Peronismo

Historia contemporánea de Argentina. Siglo XX. Gobierno argentino. Golpe de Estado de: 1934 y 1955. Presidencias de Perón. Política económica y social

  • Enviado por: Malama
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  • País: Argentina Argentina
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Peronismo

Golpe de Estado de 1943 y Orígenes del Peronismo

La Restauración Neoconservadora se encontraba en el Gobierno Nacional, y había adoptado una posición neutral frente a la Segundo Guerra Mundial (potencias del Eje vs. Aliados). Las Fuerzas Armadas estaban en contra de esta postura (Argentina era uno de los pocos países del mundo que no había declarado guerra a alguno de los bandos), aunque no encontraban, al igual que la sociedad argentina, una posición única o definida.

La coyuntura de la Guerra en Argentina se daba en dos posiciones o bandos bien diferenciados:

  • Frentes Populares Antifascistas: grupos de socialistas y comunistas movilizados por la Guerra, similares a las Brigadas Internacionales en la Guerra Civil Española.

  • Militares Pro Eje: disfrazan su posición en “neutralidad” para evitar problemas con EEUU y demás potencias aliadas (y poder así mantener tanto relaciones diplomáticas como comerciales).

Ahora bien, dentro del extenso y heterogéneo grupo de los militares habían distintas posiciones: Justistas (seguidores de J. B. Justo, reclamaban liderazgo político), Nacionalistas (sin vocero único, de claras simpatías con el Eje; se destacan Uriburu, y más adelante, J. D. Perón) y Profesionalistas o Apostólicos (ocupados en tareas específicas, creían que los militares no debía hacer política). Comienza luego un hecho determinante, la constitución del GOU (Grupo de Oficiales Unidos o Grupo de Obra y Unificación), una logia militar de oficiales medios nacionalistas y de derecha. Sus premisas incluían: atender el bienestar de la Patria y las FFAA; prevenir la insurgencia comunista; evitar la presión de EEUU para que Argentina se sumara al conflicto; considerar el riesgo que confinaba la intromisión de políticos en la unidad profesional; no anteponer ambiciones personales. Ocultan su posición fascista como neutrales, y buscaban principalmente que Argentina fuera líder económico en Latino América y resistir la candidatura del dirigente R. Patrón Costas (representante de la Oligarquía conservadora y fraudulenta).

En 1943, Castillo, el presidente de turno, propone como sucesor a R. Patrón Costas. En su discurso público, Patrón Costas declaró que si llegaba a la presidencia (que en épocas del “Fraude Patriótico” estaba asegurado) declararía guerra al Eje. Esto generó un conflicto con los militares pro fascistas, que se resolvió en la toma del poder en manos de estos últimos liderados por Rawson. La sociedad “apoya” al golpe, ya que exigía un cambio y estaba fuertemente influenciada por la propaganda militar.

Luego del Golpe, Rawson asume la presidencia, pero 48 horas después renuncia por no contar con el apoyo de los Coroneles de las FFAA. Lo remplaza el Gral. Ramírez, quien nombra Ministro de Guerra a E. Farrell y Secretario del Ministro Farrell a J. D. Perón.

Durante su breve gobierno de 8 meses, Ramírez prohíbe cualquier forma de actividad política, interviene las Universidades, aplica represión a los opositores (siendo los comunistas el principal blanco) y restaura el vínculo con la Iglesia al decretar educación religiosa en las escuelas. Pero las presiones de EEUU sobre Ramírez para que adoptase una posición pro Aliados, aumentan considerablemente, y al hacerlas éste públicas es depuesto y remplazado por Farrell.

Farrell al asumir nombre Vicepresidente, Ministro de Guerra, Director del Consejo de posguerra y Secretario Nacional de Trabajo y Previsión a Perón, quien viaja a Italia y toma contacto con el Fascismo (Estado conciliador de la relación entre Capital y Trabajo, Corporativismo, Populismo). Perón, desde la Secretaria Nacional de Trabajo y Previsión toma contacto con los obreros y sindicalistas y logra grandes mejoras en las condiciones laborales (convenios salariales, exige el cumplimiento de leyes viejas y decreta nuevas como el Estatuto de Peón), lo cual le valió un apoyo incondicional por parte de los sectores bajos y lo enemistó de por vida con los terratenientes y patrones.

