Pensamiento Político

Teoría de las Formas de Gobierno. Educación. Formas de Gobierno. Paradojas de la República. Aristóteles. Polibio. Santo Tomás de Aquino. Nicolás de Maquiavelo. Locke. Socalismo y Comunismo. Desarrollo Sostenible

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APUNTES DE HISTORIA DEL PENSAMIENTO POLÍTICO.

OBJETIVO GENERAL: Conocer las corrientes del pensamiento político que han influido en la evolución del derecho, con la finalidad de comprender su incidencia en la génesis, evolución y situación actual del Estado.

UNIDADES DEL PROGRAMA DE ESTUDIOS:

I.- Génesis Y Evolución del pensamiento político.

II.- El pensamiento político cristiano en el medioevo.

III.- De la transición del Feudalismo a la consolidación del Capitalismo.

IV.- El Socialismo.

V.- El Pensamiento Político en el Siglo XX.

Unidad I.

Bibliografía básica:

Bobbio, Norberto, La Teoría de las Formas de Gobierno en la Historia del Pensamiento Político, F. C. E, México, 1994.

Suárez Iñiguez, Enrique, De los Clásicos Políticos, Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, UNAM, México, 1993.

Sócrates Marx - Lenin: (1818 - 1883) y ((1870 - 1924)

Comunismo - Socialismo

Platón: (428 - 347 a.C.) La República. Bakunin, Anarquismo.

Aristóteles:( 384 - 322 a.C.) Política. Popper, Karl: ( )La Sociedad Abierta y sus Enemigos.

Polibio: (vivió en el siglo II a.C.) Historias.

Giddens, Anthony: La Tercera Vía

Cicerón, Marco Tulio: (106 - 43 a.C.) De Res Pública

San Agustín: Touraine, Alain: La Vía 2 ½

Santo Tomás: Bauman, Zygmunt, “En busca de la política,

Maquiavelo: (1469 - 1527) El Príncipe. Appadurai, Arjun, “

Bodino: (1530 - 1596) De la República.

Hobbes: ( 1588 - 1679) Leviatán.

Vico, Giambattista: (1668 - 1744) Principios de una Ciencia Nueva.

Montesquieu (1689 - 1755)

Loocke: (1632 - 1704) Ensayo sobre el Gobierno Civil.

Rosseau: El Contrato Social (1712 - 1778)

Tocqueville: ( 1805 - 1859) La Democracia en América.

Proudhon, Pierre Joseph (1809 - 1865) -

Este es un curso de filosofía política y tiene como finalidad analizar los temas que forman parte de la Teoría General de la Política. El conocimiento de estos temas tiene una doble importancia:

  • Ubicar las categorías generales, empezando por “lo político”, que permiten analizar, determinar y comparar los diversos aspectos del fenómeno político, para construir sistemas conceptuales coherentes y comprensivos, y

  • Establecer afinidades y diferencias entre las diversas teorías políticas.

  • Político, ca., (Del lat. politĭcus, y este del gr. πολιτικός).

    1. f. Arte, doctrina u opinión referente al gobierno de los Estados.

    2. f. Actividad de quienes rigen o aspiran a regir los asuntos públicos.

    3. f. Actividad del ciudadano cuando interviene en los asuntos públicos con su opinión, con su voto, o de cualquier otro modo.

    Sociedad Política: (primera definición) la forma más intensa y vinculadora de organización de la vida colectiva, aunque existen varias maneras de construir esta organización, en función del tiempo y el espacio.

    En este curso se analizarán las más importantes formas de gobierno y sus autores, tratando de responder a la pregunta ¿Cuántas y Cuáles son las más importantes formas de organizar la vida colectiva?

    El objetivo de este curso es elaborar algunas respuestas desde la filosofía griega hasta la edad contemporánea.

    TEORÍA DE LAS FORMAS DE GOBIERNO:

    Cualquier teoría de las formas de gobierno presenta dos funciones o aspectos: uno descriptivo y otro prescriptivo.

    En su función descriptiva, el estudio de las formas de gobierno elabora una tipología o en una clasificación de los diversos tipos de Constitución Política. Más sin embargo, no hay tipología que solamente tenga una función descriptiva, pues, en su función prescriptiva, los autores de estas descripciones emiten juicios de valor, tratan de orientar las opiniones o preferencias ajenas, es decir, prescribir (preceptuar, ordenar, preferir) En términos jurídicos prescribir significa extinguir, terminar, concluir.

    Una tipología puede expresarse de dos maneras: sistemática y axiológica.

    El uso sistemático de una tipología tiene lugar cuando esta se utiliza para dar orden a los datos recopilados; el uso axiológico es aquel que se da cuando la tipología es empleada para establecer un cierto orden de preferencia, que tiene como finalidad orientar una preferencia.

    El uso axiológico que yo hago de cualquier concepto está estrechamente vinculado a la idea de que un cambio en la estructura de la realidad a la que tal concepto se refiere no solamente es deseable sino también posible: un juicio de valor presupone que las cosas que yo evalúo pueden ser diferentes de lo que son. El juicio de valor aspira a modificar el estado de cosas existente”.

    Frente a la variedad de las formas de gobierno son posibles tres posiciones:

  • Todas las formas existentes son buenas; (filosofía relativista e historicista según la cual cada forma de gobierno es adecuada para la situación histórica concreta que la ha producido).

  • Todas las formas son malas, (Según Platón todas las formas de gobierno reales son malas, en tanto son una degeneración de la única forma óptima que es la ideal.)

  • Entre las formas de gobierno algunas son buenas y otras son malas. (Esta posición fue teorizada en la obra Política de Aristóteles, y por ello se conoce a esta posición como aristotélica. Juicio de Valor Comparativo.

  • Mediante el juicio de valor comparativo, una axiología de las formas de gobierno termina por ser la sistematización de estas en un orden jerarquizado por medio de la escala de preferencias. Al margen de los juicios de valor comparativos, una axiología puede comprender también juicios de valor absolutos. Esto significa que una tipología de las formas de gobierno puede llegar a una toma de posición que le permita indicar la forma óptima y la peor.

    Bobbio distingue tres formas de hacer un modelo del óptimo Estado:

  • Se puede construir un modelo de óptimo de Estado mediante la idealización de una forma histórica. Esparta en la antigüedad; la república de Venecia en el Renacimiento; la monarquía inglesa; el primer Estado Socialista de la Unión de Repúblicas Soviéticas Socialistas; la democracia estadounidense y la Tercera Vía.

  • Otra manera consiste en construir un modelo de óptima república es combinar en una síntesis ideal los diversos elementos positivos de todas las formas buenas para eliminar los vicios y conservar las virtudes.

  • Finalmente, confiar su construcción a la elaboración intelectual pura, abstraída completamente de la realidad histórica, esto es, construir Estados ideales que nunca existieron y que nunca existirán. Se trata de del pensamiento utópico que en todas las épocas de crisis han tenido apasionados creadores. La utopía se sale de la historia y proyecta su construcción en un lugar y un tiempo imaginarios.

  • Además del uso sistemático y axiológico de la tipología de las formas de gobierno, también existe un “uso histórico”. Bobbio entiende por uso histórico el que han utilizado algunos autores de la tipología para delinear una verdadera y propia filosofía de la historia., es decir, para trazar las líneas del desarrollo histórico, que según el autor transitaría de acuerdo a un esquema, que cambia de una forma de gobierno a otra.

    “ Cuando lo que es axiológicamente negativo se transforma en históricamente necesario, el juicio de la realidad es superior al de valor.”

    Como un elemento complementario a la propuesta de Bobbio, añadiremos la estructura social, es decir, los estratos o clases sociales que cada autor considera existentes en su tipología de forma de gobierno.

    ASPECTO O USO SISTEMÁTICO: PARA ORDENAR LOS DATOS

    USO = TIPOLOGÍAS RECOPILADOS.

    DESCRIPTIVO

    USO AXIOLÓGICO: PARA ESTABLECER UN ORDEN DE PREFERENCIA.

    USO HISTÓRICO: PARA TRAZAR LÍNEAS DE DESARROLLO HISTÓRICO (ESQUEMA).

    TEORÍAS ASPECTO O A) TODAS SON BUENAS: FILOSOFÍA RELATIVISTA

    DE LAS USO = ORIENTAR LAS E HISTORICISTA.

    FORMAS PRESCRIPTIVO PREFERENCIAS

    DE B) TODAS SON MALAS: PLATÓN: TODAS LAS GOBIERNO FORMAS REALES SON MALAS, EN TANTO QUE

    SON DEGENERACIONES DE LA FORMA IDEAL.

    C) HAY BUENAS Y MALAS: JUICIOS DE VALOR

    COMPARATIVOS.

    ESTRUCTURA : CLASES SOCIALES, ESTRATOS O ESTAMENTOS.

    SOCIAL

    SÓCRATES: (469 - 369 a.c.) Nace en Atenas en 469 a.c. y es condenado a muerte( a beber la cicuta) en 369 a.c., por ser acusado de impiedad, ateismo y de corromper a los jóvenes con su filosofía. Sus mismos jueces le ofrecieron la huída, pero rehusó a ella, por creer que las leyes de la ciudad son la garantía de la convivencia, y es mejor aceptarlas, incluso cuando son injustas, que dar pie a la anarquía desobedeciéndolas

    Sócrates no tiene ninguna obra importante y tampoco formó una escuela como su discípulo Platón. En la obra ”Diálogos” de Platón, Sócrates es el personaje principal, por lo cual Platón pone en boca de Sócrates palabras que pudo no haber dicho, o que le eran convenientes a Platón.

    PLATÓN: (428-347 a. C.)

    Estructura Social:

    En la primera mitad de “La República”, del libro II al IV, Platón analiza las clases sociales, las partes del alma y la primera educación.

    En su sociedad ideal Platón considera tres clases sociales:

    Los Guardianes, que corresponden al gobierno y son la clase superior (de oro, según su analogía con los metales). Estos no tenían derecho a ninguna propiedad fuera de los objetos de primera necesidad. Su función es el servicio a la comunidad no el enriquecimiento personal. Los guardianes debían ser educados en el perfeccionamiento humano y debe velar por que los demás ciudadanos sean virtuosos.

    Si la ciudad perfecta debe ser valerosa, prudente, temperante autónoma o dueña de sí misma) y justa (cuatro virtudes cardinales) el guardián también debe serlo.

    Los auxiliares, que comprende a los militares (de plata). Estos debían ser valerosos y dispuestos a pelear.

    Los agricultores y artesanos: que forman la actividad económicamente productiva y las profesiones liberales (de bronce y Hierro). En esta clase engloba a ricos y pobres, patrones y trabajadores. Las barreras entre las clases no son infranqueables. “Es posible que del oro nazca un descendiente de plata, o de la plata uno de oro y con semejante reciprocidad en todas las otras cosas”

    En tanto que todos los miembros de estas clases sociales son temperantes (dueños de si mismos), la Justicia consistirá en que cada clase haga lo suyo y solamente lo suyo: los guardianes que gobiernen; los auxiliares dispuestos a pelear y los agricultores y artesanos a producir.

    Del cumplimiento de la función de cada uno depende la justicia y la felicidad.

    En lo referente a la riqueza, debe buscarse un punto intermedio; los trabajadores no deben ser ni muy pobres ni muy ricos y la ciudad ni muy grande ni muy chica.

    El alma humana se divide en tres partes:

    La concupiscencia, elemento irracional que busca la satisfacción de los apetitos mundanos (alimento, bebida, sexo) amiga del dinero, del lucro y de los placeres. [Dicc. RAE: Apetito desordenado de placeres deshonestos.]

    La cólera o coraje, también irracional pero dirigida hacia la consecución de aspectos espirituales (honor, ambición, superación personal) amiga del triunfo y de la honra, y

    La razón, que debe gobernar a las otras partes. Amante de la ciencia y el saber.

    A cada parte le corresponde una virtud: a la concupiscencia, la templanza; a la cólera o coraje la valentía y a la razón la prudencia o sabiduría.

    Desde entonces se considera que el hombre tiene dos grandes elementos: uno racional y otro irracional que explican su ser y su conducta.

    A partir de Platón la justicia se eleva al rango de virtud universal al constituirla en reguladora de la vida social e individual.

    En Grecia la educación se dividía en tres partes:

    Grammata: enseñanza de la lectura y la escritura.

    Mousikée: bellas artes y otras actividades: pintura, música, escultura, arquitectura, literatura, teatro, jardinería, y

    Gumnastikée: cultivo del cuerpo.

    A la Mousikée y a la Gumnastikée Platón las llama primera educación y propone que esta educación está destinada preferentemente a los niños y jóvenes, pues tiene como finalidad formar los sentimientos y templar el carácter por lo que se debe apegar a la verdad.

    La segunda educación está compuesta por la filosofía y las ciencias y era proporcionada solamente a los guardianes, la clase superior que formaría hombres superiores.

