Personajes del Islam

Religiones. Islamismo. Mahoma. Almanzor. Avicena. Abd Al-Rahman. Averroes. Müsá. Biografía

  • Enviado por: Isa
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MAHOMA.

Fundador del islamismo. Su nombre árabe es Muhammad. Pertenece al clan quraysí, venido a menos. En su infancia conoce la pobreza y la orfandad. Queda a cargo de su abuelo y de su tío Abü Tälib. A los 12 años acompaña a este último en una caravana comercial a Siria, en donde probablemente conoce los cenobios cristianos. A los 25 años entra al servicio de una rica viuda, Hadïyä, con la que contrae matrimonio, pese a la diferencia social y de edad que separa a ambos. De ella tiene dos hijos y cuatro hijas, la más importante de las cuales es Fátima. A los 30 años surgen los primeros rasgos de su ascetismo. Las dificultades que le plantea la vida en La Meca (Makka de Arabia saudí)le llevan a retirarse a una cueva en los alrededores de la ciudad. De esta época datan sus primeras visiones. Mahoma cree que está poseído por los malos espíritus.

Animado por su mujer y un amigo cristiano de ésta, Waraqa, llega al convencimiento de que el Espíritu de Dios le domina completamente. En el 613 comienza su predicación profética en La Meca. Las clases adineradas se oponen a su defensa de la igualdad religiosa de esclavos y señores. Mahoma predica una escatología salvífica, un Juez sancionador supremo al que hay que aplacar por medio del ejercicio de las virtudes y los sacrificios. Su predicación coincide efectivamente con un descontento social entre los habitantes de La Meca. Es entonces cuando afirma haber sido llevado al Templo de Jerusalén y arrebatado a la presencia de Dios. Pero se acentúan las presiones contra los nuevos creyentes y Mahoma decide entrar en contacto con comerciantes de Medina (al-Madina de Arabia Saudí), los cuales se comprometen a obedecerle (621). Al año siguiente, el grupo de los pactantes se amplía y se juramentan para hacer la guerra santa (ÿihäd). Los creyentes emigran definitivamente en ese mismo año a Medina (héjira). La nueva ciudad es esencialmente politeísta y en ella conviven cristianos y judíos. Estos últimos se oponen abiertamente a la nueva religión. La situación culmina con una matanza de judíos, la institución del rezo orientado a La Meca, en vez de a Jerusalén, y la sustitución del ayuno judío por el ramadán. Abraham es erigido nuevo patriarca de los musulmanes. Los ataques de Mahoma se centran ahora sobre La Meca, y Mahoma se granjea el afecto de los vencidos casándose con las hijas de los dos cabecillas de la ciudad. Poco después, somete a las tribus nómadas del

desierto e inicia con éxito la conquista de Siria (630). Sin embargo, su visión supera los límites del mundo islámico, a los cuales llegarán sus sucesores.

Siendo un hombre de compleja personalidad, no excesivamente preocupado por la moralidad de su vida personal, sabe llevar a los árabes al monoteísmo y a la unidad política. Dotado de imaginación y flexibilidad, se vale de un sincretismo religioso, hondamente enraizado en las peculiaridades étnicas de los pueblos árabes, a los que lega el Corán, con verdadero código de conducta individual y social, que los musulmanes creen que Dios (en árabe Alläh) transmite directamente o por medio del arcángel Gabriel a Mahoma, en sucesivas revelaciones. Mahoma comunica a sus más íntimos seguidores esas revelaciones, que unas veces escriben y más frecuentemente memorizan, porque entonces desarrollada para exponer el texto coránico, el cual recoge las creencias preislámicas de los árabes (peregrinación, circuncisión, calendario lunar) y algunas ideas cristianas, judías y mazdeístas. Mahoma admite la existencia de Dios creador, de quien él se considera un

profeta. Por su extensión, el Corán es algo menor que el N.T. Se divide en 114 capítulos o azoras (en árabe, süra, pl. sürät). Los seguidores de Mahoma reciben el nombre de musulmanes (en árabe, muslim: el que acepta la voluntad de Dios), en su mayoría sunníes o seguidores de la tradición ortodoxa, en tanto que los demás (chilíes, jarichíes, wahhabíes) se dividen en numerosas ramas (babíes, ahmadíes, qadianíes).

ALMANZOR.

