El rosa se combina con toques azulados, pero más que por modificación del cromatismo se distingue por la evolución desde las formas angulosas y escuálidas, a las más graciosas y llenas, y a los rostros que expresan una indiferencia sosegada; el dibujo se basa en la rapidez vívida de las líneas, en los resúmenes expresivos.

    Negro

    La visita de una exposición de escultura negra en París, en 1906, va a dar un giro a su estilo. Es la época negra. Los colores marrrones y ocres, más oscuros, y las deformaciones (un hombro más alto que otro, cabezas en forma de astilla) prestan dramatismo a las figuras.

    4. PROTOCUMBISMO (1906)

    En el verano de 1906, durante una estancia de Picasso en Gosol, Andorra, su obra entrará en una nueva fase marcada por la influencia del arte griego, ibérico y africano. El célebre retrato de Gertrude Stein (1905-1906, Museo Metropolitano de Arte, Nueva York) revela un tratamiento del rostro en forma de áscara. La obra clave de este periodo es Las señoritas de Avignon (1907, Museo de Arte Moderno, Nueva York), tan radical en su estilo —la superficie del cuadro semeja un cristal fracturado— que no fue entendido, incluso, por los críticos y pintores vanguardistas de aquel momento. Frente a la pintura tradicional, Picasso rompe en esta obra con la profundidad espacial y la forma de representación ideal del desnudo femenino, reestructurándolo por medio de líneas y planos cortantes y angulosos.

    5. ÉPOCA DEL CUBISMO Y ÉPOCA CLÁSICA

    En las Chicas de la calle Avinyó al influjo de la escultura negra y del arte ibérico se añade el impacto de CÉZANNE, del que en 1907 se celebra una exposición conmemorativa. En las cabezas puede distinguirse una gradación creciente de la geometrización, pero no es todavía plenamente un cuadro cubista; una cristalización más acusada de las formas puede encontrarse en los paisajes de Horta de Ebro.

    Etapas cubistas

    Las señoritas de Aviñó (1907) supone otra revolución. Es el punto de partida del cubismo. Los rostros deformados de las mujeres anuncian un mundo de horrores, los cuerpos cristalizados siguen las tendencias geométricas de Cézanne. En el cubismo el pintor puede formar los objetos en su imaginación. Las nuevas tendencias, creada por Picasso , en los años siguientes del cubismo se somete a una serie de ensayos y pasa por varios períodos: analítico, sintético, hermético cristal. Tras la ruptura de líneas del objeto del primer periodo se acentúa en el cubismo sintético el recelo del color y Picasso utiliza para las perspectivas la proyección de los planos y la transparencia; el cubismo hermético es el punto culminante en la liberación del tema, el adiós total a la naturaleza; en el periodo cristal se convierte el cuadro en un juego de formas coloreadas en el espacio.

    Cubismo analítico y sintético

    Inspirados por el tratamiento volumétrico de las formas pictóricas de Paul Cézanne, Picasso y Georges Braque pintaron en 1908 una serie de paisajes dentro de un estilo que un crítico describió después como si hubieran sido hechos a base de “pequeños cubos”, imponiéndose así el término cubismo. Entre 1908 y 1911 trabajaron en estrecha colaboración dentro de esta línea de descomposición y análisis de las formas, desarrollando juntos la primera fase del cubismo, conocida como cubismo analítico. La paleta monocromática prevaleció en estas representaciones de motivos totalmente fragmentados, mostrados de modo simultáneo desde varios lados. Los temas favoritos de Picasso fueron los instrumentos musicales, las naturalezas muertas y sus amigos, entre los que destaca el retrato de uno de sus marchantes, Daniel Henry Kahnweiler. En 1912 realiza su primer collage, Naturaleza muerta con silla de paja (Museo Picasso, París), combinando pasta de papel y un trozo de hule sobre un lienzo pintado sólo en algunas zonas, que representa un vaso, un periódico, una pipa, una ostra y un limón. Esta técnica señala la transición hacia el cubismo sintético. Esta segunda fase del cubismo es más decorativa, y el color desempeña un papel más destacado, aunque nunca de manera exclusiva. Dos obras de 1915 demuestran la simultaneidad de estilos que utilizó: Arlequín (Museo de Arte Moderno) es un cuadro cubista sintético, mientras que un dibujo de su marchante, Vollard (Museo Metropolitano de Arte), está realizado dentro de lo que se conoce como estilo ingrista, así denominado porque emula las formas artísticas del pintor francés Jean August Dominique Ingres. De 1923 es su Arlequín con espejo (Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid). Obra de su llamado periodo clásico (1921-1925), anunciado, en parte, en los dibujos ingristas y consecuencia de su estancia en Italia en 1917.

