Peribáñez y el comendador de Ocaña; Lope de Vega

Literatura barroca española. Teatro barroco del Siglo de Oro. Nobleza. Vasallaje. Amor. Traición. Argumento. Personajes

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INTRODUCCIÓN

El amor en esta obra es un vínculo de unión entre la mayoría de los personajes. Es el tema principal de la obra desde mi punto de vista.

Para Lope el amor es un sentimiento tan importante que no lo cree real en los corazones vulgares. Lo representa como algo que estimula y origina otras virtudes nobles, tales como: La valentía, la generosidad, el espíritu de aventura… El amor es algo irracional e incontrolable que lleva al hombre a algunas situaciones inimaginables, que a veces terminan en tragedia, pero que sin embargo Lope considera que son el destino del alma. Se trata de una idea italiana, provenzal que se modifica con el bucolismo del Renacimiento, que define al ser enamorado como un ser ingenuo, que tiene como verdadero ambiente el campo.

Lope fue un hombre enamoradizo y pasional como nos muestra su vida:

Nacido en Madrid en 1562 dentro de una familia modesta, realizó diversos estudios y pronto se dedicó a la literatura, que le proporcionó apreciables rendimientos económicos. Sirvió a varios nobles (duque de Alba, y duque de Sessa), a los que no dudó en adular.

En 1558 es condenado al destierro por ciertos versos difamatorios que publicó; parte de los ocho años que duró dicho destierro los pasó en Valencia, ciudad por entonces de intensa vida teatral, y cuya la influencia de los importantes autores valencianos fue considerable en su posterior obra.

La personalidad de Lope es compleja: gallardo, pasional, atrevido, voluble, inconstante, cínico, venal, halagador cortesano, vitalista, etc...

Su lugar preeminente en la sociedad madrileña se su tiempo, especialmente en la literaria, lo sitúa en el ambiente de amistades, rencillas y rencores de los escritores de la época. Contó con numerosos seguidores y admiradores, pero también con muchos enemigos. Aunque admiraba a Góngora, lo criticó e instigó las pullas de sus discípulos contra el poeta cordobés, quien a su vez zahirió también a Lope. Tampoco fueron buenas sus relaciones con Cervantes y , posiblemente, fue el promotor del apócrifo Quijote de Avellaneda.

Se casó dos veces, enviudó otras tantas y vivió con otras mujeres.

La muerte de uno de sus hijos, Carlos Félix, le llevó a ordenarse sacerdote en 1614. No obstante, en 1616 se enamora de Marta de Nevares, una joven casada, y sin miedo al escándalo vive con ella. Pero mas tarde Marta enfermó (ciega y loca) y los últimos años de la vida de Lope fueron penosos. Cuidó a Marta, pero pasó por dificultades económicas puesto que sus obras tenían ya menos éxito, y sufrió graves desengaños con algunos de sus hijos. Sigue escribiendo y en sus textos se aprecian las preocupaciones por las que pasa en este tramo final de su vida. Marta muere en 1632 y Lope tres años después.

En esta obra el amor se muestra desde muy diversos puntos, además se mezcla el amor cortesano con el amor entre labradores, se mezcla también con la comedia y con la tragedia.

No solo el amor es el tema principal, porque deriva en la honra, el honor de nos ser traicionado, la venganza… son muchos temas que se entrecruzan caracterizando la forma de escribir de Lope entre el Conceptismo y el Culteranismo.


EL AMOR COMO VÍNCULO DE UNIÓN ENTRE

CASILDA Y PERIBÁÑEZ

Creo que es la forma más clara de amor en la obra. Desde su comienzo nos ponen en situación, la boda de dos campesinos. Peribáñez elogia su tierra natal y a su futura esposa, al igual que hace Casilda. El cura intenta abreviar la ceremonia ya que el amor que se muestran acaba siendo algo cargante.

Más adelante, pasado el incidente del novillo con el Comendador, Peribáñez quiere demostrar a su amada su valentía tirándose hacia donde estaba dicho novillo, pero dentro de la casa se oyeron voces que evitaron el peligro que Casilda preveía. En este episodio queda demostrado la irracionalidad con la que nos invita el amor a actuar solo para que nuestra pareja se sienta orgullosa. El amor tiene como parte muy importante la honra.

