Pensamiento creativo

Pensamiento científico. Comprobación de hipótesis. Wason

  • Enviado por: Elena
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 3 páginas
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tema 12: PENSAMIENTO CREATIVO

El pensamiento científico; comprobación de hipótesis

¿Qué es el pensamiento científico? ¿El pensamiento del hombre científico será igual al pensamiento del hombre de la calle? Sobre esto existirán diferentes posturas, ya que unos considerarán que ambos pensamientos utilizan el mismo tipo de principios lógicos (racionalistas más radicales), mientras que otros considerarán que el hombre de la calle comete errores mientras que el hombre científico no, ya que se guía por principios formales.

Otros autores, como De Vega, consideran que existen procesos y sesgos psicológicos generales que se encuentran en ambos (científico y de la calle) porque ambos tienen ciertas limitaciones que, de alguna forma, modulan las formas de pensar o de solucionar una tarea.

Sin embargo, podemos decir que existen una serie de rasgos diferentes entre uno y otro; habrá una serie de peculiaridades relacionadas con aspectos motivacionales y de personalidad que serán diferentes en uno y otro pensamiento.

El científico tiene una característica de tipo educativo. Se beneficia de un entrenamiento extensivo, constante, en las destrezas propias de la metodología científica. Además, tiene o cuenta con una serie de instrumentos que le permiten acceder a datos que el sistema sensorial por sí mismo no podría percibir.

A pesar de las limitaciones cognitivas de ambos, el científico dispone de ciertos mecanismos que le van a permitir paliar esas limitaciones (protocolos de registro de datos, dispositivos de memoria externa con capacidad limitada que el científico puede utilizar para manejar información al mismo tiempo...).

Ambos son capaces de razonar, resolver problemas por analogías, elaborar o establecer teorías de tipo sensorial...pero ambos cometerán sesgos comunes o similares. Por ejemplo, a la hora de comprobar hipótesis, ambos mostrarán una tendencia a buscar datos que les permitan verificar esa hipótesis. Es lo que se conoce como “Sesgo confirmatorio”.

Según Popper (1959), a la hora de ratificar o de verificar una teoría no es suficiente con buscar evidencia empírica que verifique la hipótesis, sino que también hay que buscar evidencia de falsación. Este sesgo se define según Bruner y sus colaboradores como una tendencia a enfatizar la evidencia que es favorable a unas determinadas expectativas o hipótesis al mismo tiempo que desanida la evidencia desfavorable a esa hipótesis. A este sesgo se le conoce también como “sed de redundancia confirmadora o confirmatoria”.

Habrá que decir que esta tendencia, también estará relacionada con otras consistentes en que cuando los sujetos tienen que resolver un problema tienden a aferrarse a los términos que se mencionan explícitamente en la regla a comprobar considerando los otros como irrelevantes (sesgo de emparejamiento) y en que cuando los sujetos tienen que resolver un problema optan, o al menos suelen hacerlo, por seleccionar las alternativas o las conclusiones que verifiquen sus creencias (sesgo de creencias).

Este sesgo se ha intentado comprobar en diferentes tareas experimentales de laboratorio. Hay una tarea significativa en la que se ha comprobado esta tendencia a verificar hipótesis que se conoce como “problema 2- 4-6”.

Problema 2-4-6 (Wason, 1960)

En este problema, que nos va a permitir ratificar a nivel empírico el sesgo confirmatorio, el sujeto no tiene que razonar a partir de una regla (como en el caso del problema THOG y la tarea de las cuatro tarjetas), sino que tiene que descubrirla. A este problema también se le llama o se le conoce como problema o tarea de las 20 preguntas inversas.

La tarea del sujeto en esta prueba es descubrir la regla que gobierna una secuencia de números. La única información que se le da al sujeto es la de que la secuencia 2-4-6 obedece a la regla que tiene que averiguar.

Los sujetos, lo único que pueden hacer es preguntar por la secuencia de números (¿la secuencia...confirma la regla?). El experimentador les responderá solamente con un sí o con un no.

