Período de Entreguerras

Democracia. Fascismo. Primera Guerra Mundial. Totalitarismos. Nazismo. Fascistas. República de Weimar. Tratado de Versalles. Sociedad de Naciones. Imperialismo. Dictaduras. Hitler. Mussolini. Gestapo. Propaganda. Conservadurismo

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1.DEMOCRACIAS Y DICTADURAS EN EL PERÍODO DE ENTREGUERRAS

Auge y crisis de la democracia

Los tratados de paz que pusieron fin a la Primera Guerra Mundial dieron lugar a la aparición de nuevos estados en Europa y la democracia se convirtió en el régimen mayoritario entre las naciones independientes.

Sin embargo, hubo corrientes ideológicas que cuestionaron la democracia. Se crearon ligas de excombatientes, sobre todo en Alemania, Francia e Italia, que defendían posiciones antidemocráticas y que tuvieron cierta aceptación en algunos sectores.

Por otro lado, la extrema izquierda defendía la implantación de la “dictadura del proletariado”. El comunismo se presentaba como una alternativa obrera a la democracia.

La proliferación de los regímenes democráticos se detuvo pronto. Con el acceso al poder de Mussolini en Italia, se multiplicaron las dictaduras y los regímenes democráticos solo perduraron en las naciones más desarrolladas y con mayor tradición democrática.

Las democracias occidentales

Las democracias occidentales vivieron una época llena de dificultades debido, en parte, a las tensiones provocadas por los tratados de paz de la Primera Guerra Mundial y por los efectos de la crisis de 1929.

Francia . La guerra había supuesto un enorme coste material y humano, sin embargo, en el ámbito económico, experimentó una rápida recuperación y fue la potencia menos afectada por la crisis del 29.

El régimen democrático salió consolidado por la victoria. No obstante, algunas organizaciones de ideología antidemocrática tuvieron cierto auge.

La inestabilidad política y los efectos de la crisis económica facilitaron la aparición de agrupaciones antiparlamentarias. La extrema derecha provocó graves desórdenes en el país, lo cual propició una reacción de la extrema izquierda que culminó con la creación del Frente Popular (alianza antifascista de radicales?, socialistas y comunistas). El Frente Popular ganó las elecciones en Francia y se dieron mejoras sociales y laborales, pero este gobierno tan solo duró dos años.

Reino Unido. El atraso de la industria británica provocó un considerable aumento del paro, que se agravó por los efectos de la crisis del 29.

El respeto general hacia el sistema democrático se puso de manifiesto en el Parlamento, en el que los extremismos de derecha e izquierda tuvieron poca presencia. La política de este período estuvo presidida por el enfrentamiento pacífico entre el partido conservador y el partido laborista.

Por otra parte se encontraba el problema de Irlanda. En las elecciones de 1919, los diputados independentistas irlandeses se negaron a participar en el Parlamento británico y construyeron un Parlamento irlandés en Dublín que proclamó la independencia. En 1921 se acabó reconociendo el Estado Libre de Irlanda.

Estados Unidos. El conservadurismo tuvo su máxima expresión en la promulgación de la Ley seca. Otra de las manifestaciones de este conservadurismo fue la persecución del movimiento obrero y la marginación de las organizaciones de izquierdas.

En los años veinte triunfó el aislacionismo internacional, que se plasmó en la no-ratificación del Tratado de Versalles y en la negativa de incorporarse a la Sociedad de naciones, así como en la reducción de la entrada de inmigrantes al país.

Económicamente, EEUU salió de la Primera Guerra Mundial como la primera potencia económica mundial y esta situación mejoró durante los años veinte y llegó a su fin con la crisis del 29. A partir de entonces, el país emprendió un viraje político y social de signo progresista.

La Alemania de la república de Weimar

Nada más ser proclamada, la República Alemana tuvo que hacer frente a una doble oposición. Por un lado los espartaquistas, quienes promovieron una revolución de tipo bolchevique, que fue aplastada y sus principales dirigentes asesinados. Por otro lado, la derecha, que acusó a los partidos demócratas de traidores por haber aceptado el Tratado de Versalles.

El régimen democrático tuvo que hacer frente a graves problemas como la impopularidad del Tratado de Versalles, la hiperinflación y la crisis económica del 29.

A la crisis económica se unió la crisis política. En las elecciones de 1930, los partidos más radicales recibieron un tercio de los votos. Pocos años más tarde, el dirigente del partido nazi, Adolf Hitler, fue nombrado canciller con el apoyo de los partidos de derecha y de centro, que veían en el nazismo un aliado cultural en la lucha contra el comunismo.