En la escena IX Casilda y Peribáñez hablan sobre la desgracia de don Fadrique, Peribáñez le ofrece a Casilda su amor, pero pidiéndole también el suyo y su obediencia para que su matrimonio sea “perfecto” ahora que ya están juntos en su casa. Recitan un abecé de lo que quieren uno del otro:

“CASILDA: [...] ¿qué ha de tener para buena

una mujer?[...]

PERIBÄÑEZ: [...] amar y honrar a su marido

es letra de este abecé,

siendo buena por la B

que es todo el bien que te pido,

hárate cuerda la C,

la D dulce, y entendida

la E, y la F en la vida

firme, fuerte y de gran fé.

La G grave, y para honrada

la H, que con la I

te hará ilustre, si de ti

queda mi casa ilustrada.

Limpia serás por la L,

y por la M maestra

de tus hijos, cual lo muestra

quien de sus vicios se duele.

La N te enseña un no

a solicitudes locas

que estreno, que aprenden pocas,

Está en la N y la O.

La P te hará pensativa

la Q bienquista, la R

con tal razón, que destierre

todo locura excesiva

solícita te ha de hacer

de mí regalo la S,

la T tal que no pudiese

hallarse mejor mujer.

La V te hará verdadera,

la X buena cristiana,

letra que en la vida humana

has de aprender la primera.

Por la Z has de guardarte

de ser zelosa, que es cosa

que nuestra paz amorosa

puede, Casilda, quitarte. [...]

PERIBÁÑEZ: [...] antes yo me huelgo di;

que quiero aprender de ti.

CASILDA: La primera letra es A,

Que altanero no has de ser;

Por la b no me has de hacer

Burla para siempre ya.

La C te hará compañero

en mis trabajos; la D

Dadivoso, por la fe

con que regalarte espero.

La F de fácil trato

La G galán para mí,

La H honesto, y la I

sin pensamiento de ingrato.

Por la L liberal

y por la M el mejor

marido que tuvo amor,

porque es el mayor caudal,

Por la N no serás

necio, que es fuerte castigo;

Por la O sólo conmigo

todas las horas tendrás

Por la P me has de hacer obras

de padre; porque quererme

en la obligación que cobras.

Por la R regalarme,

y por la S servirme,

Por la T tenerte firme,

Por la V verdad tratarme;

Por la X con abiertos

brazos imitarla ansí.

Y como estamos aquí

estemos después de muerto. [...]

En los versos anteriores hay una clara muestra de amor entre Peribáñez y Casilda. Tras ellos Casilda le pide a su esposo que la lleve a Toledo para el día de la Asunción, y él que se debe a su amor promete llevarla.

La siguiente muestra se nos da ya en el acto segundo, ya cuando el Comendador aprovechando la ausencia de Peribáñez entra en su casa y confiesa a Casilda su amor por ella, pero ésta demostrándole lealtad a su marido y sin echar por los suelos su honra, le explica a don Fadrique que el amor que ella siente pos su esposo no lo puede cambiar por sus riquezas.

En la escena XXI se deja constancia sobre el amor de Casilda de nuevo cuando un segador canta una historia sobre Casilda y el Comendador, y sobre cómo Casilda le rechaza porque se debe a Peribáñez y él al oírlo se siente mucho mejor, como le ocurría a cualquier hombre enamorado al oír algo así sobre su amada.

La escena XXIII, utiliza un lenguaje de cariño entre los dos protagonistas que estamos estudiando, que llevan algún tiempo sin verse, por el viaje de Pedro a Toledo:

“PERIBÁÑEZ: ¡Esposa!

CASILDA: ¡Luz de mi alma!

PERIBÁÑEZ: ¿Estás buena?

CASILDA: Estoy sin ti.

¿Vienes bueno?

PERIBÁÑEZ: El verte basta

Para que salud me sobre [...]

Después Peribáñez le da los pocos regalos que pudo traer de Toledo a Casilda, que los esperaba ansiosamente. Estos regalos son otra muestra de amor, muy común en la época y que se conserva.

Otro momento emotivo de amor es la despedida de Peribáñez cuando debe partir de Ocaña y Casilda le da un listón negro para que lo lleve consigo en la guerra, mostrándole así su afecto.

Como última reseña del amor entre estos dos personajes citaré la escena XX, donde Peribáñez le cuenta a Casilda que ha matado a Inés y a Luxan:

“CASILDA: No hay sangre donde hay honor.

