Personalidad

Psicología. Comportamiento. Conducta anormal. Anormalidad. Psicoterapia. Técnicas terapéuticas

  • Enviado por: Barbara Sepulveda Hales
  • Idioma: castellano
  • País: Chile Chile
  • 7 páginas
publicidad
publicidad

LA REINTEGRACION DE LA PERSONALIDAD

El significado de la reintegración de la personalidad es el proceso de tratamiento y cura de todas las enfermedades mentales o trastornos sufridos en la desintegración.

Los desordenes de personalidad que pueden sufrir algunos miembros de la sociedad, repercuten necesariamente no solo en el bienestar de tales individuos, sino incluso en el desarrollo de la vida social.

La obligación de la sociedad por garantizar la salud pública lleva a valorar positivamente cuantos esfuerzos se realicen para lograr personas felices y equilibradas. Para ello, la terapia se ocupa prestamente del tratamiento de las manifestaciones patológicas; tanto las psicosis, como las neurosis y las enfermedades psicosomáticas urgen la intervención oportuna del psicólogo y del psiquiatra.

FACTORES DE ANORMALIDAD

En toda conducta humana intervienen multiples factores que se interrelacionan. Factores genéticos-hereditarios y factores ambientales actúan simultáneamente.

No se ha podido demostrar que la enfermedad mental sea hereditaria. Pero se considera que existe cierta predisposición genética a contraer determinadas enfermedades mentales. Así una constitución debil con escasa capacidad para sufrir tensiones y conflictos, puede facilitar los problemas de desajuste personal.

PSICOTERAPIA

¿Qué se propone el especialista?

Crear condiciones que favorezcan el desarrollo personal del individuo y de modo más inmediato:

  • Disminuir los síntomas de sufrimiento personal.

  • Mediante el oportuno cambio de conducta.

  • De cara a la consecución del mayor bienestar del sujeto.

  • Dentro de la legítima convivencia.

TÉCNICAS TERAPEUTICAS

Acomodándose a las peculiaridades de cada paciente y a los síntomas que le aquejan, se han ido poniendo a punto distintas técnicas terapéuticas.

Podemos distinguir tres grandes tipos de tratamiento: Biológico, Psicológico e Institucional.

  • Tratamientos Biológicos:

  • Psicocirugía: Iniciada hacia 1936, se propone seccionando, extirpando o removiendo los lóbulos frontales, interrumpir la formación de determinadas sinopsis cerebrales que, al parecer, están en la base de algunas perturbaciones. A la euforia de los inicios a seguido una postura de mayor rigor crítico y ético que limita considerablemente el uso de la Psicocirugía.

    Métodos de shock: Entre ellos; el electroshock y el tratamiento por coma insulínico. La corriente eléctrica produce una crisis convulsiva con pérdida del conocimiento. Se emplea, sobre todo, en los casos de acceso melancólico con ideas de suicidio.

    La cura insulínica de Bakel consiste en provocar el coma hipoglicémico mediante inyecciones de insulina. Se emplea, sobre todo, para curar la esquizofrenia.

    Farmacoterapia: La farmacoterapia o quimioterapia no hace más de veinte años que se emplea; pero está conociendo un desarrollo extraordinario, no solo por razones de eficacia, sino también, a veces, por razones extraterapéuticas.

    Según Delay podemos distinguir tres clases de sustancias: psicolépticos, psicoanalépticos y psicodislépticos.

    Los psicolépticos o sedantes disminuyen el tono mental. Entre estos tenemos los:

  • Hipnóticos, tanto barbitúricos (veronal, óptanos, etc.), como no barbitúricos (somnifral, viadril,etc.), que producen somnolencia.

  • Neurolépticos, como las fenotiacinas (largactil, etc.), las butirofenonas (haloporidol, etc.), los alcaloides de Ranwolfia (serpasil, etc.), que producen la agitación psicomotriz y eliminan los delirios y alucinaciones.

  • Tranquilizantes que tienen un gran efecto sobre la ansiedad, la irritabilidad, calmando al paciente. Se emplean, sobre todo, en las manifestaciones neuróticas.

  • Dadas las tensiones de la vida moderna, fácilmente se abusa del uso de tranquilizantes.