    La primera educación formaría los sentimientos y templaría el carácter, la segunda educación desarrollaría la inteligencia. Las ciencias y la filosofía buscan preparar al guardián para que conozca los conceptos universales, para que llegue a las ideas. No busca conocimientos prácticos sino lo inteligible puro. El medio es el uso de la razón a través del diálogo y el fin último es la contemplación de la idea de ideas: del bien, el más esplendoroso, el más dichoso, el más excelente de los seres. El Bien no es otro sino Dios, pero no el dios antropomorfo (con figura humana) sino un Dios-perfección: verdad, belleza, justicia. Con la visión del Bien, que no todo guardián logrará, sino solamente los mejores, termina la educación platónica: es la cima de la perfección humana, el logro del sentido.

    Formas del conocimiento:

    Lo visible:

    Lo Inteligible:

    Intelección Intuitiva: (Intuición de esencias) Ciencia: percepción clara, diáfana, íntima e instantánea de una verdad.

    Intelección Discursiva: (inteligencia discursiva no intuitiva) Acción y efecto de entender por discurrir o reflexionar.

    Opinión (Creencia): No cree que exista algo fuera de lo sensible, de lo visible.

    Opinión (Conjetura): Toma las imágenes de las cosas por las cosas mismas.

    Formas de Gobierno:

    En el libro VIII, Platón examina las Constituciones corruptas: Timocracia, Oligarquía, Democracia y Tiranía. En esta tipología resalta la ausencia de dos formas muy conocidas: Monarquía y Aristocracia:

    “ Digo que una de las formas de gobierno es precisamente la forma que examinamos [la Constitución Ideal], y que podríamos llamar con dos nombres: si entre todos los regidores uno tiene el mando sobre los demás, la podríamos llamar Monarquía; si el mando está en manos de varias personas, Aristocracia.

    Por consiguiente, estos dos aspectos constituyen una sola forma: que uno o varios tengan el mando da lo mismo, pues nada cambiaría en las leyes fundamentales del Estado, una vez educados y elevados de la manera que señalé.(445 d)

    De lo anterior se deduce que también Platón consideraba las seis formas clásicas de gobierno. Dos de ellas, Monarquía y Aristocracia, son consideradas por Platón para designar la Constitución Ideal y las otras cuatro, Timocracia, Oligarquía, Democracia y Tiranía, para designar las formas reales que se alejan en mayor o menor medida de la ideal.

    Según Platón existen otras cuatro formas que son “enfermedades” del Estado y que son más graves según van descendiendo:

    La Timocracia: el gobierno de unos pocos por el honor, por algo que consigue la cólera, pero al fin irracional.

    La Oligarquía: en realidad es plutocracia, el gobierno de pocos ricos.

    La Democracia: que según Platón debería llamarse Demagogia, pues no se refiere a la auténtica democracia sino a su deterioro (por la sentencia a muerte de Sócrates), y

    La Tiranía: el peor gobierno que atenta contra la libertad y la justicia.

    Para caracterizar a cada una de estas formas de gobierno, Platón ubica las particularidades morales ( vicios y virtudes) de las clases dirigentes respectivas:

    El Hombre Timocrático: Semejante hombre es duro con los esclavos, es indulgente con los hombres libres y sumiso a las autoridades, deseoso del mando, amante de los honores; más aspira a mandar no en virtud de la propia palabra, sino por la actividad bélica, por su talento militar y tendrá la pasión por la gimnasia y la caza.

    El Hombre Oligárquico: Se entregan por entero a la pasión de allegar riquezas y cuanto más aumente el favor de que las riquezas gozan, más decrece el de la virtud.

    El Hombre Democrático: Todo mundo es libre en este Estado; cada cual es dueño de hacer lo que le plazca. Más donde quiera que se tiene ese poder, claro está que cada ciudadano dispone de sí mismo y escoge a su antojo el género de vida que más le acomoda. (557 b)

    El Hombre Tiránico: Es la gangrena extrema del Estado.

    “ … el jefe del pueblo, al encontrar que la muchedumbre está dispuesta a obedecer, no puede abstenerse de derramar sangre ciudadana; bajo falsas acusaciones, arrastrando ala gente a los tribunales, se mancha de homicidios, privando de la vida a algunos hombres; a otros los manda al exilio, a otros los condena a muerte. Exige el pago de las deudas y diseña otra forma de repartir la tierra.” (565 e).

    Las Paradojas de la República:

    En el Libro V de La República, Platón, por boca de Sócrates, nos habla de las paradojas, porque iban en contra de las creencias de su tiempo y son las tres olas que hay que superar:

  • Las mujeres tienen el mismo derecho que los hombres a la educación y a los cargos públicos y a recibir la educación primaria igual que los hombres.

  • Comunidad de hombres, mujeres e hijos:

  • “ Que estas mujeres sean todas ellas comunes a estos varones; que ninguna cohabitará privadamente con ninguno, y que los hijos igualmente serán comunes, sin que el padre conozca a su hijo ni el hijo al padre … Se hará todo lo necesario porque la madre no reconozca a su hijo. Los “ciudadanos de calidad”, es decir, los hijos de hombres y mujeres superiores unidos en la edad adecuada serán llevados al hospicio y serán atendidos por institutrices especiales que vivirán aparte. En cuanto a los hijos de gente inferior, y lo mismo si alguno de los primeros nace con cierta deformidad, los esconderán como es debido, en un lugar inominado y oculto.” (460 c)

  • c) Filósofo- Rey: se trata de que el filósofo sea guardián y el guardián sea filósofo.

    “ Sin esto no podrá nacer jamás, ni ver la luz del sol la ciudad que hemos trazado de palabra”.

    “ El hombre bueno que practica la virtud se asemeja a Dios, hasta donde es posible para un hombre. Ese es el fin de la vida humana. Paideia y Politeia (Educación y Política) son dos partes de un mismo todo.

    ARISTÓTELES: (384 - 322 a. C.)

    La Teoría Clásica de las formas de gobierno, denominada politeia por Aristóteles, es la expuesta por este en La Política, esta teoría ha sido repetida durante siglos sin grandes variaciones.

    Esta obra está dividida en 8 libros, el primero trata sobre el origen del Estado; el Segundo critica las teorías políticas anteriores, especialmente la platónica; el Tercero y Cuarto están dedicados a la descripción y clasificación de las formas de gobierno; el Quinto analiza los cambios en las Constituciones, es decir, el cambio de una forma de gobierno a otra; el Sexto estudia las diferentes formas de democracia y oligarquía; el Séptimo y el Octavo sobre la mejor forma de Constitución.

    “Todo lo que hacemos es para conseguir otra cosa; la felicidad en cambio, es un fin en sí mismo. El fin último es la felicidad, que incluye al placer. La felicidad es la acción sin impedimento u obstáculo conforme a la virtud. La virtud del hombre será aquel hábito por el cual se hace bueno y gracias al cual realizará bien la obra que le es propia (Ética, II, VI)

    La razón indica lo que debe hacerse y gobierna las dos partes irracionales del alma: la concupiscencia y la cólera o coraje, pero es la acción repetida hasta convertirse en hábito lo que nos hace virtuosos. La virtud no es pasión o emoción, es hábito. No germina en nosotros naturalmente, la construimos.

    “ Todo lo que hemos de hacer después de haberlo aprendido, lo aprendemos haciéndolo. (Ética, II, I)

    “. La voluntad es el acto repetido hasta convertirse en hábito. Ethos es carácter y la ética la parte de la filosofía que nos indicara como formarlo. Se trata de la razón práctica porque se consigue practicándola. La razón teórica se aprende por magisterio y trata de comprender lo inteligible puro. Son a estas dos razones a las que corresponden los dos tipos de virtudes en Aristóteles.

    Las virtudes morales (templanza, valentía, liberalidad, magnanimidad, magnificencia, justicia) que se aprenden ejercitándolas y las virtudes intelectuales (arte intuición, prudencia, sabiduría y ciencia) que se aprenden por magisterio. Filosofía moral y filosofía propiamente dicha.

    La virtud moral se obtiene por el justo medio. Toda acción y toda emoción tienen dos extremos: uno por exceso y el otro por defecto. Ambos extremos (vicios) son erróneos, sólo el justo medio (virtud) es acertado.

    Hay tres tipos de bienes: del alma, del cuerpo y externos.

    - Del alma (virtudes morales) se deben tener los tres tipos de bienes en su justo medio.

    El fin último al que aspiramos es el bien soberano y este es la felicidad. La ciencia política es la ciencia que trata de ese fin. La política debe encaminarse a hacer a los ciudadanos de tal condición que sean buenos y obradores de buenas acciones, es decir, virtuosos (Ética, I, IX)

    La justicia es la virtud perfecta porque es la única que se da en relación con los otros. Todas las demás virtudes se pueden obtener para el bien del sujeto que la posee, pero la justicia es para el bien del otro.. La Justicia Total es la suma de todas las virtudes particulares y que tiende al bien del otro.

    Hay dos tipos de justicia particular: la justicia distributiva y la justicia conmutativa.

    Justicia distributiva: distribuye los bienes o riquezas comunes, en función de la contribución que cada uno hace a la comunidad. Se refiere siempre a los bienes o reservas comunes (honores, riquezas, etcétera). Es una distribución según los méritos de cada quien y por ello se da en proporción geométrica. Lo justo aquí es lo proporcional, que es lo que produce la verdadera igualdad. Todos están de acuerdo con que la distribución debe darse por méritos, pero no todos están de acuerdo en que consiste el mérito. [ De cada quien según su capacidad? En Marx?]

    Justicia conmutativa (correctiva): tiene lugar en los cambios privados y trata de igualar las ventajas y desventajas que los intercambios producen. “ El juez procura igualar las desigualdades que produce la justicia hasta que cada uno tenga lo que tenía antes, es decir, lo que le corresponde: el término medio, lo igual. Lo justo se da aquí en proporción aritmética y es lo igual. La ley atiende solo a la diferencia del daño y trata como iguales a las partes, viendo sólo si uno cometió injusticia y otro la recibió.

    Lo justo es en síntesis lo que produce y protege la felicidad de la comunidad política.

    El Estado es una comunidad que tiende a un fin. Es un conjunto de hombres libres que pueden ocupar un cargo u honor en el Estado.

    El Estado requiere territorio e intercambio matrimonial y una vida plena e independiente. Para tener esa clase de vida se requiere libertad y riqueza. Una parte de la finalidad del Estado es el bienestar, que implica libertad y riqueza (bienes del cuerpo y exteriores). La otra parte de la finalidad del Estado es la vida virtuosa (los bienes del alma). La libertad y la riqueza son condiciones necesarias para su existencia; la virtud cívica y la justicia para un buen gobierno.

    FORMAS DE GOBIERNO:

    LEGITIMAS (en beneficio de la comunidad) DESVIACIONES (en beneficio del gobernante)

    MONARQUÍA (una persona virtuosa) TIRANÍA (en beneficio de una persona)

    ARISTOCRACIA (varios virtuosos) OLIGARQUÍA (en beneficio de varios ricos)

    REPÚBLICA O GOBIERNO DEMOCRACIA (en beneficio de muchos pobres)

    CONSTITUCIONAL (muchos virtuosos)

    DINASTÍA (en grupos de familias poderosas).

    El hombre es por naturaleza un ZOON POLITIKON (animal político) que tiende a establecerse en sociedad con sus semejantes. El hombre es el único ser dotado de razón y de lenguaje y este es el vehículo para comunicar no solo el placer o dolor, sino para distinguir y comunicar lo bueno y lo malo, lo justo de lo injusto, es decir, lo referente a las virtudes morales. Es la comunidad y participación en estas cosas lo que hace una familia y una ciudad-estado (Política, I, 1)

    La división de poderes: deliberativo, ejecutivo y jurídico.

    El poder deliberativo, es el que delibera sobre los asuntos de interés común. Asuntos de su competencia son los relativos a la soberanía: sobre la paz y la guerra; la formación y disolución de alianzas; las leyes, sentencias y destierros; la confiscación de propiedades y las cuentas de los magistrados.

    El poder ejecutivo, es el de los magistrados y determina cuántas y cuáles deben ser las magistraturas, cuánto tiempo deben durar en sus cargos los políticos, si podrán ocupar varias veces el mismo puesto y cómo deben ser elegidos.

    El poder jurídico: trata de los diversos modos de los cuerpos jurídicos. Consta de tres elementos: los constituyentes, la esfera de acción y el procedimiento de designación. De los constituyentes se debe decidir a quien se elige; esfera de acción: cuantas clases de tribunales de justicia hay, designación: decidir si es por voto o por sorteo.

    La teoría de la sedición (insurrección, rebeldía):

    Si sabemos que destruye una forma de gobierno, sabremos también como conservarla. “conocer el principio corruptor para evitar la destrucción”. Aristóteles plantea, antes que Maquiavelo, lo que suele hacerse para conservar el poder en cada forma de gobierno, aunque no sea muy decorosa la proposición.