    Época clásica

    Al término de la Primera Guerra Mundial, aunque ya no abandonará totalmente el cubismo, con la paz y dos acontecimientos, un viaje a Italia y el contacto con los ballets rusos, abren una etapa clásica. En Italia PICASSO contempla las obras de la Roma antigua, Pompeya, el Renacimiento. Es el momento creador de las máscaras, en las que con un dibujo portentoso inmoviliza la expresión mientras se limita a apuntar las otras partes de la figura. En las danzas de los ballets rusos estudia la esencia del movimiento, que le inspira pinturas de ritmo agitado (Tres bailarines, 1925). Nada hacía presentir, en el año 1925, en un momento de serenidad, que el arte picassiano iba a iniciar otro viaje por caminos que todavía no había recorrido ningún artista.

    6. REALISMO Y SURREALISMO (entorno 1917)

    Durante la I Guerra Mundial, Picasso viajó a Roma para realizar los decorados de los ballets rusos de Sergei Diáguilev. Conoció allí a la bailarina Olga Koklova, con la que se casó poco después. Dentro de un estilo realista, figurativo, en torno a 1917 Picasso la retrató en varias ocasiones, al igual que a su único hijo legítimo, Pablo (por ejemplo, en Pablo vestido de Arlequín, 1924, Museo Picasso, París) y a sus numerosos amigos. A comienzos de la década de 1920 pintó una serie de cuadros con figuras robustas, pesadas, escultóricas, dentro del que se ha denominado estilo ingresco, como por ejemplo Tres mujeres en la fuente (1921, Museo de Arte Moderno) y obras inspiradas en la mitología, como Las flautas de pan (1923, Museo Picasso, París). Al mismo tiempo creó también extraños cuadros de bañistas inflados e informes, con cabezas muy pequeñas y grandes cuerpos, así como retratos de mujeres en actitudes violentas, convulsas, indicando a menudo con ellas sus propias tensiones vitales. Aunque siempre declaró que no era surrealista, en muchos de sus cuadros se pueden apreciar cualidades y características propias de este movimiento artístico, como en Mujer durmiendo en un sillón (1927, Colección Privada, Bruselas) y Bañista sentada (1930, Museo de Arte Moderno).

    7.LA METAMORFOSIS (1925)

    A partir de1925 la temática cambia y algunos tratadistas hablan de una fase surrealista; en efecto el pintor español muestra por entoncees una gran admiración por los escritos teóricos de BRETON y por la obra de ARP, MIRÓ y TANGUY, pero en el la representación de la onírico no pasa de ser un ensayo, un intermedio. Sin dejar de atender a la realidad no pasan desapercibidos para su pupila analítica ciertos síntomas amenazadores, como el ascenso de los fascismo o una economía desbocada en un consumismo creciente. Su amor por la vida no le oculta los absurdos, y paulatinamente se inclinará hacia una representación inédita de la realidad. Su Mujer sentada al borde del mar (1929) coincide con el estallido de la gran depresión económica que se inicia en los Estados Unidos y produce ruinas de empresas, suicidios y millones de parados en todo el mundo. Para Picasso la pintura es un conjunto de signos, y la metamorfosis o modificación de las formas el equivalente a una metáfora, un lenguaje con el que expresa las angustias de la época. Se desenvuelve esta “de-deformación” dentro de los presupuestos del Expresionismo, aunque en ningún momento se ate a una disciplina de escuela ni siquiera llegue a una relación personal con otros maestros expresionistas. Hasta 1929 la metamorfosis se basaba en curvas y elipses, desde ese momento la figura humana es una estructura de trazos angulosos y agudos de una violencia que refleja un espíritu atormentado.

    8. ETAPA EXPRESIONISTA

    El expresionismo busca la representación de la angustia. Otra obra de 1937, La mujer que llora, es probablemente es el rostro más desgarrador de toda la historia de la pintura. Durante la Segunda Guerra Mundial el tema de la muerte es el constante del arte picassiano. Cráneo de buey muerto, pintado en 1942, es el resumen del sentimiento del artista por los muertos en la guerra y por la pérdida de su íntimo amigo, el escultor Julio González.

