Pedagogía

Corrientes pedagógicas. Educación. Formación docente. Integración social. Igualdad de oportunidades. Tradicional. Liberadora

  • Enviado por: Andrés
  • Idioma: castellano
  • País: Uruguay Uruguay
  • 13 páginas
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Trabajo final

Pedagogía 1

Integrantes del equipo:

1º B Física

Instituto de Profesores Artigas

octubre de 2000

Tema:

“Análisis descriptivo y comparativo de dos corrientes pedagógicas: La pedagogía tradicional, y la pedagogía liberadora”

Introducción:

Si tuviéramos que analizar los contenidos pedagógicos que han ido marcando nuestra educación a lo largo de la historia no podríamos dejar de resaltar a José Pedro Varela, quien fuertemente influenciado por pensamientos como los de E. Durkheim dejó sellados en nuestra educación los principales pensamientos de la Corriente Tradicional. Es por eso que a la hora de tomar alguna corriente nos parece apropiado elegir alguna que, de cierta manera, represente lo que ha sido la educación en el Uruguay. Debido a esto y a que nos parece interesante comparar dicha corriente con alguna que no haya tenido tanta repercusión en nuestra enseñanza, es que nuestro trabajo estará enfocado al estudio y comparación de la Corriente “Tradicional” con la “Liberadora” de Paulo Freire.

Para intentar cumplir nuestros objetivos, organizaremos nuestro trabajo en dos partes: una primera parte de carácter principalmente descriptivo, donde presentaremos los caracteres principales de ambas corrientes, y una segunda parte de tono comparativo de dichos caracteres.

Análisis descriptivo de ambas corrientes:

La pedagogía tradicional:

Surge a principios del siglo XIX de la mano de E. Durkheim. Dicha corriente se basa en los ideales de la doctrina liberalista que aparece como justificación del sistema capitalista, defendiendo las libertades e intereses individuales y estableciendo una forma de organización social basada en la propiedad privada. Desde el punto de vista de esta corriente se concibe a la educación con un amplio margen de autonomía frente a la sociedad. Esta última es concebida como esencialmente armoniosa y tiende a integrar a sus miembros.

Concepto de hombre

El hombre es considerado como tal solamente cuando vive en sociedad. . “... la sabiduría se acumula sin cesar, y esta acumulación indefinida es la que eleva al hombre por encima del animal y por encima de sí mismo (...) esa acumulación no es posible mas que en la sociedad y para la sociedad”.

Concepto de educación

Se considera educación a “... la acción ejercida por las generaciones adultas sobre las que todavía no están maduras para la vida social. Tiene por objeto suscitar y desarrollar en el niño cierto número de estados físicos, intelectuales y morales, que exigen de él la sociedad política en su conjunto y el medio especial, al que está particularmente destinado.”

Características y ventajas de la educación

La acción de la educación es a la vez una y múltiple, fortalece los lazos y ayuda a superar los problemas sociales. Si pensamos en una sociedad dividida en clases o castas, se puede interpretar que hay tantos tipos de educación distintos como clases en una sociedad, la educación brindada en el campo no es la misma que en la ciudad, ni la de las clases sociales altas la misma que las más pobres, esto estaría denotando el carácter múltiple de la educación. Pero dentro de toda sociedad se sigue un patrón único o ideal de individuo, que será el objeto común de la educación tanto en un nivel físico como intelectual. Aunque las condiciones estén posteriormente condicionadas por ciertos factores externos este punto peculiar resalta la condición de una de la acción educativa.

Varela en la Educación del Pueblo escribe sobre las ventajas de la educación.

La educación destruye los males de la ignorancia: “la ignorancia de la Naturaleza, es la fuente principal de todas esas absurdas opiniones (...). Destrúyanse las causas y desaparecerán los efectos. (...) Es la educación la que realiza fácilmente ese trabajo” . O sea la educación no permite caer en supersticiones populares que siendo preocupaciones absurdas e infundados temores llenan el espíritu y amargan la vida de los ignorantes.

La educación aumenta la fortuna: “la educación es la más valiosa herencia que los padres pueden legar a sus hijos, es el único bien que no se pierde nunca, y cuyos beneficios podemos utilizar en todas las épocas de la vida, para salvarnos de los más crueles naufragios”

La educación prolonga la vida: La educación facilita la vida del ser humano ya sea con su trabajo o prolongando el término medio de la vida humana. Esto resulta de la mayor difusión de conocimientos entre los hombres.