    “ Y las constituciones se conservan seguras no solamente estando a distancia de los destructores, sino a veces también estando cerca de ellos, porque los ciudadanos cuando tienen miedo, mantienen una firmeza más estricta en el gobierno; de aquí que los que piensan en el bien de la constitución deben inventar o maquinar causas de temor, a fin de que los ciudadanos se mantengan en guardia y no relajen su vigilancia (Política, V, 7)

    “ Esas son las medidas... para garantizar la seguridad de la tiranía en la medida de lo posible: el eliminar a los hombre sobresalientes y destruir a los orgullosos (Política, V, 9, 1313ª)

    “..... las tres metas a que aspiran en sus planes los tiranos ... unas dirigidas a sembrar la desconfianza mutua entre los súbditos; otras a reducir su poder; y otras a humillar sus espíritus” (Ibidem, 1313b - 1314b)

    Cada forma de gobierno tiene su principio o principios corruptores: en la democracia la causa principal de las revoluciones es la “insolencia de los demagogos” [descaro de los halagadores o charlatanes] ; en las oligarquías el trato injusto a la multitud; en las aristocracias el [oligopolio] de los honores del gobierno, pues [existe una contradicción entre] un principio democrático (que todos tengan el derecho de desempeñar un cargo) y un principio aristocrático, que los cargos sean desempeñados por los notables” (Política, V, 7)

    PROPUESTAS PARA MEJORES FORMAS DE GOBERNAR.

    Los cargos no deben ocuparse por mucho tiempo “porque los que tienen los cargos se gastan y corrompen y no todo hombre es capaz de soportar la buena suerte”. (Política, V, 7) Nadie debe ocupar varios cargos a la vez: El mejor principio es “un hombre, un cargo”.

    Aristóteles plantea las tres cualidades que debe tener todo político: lealtad para con la constitución; capacidad para la responsabilidad del cargo y virtud y justicia [justicia como sumatoria de todas las virtudes]. Lo ideal es tener siempre las tres. La relación entre teoría y praxis es la única forma de ser buen político.

    “ Lo más adecuado es que un Estado, mientras siga siendo una multitud o pluralidad, venga a ser una comunidad y una unidad por medio de la educación” (Política, II, 2) La educación es el medio en que un Estado convierte lo disperso en unidad. La unidad se logra a través de un proceso educativo reforzado por la ley (Política, II, 4) La educación es la mejor garantía para la estabilidad de una forma de gobierno y puede evitar una sedición. Es a través de la ley que nos hacemos hombres de bien y por ello quienes aspiran a hacer mejores a sus conciudadanos deben ser legisladores: para conformar el carácter de los ciudadanos (Ética Nicomaquea, X, IX)

    “ Un Estado bien gobernado será el que brinde a los ciudadanos las mayores oportunidades para la felicidad (Política, VII, 12)

    “ ...si hay que definir la felicidad como un obrar bien y prosperar, la vida activa es la vida mejor para un Estado tomado en forma colectiva y par ael hombre individual” (Política, VII, 4) Pero esa vida activa no es necesariamente en relación con otras personas sino puede ser a través de especulaciones y pensamientos que son un fin en sí mismos.

    La educación es el medio para hacer de los ciudadanos seres virtuosos, activos, amantes de la justicia y obedientes de la ley. Paideia y politeia [educación y política] son partes de un mismo fin: hacer a los ciudadanos buenos y obradores de buenas acciones. He ahí el papel de la política y del político.

    “ Los pueblos griegos, dice Aristóteles, que se consideran hoy en día como poseedores de las mejores constituciones, y los legisladores que las establecieron, no estructuraron evidentemente sus sistemas constitucionales en orden al mejor fin., ni estructuraron sus leyes ni su sistema educativo con la mira puesta en sus virtudes, sino que se inclinaron de una manera grosera hacia aquellas excelencias o virtudes que se suponen más útiles o más lucrativas (Política, VII, 13)

    “ El bien a que aspiramos, la felicidad que es virtud activa y acción virtuosa, es de la competencia de la ciencia soberana... la cual es la ciencia política. Es la ciencia política la encargada de diseñar las formas de hacer virtuoso al ciudadano como la ética lo es para el individuo. Ambas forman la filosofía de las cosas humanas, por ello la Política empieza donde la Ética termina... La ciencia política es la ciencia que educa el amor a la justicia y el bien de la comunidad: las virtudes cívicas. La ética nos indica los caminos para ejercitar la virtud personal.

    En La Política de Aristóteles hay muchas definiciones de constitución, una de ellas en el Tercer Libro:

    La Constitución es la estructura que da orden a la ciudad estableciendo el funcionamiento de todos los cargos y sobre todo de la autoridad soberana.”

    “ La Constitución, la politeia es taxis tón archón, es decir, ordenamiento de las “magistraturas” o de los cargos públicos. “

    Reconociendo que existen muchas constituciones diferentes, Aristóteles considera que una de las primeras tareas del estudioso de la política es describirlas y clasificarlas.

    En un pasaje del Tercer Libro comenta:

    “ Ya que constitución y gobierno significan lo mismo y el órgano de gobierno es el poder soberano de la ciudad, es necesario que el poder soberano sea ejercido por una persona o por unos pocos o la mayoría. Cuando uno, pocos o la mayoría ejercen el poder en vista del interés general, forzosamente estas constituciones serán rectas, y serán desviaciones las que atienden al interés particular de uno de pocos o de la mayoría

    Tenemos la costumbre de llamar monarquía al gobierno unipersonal que atienden al interés general, y Aristocracia al gobierno de pocos cuando se propone el bien común; cuando es el mayor número el que gobierna atendiendo el interés general recibe el nombre común de Politia.

    Las degeneraciones de las mencionadas formas de gobierno son: la tiranía de la monarquía, la oligarquía de la aristocracia, y la democracia de la política.

    La tiranía es una monarquía orientada hacia el interés del monarca, la oligarquía hacia el de los ricos y la democracia hacia el interés de los pobres. Pero ninguna de ellas atiende al provecho de la comunidad.” (1279 a-b)

    El Uso Sistemático o Descriptivo que elabora Aristóteles es el siguiente:

    Monarquía (la mejor constitución de las buenas)

    Aristocracia

    Policía (la peor de las buenas)

    Democracia (la mejor de las malas)

    Oligarquía

    Tiranía (la peor de las malas).

    El criterio que Aristóteles utiliza para distinguir entre formas buenas y malas es el interés común o el individual. Las formas buenas son aquellas en las que el gobernante toma en cuenta el interés público, en las malas lo ejercen de acuerdo con el interés individual.

    El Uso Axiológico o Prescriptivo de Aristóteles es muy similar al de Platón: la peor forma de gobierno es la degeneración de la mejor, en consecuencia, las degeneraciones de las formas de gobierno que siguen a la mejor son paulatinamente menos graves. El orden jerárquico es el siguiente: Monarquía, Aristocracia, Policía (timocracia), democracia, oligarquía y Tiranía. El criterio de jerarquización en Aristóteles es el interés común o el individual.

    Cada una de las formas de gobierno es analizada en su especificidad histórica, por ejemplo la monarquía, VER P. 38 Y 39 DE Bobbio.

    Aristóteles distingue tres tipos de relaciones de poder:

    • la del padre sobre el hijo;

    • la del amo sobre el esclavo, y

    • la del gobernante sobre el gobernado.

    Estas formas se distinguen a partir del interés que persiguen: el poder patronal es ejercido para beneficio del amo, el paternal de los hijos y el político de los gobernantes

    POLIBIO (204-122 A. c.)

    Historiador griego. En su Historia Universal excluye la acción divina en la explicación de los hechos y realiza un estudio de los factores geográficos y sociales del país.

    En sus Historia Universal realiza un análisis de la Constitución Romana, en donde se describen las diversas magistraturas (cónsules, senado, tribunos, organización militar, etc.)

    “ La constitución de un pueblo debe considerarse como la primer causa del éxito o del fracaso de toda acción”. (VI, 2)

    El objetivo de esta obra es tratar de demostrar la importancia de la constitución romana en el éxito político de un pueblo que en “menos de 53 años” venció a todos los otros Estados y los hizo caer bajo su dominio.

    Con respecto a las constituciones en general, formas de gobierno, Polibio elabora tres tesis:

  • Existen fundamentalmente 6 formas de gobierno, tres buenas y tres malas.

  • Las seis formas de gobierno se suceden una a otra según cierto ritmo, constituyen un proceso cíclico que se repite en el tiempo.

  • Además de estas formas de gobierno, existe una séptima, de la cual la constitución romana es un ejemplo. Es la síntesis de las tres formas buenas de gobierno y por tanto es la mejor constitución.

  • “ De estas tres tesis, la primera representa el uso sistemático de la teoría de las formas de gobierno, la segunda el uso historiográfico y la tercera el uso axiológico…. Polibio establece definitivamente la sistematización clásica de las formas de gobierno”. (Bobbio, p. 45)

    REINO: gobierno de una persona, aceptado libremente y ejercido más por la razón que

    Por el miedo o la violencia.

    ARISTOCRACIA: Gobierno de pocos hombres, muy justos y prudentes, designados por elección.

    DEMOCRACIA: Gobierno que tiene por costumbre y tradición ancestral venerar a los

    Dioses, honrar a los padres, reverenciar a los ancianos y respetar

    las leyes.

    USO SISTEMÁTICO

    TIRANÍA: GOBIERNO ILEGAL IMPUESTO POR LA FUERZA O LA VIOLENCIA.

    OLIGARQUÍA: GOBIERNO DE POCOS HOMBRES ILEGAL Y VIOLENTO.

    OCLOCRACIA: GOBIERNO POPULAR EN SU FORMA CORRUPTA.

    USO HISTÓRICO:

    “ El primero que se forma es un proceso espontáneo y natural, es el gobierno de uno sólo, y de él deriva, por una preparación y una enmienda, el REINO. Pero se deteriora y cae en un mal que le es congénito, me refiero a la TIRANÍA, de cuya disolución nace la ARISTOCRACIA. Cuando ésta por su naturaleza, vira hacia la OLIGARQUÍA, si las turbas se indignan por las injusticias de sus jefes nace la DEMOCRACIA. A su vez, la soberbia y el desprecio de las leyes desembocan, con el tiempo, en la OCLOCRACIA”.

    Los criterios que Polibio utiliza para distinguir las constituciones buenas de las malas son dos:

    1.- Contraposición entre gobierno fundamentado en la fuerza y el basado en el consenso.

    2.- Gobierno ilegal y arbitrario y gobierno de las leyes.

    En Polibio se observa que el germen de la degeneración es inherente a todas las constituciones:

    “ Con el reino nace el desmejoramiento llamado despotismo; con la Aristocracia, el mal llamado Oligarquía, y con la democracia germina el salvajismo de la fuerza bruta. Y es inevitable que con el tiempo todos los regímenes políticos citados anteriormente no degeneren en sus inferiores… Esta es la rotación de las constituciones; esta es la ley natural por la cual las formas políticas se transforman, decaen y regresan al punto de partida”. (VI, 10)

    USO AXIOLÓGICO:

    La tesis por excelencia de la teoría polibiana es el GOBIERNO MIXTO

    ¿Cuál es el objetivo de una constitución?

    Establecer orden a las magistraturas; establecer quien gobierna y quien debe ser gobernado y permitir un desenvolvimiento regular y ordenado de la vida civil.

    En tanto que todas las constituciones son inestables, incluso las rectas, todas las formas de gobierno son malas. Por esto la solución es un gobierno mixto, es decir, un gobierno que sea producto de un arreglo o síntesis de las tres formas clásicas.

    La síntesis de las tres formas de gobierno consiste en que el rey es frenado por el pueblo que tiene una adecuada participación en el gobierno, y el pueblo es frenado por el Senado. Al representar el rey al principio monárquico, el pueblo al democrático y el Senado al aristocrático, resulta una nueva forma de gobierno que es recta. La razón de la excelencia de esta forma de gobierno es el mecanismo de control recíproco de los poderes o principio de equilibrio de poderes.

    Polibio considera que también las constituciones mixtas decaen y mueren cuando se presenta un desplazamiento del equilibrio de poderes a favor de uno solo, y de ser una constitución mixta se convierte en simple. Se puede hablar de un ciclo dentro del ciclo dentro de las constituciones mixtas y deben distinguirse, según prevalezca uno de los poderes: monárquico, aristocrático o democrático.

    Polibio tenía preferencia por la constitución mixta aristocrática, como la romana de sus tiempos y la constitución mixta democrática como el principio del fin.

    CICERÒN ( 106 - 43 A. c.) Tratado de la República

    Ciudadano del imperio romano, en su juventud fue alumno de la escuela de los filósofos griegos, y recogió muchas de las ideas de Platón y Aristóteles.

    Cicerón consideraba a la Ciencia Política como “supremo arte de la vida de los pueblos”, que nace, primordialmente, de la experiencia de los hombres públicos y, después, de sus meditaciones sobre sus ocupaciones.. Lo ideal es conjugar teoría y práctica, pero si habría de elegir entre estos dos caminos de la sabiduría, habría que elegir la vida activa en los asuntos públicos. Son las creaciones de los políticos las que configuran la sociedad y le dan fuerza al Estado.

    En su libro I parte de la definición de virtud, como un arte que se aprende no por ciencia sino practicándola. No es un arte de palabras, sino de obras. La virtud personal permitirá a su poseedor acudir en socorro de la república cuando ésta lo necesite pues el mejor empleo de la virtud se da en el gobierno de los asuntos públicos.