    Cuando la paz vuelve a los campos de Europa, en los cuadros de Picasso aparecen otra vez las palomas, los balcones floridos abiertos al Mediterráneo, los mares azules. Sigue realizando, de todas maneras, un arte comprometido, que refleja la situación histórica y el misterio de la muerte no deja de acuciarle. Sus 43 cuadros de interpretación sobre las Meninas de Velázquez, además de ser un homenaje al genio velazqueño reflejan las nuevas concepciones del espacio, según la teoría de la relatividad, y el sufrimiento o los complejos en los rostros deformados.

    9. PINTURAS REALIZADAS ENTRE 1930-1935

    Varios cuadros cubistas de comienzos de la década de 1930, en los que predomina la armonía de líneas, el trazo curvilíneo y un cierto erotismo subyacente, reflejan el placer y la pasión de Picasso por su nuevo amor, Marie Thérèse Walter, con la que tuvo a su hija Maya en 1935. Marie Thérèse, retratada muy a menudo en actitudes de reposo, fue también la modelo del famoso cuadro Muchacha ante el espejo (1932, Museo de Arte Moderno). En 1935 Picasso llevó a cabo la serie de grabados Minotauromaquia, un bellísimo trabajo en el que mezcla los temas del minotauro y las corridas de toros; en esta obra, tanto la figura del toro como la del caballo destripado anuncian las imágenes del Guernica, el gran mural considerado por la mayoría como una de las obras artísticas individuales más importante del siglo XX.

    10. ÚLTIMOS TRABAJOS: RECAPITULACIÓN

    Muchos de los últimos cuadros de Picasso están basados en las obras de los grandes maestros del pasado como Diego Velázquez, Gustave Courbet, Eugène Delacroix y Édouard Manet. Además de en la pintura de cuadros, Picasso trabajó también en cientos de litografías que realizó en la imprenta de Fernande Mourlot. Se interesó también por la cerámica, y así, en 1947, en Vallauris, realizó cerca de 2.000 piezas. Durante este tiempo Picasso hizo también importantes esculturas: El hombre del carnero (1944, Museo de Arte de Filadelfia), un bronce a tamaño natural, y La cabra (1950, Museo de Arte Moderno), también en bronce, obra de enorme fuerza. En 1964 llevó a cabo la maqueta de Cabeza de mujer, una monumental escultura levantada en 1966 en acero soldado en el Civic Center de Chicago. En 1968, y a lo largo de siete meses, creó las notables series de 347 grabados con los que retornó a sus primitivos temas: el circo, las corridas de toros, el teatro y las escenas eróticas.

    A lo largo de toda su vida la obra de Picasso se expuso en innumerables ocasiones. La más inusual de ellas fue la que le dedicó el Louvre en 1971 con motivo del 90 cumpleaños del artista; hasta entonces nunca se había expuesto en el museo parisino la obra de ningún artista vivo. Picasso murió el 3 de abril de 1973 en Notre-Dame-de-Vie, su residencia cercana a Mougins.

    11. SIGNIFICACIÓN DEL ARTE PICASSIANO

    Picasso es el artista de la libertad, una libertad que no puede ser frenada por la tradición, ni por los convencionalismos, ni por los prejuicios de los contemporáneos, ni siquiera por su propia obra.

    Los símbolos le permiten crear un mundo propio. Por ejemplo un manillar tiene la fuerza embestidora de un asta de toro, y de la guitarra destrozada en los cuadros cubistas parece emanar la música ya liberada de la madera y las cuerdas.

    Se puede encontrar el compromiso con el tiempo que vive y su solidaridad con los humildes de cualquier lugar o momento. Desde los cuerpos magros de su época azul a los rostros despedazados de sus épocas expresionistas el dolor por el hombre que sufre, más aún por la humanidad que sufre, es un sentimiento nunca extinguido. Tras sus gritos, sus visiones nocturnas, sus planos aristados, puede entreverse una meditación al mismo tiempo sobrecogedora y compasiva

    COMENTARIOS

    EL GUITARRISTA CIEGO

    LA PLANCHADORA ( 1904)

    EL RETRATO DE LA SEÑORA CANALS (1905)

    LES DEMOISELLES D´AVIGNON (1907)

    EL VIEJO JUDIO (1903)

    EL GUERNICA (1937)

    El caballo se encuentra en el interior de un triángulo cuya cúspide corresponde al eje vertical que divide la tela en dos cuadros. En el primer cuarto del rectángulo se encuentra la silueta del toro; en el segundo el ojo luminoso y trágico de la lámpara; en el tercero, la ventana en la que se inclina la mujer con la lámpara; en el último, un hombre desesperado que tiende sus brazos hacia el cielo.