A pesar de resistirse, Farrell termina declarando Guerra al Eje y decreta elecciones presidenciales para 1946.

En 1945, la Junta Coordinadora Democrática (alianza de universitarios, empresarios y militantes políticos opositores del Gobierno vigente, a quienes acusan de fascistas-populistas y de derecha) se moviliza en una “marcha por la Justicia” para obligar al Gobierno a entregar el poder. Así, los militares remueven al elemento más irritante, el Gral. Perón y lo encarcelan en la isla Martín García. El 17 de Octubre se congregan cientos de obreros (sin ser convocados por la CGT) en la Plaza de Mayo para pedir por la liberación del General. A pesar de las órdenes del Gobierno, ni la Policía ni el Ejército reprimen, lo cual deja abierto el interrogante que si Perón contaba o no con el apoyo de estas Fuerzas. Perón pronuncia luego un discurso y da por finalizada la movilización; el 17/10/1945 pasa a la Historia como el día del nacimiento simbólico del Peronismo, conocido dentro de este movimiento como el “Día de la Lealtad”.

Es así como inicia la etapa Peronista, en la cual los obreros se convierten en actores políticos (lo cual fue percibido por los sectores medios y altos como una “invasión”). En 1946 se producen las elecciones decretadas por Farrell y gana la fórmula Perón-Quijano en el Partido Laborista (no contaba aún con un partido propio) sobre la fórmula antiperonista/democrática Tamboríni-Mosca, determinando una fractura social perdurable entre peronistas y antiperonistas.

Presidencias de J. D. Perón: 1946 - 1955

El Peronismo tenía 3 bases u objetivos a consolidar: la Justicia Social, la Independencia Económica y la Soberanía Política, llevados a cabo por un Estado de carácter Dirigente y Planificador.

La Justicia Social se basaba en la redistribución del ingreso y el PBI a favor de las clases obreras; el objetivo era mejorar la calidad de vida y lograr que el Mercado Interno consumiera la producción industrial. Los convenios (subas) salariales y el aumento del empleo (fábricas estatales) vinieron acompañados de una gran mejora en los servicios públicos que brindaba el Estado: viviendas (por créditos hipotecarios o construcción de viviendas populares), salud (hospitales modelo y aparición de las obras sociales) y educación. El hecho de que la población tuviera estos acceso gratuito a estos servicios significó un mayor consumo de los bienes manufacturados nacionales (producidos en las fábricas estatales).

La Independencia Económica se convirtió en el principal objetivo de la política económica de Perón: el Estado intervendría en la Economía y llevaría a cabo una nueva fase de Sustitución de Importaciones basada en la reactivación del Mercado Interno y la Nacionalización y Estatización de empresas. La percepción de la Industria como un posible nuevo motor de la Economía nacional (que buscaba independizarse del Mercado Internacional) no fue lo único que llevó al Gobierno a impulsarla: para los militares como Perón la carrera armamentista de un Estado es de suma importancia, y se necesita para desarrollarla de una base sólida en la industria metalmecánica nacional. Mediante su intervención el Estado trataba recrear el Círculo Virtuoso del Keynesianismo.

La Soberanía Política, que no es más que una idea nacionalista y fascista del Estado por sobre todo, se relaciona con la defensa nacional.

Políticas Económicas

La Economía (llamada Economía Expansiva) se planificó en 2 programas económicos llamados Planes Quinquenales, y tuvo una fuerte influencia del Keynesianismo.

El Primer Plan Quinquenal (1947-1951) aprovecha la coyuntura de la Crisis de Posguerra: gran disponibilidad de divisas y altos precios de las materias primas en el Mercado Mundial. Se comienza con la nacionalización de los Servicios Públicos (gas, telefonía, flota mercante, etc.), destacándose la readquisición de los FFCC (resultaban poco redituables para Inglaterra y se aceptan como cancelación de deudas por las exportaciones, ya que las libras estaban congeladas en los Bancos de las islas) considerada por algunos un claro ejemplo de la independencia de la economía peronista y una nueva derrota económica en manos de Inglaterra por otros. Sigue la nacionalización del Banco Central, el cual jugaría un papel muy importante en el control de las políticas crediticias y monetarias.