Lo que se comprobó con este problema fue una tendencia generalizada por parte de los sujetos a buscar ejemplos positivos que confirmasen la regla, sin darse cuenta de que hubiera sido más positiva o más informativa la búsqueda de ejemplos negativos que desconformasen la hipótesis. Así, podemos decir que a nivel empírico se comprobó el sesgo confirmatorio (búsqueda de ejemplos positivos).

Características del proceso creativo

La creatividad se puede definir como un proceso o actividad cognitiva que genera una forma nueva de ver una situación o de organizar una serie de elementos para producir algo valioso, original...Es decir, para dar lugar a algo que resulte novedoso, valioso u original.

En principio no parece que aquellos sujetos que son considerados como más creativos tengan en su base algún proceso mental diferente de los sujetos no creativos. Más bien, el origen de una solución creativa parece depender de factores como la conexión de los conocimientos (que anteriormente no tenían relación) de una forma más novedosa, la capacidad de síntesis de gran cantidad de información, el conocimiento específico en un dominio o en un ámbito determinado, etc.

De acuerdo con Johnson-Laird, la creatividad es un tipo de pensamiento. En el 1993 expuso que un acto creativo supone tres características esenciales;

-El producto o el resultado del proceso creativo se forma a partir de elementos ya existentes pero combinados de forma novedosa.

-Los resultados deben satisfacer una serie de criterios preexistentes.

-Los resultados no pueden generarse mediante la simple recuperación de información de la memoria o mediante un proceso de cálculo mecánico ni mediante cualquier otro procedimiento de tipo determinístico. Este resultado novedoso que caracteriza a una solución creativa suele ser el producto del resultado de un proceso iniciado por una persona.

Las tres perspectivas o enfoque desde los que se ha estudiado la creatividad son;

  • Enfoque psicométrico: el objetivo es analizar cuáles son las características que diferencian a una persona creativa de la que no lo es. Para ello, aplican una serie de tareas psicométricas a aquellos sujetos que son considerados creativos en función de sus productos. A partir de ahí se esboza el estereotipo de una persona creativa.

El resultado de este enfoque nos permite conocer cuáles son las características a nivel cognitivo, motivacional, de rasgos de personalidad, etc.; que definen el perfil psicométrico de una persona creativa.

En el marco de este enfoque también se intentó diseñar una serie de test para medir el potencial creativo de una persona. Para ello, se tomaron como referencia dos tipos de pensamientos planteados por Guildford, esto es, el pensamiento convergente y el pensamiento divergente. El pensamiento convergente es el tipo de pensamiento que se utiliza por ejemplo, para contestar a la mayoría de los test de Inteligencia, porque los sujetos suelen converger en la misma respuesta.

El pensamiento divergente se caracteriza por la flexibilidad, la originalidad y da lugar a diferentes soluciones al mismo problema (por ejemplo, el test de los usos del ladrillo).

  • Enfoque biográfico y autobiográfico: El objetivo de este enfoque es analizar cómo es la persona creativa estudiando su biografía y su autobiografía. El estudio en este enfoque ha puesto de manifiesto que no hay una relación muy estrecha entre creatividad e inteligencia y el logro académico.

Este enfoque toma como punto de partida la vida de una persona creativa. Es un estudio poco objetivo y sistemático comparado con el enfoque psicométrico, aunque es muy interesante. Sin duda, el mayor problema de este enfoque, es que es un enfoque introspectivo y retrospectivo y, por lo tanto, la información que nos da puede estar parcialmente distorsionada para abogar a una determinada impresión. Sin embargo, también llevó a ideas muy interesantes sobre la creatividad. Una de esas ideas es la Teoría de Wallas sobre los estadios del pensamiento creativo. Según Wallas, en el pensamiento creativo se pueden distinguir cuatro fases;

-Preparación; consiste en recapitular toda la información posible del entorno.

-Incubación; es esta fase, el problema en el que el sujeto está trabajando pasa a un segundo plano y el sujeto realiza otras actividades diferentes.

-Inspiración o iluminación; aparece la solución al problema.

-Verificación; la solución hallada debe ser confirmada y debe comprobarse que funciona.

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