    Para Cicerón el político es el “varón prudente” y será el encargado de gobernar al Estado. Establece la relación entre ética y política y entre las virtudes individuales y las cívicas. En el alma la razón debe gobernar la parte irracional. Son cuatro las pasiones del alma que arrastran a todos los crímenes: la ira que tiene sed de venganza, la codicia que tiene sed de riquezas, la concupiscencia (apetito desordenado de placeres deshonestos) que tiene sed de voluptuosidades (complacencia en los deleites sensuales), y la tristeza que se tortura a sí misma. La razón debe gobernar estas pasiones como el político debe saber gobernarse a sí mismo y a las fuerzas del Estado.

    “ …un solo deber le impongo porque éste comprende todos los demás: el de estudiarse y vigilarse constantemente, con objeto de poder invitar a todos a imitarlo, y de ofrecerse él mismo, por la limpieza y brillo de su alma y su vida, como espejo a sus conciudadanos.” (República, II, 15)

    Nada hay más admirable que una república gobernada por la virtud, donde el que manda se gobierna a sí mismo y, no impone a sus conciudadanos ningún precepto que no observe él mismo, ni ninguna ley que no acate.” (República, I, 34 )

    USO SISTEMÁTICO:

    República, (res publica, o cosa pública) es la cosa del pueblo y se entiende por pueblo no toda relación de hombres sino UNA comunidad de hombres bajo las mismas leyes y con objeto de utilidad común.(República I, 25)

    Este pueblo necesita ser gobernado con autoridad e inteligencia.

    La autoridad puede recaer en uno y se llama monarquía, en varios y se llama aristocracia o en muchos y se llama gobierno popular o democracia. Pero pude haber degeneraciones de estas formas legítimas de gobierno: si el poder se ejerce con abuso y contra la ley por uno (Tiranía); por varios (Oligarquía), o por muchos (Anarquía).

    Cicerón propone como la mejor forma de gobierno la forma mixta: que reúne el poder del monarca (en manos de los Cónsules), la autoridad e influencia de los notables virtuosos (en el Senado) y la libertad del pueblo, para el pueblo romano.

    USO AXIOLÓGICO:

    Cicerón se inclinaba por la monarquía y la peor le parecía la democracia, pero a cada una le veía grandes obstáculos:

    En las monarquías todos, excepto el monarca, carecen casi por completo de derecho y participación en los asuntos públicos; en las aristocracias no hay libertad para el pueblo; y en las democracias la igualdad absoluta es una iniquidad, no hay reconocimiento al mérito.

    “ Si en una sociedad no se reparten equitativamente los derechos, los cargos y las obligaciones, de tal manera que los magistrados tengan bastante poder, los grandes bastante autoridad y el pueblo bastante libertad, no puede esperarse permanencia en el orden establecido”. (República, II, 33)

    “ Hay una sola ley: nace de Dios, es acorde con la naturaleza y vale para todos los hombres. Es la razón, la parte superior del hombre, la que descubre y ordena al hombre su acatamiento: el cumplimiento del deber. No necesita intérprete. No es válida por un tiempo o espacio sino para siempre y en todo lugar. Es la ley eterna e inmutable que distingue lo que es correcto de lo incorrecto. Es el derecho natural que viene del divino y dentro del cual el hombre hace sus normas. A la luz de esta ley universal y natural, todos los hombres son iguales porque todos son capaces de diferenciar lo bueno y lo malo y todos tienen experiencias similares.

    “ La verdadera felicidad sólo se consigue en un Estado bien ordenado, en una republica bien constituida. El hombre de Estado debe buscar la felicidad de sus conciudadanos y ésta consiste en la virtud, el poder, la gloria y la riqueza.”

    Cicerón rechaza la desigualdad natural del hombre planteada por Aristóteles. Estaba convencido de la desigualdad natural y de la corrupción de las condiciones sociales, pero prevé una ley universal: Todo orden humano con pretensiones de verdad y validez tiene que intentar obedecer, por alejada que pueda estar la realidad social de la igualdad “racional” de todos. Las medidas de la justicia y de las leyes políticas sólo se encuentran en el reino de la ley de la naturaleza.

    “… nacemos para la justicia de que el derecho se basa, no en las opiniones de los hombres, sino en la naturaleza.

    San Agustín (354 - 430 ) La Ciudad de Dios.

    “ Sin la justicia, ¿qué serían en realidad los reinos si no bandas de ladrones?, ¿y que son las bandas de ladrones si no pequeños reinos? … Por ello inteligente y veraz fue la respuesta dada a Alejandro Magno por un pirata que había caído en su poder, pues habiéndole preguntado el rey por qué infestaba el mar, con audaz libertad el pirata respondió: por el mismo motivo que tu infestas la tierra; pero ya que yo lo hago con un pequeño bajel [barco] me llaman ladrón, y a ti porque lo haces con formidables ejércitos, te llaman emperador.” (De Civitae Dei, IV, 4)

    A San Agustín le tocó vivir el saqueo de Roma por Alarico en el año 410, y su explicación es que Roma sucumbió porque era un reino mundano y todo lo natural perece, sólo el reino espiritual, la Ciudad de Dios, vive eternamente.

    Para San Agustín existen dos ciudades: la terrena y la divina.

    “… dos amores fundaron dos ciudades: la terrena el amor propio, hasta llegar a menospreciar a Dios, y la celestial,

    el amor a Dios, hasta a llegar al desprecio del sí propio. La primera puso su gloria en sí misma, y la segunda, en el

    Señor; porque la una busca el honor y la gloria de los hombres y la otra, estima por suma gloria de Dios testigo de su conciencia.” (XIV, 28)

    Toda la historia humana se comprende por la lucha entre estas dos ciudades: la terrena que es la del cuerpo, la de los apetitos humanos, la del pecado y otra que es la ciudad divina, que es la del alma, la virtud y la salvación.

    La Ciudad terrena es el reino de Satán, la historia del cual comienza con la desobediencia de los ángeles rebeldes y encarna en los imperios paganos de Asiria y Roma. La otra es el reino de Cristo, que encarnó primero en el pueblo hebreo y después en la iglesia y el imperio cristianizado. La historia es la narración dramática de la lucha entres estas dos ciudades y el dominio final tiene que corresponder a la ciudad de Dios.”

    “ porque estas dos ciudades en este siglo andan muy confusas y entre sí mezcladas, hasta que se distingan en el juicio final” ( La Ciudad de Dios, I, 35)

    “ El arte de vivir se llama virtud y sin duda se aprende, consiste en vivir bien para conseguir la paz en esta vida (la que se puede conseguir aquí con todas sus limitaciones) y la vida eterna en el más allá: vida eterna en paz. La virtud implica justicia, y la función esencial de esta es dar a cada uno lo suyo.

    La política humana debe ser justa en tres grados: en su casa, en su ciudad y en el mundo. Dios nos enseña dos principios fundamentales: amarle a él y a nuestro prójimo, de lo que se desprenden tres obligaciones: amar a Dios, a uno mismo y al prójimo. De ahí que la virtud es vivir en paz con todos y, sobre todo en no hacer daño ni mal a nadie y en hacer todo el bien posible a quien se pudiere.”

    En la medida en que la virtud es justicia, requiere orden, cohesión y equilibrio; ello produce paz en distintos niveles:

    La paz del cuerpo es la ordenada disposición y templanza de las partes.

    La paz del alma irracional, la ordenada quietud de sus apetitos.

    La paz del lama racional, la ordenada conformidad y concordia de la parte intelectual y activa.

    La paz de los hombres, la ordenada concordia.

    La paz de la casa, la conforme uniformidad que tienen en mandar y obedecer los que viven juntos.

    La paz de la ciudad, la ordenada concordia que tienen los ciudadanos y vecinos en ordenar y obedecer.

    La paz de la ciudad celestial, es la ordenadísima y conformísimo sociedad establecida para gozar de Dios, y unos de otros en Dios.

    La paz de todas las cosas, la tranquilidad del orden, y el orden no es otra cosa que una disposición de cosas iguales y desiguales, que da a cada una su propio lugar.

    Para San Agustín, el hombre es por naturaleza un hombre libre. Si hay esclavitud es porque hay pecado: es este el que establece la desigualdad entre los hombres.

    San Agustín afirma que donde no hay justicia no puede haber derecho, pues aquella es el elemento por excelencia de éste. Si justicia es dar a cada quien lo suyo, no puede haber justicia donde no se le da a dios lo que es suyo.

    En donde no hay justicia, no hay república. Por lo tanto Roma no era una república, no era un Estado. Para ser un verdadero Estado debe defender los principios cristianos… el Estado tiene que ser cristiano, servir a una comunidad que es una por virtud de una común fe cristiana y servir a una vida en las que los intereses espirituales se encuentran indiscutiblemente por encima de todos los demás y contribuir a la salvación humana manteniendo la pureza de la fe.

    San Agustín propone suna definición de pueblo: congregación de muchas personas unidas entre sí por la comunión y conformidad de los objetos que ama. (XIX, 24)

    Santo Tomás de Aquino (1225 - 1274) Suma Teológica.

    Para Santo Tomás hay una relación homogénea entre Dios, la naturaleza y el hombre y todas las cosas están ordenadas conforme a un fin- Se obra correctamente cuando se dirige uno a su propio fin e incorrectamente cuando uno se aparta de él. Todo forma parte de un plan del cual la ley ocupa el lugar central.

    “ La ley es una cierta regla y medida de los actos en cuanto alguien se mueve por ella a actuar o por ella se abstiene de una acción. La regla y medida de los actos humanos es la razón, de ahí que la ley sea algo que pertenece a la razón. La razón dirige al hombre a su propio fin que no es otro que la felicidad y hacia el fin supremo que es la felicidad eterna. “

    “La ley es una cierta ordenación al bien común promulgada por aquel que tiene a su cargo una comunidad”

    Para Santo Tomás hay cuatro tipos de leyes o cuatro formas de razón:

    La ley eterna, que es la razón de Dios. La ley eterna no es sino la razón de la divina sabiduría en cuanto dirige todos los actos y emociones de la criatura.

    La ley natural, es la participación de la ley eterna en la criatura racional, y que establece que debe hacerse el bien y evitar el mal.

    La ley humana, que se deriva de la natural y que pone a la razón como centro de la vida del hombre y que norma y mide la vida social.

    La ley divina, es la ley dada por Dios para que el hombre sepa dirigirse hacia su fin.

    Santo Tomás considera que por encima de las ciencias particulares, que tienen sus objetivos propios, está la filosofía, que investiga los principios de todas las ciencias y arriba de ella la teología, basada en la revelación divina. La teología y la filosofía construyen el templo del conocimiento.

    USO SISTEMÁTICO:

    Según Santo Tomás existen tres formas justas, porque atienden al bien común y son:

    El gobierno real de uno (monarquía;

    El de pocos virtuosos (aristocracia); y

    El de muchos (república)

    Hay también tres formas injustas, porque no atienden al bien común, sino al interés del gobernante.

    Gobierno de uno (tiranía)

    Varios ricos (oligarquía)

    La muchedumbre pobre (democracia).

    USO AXIOLÓGICO:

    La naturaleza es la gran maestra del hombre., y lo hecho por el hombre debe imitar lo realizado por la naturaleza. Lo superior gobierna a lo inferior y lo superior siempre es uno: Dios gobierna el mundo, el hombre a los animales, el alma al cuerpo, la razón a los apetitos. La mejor forma de gobierno, por tanto, es la monarquía, pues entre más unión exista en una forma de gobierno mejor será esta.

    En los gobiernos justos, la monarquía es mejor que la aristocracia, pero en los gobiernos injustos es peor la tiranía que la oligarquía, por ello:

    “ Se ha de trabajar diligentemente para que el pueblo controle de tal manera al rey, que este, no llegue a convertirse en tirano.”

    En la época medieval cualquier resistencia contra el gobernante se convertía en una abierta rebelión, pues si el príncipe derivaba su autoridad directamente de Dios, cualquier resistencia era considerada pecado mortal. Ante este contexto, Santo Tomás le dio una interpretación. Declaró que los hombres están obligados a obedecer a las autoridades seculares (civiles), pero esta obediencia está restringida por las leyes de justicia, y que los súbditos no tienen obligación alguna de obedecer una autoridad injusta o usurpadora. La sedición (alzamiento colectivo y violento contra la autoridad) está prohibida por la ley divina; pero resistir a una autoridad injusta y usurpadora, desobedecer a un tirano, no tiene carácter de rebelión o sedición, sino que resulta más bien un acto legítimo.

    El gobernante debe velar por el bien de la comunidad; si no lo hace va contra la ley natural y contra la ley de Dios. Es el quien está cometiendo la falta, no el pueblo. Los ciudadanos no están obligados a acatar órdenes de quien va contra las leyes de la naturaleza y la de Dios.

    NICOLÁS MAQUIAVELO (1469 - 1527, El Príncipe y Discursos sobre las décadas de Tito Livio.

    DE LAS DISTINTAS CLASES DE PRINCIPADOS Y DE LA FORMA EN QUE SE ADQUIEREN.

    “ Todos los Estados, todas las dominaciones que han ejercido y ejercen soberanía sobre los hombres han sido y son repúblicas o principados. Los Principados son o hereditarios, cuando una familia ha reinado en ellos largo tiempo o nuevos. Los nuevos, o lo son del todo o son como miembros agregados al Estado hereditario del príncipe que los adquiere. Los dominios así adquiridos están acostumbrados a vivir bajo un príncipe o a ser libres; y se adquieren por las armas propias o por las ajenas, por la fortuna o por la virtud.”