    Algunos como meprobamatos y los diacepan son altamente activos en ansiedades unidas a manifestaciones orgánicas.

    Los psiconalépticos o antidepresivos y estimulantes, son drogas que elevan el tono mental.

    Comprenden:

    a)Los estimulantes de vigilia como cafeína, anfetaminas, etc., para luchar contra el sueño, reducir la sensación de fatiga, etc.

    b)Los timoanalépticos o antidepresivos como imipramina, iproniacida, carbonato de litio, etc. que provocan euforia. Poseen efectos secundarios e incompatibilidades de uso.

    c) Los psicodislépticos están formados por drogas que producen alucinaciones e ilusiones como los alcoholes, el opio, el hachís. Entre los productos podemos citar: la lisergemida (LSD 25 etc.), la mescalina, etc. con fines terapéuticos se usan poco.

    Finalmente dentro de los tratamientos farmacolépsicos hemos de mencionar el narcoanálisis que produce un estado de obnubilación de conciencia ( a base de inyección intravenosa de amital o pentotal sódico), que facilita al paciente el revivir situaciones traumáticas particularmente reprimidas.

    La simple narcosis consiste en situar al enfermo en estado de sueño profundo. Se produce la llamada cura de sueño mediante los apropiados fármacos.

  • Tratamientos psicológicos

  • En el campo del tratamientopsicológico existen tantas técnicas como psicoterapeutas. Porque, si bien se reconocen varias pautas mayores, cada cual las adapta en consonancia de sus peculiaridades personales y las necesidades concretas del paciente. Solo vamos a mencionar algunas de entre ellas: conductista, psicoanalítica, centrada en el cliente, de grupo.

    Como rasgos en que coinciden estos distintos tratamientos señalemos: el pacto entre psicoterapeuta y paciente que estableciendo una relación interpersonal mediante la comunicación pretende el alivio del paciente.

    Psicoterapia conductista: Es una terapia en la que la realización del paciente queda preponderantemente señalada por el terapeuta. Se fundamenta en los principios de la teoría sobre el aprendizaje. Los mejores éxitos alcanzados por la terapia conductista (Behaviour Therapy) ha sido en le tratamiento de fobias y en la eliminación de hábitos negativos (morderse las uñas, mojar la cama, alcoholismo, fumar, etc.)

    Psicoterapia psicoanalítica: Método concebido por Freud, se propone lograr que el analizado consiga una comprensión profunda de sus mecanismos de defensa, de cara a lograr una mejor adaptación personal. Se usan como técnicas específicas: la asociación libre de ideas, la transferencia y el análisis de los sueños.

    La terapia psicoanalítica pasa por estas fases: alivio de las tensiones del paciente, manifestación de los impulsos reprimidos, elaboración de un mejor equilibrio entre el yo y el mundo. El psicoanálisis privilegia la palabra como medio terapéutico.

    Psicoterapia centrada en el cliente: Tiene como propulsor más autorizado a C. Rogers. Esta terapia reduce la participación activa del terapeuta, incitando a que sea el propio cliente quien encuentre las soluciones a su problemática y pueda llegar a ser él mismo.

    Todo el interés se centra en la persona del cliente y no en los síntomas que padece.

    Se establece un clima de comprensión y de permisividad no-directa, en el que se favorece la relación interpersonal constructiva.

    El terapeuta actúa como espejo que refleja lo que el cliente dice y no como experto que transmite una normativa conductual.

    Psicoterapia de grupo: intentando acercarse a las condiciones reales de la vida, se coloca al paciente en situación de grupo, con otros pacientes. La interacción grupal es un elemento que facilita la comprensión del propio problema, a la luz del problema y la crítica de los demás.

  • Tratamiento Institucional:

  • La terapia del medio ambiente desemboca necesariamente en la llamada terapia institucional. La institución (hospital, clínica, familia...) muchas veces ha servido de soporte material para la fijación de la enfermedad mental. No ´solo para luchar contra las secuelas nocivas de tales instituciones pasivas (hospitalismo, etc.) cuanto para aprovechar las posibilidades que tiene una institución bien estructurada se intenta romper la segregación entre enfermos y sanos, facilitando la intercomunicación más completa.

    La terapia para ser realmente eficiente ha de preocuparse del enfermo como persona presente en las distintas facetas socio-familiares.