Célebre ministro y general de la España árabe, nacido en Algeciras. Caudillo musulmán, de familia oriunda Beni-abi-Amir, de la tribu yemenita. Su padre fue Abu Hafs y su madre Boraiha, hija del magistrado Aben Bartal. Empleado primero como subalterno del cadí de córdoba, pasó en 964 a ser intendente de Abderrahmán y pronto se ganó su favor por su finura y cortesía. Fue subiendo en la escala administrativa hasta ser intendente, inspector de moneda, cadí de Sevilla y jefe del regimiento de policía. Al morir el califa se debió a su habilidad el nombramiento del niño Hixem II en el año 976, comenzando así sus ataques a los reinos cristianos en el año 977. Después de secuestra al califa se hace llamar al-Mansur (el Victorioso), gobernado desde entonces el califato dictatorialmente. Efectuó en veinticinco años cincuenta expediciones victoriosas, entre las que sobresalen la de 982 contra Zaragoza, la de 984 contra León y la de 997 contra Santiago de Compostela, en la que se llevó las campanas para que sirvieran de lámparas en la mezquita cordobesa. Casó con la joven Asma, hija del general Gálib.

Según dice una leyenda, Almanzor es derrotado en Calatañazor (prov. de Soria) donde murió. En el Norte de África sigue la política de protectorado de los califas cordobeses. Las 52 campañas de Almanzor contra los cristianos suponen un retraso de la Reconquista y repoblación de España, pero provocan el espíritu de solidaridad entre reyes y

condes cristianos. En lo que respecta al califato, lo arruina.

AVICENA.

Uno de los principales representantes del pensamiento filosófico árabe oriental. Gran estudioso, poseía amplios conocimientos de Geometría, Física, Jurisprudencia, Teología y Filosofía, además de ejercer la Medicina.

Su obra principal, una Suma filosófica en 18 volúmenes, se titula La Curación, y en ella expone e interpreta a Aristóteles, cuya Metafísica conocía perfectamente. Avicena es un seguidor de Aristóteles, de cuya doctrina, conocida en cierta medida por los árabes a través de los sirios, elimina algunos elementos platónicos. Del Estagirita toma doctrinas como la de las causas, los universales, las potencias del alma, etc., rechazando otras. De toda su obra, adquiere especial relevancia lo referente a la concepción del mundo como un único efecto emanado de Dios eterno, del que procede la primera y más alta de todas las inteligencias. A partir de ella emanan una tras otra las inteligencias, cada una inferior a la precedente, y que son las motoras de las esferas, las cuales rigen el mundo hasta en sus detalles más pequeños. Así pues, Dios no se ocupa de lo singular, sino de lo universal. En sus estudios sobre el alma humana, Avicena distingue cinco sentidos externos y otros cinco internos, y clasifica las almas en: sensitivas y vegetativas y angélicas y divinas. El alma humana, unida instrumentalmente al cuerpo, participa de ambas y da vida al cuerpo, haciéndole pasar de la potencia al acto y manteniendo su independencia, puesto que pervive individualmente después de la muerte del cuerpo.

Avicena divide las ciencias en teóricas (Filosofía primera o Ciencia divina, Matemáticas y Física) y prácticas (Ética, Economía y Política). La base de la Filosofía es el ser, a cuyo concepto llegamos por: abstracción de las cosas sensibles, análisis e intuición. El ser se divide en: necesario por sí (Dios) y necesario por otro (hombre). Avicena distingue entre esencia y existencia. De esta distinción, Averroes, Maimónides y San Tomás deducen la distinción real entre ambas, en tanto que Duns Escoto concluye su identidad real. La traducción al latín de las obras de Avicena ha permitido conocer el pensamiento aristotélico hasta que, a mediados del s. XII, surge un comentarista directo de Aristóteles: Averroes.

Avicena influye en la escolástica con: las pruebas de la existencia de Dios, la noción de participación, el hilemorfismo (distinción entre materia y forma), el principio de individuación la formación de los conceptos, etc.

ABD AL-RAHMAN III.