    DE LOS PRINCIPADOS HEREDITARIOS.

    “… me parece que es más fácil conservar un Estado hereditario, acostumbrado a una dinastía, que uno nuevo, ya

    que basta con no alterar el orden establecido por los príncipes anteriores, y contemporizar después con los cambios que puedan producirse.”.

    DE LOS PRINCIPADOS MIXTOS.

    “ Pero las dificultades existen en los principados nuevos. Y si no es nuevo del todo, sino como miembro agregado a un conjunto anterior, que puede llamarse así, mixto.

    JUAN BODINO: (1530 - 1596), De la República, 1576

    Conocido como el teórico de la soberanía: Soberanía significa “poder supremo”, poder que no reconoce por encima de sí mismo ningún otro.

    El poder soberano consiste fundamentalmente en el poder de hacer leyes, es decir, de establecer normas generales que involucran a toda la comunidad.

    “ Se entiende por soberanía el poder absoluto y perpetuo de un Estado.”

    Los atributos de la soberanía son dos: lo perpetuo y lo absoluto. La soberanía perpetua, es un poder de por vida, como sucede en las monarquías, que es hereditario, y la soberanía absoluta es el poder desligado de la obligación de obedecer a las leyes dadas por sus predecesores o por él mismo en tiempos anteriores. Poder absoluto no quiere decir ilimitado, simplemente significa que el soberano no está sometido a esas leyes. Otro atributo de la soberanía es la indivisibilidad,

    “ El soberano, sea un monarca o la asamblea, o tiene todo el poder o no lo tiene. Cuando el poder está realmente dividido, el Estado pierde su unidad y con ello su estabilidad. El Estado es unitario o no lo es.

    El soberano, como todos los demás seres humanos, está sometido a las leyes que no dependen de la voluntad d e los hombres, es decir, a las leyes naturales y divinas. Otros límites del poder soberano son las leyes fundamentales del Estado, que hoy llamaríamos constitucionales, como en la monarquía lo es la ley que establece la sucesión al trono.

    Otro límite del poder soberano está dado por las leyes que regulan las relaciones privadas entre los súbditos, en primer lugar las de propiedad.

    La sociedad que Bodino contempla está dividida en una esfera pública y una privada, la esfera del súbdito y del burgués, que fuera del Estado está la sociedad civil. La sociedad de los privados, regulada por el derecho privado, que es un derecho entre iguales, y la sociedad política, regulada por el derecho público, que es un derecho entre desiguales, acompaña la formación del Estado moderno.

    Bodino hace una diferenciación entre formas de estado y Estado o régimen del gobierno o formas de gobierno...

    “ Afirmamos que no hay más que tres regímenes o tres formas de Estado: la monarquía, la aristocracia y la democracia. Monarquía se llama al Estado en que uno solo tiene la soberanía, y el resto del pueblo está excluido de ello; democracia o régimen popular aquel en el cual todo el pueblo o su mayoría reunida en asamblea tiene el poder soberano; aristocracia aquel en el cual una minoría, reunida en el cuerpo, tiene el poder soberano y da la ley al resto del pueblo, sea en general o en particular.” P. 544.

    Bodino distingue la titularidad de la soberanía y el ejercicio de la soberanía. Si la titularidad pertenece al monarca, el Estado será monárquico y el ejercicio de la soberanía puede ser encomendado por el rey a una asamblea aristocrática o popular, por lo que el Estado puede ser monárquico-aristocrático o monárquico - democrático. Sin que esto sea un Estado mixto.

    De la distinción entre formas de Estado y formas de gobierno, resulta una tipología de las constituciones:

    “ El régimen puede ser monárquico, pero con gobierno democrático, si el príncipe permite participar a todos en las asambleas de los Estados, en las magistraturas, en los oficios, en las recompensas, sin importar la nobleza, las riquezas o el mérito. En cambio puede ser monárquico, pero con gobierno aristocrático, si el príncipe no confiere poder o beneficios más que a los nobles, a los notables o a los más ricos. Igualmente una señoría aristocrática puede tener un gobierno democrático si honores y recompensas son atribuidos equitativamente entre todos los súbditos; con gobierno aristocrático si solamente tales prerrogativas se dan a los nobles o a los ricos. Esta variedad de formas de gobierno ha hecho caer en el error a algunos llevándolos a presentar formas mixtas de Estado, sin darse cuenta que el

    gobierno de un Estado es una cosa muy diferente de su administración y del modo de gobernarlo.” P. 570.

    “ Si la mayoría de los ciudadanos es soberana pero el pueblo concede cargos honorarios, privilegios y beneficios solamente a los nobles, como se hizo en Roma hasta la ley Canuleya, se tendrá una democracia con gobierno aristocrático; si en cambio el poder está en manos de la nobleza o de los ricos, que son minoría, y los cargos , los honores y los beneficios son conferidos por los señores indiferentemente tanto a los ciudadanos pobres y humildes como a los ciudadanos ricos, sin privilegios particulares para alguien, se tendrá una aristocracia con gobierno democrático. Más aún: si todo el pueblo o la mayoría de él tiene la soberanía y confiere cargos y beneficios a todos sin privilegios particulares, o incluso los cargos son distribuidos entre todos los ciudadanos bajo el sistema de sorteo, se podrá afirmar que no sólo el régimen de aquel Estado es democrático, sino también su gobierno”. P. 660

    Si luego se considera que la forma de gobierno también puede ser monárquica, cuando el ejercicio del poder es confiado a uno solo, se obtienen otras tres formas de gobierno: monarquía monárquica, aristocracia monárquica y democracia monárquica. Si se combinan las formas de Estado y la formas de gobierno, en total las constituciones posibles son nueve”.

    Según Bodino, las tres formas de gobierno pueden adoptar formas degeneradas: toda monarquía puede ser real, despótica y tiránica; toda aristocracia puede ser legítima, despótica y facciosa; toda democracia puede ser legítima, despótica y tiránica. No se trata de tres diferentes regímenes, sino de una sola manera diferente de ejercer el gobierno. La corrupción no es del Estado sino del gobierno.

    Bodino, J, Los seis libros de la república, editorial Aguilar, Madrid, 1973. HOBBES, THOMAS ( 1588 - 1679)

    Elementos de la Ley Natural y la Política (1640)

    De Cive (1642)

    Leviatán. O la materia, forma y poder de una República Eclesiástica y civil. (1651)

    En la dedicatoria de Leviatán, a Carlos I, Estuardo, Hobbes afirma:

    “… soy un hombre que ama sus propias opiniones y cree en la veracidad de cuanto afirma; … y que ello

    me ha movido a presumir que, sin consultaros, merezco el título de ser, como soy”.

    (Hobbes, Leviatán, p. 2, F. C. E., México).

    INTRODUCCIÓN:

    “ La Naturaleza (el arte con que Dios ha hecho y gobierna el mundo) está imitada de tal modo por el arte del hombre, que éste puede crear un animal artificial… En efecto: gracias al arte se crea ese gran Leviatán que llamamos república o Estado, que no es sino un hombre artificial, aun que de mayor estatura y robustez que el natural para cuya protección y defensa fue instituido; y en el cual la soberanía es un alma artificial que da vida y movimiento a todo el cuerpo.” (Hobbes, p. 3)

    En la naturaleza del hombre se encuentras tres causas principales de discordia. Primera, la competencia,; segunda, la desconfianza; tercera, la gloria. La primera causa impulsa a los hombres a atacarse para lograr un beneficio; la segunda para lograr seguridad; la tercera para ganar reputación. Durante el tiempo en que los hombres viven sin un poder común que los atemorice a todos, en estado de naturaleza, se hallan en la condición o estado de guerra; una guerra tal de todos contra todos. Homo Homini Lupus: el hombre es el lobo del hombre. .

    ACERCA DE LAS TEORÍAS DE LAS FORMAS DE GOBIERNO.

    Hobbes no acepta dos tesis clásicas que han caracterizado las teorías sobre las formas de gobierno: la distinción entre formas buenas y malas de gobierno y el gobierno mixto. Ambas refutaciones provienen de las características de la soberanía: el ser absoluta e indivisible. Del atributo de ser absoluta proviene la crítica de la distinción ente formas buenas y malas y de la indivisibilidad se deriva la crítica del gobierno mixto.

    Para Hobbes el poder soberano es absoluto, si no, no lo es, es decir, no es soberano. Aquí debemos recordar que soberanía significa poder supremo, motivo por el cual, según Hobbes, no debe tener límites. Bodino consideraba que el poder soberano está sometido a las leyes que no dependen de la voluntad de los hombres, es decir, tiene límites en las leyes naturales y en las leyes divinas, por tanto el límite de la soberanía es Dios. Pero además Bodino considera otros límites: las leyes constitucionales y las de la propiedad privada.

    Hobbes considera que los límites impuestos por las leyes naturales y divinas no son tal, pues las leyes positivas, que son las que dicta el soberano, no someten al soberano sino al pueblo. Las leyes positivas se pueden hacer valer con la fuerza de un poder común, en cambio las leyes divinas son “obligatorias” solamente en la conciencia, es decir, son reglas de prudencia.

    Si el súbdito no cumple con las leyes positivas puede ser obligado por la fuerza del poder soberano, en cambio si el soberano no respeta las leyes divinas, nadie puede obligarlo y castigarlo (por lo menos en este mundo).

    “ El juez de la conducta del súbdito es el soberano, de la conducta del soberano el único juez es él mismo.”

    En lo referente al derecho privado, Bodino considera que el soberano no puede intervenir porque es un derecho de los individuos que deciden participar en las actividades económicas, que según él, son independientes de la sociedad política. Hobbes niega la división entre la esfera pública y la esfera privada, pues una vez constituido el Estado, el campo de las relaciones privadas (Estado de Naturaleza en Hobbes) se resuelve en la esfera de las relaciones públicas, es decir en las relaciones de dominio que vinculan al soberano con los súbditos. Para Hobbes el derecho de propiedad existe solamente en el Estado y mediante la tutela que de él hace tal Estado.

    En el Estado de Naturaleza los individuos tienen un ius in omnia, es decir que no tienen derecho a nada, pues teniendo derecho sobre todo, cualquier cosa es mía y tuya y por lo tanto no es de nadie.

    “Solamente EL Estado puede garantizar con su fuerza, que es superior a la de todos los individuos juntos, que lo mío sea exclusivamente mío y lo tuyo sea sólo tuyo. En otras palabras: únicamente el Estado puede asegurar la existencia de la propiedad privada”. (Bobbio, 1994, 96-97)

    Hobbes reflexiona que la diferencia entere buenas y malas formas de gobierno, derivan de la distinción entre soberanos que ejercen el poder de acuerdo con las leyes y soberanos que gobiernan sin respetar las leyes, pero si el soberano es absoluto, pues no hay ninguna ley por encima de él ¿ qué sentido tiene distinguir a los que cumplen las leyes de los que no las cumplen?

    “ Los antiguos escritores políticos introdujeron otras tres formas opuestas a éstas (se entiende que a las tres formas clásicas de la monarquía, aristocracia y democracia), es decir, la anarquía (confusión) en contraste con la democracia, la oligarquía (poder excesivo de pocos) en oposición a la aristocracia, y a la tiranía contraria a la monarquía. Pero estas no son tres formas de Estado diversas a las primeras, sino tres diferentes denominaciones, que les da a las primeras quien tenía odio por el gobierno o por los gobernantes. Ciertamente, los hombres no sólo tienen la costumbre de indicar con los nombres las cosas, sino de designar con ellos sus sentimientos, el amor, el odio, la ira, etc. .. De manera que con estos nombres no se designan formas de Estado diferentes, sino únicamente las diferentes opiniones de los ciudadanos en referencia a las personas de los gobernantes. (Hobbes, De cive, VII, 2) citado en Bobbio, p. 97.

    Hobbes analiza la diferencia entre un rey y un tirano. Afirma que no existe ningún criterio racional para distinguir el bien del mal. Todo criterio es derivado de la pasión, no de la razón.

    “ …es necesario buscar con la razón y no con el sentimiento en que cosa difiere el rey del tirano, ya que no se distinguen por una mayor amplitud de poder, pues no se puede tener un poder mayor que el poder soberano.

    Tampoco por el hecho de que el rey tenga autoridad ilimitada y el tirano no, pues si una autoridad es concedida

    con límites, quien la recibe no es rey sino súbdito de quien la concede.” (Hobbes, De cive, VII, 3)

    De lo anterior podemos deducir que “el tirano es un rey que no cuenta con nuestra aprobación; el rey es un tirano que tiene nuestra aprobación”. Hobbes distingue dos tipos de tiranos: ex parte excercitii, que es el soberano cuyo poder no tiene limites, y por tanto no se puede hablar de abuso de poder, y ex defecto tituli: el que se adueña del poder por la fuerza, pero que logra obtener el reconocimiento de los ciudadanos, y que de tirano se transforma en príncipe, o el que se impone por la fuerza aunque los súbditos sigan siendo hostiles, por lo que es considerado como un enemigo. De esto Hobbes deduce que: La diferencia no se establece entre príncipe bueno y malo, sino entre príncipe y no príncipe. Es decir entre soberano reconocido y no reconocido.