La educación aumenta la felicidad: "la educación destruye los males de la ignorancia, si aumenta la fortuna y alarga la vida, claro es que la educación dilata y vigoriza la felicidad del individuo, por una parte destruyendo radicalmente muchas de las causas de infelicidad del hombre, abriendo, por otro, nuevos y más vastos horizontes al espíritu” .

La educación disminuye los crímenes y los vicios: “Si es cierto que la educación produce importantes ventajas y beneficios al individuo, no es menos cierto también que tan grandes beneficios y tantas ventajas reporta de ella la sociedad. A medida que la educación se difunde, mejoran las condiciones generales de la sociedad, se aminoran los crímenes y los vicios y aumenta la prosperidad, la fortuna y el poder de las naciones.”

Finalidad de la educación

La educación tiene como principal finalidad sacar al hombre de su individualismo innato, e insertarlo en la sociedad, debe “socializar” al individuo. Dentro de los fines que persigue la educación, encontramos tres puntos importantes a resaltar en el individuo, su cuerpo, su inteligencia y sus facultades morales y religiosas. Este desarrollo contribuirá a la conservación de la salud prolongando la vida del individuo, enriqueciendo y vigorizando la mente y robusteciendo la conciencia del bien y del deber en el individuo. Es a lo que Varela llamará la “Triple naturaleza del hombre”.

Papel del educador

El educador debe ejercer la acción de la educación sobre el educando, tiene la tarea de hacerle sentir el deber de hacer el esfuerzo por superarse. “... el niño no puede conocer el deber sino gracias a sus maestros o a sus padres; no puede saber lo que es, mas que por la manera como ellos se lo revelan, por su lenguaje y por su conducta. Tienen, pues, estos, que ser, para él, el deber encarnado y personificado. Equivale a decir que la autoridad moral es la principal cualidad del educador. Porque es la autoridad que reside en él, por lo que el deber es el deber”

Papel del educando

El educando debe recibir la acción de la educación, debe someter a su ser individual y egoísta a las necesidades sociales. “Si la vida nada tiene de sombría, y es un crimen rodearla artificialmente de sombras a los ojos del niño, es, no obstante, seria y grave; y la educación, que prepara para la vida, debe participar de esa gravedad. Para aprender a reprimir su egoísmo natural, a subordinarse a fines más altos, a someter sus deseos al imperio de su voluntad, a encerrarlos en los debidos límites, es preciso que el niño ejerza sobre sí mismo una fuerte represión.”

Relación educador-educando

El maestro debe ser culto y experiente, esto le da la superioridad, y la autoridad necesaria para poder educar al discípulo, que pasivamente acata el deber de educarse. “ Predomina la autoridad del docente que exige la actitud receptiva de los alumnos e impide toda comunicación entre ellos en el transcurso de la clase.”

Papel de la sociedad en la educación

Por ser una función social, la educación debe ser controlada por la sociedad. “No hay escuela que pueda reclamar el derecho de dar con toda libertad, una educación antisocial.” “...habrá de reconocerse que educación (...) es un servicio de utilidad pública...”. Esta función social está fuertemente condicionada por la intervención del Estado. Este deberá ser en gran parte el responsable de que esta acción educativa se desarrolle en la medida correcta y esperada, procurando con esto, dar combate a la fuente de vicios y miserias que se producen en la sociedad producto de la ignorancia y la falta de educación. Sumado a este punto la educación deberá ser gratuita, para facilitar la igualdad de condiciones y romper con esa diferencia de clases que no hacen mas que reforzar los sectores marginales. Estos puntos contribuirán a través de la educación al mejor desarrollo de la sociedad, y serán piezas claves en la pensamiento Vareliano.

La pedagogía liberadora:

Nace a mediados del siglo XX a través del brasileño Paulo Freire, dicha corriente parte del estudio crítico de la sociedad, lo que le da un carácter político que le niega la posibilidad de institucionalizarse en una sociedad capitalista. Esta corriente destaca con mayor énfasis el proceso de aprendizaje grupal que la calidad de los contenidos de la enseñanza.

La “concepción bancaria” de la educación

Plantea duras críticas a los sistemas educativos actuales, y a las pedagogías no críticas.

Llama “concepción bancaria” a la pedagogía utilizada actualmente en forma oficial, ya que los conocimientos son depositados sobre los educandos que los reciben pasivamente, de ahí el término “concepción bancaria”. Las relaciones que se forman en este tipo de educación son de naturaleza narrativa, están compuestas por un sujeto activo (el que narra) y uno pasivo (el educando). Los educadores son considerados “sabios” y los educandos ignorantes.