Se crea en 1946 el IAPI (Instituto Argentino de la Producción y el Intercambio) para controlar el viraje de divisas desde el Agro a la nueva Industria nacional y lograr la “nacionalización del Comercio Exterior”. Su función era comprar la producción agropecuaria no consumida por el Mercado Interno a un precio determinado por el Estado y venderla luego en el Mercado Internacional; la diferencia obtenida financiaba los créditos blandos otorgados por los Bancos Nación, Industrial e Hipotecario, destinados a la pequeña y mediana burguesía.

Con la declaración de guerra al Eje se crea la Dirección Nacional de Industrias del Estado (DINIE) para tomar bajo control del Estado las filiales de empresas alemanas radicadas en Argentina.

En lo que respecta a la Industria, se desarrolló principalmente el área textil, la siderurgia y la metalurgia. Gracias a la restricción de importaciones y a la política crediticia vigente, se expandió notablemente el número de pequeños y medianos establecimientos industriales.

En 1949, disminuye el flujo de divisas desde el Agro y dada la excesiva dependencia creada por el modelo económico, aumenta la inflación. El hecho de no haber impulsado en desarrollo de la Industria Pesada hacía que el Estado se viera obligado a importar desde herramientas y maquinaria hasta combustibles, y dependiera entonces del Mercado Internacional. La contracción del flujo de divisas obtenidas por la actividad agrícola se debe a varios factores: los productores rurales se sienten desalentados por las pocas ganancias que obtienen (casi todo queda en manos del IAPI, ya que no podían comerciar directamente con los empresarios extranjeros) y se ven obligados a arrendar sus tierras, desastres naturales (plagas y sequías) azotan el país y arruinan las cosechas y el precio internacional del cereal cae. Este último punto resulta el más conflictivo: en la Posguerra Argentina era uno de los pocos productores agrícolas en pie y por lo tanto era el principal proveedor de Europa, pero a fines de la década del 40 EEUU aplica el Plan Marshall (programa de recuperación económica del viejo continente mediante créditos y donaciones) y prohíbe que los dólares aportados a Europa en el plan de ayuda se utilicen para comprar productos argentinos.

Como el pilar de la redistribución del ingreso a favor de los obreros eran los altos precios de los productos agropecuarios a nivel internacional, los salarios de los trabajadores comenzaron a deteriorarse. Perón ordena entonces la política del ahorro e intenta trabar cualquier tipo de protesta o levantamiento.

Llega entonces en 1953 el Segundo Plan Quinquenal, conocido como “La Vuelta al Campo”. Se propuso: establecer un programa de inversiones estatales y privadas con el fin de cubrir las necesidades nacionales de materias primas, energía, transporte y maquinarias; proseguir la política de sustitución de importaciones; fomentar la actividad del agro; y consolidar el cooperativismo, lograr la participación de empresarios y trabajadores en la planificación de la Economía.

Impulsado por la necesidad del desarrollo de la Industria Pesada se apela al capital extranjero (otorgando por ejemplo concesiones para la explotación del petróleo a la empresa Shell) y a una re-estimulación de la producción agrícola.

En 1953 se sanciona una ley de radicación de capitales extranjeros (se instalan así nuevas empresas en nuestro país, incluyendo algunas reinstalaciones de empresas alemanas) y se establece el congelamiento de los sueldos por 2 años, que determina un alejamiento entre el Peronismo y los trabajadores (quines se veían cada vez más perjudicados mientras crecían por acciones del Gobierno las ganancias de los trabajadores). A pesar de esto, los sectores sindicalistas seguían apoyando a Perón.

Finalmente, la CGT acuerda no pedir más aumentos salariales y los empresarios no subir los precios; esto, junto a la política ahorrista, logró controlar la inflación (se redujo hasta ser casi nula) eficazmente. En conclusión, la Economía no fue un factor influyente sobre el Golpe que derrocó a Perón en 1955, ya que el Segundo Plan Quinquenal redujo notablemente y controló la inflación, y no hubo grandes perjudicados por las medidas del Gobierno.