PERIBÁÑEZ : Cayeron en el portal.

CASILDA: Muy justo ha sido el castigo.

PERIBÁÑEZ: ¿No irás, Casilda, conmigo?

CASILDA: Tuya soy al bien o al mal.

PERIBÁÑEZ: A las hancas dessa yegua

amanecerás conmigo

en Toledo

CASILDA: Y a pie, digo.

PERIBÁÑEZ: Tierra en medio es buena tregua

en todo acontecimiento,

y no guardar al rigor.

CASILDA: Dios haya el Comendador.

Matóle su atrevimiento.

Casilda como buena esposa apoya a su marido en las decisiones que toma aunque sean, como en este caso, algo trágicas, pero ella sabe que Peribáñez lo ha hecho por ella y como está enamorada no tiene otro juicio que le haga pensar que lo que acaba de pasar ha sido algo con lo que se puede dañar a mucha gente, aunque la honra de la época pueda justificarlo.

En resumen, el amor que une a Casilda y a Pedro es tan fuerte que ni siquiera el Comendador con su poder y su riqueza logra separarlos, porque ambos se muestran fieles a su matrimonio. El amor llama a la honra en el personaje de Peribáñez, que como hombre siente el deber de vengar a quien, a causa del amor, le robó la honra. Así que la honra se convierte en otro vínculo que les une, derivado del protagonista.


EL AMOR COMO CAUSA DEL CONFLICTO ENTRE PERIBÁÑEZ Y EL COMENDADOR

El Comendador después de ser atendido por Casilda tras el accidente que sufrió con el novillo que le arrojó al suelo, despierta y cree ver un ángel que resulta ser la novia de la boda. Elogia a Casilda y maldice a su marido aun sin saber quién es. Es el momento en el que don Fadrique se enamora de la labradora sin importarle las diferencias sociales que hay entre ambos, ya que aunque Casilda es una mujer con posesiones no tiene ningún título. El amor se muestra como un atenuante de las desigualdades entre ambos. Al recuperarse entra dos de sus lacayos: Marín y Luxán, a los que confiesa sus pensamientos pero no de forma precisa. Peribáñez en este momento de la obra se muestra como un labrador más que debe respeto a su comendador y se preocupa por su estado tras la caída.

En la escena X Leonardo, otro de los lacayos de don Fadrique se da cuenta de los sentimientos de su señor, que cuanto mejor se encuentra de salud, más suspiros dejaba salir de su boca.

“LEONARDO: ¿En qué ha de parar esto?

Cuando se siente mejor,

tiene más melancolía,

y se quexa sin dolor;

suspiros al aire envía.

¡Mátenme si no es amor!”

Leonardo llama a Luxán que acude a la llamada y es a él a quien el Comendador confiesa su deseo y Luxán como buen lacayo le ayuda y aconseja, diciéndole que regale a Peribáñez un par de mulas para poder hacerse su amigo y acercarse así sin sospechas a Casilda.

El rechazo por parte de Casilda desde un primer momento enfurece a don Fadrique y le hace comportarse irracionalmente, tratando de traicionar a un ingenuo labrador que solo pretende ayudarle. Peribáñez se presenta en casa del Comendador, que le recibe haciendo un gran trabajo de cinismo, halagándole, mientras que Pedro le pide algunos adornos para engalanar su carro con el que llevara a su reciente esposa a las fiestas de Toledo. Con esta actitud, sin querer, Peribáñez ayuda al Comendador en su propósito, contándole lo que piensa hacer en los siguientes días. Todavía en este punto Peribáñez no tiene ninguna sospecha como vemos en los siguientes versos: “PERIBÁÑEZ: […] Mi esposa y yo, desde aquí vasallos tuyos, / desde hoy somos esclavos de tu casa. […]

El Comendador sale con Luxán hacia Toledo, donde contrata a un pintor. Cuando vuelven a Ocaña, don Fadrique pide a Leonardo que enamore a Inés para acercarse más a Casilda. Utiliza el amor como un método con el que beneficiarse sin preocuparle lo que pueda sentir Inés. También utiliza a Luxán que se queda cuidando como segador la casa de Peribáñez una noche que el no está, traicionándole, ya que deja pasar al Comendador cuando los demás se duermen, dejando a Leonardo que vigile. Lo que el Comendador no espera es que los demás segadores se enteren de su entrada y se hagan los dormidos. Casilda vuelve a rechazarle.