    Y con respecto a la soberanía (poder supremo) obtenida por la guerra, Hobbes opina que:

    “Lo que finalmente determina la justicia de la guerra es la victoria: allí donde no hay un tribunal superior a las partes que pueda hacer ganar a quien tiene razón, la tiene el que gana…. No es por eso la victoria lo que proporciona el derecho de dominio sobre el vencido, sino su propio pacto. Ni está él obligado porque fue conquistado, esto es golpeado, pretendido o puesto en fuga, sino porque viene y se somete al vencedor”

    (Hobbes, Leviatán, Cap. XX, Vol. I, P. 166)

    LOCKE, JOHN (1632 - 1704)

    “Segundo tratado

    14.-¿ Cuáles son los puntos de convergencia entre Locke y Hobbes?

    A pesar de que difieren en sus principales planteamientos, se pueden observar algunos puntos de convergencia:

    1).- Reconocen la existencia de un estado de naturaleza, que es la causa de los desordenes sociales, por lo que es necesario regularlos.

    2).- parten de la necesidad de ceder derechos y poder natural como requisito para la convivencia social ordenada.

    3).- Coinciden en la representación como forma de asegurarse el goce de libertades entre los individuos en la sociedad.

    4).- El estado debe salvaguardar el derecho de los individuos.

    5).- El estado surge como una respuesta de la razón ante la necesidad de eliminar la amenaza del estado de guerra en el estado de naturaleza.

    15.-¿ Cuáles son los puntos de divergencia entre Locke y Hobbes?

    1).- Para Hobbes el poder fundamental reside en el soberano mientras que para Locke dicho poder se concentra en el parlamento.

    2).- Locke plantea la división de poderes como una forma de evitar la concentración del poder de manera absoluta.

    3).- Locke plantea la necesidad de limitar el poder estatal por medio de derechos para que efectivamente el gobierno pueda cumplir su función protectora del individuo.

    Hobbes plantea lo contrario, es decir, la necesidad de establecer un poder estatal no limitado por los ciudadanos.

    5).- Para Hobbes el establecimiento de leyes reside en el soberano, mientras que para Locke esta facultad radica en el poder legislativo del parlamento.

    16.-¿ Por qué se dice que Locke es uno de los principales autores del liberalismo?

    En su “Ensayo sobre el Gobierno Civil, las ideas de Locke inspiran no solo al liberalismo ingles, sino también al norteamericano, básicamente en lo que concierne al respeto a la vida propia y ajena, la igualdad de derecho de todos los individuos, el derecho a la paz y las libertades que deben gozar los ciudadanos, planteamientos básicos que se consagran en las primeras constituciones que se formulan en Inglaterra, Francia y Estados Unidos. Siendo el liberalismo una doctrina basada en la libertad, la igualdad y la convivencia entre los individuos, las ideas de Locke, al enmarcarse dentro de este campo, muestran su aportación fundamental en el ámbito de la democracia liberal.

    17.- Explique el concepto de democracia social y democracia política según Alexis de Tocqueville.

    Alexis de Tocqueville entiende el problema de la democracia social y la democracia política como partes de un mismo proceso, donde la democracia social tiene que ver con la igualdad de condiciones, y la democracia política con la igualdad ante la ley.

    Tomadas ambas en conjunto, la democracia como igualdad de condiciones, representa el contenido del proceso irreversible e independiente de la voluntad de los hombres, como la fase natural, o en el lenguaje de Tocqueville, providencial, de este proceso. Esto abre camino para la democracia política como el campo de la invención, del artificio construido en el ejercicio de la libertad dentro de los límites dados en cada momento. El mantenimiento y expansión de la libertad en las sociedades democráticas es un problema político, de deliberación y legislación, que abandonada a los impulsos espontáneos de la sociedad tiende a perderse.

    18.-¿Cómo puede evitarse que la democracia se convierta en tiranía?

    Este fenómeno puede ocurrir, según Tocqueville, como una situación derivada de la combinación entre la soberanía del pueblo y el individualismo de la sociedad. Al sentirse sobrerepresentados (centralizacion administrativa) los individuos dejan espacios vacíos en los ámbitos privados y el pueblo se somete pacíficamente a la tutela de un gobierno, cuya centralización plena fue auspiciada por los propios actos soberanos de los ciudadanos.

    Para evitar lo anterior, Tocqueville propone una nueva ciencia de la política que incluya en sus tareas la de educar a la democracia mediante la formación de hombres independientes y capaces, en el pleno sentido del término de autogobierno, en la educación y la participación ciudadana.

    19.- ¿ Por qué puede considerarse a Tocqueville como un autor republicano?

    Los planteamientos de Tocqueville muestran elementos que permiten ubicarlo como un pensador republicano, de acuerdo a las características de concepción de democracia.

    En primer termino, la orientación de su teoría es de carácter normativo, en la medida que prescribe la necesidad de una sociedad igualitaria, que quiere gobernarse a si misma, de una disciplina moral inscrita en la conciencia de los individuos.

    Cuando habla de igualdad, libertad, de la deliberación y de la participación cívica, muestra su concepción del individuo como un sujeto activo de derechos .

    Al hacer énfasis en la democracia local, donde los ciudadanos participan en los problemas de sus comunidades, se advierte su preocupación por la descentralización y el predominio de los gobiernos locales.

    20.- En función de las respuestas anteriores, sintetice las características de la Tradición Liberal ( Locke-Hobbes ) y de la Tradición Republicana (Maquiavelo - Tocqueville ).

    a).- Tradición Liberal ( JohnLocke- Thomas Hobbes ).

    En la tradición liberal predomina una concepción empírica o descriptiva de la teoría política, la democracia es, ante todo, un arreglo institucional que, al mismo tiempo, sirve para la designación del gobierno por parte del electorado, realiza funciones de autocontrol del poder político, por medio de la separación y equilibrio de diferentes ramas gubernamentales. En este arreglo institucional, los representantes cuentan con amplia independencia con relación a los electores que representan. Para que el sistema democrático pueda funcionar, es preciso que el pueblo sea culturalmente homogéneo y esto se logra gracias a la conjunción de los diferentes grupos e intereses sociales.

    En su conjunto, el sistema democrático tiene como propósito garantizar las libertades o derechos fundamentales y universales de los individuos en la vida privada. En este sentido, los ciudadanos son esencialmente iguales en cuanto son sujetos que detentan un mismo conjunto de derechos fundamentales. El principio de igualdad y universalidad de derechos, como único principio de reconocimiento diluye las diferencias culturales de los habitantes y, en consecuencia, refuerza la homogeneidad cultural de la nación. El estado nacional homogéneo, es el crisol donde se integran las características fundamentales de la concepción liberal de la democracia.

    b).- Tradición Republicana ( Maquiavelo-Tocqueville ).

    La tradición republicana es una concepción fuertemente normativa, de un orden político que pone énfasis no solo en el marco institucional y procedimental, sino también en la virtud cívica de los ciudadanos, que no se limitan a emitir su voto en las elecciones, sino que participan, de manera continua, en las discusiones comunitarias en el ámbito local y en el control de sus representantes. El nivel local de la comunidad o el municipio es el fundamento de todo el sistema democrático. Gracias a un ámbito amplio de autonomía de los gobiernos locales, es posible preservar la diversidad cultural y jurídica de una nación. Como consecuencia de la autonomía local y de la diversidad cultural, la forma de organización del estado en el territorio debe estar determinada por criterios culturales y no por criterios meramente geográficos. Gracias a este tipo de federalismo es posible organizar un estado nacional multicultural o inclusive un federalismo, multinacional, en el que al mismo tiempo que se reconocen derechos generales para todo ciudadano, se puedan admitir derechos especiales para determinadas comunidades ( pueblos y naciones ) .

    TRADICIÓN LIBERAL

    LOCKE - HOBBES

    TRADICIÓN REPUBLICANA

    MAQUIAVELO- TOCQUEVILLE

    Orientación

    Predominantemente descriptiva

    Predominantemente normativa

    Ciudadanía

    Sujeto pasivo de derechos y obligaciones cívicas.

    Sujeto activo de derechos.

    Derechos

    Derechos universales para todos los individuos.

    Derechos diferenciales para todas las comunidades.

    Principio Fundamental

    Virtud sistémica como arreglo institucional de autocontrol

    Virtud cívica de los ciudadanos como fundamento del ejercicio del poder.

    Representación

    Independencia del representante para seguir el interés nacional.

    Control del representante por el representado.

    Nación

    Nación estatal. Identidad cultural homogénea.

    Nación cultural. Pluralidad cultural.

    Organización del estado - nacional.

    Predominio del gobierno federal. Centralización.

    Predominio de los gobiernos locales. Descentralización.

    Montesquieu, Charles Louis de Secondat, barón de; (1689 - 1755)

    Del Espíritu de las leyes, 1748.

    INTRODUCCIÓN.

    Existen diferentes interpretaciones de esta obra, y en este curso se pondrá énfasis en la consideración de esta como una Teoría General de la Sociedad., en tanto que Montesquieu se plantea analizar si existen leyes generales que determinen la formación y el desarrollo de la sociedad humana en general y de las sociedades humanas en particular. Para ello toma en consideración los Estados extraeuropeos, y es de aquí que surge su construcción conceptual de despotismo, para explicar la naturaleza de los gobiernos que no pertenecen al mundo europeo, es decir, trata de explicar la variedad de sociedades humanas y de sus gobiernos considerando el tiempo y el espacio.

    Desde el primer capítulo Montesquieu trata de descubrir las leyes que gobiernan el movimiento y las formas de las sociedades humanas, para elaborar una teoría de la sociedad.

    “ Las leyes, en su significación más extensa, no son más que las relaciones necesarias derivadas de

    la naturaleza de las cosas; y en este sentido, todos los seres tienen sus leyes: la divinidad, el mundo material, las inteligencias superiores al hombre, los animales, el hombre. “

    De lo anterior se deduce:

  • que todos los seres del cosmos, incluido Dios, están gobernados por leyes, y

  • se puede enunciar una ley cuando entre dos entes del cosmos hay relaciones necesarias.

  • Como conclusión Montesquieu afirma:

    “ Hay pues una razón primitiva; y las leyes son las relaciones que existen entre ellas mismas y los diferentes seres, y las relaciones de estos últimos entre ellos.”

    El autor reconoce que la naturaleza está mejor gobernada que el mundo humano:

    “ Falta mucho par que el mundo inteligente se halle tan bien gobernado como el mundo físico”.

    Su explicación del porqué de esta situación, es que la condición inteligente del hombre lo empuja a dejar de observar las leyes de la naturaleza así como las que él mismo se ha dado. Es esta inteligencia la que distingue el mundo físico del mundo humano, y para lograr el respeto de las leyes naturales los hombres tienen que darse otras leyes.

    Estas son las leyes positivas, que son las que en toda sociedad particular son establecidas por la autoridad que tiene la tarea de conservar la cohesión del grupo.

    Recapitulando, el mundo natural está regido por las leyes naturales, y es más fácil analizarlo y conocerlo por su movimiento regular y uniforme. En cambio, el mundo humano, está regido por las leyes de la naturaleza que son universales a todos los hombres, y por las leyes positivas, que tomando en cuenta las diversas formas de sociedad, son diferentes de pueblo en pueblo.

    La ley, en general, es la razón humana (principio general) en cuanto se aplica a todos los gobiernos de la tierra; y las leyes políticas y civiles de cada nación no deben ser otra cosa sino casos particulares en que se aplica la misma razón humana (aplicación práctica).”.

    Montesquieu distingue tres tipos de leyes positivas:

    1.- Las que regulan las relaciones entre los grupos independientes (Derecho de Gentes, hoy Derecho Internacional);

    2.- Las que norman dentro del grupo las relaciones entre gobernantes y gobernados (Derecho Político, hoy derecho público), y

    3.- Las que dentro del grupo sancionan las relaciones de los gobernados, de los ciudadanos o de los privados, entre ellos (Derecho civil).

    De lo anterior se deduce que el estudio del mundo humano requiere un amplio conocimiento de las leyes positivas, que cambian en el tiempo y en el espacio, por lo tanto, una Teoría General de la Sociedad no puede ser elaborada más que con base en el estudio de las sociedades particulares.

    ¿Pero por qué tantas sociedades diferentes, cada cual con sus leyes, con sus ritos, con sus costumbres, si las leyes naturales son universales?

    A esta pregunta se le pueden dar varias respuestas, de acuerdo a las diferentes concepciones de la naturaleza y del hombre:

    a) Se podría responder que esta diversidad de sociedades es incomprensible a la mente humana, y que es producto de una inteligencia superior, que en su infinita sabiduría hace que las diferentes civilizaciones se concentren en una misteriosa unidad.

    b) Otra respuesta podría ser que no hay una explicación racional, porque la historia es el fruto de la locura humana o de la pura casualidad.