Política Social

Durante el Gobierno de Facto de Farrell (1944-1946) Perón, como Secretario de Trabajo y Previsión, comenzó a ganarse la simpatía de los sectores bajos. El Estado, en un intento de conciliar Capital con Trabajo (Fascismo; populismo, Corporativismo), se acerca al movimiento obrero gracias a haber conseguido convenios salariales con los empresarios, exigirles el cumplimiento de viejas leyes laborales en desuso y la sanción de nuevas (como el Estatuto del Peón, que otorgó nuevos derechos a los trabajadores rurales y enemistó a los terratenientes con Perón de por vida). Perón además buscaba apoyo social para frenar el avance del comunismo, y lo logró aliándose con los sectores obreros (para evitar así la politización de los mismos). Por otro lado, no obtuvo respuesta de los empresarios, ya que no compartían su objetivo (el comunismo no les significaba una amenaza).

Durante su mandato, Perón aseguró acceso gratuito a los servicios para reactivar el Mercado Interno. Esto le valió también una profunda simpatía de los obreros y sectores bajos. Paralelamente, comenzó un proceso llamado “Peronización de la Sociedad”, el cual consistía en la entonación de la marcha peronista, luto obligatorio tras la muerte de Eva Perón, nombramiento de edificios públicos, calles y edificios en honor al Presidente y su esposa, etc.

El papel social de Perón se vio personificado en su segundo esposa, Eva Duarte, primer Primera Dama argentina que no pertenecía a la Oligarquía y que tenía un papel activo en la Política; era actriz e hija ilegitima, lo que transformaba en blanco de burla y desprecio de la Oligarquía. Se convierte en el nexo entre Perón y los sindicatos (casi como Perón en la Secretaria de Trabajo y Previsión), impone el voto femenino (aprobado por el Congreso en 1951), es nombrada representante de los sectores bajos e inicia la Fundación de Caridad Eva Perón (trabaja con ajenos al Mercado Laboral como niños, ancianos y discapacitados, crea hogares-escuelas, dona juguetes, etc.). a lo largo del ejercicio de Gobierno de su esposo, pronuncia exaltados discursos nacionalistas, los cuales eran festejados por seguidores y repudiados por los antiperonistas (principalmente la oligarquía). Su muerte de cáncer en 1952 fue un duro golpe para el Peronismo y fue decretado luto nacional obligatorio.

Prácticas Políticas

En el plano político, Perón instaura la “Democracia de masas”: amplía los derechos políticos, socio-económicos y laborales de la población (Artículo 14 Bis), abre la participación política de los ciudadanos (peronistas) en Unidades Básicas, y se decreta el voto femenino (lucha encabezada por Eva Perón, a pesar de no ser la precursora de esta causa). Todo esto estaba asentado en la Nueva Constitución de 1949, reforma de la Constitución de 1853 (la cual fue readoptada tras la caída de Perón en el Golpe del 1955, pero manteniendo la inclusión del Artículo 14 Bis), sancionada por una comisión nacional reformadora convocada por Perón. Esta nueva Constitución establecía, entre otras cosas, la posibilidad de re-elección del Presidente (razón por la cual Perón realizaba la reforma) y definía un Estado económicamente nacionalista e intervensionista. Entre los derechos laborales y sociales no se incluyó el de huelga.

Perón sentó las bases de una suerte de “Fascismo Argentino”, ideas que desarrolló durante el ejercicio de sus Gobiernos. Restringió las libertades y generó la oposición de grandes sectores de la sociedad. Para alcanzar sus objetivos impuso censura (compra de medios opositores) y represión (persecución, encarcelamiento y hasta exilio de opositores) y se valió además de su plan de “Peronización de la Sociedad”, que consistía en llevar las ideas a las masas a través de la política y la propaganda, a nivel de Partido Único (idea claramente fascista); esto último invadía cada aspecto de la vida de la sociedad (los libros de lectura en las escuelas estaban escritos íntegramente sobre el Presidente y la Primera Dama).

En el plano educativo, su meta fue educar a las clases obreras para transformarlas en mano de obra calificada; abre escuelas técnicas en todo el país (CONE) y funda la Universidad Tecnológica (nocturna, para que resultara accesible a los trabajadores). Por otro lado, no todas sus acciones fueron tan benévolas. Abolió la autonomía de las Universidades Nacionales decretando nuevos formas de elección de regentes y llevando a cabo un “vaciamiento” de las aulas (persecución de alumnos mediante organizaciones peronistas internas y cesanteos o renuncias de docentes con ideas antiperonistas).