Mientras tanto Peribáñez está en Toledo en casa del pintor y ve el retrato que había encargado el Comendador, es en este momento cuando empieza a sospechar, aunque en un primer momento ni siquiera él reconoce a su mujer y es Antón el que se lo dice, el simplemente veía a una mujer muy bella, es entonces cuando se da cuenta de la suerte que tiene al estar con Casilda, pero también empieza a verlo como una desgracia, ya que la belleza de Casilda hace que todos los hombres se fijen en ella.

Aquí vemos como los celos pueden volver loca a una persona, porque Peribáñez llega a dudar de su mujer, piensa que ha posado para el retrato aunque el pintor le ha dicho que no. Siente que le han deshonrado, y es algo imperdonable:

“PERIBÁÑEZ: […] Don Fadrique me retrata

a mi mujer; luego ya

haziendo debuxo está

contra el honor, que me mata.

Si pintada me maltrata

la honra, es cosa forçosa

que venga a estar peligrosa

la verdadera también.

Cuando el Comendador recibe una carta del rey pidiéndole gente de sus tierras, sin pensarlo manda a Peribáñez entre otros labradores, en vez de mandar a los hidalgos como sería más lógico; pero la rivalidad entre ambos ya es indiscutible. Consigue incluso lo que parece imposible, como es que Peribáñez rehuya de su esposa, hasta que escucha a uno de sus segadores cantar una canción donde cuenta lo que de verdad ocurrió y parece tranquilizarle.

Las manipulaciones del Comendador llegan a perturbar la relación entre Casilda y su prima Inés. Casilda, mucho más realista que Inés, dice a su prima que no se crea todo lo que Leonardo le haya dicho, pero Inés que se piensa que lo hace por celos no quiere hacerle caso y se cabrían. Es otro conflicto que provoca el amor del Comendador por Casilda.

En el tercer acto, que es el que comienza tras estas últimas escenas, Peribáñez y el Comendador actúan sin saber realmente que ambos saben algo del otro, pero sospechándolo, de forma que todas sus actuaciones son mucho mas meditadas.

Por ejemplo, cuando el Comendador nombra a Peribáñez capitán y le manda a cumplir su misión fuera de la ciudad, el labrador pasa por casa de don Fadrique para despedirse y decirle que cuide a Casilda, de esta forma si el Comendador intentase algo, sería una traición de verdad, ya que habría sido advertido.

Fadrique sospecha algo por el hecho en sí de que Peribáñez le vaya a ver, pero piensa que solo es parte de su imaginación y que Pedro no debe saber nada: “COMENDADOR: Y cuando pudiera ser / malicia lo que entendí, / ¿dónde ha de haber contra mí / de un villano poder?”

Peribáñez, tras despedirse de Casilda, parte de Ocaña con rabia, porque sabe que no es casualidad que sea él uno de los labradores que debe ir a la guerra y que todo a sido manipulado por el Comendador que intenta alejarle de su amada.

Leonardo esa misma noche va a ver a Inés con el Comendador para intentar juntarle con Casilda, pero Casilda, malhumorada por la partida de su esposo, no piensa salir. Pero el amor que siente Casilda hace que a Leonardo le resulte fácil convencerla y ésta le dice que lleve al Comendador a una de las ventanas de la casa.

Mientras tanto el Comendador se a asegurado de que Pedro partía mandando a Luxán para verle. Llega la noche y van a la casa, pero mientras tanto Peribáñez que presiente que algo va mal decide escapar, llega a la casa y Antón le abre. Por otro lado el Comendador cegado habla con Inés para que le deje entrar diciendo que Leonardo llegaría tras él. Casilda siente voces pero su prima intenta desengañarla falsamente; el amor le ha cambiado de bando, antes, madrina de su prima haría todo por ella y ahora sin embargo la simple ilusión de esperar a Leonardo hace que tracione incluso a su familia.

Cuando el Comendador entra a por Casilda:

“COMENDADOR: Ya no puede mi afición

sufrir, temer ni callar.

Yo soy el Comendador,

yo soy tu señor.

CASILDA: No tengo

señor más que a Pedro.

COMENDADOR: Vengo

esclavo, aunque soy señor.

Duélete de mí, o diré

que te hallé con el lacayo

que miras.