    Para Montesquieu la multiplicidad de las leyes tiene una razón y a partir de ella se pueden encontrar las causas, a condición de que se aplique al estudio del mundo humano el mismo rigor metodológico y el espíritu de observación que los físicos emplean en el análisis del mundo natural.

    Para este autor, las causas de la variedad de las leyes son de tres tipos:

    físicas o naturales, como el clima o la fertilidad;

    económico-sociales, como las diferentes maneras que tiene cada pueblo para obtener los medios de subsistencia, por lo que se distinguen los pueblos salvajes (cazadores), bárbaros (pastores), civiles (primero agricultores y después comerciantes), y espirituales (la religión).

    USO SISTEMÁTICO Y USO HISTÓRICO.

    El Segundo Libro de Montesquieu inicia con el capítulo: “De la índoles de los tres distintos gobiernos”

    Este autor realiza una tipología considerando la naturaleza de los gobiernos y sus principios.

    “ Hay esta diferencia entra la naturaleza del gobierno y su principio: que su naturaleza es lo que le hace ser y su principio lo que le hace obrar. La primera es su estructura particular; el segundo las pasiones humanas que lo mueven.

    La naturaleza de un gobierno deriva de su estructura, de la constitución, de quien gobierna y como gobierna, pero también puede ser caracterizada por la pasión fundamental o resorte.

    Esta tipología considerando las pasiones o resortes, nos recuerda a Platón

    De acuerdo a su naturaleza:

    “ Hay tres especies de gobiernos: el republicano, aquel en que todo el pueblo, o una parte de él, tiene el poder supremo; el monárquico aquel en que uno solo gobierna pero con sujeción a leyes fijas y preestablecidas y el despótico, en el que el poder está en manos de uno solo, pero sin leyes ni frenos pues arrastra a todo y a todos tras de su voluntad y caprichos”.

    De acuerdo a sus principios:

    La Virtud para la república, el Honor para la monarquía y el Miedo para el despotismo.

    La Virtud:

    “ El temor en los gobiernos despóticos nace espontáneamente de las amenazas y de los castigos; el honor en las monarquías lo favorecen las pasiones, que son a su vez por él favorecidas; pero la virtud política es una renuncia a sí mismo, lo más difícil que hay. Se puede definir esta virtud diciendo que es al amor a la patria y a las leyes. Este amor, prefiriendo siempre el bien público al bien privado, engendra todas las virtudes particulares.

    La virtud en una república, es la cosa más sencilla: es el amor a la república, es un sentimiento y no una serie de conocimientos, tanto el último como el primero de los ciudadanos puede probar ese sentimiento… El amor a la patria mejora las costumbres y la bondad de las costumbres aumenta el amor a la patria… virtud en la república es el amor a la patria, es decir, clamor a la igualdad. Ella no es una virtud moral ni cristiana, es la virtud política. Y esta es el resorte que hace mover la república, como el honor es el resorte que hace mover la monarquía. Así pues, he llamado virtud política al amor a la patria y a la igualdad”.

    El Honor:

    “ El gobierno monárquico supone preeminencias, categorías y hasta una clase noble por su nacimiento. En la naturaleza de este gobierno está el pedir honores, es decir, distinciones, preferencias, prerrogativas; por eso hemos dicho que el honor es un resorte del régimen…. Por honor o “sentimiento de honor”, se entiende aquella sensación que nos hace realizar un acto determinado por el deseo de tener y mantener una buena reputación.. El honor es un resorte individual, pero independiente de la voluntad del individuo, es útil para el bien común, en cuanto lleva al cumplimiento del propio deber.

    El Temor:

    “ Como la virtud en una república y el honor en una monarquía, es necesario el temor en un gobierno despótico; pero en esta clase de gobierno, la virtud no es necesaria y el honor sería hasta peligroso

    CRITERIO AXIOLÓGICO.

    Montesquieu define el despotismo en los mismos términos en que se ha definido a la tiranía, como el gobierno de uno solo, sin leyes y sin frenos., pero lo considera como la única forma mala o degenerada, dejando entrever que la república no conoce las formas corruptas.

    Las democracias llegan a su perdición cuando el pueblo despoja de sus funciones al senado, a los magistrados y a los jueces.

    Las monarquías se pierden cuando van cercenando poco a poco los privilegios de las ciudades o las prerrogativas de las corporaciones. En el primer caso, se va al despotismo de todos; en el segundo, al despotismo de uno solo.

    VICO, GIAMBATISTA (1668 - 1744), (Scienza Nuova, Principios de una Ciencia Nueva,)

    Historiador italiano, autor de una teoría cíclica de la historia, que supone tres estadios sucesivos: Divino (teocracias), Heroico (guerras) y Humano (predominio de la razón), finalizando el ciclo vuelve a comenzar. Las naciones transitan de la barbarie a la civilización.

    La “Nueva Ciencia” de Vico trata de una filosofía de la historia, es un intento de descubrir las leyes generales que determinan el curso histórico universal, mediante el descubrimiento de la dirección en que se mueven los hombres, que son los que crean la historia y poder ubicar las diferentes etapas de la historia y las razones de cambio de una a otra así como el telos (fin u objetivo) del movimiento general.

    ARISTOCRACIA, DEMOCRACIA Y MONARQUÍA.

    Una vez que el hombre sale del “estado de naturaleza”, la primera forma de Estado fue aristocrática, seguida por la república popular y desembocó en la monarquía.

    El Gobierno Aristocrático o de los Notables: se basa en la conservación o tutela del orden por parte de los Patricios. Sólo a los patricios se les atribuían los poderes y el sacerdocio.

    El Gobierno Popular: se caracteriza por la paridad de los sufragios, libre expresión de opiniones y acceso equitativo de todos los honores en razón del patrimonio.

    La Monarquía: reside en el soberano y en él reside el muy libre arbitrio de todas las cosas.

    Estado Ferino o Estado bestial del hombre primitivo.

    La primera autoridad jurídica que el hombre tuvo en la soledad puede ser llamada monástica o solitaria. Al hablar de soledad se hace referencia a que no puede recurrir al auxilio de las leyes.

    Para Vico el Estado Salvaje es histórico y considera que ahí está el verdadero origen de la humanidad.

    TIPOS DE AUTORIDAD: MONÁSTICA, ECONÓMICA Y CIVIL.

    Monástica: autoridad del hombre primitivo.

    Económica: de oikos = casa. Entre el Estado Ferino y la República existe una etapa en la que se consolidan las relaciones familiares.

    Civil: las instituciones civiles nacen de la religión y que el paso de la vida salvaje a la humana se da cuando el hombre alza los ojos al cielo.

    Rousseau, Jean Jacques, ( 1712 - 1778), El Contrato Social (1762)

    Libro Primero.

    «  Si se me preguntara si soy príncipe o legislador para escribir de política, respondería que no, y que precisamente por no serlo, lo hago; si lo fuera, no perdería mi tiempo en aconsejar lo que habría que hacer; lo haría o me callaría”. P. 25.

    Libro Tercero

    Capítulo I. Del Gobierno en general.

    “ Advierto al lector que este capítulo debe leerse con calma y tranquilidad, pues no conozco el arte de ser claro para quien no quiere ser atento”.

    En toda acción libre hay dos causas que colaboran a producirla: la una moral, o sea la voluntad que determina el acto; la otra, física, o sea la potencia que la ejecuta… En el cuerpo político existen los mismos móviles: en él se distinguen la fuerza, el Poder Ejecutivo, y la voluntad el Poder Legislativo. Nada se hace o debe de hacerse sin su mutuo concurso”. Pp. 95-96

    El poder legislativo pertenece al pueblo, el poder ejecutivo no puede pertenecer a la generalidad, por ello es necesario un agente que aglutine y utilice la fuerza pública de acuerdo con las direcciones de la voluntad general, que sirva como órgano de comunicación entre el Estado y el Soberano.

    El gobierno es un Cuerpo intermediario establecido entre los súbditos y el soberano para su mutua comunicación, a los miembros de este Cuerpo se les llama magistrados o reyes, es decir, gobernadores y el Cuerpo entero Príncipe.. Los funcionarios del Cuerpo soberano cumplen con una comisión, un empleo, y ejercen el poder que el soberano ha depositado en ellos, el cual puede limitar, modificar y reasumir cuando le convenga.

    “ Llamo, por tanto, gobierno, o suprema administración al ejercicio legítimo del poder ejecutivo, y Príncipe o Magistrado, al hombre o cuerpo encargado de esta administración”. P. 97

    Cuanto menos se relacionen las voluntades particulares con la voluntad general, es decir, con las costumbres y las leyes, mayor tiene que ser la fuerza represiva. El gobierno para ser bueno debe ser relativamente más fuerte en la medida en que la población crece. El crecimiento del Estado proporciona más recursos a los depositarios de la autoridad, [y pueden abusar de su poder], el gobierno debe disponer de mayor fuerza para contener al pueblo, a la vez que el Cuerpo soberano para contener al gobierno. De esta relación se deduce que la proporción entre el soberano, el príncipe y el pueblo es una consecuencia de la naturaleza del cuerpo políticoNo existe sistema de gobierno único y absoluto, sino tantos gobiernos diferentes por su naturaleza como Estados diferentes en grandeza.

    “ contentémonos con considerar al gobierno como un nuevo cuerpo del Estado, diferente del pueblo y del soberano, e intermediario, sin embargo, entre uno y el otro. El Estado existe por sí mismo y el gobierno existe por el soberano. Así la voluntad dominante del príncipe no es, o no debe ser, más que la voluntad general de la ley; su fuerza, la fuerza de la república concentrada en él. ”. P. 101

    Pueden distinguirse en la persona del magistrado tres voluntades esencialmente distintas: la voluntad propia del individuo, que no tiende sino a su interés particular; la voluntad común de los magistrados, que se vincula únicamente con el bien del príncipe, y que podemos llamar voluntad de corporación, la cual es general con respecto al gobierno y particular con respecto al Estado del que forma parte., y la voluntad del pueblo o voluntad soberana, que es general tanto en relación con el Estado como con el gobierno.

    “ En una legislación perfecta, la voluntad particular o individual debe ser nula; la voluntad del cuerpo, propia del gobierno, muy subordinada, y, por consiguiente, la voluntad general, o soberana, siempre dominante y norma única de todas las demás.

    En el orden natural, por el contrario, estas distintas voluntades tornanse más activas a medida que se concentran. Así la voluntad general es siempre la más débil, la del cuerpo ocupa el segundo lugar, y la particular, la primera de todas, de suerte que, en el gobierno, cada miembro se considera primeramente en sí mismo, luego como magistrado y, en última instancia, ciudadano. Gradación directamente opuesta a la que exige el orden social” p. 104”

    Rousseau considera que la diversas formas de gobierno se diferencian por el número de miembros que la componen.

    Si el soberano confía el depósito de gobierno a todo el pueblo o a la mayoría de él, se le llama democracia. Si reduce o limita el gobierno depositándolo en un número pequeño de individuos, se le denomina aristocracia, y si se concentra el gobierno en un magistrado único, se le llama monarquía.

    “Tomando la palabra en su rigurosa acepción, no existirá jamás verdadera democracia, ni ha existido nunca. Es contra el orden natural que el mayor número gobierne y los menos sean gobernados. … Si hubiese un pueblo de dioses estaría gobernado democráticamente. Un gobierno tan perfecto no conviene a los hombres”. Pp. 110-111.

    Marx, Karl (1818 - 1883), Engels, Friedrich, Lenin, Vladimir Ilich, Bakunin, Rudolf Bahro, Enrique González Rojo.

    Socialismo, Anarquismo, Fascismo, Socialismo Realmente Existente, Modo de Producción Intelectual y Comunismo

    La Ideología Alemana.

    La primera premisa de toda existencia humana y de toda historia, es que se hallen en condiciones de poder vivir. El primer hecho histórico es la producción de los medios indispensables para la satisfacción de sus necesidades, es decir, la producción de la vida material.

    Un segundo elemento en el análisis del desarrollo histórico, es que la satisfacción de las necesidades conduce a nuevas necesidades. El tercer factor es que los hombres renuevan diariamente su propia vida y crean otros hombres, dan origen a la familia. Estos tres momentos han coexistido desde el principio de la historia, y hasta hoy siguen vigentes.

    La producción de la vida, tanto de la propia en el trabajo, como de la ajena en la procreación, se manifiesta como una doble relación: como una relación natural y como una relación social. Social en tanto que cooperan diversos individuos, y esta es una fuerza productiva.

    En la medida en que crece la población y sus necesidades, aparece la división del trabajo y con ella la distribución desigual, cuantitativa y cualitativa, del trabajo y sus productos, es decir, la propiedad privada.

    “ La división del trabajo sólo se convierte en verdadera división a partir del momento en que se separan el trabajo material y el mental. Coincide con ello la primera forma de ideólogos, los curas.”.

    Con la propiedad privada de los medios de producción, surgen dos grandes clases sociales: la burguesía y el proletariado.