Los contenidos de este tipo de educación son “retazos” de la realidad, están desvinculados entre sí y no poseen fuerza transformadora.

No fomenta el saber, la creatividad ni la transformación.

Este tipo de concepción de la educación genera una antinomia artificial educador-educando, el educando no educa. Dicha antinomia debe ser superada para que ambas partes puedan educarse mutuamente (ver “El educador-educando).

La concepción bancaria impone pasividad a los educandos, para que luego se adapten ingenuamente al mundo y no traten de transformarlo, anula o minimiza el poder creador de los educandos, satisfaciendo los intereses de los opresores. La idea de los opresores obviamente no es cambiar la situación de los oprimidos, sino transformarlos para que no luchen y se adapten a la situación de oprimidos. “Ningún “orden” opresor soportaría el que los oprimidos empezasen a decir: “¿Por qué?”.”

A continuación transcribimos esquemáticamente las críticas realizadas por Freire a la concepción bancaria de la educación:

  • “a) El educador es siempre el que educa; el educando el que es educado.

  • b) El educador es quien sabe; los educandos quienes no saben.

  • c) El educador es quien piensa, el sujeto del proceso; los educandos son los objetos pensados.

  • d) El educador es quien habla; los educandos quienes escuchan dócilmente.

  • e) El educador es quien disciplina; los educandos los disciplinados.

  • f) El educador es quien opta y prescribe su opción; los educandos quienes siguen la prescripción.

  • g) El educador es quien actúa; los educandos son aquellos que tienen la ilusión de que actúan, en la actuación del educador.

  • h) El educador es quien escoge el contenido programático; los educandos, a quienes jamás se les escucha, se acomodan a él.

  • i) El educador identifica la autoridad del saber con su autoridad funcional, la que opone antagónicamente a la libertad de los educandos. Son éstos quienes deben adaptarse a las determinaciones de aquél.

  • j) Finalmente, el educador es el sujeto del proceso; los educandos meros objetos.”

La educación bancaria tiene por fin deshumanizar al hombre, volverlo un autómata.

Concepto de hombre

El hombre es considerado en sus relaciones con el mundo, no como algo abstracto, desligado del mundo, tampoco el mundo es considerado como algo desligado del hombre.

Los hombres son seres históricos, “están siendo” están inacabados, y se saben inacabados, en una realidad histórica en cambio constante, inacabada.

Son “cuerpos conscientes”, su conciencia no está compartimentada, ni es exterior al mundo. Las “relaciones entre la conciencia y el mundo son dialécticas”.

Tienen por vocación el “ser más”, “humanizarse”, analizar críticamente la realidad. Por esto puede notar la contradicción en la que la educación bancaria pretende mantenerlo, y al notarlo puede comprometerse en la lucha por su liberación.

El oprimido

“Los oprimidos son la patología de las sociedades sanas, que precisan por esto mismo ajustarlos a ella, transformando sus mentalidades de hombres `ineptos y perezosos'.” Los oprimidos son considerados marginados, se los considera seres externos a la sociedad, o patologías de la sociedad que es buena, organizada y justa. Sin embargo los oprimidos no son seres externos a la sociedad, sino que son parte de la estructura social que los transforma en “seres para otro”, “Su solución, pues, no está en el hecho de “integrarse”, de “incorporarse” a esta estructura que los oprime, sino transformarla para que puedan convertirse en “seres para sí”.”

Obviamente el objetivo de los opresores no es este, por ello, la educación bancaria no podría orientarse en el sentido de la concienciación de los oprimidos, sino todo lo contrario, apunta a convertirlos en autómatas.

Concepto de educación

Enseñar no puede ser un simple proceso de transferencia de conocimientos del educador al aprendiz

Su concepción de educación es la siguiente:La educación es la praxis, reflexión y acción del hombre sobre el mundo para transformarlo”

Es un acto de comunicación, un acto liberador, es una educación problematizadora, liberadora.

La educación es una actividad donde profesores y alumnos, mediatizados por la realidad que aprenden, extraen contenidos de aprendizaje.

“La educación es un acto de amor, de coraje; es una práctica de la libertad dirigida hacia la realidad a la que no le teme; sino que busca transformarla; por solidaridad, por espíritu fraternal”. Paulo Freire

Finalidad de la educación

El fin principal de la educación problematizadora es el de lograr que emerjan las conciencias de los hombres, y que logren una comprensión e inserción crítica en el mundo. Apunta al cambio radical, criticando la homogeneización de los individuos.