CASILDA: Temiendo el rayo.

del trueno no me espanté.

Pues, prima, ¡tú me has vendido!

INÉS: Anda; que es locura ahora,

siendo pobre labradora,

y un villano tu marido,

dexar morir de dolor

a un príncipe; que más va

en su vida, ya que está

en casa, que no en tu honor.

Peribáñez fue a Toledo.

CASILDA: ¡Oh prima cruel y fiera,

vuelta de prima, tercera![…]”

Casilda se siente traicionada, y todos parecen estar en su contra, pero ella firme a sus principios y a su palabra de esposa sigue afirmando que su señor es Pedro. Luxán que estaba allí también se va con Inés dejando a solas a Casilda y Fadrique, en ese momento entra Peribáñez que enfurecido pos haber sido deshonrado decide acabar con la vida del Comendador.

Cuando el Comendador está moribundo entra Leonardo, pero se le es pedido que no busque venganza ya que Peribáñez es buen caballero. Es algo paradójico que quien le armó caballero es el que ahora a muerto con la espada que él mismo ciñó.

Peribáñez persigue también a Inés y a Luxán por traidores y les mata. Vemos así en estas últimas escenas como el amor verdadero de Casilda y Pedro ha sobrevivido a todos los demás y que es mucho más fuerte de lo que lo puede ser el amor fraternar o familiar de Inés y el encaprichamiento del Comendador con Casilda.

El final aunque trágico es justo, y el conflicto provocado por los celos, la honra y sobretodo el amor acaba de la mejor forma posible para Peribáñez.


CONCLUSIONES

Con este trabajo he analizado la estructura de esta obra de Lope de Vega en torno al amor. El fue un hombre pasional y por eso la mayoría de sus obras hablan de amor.

He intentado demostrar que el amor es un sentimiento tan grande, que es capaz de desordenar todas las cabezas y crear un caos irreparable en muchas vidas, porque el ser enamorado se vuelve irracional y actúa casi siempre movido por impulsos que provocan todo tipo de consecuencias, como se ve en la obra.

El amor lleva al odio, y a la traición con facilidad, como pasó entre Inés y Casilda; pero también incita a actuar noblemente como muchas de las veces que lo hace Peribáñez.

En conclusión, es fácil decir que una obra es de tema amoroso, pero ese amor tiene muchos matices que son mucho más difíciles de analizar.


BIBLIOGRAFÍA

  • SANCHEZ ROMERALO, Antonio; Lope de Vega: el teatro II; TAURUS. 1989 Madrid. Págs. 183-186

  • LOPE DE VEGA, Peribáñez y el Comendador de Ocaña; (ed. De Juan María Marín); CATEDRA; 200319


ÍNDICE

  • Introducción------------------------------------------------------------------------ Pág. 2-3

  • El amor como vínculo de unión entre Peribáñez y Casilda------------------ Pág. 4-7

  • El amor como causa del conflicto entre Peribáñez y el Comendador-------Pág. 8-12

  • Conclusiones------------------------------------------------------------------------Pág. 13

  • Bibliografía--------------------------------------------------------------------------Pág. 14

  • Índice---------------------------------------------------------------------------------Pág. 15

SÁNCHEZ ROMERALDO, Antonio; Lope de vega: el teatro II; Madrid;1989

VEGA, Lope de; Peribáñez y el Comendador de Ocaña;(ed. De Juan María Marín); Cátedra; 200319; acto I, escena I, Págs.57-65. A partir de este momento citaré siempre pos esta edición.

Págs. 65-68 op. cit.

Pág.77-80 op. cit

Págs. 127-131 op. cit.

Pág. 145 op. cit.

Pág. 148 op. cit.

Pág. 189 op. cit.

Págs. 84-87. op. cit.

Pág. 99 op. cit. vv. 897-898

Alteración del timbre vocálico: dibujo.

Pág. 137 op. cit. vv. 717-723

Hombre de villa.

Págs. 184-185 op. cit. vv. 629-749

El amor como vínculo de unión entre Casilda y Peribáñez__________ _____________ 6

El amor como causa del conflicto entre Peribañez y el Comendador _____________ 3

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El amor como vínculo de unión entre Casilda y Peribáñez__________ _____________ 6

El amor como vínculo de unión entre Casilda y Peribáñez __________________4

El amor como causa del conflicto entre Peribañez y el Comendador 8