Primer califa omeya de la España musulmana. Sucede a su abuelo el emir `Abd Alläh en el 912. Ocupa el trono sin luchas y rodeado de numerosos auxiliares. Una de las facetas más importantes de su reinado es la obra unificadora que lleva a cabo. Desde hacía tiempo, las provincias de al-Andalus se regían independientemente, sin reconocer la autoridad de los emires de Córdoba. Abd al-Rahman III acomete esta empresa. En el 928 logra que toda Andalucía se someta al emirato de Córdoba tras la victoria frente a Ibn Hafsün. Poco después se entrega Badajoz (930) y más tarde, tras un largo y dificultoso cerco, somete la provincia de Toledo (932), consiguiendo así la pacificación del país y la restauración de la autoridad real.

Mientras tanto, seguía la guerra contra los cristianos. Durante su reinado se suceden victorias como las de Osma, San Esteban de Gormaz, Clunia, Valdejunquera (920) y también estrepitosas derrotas como la de Simancas (939), en la que el propio Abd al-Rahman III tiene que huir a uña de caballo para no ser capturado por los guerreros cristianos.

También fue gran conquistador del Norte de África. Ocupa Melilla (927), Ceuta (931) y Tánger (951). Abd al-Rahman se hace nombrar califa y desprecia a los califatos orientales. El califato de Córdoba, creado por Abd al-Rahman, se mantiene hasta l031, incluso como el poder más fuerte de toda la península Ibérica.

AVERROES.

Una de las grandes figuras de la Filosofía hispanoárabe. Comentarista por antonomasia de Aristóteles. Su saber enciclopédico abarca: Filosofía, Derecho, Teología, Filología, Astronomía y Medicina. Hijo de un cadí (administrador de justicia), es nombrado cadí de Sevilla (1169) y luego de Córdoba (1182). Su extraordinaria obra no ha sido estudiada totalmente.

Aparte de comentar a Aristóteles, tiene un pensamiento original. Averroes postula el l magisterio de la razón, independientemente de los postulados teológicos, y una ciencia separada de apriorismo no científicos. Con Averroes culmina el pensamiento filosófico del Islam y se abre el camino de la Filosofía moderna, independiente de la Teología. Entre sus seguidores se distinguen: los averroístas ateos de la Baja Edad Media y del Renacimiento, los librepensadores y liberales de la crítica moderna, y los cristianizados.

Para Averroes, las inteligencias deben su ser a un acto creador, sin proceso emanativo. También el mundo procede de Dios, pero es eterno. Las inteligencias mueven las esferas y la última es, como en las anteriores, el entendimiento agente, que mueve a su vez, como fuerza cósmica, la esfera lunar. Este entendimiento es, para todos los hombres, agente uno y único, de modo que el individuo no posee un alma propia sustancial ni una inmortalidad personal. Solamente es inmortal el alma única de la humanidad. La materia es asimismo eterna y contiene en sí un sinnúmero de disposiciones y formas. Su actuación (extractio) constituye el propio acontecer en el proceso del mundo y de la naturaleza. Las tesis averroístas, sobre todo la del monopsiquismo, suscitaron profundas y graves polémicas. El l más destacado adversario del averroísmo es San Tomás, que escribe Sobre la unidad del entendimiento contra los averroístas.

MÜSÁ.

Caudillo árabe, conquistador de al-Andalus. Por encargo del califa de Damasco, terminó la conquista de Marruecos. Envió una expedición a la Península Ibérica bajo el mando de su lugarteniente Täriq b Ziyäd, formada en gran parte por beréberes (711). La fragilidad del Estado visigodo convirtió la intervención de los árabes como aliados en una ocupación sistemática del país. Müsá desembarcó personalmente en Algeciras (712) al mando de un ejército de árabes y emprendió la conquista de varias plazas de Andalucía (Sevilla, Carmona, Alcalá de Guadaira); dirigióse después hacia la Lusitania, y tomó Mérida; tras entrevistarse con Täriq en Toledo, se dirigió a Zaragoza, que fue tomada en 713. Estando cerca de Lugo, recibió por segunda vez la orden de dirigirse a Damasco, adonde llegó coincidiendo con la muerte de al-Walïd y con la proclamación del nuevo califa, Sulaymän (715). Éste le acusó de actuar al margen de Damasco, y Müsá fue destituido y obligado a pagar una multa considerable.

BIBLIOGRAFÍA:

Enciclopedia Nueva Acta 2000 (1.982).

Enciclopedia Salvat (1.997).

Diccionario Enciclopédico Espasa-Calpe (1.979).

Diccionario Enciclopédico Durván (1.973).