No es tan importante trasmitir conocimientos específicos si no tener una nueva relación con la experiencia vivida.

La educación problematizadora tiene por objetivo principal el satisfacer la vocación del hombre de humanizarse, de “ser más”, y de insertarse de forma crítica en el mundo.

El educador-educando

“...el educador ya no es sólo el que educa sino aquel que, en tanto educa, es educado a través del diálogo con el educando, quien, al ser educado también educa. Así, ambos se transforman en sujetos del proceso en que crecen juntos y en el cual los “argumentos de la autoridad” ya no rigen”

Se debe superar la falsa contradicción educador-educando, para llegar a la relación horizontal, de diálogo, necesaria para lograr una verdadera educación problematizadora.

“...el enseñar y el aprender se van dando de manera tal que por un lado, quien enseña aprende porque reconoce un conocimiento antes aprendido y, por el otro, porque observando la manera como la curiosidad del alumno aprendiz trabaja para aprehender lo que se le está enseñando, sin lo cual no aprende, el educador se ayuda a descubrir dudas, aciertos y errores. (...) El aprendizaje del educador al educar se verifica en la medida en que el educador humilde y abierto se encuentre permanentemente disponible para repensar lo pensado, revisar sus posiciones.”

Esto no significa que el educador pueda enseñar algo que no sabe, ya que el educador tiene una responsabilidad ética, que le impone el deber de capacitarse, de prepararse antes y durante su práctica.

Función del educador problematizador

El papel del educador problematizador es lograr junto con los educandos las condiciones para que el conocimiento se dé de forma verdadera.

Se coloca al nivel de sus alumnos adaptándose a las características y al desarrollo propio de cada grupo. No se ausenta, pero interviene lo mínimo indispensable, no es directivo si no que asegura al grupo espacio para participar.

Esperanzas para la pedagogía liberadora

“la educación problematizadora no es una fijación reaccionaria, es futuro revolucionario. De ahí que sea profética y, como tal, esperanzada”.

La pedagogía liberadora tiene un carácter esencialmente político, lo que impide que sea puesta en práctica de forma oficial antes de la transformación social.

La búsqueda del “ser más” de la cual la educación problematizadora es artífice no puede realizarse en el individualismo, debe haber comunión, solidaridad, no pueden haber relaciones antagónicas entre opresores y oprimidos, ya que el hombre no puede llegar a “ser más” impidiendo que otros lo logren, no se puede “ser más” en el individualismo.

Análisis comparativo:

Como es bien sabido, en las ciencias sociales a diferencia de las ciencias de la naturaleza, los paradigmas pueden convivir sin que uno suplante al otro, y es este fenómeno el que se dio con estos paradigmas tan disímiles en su esencia. No podemos obviar que estas teorías se han desarrollado con un desfasaje de tiempo importante entre una y otra, y con una problemática social y un contexto histórico totalmente diferente.

Como punto de partida, estas corrientes parten de conceptos antagónicos de sociedad. Mientras la pedagogía tradicional considera a la sociedad como armoniosa y “esencialmente buena”, donde la marginalidad es un fenómeno accidental que debe ser corregido a través de la educación. La Liberadora considera a esta como imperfecta y ve en la marginalidad el resultado directo de un individualismo que crece impulsado por el liberalismo imperante en la sociedad capitalista. La corriente tradicional sostiene que los oprimidos son la patología de las sociedades sanas, y deben ser transformados para ajustarlos a ella. Distinto del enfoque de Freire en el cual plantea que la solución no está en ajustarse al mundo, sino insertarse críticamente en él de manera de transformar la estructura social para poder convertirse en “seres para sí”.

La mayor diferencia entre ambas corrientes surge sin duda en el tipo de relación docente-alumno, ya que en la tradicional se da una relación notoriamente vertical, unidireccional y autoritaria, en la cual el docente cumple un rol fundamental, siendo sujeto activo de la educación; en tanto el alumno participa en forma pasiva y disciplinada, manteniendo una postura silenciosa y atenta en la cual no interviene ni con el docente ni con sus compañeros. Por otro lado Freire plantea una relación completamente diferente a la antes descripta, la relación se presenta en forma horizontal, lo que no significa que el docente se ausente sino que permanece en una posición de animador o guía, asegurando al grupo la posibilidad de expresarse sin neutralizarse, en donde “... educando y educador toman posición como sujetos en el acto de conocimiento.” Esta relación es bidireccional y no se basa en la autoridad del docente sino en el diálogo entre estos.

