Pi, fe en el caos; Darren Aronofski

Cine independiente. Cinematografía. Películas filosóficas. Surrealismo cinematográfico. Argumento

  • Enviado por: Mima
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ENSAYO DE FILOSOFÍA

Basado en la película: “Pi, fe en el caos”.

4ºMB

Tema: “El número utilizado para “numerar” nuestra realidad se sirve de nosotros para esclavizarnos a una realidad inexistente”.

Desde cientos de años atrás, el hombre vive de acuerdo a los números. Se apoya en ellos como la base de la civilización. Cada uno de nosotros aprende a utilizarlos a medida que va creciendo. Son tan fundamentales en nuestras vidas que nos parece imposible imaginarnos un mundo sin ellos. Nos sirven para entender, ordenar, clasificar y hasta relacionar todo lo que nos rodea. Incluso, podemos desarrollar teorías filosóficas, abstractas con ellos. Y es justamente ese factor fundamental que poseen, el que nos aleja de cualquier cuestionamiento sobre su autenticidad. Claro, nos es imposible pensar que podrían estar alejándonos cada vez más de la verdadera realidad. Para mí, es a eso a lo que alude la frase. Es un tema que puede ocupar miles de horas en nuestra mente. Una teoría que nos puede llevar a imaginarnos realidades increíbles. Es como lo que pasa con la Astronomía. Como no tenemos un gran acceso a su información, podemos sacar nuestras propias conjeturas. Es por esto último que elegí este tema. Tiene una diversidad teórica infinita.

En la película, se presenta como una de las teorías principales de trasfondo. El personaje, Maximilian Cohen, intenta encontrarle el verdadero significado a “Pi”, para así , resolver el secreto de la naturaleza. Por medio de ese descubrimiento cree poder encontrar el verdadero código de la vida, incluyendo lo divino. Su visión de vida está basada en las matemáticas. Para él, todo tiene su “ecuación”. Y encontrando “la Gran Ecuación” que explica a otras (como las teorías de Pitágoras que sirven de código para resolver muchos problemas matemáticos pequeños), cree está la solución de la vida. Claro, pensándolo como él, es lógico. Si uno lo toma como que el Universo tiene números que lo conforman, es posible creer que hay un código principal que explica a ese TODO. Cohen, quiere encontrar esa realidad en su máxima esencia. Pero, ahí es donde uno se pregunta: ¿acaso esa realidad es verdadera?. Es posible que esos números no hagan más que alejarnos de la verdadera realidad. En ese caso, Cohen, encontraría un código falso, inexistente. Todo depende de por dónde se lo mire. Pero si de verdad hay una ecuación detrás de cada componente de nuestra naturaleza, encontrando la esencia de todas ellas, descubriremos el secreto de TODO, exactamente TODO. Y la persona que lo hiciera sería un verdadero “Dios”.

En nuestra realidad, los números son más que necesarios para nuestra existencia. Pero no dejo de pensar que es por el hecho de que así me lo enseñaron desde chica y así lo veo hoy en día. ¿Qué pasa si en verdad son una esclavitud mental? Tal vez, un día, una persona descubra la verdadera “numeración” de nuestra existencia, y eso signifique nuestra liberación. Porque, ¿quién me dice que 1 es igual a 1?, puede ser totalmente otra cosa. Quién sabe......

Personalmente, no creo que todo se simplifique en una ecuación. Los números son una gran creación del hombre que nos ayudan a ser lo que somos hoy. Creo que son más una creación nuestra para llenar nuestras necesidades, que el secreto de la vida. De todos modos, encuentro una teoría muy interesante la que expresa el autor de la película.

Si algún día alguien me puede demostrar que la realidad actual es auténtica, toda esta reflexión quedará en el pasado. Pero, mientras tanto, bienvenida sea cualquier teoría que tenga un fundamento lógico. Bueno, en verdad, ni siquiera es tan necesario que sea lógico. En estos temas tan cercanos, pero tan lejanos a la vez, cualquier cosa es posible. Y es eso lo que los hace aún más fascinantes.

En fin, la realidad actual queda válida hasta que alguien pueda demostrar lo contrario. Pero eso no quita que las dudas queden dando vueltas. “Realidad existente”, “inexistente”: ¿quién sabe?