La distensión internacional en los años veinte

Una serie de convenios internacionales, firmados a lo largo de los años veinte, sentaron las bases de una paz temporal. Pero las reparaciones que tenía que pagar Alemania dificultaban las relaciones entre las naciones. Alemania estaba económicamente arruinada y resultaba imposible saldar dichas deudas.

Dos planes redujeron las cantidades que debía pagar Alemania y esto permitió una mejora momentánea de su economía y las relaciones con los antiguos enemigos.

A su vez, se firmaron una serie de pactos y tratados con la intención de mejorar las relaciones internacionales. Finalmente, Alemania fue admitida en la Sociedad de Naciones en 1926 y, en 1928 se firmó una declaración de renuncia a la guerra en la que participaron sesenta estados, culminando así la oleada pacifista de los años veinte.

2. LA QUIEBRA DE LA DEMOCRACIA. EL FASCISMO

Principales rasgos del fascismo

El fascismo, surgido en Italia después de la Primera Guerra Mundial, fue la más destacada ideología antiparlamentaria del período de entreguerras.

La opción fascismo-antifascismo llegó a ser la principal línea de división entre los partidos políticos, los estados y los ciudadanos. Cuatro son los principios doctrinales que caracterizan el fascismo:

El nacionalismo radical. Encarna, frecuentemente, un nacionalismo de pueblos vencidos en una contienda o defraudados por no haber conseguido lo que consideran un derecho. De este nacionalismo radical se pasa con facilidad al imperialismo, a las reivindicaciones territoriales y a una política agresiva y militarista.

Antiparlamentarismo y antiliberalismo. Fomentaba la sumisión del individuo y la negación de las libertades personales. Los individuos están subordinados al Estado dictatorial y el gobierno ha de ser elegido por una elite. Estas ideas llevaron al fascismo a la justificación del racismo.

Desconfía de la razón y de la intelectualidad y apela a los sentimientos y al fanatismo de los pueblos.

Liderazgo absoluto. La nación debía poner su destino en manos de un líder que reuniese todos los poderes. Este liderazgo se apoyaba en el culto a la personalidad del jefe mediante la propaganda y la prohibición de cualquier crítica.

Italia tras la Primera Guerra Mundial

Italia salió defraudada de la Gran Guerra ya que sus esperanzas de expansión territorial no fueron satisfechas. A esto se unió una grave situación política, económica y social. Los sucesivos gobiernos se mostraron incapaces de solucionar las dificultades que afectaban al país. La situación económica era igualmente negativa y propició la protesta de trabajadores y sindicatos. La crisis social fue en aumento, y los enfrentamientos entre obreros y policía se saldaron con centenares de muertos.

Benito Mussolini creó los Fasci Italiani di Combattimento, también conocidos como “camisas negras”. Sus militantes, los “escuadristas”, eran muy activos en los enfrentamientos con los movimientos sociales de izquierdas. Esto hizo que los patronos e, incluso, el Gobierno vieran en los escuadristas un instrumento para frenar el movimiento obrero y restaurar el orden público. En 1921, los fascios se convitieron en el Partido Nacional Fascista, con un programa político extremista, que pronto contó con el apoyo político de las clases medias.

Mussolini accede al poder

La fuerza del partido fascista impulsaron a Mussolini al poder. Amenazó con una marcha sobre Roma, que justificaron acusando al gobierno incapaz de asegurar el orden. Ante este hecho, el gobierno dimitió y el monarca nombró a Mussolini primer ministro.

Mussolini mantuvo la legalidad democrática mientras transformaba el Estado en dictadura. Obtuvo plenos poderes del parlamento al frente de un gabinete fascista-conservador. En las elecciones de 1924 convocadas por él, obtuvo el 65% de los sufragios. El diputado socialista Matteotti denunció la falsedad del escrutinio, día más tarde asesinado.

La izquierda y la derecha tradicional denunciaron los hechos, pero la dictadura tuvo lugar. Los partidos políticos fueron abolidos y la prensa fue censurada.

Los organismos fascistas controlaron la administración. La propaganda y la educación introdujo los ideales fascistas en la juventud y los no conformes sufrieron persecuciones.

 La obra del fascismo

Mussolini pretendía legitimarse ante el pueblo mediante una gestión eficaz. Aplicó una política de grandes obras como autopistas, grandes edificios, construcción de ciudades…Además fomentó la industria con medidas protectoras contra la competencia exterior y con la autarquía o desarrollo de la producción propia.