Los contenidos de la educación tradicional constan de la herencia cultural, o sea los conocimientos ya adquiridos y asimilados como verdad por la humanidad. En contraposición la pedagogía liberadora extrae los contenidos de la enseñanza de la problematización de la práctica de vida de los educandos.

La forma en que se transmiten dichos contenidos también es diferente, mientras que en la tradicional se utiliza la narración como principal herramienta de instrucción, en cambio la corriente liberadora busca trasmitir el saber a través de la experiencia realizada, no narrada por el docente.

Mientras que la pedagogía tradicional pretende hacer recorrer el mismo camino hacia el saber a todos los alumnos, obligando a los “menos capaces” a luchar para superar sus dificultades y conquistar su lugar junto a los más capaces, la pedagogía liberadora pretende que el grupo forme su propio camino, los vuelve sujetos activos de su propia educación.

Conclusiones

Al llegar a la etapa final de nuestro trabajo nos encontramos en la difícil tarea de realizar una conclusión objetiva sobre nuestro análisis comparativo de estas dos corrientes; con una de ellas hemos convivido prácticamente toda nuestra vida de estudiantes, mientras que con la otra sólo hemos tenido contacto teórico a través de textos. Esta situación provoca que sea para nosotros mas fácil encontrar defectos en la pedagogía tradicional que en la liberadora, sobre ésta última sólo podemos plantearnos dudas acerca de su funcionamiento práctico.

La relación vertical, la utilización del recurso de memorización y repetición de conceptos, (recursos utilizados por la pedagogía tradicional) puede generar individuos dóciles, disciplinar sus mentes, y de esta forma lograr que se adapten ciegamente a la estructura social. No creemos que la educación deba tener estos fines, la educación no debe preparar piezas para la máquina de la sociedad, creemos que debe formar seres humanos con espíritu crítico, capaces de pensar por sí mismos.

Los contenidos que nos plantea la educación tradicional, reafirman el carácter “domesticador” de la misma, por considerar verdades absolutas a los conocimientos ya adquiridos, de esta forma no fomenta la investigación, ni las nuevas ideas, y puede hacer que una parte importante de la potencialidad del educando se pierda por falta de estímulos. Otro gran defecto de este carácter domesticador de la educación tradicional es que no respeta a las culturas locales, invade culturalmente al imponer contenidos que no siempre se relacionan con el educando y su entorno social.

Por otro lado, creemos que aunque la educación no deba ser una imposición de contenidos exteriores al medio del educando, hay ciertos conocimientos que son prácticamente universales, y que deben ser transmitidos a la mayor cantidad de individuos, lo que no significa que deba ser transmitido de la misma manera a todos los educandos. Un ejemplo de conocimientos de este tipo son los conocimientos matemáticos.

En cuanto a la pedagogía liberadora, debemos cuestionarnos cuán efectiva es en cuanto a la transmisión de conocimientos, que, aunque no necesariamente deba ser el centro de la educación, no puede estar fuera de ella, creemos válido el hecho de generar espíritus críticos, y seres capaces de cuestionarse los esquemas sociales, pero no podemos dejar de lado la herencia cultural, ya que se nos volvería imposible reformular todo el conocimiento acumulado por la humanidad hasta ahora para cada nueva generación.

Bibliografía:

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  • Varela, José Pedro: “La educación del pueblo” - Montevideo, Uruguay 1874

  • Freire, Paulo: “Pedagogía del oprimido” - Brasil 1968

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  • Libaneo, José Carlos: “Tendencias pedagógicas en la práctica escolar” (publicado en la revista de ANDE, año 3, Nº 6, San Pablo, Brasil, 1982)

  • Freire, Paulo: “Cartas a quien pretende enseñar” - San Pablo, Brasil 1993

  • Saviani, Dermeval: “Las teorías de la educación y el problema de la marginalidad en América Latina” Revista Quehacer Educativo, Nº 23, diciembre de 1996

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J. Libaneo “El campo pedagógico” Pág. 54

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J.P. Varela, “La educación del pueblo” Cap.1, Pág. 55

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P. Freire, “Cartas a quien pretende enseñar” Primera carta, Pág. 41

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P. Freire, “Pedagogía del oprimido” Cap. 2, Pág. 76

P. Freire “La educación como práctica de la libertad” Cap.1, Pág. 9

P. Freire, “Pedagogía del oprimido” Cap. 2, Pág. 86

P. Freire, “Cartas a quien pretende enseñar” Primera carta, Pág. 28

P.Freire “Pedagogía del oprimido” Cap. 2 Pág.92

J. Libaneo “El campo pedagógico” Pág. 65