    El disco del sol se ha contraído en una forma oval, y en su centro hay una bombilla eléctrica. Una luz acogedora mana de la lámpara, la luz de la verdad, que ilumina la escena de estragos y sostenida por el brazo extendido de la mujer que se encuentra en la ventana. El toro contempla la escena desconcertado. El guerrero yace bajo las patas del caballo. El caballo domina el centro e la escena y con la boca escupe desafíos dispuesto a no rendirse. Las figuras más representativas son las cuatro mujeres que muestran asombro, miedo y un dolor abrumador.

    Representa con gran pureza las líneas y representa una distorsión de los cuerpos.

    Existe una gran simbología extraída de la mitología española: el toro representa la brutalidad, el caballo al pueblo.

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    Se trata de una pintura al óleo sobre tabla, realizada en la época azul de Picasso. En esta obra el azul tiene el papel protagonista, pero tambien la figura estática del viejo. Parece un espiritu aprisionado en un cuerpo cuyos miembros languidecen como si la vida se marchara, para cederle el paso a la muerte. La escena cuenta con un gran dramatismo, basado en la realidad y en el interes psicológico. El anciano con los miembros alargados, la forma que tienen sus manos, su posición retorcida y sus gestos, recuerdan al estilo manierista del Greco, pero tambien su forma geométrica de la figura humana, construida entorno a un eje central, la guitarra, anuncia la composición de las naturalezas muertas de la época cubista.

    Pintura al óleo sobre lienzo, en la que aparece representado el retrato de la mujer del pintor Ricardo Canals, Benedetta Bianco, con una mantilla, peineta y una flor sujeta a su pelo. Los rasgos clásicos, la suavidad de las líneas, muestran una estética ya alejada de su época rosa, es dificil encajar la obra dentro de un momento determinado, dentro de su trayectoria. Este retrato tiene algo de espiritualidad y también algo velazqueño. La blancura de su piel, la elegancia de sus facciones y el aire distante, algo nada frecuente en los retratos de Picasso, nos recuerdan a Velázquez.

    Es una pintura al óleo sobre lienzo en donde aborda la visión depauperada de la humanidad. Aparece una distorsión del cuerpo humano, que se ve en la angulosidad de la figura, que apoya todo el peso de su cuerpo sobre sus manos.

    El color blanco que normalmente da luz y alegría, aquí aparece mortecino y trágico, lo que le ayuda a expresar el agotamiento físico y moral.

    Pintura al óleo sobre lienzo. Aparece representado un viejo mendigo con un niño pobre. El tema que nos esta abordando es la desgracia humana y el sufrimiento desgarrador. Nos presenta a un viejo ciego cuyas cuencas oculares se han convertido en unas cavernas sin vida, que contrastan con los ojos grandes y expresivos del niño. Con el azul, consigue dotar a la escena de un gran dramatismo, en donde el anciano aparece con unos miembros muy alargados y deformados , como se puede ver en los pies, finos y huesudos.

    Es un óleo sobre lienzo. Se encuentra en el Museum of Modern Art de Nueva York. En esta obra logra por primera vez una síntesis entre dos tendencias opuestas como son la concepción jubilosa y decorativa donde hay un predominio de un trazo superficial de las figuras en movimiento, y, por otrauna tendencia más estática y rigurosa. El color carne que emplea en los cinco desnudos femeninos brillan contra el fondo de una cortina, cuyo azul parece evocar la profundidad del cielo.

    Las figuras del ángulo izquierdo sostienen una cortina de color ocre rojizo que le sirve para mostrar las formas angulosas. Las tres figuras son equilibradas y serenas, no tienen movimiento. Estas presentan un fuerte contraste con las de las derecha, colocadas una más alta que la otra. Los rostros de las figuras de la derecha muestran una cierta distorsión.

    Las formas que emplea son sólidas, y esto lo consigue al modo firme en que las dibuja, con lineas claras y oscuras que perfilan las formas. Las facciones de cada una están claramente dibujadas, como son los ojos, las orejas y narices

    El Guernica es una obra de denuncia y de protesta contra los bombardeos de la pequeña población vasca que da nombre al cuadro. Lo primero que vemos son las consecuencias de la guerra, como son el niño muerto, la casa en llamas, cuerpos lacerados, gritos de agonía y miradas de estupor.