Su accionar le valió un grandes simpatizantes, así como también un gran número de opositores; la sociedad se dividía entre peronistas y antiperonistas.

Peronistas:

  • Obreros

  • Parte de la Pequeña y Mediana Burguesía Nacional: créditos del Banco Hipotecario

  • Gran parte del Ejército (militares nacionalistas)

  • Iglesia Católica durante la 1º Campaña: Perón había pertenecido a un Gobierno (de Facto) que había establecido la enseñanza religiosa en las escuelas - la Iglesia llevó a cabo una especie de clientelismo con los fieles (los sacerdotes incitaban a que se votara a Perón)

Antiperonistas:

  • Gran Burguesía Industrial/ Oligarquía (Unión de Industriales Argentinos): se ven desprotegidos frente al creciente poder de los obreros y son muy perjudicados por la sanción de las leyes laborales a favor de los trabajadores

  • Burguesía Terrateniente (Sociedad Rural Argentina): habían perdido el poder que tenían durante los gobiernos conservadores y se habían visto perjudicados por la intermediación del IAPI en su transacciones con el Mercado Internacional, a pesar de que resultaron beneficiados por el Segundo Plan Quinquenal

  • Ejército, principalmente la Marina (liberales)

  • Sectores Medios: perciben que ellos han obtenido todo gracias a su esfuerzo, y ahora el Peronismo otorga todo a las clases bajas sin condiciones - sufrían censura - molestos por la “Peronización de la Sociedad”

  • Estudiantes Universitarios agrupados en la FUA (Federación de Universitarios Argentinos)

  • Partidos Políticos (UCR, Socialismo, etc.)

  • Iglesia Católica: el principal conflicto entre estas 2 fuerzas fue la competencia en diversos aspectos, como la actividad caritativa - Perón además había acusado a algunos sacerdotes y cristianos de antiperonistas y de infiltrarse en “organizaciones del pueblo” - la creciente mistificación de Eva Perón tras su muerte no era de agrado de la Iglesia - tras la ruptura de su relaciones con la Iglesia: legaliza la prostitución, sanciona la Ley del Divorcio y de reconocimiento de los hijos ilegítimos, y separa la Iglesia de la Educación (educación laica)

Caída de Perón: Golpe de Estado de 1955

El 20 de septiembre de 1955, el gobierno peronista fue derrocado por un Golpe de Estado encabezado por el Gral. E. Lonardi, quien tomó a su cargo la presidencia.

Lonardi era un militar católico practicante de tendencia nacionalista, quien tras la violenta ruptura de la relación entre la Iglesia y Perón se precipitó a efectuar el golpe, apoyado principalmente por la Marina (sector liberal y antiperonista de las Fuerzas Armadas). Como compartía muchos de los principios sociales del peronismo, tendió hacia una política conciliadora, lo cual disgustó a los militares más antiperonistas. Antes de cumplir los 2 meses de mandato fue depuesto y remplazado por el Gral. P. E. Aramburu.

Con Aramburu en la Presidencia, la Revolución Libertadora (nombre que había adoptado el nuevo gobierno) inició una violenta política antiperonista, la cual básicamente se encargó de intervenir, disolver, prohibir o revertir todo aquello que había sido decretado durante la última década. Como contrapartida, dirigentes y militantes del peronismo consolidan la una desorganizada “resistencia peronista”, que consistía en huelgas, sabotajes y atentados al nuevo gobierno.

Ese mismo año se anula la Constitución peronista de 1949, y se vuelve la Constitución de 1853 con la idea de una nueva reforma con vistas a remediar la situación política para las próximas elecciones presidenciales.

Perón, por su parte, vivió exiliado los 18 años siguientes a su derrocamiento; tras su paso por Paraguay (obligado por el Estado argentino abandonó ese país) y algunos países latinoamericanos, se estableció permanentemente en Madrid. Durante su exilio, aconsejó al pueblo argentino a abstenerse del voto en las elecciones de 1957, lo cual derivó en un gran porcentaje de votos en blanco. Apoyado en sus buenas relaciones con el dictador Francisco Franco (de ideas pseudo fascistas) volvió a la actividad política, que lo llevaría a regresar a la Argentina y a la Presidencia en 1973 con la fórmula Perón-Perón.

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