    Por Burguesía se comprende a la clase de los capitalistas modernos, que son los propietarios de los medios de producción social y emplean trabajo asalariado. Por proletarios se comprende a la clase de los trabajadores asalariados modernos que, privados de medios de producción propios, se ven obligados a vender su fuerza de trabajo para poder existir. (Manifiesto)

    La división del trabajo trae aparejada la contradicción entre el interés común de un individuo concreto o una familia y el interés común de todos los individuos. En virtud de esta contradicción entre el interés particular y el interés común, surge una comunidad ilusoria, separada de los intereses particulares y colectivos

    La familia simple y la familia compuesta (tribu) integran la sociedad civil y esta es el verdadero hogar y escenario de toda la historia.

    SOCIALISMO Y COMUNISMO

    “ En la sociedad comunista, donde cada individuo no tiene acotado un círculo exclusivo de actividades, sino que puede desarrollar sus aptitudes en la rama que mejor le parezca, la sociedad se encarga de regular la producción general, con lo que hace cabalmente posible que yo pueda dedicarme hoy a esto y mañana a aquello, que pueda por la mañana cazar, por la tarde pescar y por la noche apacentar el ganado, y después comer, si me place, dedicarme a criticar, sin necesidad de ser exclusivamente cazador, pescador, pastor o crítico, según los casos”.

    “ El comunismo, empíricamente, sólo puede darse como la acción coincidente o simultánea de los pueblos dominantes, lo que presupone el desarrollo universal de las fuerzas productivas y el intercambio universal que trae aparejado… Por tanto, el proletariado sólo puede existir en un plano histórico-mundial, lo mismo que el comunismo, su acción sólo puede llegar a cobrar realidad como existencia histórico-universal. Para nosotros el comunismo no es un estado que debe implantarse, un ideal al que ha de sujetarse la realidad. Nosotros llamamos comunismo al movimiento real que anula y supera al estado de cosas actual.

    ¿ De cada quién según su capacidad, a cada quien según su necesidad?

    El Manifiesto Comunista

    Del Socialismo Utòpico al Socialismo Cientítico.

    Crítica del Programa de Gotha

    Giddens, Anthony, La Tercera Vía,

    http://www.analitica.com/bitblioteca/tblair/tercera_via.asp

    La Tercera Vía. Tony Blair, Primer Ministro británico

    El Nacional, domingo 4 de octubre de 1998

    La Tercera Vía es un camino de renovación y éxito para la moderna democracia social. No se trata únicamente de un compromiso entre la izquierda y la derecha. Persigue adoptar los valores esenciales del centro y de centro-izquierda y aplicarlos a un mundo de cambios económicos y sociales, libre del peso de una ideología obsoleta.

    El reto al que hemos de hacer frente es formidable: la globalidad de los mercados, la persistencia de la pobreza y de la marginación social, una delincuencia en aumento, el desmoronamiento de la familia, el papel cambiante de la mujer, la revolución tecnológica y del mundo del trabajo, la hostilidad de la sociedad hacia la política y las demandas de una reforma democrática más profunda, y un amplio abanico de asuntos medioambientales y de seguridad que reclaman una acción internacional.

    Los ciudadanos buscan un rumbo. Quieren saber cómo adaptarse y prosperar, cómo generar estabilidad y seguridad en este mundo de cambios. Abrazan los tradicionales valores de centro-izquierda, de solidaridad, justicia social, responsabilidad y oportunidades. Pero son conscientes de que debemos ir, de forma decidida, más allá de los modos de pensamiento superados. Más allá de una izquierda tradicional, preocupada por el control del Estado, las elevadas cargas impositivas y los intereses de los productores; y de una nueva derecha librecambista, que postula que un individualismo de miras estrechas y la fe en la libertad de los mercados son la respuesta a todos los problemas.

    La Tercera Vía supone una nueva línea dentro del centro-izquierda. La izquierda del siglo XX ha estado dominada por dos corrientes: una izquierda fundamentalista, que veía el control del Estado como un fin en sí mismo, y una izquierda más moderada, que aceptaba esa dirección básica, pero estaba a favor del compromiso. La Tercera Vía es una reevaluación seria, que extrae su vitalidad de unir las dos grandes corrientes de pensamiento del centro-izquierda -el socialismo democrático y el liberalismo-, cuyo divorcio durante este siglo contribuyó tan claramente a debilitar la política de signo progresista a lo largo y ancho de Occidente.

    La antigua izquierda y la renovada derecha han adoptado, y continúan adoptando, distintas formas en Europa. No existe un modelo único de Tercera Vía, pero los partidos progresistas europeos comparten valores comunes y todos nos estamos adaptando para responder a los retos.

    Durante sus muchos años en la oposición, el Partido Laborista británico fue percibido -si bien injustamente- como el partido del gran gobierno, de las nacionalizaciones, contrario al espíritu de empresa, suave con la delincuencia, despreocupado de las cuestiones que rodean la vida de las familias, estrangulado por los grupos de presión y favorable a una fiscalidad más gravosa y a un mayor gasto en todos los ámbitos.

    Se creó una falsa oposición entre derechos y responsabilidades, entre compasión y ambición, entre los sectores público y privado, entre una economía de empresa y la lucha contra la pobreza y la marginación.

    Nuestra tarea se encuentra en una fase inicial y vamos aprendiendo a medida que avanzamos. Pero el neolaborismo, en el Gobierno, está poniendo en práctica la Tercera Vía.

    En el terreno económico, nuestro enfoque no encaja ni en el laisser-faire ni en la intromisión estatal. La función del Gobierno es favorecer la estabilidad macroeconómica, desarrollar políticas fiscales y de bienestar que fomenten la independencia -no la dependencia-, dotar a los ciudadanos de los elementos necesarios para poder trabajar, merced a una mejora de la educación y de las infraestructuras, y apoyar a la empresa, especialmente a las industrias del futuro, basadas en el conocimiento. Y nos enorgullece el sabernos respaldados por los empresarios y también por los sindicatos.

    La educación es una prioridad absoluta. Una mejora de la calidad educativa representa la clave para aumentar la competitividad internacional y conseguir una sociedad no excluyente en el futuro. Se está efectuando una inversión sustancial para impulsar una radical reforma en los centros de enseñanza, encuadrada por la fijación de objetivos y la intervención decidida en aquellas escuelas marcadas por el fracaso escolar. Con ello se aspira a que todos los ciudadanos del futuro posean las capacidades y conocimientos básicos que necesitan para obtener un empleo, y para que la gran mayoría alcance mayores y mejores niveles de formación.

    En lo que respecta a las políticas de protección social y de empleo, la Tercera Vía supone la reforma de la seguridad social, para transformarla en un camino hacia el empleo siempre que sea posible. Y fomenta unas condiciones justas en el mundo laboral, al tiempo que hace que trabajar compense el reducir la fiscalidad y las penalizaciones que desincentivan el trabajo y la creación de empleo.

    La Tercera Vía persigue la consolidación de un nuevo equilibrio entre derechos y deberes, no sólo en la esfera del sistema de protección social, sino también desde un tratamiento más riguroso de la delincuencia juvenil, y un énfasis mucho mayor en los deberes de los padres. Y se está fraguando un nuevo enfoque de las ayudas a la familia, que permita responder a las necesidades de los hijos y ayudar a las familias -en particular a las más vulnerables- a compaginar el trabajo y la vida familiar de manera más adecuada.

    La Tercera Vía se traduce en una renovación democrática y una restitución de la fe en la política. El neolaborismo ha emprendido un proceso de transferencia de autonomía dentro del Reino Unido. Irlanda del Norte ya cuenta con una asamblea electa, el año próximo se celebrarán las primeras elecciones al nuevo Parlamento escocés y a la asamblea de Gales; junto con la elección del nuevo alcalde de Londres, éstos son sólo algunos de los muchos pasos que se están dando para renovar el gobierno local.

    Para esta nueva era hemos de reinventar, igualmente, el concepto mismo de Gobierno. Los gobiernos, en el discurrir de esta centuria, han contado con los instrumentos adecuados para regular el flujo monetario, conceder ayudas sociales, construir viviendas o, incluso, embarcarse en guerras y llevar al hombre hasta la Luna. Ahora, han de adquirir nuevas capacidades, a saber: la capacidad de trabajar en conjunción con el sector privado y con el voluntario, de compartir la responsabilidad, de responder a una sociedad mucho más exigente, y de cooperar de nuevos modos a escala internacional.

    En el ámbito internacional, la sustitución de las viejas certidumbres de la guerra fría por las más desazonadoras amenazas de la delincuencia organizada, el terrorismo, los estupefacientes y la degradación del medio ambiente, exige formas flexibles de colaboración internacional.

    Abogamos por la cooperación sin denigrar del patriotismo. El neolaborismo está a favor de una Europa descentralizada y fuerte, ampliada hacia el este y capaz de dar respuesta a los problemas transfronterizos de manera eficaz, pero recurriendo a la integración únicamente en aquellos casos en que sea preciso.

    Esto es la Tercera Vía. Una nueva alianza entre el progreso y la justicia, un nuevo fundamento de sustentación que alcanza a aquellos que compartían nuestros valores, pero dudaban de nuestra capacidad para materializarlos.

    Con valor, podemos admirar nuestra historia sin vivir anclados en ella, y construir dinámicas sociedades de democracia social para el siglo XXI.

    Touraine, Alan,

    Cómo salir del Liberalismo, editorial pAIDÓS, España, 1999.

    Capítulo 5: Dos políticas posibles. Tercera vía o política dos y medio.

    No se trata de buscar una tercera vía entre liberalismo y comunismo, el segundo está muerto y el primero se dobla bajo el peso financiero de las crisis financieras mundiales, pero permanece como modelo de referencia para quienes desconfían de la intervención del Estado.

    Las vías intermedias que aquí nos proponemos explorar se encuentran entre el liberalismo más voluntarioso que real y una social democracia aplastada bajo el peso del intervencionismo y de las empresas públicas que han debilitado la economía en provecho de la pequeña burguesía de Estado.

    La tercera vía es la sustitución de una política de protección por una política de iniciativas que supone la flexibilidad de la organización social y la capacidad de los actores para tomar iniciativas (empowerment). Esta concepción política responde al agotamiento del Estado de Bienestar, que detiene la caída pero que no ayuda a la recuperación.

    La vía dos y medio es una propuesta entre la vieja socialdemocracia y la tercera vía de Blair-Giddens.

    La vía dos y medio da prioridad a la reintegración social de los excluidos y de los marginados por medio del aumento del empleo y de la producción. Incrementar el consumo interior, potenciar la capacidad de compra mediante la disminución de los impuestos y reforzando las actividades generadoras de empleo y orientar la enseñanza hacia la innovación.

    Hoy no es cuestión de cerrar fronteras, sino de actuar sobre los factores interiores de la competitividad y de reforzar la solidez de una sociedad abierta al exterior. La tercera vía se puede definir como un centro derecha y la vía dos y medio como de centro izquierda, entre el centro derecha y el centro izquierda.

    TRES PRIORIDADES:

    PRIORIDAD AL EMPLEO

    Volver a concederle prioridad al problema de la falta de empleo, combinando la flexibilidad con la defensa de los puestos de trabajo.

    EL DESARROLLO SOSTENIBLE

    La prioridad concedida a la mayor productividad del trabajo ha de ser sustituida por la búsqueda de una mayor productividad del capital. Es momento de volver a poner el acento sobra la innovación, la educación y la solidaridad.

    Se requiere cambiar nuestro concepto de crecimiento. En una primera etapa la modernización consiste en acumulación de trabajo y de capital, la segunda etapa debería extender las bases del crecimiento endógeno, que se pueda mantener por si mismo, reconociendo que requiere diversas condiciones: buena educación, medios de transporte eficaces y una administración pública capaz.

    Poner término al debilitamiento de la gestión política. Frente al gobierno los partidos políticos se han descompuesto y no se les considera representativos, dando la impresión de ser simples maquinarias electorales.. La derecha se apoya ante todo en la lógica económica, la izquierda en la lógica política. La intervención pública en la economía se ha de ampliar y la capacidad de los partidos y sindicatos para representar a las clases populares se ha de restaurar.

    LA COMUNICACIÓN INTERCULTURAL

    Reconocimiento de los derechos culturales y los derechos sociales.

    Sócrates

    Platón: (428 - 347 a.C.) La República.

    Aristóteles:( 384 - 322 a.C.) Política.

    Polibio: (vivió en el siglo II a.C.) Historias.

    Cicerón, Marco Tulio: (106 - 43 a.C.) De Res Pública

    San Agustín:

    Santo Tomás:

    Maquiavelo: (1469 - 1527) El Príncipe.

    Bodino: (1530 - 1596) De la República.

    Hobbes: ( 1588 - 1679) Leviatán.

    Vico, Giambattista: (1668 - 1744) Principios de una Ciencia Nueva.

    Montesquieu (1689 - 1755)

    Loocke: (1632 - 1704) Ensayo sobre el Gobierno Civil.

    Rosseau: El Contrato Social (1712 - 1778)

    Tocqueville: ( 1805 - 1859) La Democracia en América.

    Proudhon, Pierre Joseph (1809 - 1865) -

    Comunismo - Socialismo

    Marx - Lenin: (1818 - 1883) y ((1870 - 1924)

    Bakunin, Anarquismo.

    Popper, Karl: ( )La Sociedad Abierta y sus Enemigos.

    Giddens, Anthony: La Tercera Vía

    Touraine, Alain: La Vía 2 ½

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