Socialmente, el fascismo se definió por el corporativismo, doctrina de consenso entre patronos y trabajadores, algo que privó a la clase obrera de acción sindical. Además el fascismo introdujo medidas sociales como la seguridad social y las vacaciones.

Los tratados de Letrán con la Santa Sede fue de los primeros éxitos fascistas. Se reconocía la soberanía del Papa en el Vaticano, se compensaba económicamente a la iglesia y se le reconocía un papel destacado en la educación.

A mediados de los treinta la dictadura estaba afianzada. Aún así Italia era un país atrasado y de escaso desarrollo económico.

 

3. EL NAZISMO.

Hitler y el nazismo. (*)

El parido nazi formaba parte de la extrema derecha nacionalista, con Adolf Hitler al frente.

Los nazis intentaron un golpe de estado que fracasó y llevó a Hitler a al cárcel, dónde escribió el Mein Kampf, donde defiende el racismo, el antisemitismo, el expansionismo, el odio al socialismo y al comunismo…El partido nazi era más conocido por la violencia de sus Secciones de Asalto (SA) contra comunistas, judíos… que por resultados electorales. Tras una crisis económica, la clase media se adhirió al nazismo.

 

El ascenso de Hitler al poder

En menos de dos años Hitler convirtió el régimen democrático alemán en una dictadura.

Convertido ya en canciller, en su gobierno había una mayoría de ministros conservadores, además de ocuparse del Ministerio del Interior.

El nuevo gobierno convocó elecciones generales. En una campaña electoral plagada de agresiones nazis, el Reichstag, edificio del parlamento, fue incendiado por un comunista holandés. Se lanzó una campaña violenta contra el partido comunista y muchos de sus militantes fueron detenidos. El incendio fue provocado por los mismos nazis.

Los nazis ganaron las elecciones pero no pudieron cambiar la constitución ya que socialistas y comunistas obtuvieron el 30% de los sufragios, aunque con el apoyo de los centristas lograron modificarla. Hitler consiguió plenos poderes durante cuatro años. Los partidos políticos de izquierdas fueron prohibidos hasta que finalmente una ley convirtió al partido nazi en el único autorizado.

Hitler quería eliminar a los dirigentes que apoyaban la mejora de las condiciones de vida de los obreros. 300 miembros de las SA fueron asesinados juntos con diversos adversarios de Hitler en la llamada “noche de los cuchillos largos” (30 Junio 1934).

Tras la muerte del presidente Hindenburg, Hitler acumuló las funciones de canciller y presidente, concentrando así el poder absoluto.

 

La dictadura nazi

Hitler fue convertido en jefe del ejército y la oposición fue eliminada. Se crearon los primeros campos de concentración para oposición política y sindical. La Gestapo (policía secreta del Estado) y las SS actuaban con libertad.

El antisemitismo había sido una de las bases de la ideología nazi. Pronto comenzó la persecución de los judíos, se declaró el boicot a los almacenes y fueron excluidos de la administración y la universidad. Las leyes de Nuremberg prohibieron los matrimonios entre arios y judíos, ya desposeídos de la nacionalidad alemana.

El asesinato en París de un diplomático alemán por un judío sirvió de excusa para la conocida “noche de los cristales rotos”, en la cual ardieron sinagogas y edificios de propiedad judía, y miles de judíos eran detenidos. En 1939 ya habían huido de la Alemania 200 mil judíos, entre los que había grandes científicos como Einstein, escritores como Mann…Los 300 mil que permanecieron fueron víctimas del holocausto.

 

El control de la sociedad

El encuadramiento de los diversos grupos sociales se llevó a cabo rápidamente. Las juventudes hitlerianas, divididas por sexo y edad se encargaban del adoctrinamiento, además el deporte y las actividades paramilitares manifestaban la supuesta superioridad aria.

Disueltos los sindicatos se creó el Frente del Trabajo, con patronos y trabajadores, controlando así el movimiento obrero alemán.

La recuperación de la economía se llevó a cabo mediante un fuerte dirigismo, encaminado a la consecución de la autarquía o insuficiencia económica. Se realizaron grandes obras públicas y creció la industria armamentística. Se redujo así el paro y aumentó el número de soldados aunque los grandes beneficiados de la política económica nazi fueron la industria y la banca.

Los obreros se vieron privados de la libre sindicación y de la huelga.

Goebbels, ministro de Propaganda e Información empleó la prensa, radio y televisión para lanzar mensajes nazis.

La vida cultural y artística se censuró, al igual que la vida intelectual y la educación. Las universidades fueron deputadas de judíos y opositores al régimen y de las bibliotecas desaparecieron los libros “peligrosos”.


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